Sentencia 2003-00374 de julio 9 de 2009 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN PRIMERA

Ref.: Expediente 110010324000200300374 01

Consejero Ponente:

Dra. María Claudia Rojas Lasso

Autoridades nacionales

Actor: Inversiones La Llanerita Ltda.

Bogotá, D.C., nueve de julio dos mil nueve.

EXTRACTOS: «V. Consideraciones de la Sala

Sea lo primero advertir que de conformidad con lo dispuesto en el artículo 85 del Código Contencioso Administrativo, la acción de nulidad y restablecimiento del derecho puede ser promovida por toda persona que considere que se le ha vulnerado un derecho reconocido en una norma jurídica con la expedición de un acto administrativo.

La demanda presentada por Inversiones la Llanerita Ltda. se fundamenta en que si bien el superintendente delegado para la propiedad industrial negó el registro de la marca dentro de la categoría 42, declaró infundada la oposición que presentó contra ese registro.

Entonces, en el asunto objeto de estudio y dado que lo perseguido por Inversiones La Llanerita Ltda. era obtener la negación del registro de la marca Asadero de Carnes a la Llanerita Chigüiro y Sazón, como en efecto ocurrió, lo lógico hubiese sido que se declarara fundada la oposición formulada por el demandante. Sin embargo, la Superintendencia de Industria y Comercio, al momento de resolver el recurso de apelación, consideró que las marcas no eran similarmente confundibles por lo que declaró infundada la oposición aunque igualmente negó el registro del signo al observar que este no era suficientemente distintivo.

La posición asumida por la Superintendencia de Industria y Comercio aunque inusual se encuentra ajustada a derecho, habida cuenta que de conformidad con la Decisión 486 de la Comisión de la Comunidad Andina artículos 148 y 150, corresponde a esa entidad realizar un estudio tanto de la registrabilidad de la marca como de las oposiciones presentadas en término, luego es posible que aunque esta no sea fundada, la entidad encuentre que el signo incurre en alguna otra causal de irregistrabilidad.

Dicho lo anterior y comoquiera que lo perseguido por Inversiones la Llanerita Ltda. es que esta corporación se pronuncie acerca de la oposición por él presentada, la Sala pasará a realizar un cotejo entre las marcas en conflicto para determinar si son o no confundibles según la Decisión 486 y la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina.

Los signos a comparar son los siguientes:

Asadero de Carnes a la Llanerita Chigüiro y Sazón vs

 

Se trata de una marca mixta y una marca nominativa, siendo el elemento nominativo La Llanerita el predominante dentro del signo mixto referido, al cual se le dará mayor importancia sin dejar de lado su parte gráfica, pues como bien anotó el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina “es importante señalar que la comparación deberá realizarse en base al conjunto de elementos que los integran, donde el todo prevalezca sobre las partes y no descomponiendo la unidad de cada uno”.

Así las cosas, los signos en conflicto cuentan con un único punto común, esto es la expresión La Llanerita, que en una es el elemento denominativo, mientras que en otra hace parte de una serie de vocablos que la componen. Siguiendo las reglas referidas por el Tribunal de Justicia y reiteradas por el Consejo de Estado (1) , la similitud visual y auditiva está circunscrita al término citado, empero no tiene la vocación de producir confusión entre las marcas vistas en conjunto y sucesivamente (2) , pues ambas cuentan con elementos suficientes para que el consumidor promedio las diferencie.

Ahora, respecto de la similitud ideológica, la Sala encuentra que La Llanerita (mixta) evoca un concepto relacionado con un lugar (elemento nominativo) y con un tipo de carne (elemento gráfico), mientras que Asadero de Carnes a la Llanerita Chigüiro y Sazón, no evoca idea alguna sino que describe la totalidad de servicios que persigue identificar, motivo por el que precisamente fue negado su registro, luego este ítem de comparación no es suficiente para predicar la confundibilidad entre las marcas comparadas.

En consecuencia, la Sala confirmará la decisión adoptada por el superintendente delegado para la propiedad industrial en cuanto a que la oposición propuesta por Inversiones La Llanerita Ltda. es infundada, puesto que no existe confundibilidad entre las marcas registrada y solicitada.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Primera, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

DENIÉGANSE las pretensiones de la demanda.

Cópiese, notifíquese y cúmplase.

Se deja constancia de que la anterior sentencia fue leída, discutida y aprobada por la Sala en la sesión del nueve (09) de julio de 2009».

(1) Consejo de Estado, sentencia de 21 de mayo de 2001, Expediente 20030033901. C.P. María Claudia Rojas Lasso. “(...) la similitud [entre marcas] atiende, principalmente, a tres criterios: (i) ortográfico o visual, derivado de la coincidencia de letras entre los signos sujetos a comparación y en el que se valora, la longitud de las palabras, sus raíces y terminaciones, el orden en la secuencia de vocales y el número de sílabas; (ii) fonético o auditivo, atiende a la similitud que existe entre las marcas en razón al sonido emitido al momento de pronunciarlas, cobrando especial importancia la ubicación de la sílaba tónica y su composición e (iii) ideológico o conceptual, referido a marcas que evocan una idea igual o semejante”.

(2) Existen, además, determinadas reglas para realizar el cotejo marcario, siendo la primera de ellas la de mayor importancia: 1.La confusión resulta de la impresión de conjunto despertada por las marcas // 2. Las marcas deben examinarse sucesivamente y no simultáneamente // 3. Deben tenerse en cuenta las semejanzas y no las diferencias que existen entre las marcas // 4. Quien aprecie el parecido debe colocarse en el lugar del comprador presunto y tener en cuenta la naturaleza de los productos.

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