Sentencia 2005-00355 de marzo 22 de 2013

 

Sentencia 2005-00355 de marzo 22 de 2013

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN PRIMERA

Ref.: Exp. 2005-00355

Consejero Ponente:

Dr. Marco Antonio Velilla Moreno

Acción: Nulidad

Actora: Colombia Telecomunicaciones S.A. ESP y otros

Bogotá, D.C., veintidós de marzo de dos mil trece.

EXTRACTOS: «IV. Consideraciones de la Sala

En primer término, se considera necesario abordar el tema de las excepciones propuestas por el tercero interesado en las resultas del proceso, a saber:

— Falta de legitimación en la causa por activa. Aduce que la actora no es la propietaria de la marca Telecom, y aunque se presentó un contrato de licencia y un otrosí, no se probó que el mismo se encuentre registrado ante la Superintendencia de Industria y Comercio.

Al respecto, es importante destacar que en el expediente obra a folios 130 a 136 documentos expedidos por la Superintendencia de Industria y Comercio, en los cuales se hace constar el registro de la marca “Telecom” (mixta) a nombre de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones Telecom en Liquidación.

También obra a folios 253 a 262 del expediente, copia del “Contrato de licencia de uso de marca y signos distintivos”, entre la Empresa Nacional de Telecomunicaciones - Telecom en Liquidación y Colombia Telecomunicaciones S.A. ESP, suscrito el 30 de septiembre de 2003, en el cual se lee, entre otras consideraciones:

“Segunda. Modalidad de la licencia. La Empresa Nacional de Telecomunicaciones —Telecom— en liquidación, se obliga a otorgar a Colombia Telecomunicaciones S.A. ESP, a título exclusivo el uso, goce y explotación de los bienes de propiedad industrial e intelectual de Telecom en liquidación con el fin de garantizar la prestación de los servicios de telecomunicaciones. Igualmente Telecom en Liquidación autoriza a Colombia Telecomunicaciones S.A. ESP a otorgar a terceros licencias de uso en los términos establecidos en este contrato.

Tercera. Alcance de la licencia. La licencia de uso se otorga sobre las marcas y signos distintivos que fueron registrados debidamente por parte de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones —Telecom— en Liquidación, ante la división de propiedad industrial de la Superintendencia de Industria y Comercio (...)”.

Del acervo probatorio que reposa en el expediente, se colige sin mayor dificultad, que la actora sí goza de legitimación para obrar como parte demandante en el proceso. Por consiguiente, no prospera, entonces, la excepción propuesta por el tercero interesado.

Respecto a las demás “excepciones”, las cuales no tienen la naturaleza de tal, se considera que son situaciones propias de la causa petendi que ocupará a esta Sala al momento de resolver de fondo los cargos formulados por la actora.

Resuelto lo anterior, se estima pertinente tratar el conflicto surgido entre la marca “Telecom” previamente registrada y las marcas “Deutsche Telekom”, cuyos actos administrativos que concedieron los registros para las clases 14, 18, 25, 36, 37 y 41 internacional, fueron acusados por la parte demandante.

El Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina, en respuesta a la solicitud de interpretación prejudicial de las normas comunitarias invocadas en la demanda, concluyó:

“Primero. Si la norma sustancial vigente para la fecha de la solicitud de registro de la marca, ha sido derogada y reemplazada por otra en el curso del procedimiento correspondiente, aquella norma, la derogada, será la aplicable para determinar si se encuentran cumplidos o no los requisitos que se exigen para el registro del signo. Cosa distinta, ocurre con la norma procesal, cuya aplicación es de carácter inmediato, es decir, procede sobre los hechos producidos posteriormente a su entrada en vigencia, rigiendo las etapas de procedimiento que se inicien a partir de ese momento.

De la solicitud de interpretación prejudicial remitida por el consultante y de los documentos anexos, se desprende que la solicitud de registro de los signos denominativos Deutsche Telekom se efectuó en vigencia de la Decisión 344 de la Comisión del Acuerdo de Cartagena y, por lo tanto, es esa la norma sustancial que debe aplicar el juez consultante.

Segundo. Un signo puede registrarse como marca si reúne los requisitos de distintividad, perceptibilidad y susceptibilidad de representación gráfica, de conformidad con el artículo 81 de la Decisión 344 y, además, si el signo no está incurso en ninguna de las causales de irregistrabilidad señaladas en los artículos 82 y 83 de la citada norma comunitaria.

El juez consultante debe proceder a analizar, en primer lugar, si la marca a registrar cumple con los requisitos mencionados, para luego, determinar si el signo no está inmerso en alguna de las causales de irregistrabilidad señaladas en la normativa comunitaria.

Tercero. Para establecer la similitud entre dos signos distintivos, la autoridad nacional que corresponda deberá proceder al cotejo de los signos en conflicto, para luego determinar, si existe o no riesgo de confusión, acorde con las reglas establecidas en esta providencia.

Cuarto. El juez consultante debe establecer el riesgo de confusión que pudiera existir entre los signos denominativos Deutsche Telekom con los siguientes signos denominativos: marcas Telecom hace pequeño al mundo y el nombre comercial Empresa Nacional de Telecomunicaciones Telecom, aplicando los criterios establecidos en la presente providencia.

Quinto. El juez consultante debe establecer el riesgo de confusión que pudiera existir entre los signos denominativos Deutsche Telekom y los signos mixtos Telecom, aplicando los criterios establecidos en la presente providencia.

Sexto. El juez consultante debe determinar si la palabra Telecom es descriptiva, genérica o de uso común para los servicios de telecomunicaciones y los relacionados con estos y, posteriormente, realizar el cotejo de los signos en conflicto, teniendo en cuenta lo expresado en la presente providencia.

Séptimo. Los signos formados por una o más palabras en idioma extranjero que no sean parte del conocimiento común, son considerados signos de fantasía y, en consecuencia, es procedente su registro como marcas.

No serán registrables dichos signos, si el significado conceptual de las palabras en idioma extranjero se ha hecho del conocimiento de la mayoría del público consumidor o usuario y, si además, se trata exclusivamente de vocablos genéricos, descriptivos o de uso común en relación con los productos o servicios que se pretende identificar, de conformidad con lo establecido en la presente interpretación prejudicial.

Octavo. La Decisión 344 de la Comisión del Acuerdo de Cartagena, establece una protección especial y reforzada de las marcas notoriamente conocidas, que implica, por un lado, el rompimiento de los principios de especialidad y territorialidad y, por otro, la protección contra los riesgos de confusión, asociación y dilución, de conformidad con lo expresado en la presente interpretación prejudicial.

A pesar, de que el signo no sea notorio en el país en el que se intenta proteger, gozará de tal calidad, si es notorio en el comercio subregional, es decir, que basta por lo menos que lo sea en uno de los países miembros de la Comunidad Andina, para que goce de especial protección.

Además, tal protección debe darse siempre y cuando sean notorios en el comercio internacional sujeto a reciprocidad con alguno de los países miembros de la Comunidad Andina.

Alegada la notoriedad de una marca como obstáculo para el registro de un signo, la prueba de tal circunstancia corresponde a quien la alega. Este dispondrá, para ese objeto, de los medios probatorios previstos en la legislación interna y el reconocimiento corresponde otorgarlo, según el caso, a la oficina nacional competente o a la autoridad nacional competente, con base en las pruebas presentadas.

Noveno. El juez consultante, en caso de no haberse probado la notoriedad de la marca Telecom, debe entrar a determinar la existencia de conexión competitiva entre los productos y servicios aparados por los signos en conflicto.

Como los signos solicitados y algunos de los observantes amparan productos y servicios de diferentes clases, es preciso que el juez consultante matice la regla de la especialidad y, en consecuencia, analice el grado de vinculación o relación competitiva de los productos y servicios que amparan los signos en conflicto, para que de esta forma se pueda establecer la posibilidad de error en el público consumidor, de conformidad con los criterios plasmados en la presente providencia.

Décimo. El juez consultante deberá, al momento en que los signos denominativos Deutsche Telekom fueron solicitados para registro, determinar si el nombre comercial Empresa Nacional de Telecomunicaciones Telecom era real, efectiva y constantemente usado en el mercado, para así determinar si era protegible por el ordenamiento jurídico comunitario andino.

En tal sentido, el uso del nombre comercial podrá demostrarse mediante facturas comerciales, documentos contables, o certificaciones de auditoría que demuestren la regularidad y la cantidad de la comercialización de los productos o servicios identificados con el nombre comercial, entre otros.

Undécimo. El examen de registrabilidad que realizan las oficinas de registro marcario debe ser de oficio, integral, motivado y autónomo en relación con otras decisiones proferidas por otras oficinas de registro marcario, de conformidad con lo expresado en la presente providencia” (fls. 566 a 568).

El Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina en la interpretación prejudicial 106-IP-2010, solicitada por esta corporación señaló, que es procedente la interpretación de oficio de los artículos 81, 83 literales a), b), d) y e), 84 y 128 de la Decisión 344 de la Comisión del Acuerdo de Cartagena. Así mismo expresa la disposición transitoria primera de la Decisión 486 de la Comisión de la Comunidad Andina.

“ART. 81.—

Podrán registrarse como marcas los signos que sean perceptibles, suficientemente distintivos y susceptibles de representación gráfica.

Se entenderá por marca todo signo perceptible capaz de distinguir en el mercado, los productos o servicios producidos o comercializados por una persona de los productos o servicios idénticos o similares de otra persona”.

“ART. 83.—

Así mismo, no podrán registrarse como marcas aquellos signos que, en relación con derechos de terceros, presenten algunos de los siguientes impedimentos:

a) Sean idénticos o se asemejen de forma que puedan inducir al público a error, a una marca anteriormente solicitada para registro o registrada por un tercero, para los mismos productos o servicios, o para productos o servicios respecto de los cuales el uso de la marca pueda inducir al público, a error;

b) Sean idénticos o se asemejen a un nombre comercial protegido, de acuerdo con las legislaciones internas de los países miembros, siempre que dadas las circunstancias pudiere inducirse al público a error;

(...).

d) Constituyan la reproducción, la imitación, la traducción o la transcripción, total o parcial de un signo distintivo notoriamente conocido en el país en el que solicita el registro o en el comercio subregional, o internacional sujeto a reciprocidad, por los sectores interesados y que pertenezca a un tercero. Dicha prohibición será aplicable, con independencia de la clase, tanto en los casos en los que el uso del signo se destine a los mismos productos o servicios amparados por la marca notoriamente conocida, como en aquellos en los que el uso se destine a productos o servicios distintos.

Esta disposición no será aplicable cuando el peticionario sea el legítimo titular de la marca notoriamente conocida;

e) Sean similares hasta el punto de producir confusión con una marca notoriamente conocida, independientemente de la clase de los productos o servicios para los cuales se solicite el registro.

Esta disposición no será aplicable cuando el peticionario sea el legítimo titular de la marca notoriamente conocida;

(...)”.

“ART. 84.—

Para determinar si una marca es notoriamente conocida, se tendrán en cuenta, entre otros, los siguientes criterios:

a) La extensión de su conocimiento entre el público consumidor como signo distintivo de los productos o servicios para los que fue acordada;

b) La intensidad y el ámbito de la difusión y de la publicidad o promoción de la marca;

c) La antigüedad de la marca y su uso constante;

d) El análisis de producción y mercadeo de los productos que distingue la marca”.

“ART. 128.—

El nombre comercial será protegido por los países miembros sin obligación de depósito o de registro. En caso de que la legislación interna contemple un sistema de registro se aplicarán las normas pertinentes del capítulo sobre marcas de la presente decisión, así como la reglamentación que para tal efecto establezca el respectivo país miembro”.

Decisión 486

“Disposición transitoria primera.

Todo derecho de propiedad industrial válidamente concedido de conformidad con la legislación comunitaria anterior a la presente decisión, se regirá por las disposiciones aplicables en la fecha de su otorgamiento salvo en lo que se refiere a los plazos de vigencia, en cuyo caso los derechos de propiedad industrial preexistentes se adecuarán a lo previsto en esta decisión.

En lo relativo al uso, goce, obligaciones, licencias, renovaciones y prórrogas se aplicarán las normas contenidas en esta decisión.

Para el caso de procedimientos en trámite, la presente decisión regirá en las etapas que aún no se hubiesen cumplido a la fecha de su entrada en vigencia”.

Al respecto, esta Sala mediante sentencia de 12 de mayo de 2011(1), entre otras, ya se había pronunciado, decretando la nulidad de los actos administrativos, en relación con la marca “Deutsche Telekom” clases 16, 38, 42 y 28 Internacional, respectivamente, frente a la marca registrada “Telecom” clases 9ª, 35, 38 y 42 de la Clasificación Internacional de Niza, y el nombre comercial con la misma denominación, cuyos signos son de la actora, con la diferencia de que en el caso sub examine, se debate acerca de los actos administrativos que concedieron el registro de la marca “Deutsche Telekom” clases 14, 18, 25, 36, 37 y 41 Internacional frente a los mismos signos de la sociedad demandante.

En la providencia de doce de mayo de 2011, se expuso lo siguiente:

“Al respecto, es preciso invocar las sentencias de 28 de octubre de 2010(2) y 2 de diciembre de 2010(3), proferidas por esta sección, que la Sala prohíja en esta oportunidad, por tratarse de un caso similar en el que se decidió sobre el aspecto genérico de la marca “Telecom””.

Dice la providencia de 28 de octubre de 2010:

“Al respecto debe indicarse que un signo es genérico, si al formularse la pregunta ¿qué es?, la respuesta involucre alguno de los productos o servicios que este distinga. En el caso sub examine, se observa que la marca mixta “Telecom”, ampara productos y servicios de las clases 9ª y 38, entre las cuales se encuentran los siguientes registros:

MarcaClaseCertificadoVigencia
Telecom918956622/03/2006
Telecom3816024123/02/2014
Telecom3818957323/02/2014
Telecom3818958623/02/2014

 

Entonces, retomando la pregunta ¿qué es?, no puede afirmarse que la expresión “Telecom” se trata de alguno de los productos de la clase 9ª, antes reseñados, como tampoco que dicho término se refiera directa y necesariamente al servicio de telecomunicaciones contenido en la clase 38 ibídem, pues según el diccionario de la Real Academia, el término Telecom, no tiene significado.

Otra cosa bien diferente, es que la empresa en liquidación le haya dado realce y categoría a dicha expresión y la posea como sigla en su razón social, la cual la caracterizó como una empresa de telecomunicaciones que por mucho tiempo tuvo gran protagonismo en Colombia en la prestación de tales servicios. La marca “Telecom”, al no definir el servicio de la clase 38 ni tener alguna relación con los productos de la clase 9ª, no puede considerarse genérica, como lo pretende dar a entender el tercero interesado en las resultas del proceso. Esta marca es de aquellas que la doctrina denomina “evocativa”, pues evoca en la mente del consumidor algunos de los productos y servicios que distingue, sin que los describa directamente al no definirlos, ni referirse propiamente a alguna de sus características o propiedades; en otras palabras, se encuentra en los límites de las marcas evocativas frente a aquellas que son descriptivas”.

En la sentencia de 2 de diciembre de 2010, se expuso:

“Antes de proceder al análisis comparativo de las marcas enfrentadas, la Sala se referirá al aspecto genérico y débil que el tercero interesado le endilga a la marca Telecom.

A estos efectos, se prohíja lo expresado por la Sección en reciente sentencia de 28 de octubre de 2010, Expediente 2005 00137, consejero ponente Marco Antonio Velilla Moreno, en la cual se consideró que la marca Telecom no es genérica ni débil” (resaltados ajenas al texto).

Por otra parte, considera la entidad demandada que el elemento Telecom es descriptivo, por tal razón el Tribunal de Justicia Andino en la interpretación prejudicial rendida, señala:

“El signo descriptivo no tiene poder identificatorio, toda vez que se confunde con lo que va a identificar, sea un producto o un servicio o cualesquiera de sus propiedades o características.

La irregistrabilidad de los signos descriptivos implica a los que designen exclusivamente la calidad, la cantidad, el destino, el valor, el lugar de origen, la época de producción u otros datos característicos o informaciones de los productos o de los servicios, si tales características son comunes a otros productos o servicios, el signo no será distintivo y en consecuencia no podrá ser registrado.

El tribunal en base a la doctrina, ha sostenido que uno de los métodos para determinar si un signo es descriptivo, es formularse la pregunta de “cómo es” el producto o servicio que se pretende registrar, “... de tal manera que si la respuesta espontáneamente suministrada —por ejemplo por un consumidor medio— es igual a la de la designación de ese producto, habrá lugar a establecer la naturaleza descriptiva de la denominación” (Proceso 27-IP-2001, marca: Migalletita, publicado en la Gaceta Oficial 686, de 10 de julio de 2001, citando al proceso 3-IP-95, marca: “Concentrados y Jugos de Frutas Tutti-Frutti S.A.”, publicado en la Gaceta Oficial 189, de 15 de septiembre de 1995)” (fl. 547).

Respecto a la palabra “Telecom” que contiene la marca de la actora, a juicio de la Sala, no tiene incidencia alguna sobre las características o cualidades de los productos comprendidos en la clase 16 ni en los servicios de las clases 38 y 42 de la Clasificación Internacional de Niza. De manera, que contrario a lo que afirma la Superintendencia de Industria y Comercio, la aludida expresión no evidencia que contenga tal connotación ni está identificando el lugar de procedencia de los productos o servicios que ampara, pues ante la pregunta ¿cómo es? el producto o servicio, no hay duda, que la respuesta que es Telecom, haga alusión alguna de las características de tales productos ni de la designación de las finalidades de los mismos que pretende distinguir.

Referente a los signos evocativos la doctrina y la jurisprudencia, señalan que se “... sugiere en el consumidor o en el usuario ciertas características, cualidades o efectos del producto o servicio, exigiéndole hacer uso de su imaginación y del entendimiento para relacionar aquel signo con este objeto; las marcas evocativas no se refieren de manera directa a una característica o cualidad del producto, haciendo necesario que el consumidor para llegar a comprender qué es el producto o servicio deba realizar un proceso deductivo y usar su imaginación, ya que únicamente tiene una idea leve otorgada por el signo”.

Por consiguiente, la expresión “Telecom”, puede ser catalogada como evocativa, ya que se refiere indirectamente a las características, cualidades o efectos de los productos o servicios de las clases 16, 38 y 42 Internacional, ya que el consumidor podría por deducción y su razonamiento llegar a determinar tales productos o servicios, empleando dicho término. Por lo cual, es perfectamente registrable. Aunado a ello, se tiene que la marca “Telecom” fue registrada para los productos y servicios que distingue, en la entidad demandada, muchos años atrás.

Ahora bien, respecto a los aspectos de identidad o semejanza entre las marcas en conflicto, no cabe la menor duda que entre las marcas “Deutsche Telekom” cuestionada y “Telecom” existen semejanzas gráficas, fonéticas y conceptuales que permiten afirmar que con el registro de la primera de las nombradas, se estaría violando el literal a) del artículo 136 de la Decisión 486, pues la palabra Telecom o Telekom, es la esencial y básica en ambas marcas, y el término Deutsche de la cuestionada no es un elemento distintivo frente a la marca registrada, ya que dicho término en español significa “Alemana”. Es por ello, en que en el idioma alemán o “Deutsch”, la República Democrática Alemana, se escribe: “Deutsche Demokratische Republik = DDR”.

En efecto, la palabra Telecom o Telekom, empleada en las denominaciones de las marcas en conflicto, constituye el centro de atención, por tratarse del elemento diferenciador, básico y esencial de la marca de la actora, que con respecto a la demandada solo difiere en la letra C, la cual en nuestro idioma se pronuncia idénticamente a la letra K.

Respecto a ser el elemento básico y esencial de la marca Telecom, la jurisprudencia antes citada, sostiene:

“En el presente caso, a la expresión “América Telecom” cuyo registro para las clases 9 y 38 de la clase internacional, fue declarado nulo mediante la sentencia del 28 de octubre de 2010, se le agregó la expresión “Grupo”, en relación con la marca contenida en las resoluciones declaradas nulas por esta sección, mediante la sentencia citada anteriormente, lo que a juicio de la Sala puede crear confusión en el público consumidor frente al signo Telecom.

En efecto, la expresión grupo si bien no es genérica ni evoca una cualidad del producto o servicio, es común, por cuanto es una palabra que puede ser utilizada en la denominación de un signo, para cualquier clase de la Clasificación Internacional de Niza.

Por lo tanto, no debe ser considerada a efectos de determinar si existe confusión, de conformidad con lo expresado por el Tribunal Andino en su interpretación prejudicial, en cuanto expresa, que “al realizar el examen comparativo de marcas que se encuentran conformadas por palabras de uso común, genéricas o descriptivas, estas no deben ser consideradas a efectos de determinar si existe confusión, siendo esta una circunstancia de excepción a la regla de que el cotejo de las marcas debe realizarse atendiendo a una simple visión de conjunto de los signos, que se enfrentan, donde el todo prevalece sobre sus componentes”.

De lo anterior, se concluye que los signos enfrentados son confundibles, porque la expresión predominante es la palabra “Telecom” ...”(4) (resaltado ajeno al texto).

Igualmente, la sentencia de 28 de octubre de 2010, había dicho:

“la palabra Telecom, es la esencial y básica en ambas marcas, y el término América de la cuestionada no le proporciona un valor diferenciador frente a la marca registrada”.

No obstante, esta Sala ha reiterado que los dos elementos que se requieren para el análisis de la confundibilidad entre marcas, son: i) que exista identidad o semejanza ortográfica o visual, fonética y conceptual, ya analizada y ii) que los signos en disputa tengan una relación directa o indirecta con los productos o servicios que distinguen(5).

En el presente caso, el sector de mercado en el que pretende explotar sus marcas la Empresa Deutsche Telecom, son los mismos de las empresas Nacional de Telecomunicaciones - Telecom en Liquidación y Colombia Telecomunicaciones S.A. ESP en su calidad de licenciataria, en las clases 16, 38 y 42 de la Clasificación Internacional de Niza, lo cual sin duda alguna permite afirmar que existe conexión competitiva entre los mismos.

En este orden de ideas, puede concluirse que además de la similitud gráfica, fonética y conceptual observada entre los signos en disputa existe conexión competitiva entre los servicios y productos que ambos distinguen. Por lo tanto, el permitir la coexistencia de ambas marcas, generaría confusión para el público consumidor, al inducirlo a error por el hecho de estimar que el titular de la marca “Telecom” tiene un nuevo signo en el mercado identificado con la denominación “Deutsche Telekom”.

Adicionalmente, las marcas en conflicto al distinguir los mismos productos y servicios, emplean idénticos medios de publicidad y de comercialización, factores que refuerzan aún más el concepto de confundibilidad.

Por otra parte, en cuanto a los artículos 9° y 10 de la Decisión 486, citadas por el Tribunal de Justicia Andino, es pertinente anotar, que el titular de la marca Telecom, viene utilizando dicha denominación por más de cincuenta años y, es sabido en Colombia que Telecom fue la única empresa que prestó el servicio de telecomunicaciones en el territorio nacional por muchos años, lo que ha generado que el consumidor identifique automáticamente la expresión Telecom con la Empresa Nacional de Telecomunicaciones de Colombia, tal como lo anota el Agente del Ministerio Público, o sea, que es anterior al registro en Alemania de la marca cuestionada. Por consiguiente este cargo no tiene vocación de prosperar.

En lo atinente a la “mala fe” con que haya actuado el tercero interesado, no fue demostrado por el actor, pues no existe prueba alguna en el expediente de ello o que hubiese atentado contra la sana competencia al solicitar y obtener el registro de la marca “Deutsche Telekom”, para las clases 16, 38 y 42 internacional.

Sobre la “pérdida de la fuerza distintiva” de la marca “Telecom”, ya se adujo, con fundamento en la jurisprudencia de esta Sala, que tal denominación no se trata de una marca genérica. Antes por el contrario, la palabra Telecom, es la esencial y básica en la marca de la actora, es la que le infunde el elemento diferenciador y distinguible, la cual no puede ser objeto de copia, por estar dicho acto prohibido en las normas comunitarias, específicamente en el artículo 136 literal a) de la Decisión 486 de la Comisión de la Comunidad Andina en concordancia con el artículo 134 de la misma decisión”.

Igualmente, mediante sentencia de 1º de diciembre de 2011(6), esta Sala declaró la nulidad de los actos administrativos expedidos por la Superintendencia de Industria y Comercio, en la cual actuaron las mismas partes que en este proceso, con la diferencia que tales actos y la clase de los servicios eran distintos a los que se debaten en esta oportunidad.

En síntesis la citada providencia se refirió a los siguientes aspectos:

“Del cotejo entre la marca “Deutsche Telekom” (nominativa) y el nombre comercial y marca “Telecom”, se observa que existe identidad ortográfica, fonética y conceptual, en cuanto respecta al signo nominativo esencial «Telecom»; y aunque el signo de la marca registrada está escrito en idioma alemán, al reemplazar la letra C por la K, su pronunciación sigue siendo la misma, según se infiere del examen en forma sucesiva de los signos:

Telecom-Deutsche Telekom - Telecom-Deutsche Telekom

Telecom-Deutsche Telekom - Telecom-Deutsche Telekom

Telecom-Deutsche Telekom - Telecom-Deutsche Telekom

Telecom-Deutsche Telekom - Telecom-Deutsche Telekom

Ahora bien, si se enfatiza en los elementos divergentes y no semejantes, se observa que la expresión “Deutsche” del signo cuestionado, no proporciona un valor diferenciador que le otorgue suficiente distintividad para considerar que no se confunde con la marca registrada.

Ello, en consideración a que se trata de una palabra de idioma extranjero (alemán), frente al cual ha dicho la Jurisprudencia del Tribunal Andino de Justicia que se considera una denominación de fantasía, porque se presume que no es de conocimiento común(7), pero al unirla a la palabra «Telekom», resulta que es esta última la que sigue siendo más destacada, y de ahí que la confundibilidad no se disminuya por tener el signo registrado, la expresión «Deutsche».

Así lo sostuvo la Sala en anterior oportunidad(8), al pronunciarse sobre la comparación de los signos que concurren al presente proceso, en la que expresó lo siguiente:

“Ahora bien, respecto a los aspectos de identidad o semejanza entre las marcas en conflicto, no cabe la menor duda que entre las marcas “Deutsche Telekom” cuestionada y “Telecom” existen semejanzas gráficas, fonéticas y conceptuales que permiten afirmar que con el registro de la primera de las nombradas, se estaría violando el literal a) del artículo 136 de la Decisión 486, pues la palabra Telecom o Telekom, es la esencial y básica en ambas marcas, y el término Deutsche de la cuestionada no es un elemento distintivo frente a la marca registrada, ya que dicho término en español significa “Alemana”. Es por ello, en que en el idioma alemán o “Deutsch”, la República Democrática Alemana, se escribe: “Deutsche Demokratische Republik = DDR”.

En efecto, la palabra Telecom o Telekom, empleada en las denominaciones de las marcas en conflicto, constituye el centro de atención, por tratarse del elemento diferenciador, básico y esencial de la marca de la actora, que con respecto a la demandada solo difiere en la letra C, la cual en nuestro idioma se pronuncia idénticamente a la letra K” (resaltado fuera del texto).

Corolario de lo anterior, resulta que la excepción de “pérdida de la fuerza distintiva” de la marca “Telecom”, formulada por la tercera con interés directo en las resultas del proceso, no tiene vocación de prosperidad, toda vez que la expresión «Telecom» —como lo ha sostenido en varias oportunidades la Sala, entre ellas la sentencia de 28 de octubre de 2010, atrás citada— no se refiere a una expresión genérica, sino, por el contrario, posee la suficiente distintividad que le permite ser distinguida en el mercado respecto de los productos y servicios que comercializa.

En este orden de ideas, se concluye que los signos enfrentados son semejantes desde el punto de vista fonético, gramatical y conceptual, pero, no basta con la sola semejanza señalada para determinar la irregistrabilidad del signo en disputa, sino que es necesario definir si el mismo es capaz de inducir a error al público consumidor. Lo anterior impone analizar el riesgo de confusión y/o asociación, tomando en consideración el argumento de la notoriedad de la marca “Telecom”, aducido por la actora.

De la notoriedad de la marca

El artículo 83, literales d) y e), de la Decisión 344, establece la prohibición de registrar como marca aquellos signos que, en relación con derechos de terceros, “constituyan la reproducción, la imitación, la traducción o la transcripción, total o parcial de un signo distintivo notoriamente conocido en el país en el que solicita el registro o en el comercio subregional o internacional sujeto a reciprocidad por los sectores interesados y que pertenezca a un tercero. Dicha prohibición será aplicable, con independencia de la clase, tanto en los casos en los que el uso del signo se destine a los mismos productos o servicios amparados por la marca notoriamente conocida, como en aquellos en los que el uso se destine a productos o servicios distintos; o sean similares hasta el punto de producir confusión con una marca notoriamente conocida, independientemente de la clase de los productos o servicios para los cuales se solicita el registro. Esta disposición no será aplicable cuando el peticionario sea el legítimo titular de la marca notoriamente conocida”.

En reiterada jurisprudencia tanto del Tribunal Andino como de esta corporación, se ha sostenido que la marca notoria es aquella conocida por una colectividad de individuos pertenecientes a un grupo determinado de consumidores de cierto tipo de bienes y servicios, por encontrarse ampliamente difundida entre dicho grupo. Así mismo, se ha señalado que la notoriedad debe estar suficientemente demostrada en cada caso(9).

Ahora bien, para probar la notoriedad de su marca, Colombia Telecomunicaciones S.A. ESP, aportó certificación suscrita por el jefe de la división de crédito y cobranzas de la empresa en la que hace constar que el volumen de ventas aproximadamente es de noventa mil millones de pesos ($90.000.000.0000), mensualmente. También allegó publicidad de los servicios prestados por Telecomunicaciones S.A. ESP.

Por otra parte, obra a folios 52 a 81 del expediente certificación de los puntos de venta de servicios de telecomunicaciones abiertos al público, en los que se comercializan productos y servicios de la marca “Telecom”, en todo el territorio nacional.

Así mismo, se visualiza a folios 82 a 137 la certificación expedida por el Gerente de Puntos Presenciales de Colombia Telecomunicaciones S.A. ESP, en la que se alude a 4568 contratos SAIS en virtud de los cuales se venden, a través de establecimientos abiertos al público, productos “Telecom” y comercializan la marca del mismo nombre.

También aludió al concepto de marca renombrada, que, en su criterio, es aquella que resulta ser conocida por la generalidad del público, incluso entre quienes no sean necesariamente consumidores de los productos o servicios que ampare. En respaldo de lo anterior, citó jurisprudencia del Tribunal de Justicia, en la que se sostiene que: “La marca “renombrada”, que antes se mencionó, debe ser conocida por diferentes grupos de consumidores, en mercados diversos y no solo dentro de un grupo particular, como ocurre con la marca notoria. Puede decirse entonces que toda marca renombrada es notoria, pero no toda marca notoria es renombrada, calidad esta última más exigente”.

Frente a lo anterior, la Sala estima conveniente reiterar los argumentos expuestos en la citada sentencia de 12 de mayo de 2011, en los que se precisó que:

“El titular de la marca Telecom, viene utilizando dicha denominación por más de cincuenta años y, es sabido en Colombia que Telecom fue la única empresa que prestó el servicio de telecomunicaciones en el territorio nacional por muchos años, lo que ha generado que el consumidor identifique automáticamente la expresión Telecom con la Empresa Nacional de Telecomunicaciones de Colombia, tal como lo anota el agente del Ministerio Público, o sea, que es anterior al registro en Alemania de la marca cuestionada”.

De lo anterior se destaca que el titular de la marca “Telecom” utiliza dicha denominación desde hace varias décadas y que es de público conocimiento que Telecom en Liquidación fue por mucho tiempo la única empresa que prestó el servicio de telecomunicaciones en Colombia, lo que le ha generado un grado alto de conocimiento, incluso entre los consumidores diferentes a aquellos a quienes van dirigidos sus servicios y productos.

La circunstancia así descrita ha sido acuñada por la doctrina y la jurisprudencia bajo el concepto de marca renombrada, del cual bien vale la pena citar la definición acogida por la Sala Plena de esta corporación en la sentencia de 24 de marzo de 2009(10), en la que se señaló:

“Por su uso y difusión todas las marcas son comunes en la medida que tienen un conocimiento normal en el público al que van dirigidas, pero algunas son notorias cuando son conocidas por una parte importante del público consumidor de los productos o servicios distinguidos con la misma o lo que se denomina el sector pertinente(11). La marca renombrada se diferencia de la anterior en que su grado de conocimiento desborda los consumidores del mercado del producto o servicio por lo que es conocida por consumidores diferentes a aquellos a quienes van dirigidos tales bienes(12)”.

En este orden de ideas, se observa que la marca “Telecom” cumple los requisitos establecidos en el artículo 84 de la Decisión 344, en cuanto a los requisitos para ser considerada notoria, esto es, a) la extensión de su conocimiento entre el público consumidor como signo distintivo de los productos o servicios para los que fue acordada; b) la intensidad y el ámbito de la difusión y de la publicidad o promoción de la marca; c) la antigüedad de la marca y su uso constante; d) y el análisis de producción y mercadeo de los productos que distingue la marca”.

Finalmente, es menester precisar que, si bien es cierto que el registro de la marca “Deutsche Telekom” se otorgó para amparar productos comprendidos en la clase 28 de la Clasificación Internacional de Niza (Juegos, juguetes; artículos de gimnasia y deporte no comprendidos en otras clases; decoraciones para árboles de Navidad), no lo es menos que dada la notoriedad y el renombre de la marca previamente registrada, si se permitiera la coexistencia de ambas en el mercado, se podría inducir al público consumidor a error al estimar que el titular de la marca “Telecom” tiene un nuevo signo identificado con la denominación “Deutsche Telekom”.

Al respecto, conviene traer a colación la interpretación prejudicial rendida en este proceso, en la que el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina indicó:

“A pesar de que el riesgo de dilución ha ido aparejado con la protección de los signos notoriamente conocidos, como se vio, el artículo 104, literal d), lo ha extendido también a todo tipo de marca registrada cuando se presente su uso no autorizado. Haciendo una adecuación del concepto con la norma comentada, la protección contra dicho riesgo tiene como objetivo salvaguardar a las marcas en relación con cualquier uso de otros signos idénticos o similares que cause el debilitamiento de su capacidad distintiva, aunque se use para productos que no sean idénticos, similares o que no tengan ningún grado de conexidad con los que ampara la marca registrada” (Proceso 145-IP-2006, marca: “Capitán Z”, publicado en la Gaceta Oficial 1452 de 10 de enero de 2007).

Por otra parte, comoquiera que la demandante Colombia Telecomunicaciones S.A. ESP alega a su favor que es titular del nombre comercial “Telecom”, es pertinente abordar el estudio del tema.

De la protección del nombre comercial

El Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina, en la interpretación prejudicial rendida en este proceso, precisó frente al nombre comercial que:

“El nombre comercial identifica a una persona natural o jurídica en el ejercicio de su actividad económica, dentro del giro comercial o industrial, y la distingue o diferencia de otras idénticas o semejantes en el mismo ramo.

Este tribunal ha manifestado, en cuanto al nombre comercial, que: “Se entiende por nombre comercial al elemento identificador que permite a su titular distinguir o diferenciar un negocio o actividad comercial, de otros idénticos o similares que desarrollan sus competidores; el signo que constituye un nombre comercial puede coincidir con la denominación o razón social de la empresa”.

Este órgano jurisdiccional ha interpretado que la protección del nombre comercial puede derivar de su registro o de su uso efectivo. El tribunal se ha pronunciado sobre la protección del nombre comercial en los términos siguientes: “Por tanto, la obligación de acreditar un uso efectivo del nombre comercial, se sustenta en la necesidad de fundamentar la existencia y el derecho de protección del nombre en algún hecho concreto, sin el cual no existiría ninguna seguridad jurídica para los competidores”. (Proceso 45-IP-98, marca: “Imprecol”, publicado en la Gaceta Oficial 581, jul. 12/2000). El régimen común de propiedad industrial, a partir de la Decisión 311, protege al nombre comercial frente a una solicitud o al registro posterior de signos marcarios que guarden semejanzas con aquel, ya que pueden inducir a error a los consumidores.

La legislación comunitaria, de acuerdo a lo previsto en el literal b) del artículo 83 de la Decisión 344, protege, como ya se indicó, al nombre comercial prohibiendo el registro de marcas que sean idénticas o se le asemejen por la posibilidad de inducir al público consumidor a error.

Así mismo, el juez consultante deberá prestar atención, al momento de resolver, que al nombre comercial se le aplican, en cuanto corresponda, las previsiones contempladas para las marcas. En este sentido, el titular tiene derecho al uso exclusivo del nombre comercial, pudiendo iniciar las acciones pertinentes contra quienes utilicen una marca idéntica o similar a su nombre comercial, y distinga los mismos productos o servicios o productos o servicios relacionados con su actividad económica”.

De conformidad con lo dispuesto en el artículo 83 de la Decisión 344, “no podrán registrarse como marcas aquellos signos que, en relación con derechos de terceros, sean idénticos o se asemejen a un nombre comercial protegido de acuerdo con las legislaciones internas de los países miembros siempre que dadas las circunstancias pudiere inducirse al público a error”.

Esta corporación, en reiterados pronunciamientos, ha precisado que para que pueda predicarse que la administración no dio protección a un nombre comercial, es menester que esta haya tenido conocimiento de la existencia del mismo, bien sea porque ante ella, con anterioridad, se solicitó el registro de una marca, el depósito del nombre o de una enseña comercial; o porque se trata de un nombre comercial notoriamente conocido.

Dijo la Sala en la sentencia de 7 de mayo de 1998 (Exp. 3971, actora: Sociedad Manuelita S.A., C.P. Ernesto Rafael Ariza Muñoz):

“Asunto diferente se presenta cuando con anterioridad a la solicitud del registro de determinado signo no le antecede otro registro u otra solicitud de la cual pueda predicarse semejanza o similitud en el signo y además no se presentan observaciones, pues, como se precisó en las sentencias de 23 de mayo de 1991 (Exp. 417, actor: Creaciones Zeppelin Ltda., C.P. Miguel González Rodríguez); y de 17 de marzo de 1995 (Exp. 2988, actora: Sociedad Alimentos Congelados Alcatraz Ltda., C.P. Libardo Rodríguez), en esas circunstancias la administración no está en condiciones de saber la existencia de las marcas similares y por lo mismo no puede violar la ley”.

En la sentencia de 22 de junio del 2000 (Exp. 4554, actor: Instituto de Seguros Sociales, C.P. Gabriel Eduardo Mendoza Martelo), se reconoció la notoriedad del signo «ISS» como distintivo del Instituto de Seguros Sociales, en consideración de lo cual se otorgó su protección.

En el caso sub lite aparece demostrado que la administración, previo a la solicitud de registro de la marca “Deutsche Telekom”, tenía conocimiento del depósito del nombre comercial «Telecom», desde el año 1973, según el argumento expuesto por la demandante, que no fue controvertido.

Por lo anterior, de conformidad con las anotadas consideraciones sobre la irregistrabilidad de la marca “Deutsche”, dada su confundibilidad con la marca de la actora, la Sala prohíja los mismos argumentos y así, determina la necesidad de proteger el nombre comercial “Telecom”, a través de la anulación de los actos acusados.

Por último, es menester traer a colación los precedentes jurisprudenciales de esta sección, en los que se ha ordenado la anulación de las marcas idénticas o semejantes a la que es objeto de controversia, para reivindicar los derechos sobre la titularidad de la marca “Telecom”.

Al respecto, la Sala, mediante sentencia de 2 de diciembre de 2010(13), declaró la nulidad de las resoluciones 3741 y 3743 de 20 de febrero de 2003, mediante las cuales se concedió el registro de la marca “Grupo América Telecom” para distinguir servicios de la clase 38 y productos de la clase 9ª, expedidas por la Superintendencia de Industria y Comercio, a favor de la sociedad América Móvil S.A. de C.V.

Igualmente, en sentencia de 28 de octubre de 2010(14), la Sala decidió anular el registro de la marca “América Telecom” para distinguir servicios de la Clase 38 y productos de la clase 9ª internacional, a favor de la sociedad América Móvil S.A. de C.V., concluyendo que entre dicho signo y la marca “Telecom” existe, por una parte similitud gráfica, fonética y conceptual, y, por otra, una conexión competitiva entre los servicios y productos que ambos signos distinguen, que genera un riesgo de confusión.

Con el anterior argumento, también declaró la nulidad del registro de la marca “Telecom Américas” para distinguir servicios de la clase 38 y productos de la clase 9ª internacional, mediante sentencia de 14 de julio de 2011(15).

Y, finalmente, en la sentencia de 12 de mayo de 2011, anteriormente aludida, la Sala anuló el registro de la marca “Deutsche Telekom” para las clases 16, 38 y 42 Internacional, de la sociedad Deutsche Telekom A.G.”.

De manera que esta Sala prohíja en su totalidad las sentencias transcritas, ya que despejan todos los cargos que en esta oportunidad proporciona la sociedad demandante, y toda vez que los presupuestos fácticos y de derecho, así como las pruebas aportadas, son idénticos a los que en esta ocasión son materia de la litis.

Basta agregar, además de las semejanzas significativas encontradas entre las marcas y nombre comercial de la sociedad actora frente a la marca cuestionada, que a pesar de que no existe conexión competitiva entre los productos y servicios que distingue una y otra marca, la protección de la marca “Telecom” recae en todas las clases de la Clasificación Internacional de Niza, por el hecho de ser notoriamente conocida(16).

Por otra parte, en cuanto al nombre comercial Telecom, basta reiterar que dicha denominación se viene utilizando en forma constante, real y efectiva por más de cincuenta años y, es sabido en Colombia que Telecom fue la única empresa que prestó el servicio de telecomunicaciones en el territorio nacional por muchos años, lo que ha generado que el consumidor identifique automáticamente la expresión Telecom con la Empresa Nacional de Telecomunicaciones de Colombia, o sea, que es anterior al registro en Alemania de la marca cuestionada.

Por último, respecto a la mala fe de la parte demandada alegada por la sociedad actora, es de anotar que como sucedió en las providencias antes transcritas, no fue probada por el demandante, por lo tanto, este cargo no tiene vocación de prosperar.

En consecuencia, la Sala declarará la nulidad de los actos administrativos acusados, como en efecto lo dispondrá en la parte resolutiva de esta providencia.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Primera, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

1. DECLÁRASE no probada la excepción propuesta por el tercero interesado en las resultas del proceso.

2. DECLÁRESE la nulidad de las resoluciones 13934 de 30 de abril de 2001, mediante la cual se concedió el registro de la marca “Deutsche Telekom”, para identificar productos de la clase 14 de la Clasificación Internacional de Niza, a favor de Deutsche Telekom A.G. y 38095 de 23 de noviembre de 2001, por medio de la cual se corrigió el acto administrativo anterior, emanadas de la división de signos distintivos; 38214 de 26 de noviembre de 2001, que resuelve el recurso de apelación confirmando la Resolución 13934 de 30 de abril de 2001, y 16457 de 24 de junio de 2003, mediante la cual se corrigió la Resolución 38214 de 26 de noviembre de 2001, expedidas por el superintendente delegado para la propiedad industrial.

DECLARÁSE la nulidad de las resoluciones 13936 de 30 de abril de 2001, mediante la cual se concedió el registro de la marca “Deutsche Telekom”, para la clase 18 Internacional a favor de Deutsche Telekom A.G. y 38099 de 23 de noviembre de 2001, por la cual se corrigió la Resolución 13936 de 30 de abril de 2001, proferidas por la división de signos distintivos; 38204 de 26 de noviembre de 2001 mediante la cual se confirmó la Resolución 13936 de 30 de abril de 2001, y 42501 de 27 de diciembre de 2002, con la cual se corrigió la Resolución 38204 de 26 de noviembre de 2001, expedidas por el superintendente delegado para la propiedad industrial.

DECLARÁSE la nulidad de las resoluciones 13938 de 30 de abril de 2001, mediante la cual se concedió el registro de la marca “Deutsche Telekom”, para la clase 25 Internacional a favor de Deutsche Telekom A.G. y 38137 de 23 de noviembre 2001 con la cual se corrigió la Resolución 13938 de 30 de abril de 2001, emitidas por la división de signos distintivos, y 38211 de 26 de noviembre de 2001, mediante la cual se confirmó la Resolución 13938 de 30 de abril de 2001, expedida por el superintendente delegado para la propiedad industrial.

DECLARÁSE la nulidad de las resoluciones 13932 de 30 de abril de 2001, mediante la cual se concedió el registro de la marca “Deutsche Telekom”, para la clase 36 Internacional a favor de Deutsche Telekom A.G. y 38096 de 23 de noviembre de 2001, por la cual se corrigió la Resolución 13932 de 30 de abril de 2001, emanadas de la división de signos distintivos; 38208 de 26 de noviembre de 2001 mediante la cual se confirmó la Resolución 13932 de 30 de abril de 2001, proferida por el superintendente delegado para la propiedad industrial; 11538 de fecha 23 de abril de 2002, emanada de la jefe de la división de signos distintivos “... la cual ... revocó parcialmente la Resolución 38096 .... 22476 de fecha 23 de julio de 2002 emanada de la jefe de la división de signos distintivos ... por medio de la cual se revocó parcialmente la Resolución 11538 ...” (fls. 287 a 288).

DECLARÁSE la nulidad de las resoluciones 43564 de 24 de diciembre de 2001, emanada del superintendente delegado para la propiedad industrial, por medio de la cual se revocó la Resolución 22030 de 29 de junio de 2001, y concede el registro de la marca “Deutsche Telekom”, para la clase 37 Internacional a favor de Deutsche Telekom A.G. y “... 07113 de fecha de 28 de febrero de 2002 proferida por la jefe de la división de signos distintivos ... por la cual adicionó la Resolución 43564 ...”.

DECLARÁSE la nulidad de las resoluciones 13964 de 30 de abril de 2001, mediante la cual se concedió el registro de la marca “Deutsche Telekom”, para la clase 41 Internacional a favor de Deutsche Telekom A.G. emanada de la división de signos distintivos; 38205 de 26 de noviembre de 2001 mediante la cual se corrigió la Resolución 13964 de 30 de abril de 2001; 32458 de 7 de octubre de 2002, con la cual se revocó parcialmente la Resolución 38205 de 26 de noviembre de 2001, y 44 de 14 de enero de 2003 mediante la cual se revocó parcialmente la Resolución 32458 de 26 de noviembre de 2001 proferidas por el superintendente delegado para la propiedad industrial.

3. Como consecuencia de lo anterior se ordena a la división de signos distintivos de la Superintendencia de Industria y Comercio anular el registro de las marcas “Deutsche Telekom” clases 14, 18, 25, 36, 37 y 41 de la Clasificación Internacional de Niza.

3.(sic) ORDÉNASE a la Superintendencia de Industria y Comercio publicar la parte resolutiva de esta providencia en la Gaceta de la Propiedad Industrial.

4. DEVUÉLVASE a la actora la suma de dinero depositada para gastos ordinarios del proceso que no fue utilizada.

Cópiese, notifíquese, comuníquese y cúmplase.

Se deja constancia de que la anterior sentencia fue leída, discutida y aprobada por la Sala en la sesión de la fecha».

(1) Sentencia de 12 de mayo de 2011, Exp. 2005 00362, C.P. Marco Antonio Velilla Moreno, actora: Colombia Telecomunicaciones S.A. ESP.

(2) Sentencia de 28 de octubre de 2010, Exp. 2005 00137, C.P. Marco Antonio Velilla Moreno, actor: Colombia Telecomunicaciones S.A. ESP.

(3) Sentencia de 2 de diciembre de 2010, Exp. 2005-00138, C.P. María Elizabeth García González, actor: Colombia Telecomunicaciones S.A. ESP.

(4) Sentencia de 2 de diciembre de 2010.

(5) Sentencias de 18 de junio de 2009, Ref. Exp. 2003-00095, C.P. Marco Antonio Velilla Moreno, actora: Transpack Ltda., y las de 28 de octubre de 2010 y 2 de diciembre de 2010, ya citadas.

(6) Sentencia de 1º de diciembre de 2011, Exp. 2005 00354, C.P. María Elizabeth García González, actora: Colombia Telecomunicaciones S.A. ESP.

(7) En efecto, señala el tribunal: “En el caso del signo integrado por una o más palabras en idioma extranjero, es de presumir que el significado de estas no forma parte del conocimiento común, por lo que cabe considerarlas como de fantasía y, en consecuencia, procede el registro como marca de la denominación de que se trate”.

(8) Exp. 2005-00362, actora: Colombia Telecomunicaciones S.A. ESP, C.P. Marco Antonio Velilla Moreno, sentencia de 12 de mayo de 2011.

(9) Ver, entre otros, los siguientes pronunciamientos: Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina. Proceso 22-IP-2003, marca: “UBS Union Bank of Switzerland”. Publicada en Gaceta Oficial del Acuerdo de Cartagena 777 de 27 de marzo del 2003 y Consejo de Estado, Sección Primera, Proceso 2002-00326. C.P. Rafael E. Ostau de Lafont Pianeta, sentencia de 24 de enero de 2008.

(10) Exp. 2004-00739 (IJ), actor: Luis Darío Capador Martínez y otros, C.P. Mauricio Torres Cuervo.

(11) Sector pertinente hace referencia al ámbito en el que se desenvuelve el producto o servicio y del cual pueden hacer parte una gran variedad de agentes, consumidores o personas pertenecientes al mercado y son quienes determinan el conocimiento que tienen de una marca notoria.

(12) Son ejemplos de ellas: Coca Cola y Nike.

(13) Exp. 2005-00138, C.P. María Elizabeth García González, actora: Colombia Telecomunicaciones S.A. ESP.

(14) Exp. 2005-00137, C.P. Marco Antonio Velilla Moreno, actora: Colombia Telecomunicaciones S.A. ESP.

(15) Exp. 2005-00139, C.P. María Elizabeth García González, actora: Colombia Telecomunicaciones S.A. ESP.

(16) En efecto, el Tribunal de Justicia, sostiene lo siguiente: “El principio de especialidad. Los literales d) y e) del artículo 83 de la Decisión 344, advierten que la marca notoriamente conocida será protegida independientemente de la clase para la que fue registrada. En consecuencia, no solamente será protegida con productos o servicios idénticos, similares o conexos, sino en relación con cualquier clase de productos o servicios”.