Sentencia 2003-01001 de enero 30 de 2014

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN SEGUNDA

SUBSECCIÓN B

Consejero Ponente:

Dr. Gerardo Arenas Monsalve

Exp.: 54001-23-31-000-2003-01001-01

Ref.: 1294-2010

Actor: Edgar Miguel Bello García

Autoridades nacionales

Bogotá, D.C., treinta de enero de dos mil catorce.

EXTRACTOS: «Consideraciones

Como no se observa causal que invalide lo actuado, procede la Sala a decidir previas las siguientes consideraciones.

1. El problema jurídico.

En los términos del recurso de apelación interpuesto por la parte demandante, corresponde a la Sala establecer si el actor, quien fue vinculado a la entidad demandada desde el 26 de noviembre de 1981 y actualmente se desempeña como coordinador de teatro, nivel técnico, grado 10, tiene derecho a ser nombrado docente de tiempo completo y a ser inscrito en el escalafón, por impartir conocimientos teórico prácticos en materias opcionales y dictar algunas asignaturas como docente catedrático de la Universidad Francisco de Paula Santander durante su trayectoria laboral?

2. Marco jurídico.

La Universidad Francisco de Paula Santander, es una institución oficial de educación superior, sin ánimo de lucro, con carácter de universidad, del orden departamental, creada mediante Decreto 323 de 13 de mayo de 1970, expedido por el gobernador de Norte de Santander(3).

Como universidad estatal, cuenta con personería jurídica, autonomía académica, administrativa, financiera y patrimonio independiente(4), y se encuentra sujeta al régimen legal especial previsto en la Ley 30 de 1992.

El carácter especial del régimen de las universidades estatales u oficiales, comprende, la organización y elección de directivas, del personal docente y administrativo, el sistema de las universidades estatales u oficiales, el régimen financiero, el régimen de contratación y control fiscal y su propia seguridad social en salud.

Las personas que en ellas prestan sus servicios tienen la calidad de servidores públicos y se clasifican en personal docente y personal administrativo. El personal docente, por expresa disposición de la Ley 30 de 1992, está amparado por el régimen especial previsto en dicha norma, situación que no ocurre con el personal administrativo, a quienes se les aplica el régimen de carrera administrativa general.

La Ley 30 de 1992, en sus artículos 70 al 80, reguló lo atinente al personal docente y administrativo de las entidades universitarias. Sobre la vinculación de docentes, previó las siguientes modalidades: a) Los docentes empleados públicos que ingresan por carrera mediante por concurso público, c) Los docentes de cátedra, y b) Los docentes ocasionales que prestan transitoriamente sus servicios. Son dos categorías originadas en necesidades institucionales diferentes, y que se diferencian en cuanto al modo de vinculación y la transitoriedad de la segunda.

De otra parte, según la dedicación, los docentes se clasifican en: a) Docentes de dedicación exclusiva, tiempo completo y medio tiempo, catalogados como empleados públicos, que no son de libre nombramiento y remoción; ingresan por concurso de méritos y están sujetos a un régimen especial establecido en la misma; b) Docentes de cátedra, que no son empleados públicos ni trabajadores oficiales y c) Docentes ocasionales, a los que tampoco les otorga la categoría de empleados públicos ni de trabajadores oficiales.

En cuanto al personal administrativo, dicha ley no efectúa ninguna clasificación del mismo y en su artículo 79, confiere al ente universitario, a través de sus estatutos, la facultad de regular, como mínimo y de acuerdo con las normas vigentes sobre la materia, los derechos, obligaciones, inhabilidades, situaciones administrativas y régimen disciplinario de este personal.

3. El acto acusado.

Se trata del oficio sin número de fecha 18 de julio de 2003, proferido por el Rector de la Universidad Francisco de Paula Santander, mediante el cual dio respuesta negativa a la petición elevada por el actor el 25 de junio de 2003, dirigida a obtener la inscripción en el escalafón docente de la universidad y el reconocimiento y pago de la bonificación económica por productividad artística- académica, así como la revisión de su clasificación como funcionario administrativo. En dicho acto, la administración expresó lo siguiente:

“San José de Cúcuta, julio 18 de 2003

Señor

Edgar Miguel Bello García

Ciudad

Ref. Petición del 25 de junio de 2003.

Doy respuesta a su petición de la referencia, en los siguientes términos:

1. En relación con la solicitud de ser escalafonado como docente de la universidad, la universidad dio respuesta mediante oficios del 16 de marzo de 1999 suscrito por el auditor interno y oficio del 11 de febrero de 2002, firmado por el vicerrector académico de la universidad.

2. En cuanto a la solicitud de reconocimiento de bonificación económica por productividad artística-académica, con fecha 18 de marzo de 1999, el rector de la universidad dio respuesta al respecto.

3. La revisión de su clasificación (nivel y grado) como funcionario administrativo. Con fecha 17 de abril de 2000, en respuesta dada por jefe(sic) de división de recursos humanos y por esta rectoría en oficio del 20 de junio del corriente año, fueron despachadas negativamente por las razones en ellos consignadas.

Así las cosas, las situaciones planteadas en su petición, ya fueron resueltas por vía administrativa, quedando en firme las decisiones administrativas a usted comunicadas y encontrándose, desde entonces, agotada la vía gubernativa, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 62, 63 y 64 del Código Contencioso Administrativo”.

En dicho acto, la universidad manifestó que ya se había pronunciado en relación con la solicitud de inscripción en el escalafón docente, mediante oficios de 16 de marzo de 1999 y 11 de febrero de 2002. En cuanto al reconocimiento de la bonificación económica por productividad artística-académica, indicó que dicha solicitud fue resuelta mediante oficio de 18 de marzo de 1999, en igual sentido, la solicitud de revisión de su clasificación como funcionario administrativo, obteniendo respuesta mediante oficios de 17 de abril de 2000 y 20 de junio de 2003.

El panorama anterior, en principio conduciría a la Sala a inferir que el actor ya había agotado la vía gubernativa en oportunidades anteriores y que por ende, ha debido demandar en término las decisiones que resolvieron sus reclamaciones.

Sin embargo, a pesar de existir pronunciamientos anteriores, lo cierto es que la relación laboral del demandante con la universidad continuaba vigente el 25 de junio de 2003 (fecha de la nueva petición que dio origen al acto demandado), por lo tanto, al continuar vigente su vínculo con el servicio público, le asistía al actor el derecho a solicitar la revisión de su situación laboral, para reclamar los derechos económicos de causación periódica no comprendidos en las reclamaciones iniciales, dando paso a la expedición de un nuevo pronunciamiento por parte de la administración, que igualmente, es susceptible de control judicial.

Por la circunstancia anterior, la Sala procederá a estudiar el fondo del asunto, es decir, si el señor Edgar Miguel Bello García, quien se encuentra vinculado a la Universidad Francisco de Paula Santander, en el cargo de coordinador de teatro, Nivel Técnico, Grado 10(5), tiene derecho a ser nombrado docente universitario como profesional escalafonado, con retroactividad a la fecha de ingreso al servicio.

4. Análisis de la Sala.

Pretende el actor que la Universidad Francisco de Paula Santander lo nombre docente universitario de carrera y lo inscriba en el escalafón docente, con retroactividad desde su ingreso al servicio público, porque considera que el ejercicio práctico de la docencia que viene desarrollando en algunas asignaturas teórico-prácticas en el área de las artes, corresponde al personal docente y no al personal administrativo de la universidad. Como consecuencia de lo anterior, solicita el pago de los beneficios económicos correspondientes al escalafón docente.

Previamente, es de aclarar que, a pesar de que el actor reclama derechos económicos causados desde el 1º de diciembre de 1981, fecha de su vinculación al servicio (fl. 221), para la Sala es evidente que por el transcurso del tiempo, ha ocurrido la prescripción de aquellos derechos causados con anterioridad al 25 de junio de 2000, en consideración al fenómeno prescriptivo de los derechos y acciones laborales, dispuesto en el artículo 102 del Decreto 1848 de 4 de noviembre de 1969, reglamentario del Decreto 3135 de 26 de diciembre de 1968(6), toda vez que la última reclamación elevada por el actor a la administración, fue el 25 de junio de 2003, la cual interrumpió la prescripción pero sólo por un lapso igual.

Efectuada la anterior precisión y en orden a resolver el problema jurídico, se tienen demostrados los siguientes supuestos fácticos:

a) La vinculación laboral del actor:

El señor Edgar Miguel Bello García fue nombrado en el cargo de coordinador de actividades culturales clase I, grado 17, adscrito a la Sección de Extensión Cultural de la División de Bienestar Universitario, mediante Resolución 2125 de 26 de noviembre de 1981, proferida por el rector de la Universidad Francisco de Paula Santander(7), tomando posesión el 1º de diciembre de 1981(8).

Mediante Resolución 1758 de 31 de agosto de 1989 de Rectoría, fue trasladado al cargo de Director de Teatro, Clase I, Grado 17, en la Sección de Extensión Cultural de la División de Bienestar Universitario de la planta de personal administrativo. (fl. 39 cuaderno anexo de pruebas 1).

Posteriormente, a través de Resolución 1366 de 22 de junio de 1995 de rectoría, fue adscrito a la División de Cultura, Recreación y Deportes de la Universidad en calidad de personal administrativo, según la ubicación y clasificación de la nueva estructura orgánica del ente universitario (fls. 231 a 235).

En acta de 30 de septiembre de 1997, consta la incorporación del actor, al cargo de coordinador de teatro, nivel técnico, grado 10, adscrito a la división de cultura, recreación y deportes, con sujeción a la planta de cargos aprobada por el Consejo Superior Universitario mediante Acuerdo 76 de 5 de septiembre de 1997 (fl. 237).

Finalmente, se tiene que el 19 de agosto de 1999, el actor tomó posesión del cargo de coordinador de teatro, nivel técnico, grado 10, adscrito a la división de cultura, recreación y deportes de la universidad, según nombramiento efectuado mediante Resolución 2675 de 17 de agosto de 1999 de rectoría (fl. 241).

Del anterior material probatorio es posible establecer la trayectoria laboral del actor, la cual transcurrió en cargos de la planta de personal administrativo y no docente, de la siguiente manera:

Del 26 de noviembre de 1981 al 30 de agosto de 1989.Desempeñó el cargo de Coordinador de Actividades Culturales, lase I, grado 17.Cargo perteneciente a la planta de personal administrativo.
Del 31 de agosto de 1989 al 29 de septiembre de 1997.Desempeñó el cargo de director de teatro, clase I, grado 17, en la sección de extensión cultural de la División de Bienestar Universitario de la planta de personal administrativo.Cargo perteneciente a la planta de personal administrativo.
Del 30 de septiembre de 1997 en adelante.Desempeñó el cargo de coordinador de teatro, nivel técnico, grado 10.Cargo perteneciente a la planta de personal administrativo.
Con Resolución 2675 de 17 de agosto de 1999 de rectoría.Es nombrado coordinador de teatro, nivel técnico, grado 10Cargo perteneciente a la planta de personal administrativo.

El último cargo desempeñado es el de coordinador de teatro nivel técnico grado 10, desde el 30 de septiembre de 1997, adscrito a la División de cultura recreación y deporte - vicerrectoría bienestar universitario.

b) Las funciones desempeñadas por el actor.

— En el cargo de coordinador de teatro grado 10: De lacertificación expedida por el jefe de división de recursos humanos de la Universidad Francisco de Paula Santander el 22 de marzo de 2006 visible a folios 283 y 284, se desprende que desde el 30 de septiembre de 1997, el actor viene desempeñando las siguientes funciones como coordinador de teatro, clase I grado 10:

a) Coordinar los grupos estables de teatro y títeres de la Universidad.

b) Prestar asesoría a los estudiantes que la requieran en materia de teatro.

c) Organizar, coordinar y apoyar los programas culturales que realice la universidad.

d) Organizar talleres y ciclos de conferencias sobre aspectos culturales y folclóricos.

e) Realizar las actividades de extensión universitaria en materia de teatro.

f) Colaborar en el establecimiento de contactos con instituciones culturales, grupos y personas vinculadas al campo artístico.

g) Participar en la determinación de las necesidades de elementos que se deban adquirir para el mejoramiento de las actividades culturales.

h) Coordinar con las diferentes dependencias de la Universidad lo relacionado con los requerimientos técnicos y de servicios para cada evento cultural.

i) Presentar oportunamente un plan de trabajo semestral a la vice rectoría de bienestar universitario.

j) Participar en la elaboración de los informes sobre las actividades realizadas y/o documentos que se requieran en su dependencia.

k) Otras que le sean asignadas por el jefe inmediato y que por su naturaleza tengan relación con el cargo sin que modifiquen sustancialmente la esencia de éster.

De lo anterior es posible establecer que las actividades de extensión universitaria en materia de teatro que ha desempeñado el actor en favor de la Universidad son inherentes al cargo de coordinador de teatro para el cual fue nombrado.

— En el cargo de director de teatro: Las funciones del cargo de director de teatro desempeñadas por el actor del 31 de agosto de 1989 al 20 de septiembre de 1997, de acuerdo con el manual de funciones y requisitos de la universidad, adoptado mediante la Resolución 2833 de 1980(9), eran las siguientes:

  1. Promover, crear y organizar el grupo de teatro de la institución.
 

  1. Realizar concursos para la formación de actores en los estudiantes, profesores y empelados que aspiren a formar parte del grupo de teatro de la universidad, mediante la transmisión de conocimientos teórico-prácticos básicos como:
 

  1. Expresión corporal.
 

  1. Ejercicios de vocalización.
 

  1. Máscaras.
 

  1. Improvisación.
 

  1. Historia de teatro y sus escuelas.
 

  1. Montaje de obras, etc.
 

  1. Efectuar el montaje de por lo menos tres obras por año.
 

  1. Efectuar presentaciones del grupo dentro de la universidad y fuera de ella en coordinación con el jefe de la división de bienestar universitario.
 

  1. Solicitar ante el jefe de la división de bienestar universitario los elementos necesarios para la actividad teatral.
 

  1. Rendir informe semestral del jefe de la división de bienestar universitario.
 

Dichas funciones le fueron reiteradas al actor por la jefe de personal de la universidad, a través de memorando de 5 de junio de 1992(10)

Posteriormente, las mismas, fueron modificadas por la Resolución 1734 de 1993, así: (fl. 229):

a) Promover, crear y organizar el grupo de teatro de la institución.

b) Realizar cursos para la formación de actores en los estudiantes, profesores y empleados que aspiren a formar parte del grupo de teatro de la universidad, mediante la transmisión de conocimientos teórico-práctico básicos como: Expresión corporal, ejercicios de vocalización, máscaras, improvisación, historia de teatro y sus escuelas, montaje de obras, etc.

c) Efectuar el montaje de por lo menos tres obras por año.

d) Efectuar presentaciones del grupo dentro de la universidad y fuera de ella en coordinación con el jefe de la división de bienestar universitario.

e) Solicitar ante el jefe de la división de bienestar universitario los elementos necesarios para la actividad teatral.

f) Rendir informe semestral del jefe de la división de bienestar universitario.

g) Las demás que le asigne el superior inmediato.

Del anterior catálogo de funciones se puede advertir por la Sala que entre el 31 de agosto de 1989 y el 29 de septiembre de 1997, le correspondía al actor, de acuerdo con las funciones del cargo desempeñado como director de teatro, impartir conocimientos teórico-prácticos afines al teatro.

c) Del ejercicio de la actividad docente desarrollada por el actor.

Al folio 247 se advierte la resolución 30 de 12 de agosto de 2003, expedida por el decano de la facultad de educación artes y humanidades y el director del departamento de arquitectura, diseño y urbanismo, mediante la cual se asignan al actor las materias de teatro estable en la modalidad de docente de cátedra de la universidad.

Obra en el expediente(11) certificación del jefe de personal de la universidad de 29 de marzo de 2006, que da cuenta de los periodos académicos en los cuales el actor se desempeñó como docente de cátedra, en el I y II semestre de 1999 y II semestre de 2003, en las asignaturas de teatro y teatro estable. Asimismo, fue allegada la nómina de las horas cátedra pagadas al actor durante los periodos indicados en el párrafo anterior (fls. 287 a 289).

Los anteriores documentos permiten establecer que el actor ha tenido vinculaciones alternas y transitorias con la universidad mediante la modalidad de horas cátedra durante su trayectoria laboral, ejerciendo la docencia en áreas afines al teatro, actividad por la cual ha recibido los correspondientes honorarios(12).

Al proceso también se allegó el Acuerdo 81 de 14 de diciembre de 1987, expedido por el consejo superior de la Universidad Francisco de Paula Santander, mediante el cual se creó la modalidad de créditos opcionales para las actividades culturales y deportivas en la universidad (fl. 36 cdno. anexo de pruebas 1), y la Resolución 28 de 30 de mayo de 1988 del consejo académico de la universidad Francisco de Paula Santander que reglamentó dichos créditos y estímulos para las actividades de tipo cultural y deportivo de la universidad (fl. 36 cdno. anexo de pruebas 1).

En efecto, la universidad, a través del referido Acuerdo 81(13), creó dichos créditos con la finalidad de fomentar las actividades culturales y deportivas en los miembros de la universidad y difundir los valores culturales autóctonos.

La Resolución 28 de 30 de mayo de 1988 del consejo académico, dispuso:

“ART. 1º—Reglamentar los créditos opcionales y estímulos para las actividades de tipo cultural y deportivo en la Universidad Francisco de Paula Santander, los cuales se regirán por lo estipulado en la presente resolución.

ART. 2º—Los créditos opcionales en las actividades culturales y deportivas, podrán ser cursados por cualquier estudiante de la universidad que no se encuentre bajo sanción disciplinaria y que a juicio de los encargados de cada actividad, tenga las aptitudes necesarias.

ART. 3º—Cada actividad tendrá un reconocimiento de dos (2) créditos semestrales y debe ser evaluado de acuerdo con las normas que rigen las materias prácticas.

ART. 4º—la universidad designará un profesor de tiempo completo para que coordine el desarrollo de los programas académicos teórico-prácticos en los campos cultural y deportivo.

PAR. 1º—El profesor coordinador de las actividades culturales y deportivas responderá a vice-rectoría académica por el desarrollo de los programas y las notas respectivas.

PAR. 2º—Los programas serán desarrollados por maestros, entrenadores o directores, contratados para tal fin.

PAR. 3º—Los maestros de bellas artes, directores de teatro, o entrenadores de los distintos deportes no podrán ingresar al escalafón docente, a menos que sean llamados a concurso para tal fin de acuerdo con la reglamentación vigente en la Universidad Francisco de Paula Santander.

ART. 5º—Una vez terminado el semestre, la materia y su nota respectiva pasará a formar parte de la hoja de vida del estudiante y su promedio académico.

ART. 6º—Los créditos de las asignaturas culturales y deportivas no dormán parte integral del pensum respectivo de las escuelas académicas.

ART. 7º—El número máximo de estos créditos que podrá tomar cada estudiante por semestre, no superará el 20% de los cursados en dicho semestre.

ART. 8º—El control de estas actividades estará a cargo del vice-rector académico, quien rendirá un informe semestral de cada grupo al consejo académico, el que decidirá acerca de la continuidad de las mismas.

ART. 9º—Antes de iniciar cada semestre el profesor encargado de las actividades culturales y deportivas deberán someter a consideración de la vice-rectoría académica el programa académico a desarrollar” (resaltado fuera de texto).

De la disposición anterior se desprende que las actividades culturales y deportivas no constituían asignaturas del pensum académico de una carrera universitaria y podían ser dictadas por maestros de bellas artes, directores de teatro o entrenadores de los distintos deportes, sin que ello les concediera el estatus de docente de planta con derecho a incorporación en el escalafón docente, a menos que se presentaran a concurso de méritos.

En este orden de ideas, el planteamiento del actor sobre la adquisición del estatus docente de carrera, por haber desarrollado las actividades culturales de teatro I, II y teatro estable, entre otras, no es de recibo para la Sala, al tenor del parágrafo tercero del artículo 4º de la Resolución 28 de 1988, por cuanto el ingreso al escalafón docente procedía previo concurso de méritos y no de forma automática por impartir los conocimientos en dichas actividades.

d) De las reclamaciones efectuadas por el actor y las respuestas de la administración.

— El 14 de abril de 2000 el actor elevó a la universidad una reclamación con el fin de lograr el cambio de grado y nivel dentro de la planta de cargos administrativos, obteniendo respuesta mediante oficio de 17 de abril de 2000, expedido por el jefe de división de recursos humanos del ente demandado, mediante el cual negó la petición elevada manifestando que el actor, en el año 1999 participó en el concurso público administrativo convocado por la universidad, pero que el mismo se dejó sin efectos jurídicos mediante sentencia de la Corte Constitucional (fls. 178, 179 y 242 y 243).

— El 1º de marzo de 2000, el actor eleva petición relacionada con el Concurso Público 1 de 1999, la cual es respondida por oficio de 3 de abril de 2000 suscrito por el jefe de la división de recursos humanos de la universidad, en el que manifiesta que con ocasión de la Sentencia C-372 de 1999 de la Corte Constitucional, dicho concurso se vio afectado, en razón a que para la fecha de ejecutoria de la misma, dicho proceso se encontraba en una de las fases iniciales, por lo que su nombramiento en el cargo continuaba en provisionalidad (fl. 176 y 177).

— Mediante oficio de 11 de febrero de 2002, expedido por el vice-rector académico de la universidad, se dio respuesta negativa a la petición del actor con el fin de obtener el nombramiento como docente; adujo la universidad, que las funciones desarrolladas como coordinador de teatro corresponden a las previstas en la Resolución 1734 de 1993, ratificadas en la Resolución 4491 de 21 de diciembre de 1999 que actualiza el manual de funciones y requisitos mínimos para la planta de cargos administrativos de la Universidad (fl. 244 y 245).

— Con oficio de junio 20 de 2003, expedido por el rector de la Universidad Francisco de Paula Santander, se dio respuesta negativa a la petición de 30 de agosto de 2002 elevada por el actor, dirigida a obtener los beneficios consagrados en el Decreto 1569 de agosto 5 de 1998 relacionados con el cambio de grado y categoría del cargo (fls. 174 a 175).

El material probatorio allegado al proceso da cuenta que el cargo desempeñado por el actor desde el 30 de septiembre de 1997 es el de coordinador de teatro, nivel técnico, grado 10, cuyas funciones ha venido cumpliendo hasta la fecha sin que ello hubiera sido desvirtuado dentro del proceso. Se encuentra probado igualmente, el desempeño del actor como docente de cátedra adscrito a la división de bienestar universitario(14).

En criterio de la Sala, las actividades artísticas y culturales desarrolladas por el actor, las cuales fueron soportadas documentalmente en el expediente, se enmarcan dentro de las previstas en los manuales de funciones para el cargo de coordinador de teatro, cargo de carácter administrativo.

El cargo de coordinador de teatro en el que fue nombrado el actor, no es de naturaleza docente sino administrativa y pertenece a la planta de cargos administrativos de la universidad, de acuerdo con lo establecido en el acto de nombramiento Resolución 2125 de 1981, y la Resolución 1366 de 22 de junio de 1995, por la cual se adscribe el personal administrativo de la universidad a las distintas dependencias.

A partir del 31 de agosto de 1989, el actor fue trasladado al cargo de director de teatro, clase I, grado 17, debiendo asumir nuevas funciones, entre ellas, “impartir conocimientos teórico- prácticos” en el área de teatro, acorde con el manual de funciones y requisitos contenido en la Resolución 2833 de 1980(15), por lo tanto, las actividades de impartir conocimientos en determinadas áreas afines al teatro, se enmarcaban dentro de las funciones propias del cargo de director de teatro, razón por la cual no le otorgaban el derecho a ser inscrito en el escalafón docente de la universidad como lo pretende el actor.

Ahora bien, las vinculaciones alternas como docente de cátedra, no le conferían al actor, per se, el derecho a ser nombrado docente de carrera, toda vez que al tenor del artículo 70 de la Ley 30 de 1992(16), para el ingreso a la carrera docente de las universidades oficiales se requiere previo concurso público de méritos, acorde con el reglamento que para el efecto sea elaborado por la universidad, en el cual se deben establecer los casos en que se pueda eximir del título a las personas que demuestren haber realizado aportes significativos en el campo de la técnica, el arte o las humanidades, requisito que el actor no acreditó dentro del presente proceso.

De otra parte, se tiene que al momento de la vinculación laboral, 26 de noviembre de 1981, el actor tampoco acreditaba los requisitos previstos en el artículo 92 del Decreto 80 de 1980(17) “por el cual se organiza el sistema de educación post-secundaria” —vigente en la época—, para ejercer la docencia universitaria, esto, por cuanto no tenía título en el área correspondiente. Además, el artículo 21 del Acuerdo 49 de 16 de noviembre de 1989, que adoptó el reglamento docente de la universidad, consagraba que el concurso de méritos era el mecanismo de selección de docentes, y por ende, para la vinculación como docente titular inscrito en carrera, el actor debía someterse a concurso de méritos, situación que no se encuentra probada dentro del presente proceso.

Aunado a ello, al tenor del parágrafo tercero del artículo 4º de la Resolución 28 de 1988, el desarrollo de las actividades culturales de teatro I, II y teatro estable, entre otras, no le concedía al actor el estatus de docente de planta con derecho a incorporación en el escalafón, a menos que se presentara a concurso de méritos.

Se demostró también que el actor adquirió el título profesional de Licenciado en Educación con énfasis en humanidades de la Universidad Francisco de Paula Santander, el 25 de septiembre de 1998 (fl. 16 cdno. anexo de pbas. 1), por lo tanto, con anterioridad a dicha fecha, no reunía el requisito de título profesional exigible para ser nombrado como docente universitario, concluyendo la Sala que tanto en la legislación anterior (D. 80/80) como en la actual (L. 30/92), el actor no cumplía la totalidad de los requisitos legales para ser nombrado docente de tiempo completo con derecho a ser inscrito en el escalafón de carrera.

Con respecto al ejercicio de la docencia universitaria, el artículo 71 de la Ley 30 de 1992(18), señala que ésta puede desarrollarse con dedicación exclusiva, de tiempo completo, de medio tiempo, por hora cátedra y en forma ocasional o transitoria, según la intensidad laboral con que la misma se desarrolla y el tipo de vinculación con el servicio público.

No obstante lo anterior, precisa la Sala que el ejercicio de la actividad docente no confiere automáticamente el derecho a la inscripción en el escalafón de carrera docente como lo pretende el actor, pues como se indicó, el artículo 70 ibídem, consagra para tal efecto, el concurso público de méritos, por lo cual es evidente que la ley no autoriza el ingreso automático a la carrera docente.

De otra parte, la evaluación profesional de la actividad docente tampoco le otorga el derecho a ser nombrado docente de carrera, pues la misma es tan sólo un sistema para medir del desempeño de dicha actividad con el fin de asegurar la calidad en el servicio.

En este orden de ideas, el demandante, en su calidad de coordinador de teatro de la universidad, podía válidamente ejercer la docencia universitaria con dedicación de hora cátedra según lo autorizado por el ente universitario, sin que tal situación le hubiera conferido el estatus de docente de carrera, pues como se advirtió, el mismo sólo se adquiere al amparo del artículo 70 de la Ley 30 de 1992, con el lleno de los requisitos de título profesional y previo concurso de méritos, los cuales no acredita el actor.

Así pues, no se vulnera el derecho a la igualdad del demandante como quiera que no acreditó los requisitos para ser nombrado docente de carrera, además, no puede alegar un derecho a acceder a un cargo de carrera cuando el mismo solo se obtiene cuando se gana el correspondiente concurso de méritos que la ley impone.

Ahora bien, acorde con el artículo 18 del Acuerdo 96 de 1996, que adopta el estatuto docente de la universidad, “la provisión de cargos docentes de nivel universitario cualquiera sea su modalidad o dedicación, se hará únicamente por el sistema de concurso público de méritos académicos...”, requisito que no cumple el actor para ser nombrado docente universitario con derecho a la inscripción en la carrera.

Así pues, es claro para la Sala que la razón por la cual la universidad no ha procedido a inscribir al actor en el escalafón de carrera docente obedece a la ausencia de los requisitos legales y reglamentarios para ello, como quiera que al momento de su vinculación laboral no ostentaba título profesional, y de otra parte, el actor no ha participado en concurso público de méritos para que procediera su inscripción en el escalafón docente.

Por la razón anterior, el actor no tiene derecho a la prima de productividad toda vez que la misma constituye un beneficio económico para docentes de carrera, de acuerdo con el artículo 10 del Decreto 1279 de 2002, “por el cual se establece el régimen salarial y prestacional de los docentes de las universidades estatales”.

De otra parte, las pruebas allegadas no dan cuenta que la universidad hubiera explotado económicamente la producción artística del actor, las mismas, sólo permiten establecer el desarrollo de las actividades artísticas realizadas por el grupo de teatro de la universidad, bajo la dirección del actor, lo cual era inherente a la existencia de dicho grupo teatral y a las funciones de los cargos de coordinador de teatro, según se desprende de la Resolución 1734 de 1993, y Director de teatro, según Resolución 2833 de 1980, desempeñados durante su trayectoria laboral en la entidad demandada.

Finalmente, las declaraciones testimoniales de los señores Juan Hernando Becerra Sánchez y Jorge Antonio Reyes Zúñiga, recibidas el 8 de mayo de 2006, corroboran los hechos probados en el proceso, sobre las funciones desempeñadas por el actor, entre las cuales estaba, dictar las materias que por su carácter opcional no se encontraban ubicadas dentro de un plan de estudios y se venían manejando desde Bienestar universitario, como teatro I, teatro II y teatro estable y el ejercicio de la docencia como catedrático por fuera del horario laboral, con sujeción al estatuto docente de la universidad (fls. 293 a 301 cdno. 1).

Por las razones expuestas, la Sala no evidencia que se haya incurrido en infracción del ordenamiento jurídico superior, y en tal sentido, se mantiene incólume la presunción de legalidad que reviste al acto acusado, siendo procedente confirmar la sentencia apelada que negó las pretensiones de la demanda.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Segunda, Subsección B, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

1. CONFÍRMASE la sentencia de 18 de marzo de 2010 proferida por el Tribunal Administrativo de Norte de Santander, por medio de la cual se negaron las pretensiones de la demanda presentada por Edgar Miguel Bello García contra la Universidad Francisco de Paula Santander.

Cópiese, notifíquese, comuníquese, devuélvase el expediente al tribunal de origen y cúmplase.

Esta providencia se estudió y aprobó en sesión de la fecha».

(3) Ver al folio 251 del cuaderno principal, constancia de existencia y representación legal, expedida por el Ministerio de Educación Nacional, Subdirección de Vigilancia Administrativa de la Educación Superior.

(4) Artículo 57 de la Ley 30 de 1992.

(5) Al folio 241 del cuaderno principal, consta que la última vinculación del actor con la entidad demandada fue como Coordinar de Teatro, Nivel Técnico, Grado 10, adscrito a la División de Cultura, Recreación y Deportes, según nombramiento efectuado mediante Resolución 2675 de 17 de agosto de 1999, proferida por el rector de la Universidad Francisco de Paula Santander.

(6) “Prescripción de acciones. 1. Las acciones que emanan de los derechos consagrados en el Decreto 3135 de 1968 y en este decreto, prescriben en tres (3) años, contados a partir de la fecha en que la respectiva obligación se haya hecho exigible.

2. El simple reclamo escrito del empleado oficial formulado ante la entidad o empresa obligada, sobre un derecho o prestación debidamente determinado, interrumpe la prescripción, pero sólo por un lapso igual”

(7) Folio 221.

(8) Folio 222.

(9) Folio 40 cuaderno anexo 1.

(10) Folios 225 a 227.

(11) Folio 286.

(12) Folios 287 a 289.

(13) Visible a folio 36 del cuaderno anexo de pruebas 1.

(14) Ver certificación sobre horas cátedra al folio 67 del cuaderno anexo 1.

(15) Folio 40 del cuaderno anexo de pruebas 1.

(16) ART. 70.—Para ser nombrado profesor de universidad estatal u oficial se requiere como mínimo poseer título profesional universitario.

Su incorporación se efectuará previo concurso público de méritos cuya reglamentación corresponde al consejo superior universitario.

El Consejo Superior Universitario reglamentará los casos en que se pueda eximir del título a las personas que demuestren haber realizado aportes significativos en el campo de la técnica, el arte o las humanidades.

(17) Derogado por la Ley 30 de 1992.

(18) Artículo 71, Ley 30 de 1992.