Sentencia 2003-00683 de junio 25 de 2014

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCION TERCERA

SUBSECCIÓN A

Consejero Ponente:

Dr. Carlos Alberto Zambrano Barrera

Radicación número: 73001-23-31-000-2003-00683-01 (31.555)

Actor: N. L. B. M. y otros

Demandado: Nación-Ministerio de Defensa, Policía Nacional

Asunto: Acción de reparación directa

Bogotá D.C., veinticinco de junio de dos mil catorce.

Nota: (Legis considera conveniente que los datos de las partes y testigos, sean suprimidos por las iniciales del nombre y apellido y en los números de cédulas reemplazados por XXX, con el propósito de proteger los derechos contemplados en el artículo 15 de la Constitución Política.

EXTRACTOS:«V. CONSIDERACIONES

Competencia

Las normas de asignación de competencia que rigen la actuación se encuentran previstas en el Decreto 597 de 1988 y de allí que, para que el asunto pueda ser tramitado en segunda instancia, la cuantía del proceso debe exceder de $36’950.000. Como quiera que la pretensión de mayor valor formulada en la demanda corresponde a la suma aproximada de $332’000.000(3), solicitada por perjuicios morales, se concluye que esta corporación es competente para conocer del recurso interpuesto.

Consideración previa

Como cuestión previa, es menester señalar que, en este caso, la Policía Nacional, aquí demandada, tiene la calidad de apelante única; por lo tanto, la Sala no podrá hacer más gravosa su situación, únicamente podrá mejorarla —en el evento de que encuentre que hay lugar a ello—, de conformidad con las pruebas debidamente decretadas y practicadas en el proceso.

El título de imputación

Respecto de la responsabilidad del Estado por la muerte o lesiones de sus agentes de seguridad, miembros de la fuerza pública o de las fuerzas armadas, en cumplimiento de sus funciones, son dos los títulos de imputación jurídica aplicables; el primero, es la falla del servicio consistente en el incumplimiento total, parcial o tardío de un deber que le es propio y, el segundo, sin tener que caer en la falla del servicio, se refiere al incremento del riesgo que asumieron con la vinculación legal y reglamentaria, es decir, del riesgo al que normalmente se encuentran sometidos.

Al respecto ha dicho la Sala:

“No hay duda de que el agente J. C. P. G. falleció en ejercicio de sus funciones. Por lo tanto, para establecer la responsabilidad del Estado en el caso concreto, debe tenerse en cuenta que de acuerdo con la jurisprudencia de la sección, quienes ejercen funciones de alto riesgo relacionadas con la defensa y seguridad del Estado como los militares, agentes de policía o detectives del DAS, asuman (sic) los riesgos inherentes a la misma actividad y están cubiertos por el sistema de la indemnización predeterminada o automática (a forfait), establecida en las normas laborales para el accidente de trabajo o en las previsiones especiales que cobijan a los conscriptos. Sólo habrá lugar a la reparación cuando dicho daño se haya producido en los siguientes eventos: —Por falla del servicio. —Cuando se someta al funcionario a un riesgo excepcional, diferente o mayor al que deban afrontar sus demás compañeros. Ha considerado la Sala que cuando se expone al funcionario a un riesgo mayor se vulnera el principio de igualdad frente a las cargas públicas y hay lugar a la indemnización plena o integral de los perjuicios causados”(4).

El caso concreto

1. El señor J. H. G. falleció el 2 de abril de 2001, en el municipio de F., T., según el registro civil de defunción XXX(5) expedido por el Registrador Municipal de esa localidad, que obra en copia auténtica.

Al momento de su muerte, el mencionado señor se desempeñaba como Cabo Primero de la Policía Nacional y estaba asignado a la Estación del municipio de F., T.

Lo anterior, además de las circunstancias de tiempo, modo y lugar de la ocurrencia de los hechos, quedó consignado en el informe administrativo por muerte R-0056/2001, suscrito el 2 de abril de 2001 por el Comandante del Departamento de Policía del T.(6) (remitido al expediente mediante oficio XXXX del 3 de octubre de 2003(7), de la jefe de orientación e información del Grupo de Prestaciones Sociales de la Policía Nacional), así:

“Los ocurridos el día 2 de abril de 2001, aproximadamente a las 16;00 (sic) horas, cuando de la Estación de Policía Padua, se reportó un vehículo furgón que transportaba aguardiente, a lo cual salió la patrulla conformada por el señor CP. G. J. H. y SI. L. S. H. H., adscritos a la Estación de Policía de F., hacia la vía principal con el fin de esperar el paso del automotor. Siendo aproximadamente las 17;10 (sic) horas el señor teniente G. A. G. A., comandante de esa unidad policial sale en el vehículo de dotación oficial tipo estacas de siglas 26-608, con el propósito de apoyar al personal motorizado que con anterioridad había concurrido a percatarse de lo informado, a quienes localizó e impartió orden para que el suboficial subiera al vehículo, mientras que el Subintendente L. S., lo realizara en la motocicleta, desplazándose sobre la vía que conduce a P.; en el sitio la F., el comandante dispone de (sic) que el motorizado deje su vehículo y proceda a abordar la camioneta, al aproximarsen (sic) a la A., se percataron de la presencia de personal uniformado, que portaban brazaletes rojos, a lo cual se procedió a maniobrar el vehículo para devolversen (sic) sin lograrlo por cuanto éste se encunetó, sintiendo de inmediato la acción de disparos ocasionados con armas de fuego fusil galil y ametralladora M-60, que impactaron el automotor y la humanidad de suboficial CP. G. J. H., quien perdió la vida en estos hechos, siendo secuestrado el señor Teniente G. A. G. A. y resultando lesionado el SI. L. S. H. H.

“De acuerdo a (sic) la documental aportada el extinto suboficial CP. J. H. G., para el día 020401, se encontraba adscrito a la Estación de Policía del municipio de F. (T) y según el protocolo de necropsia su fallecimiento fue a causa de trauma craneoencefálico severo y herida penetrante a torax (sic) con compromiso visceral secundario a proyectil de arma de fuego de alta velocidad de carga única.

“… el fallecimiento del señor extinto CP. J. H. G., ocurrió en ACTOS ESPECIALES DEL SERVICIO” (subrayas del texto original).

Así mismo, el libro de minuta de guardia de la Estación de Policía de F. contiene las siguientes anotaciones del día de los hechos (se transcribe tal cual, incluso con errores):

“02.04.01.16:00. Reporte. e esta hora reportó la estación de policía P. el paso del camión turbo tipo furgón blanco placa XXX … el cual transporta aguardiente; en forma inmediata salió la patrulla a la vía – Cp G. J. y SI L. S.

02.04.01.17:00. Reporte. A esta hora reporta la patrulla verde uno cp G. y SI L. S. que todavía no ha pasado el camión de placa XXX se alertó a la estación P. y M. sobre el paso del vehículo c/G.

02.04.01.17:10. Salida del TE G. A. en la XXX para la vía a reforzar la patrulla que espero el paso del vehículo reportado por la estación P. Sale S/N.

02.04.01.17:35. Salida del AG R. O. en su moto propiedad para la vía fin constatar información reportada por B. sobre posible reten del E. o los 9-50 en el sitio A. vía que del F. conduce P.

02.04.01.17:50. Regreso. del A.g. R. O. de la vía e informa que al parecer en la vía que de F. conduce a P. sitio aguadita hay un retén de la subversión según la información suministrada por un ciudadado que se desplazaba por ese sector en una motocicleta. Regresó S/N

02.04.01.18:10. Anotación. A esta hora se acercó(sic) a esta unidad policial el señor … quien informó que en la vía que de F. conduce a P. fue víctima de un retén del Eln y que observó(sic) una patrulla policial víctima donde pudo observar un propio 9-01, un propio 9-10 y la camioneta XXX estacas atravezada en la via(sic) con el 9-01 dentro. En forma inmediata se informó esta novedad al comando de distrito (b) H.”(8).

Y, en el mismo sentido, obra el informe de los hechos XXX(9), suscrito el 3 de abril de 2001 por el Comandante del Distrito Seis de H. (remitido a este proceso mediante oficio XXX, del 24 de septiembre de 2003, firmado por el Coordinador de la Oficina de Control Disciplinario Interno del Departamento de Policía del Tolima), en el que consta que:

“En el sitio de la A. Jurisdicción del Municipio de F., día ayer 02-04-2.001, siendo aproximadamente las 16:00 horas, fue instalado por parte de un grupo de guerrillas (sic) un falso reten (sic), el cual duro (sic) hasta aproximadamente las 17:30 horas, momentos en que según las versiones llego (sic) una patrulla de la Policía y se enfrentaron con los subversivos que habían instalado allí el falso reten (sic); el suscrito al tener conocimiento de la novedad me desplace (sic) con grupo de Policiales hasta el Municipio del F., con el fin de verificar mencionada información, una vez allí fui enterado que la Patrulla Policial que se había enfrentado con los delincuentes se trataba de una patrulla Policial adscrita a esa Estación de Policía y la cual era compuesta por el señor TE G. A. G. , C.P. G. J. H. Y SI L. S. H., quienes salieron a la vía a constatar el paso del vehículo Mazda Turbo, furgón, blanco, de placas XXX … el cual había sido reportado de la Estación P. a las 16:00 horas, para que en el F. estuvieran pendientes del paso de dicho vehículo a l (sic) cual salieron la patrulla conformada por el señor CP. G. J. H. y el SI. L. S. en motocicleta de la Policía, estos dos se encontraban estacionados en el sitio de F. dentro del Perímetro urbano sector la Variante esperando el paso del mismo, a las 17:10 horas salió de la Estación F. el señor TE. G. en el vehículo Camioneta XXX de siglas XXX con destino a la variante con el fin de constatar la razón por la cual el vehículo reportado de P. no había pasado aún, según lo informado por el señor SI. L. S. el señor Teniente llego (sic) al lugar donde se encontraba en compañía del señor CP. G. y les ordeno (sic) que guardara (sic) la motocicleta y que se subieran al vehículo camioneta XXX tipo estacas con el fin de desplazarse hasta otro sector de la variante para verificar si el vehículo se hallaba varado sobre la vía o cual (sic) había sido la razón de su tardanza sin tener ninguna clase de información sobre la presencia subversiva en la vía; según lo mencionado por el SI. L. a (sic) llegar al sitio unos dos kilómetros antes de la aguadita no se observaron (sic) nada anormal ni tampoco encontrón (sic) vehículo relacionado y continuo (sic) el rumbo desconociendo hasta que (sic) punto deseaba llegar el señor TE. G. quien conducía, unos quinientos mas (sic) adelante observo (sic) personal uniformado con brazalete rojo, en ese Momento el señor Teniente G. intento (sic) dar vuelta al vehículo para retroceder, lo que no fue posible ya que el vehículo se nos quedó en la cuneta de la vía e inmediatamente sintieron impactos de fuego que provenía (sic) de diferentes lugares. El mencionado subintendente manifiesta no saber o recordar el numero (sic) total de subversivos pertenecientes al ELN y quien pudo escapárse (sic) por zona boscosa donde fue herido levemente en la planta del Pie y dedo índice lado izquierdo, y como consecuencia de dicha emboscada en el lugar de los hechos y dentro de la camioneta perdió la vida el señor CP. G. J. H. el cual presentaba un impacto con arma de fuego altura occipital izquierda con orificio de salida occipital derecho, impacto de arma de fuego de entrada antebrazo lado izquierdo con orifico de salida parte toráxico (sic) lado derecho y un impacto altura hombro lado derecho sin orificio de salida, y se encuentra desaparecido el señor TE. G. A. G. A., el vehículo en que se movilizaban sufrió daños por impactos de arma de fuego en la parte delantera, para brisas (sic), y carrocería y por el lado izquierda (sic) del vehículo parte delantera se observa (sic) abolladuras en la lamina (sic) ocasionadas al parecer por fragmentos de granadas.

“Es de anotar que el señor Teniente G. portaba una pistola calibre 9mm al parecer de dotación del Almacén de Armamento D., el señor CP. G. J. H. portaba en el momento de los hechos la subametralladora Uzi calibre 9mm, numero (sic) XXX con tres proveedores capacidad 32 y dos proveedores para 25 cartuchos, con su respectiva munición y el revólver marca smith Wesson calibre 38 largo numero (sic) XXX numero (sic) interno XXX con 30 cartuchos para el mismo, lo que fue hurtado por los subversivos y según el señor SI. L. la subametrallado (sic) uzi antes relacionada él la había reclamado en la Estación para el servicio, pero en el momento de abordar la camioneta decidieron cambiar de armamento con el señor CP. G.

“El sitio de los hechos se encuentra ubicado aproximadamente a diez kilómetros del perímetro urbano del municipio del (sic) F., instante (sic) aproximadamente 10 minutos en vehículo.

“(…).

“Mencionado reten (sic) ilegal fue instalado por un grupo de Guerrilla perteneciente al ELN Frente XXX”(10) (negrillas de texto original).

2. Verificado lo anterior, se abordará el análisis de imputación tendiente a establecer si el daño antijurídico es atribuible o no a la entidad pública demandada, como lo alegan los actores.

Lo pretendido en este caso es que se declare la responsabilidad de la Policía Nacional, por la muerte de J. H. G. (Cabo Primero adscrito a la Estación de Policía de F.), ocurrida el 2 de abril de 2001, cuando se encontraba en cumplimiento de sus funciones, en la vía que de P. conduce a F., sin —según la demanda— el armamento adecuado para el desarrollo de las mismas.

Se encuentra acreditado (con el informe administrativo por muerte R-0056/2001, con el libro de minuta de guardia de la Estación de Policía de F. y con el informe XXX) que, en efecto, su muerte se produjo con ocasión y en razón de su empleo, cuando se encontraba desarrollando funciones que le eran propias y en cumplimiento de órdenes de su superior, el Teniente G. A. G. A. , quien, al notar que el camión de placas XXX (que había sido reportado por la Estación de P.) no llegaba a F., decidió dirigirse a la carretera en la búsqueda del mismo, acompañado por el subintendente H. L. S. y el Cabo Primero J. H. G. , a quienes les ordenó abordar la camioneta XXX de siglas XXX, con el fin de ubicar el mencionado automotor en la carretera.

Los demandantes aseguraron que el Cabo Primero G. falleció como consecuencia de que la Estación de Policía a la que estaba asignado no contaba con el armamento adecuado para el cumplimiento de sus funciones y para repeler las acciones de los grupos insurgentes, puesto que el que tenía era obsoleto e inservible; sin embargo, contrario a esa afirmación, obra la prueba (informe XXX) de que, al momento de los hechos, en la patrulla portaban una pistola calibre 9mm, una subametralladora Uzi calibre 9mm, con tres proveedores capacidad 32 y dos proveedores para 25 cartuchos, con su respectiva munición y un revólver marca Smith Wesson calibre 38 largo, con 30 cartuchos para el mismo; pero, en ningún momento se hace referencia a que las mismas estuvieran en mal estado o que no funcionaran correctamente y, en consecuencia, queda desvirtuada esa afirmación de la parte actora.

De otro lado, también dice la demanda que el Cabo Primero J. H. G. fue sometido a un riesgo excesivo e innecesario, puesto que la patrulla en que se desplazaba estaba desprotegida y porque la posibilidad de un enfrentamiento armado era previsible y, sin embargo, no se adoptaron las medidas preventivas para proteger la integridad de los agentes.

Sobre el particular, se tiene que con el “XXX/QUE TRATA DE LA INSTRUCCIÓN EMITIDAD (sic) POR EL COMANDO DEL DISTRITO AL (sic) TODO EL PERSONAL DE COMANDANTE DE DISTRITO S. H. ”(11) del 23 de marzo de 2001, el Comandante del Distrito Seis de Honda y los Comandantes de las estaciones locales, dentro de las que se encontraban las de P. y F. (remitida a este proceso mediante el oficio XXX(12), suscrito el 19 de septiembre de 2003 por la coordinadora del grupo de gestión institucional D…), advirtieron que:

“Se recuerda a todo el personal que queda prohibido por orden del comando del departamento salir del casco urbano a constatar novedades o a atender casos o informaciones sin coordinar y solicitar permiso al comando del distrito o comando del departamento(13) (negrillas de la Sala).

Así mismo, dadas las delicadas condiciones de seguridad de la época, en la transcripción XXX del 28 de enero de 2001(14), suscrita por el Comandante del Departamento de Policía del Tolima (remitida a este proceso mediante oficio XXX(15), suscrito el 19 de septiembre de 2003 por la coordinadora del grupo de gestión institucional D.), se hicieron las siguientes advertencias de seguridad:

“Medidas para evitar acciones subversivas

“RESPONSABLES: COORDINADORES DE AREAS Y GRUPOS, COMANDANTES DISTRITOS Y ESTACIONES, POLICIA DE CARRETERAS, GAULA, EMISORA, SERVICIO MILITAR AUXILIARES BACHILLERES, JUSTICIA PENAL MILITAR, ZONA DE COMUNICACIONES

“Para conocimiento y amplia difusión, se transcribe a continuación el Instructivo 011 del 24012001 emanado de la DIRECCION OPERATIVA, el cual deberá ser leído y analizado por todo el personal que conforma sus grupos de trabajo, igualmente se deben tomar acciones policiales al respecto.

“ ‘ANTE LA EVENTUAL SITUACIÓN DE ROMPIMIENTO DE LOS DIÁLOGOS DE PAZ, LAS FARC HAN ORDENADO ATAQUES A LA FUERZA PUBLICA, A LA ESTRUCTURA ENERGÉTICO VIAL Y ATENTADOS TERRORISTAS’,

“Los señores comandantes deberán aplicar:

“Medidas Preventivas:

• Recopilar, analizar y difundir la información vital para estar atentos a las posibles acciones terroristas, ataques, emboscadas, hostigamientos, retenes ilegales, secuestros de policiales, campos minados, plan pistola, plan avispa, inteligencia a las actividades policiales, las cuales pueden ser dirigidas contra las instalaciones policiales, servicios diarios de policía, atención de casos, caravanas y aeronaves Institucionales, que pretendan realizar los grupos al margen de la ley, neutralizándolas en forma inmediata.

“(...).

• Asegurar los puntos y vías críticas especialmente de las áreas aledañas a las instalaciones policiales y la población en general

• Es necesario exigir al personal que cuando atienda los diferentes casos de policía ó (sic) requerimientos de la comunidad, observen y pongan en practica (sic) los conocimientos básicos de seguridad para desplazamientos, ingresos a determinados lugares y el mismo lugar de los hechos , (como mirar, !ver¡, muy bien a los alrededores de los lugares por donde transitan, ser maliciosos con los elementos ó (sic) personas que se encuentren en su vía , etc.).

“(…).

• Coordinar planes de control conjuntos con las fuerzas militares, que hacen presencia en la jurisdicción de cada Departamento o Metropolitana.

Las actividades de Inteligencia y Policía Judicial son primordiales, con el fin de evitar las acciones delincuenciales”(16) (negrillas del texto original).

Es claro, entonces, que para el momento de los hechos (2 de abril de 2001) existían advertencias y medidas preventivas, por parte de la Policía Nacional, dirigidas a todos sus integrantes, esto es, a Coordinadores de Áreas y Grupos, a Comandantes de Distritos y de Estaciones, a la Policía de Carreteras, al Gaula, a la emisora, a los Auxiliares Bachilleres, a la Justicia Penal Militar, a la Zona de Comunicaciones, entre otros, con el fin de salvaguardar a todos sus integrantes y de repeler los ataques de los grupos insurgentes; así mismo, existían la clara prohibición de salir del casco urbano, sin coordinar, a constatar novedades o a atender casos o informaciones y la orden de solicitar permiso al Comando del Distrito o al Comando del Departamento, para realizar esos desplazamientos.

Incluso, en el libro de minuta de guardia de la Estación de Policía de F. obra la siguiente anotación del Comandante del Distrito de H. (se transcribe tal cual):

“02.04.01.22:00. Anotación. A la hora me reuno Con el personal adscrito a la Estación para instruirlos nuevamente Sobre la Prohibición que hay sobre Salir del perímetro urbano a Constatar novedades o instrucciones del Servicio Sin Previa autorización del cdo de distrito o dpto para efectos de prevenir ser objeto de algún atentado x los grupos Subversivos tal como sucedió el día de hoy… dejando como resultado el cp G. J. H. Muerto con varios impactos de fusil … Se deja constancia muy clara de que este personal no tenía autorización para salir a constatar esa novedad, ni tampoco la consultaron con el cdo de distrito ni con el cdo de dpto”(17) (negrillas de la Sala).

Así mismo, en el informe de los hechos XXX, el mismo Comandante del Distrito S. de H. dijo:

“Informo a mi Coronel, que el señor Oficial, no consulto (sic) con éste (sic) Comando su salida fuera del Casco urbano a conciencia que según disposiciones de los comandos superiores existen prohibiciones para salir del Perímetro urbano sin la previa autorización de los superiores, además en reunión realizada por éste (sic) Comando en días anteriores se les había recordado esta disposición … y en horas de la mañana del día de los hechos por línea telefónica la recalque (sic) sobre las medidas de seguridad que debía mantener a raíz de los operativos realizados por ese Comando en contra las (sic) los grupos de autodefensa ilegales que delinquen en esa jurisdicción, por cuanto no se descartaba (sic) posibles represarías (sic) en contra del personal uniformado.

“(…).

“También el día 15 de marzo del año en curso mediante poligrama XXX reitere (sic) a ese Comando adoptar las medidas de seguridad, por cuanto se tenia (sic) información que grupos subversivos pretendían instalar falso reten (sic) en jurisdicción de ese Municipio…”(18) (negrillas de la Sala).

Lo anterior evidencia que, cuando el Teniente G. A. G. A. les ordenó al Cabo Primero J. H. G. y a su compañero que abordaran la camioneta XXX de siglas 26-608, para desplazarse por la carretera que de F. conduce a P., en busca del camión de placas XXX (que había sido reportado por la Estación de P.), lo hizo obviando todas las advertencias de seguridad que vienen de transcribirse y la prohibición expresa de salir del casco urbano a atender casos sin coordinar y sin solicitar permiso al Comando del Distrito o al Comando del Departamento.

Así, con su actuación, el T. G. A. G. A. expuso al Cabo Primero J. H. G. a un riesgo mayor al que normalmente se encontraba sometido y que asumió con su vinculación legal y reglamentaria para el ejercicio de la actividad policial, cuando, con su conducta negligente e indiferente (pasando por alto las recomendaciones de seguridad), lo puso en situación de desigualdad en relación con los demás agentes de la Policía que se encontraban en sus mismas condiciones, al ordenarle abordar un vehículo para salir del casco urbano hacia la carretera, sin coordinación y sin autorización del Comando Departamental, desatendiendo —se reitera— las circunstancias de seguridad que existían en la zona al momento de los hechos, circunstancias éstas que facilitaron la actuación del grupo al margen de la ley para quitarle la vida.

Por consiguiente, la muerte del Cabo Primero J. H. G. resulta imputable a la Policía Nacional, porque —se reitera— su superior lo expuso a un riesgo mayor del que estaba en la obligación de soportar.

Expuesto lo anterior, habrá lugar confirmar la sentencia recurrida en cuanto a la declaratoria de responsabilidad y a modificarla en cuanto a los valores reconocidos por indemnización de perjuicios.

Liquidación de perjuicios

Como quiera que, en este caso, la Policía Nacional, aquí demandada, tiene la calidad de apelante única, no podrá hacerse más gravosa su situación, únicamente podrá mejorarse, en el evento de que haya lugar a ello. Entonces, se entiende que los perjuicios reconocidos en esta sentencia no podrán superar lo que resulte de actualizar los valores reconocidos en primera instancia.

Perjuicios morales

Por la muerte del señor J. H. G. concurrieron al proceso N. L. B. M. (en calidad de esposa), M. J. G. B. y H. J. G. B. (en calidad de hijos), quienes acreditaron las calidades con que acudieron al proceso(19).

Pues bien, según la jurisprudencia de la Sala, en los eventos en los que una persona fallece y esta muerte es imputable al Estado, ello puede desencadenar la indemnización de perjuicios morales.

Respecto de la cuantía de la indemnización de este perjuicio inmaterial debe recordarse que, de conformidad con lo expresado en sentencia del 6 de septiembre de 2001, esta Sala ha abandonado el criterio según el cual se estimaba procedente la aplicación analógica del artículo 106 del Código Penal de 1980, para establecer el valor de la condena por concepto de perjuicios morales; se ha considerado, en efecto, que la valoración de dicho perjuicio debe ser hecha por el juzgador, en cada caso, según su prudente juicio y se ha sugerido la imposición de condenas por la suma de dinero equivalente a 100 salarios mínimos legales mensuales, en los eventos en que aquél se presente en su mayor grado de intensidad(20).

En ese orden de ideas, y teniendo en cuenta que los demandantes eran seres queridos de la víctima, se confirmará la condena impuesta por el Tribunal por concepto de perjuicios morales, pero no en pesos, sino en salarios mínimos, así:

N. L. B. M. (esposa) 100 smlmv

M. J. G. B. (hija) 100 smlmv

H. J. G. B. (hijo) 100 smlmv

Perjuicios materiales

Lucro cesante

La sentencia de primera instancia reconoció $20’222.721 a favor de M. J. G. B. (hija de la víctima) y $23’228.469 a favor de H. J. G. B. (hijo de la víctima), valores que, actualizados a la fecha de esta sentencia, corresponden a:

formula
 

Donde Vp: valor presente de la suma a actualizar.

Vh: valor a actualizar.

Índice final: índice de precios al consumidor del mes anterior a la fecha de esta sentencia (en este caso se toma el de mayo de 2014).

Índice inicial: índice de precios al consumidor a abril de 2001.

Aplicando la fórmula para M. J. G. B.:

formulita
 

Aplicando la misma fórmula para H. J. G. B.:

formulita-1
 

Entonces, como se dijo en la página 17 de esta sentencia, éstos son los valores máximos que pueden reconocerse, por concepto de lucro cesante, en este caso (actualización de los reconocidos en primera instancia).

Costas

En consideración a que no se evidencia temeridad, ni mala fe en la actuación procesal de las partes, la Sala se abstiene de condenarlas en costas, de conformidad con lo establecido en el artículo 171 del C.C.A., modificado por el artículo 55 de la Ley 446 de 1998.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, en Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, Subsección A, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

Primero. Modifícanse los ordinales primero y cuarto de la sentencia del 26 de mayo de 2005, proferida por la Sala de Descongestión del Tribunal Administrativo del Tolima, los cuales quedarán así:

Primero. Téngase a la abogada N. E. C. E., como apoderada de la Policía Nacional.

Cuarto. En consecuencia, condénase a la Policía Nacional a pagar:

4.1. Por concepto de perjuicios morales, a las siguientes personas, las cantidades que se indican a continuación:

N. L. B. M. (esposa) 100 smlmv

M. J. G. B. (hija) 100 smlmv

H. J. G. B. (hijo) 100 smlmv

4.2. Por concepto de perjuicios materiales, en la modalidad de lucro cesante, $36’055.774,88 a favor de M. J. G. B. y $41’414.824,90 a favor de H. J. G. B.

Segundo. Ejecutoriada esta providencia, devuélvase el expediente al tribunal de origen.

Cópiese, notifíquese y cúmplase».

3 Valor resultante de multiplicar el valor del salario mínimo al momento de la interposición de la demanda ($332.000) por 1000, de conformidad con las pretensiones de la misma.

4 Consejo de Estado, Sección Tercera, sentencias del 25 de julio de 2002 (exp. 14001), M.P. Ricardo Hoyos Duque y del 22 de junio de 2011 (exp. 20.154), M.P. Enrique Gil Botero, entre otras.

5 Folios 1 y 2 del cuaderno 2 y 5 y 6 del cuaderno 1

6 Folio 3 del cuaderno 2

7 Folios 7, 8, 56, 57, 89 y 90 del cuaderno 1

8 Folios 13 y 14 del cuaderno 3

9 Folios 3 a 6 del cuaderno 3

10 Folio 6 del cuaderno 3

11 Folios 7 a 10 del cuaderno 3

12 Folios 7 y 8 del cuaderno 3

13 Folio 60 del cuaderno 1

14 Folio 14 del cuaderno 3

15 Folios 23 a 25 del cuaderno 1

16 Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, sentencia del 6 de septiembre de 2001, expediente 13.232-15.646, actor: Belén González y otros.

17 Folio 60 del cuaderno 1

18 Folio 14 del cuaderno 3

19 Folios 23 a 25 del cuaderno 1

20 Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, sentencia del 6 de septiembre de 2001, expediente 13.232-15.646, actor: Belén González y otros