Sentencia 2005-02141/39446 de abril 25 de 2018

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN TERCERA - SUBSECCIÓN “C”

Radicación: 76001-23-31-000-2005-02141 01 (39446)

Actor: Hugo Saúl Hinestroza Valencia y otros

Demandado: Nación - Ministerio de Defensa - Policía Nacional

Asunto: Acción de reparación directa

Consejero Ponente:

Dr. Jaime Orlando Santofimio Gamboa

Bogotá D.C, veinticinco de abril de dos mil dieciocho.

EXTRACTOS: «Consideraciones

1. Legitimación en la causa.

1.1. La legitimación en la causa es la “calidad subjetiva reconocida a las partes en relación con el interés sustancial que se discute en el proceso”(14), o en otras palabras, la legitimación en la causa consiste en la identidad de las personas que figuran como sujetos (por activa o por pasiva) de la pretensión procesal, con las personas a las cuales la ley otorga el derecho para postular determinadas pretensiones. Así, es evidente que cuando la legitimación en la causa falte en el demandante o en el demandado, la sentencia debe ser desestimatoria de las pretensiones.

1.2. En el caso concreto comparecen al proceso en calidad de demandantes Jairo Saúl Valencia Moreno(15) (lesionado directo), María Fermina Moreno López(16) (madre), Hugo Saúl Hinestroza Valencia(17) (padre), Juan David Valencia Moreno(18) (hermana), Nelly Verónica Valencia Moreno(19) (hermana), Yenni Yamileth Valencia Moreno(20) (hermana), quienes en la condición aducida se encuentran legitimados en la causa por activa.

Por la otra parte, la demanda fue dirigida contra el Ministerio de Defensa - Policía Nacional, entidades a las cuales pertenece el agente de policía involucrado en los hechos objeto de litigio quien se encontraba en ejercicio de sus funciones y usando su arma de dotación oficial, en razón a lo cual la Sala considera que la entidad demandada se encuentra legitimada en la causa por pasiva.

2. Caducidad de la acción de reparación directa.

2.1. La caducidad es concebida como un instituto que, con fundamento constitucional, garantiza el ejercicio del derecho de acceso a la justicia en términos razonables. Es una manifestación del principio de seguridad jurídica, de prevalencia del interés general y se le puede caracterizar como figura de orden público, innegociable e irrenunciable, en tanto presupuesto que habilita el ejercicio de ciertas acciones judiciales, dada su naturaleza temporal o perentoria.

2.2. La caducidad de la acción de reparación directa se encuentra establecida en el numeral 8º del artículo 136 del C.C.A., donde dispone que ésta “caducará al vencimiento del plazo de dos (2) años, contados a partir del día siguiente del acaecimiento del hecho, omisión u operación administrativa o de ocurrida la ocupación temporal o permanente del inmueble de propiedad ajena por causa de trabajo público o por cualquiera otra causa”, sin perjuicio que, bajo ciertas circunstancias, se contabilice a partir del día siguiente al conocimiento del hecho dañoso por la víctima, si lo fue en fecha posterior(21).

2.3. La caducidad no se suspende, salvo la excepción consagrada en la Ley 446 de 1998 y el artículo 21 de la Ley 640 de 2001(22), y sólo se interrumpe, de acuerdo con el artículo 143 del Código Contencioso Administrativo, con la presentación de la demanda que cumpla los requisitos y formalidades previstas en el Código(23). De encontrarse probada debe ser declarada de oficio por el juez(24).

2.4. En el caso concreto, la Sala observa que los hechos en los cuales resultó lesionado el demandante Jairo Saúl Valencia Moreno, luego de recibir un disparo en su glúteo, por el presunto accionar de un agente de policía y que generó la presente causa, ocurrieron el día 24 de mayo de 2003(25) y la demanda de reparación directa se presentó el 23 de mayo de 2005(26), esto es, dentro del término de caducidad previsto en el numeral 8 del artículo 136 del C.C.A.

3. Presupuestos de la responsabilidad extracontractual del Estado.

3.1. En relación con la responsabilidad del Estado, la Carta Política de 1991 produjo su “constitucionalización” al erigirla como garantía de los derechos e intereses de los administrados y de su patrimonio, sin distinguir su condición, situación o interés.

3.2. De lo dispuesto en el artículo 90 de la Constitución, cláusula general de la responsabilidad extracontractual del Estado, se desprende que esta tiene como fundamento la determinación de un daño antijurídico causado a un administrado y la imputación del mismo a la administración pública, tanto por su acción como por su omisión, ya sea atendiendo a los criterios de falla en el servicio, daño especial, riesgo excepcional o cualquier otro. En síntesis, la responsabilidad extracontractual del Estado se configura con la demostración del daño antijurídico y de su imputación a la administración.

3.3. El daño consiste en el menoscabo del interés jurídico tutelado y la antijuridicidad en que él no debe ser soportado por el administrado, ya sea porque es contrario a la Carta Política o a una norma legal, o, porque es “irrazonable,” sin depender “de la licitud o ilicitud de la conducta desplegada por la administración”(27).

3.4. La imputación no es otra cosa que la atribución fáctica y jurídica que del daño antijurídico se hace al Estado, de acuerdo con los criterios que se elaboren para ello, como por ejemplo la falla del servicio, el desequilibrio de las cargas públicas, la concreción de un riesgo excepcional, o cualquiera otro que permita hacer la atribución en el caso concreto.

3.5. Finalmente, debe considerarse que la responsabilidad extracontractual no puede ser concebida simplemente como una herramienta destinada a la reparación, sino que debe contribuir con un efecto preventivo(28) que permita la mejora o la optimización en la prestación, realización o ejecución de la actividad administrativa globalmente considerada.

4. Del acervo probatorio.

La Sala valorará integralmente el acervo probatorio incorporado al expediente a los fines de determinar los hechos y las consideraciones de fondo del litigio, inclusive aquellos documentos en copia simple introducidos por los sujetos procesales, conforme al precedente de la Sala Plena de la Sección Tercera(29).

— Copia de los registros civiles de nacimiento de todos los demandantes (fls. 3-6 c. 1).

— Copia de la historia clínica de Jairo Saúl Valencia Moreno (fls. 31-54 c. 3).

— Copia de la diligencia de inspección judicial hecha a un arma de fuego incautada el día 13 de febrero de 2003 por el juzgado primero de menores de Cali, realizada por un perito balístico adscrito al Cuerpo Técnico de Investigación de ante la Fiscalía, en la misma se indicó: (fl. 199 c. 3).

“(…) Se me coloca de presente, un arma de fuego, con apariencia de escopeta, clase puño, compatible con calibre 16, de carga múltiple, la cual no presenta marca, sobre la parte superior del cañón, posee el guarismo 22, de funcionamiento manual mecánico, presenta un cañón con una longitud de 13 cms, (no se entiende), su fabricación es hechiza, acabado superficial, pavonada, en mal estado de conservación, accionado los mecanismo del arma en tiro seco en acción sencilla se constató que estos se encuentran en buenas condiciones de funcionamiento, presenta una empuñadura de madera de color café, también se relaciona un cartucho, tipo de carga múltiple de constitución vainilla en cartón, perdigones en plomo, fabricación original, con marca en su base INDIMIL (sic), cal 16 Colombia, el cual posee su fulminante sin percutir. Es todo. PREGUNTADO: De acuerdo al Decreto 2525 de 1993 ¿cómo se clasifica el arma materia de esta investigación? CONTESTÓ: El arma presenta características técnicas de defensa personal y debido a su fabricación hechiza, se clasifica como arma prohibida de acuerdo a lo estipulado, en el Decreto 2535 de 1993, artículo 14, literal C, con respecto al cartucho por su uso, se clasifica como munición de defensa personal, de acuerdo a lo consignado en el artículo 47 del mismo decreto (…)”.

— Copia del oficio suscrito el 24 de mayo de 2003 por el SI. Anacona Torres Orbey mediante el cual dejó a disposición un retenido ante el juzgado de menores de la ciudad de Cali (fl. 3 c. 3).

— Copia de las anotaciones hechas en el libro de población de la Estación de Policía DESEPAZ, folios 217 y 218 y de la minuta de vigilancia del día 24 de mayo de 2003 (fls. 56-59 c. 3).

— Copia de la diligencia de ratificación que realizó el subintendente Anacona Torres Orbey ante el despacho del juzgado quinto de menores el día 26 de mayo de 2003 (fls. 4-5 c. 3).

— Copia de la diligencia de exposición rendida por el señor Jairo Saúl Valencia Moreno ante el juzgado primero de menores de Cali el día 26 de mayo de 2003 (fls. 6-8 c. 3).

— Copia del dictamen médico legal de lesiones realizado el 30 de mayo de 2003, por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses al menor Jairo Saúl Valencia Moreno de 16 años de edad, en el informé se plasmó: (fl. 29 c. 3).

“(…) RELATO DE LOS HECHOS.

Hace 6 días lo hirieron con PAF cuando arrancó a correr porque no quería que lo llevara la policía a la inspección.

Al examen presenta:

1. Herida mediana suprainfraumbilical de 30 cms de suturada características quirúrgicas, con dos puntos con epiplocele (salida de epiplón intrabdominal). Se le sugiere consulta médica urgente.

2. Herida debridad de 1 x 0.8cms, en región superoexterna de glúteo derecho, con orificio, en su parte central profundo.

3. Recibió asistencia médica en el hospital Mario Correa Rengifo.

Se dictamina:

MECANISMO CAUSAL: A determinar.

INCAPACIDAD MÉDICO LEGAL: POR DETERMINAR, 0 () DÍAS (…)”.

— Copia de declaración de instructiva del señor Jairo Saúl Valencia Moreno el día 26 de junio de 2003 ante la Fiscalía General de la Nación (fls. 9-12 c. 3).

— Copia del auto del 27 de junio de 2003 mediante el cual la Unidad de Seguridad Pública y otros de la Fiscalía tercera seccional de Cali remite la investigación del caso a la justicia penal militar aduciendo que los hechos investigados, tuvieron ocurrencia mientras los uniformados de la Policía Nacional involucrados, se encontraban ejerciendo sus funciones como empleados de la fuerza pública (fl. 13 c. 3).

— Copia del dictamen médico legal de lesiones realizado el 2 de julio de 2003, por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses al menor Jairo Saúl Valencia Moreno, determinando lo siguiente: (fl. 55 c. 3).

“(…) MECANISMO CAUSAL: P.A.F, INCAPACIDAD MÉDICO LEGAL: PROVISIONAL, 45 (CUARENTA Y CINCO) DÍAS, CON SECUELAS MÉDICO LEGALES DETERMINABLES, deformidad física que afecta el cuerpo, de carácter permanente, el paciente debe ser enviado a reconocimiento médico legal con nuevo oficio petitorio COPIA DE LA HISTORIA CLÍNICA DEL SAN JUAN DE DIOS en 30 días para determinar incapacidad definitiva”.

— Copia del auto proferido el 30 de julio de 2003, mediante el cual el juzgado 156 de instrucción penal militar dispuso iniciar investigación preliminar (fls. 18-19 c. 3).

— Copia de la declaración rendida por Jenny Jamileth Valencia Moreno el día 2 de diciembre de 2004, ante el juzgado ciento cincuenta y seis de instrucción penal militar adscrito a la Policía Metropolitana Santiago de Cali (fls. 81-82 c. 3).

— Copia de la declaración rendida por Jhon Guillermo Cetre Andrade el día 6 de diciembre de 2004, ante el juzgado ciento cincuenta y seis de instrucción penal militar adscrito a la Policía Metropolitana Santiago de Cali (fls. 84-86 c. 3).

— Copia del dictamen médico legal de lesiones no fatales realizado el 12 de enero de 2005, por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses - Dirección Regional Suroccidente - Seccional Valle del Cauca, al señor Jairo Saúl Valencia Moreno de 18 años, en el que se determinó lo siguiente: (fl. 90 c. 3).

“(…) Examinado hoy 12 de enero de 2005 a las 09:08 horas en cuarto reconocimiento médico legal.

ANAMNESIS: Refiere que asiste a cuarto reconocimiento, no aporta copia de valoraciones recientes. PRESENTA: Al examen físico ingresa caminando por sus propios medios, marcha adecuada, cicatrices descritas en anteriores reconocimientos persisten ostensibles.

Revisado su archivo se encuentra tercer dictamen del 02/09/2003 radicado con # 2003C-10637 donde se determinaron parámetros medicolegales definitivos, los cuales se ratifican: CONCLUSIÓN: MECANISMO CAUSAL: Proyectil arma de fuego. Incapacidad médico legal: DEFINITIVA. SETENTA (70) DÍAS. SECUELAS MÉDICO LEGALES: Deformidad física que afecta el cuerpo, de carácter permanente”.

— Copia del auto del 17 de febrero de 2005, mediante el cual el juzgado 156 de instrucción penal militar declaró la apertura formal de la investigación en contra del AG. Wilson Leal Gasca por el presunto delito de lesiones personales (fls. 93-94 c. 3).

— Copia de la declaración rendida el día 17 de febrero de 2005, por el joven Antonio Valencia Hinestroza ante el juzgado ciento cincuenta y seis de instrucción penal militar (fls. 101-103 c. 3).

— Copia de la declaración rendida el 18 de febrero de 2005 por la menor Heidy Vanessa Rendón Yule ante el juzgado ciento cincuenta y seis de instrucción penal militar (fls. 104-105 c. 3).

— Copia de la declaración rendida por el SI. de la Policía Orbey Anacona Torres el día 10 de mayo de 2005 ante el juzgado ciento cincuenta y seis de instrucción penal militar (fls. 114-117 c. 3).

— Copia de la hoja de vida del AG. Wilson Leal Gasca expedida el 18 de mayo de 2005 por el grupo de talento humano MECAL de la Policía Nacional, en la cual no figuran sanciones en los últimos cinco años, así como tampoco suspensión alguna (fls. 122-124 c. 3).

— Copia del Nº 1N-65 piso 3 proferido por la Dirección Seccional de Fiscalía de Cali - Valle el día 19 de mayo de 2005, mediante el cual certifica que los AG. Wilson Leal Gasca y Jairo Saúl Valencia Moreno no tenían prontuarios delictivos, investigaciones preliminares (fl. 119 c. 3).

— Copia de la declaración rendida el 25 de agosto de 2005 por el joven Jairo Saúl Valencia Moreno ante el juzgado ciento cuarenta y seis de instrucción penal militar adscrito a la Policía Metropolitana de Santiago de Cali (fls. 136-140 c. 3).

— Copia de diligencia de indagatoria rendida por el AG. Wilson Leal Gasca el día 12 de septiembre de 2005 ante el juzgado ciento ochenta y dos de instrucción penal militar adscrito a la Policía Metropolitana de Cali (fls. 150-155 c. 3.)

— Copia de la providencia del 23 de noviembre de 2005, mediante la cual el juzgado ciento cincuenta y seis de instrucción penal militar se abstuvo de proferir medida de aseguramiento en contra del AG. Wilson Leal Gasca por el delito de lesiones personales, pues consideró que el disparo realizado en contra del joven Jairo Saúl Valencia Moreno, se encontraba inmerso en una de las causales de justificación contempladas en el numeral 4 del artículo 35 del Código Penal Militar (fls. 162-168 c. 3).

— Copia de la resolución de cesación de procedimiento Nº 006 proferida el 26 de febrero de 2007, por la fiscalía ciento cuarenta y cinco penal militar a favor del señor Wilson Leal Gasca sindicado del delito de lesiones personales, pues consideró que el mismo actuó en legítima defensa ante la agresión y ataque que le hiciera la víctima (fls. 258-269 c. 3).

— Copia de la calificación médico-laboral realizada por la Junta Regional de Calificación de Invalidez del Valle del Cauca al señor Jairo Saúl Valencia Moreno, en sesión llevada a cabo el día 6 de agosto de 2008, del que se extrae lo siguiente: (fls. 87- 91 c. 1).,

“(…) 3. DATOS PESONALES DEL CALIFICADO

Nombre: JAIRO SAÚL VALENCIA MORENO

Identificación: Cédula Nº 1107043747 Fecha de Nacimiento: 26/07/1986 Edad: 22,04 años. Sexo: M Estado Civil: Soltero Escolaridad: Secundaria.

(…) 5.2. DIAGNÓSTICO MOTIVO DE CALIFICACIÓN

CICATRIZ QUELOIDE

HERIDA DE PARED ABDOMINAL.

5.3 EXÁMENES O DIGNÓSTICO E INTERCONSULTAS PERTINENTES PARA CALIFICAR

1
1
 

(…) 7. PORCENTAJE DE LA PÉRDIDA DE CAPACIDAD LABORAL

2
 

8. CALIFICACIÓN DEL ORIGEN

Enfermedad: Accidente: Común muerte”:

5. El caso concreto.

5.1. Observa la Sala que en el libelo introductorio se solicitó declarar administrativamente responsable al Ministerio de Defensa - Policía Nacional por los perjuicios ocasionados a los demandantes en razón a la “agresión injusta” de que fuera víctima el señor Jairo Saúl Valencia Moreno el día 24 de mayo de 2003, “al ser atacado por el agente de la policía en servicio activo Leal Gasca Wilson quien le causó lesiones personales con arma de fuego sin causa justificada y en una indefensión total”.

5.2. En el caso de autos el juicio de imputación se realizará a la luz del criterio de atribución de falla del servicio, el cual no es objeto de presunción en casos como el sub judice, lo que resulta acorde, además, con la libertad razonada de la judicatura para identificar, en cada caso particular, el fundamento jurídico que motiva la atribución de responsabilidad del Estado, en los términos de la jurisprudencia unificada de la Sección Tercera:

“(…) la Constitución de 1991 no privilegió ningún régimen en particular, sino que dejó en manos del juez definir, frente a cada caso concreto, la construcción de una motivación que consulte las razones tanto fácticas como jurídicas que den sustento a la decisión que habrá de adoptar. Por ello, la jurisdicción de lo contencioso administrativo ha dado cabida a la utilización de diversos “títulos de imputación” para la solución de los casos propuestos a su consideración, sin que esa circunstancia pueda entenderse como la existencia de un mandato que imponga la obligación al juez de utilizar frente a determinadas situaciones fácticas —a manera de recetario— un específico título de imputación. Por ello se concluyó en la mencionada sentencia de la siguiente forma:

“En consecuencia, el uso de tales títulos por parte del juez debe hallarse en consonancia con la realidad probatoria que se le ponga de presente en cada evento, de manera que la solución obtenida consulte realmente los principios constitucionales que rigen la materia de la responsabilidad extracontractual del Estado, tal y como se explicó previamente en esta providencia (…)”(30)(31) (subrayado fuera de texto).

5.3. En desarrollo de esta consideración, el juez al analizar las circunstancias y aspectos fácticos, así como el acervo probatorio, fundamentará y adoptará las razones jurídicas con las cuales resolverá el caso en cuestión, sin que exista una camisa de fuerza para aplicar determinado criterio de imputación frente a determinadas materias.

5.4. Dejando claro lo anterior sobre el caso en cuestión, la Sala tiene por acreditado el daño padecido por Jairo Saúl Valencia Moreno consistente en una pérdida de capacidad laboral del 8,75%(32) y una deformidad física que afectó su cuerpo de carácter permanente(33). Daño que admite ser calificado como antijurídico en razón a que quien lo padeció no se encontraba en la obligación, conforme al orden jurídico, de soportar esa lesión a su esfera de derechos e intereses jurídicos tutelados.

5.5. Ahora bien, con relación al acontecer fáctico materia de litigio, encuentra la Sala demostrado que, según lo plasmado en el oficio suscrito por el agente de la policía Nacional SI. Orbey Anacona Torres, el día el 24 de mayo de 2003(34), siendo aproximadamente las 11:00 p.m, mientras se trasladaba en motocicleta con su compañero de patrulla AG. Wilson Leal Gasca, observaron en actitud sospechosa a un joven que se encontraba en la carrera 26-I con calle 112 del barrio Manuela Beltrán de la ciudad de Cali, motivo por el cual se detuvieron con el fin de practicarle una requisa, y que en ese momento el joven empezó a correr, huyendo del lugar e iniciándose una persecución y al llegar a la residencia demarcada con el Nº 26 I - 59, subió por unas gradas en donde, presuntamente, sacó un arma de fuego con la cual le apuntó al patrullero Wilson Leal Gasca quien ante dicha situación, se vio en la obligación de accionar su arma de dotación oficial, ocasionándole a Jairo Saúl Valencia Moreno una herida en el glúteo.

5.6. No obstante, con el fin de esclarecer lo sucedido el día 24 de mayo de 2003, se recepcionaron a lo largo del proceso distintos testimonios rendidos tanto por las partes involucradas, como por los familiares y amigos del lesionado directo Jairo Saúl Valencia Moreno, en los cuales manifestaron lo que inmediatamente será citado.

5.7. El señor Jairo Saúl Valencia Moreno en su diligencia de exposición rendida ante el juzgado primero de menores de Cali el día 26 de mayo de 2003(35), expuso:

“(…) CONTESTÓ: Es mi nombre completo y verdadero JAIRO SAÚL VALENCIA MORENO, no he utilizado otros nombres, no tengo apodos, tengo 16 años, nací en el Chocó, el 26 de junio del 1986, no sé en qué notaría fui registrado, soy hijo de MARÍA FERMINA MORENO y HUGO SAÚL VALENCIA (…), se leer y escribir, estudio 8º grado en el Colegio Genios del Saber, no tengo tarjeta de identidad (…). CARACTERÍSTICAS MORFOLÓGICAS GENERALES DEL MENOR: (…) contextura delgada, presenta un disparo en el glúteo derecho, debido a que fue intervenido quirúrgicamente en la parte del abdomen, no tiene defectos físicos y en general si aspecto es el de una persona normal.

EXPOSICIÓN DE LOS HECHOS Y PREGUNTAS (…). EXPUSO: El día sábado 24 de mayo a las 10:00 de la noche, como el oficial que me pegó el tiro, me dijo que donde me viera me iba a llevar para la inspección, yo venía pasando la avenida, yo apenas lo vi le corrí, entonces él pensó que yo llevaba una pistola o algo, de allí me subí a la chatarrería y me subí por una escalera que hay por ahí y en ese momento sentí el tiro, de allí caí en la escalera y yo le decía a él que me ayudara a pararme, cuando vio al otro policía allí fue que me ayudó, cuando me bajó de la escalera me dejó tirado en el andén y allí me estaba dejando, en esos momentos fue cuando viene mi hermana y ella llamó a un amigo para que me levantara, de allí me subieron a un Jeep y de allí me llevaron a un Hospital, primero me llevaron al hospital Carlos Holmes, de allí me llevaron a otro hospital por el Centro, al cual no le sé el nombre. Es todo. PREGUNTADO: Manifieste al despacho, que tiene que decir acerca del informe del informe policivo. NOTA: Se le da lectura al informe policivo. CONTESTÓ: Yo me llevaba la mano a la cintura porque el pantalón se me estaba cayendo y yo pregunto, ¿por qué el oficial no le entregó al otro oficial el arma changón inmediatamente después que supuestamente me la encontró?, yo me encontraba sin nada. PREGUNTADO: Manifieste al despacho si usted no tenía nada, ¿por qué le corría a las autoridades? CONTESTÓ: Porque él había dicho que donde me viera, me iba a llevar las 24 horas a la estación. PREGUNTADO: Manifieste al despacho, ¿qué tipo de problema había tenido usted con el agente que lo lesionó? CONTESTÓ: Ninguno, yo lo conocía de la estación de los mangos, porque en una estación me requisó, un día que en una esquina estaban unos amigos que fuman marihuana, yo por no meter eso, me paré en una esquina a fumar cigarrillo, cuando pasó el oficial de la Policía y les dice a mis amigos que le va a hacer una requisa y me dice a mí, voz (sic) vení acá, después de requisarnos nos dijo que la próxima vez que nos viera nos iba a llevar a la estación de policía, por 24 horas. PREGUNTADO: Manifieste al despacho, ¿qué hacía usted a esa hora fuera de su residencia, de dónde venía? CONTESTÓ: Venía de la 110 de hacer visita donde su novia Jesica Mosquera, no sé el teléfono ni la dirección de ella, sé que es por la cuadra de la 110. PREGUNTADO: Manifieste al despacho ¿a qué se dedica usted? CONTESTÓ: A estudiar apenas. PREGUNTADO: Manifieste al despacho, ¿si usted consume sustancias alucinógenas? CONTESTÓ: No, nada. PREGUNTADO: Manifieste al despacho ¿qué delito cree usted que ha cometido? CONTESTÓ: Ninguno, porque yo no he cometido nada. PREGUNTADO: Manifieste al despacho, ¿cuál es el nombre del oficial de la policía que le causó la lesión que usted presenta y en que estación de policía labora? CONTESTÓ: Yo no le sé el nombre, solamente sé que cuando me estaban subiendo al carro, un amigo dijo que él se llamaba Méndez, él trabaja en la estación de los mangos. PREGUNTADO: Manifieste al despacho, ¿si el arma que se le pone de presente es el arma de fuego que usted llevaba en el momento en que fue capturado por los agentes de la Policía? NOTA: En este momento se le pone de presente el arma de fuego dejada a disposición por los agentes de la policía. CONTESTÓ: Yo esa arma no la conozco, nunca la he visto, no es mía y no sé de quién es. PREGUNTADO: Manifieste al despacho, ¿por qué los agentes de la policía, dicen que usted huyó y que se llevaba la mano a la cintura y que cuando estaba en el tejado le apuntó al agente que lo seguía, con el arma que usted llevaba? CONTESTÓ: Eso es mentira, yo nunca los he apuntado con nada a ellos. PREGUNTADO: ¿Pertenece usted a pandillas? CONTESTÓ: No. PREGUNTADO: ¿Tiene algo más que agregar a la presente diligencia? CONTESTÓ: Sí, deseo formular denuncia, contra el agente de la policía que me hirió. En tal virtud el suscrito de este año, en la parte del glúteo, debido a esta, me tuvieron que intervenir quirúrgicamente en la región del abdomen, no sé el nombre del agente de policía, creo que su apellido es Méndez (…)”.

5.8. Por su parte, en la declaración de instructiva realizada el día 26 de junio de 2003(36) ante la Fiscalía General de la Nación, sostuvo:

“(…) EXPUSO: Mis nombres son como están escritos, con 17 años de edad, estado civil soltero, profesión estudiante y sin generales de Ley para con las partes. PREGUNTA: Sírvase hacernos un relato amplio y detallado de los hechos sucedidos el 24 de mayo del año en curso donde usted resultó lesionado. CONTESTÓ: Ese día eran como las 10:00 de la noche, venía de una cuadra que le dicen la 110, y como uno de los policías que estaban en la patrulla, me había dicho que donde me viera me llevaría para los mangos, ese día iba para la casa, y pensé que era el policía que me había amenazado y le corrí, cuando en una chatarrería el señor de ahí me conoce, estaba tocando la puerta cuando sentí un tiro por el glúteo, como había un techo bajito me caí al techo y ahí el oficial me decía que me bajara, yo le dije que no podía caminar, ahí llegó el otro oficial y le dijo que me ayudara, y me ayudó a bajar del techo y me tiró al piso no me quería dejar que me llevaran para el hospital, porque una amiga mía pasó en un taxi y me iba llevar al hospital y el policía le dijo que se fuera, entonces llegó un amigo mío que se llama Jhon Guillermo, y dijo que como me iban a dejar morir ahí y me llevaron a un jeep y de ahí me llevaron al hospital Carlos Holmes Trujillo, de ahí me pasaron a los chorros y me tenían vigilado en los chorros y de ahí me llevaron a la inspección de Descepaz. De ahí me operaron y luego me colocaron disposición de juez de menores, PREGUNTADO: Sírvase manifestar al despacho ¿por qué motivo fue dejado a disposición del juez de menores. CONTESTÓ: Porque el oficial de policía dijo que yo tenía un chango, pero eso es mentira, porque yo no estaba armado, él dice esto es para justificar que me hirió sin motivo. PREGUNTADO: Diga al despacho ¿qué agente lo lesionó a usted. CONTESTÓ: El agente gordito, cejón. PREGUNTAFO: Diga al despacho que se encontraba usted realizando cuando recibió el disparo y al igual nos dirá si portaba alguna clase de arma en sus manos. CONTESTÓ: Cuando recibí el disparo me encontraba de espalda tocando la puerta de la chatarrería es un segundo piso, al señor le dicen el paisa, incluso el disparo lo recibí por atrás, yo no estaba dando el frente. PREGUNTADO: Dice el agente Anacona Torres Orbey, en su informe policivo, que la patrulla se vio obligada a dispararle a usted, porque les apuntaba con arma de fuego, arma esta que fue encontrada a dos metros de donde estaba usted, que dice al respecto. CONTESTÓ: Si Anaconda fue el que se bajó de la moto y Leal, fue el que me siguió en la moto, cuando subí a las escaleras y toque la puerta sentí el disparo, yo en ningún momento estaba armado, incluso le pueden tomar las huellas al arma que dicen que ellos encontraron y estoy seguro que son (sic) están las mías, yo no cargaba arma esa arma que ellos encontraron no es mía, es lo que me pregunto, si él me pegó el tiro sin yo llevar nada, por eso es que no sé de dónde sacó el arma, por ese lugar no vi arma alguna, no sé de donde la sacó. PREGUNTADO: Que se encontraba haciendo en ese lugar. CONTESTÓ: Yo venía de visitar una amiga, venía con otro amigo de nombre Jhon Guillermo. PREGUNTADO: Diga al despacho cual fue el motivo si no andaba armado ni cometiendo ningún delito para correr a la autoridad. CONTESTÓ: Yo no me quedé ahí, porque un oficial me había amenazado por eso le corrí, por temor a que me llevara a Los Mangos. Este oficial esta ofendido conmigo, por una vez que le dije que él a todo mundo se quería llevar, sin haber hecho nada, por eso corrí, pensando que era él. PREGUNTADO: Diga al despacho qué personas son testigos de los hechos. CONTESTÓ: Son testigos Jamileth Valencia Moreno, quien puede ser localizada en la cra. 26 I Nº 115-5L, Antonio Valencia Hinestroza (…), Jhon Guillermo Setre (…), Yerdy Vanessa Yendo (…). PREGUNTADO: Sírvase manifestar al despacho si para el momento de los hechos los agentes andaban vestidos de civil o con el uniforme, al igual nos dirá si andaban en moto o en patrulla. CONTESTÓ: Andaban en moto y uniformados. PREGUNTADO: Que lesiones sufrió usted. CONTESTÓ: Me pagaron un tiro en el glúteo derecho, por eso me operaron y a consecuencia de este disparo, se entume la pierna derecha y no la puedo mover mucho, me han hecho tres operaciones (…)”.

5.9. De modo similar, manifestó el día 25 de agosto de 2005(37) ante el juzgado ciento cuarenta y seis de instrucción penal militar adscrito a la Policía Metropolitana de Santiago de Cali, lo siguiente:

“(…) Tengo 19 años de edad, estado civil soltero, no tengo hijos, grado de instrucción décimo. Actualmente trabajo en construcción. PREGUNTADO: Indíquele al despacho a qué actividades se dedicaba usted para la fecha del 24 de mayo de 2003, a eso de las 11:00 de la noche en la carrera 26-I con calle 12 y en compañía de quien se encontraba. CONTESTÓ: Yo ese día venía con Jhon Guillermo Cetre que es un amigo mío que vive por ahí en el barrio, veníamos de la calle 110 de donde unas amigas Mireya y Yessica Mosquera, estábamos en la 110 (…) y yo le dije a Jhon Guillermo que yo me iba para mi casa que queda a tres de la “110”, entonces yo le dije que me iba y Jhon Guillermo me dijo, espéreme que ya nos vamos y nos vinimos los dos, entonces veníamos pasando la avenida de la 112, entonces pasamos la avenida y yo miré al frente porque vi que una motorizada, entonces yo seguí, pero yo me detuve porque yo había alegado con un oficial de apellido Méndez como para el día miércoles, ya que estos hechos fueron el día sábado, yo había alegado con Méndez porque él me iba a llevar a mí y otro amigo que siempre hemos conocido como “TATAURO”, yo no le sé el nombre, entonces yo llegué y como estábamos en la esquina de mi casa, entonces yo le dije “a mí no me va a llevar” entonces llegué y me le entré, entonces me le asomé por el balcón y yo le dije al oficial Méndez “que ellos por todo se lo querían llevar a uno, entonces que a mí porque así no me iban a llevar, que yo no estaba haciendo nada malo”, entonces el Oficial se me quedó callado y se fue para donde el compañero, entonces el oficial Méndez no se llevó a “TATAURO”, entonces se fueron y cuando yo me bajé entonces “TATAURO” me dijo que Méndez había dicho que a donde me dejara ver me llevaba para Los Mangos, entonces yo por eso ese día sábado, o sea el día de los hechos cuando vi la motorizada yo pensé que era Méndez, entonces yo le corrí para que no fuera a llevar, yo corrí hasta una chatarrería donde el dueño me conoce, al dueño de la chatarrería todos lo conocemos como “EL PAISA”, entonces yo corrí hasta esa chatarrería para que no me fueran a llevar, entonces cuando llegué ahí vi que las puertas de la chatarrería estaban cerradas, entonces subí por la escalera que hay por fuera de la chatarrería para llegar al segundo piso, entonces yo cuando subo las escaleras y como hay una puerta, cuando yo rempujo (sic) la puerta siento el tiro atrás en la glúteo izquierdo, entonces ahí yo me caí del techo de un billar que hay frente a la chatarrería, entonces cuando caí del techo comencé a gritar diciendo “auxilio que me van a matar” porque yo pensaba que los policías me iban a matar ahí y entonces mis gritos llamaron a la gente, entonces ahí llegó el oficial Leal y él no me quería bajar del techo, yo le decía que me bajara y él me gritaba “baja, baja”, hasta que Leal me cogió de los brazos y me bajó del techo del billar y me tiró al piso y de ahí los dos policías buscaban porque Leal le decía a ANACONDA (sic) que era el otro oficial que andaba con él, que buscara por el monte, entonces yo estando ahí en el piso yo comencé a gritar que me levantara, que no me fueran a dejar morir ahí, entonces hasta que llegó mi amigo “TATAURO” y le estaba alegando a los policías porque ellos me iban a dejar ahí tirado, entonces “TATAURO” dijo “no, yo lo levanto” y me levantó y la gente de por ahí paró un jeep y me subieron ahí con mi hermana Yamile Valencia y con “TATAURO”, entonces me llevaron al Hospital Carlos Holmes Trujillo y entonces el oficial Leal no fue al Hospital conmigo, sino que ellos se fueron detrás del carro y de ahí cogieron para Desepaz, entonces cuando llegamos al Hospital como que Leal ya había llamado para que me esperara otro oficial allá y de allá del Carlos Holmes Trujillo me trasladaron al Hospital de los Chorros donde me operaron, la operación del tiro allá me la hicieron, entonces cuando me sacaron de allá del Hospital de Los Chorros como a los tres días, me llevaron a Desepaz y me metieron allá para que esperara a Leal para que me llevaran al juzgado de menores, pero Leal no llegó, sino que llegó el otro oficial que andaba con él o sea ANACONDA (sic), entonces de allí me llevaron al juzgado de menores, me tomaron la declaración y me trasladaron a Rozo a un centro de rehabilitación de menores, entonces salí al otro día de Rozo y por una tos que me dio por la operación que me habían hecho en el estómago se me salió una tripa y tuvieron que operarme de nuevo, me llevaron allá a Los Chorros y me trasladaron al Hospital San Juan de Dios, allá me operaron y salí a los tres días, y cuando estaba en la casa se me descosió la herida y me llevaron otra vez al Hospital San Juan de Dios y ahí salí a los dos días y eso fue todo. PREGUNTADO: Indique al despacho que actividades desempañaba usted para la fecha de los hechos y cuál era su salario mensual. CONTESTÓ: Yo le ayudaba a mi papá los sábados en la construcción y él me pagaba el día a $15.000 y los días de semana me dedicaba a estudiar en el Colegio Genio del Saber del barrio Manuela Beltrán. PREGUNTADO: Indique al despacho si usted o su amigo Jhon Guillermo Soto portaban algún arma de fuego para la fecha de los hechos, de ser así de qué tipo y porque portaban la misma. CONTESTÓ: Yo no portaba ningún arma de fuego para ese día y Jhon Guillermo tampoco, yo si antes portaba un revólver 38 que era de mi papá, mi papá una vez me lo pasó para que lo llevara a cambiar la cacha que se le había partido, ahí lo cogí esa vez, pero la Policía no me cogió con esa arma, a Jhon Guillermo nunca yo lo he visto con armas de fuego. PREGUNTADO: Indique al despacho cuantas heridas le fueron causadas para la fecha de los hechos, en que parte del cuerpo y quien fue el causante de dicha lesión. CONTESTÓ: Me pegaron un tiro en el glúteo que me rozó el tendón y tengo el pie débil, ese tiro me lo pegó el oficial Leal (…). PREGUNTADO: Indique al despacho si usted ha sido investigado penalmente, de ser así porque delito y si ha estado privado de la libertad. CONTESTÓ: Estuve una vez privado de la libertad porque me acusaron que estaba robando un taxi, pero me sacaron porque el taxista no puso la demanda, me tuvieron en la inspección de ahí de Los Mangos un día y al otro día me llevaron al juzgado de menores y me dieron libertad condicional. PREGUNTADO: Indique al despacho por qué motivo usted corrió al ver al personal uniformado, según lo manifestado en una de sus respuestas anteriores. CONTESTÓ: Yo en ese momento corrí porque creía que el oficial me iba a llevar. PREGUNTADO: Indique al despacho cuantos uniformados observó usted para la fecha de los hechos, en qué se movilizaban y si estos le dieron voces de ALTO a usted y a su amigo Jhon Guillermo. CONTESTÓ: Eran dos oficiales y se movilizaban en una moto de la policía, pero los oficiales a mí en ningún momento me dijeron que parara o yo no los oí. PREGUNTADO: Indique al despacho cual fue la actitud de su amigo Jhon Guillermo, en momentos en qué observaban la patrulla motorizada y usted sala a correr como lo ha manifestado a través de esta diligencia. CONTESTÓ: Él se quedó quieto, cuando yo miré para atrás un oficial se había bajado de la moto y estaba requisando a Jhon Guillermo y el otro oficial se fue a perseguirme a mí. PREGUNTADO: Indique al despacho qué elementos les fueron encontrados a usted y a su amigo Jhon Guillermo por parte del personal uniformado para la fecha de estos hechos. CONTESTÓ: A mí no me consiguieron nada y Jhon Guillermo tampoco, porque nosotros no teníamos nada ilegal. PREGUNTADO: Indique al despacho si usted tuvo conocimiento qué elementos fueron encontrados por el personal uniformado para la fecha de estos hechos y donde fueron encontrados por los mismos. CONTESTÓ: Pues ahí donde me pegaron el tiro no se encontró nada y ya cuando me sacaron del hospital para llevarme a Desepaz un oficial me mostró dizque un chango y allá en el juzgado de menores me lo mostraron y me dijeron que a mí me lo habían encontrado, dizque que lo había tirado para ese día de los hechos (…). PREGUNTADO: Indique al despacho cual es el motivo por el cual en la diligencia de exposición rendida por usted ante el juzgado primero de menores de esta ciudad manifiesta que desea formular denuncia por el delito de lesiones personales en contra del agente Méndez y en el transcurso de esta diligencia usted se ha referido a que el uniformado que le causó las lesiones fue Leal. CONTESTÓ: Yo acuso a Leal porque a mí me dijeron que él fue el que me pegó el tiro y me bajó del techo y yo dije en el juzgado de menores que había sido Méndez porque cuando yo corrí pensé que era Méndez el que me había pegado el tiro, pero después todos mis amigos y la gente vio que quien me pegó el tiro ese día me dijeron que había sido Leal y no Méndez como yo pensaba (…)”.

5.10. Así mismo y con relación a lo sucedido, se recepcionó la declaración de la joven Jenny Jamileth Valencia Moreno(38), hermana del lesionado directo quien señaló:

“(…) Tengo 19 años de edad, estado soltera, grado de escolaridad estoy haciendo once, actualmente me encuentro estudiando. PREGUNTADO: Sírvase realizar al despacho un relato claro y detallado de todo cuanto sepa y le conste en relación con los hechos en los cuales resultó lesionado con arma de fuego el joven Jairo Saul Valencia Moreno el día 24 de mayo de 2003 en la carrera 26 I con calle 112 y que parentesco tiene usted con este joven. CONTESTÓ: Jairo es mi hermano, ese día yo me encontraba en mi cama en el barrio Manuela Beltrán eran como las nueve y media o diez de la noche cuando llegó un amigo de Jairo y me dijo que a Jairo un policía le había pegado un tiro y entonces yo me fui corriendo y yo le encontré tirado en el piso y los policías no dejaban para los taxis, entonces un amigo me ayudó a parar un jeep y lo llevamos al Hospital Carlos Holmes, de ahí no volví a ver más policías, cuando estábamos en el hospital un policía empezó a preguntarme que como había sido todo, pero como yo no vi yo no le dije nada, después llegó mi mamá y mi papá. PREGUNTADO: Dígale al despacho que supo usted acerca de la forma en qué resultó herido con arma de fuego su hermano Jairo Saul y quien fue el causante de dicha lesión. CONTESTÓ: Pues Jairo mismo me contó que él iba con unos amigos y venía la Policía, entonces los amigos corrieron y que el del miedo también corrió y entonces se subieron a una casa de dos pisos y el policía disparó y le pegó el tiro a él. PREGUNTADO: Dígale al despacho cuantos (sic) tenía Jairo Saúl para la fecha de los hechos y a qué se dedicaba. CONTESTÓ: Él tenía 16 años y estudiaba estaba haciendo octavo en el Colegio Genios del Saber que quedaba en el barrio Manuela Beltrán. PREGUNTADO: Dígale al despacho si usted supo en compañía de quien o quienes se encontraba su hermano Jairo Saúl el día en qué resultó lesionado y a que se dedicaban. CONTESTÓ: Él estaba con unos amigos, pero yo no sé quiénes son porque no los conozco bien, no sé qué estaban haciendo, estaban cerca de la casa porque cuando yo salí a buscarlo lo encontré herido como a cuatro cuadras de la casa. PREGUNTADO: Dígale al despacho si su hermano Jairo Saúl ha tenido problemas judiciales, de ser así porque motivo. CONTESTÓ: No él no ha tenido problemas judiciales, solamente como dos veces lo han llevado a la Estación de Los Mangos cuando hacen recogidas. PREGUNTADO: Dígale al despacho por cuantos días estuvo hospitalizado su hermano Jairo Saúl y cuál es su estado de salud a la fecha. CONTESTÓ: Él estuvo hospitalizado como tres veces por ese tiro que le pegaron lo han operado dos veces en el Hospital Departamental y ahora él quedó como herniado porque casi no puede hacer fuerza. PREGUNTADO: Dígale al despacho si usted se enteró si a su hermano le fue recuperado algún proyectil por la lesión que sufrió, de ser así donde se encuentra el mismo. CONTESTÓ: A él cuando lo operaron le sacaron un proyectil y lo tienen en el juzgado de menores (…)”.

5.11. En el mismo sentido, el joven Jhon Guillermo Cetre Andrade(39), amigo del señor Jairo Saúl Valencia Moreno, manifestó:

“(…) Tengo 18 años de edad, estado civil unión libre, grado de escolaridad once, actualmente trabajo en construcción. PREGUNTADO: Sírvase realizar al despacho un relato claro y detallado de todo cuando sepa y le conste en relación con los hechos en los cuales resultó lesionado con arma de fuego el joven Saúl Valencia Moreno el 24 de mayo de 2003 en la Carrera 26 I con calle 112. CONTESTÓ: Jairo y yo veníamos de la casa de una amiga de nombre Mireya, quien vive ahí en Manuela Beltrán, no me sé la dirección, eran más o menos como las nueve y cuarenta y cinco o diez de la noche, ya íbamos para la casa, yo vivo cerca de la casa de Jairo, vivo a la otra cuadra, entonces a lo que íbamos pasando la avenida nos encontramos con la motorizada, entonces cuando Jairo los vio arrancó a correr, en ese momento a lo que él arrancó a correr, el policía que iba detrás se tiró de la moto y entonces él que quedó en la moto aceleró y cuando vio que lo iba a alcanzar frenó un poquitico, entonces Jairo se subió por unas escaleras de una chatarrería y ahí fue cuando el agente disparó, ahí mismo llegaron las hermanas de Jairo, lo recogieron y se lo llevaron para el Hospital. PREGUNTADO: Dígale al despacho cuantos (sic) a qué se dedicaba Jairo Saúl para la fecha de los hechos y cuantos años tenía. CONTESTÓ: Creo que tenía como diecisiete años y él estaba estudiando el bachillerato, no sé dónde. PREGUNTADO: Dígale al despacho si usted sabe el motivo por el cual Jairo Saúl salió corriendo al ver la patrulla motorizada. CONTESTÓ: Si sé, es que el día atrás el agente Méndez le había dicho que a donde lo viera por ahí después de las diez de la noche lo llevaba a pagar 24 horas en la estación. PREGUNTADO: Dígale al despacho si para la fecha de los hechos usted o Jairo Saúl portaban armas de fuego, de ser así por qué motivo. CONTESTÓ: No portábamos ningún arma de fuego, ni arma blanca. PREGUNTADO: Dígale al despacho si usted sabe el motivo por el cual el agente de la policía que seguía a su amigo Jairo Saúl le disparó. CONTESTÓ: No sé cual habrá sido el motivo por el cual le disparó. PREGUNTADO: Dígale al despacho si usted vio el momento en que el agente de policía le disparó a su amigo, de ser así a qué distancia se encontraba usted de ellos y si el uniformado le hizo señales de alto a Jairo Saúl. CONTESTÓ: Yo si vi, yo me encontraba en la esquina como a unas cinco casas de ahí donde el policía le disparó a Jairo y el policía no le dijo nada, no le dijo alto ni nada, porque Jairo llevaba más o menos unas cuatro casas de distancia, el policía le dispara en el momento en que él iba subiendo las gradas de la chatarrería. PREGUNTADO: Dígale al despacho cuál de los dos policías fue el que según su dicho disparó a Jairo. CONTESTÓ: El que iba en la moto, el que iba manejando, porque el que iba atrás se tiró de la moto. PREGUNTADO: Dígale al despacho cual fue la actitud de los policías cuando se dieron cuenta que Jairo se encontraba herido. CONTESTÓ: Los policías ahí mismito que se dieron cuentan que él estaba herido se fueron y lo dejaron ahí tirado, la hermana fue la que lo recogió y lo llevó al Hospital en un jeep. PREGUNTADO: Dígale al despacho si usted se enteró del nombre o de apellidos del uniformado que según su dicho le disparó a Jairo. CONTESTÓ: Era de apellido Leal porque Jairo le dijo que ese era el apellido. PREGUNTADO: Dígale al despacho si usted se enteró si durante el tiempo que estuvieron en el Hospital o con posterioridad a estos hechos, el agente de apellido Leal se comunicó con Jairo o sus familiares. CONTESTÓ: No, no me di cuenta de eso. PREGUNTADO: Teniendo en cuenta que usted se encontraba como lo ha manifestado cerca de donde sucedieron los hechos, manifiesta al despacho cuantos disparos escuchó en ese momento y quienes los realizaron. CONTESTÓ: Yo escuché un solo disparo y lo hizo el agente Leal (…). Que Jairo en ningún momento llevaba arma ni nada, como enseguida de donde fueron los hechos queda un billar entonces la gente que se encontraba allí salió y al ver que los policías no lo recogieron sino que se fueron entonces la gente se enfureció y por eso empezaron a tirarles piedras, pero en ningún momento les hicieron disparos. PREGUNTADO: Dígale al despacho si Jairo Saúl tiene antecedentes legales, de ser así por qué motivo. CONTESTÓ: No sé, yo no me doy (sic) cuenta. PREGUNTADO: Dígale al despacho si usted observó el arma de fuego que según el informe rendido por la patrulla fue encontrada al lado donde cayó herido Jairo Saúl, de ser así si usted vio en que momento la patrulla recoge esa arma, ya que como lo ha manifestado los uniformados se fueron cuando se dieron cuenta que Jairo se encontraba herido. CONTESTÓ: Ellos no recogieron ningún arma, ya que cuando Jairo cayó herido los policías inmediatamente se fueron y además Jairo no llevaba ningún arma (…). PREGUNTADO: Dígale al despacho si usted conocía al policía que según su dicho le pegó el tiro a Jairo Saúl. CONTESTÓ: No yo no lo conocía, lo distinguía porque lo he visto patrullar por el barrio (…)”.

5.12. Por su parte, el joven Antonio Valencia Hinestroza(40) primo del afectado, adujo sobre los hechos:

“(…) Tengo 17 años de edad, estado civil unión libre, grado de escolaridad me encuentro estudiando en décimo grado, actualmente solo estudio. PREGUNTADO: Señor Hinestroza por favor dígale al despacho si usted tuvo conocimiento de los hechos sucedidos el 24 de mayo de 2003 en la carrera 26 I con calle 112 los cuales resultó herido el joven Jairo Saúl Valencia Moreno, en caso afirmativo realice un relato lo más concreto posible de lo sucedido, indicamos cuál es su parentesco con el mismo. CONTESTÓ: Sí yo tuve conocimiento porque andaba por ahí y él es primo mío, la hora yo no la recuerdo era por la noche, más o menos eran como las ocho de la noche, yo estaba con mi primo Jairo por ahí por la 112, entonces en el momento lo que yo vi fue que el policía sin ninguna explicación iba a requisar a mi primo, entonces mi primo Jairo Saúl arrancó a correr y ahí lo único que escuché fue el tiro, ya cuando él iba corriendo por el billar, mi primo Jairo subió unas gradas y ahí fue cuando escuché el tiro y vi el momento cuando el señor agente se lo pegó, eso fue lo que yo vi. PREGUNTADO: Dígale al despacho en compañía de quienes se encontraba usted para la fecha de los hechos y a que se dedicaba cuando llegó la policía. CONTESTÓ: Estaba el muchacho que lo llevó a Jairo el Hospital que se llamaba Fernando pero él ya finado (sic). Jairo y yo, nosotros no estábamos haciendo nada, como eso es un lugar que mantiene mucha gente, eso es un lugar de ambiente, entonces nosotros estábamos por ahí cuando llegaron dos policías en una moto. PREGUNTADO: Dígale al despacho si cuando llega la policía en una moto. PREGUNTADO: Dígale al despacho si cuando llega la policía estos qué tipo de requerimiento les hacen y cuál es la actitud que asumen ustedes. CONTESTÓ: Sino es que por allá se lo llevan a uno los policías, entonces nosotros sabemos que como nos lleva la policía, entonces ahí en el momento vienen a requisarnos el policía que se bajó de la moto, Fernando y yo nos quedamos quietos y mi primo salió a correr, no sé por qué y entonces ahí fue cuando el policía sin ningún motivo le disparó, seguro por arrancar a correr. PREGUNTADO: Dígale al despacho por qué motivo su primo Jairo arrancó a correr cuando el policía lo iba a requisar. CONTESTÓ: Sinceramente no sé. PREGUNTADO Dígale al despacho qué ocupación tenía su primo Jairo Saúl para la fecha de los hechos. CONTESTÓ: Él estudiaba en la mañana, estudiábamos en el mismo Colegio, en el Colegio Genios del Saber que queda allá a las afueras del barrio Manuela Beltrán, en ese entonces estábamos en octavo. PREGUNTADO: Dígale al despacho si su primo Jairo ha tenido problemas judiciales, de ser así por qué motivo. CONTESTÓ: Nunca él había tenido problemas judiciales, ese fue el primer problema que tuvo (…). PREGUNTADO: Dígale al despacho si usted tiene conocimiento que su primo Jairo Saúl tuviera algún arma de fuego y que la portara para la fecha de los hechos. CONTESTÓ: Que yo sepa él no tenía armas de fuego y ese día tampoco llevaba ningún arma (…)”.

5.13. Igualmente, la joven Heidy Vanessa Rendón Yule(41), amiga del lesionado directo, añadió:

“(…) Tengo 17 años de edad, estado soltero, grado de escolaridad séptimo, actualmente estoy trabajando. PREGUNTADO: Por favor Dígale al despacho qué conocimiento tuvo usted acerca de los hechos sucedidos el 24 de mayo de 2003 en la carrera 26 I con calle 112 donde resultó lesionado con arma de fuego el joven Jairo Saúl Valencia Moreno, indíquenos cuál es el parentesco con este joven. CONTESTÓ: Yo era compañero de estudio de Jairo Saúl, para esa fecha estudiábamos en el mismo colegio y en el mismo salón y además vivimos por ahí cerca, entonces ese día yo pasaba por la avenida cuando de repente escuché tiros, entonces yo me fui hacia el billar que queda por ahí porque mi hermano de nombre Ricardo Yule, yo fui a mirar a ver qué pasaba, cuando vi que sacaban a Jairo herido, pues de ahí ya las hermanas de él se lo llevaron para el Hospital Carlos Holmes Trujillo, eso es lo que yo recuerdo pero antes de haber eso, temprano los policías andaban muy agresivos con varios pelados de por ahí del barrio, ese día los policías estaban todos altaneros, además esos policías no eran del sector eran de Decepaz. PREGUNTADO: Usted nos manifestó que de repente escuchó unos tiros y se fue para el billar, díganos cuantos disparos escuchó. CONTESTÓ: Yo escuché dos disparos. PREGUNTADO: Dígale al despacho si usted se enteró quien o quienes hicieron esos dos disparos que manifiesta haber escuchado. CONTESTÓ: La verdad yo no vi quien los hizo, pero la gente decía que había sido el policía. PREGUNTADO: Dígale al despacho si usted se enteró de la forma en que resultó lesionado Jairo y quien le causó dicha lesión. CONTESTÓ: La verdad yo no lo vi quien porque cuando yo llegué ya lo sacaban herido, pero la gente decía que le habían pagado un tiro por la espalda y que había sido el policía. PREGUNTADO: Dígale al despacho si usted tiene conocimiento que Jairo tuviera o cargara algún arma de fuego. CONTESTÓ: La verdad él no cargaba ningún arma de fuego (…)”.

5.14. A propósito de lo anteriormente referido, observa la Sala que de los testimonios citados se puede considerar únicamente como testigos presenciales de los hechos a los señores Jairo Saúl Valencia Moreno, quien fuera el afectado directo y al señor Jhon Guillermo Cetre Andrade, quien se identificó como su amigo y a quien la víctima reconoció como su acompañante el día 24 de mayo de 2003.

5.15. Sin embargo, no pasa lo mismo con relación a lo declarado por los señores Jenny Jamileth Valencia Moreno, Antonio Valencia Hinestroza y Heidy Vanessa Rendón Yule, pues de lo dicho se puede concluir que los mismos son testigos de oídas o terceras personas que intervinieron en los hechos de forma posterior al momento en el que se produjo el disparo del que fue víctima el demandante y como si fuera poco, en sus declaraciones se presentaron ciertas contradicciones que no permiten esclarecer la realidad de los hechos, como las que seguidamente se evidencian.

5.16. Sobre las circunstancias de tiempo en las que se desarrolló el incidente, manifestó el señor Antonio Valencia Hinestroza(42) que:

“(…) Si yo tuve conocimiento porque andaba por ahí y él es primo mío, la hora yo no la recuerdo era por la noche, más o menos eran como las ocho de la noche, yo estaba con mi primo Jairo por ahí por la 112 (…)”.

5.17. Por su parte, el demandante Jairo Saúl Valencia Moreno siempre adujo que los hechos ocurrieron alrededor de las 10:00 y 11:00 de la noche(43), y así mismo se plasmó en el informe de policía suscrito por oficio suscrito el por el SI. Anacona Torres Orbey el 24 de mayo de 2003(44), en el que anotó lo siguiente:

“(…) Siendo las 23:00 horas del día en curso, en momentos en que nos trasladábamos a la Casona a tanquear observamos en actitud sospechosa a un joven (…)”.

5.18. Ahora bien, respecto del número de personas que se encontraban acompañando al señor Jairo Saúl Valencia Moreno al momento del disparo, el declarante Antonio Valencia Hinestroza(45) sostuvo que el 24 de mayo de 2003:

“(…) Estaba el muchacho que lo llevó a Jairo el Hospital que se llamaba Fernando pero él ya finado (sic). Jairo y yo, nosotros no estábamos haciendo nada (…)”.

5.19. No obstante, el actor Jairo Saúl Valencia Moreno sólo reconoció que ese día se encontraba acompañado por el joven Jhon Guillermo Cetre Andrade y no por el señor Antonio Valencia Hinestroza o por “Fernando”, tal y como se ha dicho. Sobre lo discutido, declaró:

“(…) CONTESTÓ: Yo ese día venía con Jhon Guillermo Cetre que es un amigo mío que vive por ahí en el barrio (…)(46)”.

5.20. De la misma manera, admitieron las declarantes Jenny Jamileth Valencia Moreno(47) y Heidy Vanessa Rendón Yule(48) que ese día se encontraban, la primera en su casa, “acostada en su cama” y la segunda “pasando por la avenida” y que no vio quien hizo los disparos, “pero la gente decía que había sido el policía”, es decir, fuera de la escena principal en donde ocurrió el suceso, incluso, manifestó esta última haber escuchado “dos disparos”(49), cuando se tiene acreditado que el arma que portaba el AG. Wilson Leal Gasca sólo fue accionada sólo una vez, tal y como declaró el señor Jairo Saúl Valencia Moreno y se plasmó en el informe policial ampliamente citado en párrafos anteriores.

5.21. En este sentido, observa la Sala que los testimonios rendidos por los señores Jenny Jamileth Valencia Moreno, Antonio Valencia Hinestroza y Heidy Vanessa Rendón Yule se tornan en inconsistentes y no conllevan a esclarecer la verdad, motivo por el cual se procederá a analizar las demás probanzas que fueron allegadas al proceso, continuando con las distintas declaraciones que fueron expresadas por los agentes de policía involucrados.

5.22. Así pues, se tiene demostrado que el 24 de mayo de 2003(50), el SI. Anacona Torres Orbey suscribió oficio mediante el cual dejó a disposición un retenido ante el juzgado de menores de la ciudad de Cali, y en el que manifestó lo siguiente:

“(…) Comedidamente me permito dejar a disposición de ese despacho al joven quien dijo llamarse Jairo Saúl Valencia, indocumentado, 17 años, soltero, residente en la cra. 26 I Nº 115-51 B/ Manuela Beltrán, hijo de Hugo Saúl Valencia y María Fermina Moreno, residente en la misma dirección.

Hechos

Siendo las 23:00 horas del día en curso, en momentos en que nos trasladábamos a la Casona a tanquear observamos en actitud sospechosa a un joven el cual vestía un Jean con una camisa gris en la cra. 26 I con calle 112, fue así como al llegar a escasos metros de donde se encontraba dicho sujeto, mi tripulante se dispuso a bajarse de la motocicleta para así poder practicarle la requisa respectiva; lo cual fue aprovechado por este sujeto para emprender la huida, motivo por el cual me dispuse a perseguirlo en la motocicleta ya que aún la tenía prendida, notando en la carrera que él se llevaba la mano a la cintura, como queriendo sacar algo, al llegar a la residencia de Nº 261 59 subió por las gradas las cuales permitían el acceso a la parte anterior del segundo piso de la casa siguiente, más exactamente en un tejado de sin (sic) de un establecimiento sin razón social, en donde saco un arma con la cual me apuntó viéndome en la obligación de sacar mi arma y accionarla, ocasionándole una herida en la región del glúteo, reaccionando este en forma airada gritando de que lo había matado lo cual trajo como resultado una gran aglomeración de gente la cual le causó asonada a la patrulla, atacándonos con piedras y realizándonos disparos a la hora de nuestra partida, es de anotar que el arma tipo chango calibre 16 con un cartucho en su interior martillado se encontró a escasos dos metros de donde se encontraba dicho sujeto tendido, como también que fue trasladado en un vehículo de servicio público jeep al Hospital Carlos Holmes y posteriormente trasladado al Hospital Mario Correa Rengifo donde fue intervenido quirúrgicamente y donde aún se encuentra hospitalizado.

Conocieron el caso Patrulla 21 - 2 AG. Leal Gasca Wilson placa 67238.

ANEXO: Derechos del capturado, cadena de custodia y el arma en mención. Registro Civil”.

5.23. También, se acreditó que el día 24 de mayo de 2003(51), se realizaron anotaciones en el libro de población de la Estación de Policía DESEPAZ, folios 217 y 218 y de la minuta de vigilancia en los que se plasmó la siguiente nota:

“(…) 250503. 03:15. A la hora se inserta la presente luego de que a eso de las 23:05 horas del día 24-05-03 nos disponíamos a ir a tanquear a la casona y pasando por la cra. 26 I con calle 112 esquina, notamos en actitud sospechosa a un joven de tes (sic) negra el cual vestía un jean con una camisa gris, al llegar a escasos metros de donde se encontraba él, mi tripulante se bajó de la moto para practicarle la respectiva requisa, lo cual fue aprovechado por este individuo emprendiendo la huida, motivo por el cual me dispuse a perseguirlo en la motocicleta notando en la carrera que él se llevó la mano derecha a la cintura como queriendo sacar algo, y que fue así como al llegar a la residencia de nomenclatura 26 I 59, subió por unas gradas, las cuales daban al segundo piso de la parte delantera exactamente en un entejado de sin (sic) que daba a la calle del establecimiento sin razón social en donde sacó y me apuntó con un arma de fuego, viéndome obligado a sacar mi revolver causándole una herida en la región del glúteo derecho reaccionando este en forma airada gritándonos de que lo habíamos matado, ocasionando con esto que una gran aglomeración de gente se viniera en contra de la patrulla atacándonos con piedras, (no se entiende); es de anotar que en el lugar de los hechos fue encontrada un arma de fuego tipo changón, calibre 16 con un cartucho en su interior (no se entiende), fue trasladado por un jeep de servicio público al hospital Carlos Holmes, remitido posteriormente al hospital (no se entiende) Rengifo donde quedó custodiado por un agente, (no se entiende) será dejado a disposición de autoridad competente. Conocieron del caso patrulleros 21-2 Leal Gasca Wilson. SI. Anacona Torres Orbey, es de anotar que el joven responde al nombre de Jairo Saúl Valencia, indocumentado, hijo de Hugo Hinestroza Valencia, residente en cra. 26 I Nº 115-51 B. Manuela Beltrán, 17 años. Sin más conoció del caso patrullero 21-2”.

5.24. Igualmente, se encontró probado que el día 26 de mayo de 2003(52) el subintendente Anacona Torres Orbey realizó diligencia de ratificación de los hechos ante el despacho del juzgado quinto de menores, en la que sostuvo:

“(…) MANIFIESTO: (…) Se localiza en la Estación de Desepaz. Acto seguido se le pregunta si se ratifica del informe rendido y que versa sobre los hechos en que resultara detenido el menor Jairo Saúl Valencia. CONTESTÓ: Si me ratifico en todas y cada una de las partes del informe policivo, indicando el día sábado en horas de la noche nos disponíamos a ir a tanquear a la casona, fue como llegando a la calle 112 con carrera 26 I. Observamos que venía hacia esa dirección un joven que vestía con jean y una camisa gris, notamos que al notar nuestra presencia se tornó nervioso. Fue así como paramos y yo me dispuse a bajarme de la moto, mientras mi compañero tenía encendida la moto, fue así como este menor aprovechó esta circunstancia para emprender la huida, a lo cual procedimos en su persecución, pero viéndome imposibilitado debido a una lesión que tengo en la pierna izquierda, motivo por el cual mi compañero se dispuso a perseguirlo en la moto: notando también de que este individuo se llevaba la mano a la cintura y se subió por unas gradas de una casa las cuales tenía acceso a un techado de la parte anterior de un establecimiento sin razón social, en el momento escuché la detonación, cuando llegué al sitio donde ellos se encontraban me dispuse a subir las gradas para verificar el estado del menor que se encontraba tendido sobre un tejado de zinc, mi compañero al momento me dijo que lo ayudara a bajar que él ya tenía el arma que llevaba el menor, en este momento este individuo comenzó a gritar diciendo que lo habían matado que asesinos, lo cual provocó que una gran multitud nos rodeara, más que todo hombres de tez negra, lo levantamos del piso y yo se lo pasé a mi compañero quien lo bajó en brazos y en ese momento una gran muchedumbre se le vino encima arrebatándole el menor y diciéndole infinidad de vulgaridades, al notar esto me baje a tratar de ayudar a mi compañero y observé que uno de estos sujetos tomó al joven y lo montaron en un jeep de servicio público y se lo llevaron. Yo me quedé apoyando a mi compañero: y varios de estos sujetos se nos vinieron encima como a querer quitarnos las armas, yo le pregunté a mi compañero que si tenía el arma él me respondió que la llevaba dentro de la guerrera, como al moto estaba cerca le dije que la prendiera y salimos de allí, para evitar ser linchados ya que en ese momento escuchamos dos detonaciones y piedras, procedimos a esperar hasta que hospital lo habían llevado y reportamos al Carlos Holmes para que nos avisaran si llegaba un menor, y de la misma forma lo hicimos a la central para que tuvieran conocimiento de la novedad. Al cabo de unos minutos nos reportaron del Carlos Holmes que este individuo había llegado con una herida en el glúteo derecho, mientras nos trasladábamos al hospital, le pregunté a mi compañero que clase de arma era la que llevaba el sujeto el me la mostró era un changón calibre 16 el cual encontraba martillado pero no había detonado; según lo que me dijo mi compañero este joven ya sobre el techo sacó el arma y la quiso disparar sobre mi compañero, pero al parecer no accionó, por tal motivo él se vio obligado a sacar sin revolver con las consecuencias ya anotadas. PREGUNTADO: Sírvase informar al despacho donde se encuentra en este momento el menor y cuál es su estado de salud. CONTESTÓ: El menor se encuentra en el Hospital Marco Correa Rengifo, el estado de salud es estable, en las horas de la tarde al parecer le dan de alta. PREGUNTADO: Sírvase informar al despacho donde se encuentra el arma que le fue decomisada al menor. CONTESTÓ: El arma se encuentra en la estación, junto con el acta de derecho del capturado, las cuales no pude traer ya que me encontraba en las horas de la mañana tratando de gestionar el registro civil ya que la familia manifestaba que no lo tenía, motivo por el cual perdí toda la mañana, ya que de lo contrario debía trasladarlo a medicina legal, y como se encontraba herido esto era más dispendioso; el menor se encuentra con custodia de un agente de la Estación de Decepaz. En horas de la tarde dejaré a disposición del despacho el acta de derecho del capturado, el arma y su cadena de custodia, así como el menor el cual será dado de alta en horas de la tarde (…)”.

5.25. Así mismo, el SI. de la Policía Orbey Anacona Torres declaró el día 10 de mayo de 2005(53), ante el juzgado ciento cincuenta y seis de instrucción penal militar, que:

“(…) Actualmente me encuentro laborando en la Estación San Francisco, en labores de vigilancia. PREGUNTADO: Indíquele al despacho donde prestaba sus servicios para el día 24-05-03, asignado a qué unidad, desempeñando que funciones y bajo el mando de quien. CONTESTÓ: Laboraba en la Estación de Policía DESEPAZ, cumplía funciones de vigilancia y estaba bajo el mando de un oficial, de quien no recuerdo el nombre. PREGUNTADO: Obra a folio 3 del cuaderno principal el informe de fecha 24 de mayo de 2003 mediante el cual deja a disposición del juzgado de menores un retenido, firmado por usted en el que se consagra que el joven que vestía un jean de camisa gris subió por unas rayas a un tejado de un establecimiento comercial sin razón social en donde sacó un arma y le apuntó, viéndose en la obligación de sacar su arma y accionarla, ocasionándole una herida en la región del glúteo. Explíquele al despacho a que uniformado se refiere el informe como el que accionó su arma de fuego. CONTESTÓ: “(…) Para el día 24-05-03 nos encontrábamos el AG. Leal Gasca Wilson y yo, que conformábamos la patrulla 21-2, realizando cuarto y primer turno, nos desplazábamos en una motocicleta, a eso de las 23:00 horas nos dirigimos a tanquear la motocicleta, en la estación Terpel de la casona, a la altura de la Carrera 26 I con calle 112 notamos la presencia de un joven en actitud sospechosa, motivo por el cual me dispuse a bajarme de la motocicleta para practicarle una requisa, este sujeto al ver que me había bajado de la motocicleta emprendió la huida, motivo por el cual el AG. Leal Gasca lo persiguió en la motocicleta que aún se encontraba encendida, mientras yo lo perseguía a pie, al cabo de unos segundos escuché una detonación, y al llegar al lugar el AG. Leal Gasca, me dijo que este sujeto sacó de la pretina del pantalón un arma de fuego con el cual le apuntó, motivo por el cual el AG. Leal Gasca reaccionó disparándole con el arma de dotación, es de anotar que cuando yo llegué al lugar de los hechos, ya que me desplazaba a pie, el AG. Leal Gasca había recogido el arma que portaba el sujeto y con la que minutos antes le había apuntado, se trataba de un changón de fabricación artesanal el cual fue dejado a disposición del juzgado quinto de menores, en ese momento el sujeto comenzó a gritar pidiendo auxilio y diciendo que lo habían matado, ocasionando con esto una aglomeración de personas, algunas de ellas armadas con piedras y palos, las cuales nos insultaban, procedimos a ayudar a bajar al sujeto herido, ya que se encontraba encima de unas tejas de zinc que servían de parasol al sitio que funcionaba como establecimiento comercial, ya que el sujeto herido en tierra, fue tomado por la multitud, la cual se encontraba enfurecida, nos arrojaba piedras, nos gritaban palabras soeces, y trasladaron al herido a un centro asistencial, motivo por el cual le pedimos apoyo a la central ya que esta gran multitud nos estaba rodeando y al notar esto el AG. Leal Gasca Wilson prendió la moto y como pudimos salimos de ese lugar, a unos metros de haber abandonado ese lugar escuchamos detonaciones de arma de fuego (…). La persona encargada de la custodia del herido fue el AG. Díaz Solís Alfaro yo me devolví hacia la estación. La persona que elaboró el informe por estos hechos fue el AG. Leal Gasca Wilson y yo lo firmé porque era el comandante de la patrulla, dentro del informe se encuentra el procedimiento policial realizado por el AG. Leal Gasca Wilson. PREGUNTADO: Indique al despacho que arma de fuego de dotación portaba usted para la fecha de estos hechos y si tuvo la necesidad de hacer uso de la misma, porque motivo y cuál fue el objetivo de su disparo. CONTESTÓ: Para ese día portaba un arma de fuego tipo revolver marca Smith Wesson calibre 38 largo, la cual me había asignado el jefe de armamento. PREGUNTADO: Indique al despacho qué heridas le fueron causadas al joven Jairo Saúl Valencia, para la fecha del 24-05-03, en qué partes del cuerpo y con qué elementos, indicando quien fue el autor de las mismas. CONTESTÓ: Según el dictamen del médico de turno del Hospital Carlos Holmes Trujillo el joven Jairo Saúl Valencia presentaba una herida en el glúteo causada por arma de fuego y la cual ocasionó el AG. Leal Gasca Wilson con el arma de dotación. PREGUNTADO: Indique al despacho si al joven Jairo Saúl Valencia le fue encontrada en su poder alguna arma de fuego para la fecha de los hechos, indicando de qué clase y ante qué autoridad se dejó la referida arma, si le fue encontrada o no. CONTESTÓ: El joven Jairo Saúl Valencia portaba un arma de fuego tipo changón calibre 16 de fabricación artesanal la cual fue dejada a disposición del juzgado quinto de menores. PREGUNTADO: Señale al despacho si el joven Saúl Valencia accionó el arma de fuego que portaba contra el policial para la fecha de los hechos, de ser así, en cuantas oportunidades lo hizo y hacia donde disparó. CONTESTÓ: Al llegar al lugar de los hechos el AG. Leal Gasca Wilson me dijo que este joven se había volteado apuntándole con el arma de fuego antes mencionada, a lo cual el AG. Leal reaccionó, el joven Jairo Saúl Valencia no accionó su arma. PREGUNTADO: Señale al despacho a qué horas concretamente tuvieron ocurrencia estos hechos. CONTESTÓ: Los hechos sucedieron a eso de las 23: 05 de horas, del día 24-05-03. PREGUNTADO: Indique al despacho si recuerda que actividad se encontraba realizando el joven Jairo Saúl Valencia se encontraba transitando por la carrera 26 I con calle 112 del distrito de Agua Blanca, como ya lo manifesté anteriormente. PREGUNTADO: Señale al despacho cual fue su participación en este procedimiento en qué resultó lesionado el joven Jairo Saúl Valencia. CONTESTÓ: Mi participación en el procedimiento (no se entiende), yo inicio la persecución a pie y cuando me encuentro con mi compañero de patrulla el AG. Leal Gasca Wilson en ese momento lo único que había que hacer era apoyar al AG. Leal Gasca Wilson al que toda la multitud se nos estaba viniendo encima (…)”.

5.26. Finalmente, se allegó la diligencia de indagatoria rendida por el AG. Wilson Leal Gasca el día 12 de septiembre de 2005(54) ante el juzgado ciento ochenta y dos de instrucción penal militar adscrito a la Policía Metropolitana de Cali, en la que manifestó lo siguiente:

“(…) Siendo aproximadamente las 23:00 horas o antes unos diez minutos antes le reportamos a la central que nos desplazábamos a la casona al tanqueo de la moto, salimos por la calle 112 barrio Manuela Beltrán con destino a la casona, posteriormente a la altura de la carrera 26 I con 112 barrio Manuela Beltrán, sector del distrito de Agua Blanca detecté un joven con actitud sospechosa ya que se le notaba un bulto sobre la cintura y el cual se lo acomodaba, le manifesté a mi compañero de que le practicáramos una requisa, cambié de carril de sentido de la vía pues él estaba en el otro costado de la vía, paré la motocicleta frente al joven, se bajó mi compañero y le manifiesto que le permitiera que le iba a practicar una requisa, mi compañero se puso en posición y apenas le puso la mano sobre el pecho el joven emprendió la huida. Yo me encontraba aún en la motocicleta con el motor encendido e inicié la persecución del joven en mención por cuanto mi compañero no podía correr por un problema en la rodilla y pierna debido a un accidente de tránsito. En la persecución llevaba el joven la mano a la cintura como sujetando un arma, corrió más o menos unos 120 a 150 metros, yo venía detrás de él en la motocicleta viéndose incapaz de continuar la huida a mano izquierda había unas escaleras donde el joven subió pero no había acceso porque estaba en construcción en una casa de dos pisos, enseguida de esa casa había como un parasol algo salido dentro del mismo andén cubierto en zinc y con reja, me bajé de la motocicleta y le manifesté que parara que no tenía por donde más volarse y que no fuera a sacar lo que tenía en la cintura o me vería obligado a sacar el mío. En ese instante en cuestión de segundos el joven pasa el zinc volado y manda la mano a la cintura sacando algo de la misma cintura y tratando de hacer el giro con el arma, yo en cuestión de segundos desenfundé mi arma de chapuza y disparé, en reacción de defenderme ante un eminente ataque o agresión por parte del joven al que yo seguía, en ese instante el joven quien ya había caído sobre el zinc volado gritaba me mataste hijueputa, mi compañero llegó en ese instante y procedió a ayudarme para bajarlo del techo ya que el joven estaba herido, mi compañero subió por las escaleras, yo subí por el otro lado del costado del volado, subí encontré el herido y su arma, en ese momento y viendo la situación del herido, no hubo espacio para embalar el arma y sencillamente la metí entre la camiseta y la guerrera, le manifesté al señor subintendente que ya encontré el arma y bajé al capturado (…). Fuimos a la estación y verificamos el arma era un tipo chango de fabricación artesanal, calibre 16 y en su interior había un cartucho martillado, se le nombró custodia en el hospital “Carlos Colmes” (sic) donde posteriormente fue remitido al Hospital de Los Chorros, en oradse (sic) de la tarde del domingo le dieron salida y traslado a la Estación de Policía y el día lunes en horas de la mañana fue puesto a disposición del juzgado de menores por el delito de porte ilegal de armas. Unos cinco días después de los hechos, no recuerdo la fecha me encontraba en un restaurante desayunando cuando llegó una señora y me dijo que como íbamos a hacer para que le pagara los daños del tejado yole dije que no estaba en obligación de pagarle porque yo no había dañado eso pero que si me (sic) la estaban amenazando que fueran a declarar en contra mía (…).

Tenía asignado un revolver Smith & Wesson calibre 38 largo y 18 cartuchos para el mismo de dotación oficial, si hice uso de esta arma disparando un tiro (…). En primer momento fue mi defensa porque era mi vida contra la de él, disparé una sola vez y el objetivo indeterminado yo no tuve tiempo para apuntar con un objetivo determinado sino que fue la reacción del momento (…).

El menor se encontraba solo (…). No fue mi intención lesionar a ese menor, pues únicamente obre en reacción y defensa de mi vida por cuanto no podía esperar a que este individuo accionara su arma en mi contra, de igual forma no hubo tiempo para yo apuntar a un objetivo, eso simplemente fue una reacción del momento. PREGUNTADO: Diga si tiene algo más que decir, corregir o enmendar a la presente diligencia. CONTESTÓ: Posterior a esa fecha yo seguí laborando en la Estación de Policía DESEPAZ, por cosas del destino distinguí a una joven que se llama Andrea, y ella como dicen ellos parchaban o conocía a unos sujetos de una barra de un barrio que se llama Remanzos de Confandi, ella me manifestó que lo mejor era que pidiera traslado o que me fuera de ahí ya que la banda de Manuela Beltrán estaban muy ofendidos conmigo en la situación pasada con el joven y que habían puesto precio por mi cabeza que en el turno mío iban a tirar unas granadas contra el vehículo o motocicleta que diera papaya. Cuando estaba prestando segundo turno de vigilancia, me notificaron que tenía que salir de vacaciones y esto fue a finales de octubre, yo estaba en mi casa descansando cuando me llamaron a la madrugada para avisarme que dos sujetos en una motocicleta habían pasado por el frente de la estación donde se encontraba la camioneta de la estación lanzaron un artefacto explosivo causando lesiones al SS Pino, comandante para la fecha de la escuadra, por tal motivo con anterioridad me entrevisté con mi mayor Fajardo, comandante de distrito para que me colaborara con un traslado de estación el cual no fue concedido, nuevamente viendo estas amenazas y ante un accidente que tuve, salí incapacitado, me recuperé y salí trasladado a Cusiana. Solicito se llame a declarar a la señora que es propietaria del inmueble donde cayó el joven la cual me estaba solicitando le pagara los daños y quien me manifestó que estos sujetos la habían amenazado con el objeto de declarar en contra mía (…)”.

5.27. Ahora bien, de conformidad con lo previamente reseñado, concluye la Sala que en el proceso se encuentran claramente demostrados los siguientes hechos: (i) Que el día 24 de mayo de 2003 siendo aproximadamente las 11:00 de la noche, el señor Jairo Saúl Valencia Moreno, quien para ese entonces era menor de edad, se encontraba en inmediaciones de la carrera 26 I con calle 112 del barrio Manuela Beltrán en la ciudad de Cali; (ii) que fue detenido por los agentes de policía SI. Orbey Anacona Torres y Wilson Leal Gasca con el fin de practicarle una requisa; (iii) que en ese momento, el señor Jairo Saúl Valencia Moreno comenzó a correr huyendo de los agentes e iniciándose enseguida una persecución, tal y como lo admitió el lesionado directo cuando manifestó:

“(…) Yo apenas lo vi le corrí, entonces él pensó que yo llevaba una pistola o algo, de allí me subí a la chatarrería y me subí por una escalera que hay por ahí y en ese momento sentí el tiro, de allí caí en la escalera (…)(55)”.

5.28. Además, se acreditó que, (iv) el señor Jairo Saúl Valencia Moreno debido a tal persecución intentó treparse por las escaleras de una casa que tenía acceso a un techado de un establecimiento comercial, con el fin de esconderse de los policiales; (v) que no atendió a las señales de pare que le hicieran los agentes de la policía; (vi) que fue el AG. Wilson Leal Gasca quien efectuó el disparo que le penetró su glúteo; (vii) que en el sitio de los hechos se encontró un arma de fuego de fabricación artesanal tipo “changón” portada por el demandante, pues a la misma le fue practicado una inspección judicial el día 13 de febrero de 2003(56) por un perito balístico adscrito al Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía, en el que se concluyó que “(…) el arma presenta características técnicas de defensa personal y debido a su fabricación hechiza, se clasifica como arma prohibida de acuerdo a lo estipulado, en el Decreto 2535 de 1993, artículo 14, literal C, con respecto al cartucho por su uso, se clasifica como munición de defensa personal, de acuerdo a lo consignado en el artículo 47 del mismo decreto (…)”; (viii) que el señor Jairo Saúl Valencia Moreno fue trasladado a un centro asistencial con el fin de ser atendido con ocasión a la lesión padecida y que posteriormente fue dejado a disposición de un juzgado de menores.

5.29. Frente a estos hechos probados, considera la Sala que en el presente caso no hay elementos que permitan declarar probada la falla en el servicio por parte de la administración, puesto que de lo citado no se encontró demostrado que el AG. Wilson Leal Gasca actuara con exceso de fuerza o de forma arbitraria, ya que, quedó ampliamente acreditado que el día 24 de mayo de 2003 se produjo una persecución policial ante la repentina huida del señor Jairo Saúl Valencia Moreno, quien evadió su deber de colaborar con la autoridad al no permitir que se le practicara una requisa de carácter rutinario, sin acatar las órdenes impartidas por los agentes quienes le solicitaron detenerse, creando con dicha actitud la sospecha inminente de que llevaba u ocultaba algún elemento de carácter prohibido, tal y como resultó ser cierto pues le fue hallada un arma de fuego de fabricación artesanal portada ilegalmente, como quedó plasmado en el oficio por medio del cual se dejó a disposición a un retenido ante el juzgado de menores(57) y en la diligencia de inspección judicial hecha por el perito adscrito al CTI de la Fiscalía General de la Nación “al arma de fuego, con apariencia de escopeta, clase puño, compatible con calibre 16, de carga múltiple”(58).

5.30. Aunado a lo anterior, observa la Sala que ante la insistente acción realizada por el demandante de llevarse repetidamente la mano a la cintura, dentro de su pantalón conllevó a que el AG. Wilson Leal Gasca objetivamente se mantuviera en posición de alerta frente a una posible agresión, y bajo ese convencimiento, en el confuso momento en el que Jairo Saúl Valencia Moreno intentara escapar por las escaleras del establecimiento comercial mencionado, se produjera el disparo que hirió al demandante, sin que para la Sala se tornara en letal, pues el mismo fue sólo uno y se produjo en el glúteo de la víctima sin comprometer órganos vitales o ser desproporcionado y sin que se buscara acabar con su vida o ser herido de gravedad.

5.31. En este mismo sentido, es menester resaltar que debido a los hechos que hoy se discuten, contra el AG. Wilson Leal Gasca se inició investigación preliminar en auto del penal 30 de julio de 2003(59) proferido por el juzgado ciento cincuenta y seis de instrucción penal militar, iniciándose posteriormente, la investigación formal por el punible de lesiones personales en providencia del 17 de febrero de 2005(60), la cual culminó con la resolución de cesación de procedimiento Nº 006 proferida el 26 de febrero de 2007(61) por la fiscalía ciento cuarenta y cinco penal militar su favor, pues consideró que el mismo actuó en legítima defensa ante la agresión y ataque que le hiciera la víctima directa.

5.32. Así las cosas, la Sala considera que en el caso de autos no se encuentran acreditados los elementos constitutivos de la falla en el servicio por parte de la entidad demandada, toda vez que no se encontró acreditado que la conducta realizada por el agente de policía aquí involucrado se tornara en desproporcional o excesiva, razón por la cual no le es imputable el daño sufrido por el señor Jairo Saúl Valencia Moreno, motivo por el cual, procederá a confirmar la sentencia de primera instancia proferida por el Tribunal Administrativo del Cauca el día 19 de mayo de 2010, mediante la cual se negaron las pretensiones de la demanda.

En mérito de lo expuesto, la Sección Tercera - Subsección C de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

RESUELVE:

1. CONFIRMAR la sentencia proferida el 19 de mayo de 2010 por el Tribunal Administrativo del Valle del Cauca, mediante la cual se negaron las pretensiones de la demanda, por los motivos expuestos en esta providencia.

2. Sin condena en costas.

3. DEVUÉLVASE el expediente al tribunal de origen una vez ejecutoriada la presente sentencia.

Cópiese, notifíquese, cúmplase».

14 Corte Constitucional. Sentencia C-965 de 2003.

15 Copia auténtica del registro civil de nacimiento (fl. 3 c. 1).

16 Copia auténtica del registro civil de nacimiento del señor Jairo Saúl Valencia Moreno, en el que se observa que la señora María Fermina Moreno López, es su madre (fl. 3 c. 1).

17 Copia auténtica del registro civil de nacimiento del Jairo Saúl Valencia Moreno, en el que se observa que el señor Hugo Saúl Valencia Hinestroza, es su padre (fl. 3 c. 1). Se hace necesario anotar que los apellidos de este último se encuentran invertidos debido a un inconveniente presentado por el mismo al momento de expedir su cédula de ciudadanía, tal y como se demostró en el proceso (fl. 7 c. 1) sin embargo, en el registro civil de nacimiento de la víctima se puede acreditar que el señor Valencia Hinestroza es su padre.

18 Copia auténtica del registro civil de nacimiento en el que se observa que sus padres son los mismos de los del lesionado directo (fl. 6 c. 1).

19 Copia auténtica del registro civil de nacimiento en el que se observa que sus padres son los mismos de los del lesionado directo (fl. 5 c. 1).

20 Copia auténtica del registro civil de nacimiento en el que se observa que madre es la misma de la víctima directa (fls. 11 c. 1 y 206 c. ppal).

21 Cfr., Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, Subsección C. Auto de 17 de septiembre de 2013, Exp. 45092.

22 “ART. 21.—Suspensión de la prescripción o de la caducidad. La presentación de la solicitud de conciliación extrajudicial en derecho ante el conciliador suspende el término de prescripción o de caducidad, según el caso, hasta que se logre el acuerdo conciliatorio o hasta que el acta de conciliación se haya registrado en los casos en que este trámite sea exigido por la ley o hasta que se expidan las constancias a que se refiere el artículo 2º de la presente ley o hasta que se venza el término de tres (3) meses a que se refiere el artículo anterior, lo que ocurra primero. Esta suspensión operará por una sola vez y será improrrogable” (subrayado fuera de texto).

23 Consejo de Estado, Auto de fecha 2 de marzo de 2001, Rad. 10909. M.P. Delio Gómez Leyva.

24 Consejo de Estado, Auto de fecha 26 de marzo de 2007, Rad. 33372. M.P. Ruth Stella Correa Palacio.

25 Según el Oficio suscrito el 24 de mayo de 2003 (fl. 3 c. 3) por el S.I. Anacona Torres Orbey mediante el cual dejó a disposición un retenido ante el juzgado de menores de la ciudad de Cali.

26 Folios 7-12 c. 1.

27 Corte Constitucional, Sentencia C-254 de 2003.

28 “En consecuencia, la función de la responsabilidad extracontractual (sic) no puede ser ni única ni primariamente indemnizatoria. Tiene que ser, ante todo, preventiva o disuasoria, o se trataría de una institución socialmente absurda: ineficiente”. PANTALEÓN, Fernando. “Cómo repensar la responsabilidad civil extracontractual (También de las Administraciones públicas)”, en AFDUAM, Nº 4, 2000, p. 174.

29 Consejo de Estado; Sala Plena de la Sección Tercera; Sentencia del 28 de agosto de 2013, Exp. 25022. M.P. Enrique Gil Botero.

30 Ídem.

31 Expediente: 18001-23-31-000-1999-00454-01 (24392).

32 Copia de la calificación médico-laboral realizada por la Junta Regional de Calificación de Invalidez del Valle del Cauca al señor Jairo Saúl Valencia Moreno, en sesión llevada a cabo el día 6 de agosto de 2008 (fls. 87-91 c. 1).

33 Copia del dictamen médico legal de lesiones no fatales realizado el 12 de enero de 2005 (fl. 90 c. 3) por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses - Dirección Regional Suroccidente - Seccional Valle del Cauca, al señor Jairo Saúl Valencia Moreno de 18 años.

34 Copia del oficio suscrito el 24 de mayo de 2003 por el SI. Anacona Torres Orbey mediante el cual dejó a disposición un retenido ante el juzgado de menores de la ciudad de Cali (fl. 3 c. 3).

35 Folios 6-8 c. 3.

36 Folios 9-12 c. 3.

37 Folios 136-140 c. 3.

38 Declaración rendida el día 2 de diciembre de 2004 ante el juzgado ciento cincuenta y seis de instrucción penal militar adscrito a la Policía Metropolitana Santiago de Cali (fls. 81-82 c. 3).

39 Declaración rendida el día 6 de diciembre de 2004 ante el juzgado ciento cincuenta y seis de instrucción penal militar adscrito a la Policía Metropolitana Santiago de Cali (fls. 84-86 c. 3).

40 Declaración rendida el día 17 de febrero de 2005 ante el juzgado ciento cincuenta y seis de instrucción penal militar (fls. 101-103 c. 3).

41 Declaración rendida el 18 de febrero de 2005 ante el juzgado ciento cincuenta y seis de instrucción penal militar (fls. 104-105 c. 3).

42 Folios 101-103 c. 3.

43 Folios 6-8; 9-12 y 136-140 c. 3.

44 Folio 3 c. 3.

45 Folios 101-103 c. 3.

46 Folios 136-140 c. 3.

47 Folios 81-82 c. 3.

48 Folios 104-105 c. 3.

49 “(…) PREGUNTADO: Usted nos manifestó que de repente escuchó unos tiros y se fue para el billar, díganos cuantos disparos escuchó. CONTESTÓ: Yo escuché dos disparos (…)”. Declaración rendida el 18 de febrero de 2005 ante el juzgado ciento cincuenta y seis de instrucción penal militar. Folios 104-105 c. 3.

50 Folio 3 c. 3.

51 Folios 56-59 c. 3.

52 Folios 4-5 c. 3.

53 Folios 114-117 c. 3.

54 Folios 150-155 c. 3.

55 Folios 6-8 c. 3.

56 Folio 193 c. 3.

57 Folio 3 c.

58 Folio 199 c. 3.

59 Folios 18-19 c. 3.

60 Folios 93-94 c. 3.

61 Folios 258-269 c. 3.