Sentencia 2006-00084 de junio 5 de 2014

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN PRIMERA

Rad.: 11001-03-24-000-2006-00084-00

Consejera Ponente:

Dra. María Claudia Rojas Lasso

Actor: The Procter & Gamble Company

Demandado: Superintendencia de Industria y Comercio

Referencia: acción de nulidad relativa

Bogotá, D. C., cinco de junio de dos mil catorce.

EXTRACTOS: «V. Consideraciones de la Sala

Corresponde a la Sala determinar si el signo ALIV RUB MK, cuyo registro se concedió para distinguir “productos farmacéuticos y veterinarios; productos higiénicos para la medicina; sustancias dietéticas para uso médico, alimentos para bebes, emplastos, material para apósitos: material para empastar los dientes y para improntas dentales, desinfectantes; productos para la destrucción de animales dañinos; fungicidas, herbicidas” en la clase 5 de la Clasificación Internacional de Niza, reúne el requisito de distintividad, para distinguir tales productos dentro del mercado y, por ende, no induce al público a error, ni se encuentra incurso en las causales de irregistrabilidad contenidas en los artículos 136 literales a) d) y h), 137 y 172 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina de Naciones.

Al respecto, los artículos 136 literales a), d) y h), 137 y 172 de la Decisión 486 de la Comunidad Andina de Naciones disponen lo siguiente:

“Artículo 136. No podrán registrarse como marcas aquellos signos cuyo uso en el comercio afectara indebidamente un derecho de tercero, en particular cuando:

a) Sean idénticos o se asemejen, a una marca anteriormente solicitada para registro o registrada por un tercero, para los mismos productos o servicios, o para productos o servicios respecto de los cuales el uso de la marca pueda causar un riesgo de confusión o de asociación.

b) Sean idénticos o se asemejen a un signo distintivo de un tercero, siempre que dadas las circunstancias su uso pudiera originar un riesgo de confusión o de asociación, cuando el solicitante sea o haya sido un representante, un distribuidor o una persona expresamente autorizada por el titular del signo protegido en el País Miembro o en el extranjero.

(Sic) h) Constituyan una reproducción, imitación, traducción, transliteración, total o parcial, de un signo distintivo notoriamente conocido cuyo titular sea un tercero, cualesquiera que sean los productos o servicios a los que se aplique el signo, cuando su uso fuese susceptible de causar un riesgo de confusión o de asociación con ese tercero o con sus productos o servicios; un aprovechamiento injusto del prestigio del signo; o la dilución de su fuerza distintiva o de su valor comercial.

Artículo 137. Cuando la oficina nacional competente tenga indicios razonables que le permitan inferir que un registro se hubiese solicitado para perpetrar, facilitar o consolidar un acto de competencia desleal, podrá denegar dicho registro.

Artículo 172. (…)

La autoridad nacional competente decretará de oficio o solicitud de cualquier persona, la nulidad relativa de un registro de marca cuando se hubiese concedido en contravención de lo dispuesto en el artículo 136 o cuando éste se hubiera efectuado de mala fe. Esta acción prescribirá a los 5 años contados desde la fecha de concesión del registro impugnado”.

Sea lo primero advertir que de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 134 literal a) de la Decisión 486 de la Comunidad Andina, podrá constituir marca, cualquier signo apto para distinguir productos o servicios en el mercado, siempre que sea susceptible de representación gráfica. El mismo artículo realiza una lista no taxativa de los signos que pueden constituir marca y, dentro de esta, incluye “las palabras o combinación de palabras”.

En este orden de ideas, se tiene que la Superintendencia de Industria y Comercio, mediante la Resolución acusada, concedió el registro de la marca ALIV RUB MK, a favor de TECNOQUIMICAS S.A., para distinguir “productos farmacéuticos y veterinarios; productos higiénicos para la medicina; sustancias dietéticas para uso médico, alimentos para bebes, emplastos, material para apósitos: material para empastar los dientes y para improntas dentales, desinfectantes; productos para la destrucción de animales dañinos; fungicidas, herbicidas” en la clase 5 de la Clasificación Internacional de Niza, pues consideró que era suficientemente distintiva para distinguir dichos productos en el mercado.

5.1. Examen de Registrabilidad. 

En relación con el examen de registrabilidad, la interpretación prejudicial rendida en este proceso, hace énfasis en que debe darse aplicación a las reglas adoptadas por la doctrina y acogidas por la jurisprudencia comunitaria para efectuar el cotejo marcario. De hecho, en ella se lee lo siguiente:

“La comparación, debe efectuarse sin descomponer los elementos que conforman el conjunto marcario, es decir, cada signo debe analizarse en su visión de conjunto, teniendo en cuenta su unidad ortográfica, auditiva e ideológica.

En el cotejo se debe emplear el método sucesivo, es decir, se debe analizar un signo y después el otro. No es procedente realizar un análisis simultáneo, ya que el consumidor no observar al mismo tiempo las marcas, sino que lo hace en diferentes momentos.

Se debe enfatizar en las semejanzas y no en las diferencias, ya que en estas últimas es donde se percibe el riesgo de confusión y/o asociación.

Al realizar la comparación, es importante tratar de colocarse en el lugar del presunto comprador, pues un elemento importante para el examinador, determinar cómo el producto o servicio es captado por el público consumidor”.

En este orden de ideas, siguiendo las orientaciones del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina, la Sala debe comenzar por advertir que la marca cuyo registro se cuestiona y la marca previamente registrada, se expresan como se señala a continuación:

RUB
 

Como se ha reiterado en la jurisprudencia de esta Sección(2), al momento de realizar un cotejo marcario, debe identificarse cuál elemento prevalece, si el denominativo o el gráfico, a efectos de determinar cuál tiene mayor influencia en la mente del consumidor. De hecho, debido a que en el presente caso se discute el registro de una marca mixta por la existencia de otra previamente registrada, que también es mixta, el Tribunal se permitió hacer la siguiente acotación en la interpretación prejudicial:

“Los signos mixtos se componen de un elemento denominativo (una o varias palabras) y un elemento gráfico (una o varias imágenes). La combinación de estos elementos al ser apreciados en su conjunto produce en el consumidor una idea sobre el signo que le permite diferenciarlo de los demás existentes en el mercado. Sin embargo al efectuar el cotejo de estos signos se debe identificar cuál de estos elementos prevalece y tiene mayor influencia en la mente del consumidor, si el denominativo o el gráfico.

Sobre el tema la jurisprudencia dice: “La marca mixta es una unidad, en la cual se ha solicitado registro del elemento nominativo como el gráfico, como uno solo. Cuando se otorga el registro de la marca mixta se le protege en su integridad y no en sus elementos por separado”. (Proceso 55-IP-2002, publicado en la G.O.A.C. Nº 821 del 1 de agosto de 2002, diseño industrial: BURBUJA videos 2000)”.

Así, en el caso sub examine, la Sala considera que predomina el elemento denominativo, ya que es el que crea mayor impacto a la vista del consumidor. Bajo el anterior contexto, pasa a realizar el examen correspondiente, para determinar si existe identidad o similitud ortográfica, fonética e ideológica entre las marcas ALIV RUB MK y VICK VAPORUB; no sin antes advertir que las marcas no se analizarán en su conjunto, pues la partícula RUB que contienen, es común dentro del registro marcario de la clase 5 de la Clasificación Internacional de Niza, y ello constituye una de las excepciones que el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina ha fijado a la regla de que el cotejo marcario debe realizarse atendiendo a una simple visión de conjunto de los signos que se enfrentan, ya que la distintividad debe buscarse en el elemento diferente que integra el signo(3).

De hecho, la Sala advierte que el vocablo RUB es de uso común dentro del registro marcario de la clase 5 de la Clasificación Internacional de Niza, pues luego de observar la página web de la Superintendencia de Industria y Comercio constató que más de 10 marcas registradas en dicha clase la contienen (DISTRAN MENTHOL RUB, LYPTORUB MENTO, FARMORUBICINA, RUBECALIENTE, POWER RUB, NORARUB, RUBIFEN, MENTORUB, CALIRUB, RUBEUMAN). En este sentido, sobre las partículas comunes en marcas farmacéuticas, el Tribunal manifestó en la interpretación prejudicial lo siguiente:

“Las partículas de uso común o genéricas que conforman marcas farmacéuticas, no deben ser consideradas a efecto de determinar si existe confusión, siendo ésta una circunstancia de excepción a la regla de que el cotejo de las marcas debe realizarse atendiendo a una simple visión de conjunto de los signos que se enfrentan, donde el todo prevalece sobre sus componentes.

El derecho de uso exclusivo del que goza el titular de la marca descarta que palabras necesarias, de uso común o genéricas puedan ser utilizadas únicamente por un titular marcario, no se puede impedir que el público en general los siga utilizando(4); los cuales derivan de ser débiles”. (Se resalta)

5.1.1. Comparación Ortográfica(5), Fonética(6) e Ideológica(7). 

Advierte la Sala que no existe semejanza ortográfica, fonética e ideológica entre los elementos diferentes de las marcas en conflicto, pues se perciben de forma diferente, producen sonidos distintos al pronunciarse de manera conjunta y no generan ninguna idea en la mente de los consumidores, pues son de fantasía.

Al efecto, deben recordarse los argumentos que expuso la Sala en sentencia de 23 de febrero de 2012 (M.P. Marco Antonio Velilla Moreno), cuando efectuó un cotejo análogo de la siguiente manera:

“De igual manera y teniendo en cuanta que en las marcas en conflicto prevalece el elemento denominativo, se debe proceder a cotejarlas con fundamento en las reglas recomendadas por la doctrina, en especial aquellas acerca de la existencia de identidad o similitud gráfica, fonética o ideológica, así como la conexión competitiva entre los signos en disputa.

Respecto al aspecto ortográfico, se aprecian las siguientes observaciones:

ALIVRUB McK: es una marca compuesta de dos palabras, la primera contiene siete letras, tres vocales, cuatros consonantes, tres sílabas, y la segunda, tres letras y tres consonantes.

VICK VAPORUB: es una marca compuesta de dos palabras, la primera contiene cuatro letras, una vocal, tres consonantes y una sílaba, y la segunda, siete letras, tres vocales, cuatro consonantes y tres sílabas.

De lo anterior se observa que varían en el número de letras, así como en las vocales, donde su orden es diferentes, no hay coincidencia en las sílabas y sólo existe identidad en la partícula “RUB”.

En lo atinente a la fonética es preciso indicar que el signo cuestionado “ALIVRUB McK” tiene su acento prosódico en la sílaba “RUB”, mientras que en la marca “VICK VAPORUB” se presenta en la primera palabra “VICK” y, en la segunda, en la sílaba “RUP”. Los prefijos, rices y desinencias son diferentes y sólo existe identidad en la partícula RUB.

En cuanto al aspecto ideológico o conceptual, cabe precisar que tampoco se encuentran semejanzas, ya que ninguna de las dos marcas tiene significado en nuestra lengua, razón por la cual, puede afirmarse que pertenecen a la clase de signos denominados de “fantasía”.

Asi las cosas, el resultado del estudio arroja que ambas marcas en sus estructuras ortográfica, fonética y conceptual no generan riesgo de confusión, dadas sus ostensibles diferencias, veamos:

ALIVRUB McK-VICK VAPORUB ALIVRUB McK-VICK VAPORUB ALIVRUB McK-VICK VAPORUB ALIVRUB McK-VICK VAPORUB

Por lo tanto, se evidencia sin dificultad alguna que la marca “ALIVRUB McK”, para amparar los productos comprendidos en la clase 5º, no guarda semejanza alguna con la marca de la actora “VICK VAPORUB” que distingue también los productos de la misma clase, en cuanto a su escritura (comparación visual), su fonética y su ideología de que la opositora contiene la partícula RUB, que a juicio de la Sala, no es suficiente para determinar que exista riesgo directo o indirecto.

Respecto a la palabra “RUB”, es necesario precisar que son muchas las marcas registradas que utilizan este vocablo en la clase 5ª Internacional. (...)

De lo expuesto concluye esta Sala, que no queda la menor duda que la partícula RUB, de las marcas en cotejo, es de uso común por ser un prefijo utilizado en los productos farmacéuticos de esta naturaleza. De manera, que puede extraerse del estudio de las mismas, tal como la jurisprudencia del Tribunal de Justicia Andino y de esta Corporación lo han sostenido en reiteradas oportunidades. De suerte, que si se tiene en cuenta el análisis ya efectuado, se acrecienta aún más las diferencias de los signos en disputa suprimiendo dicha partícula, veamos:

ALIV McK-VICK VAPO ALIV McK- VICK VAPO ALIV McK-VICK VAPO ALIV Mck-VICK VAPO ALIV McK- VICK VAPO

De otra parte, se tiene que el elemento secundario, esto es el aspecto gráfico, que coloca la actora como copia de su marca tanto en sus colores como en su empaque y, por ende, reclama la existencia de competencia desleal (cuya autoridad para dirimirla es la Justicia Ordinaria); a juicio de esta Sala, no es suficiente para declarar la nulidad en relación con dicho elemento secundario. En primer lugar porque nadie puede apropiarse de un color, el cual de por sí no tiene la misma textura ni ocupa el mismo espacio geométrico, tal como se aprecia en las etiquetas antes vistas. Y, en segundo término, se reitera, porque la denominación de ambos signos prevalece sobre sus gráficos”(8).

En conclusión, se observa que la marca ALIV RUB MK no es semejante al signo VICK VAPORUB, pues los elementos diferentes de las marcas se perciben de manera distinta y producen un sonido diferente al ser pronunciados en su conjunto, a más de que no generan ninguna idea en la mente de los consumidores, pues son de fantasía.

Pese a lo anterior, es necesario ahondar aún más en el análisis de confundabilidad para determinar si el registro de la marca ALIV RUB MK genera confusión en el consumidor y si ella se encuentra incursa en las causales de irregistrabilidad contenidas en los artículos 136 literales a), b) y h) de la Decisión 486 de la Comunidad Andina de Naciones.

5.2. Riesgo de Asociación y/o Confusión

Así las cosas, sobre los tipos de confusión que pueden generar las marcas, el Tribunal precisó en la interpretación prejudicial 045-IP-2009 lo siguiente:

“El riesgo de confusión es la posibilidad de que el consumidor al adquirir un producto piense que está adquiriendo otro (confusión directa), o que piense que dicho producto tiene un origen empresarial diferente al que realmente posee (confusión indirecta).

El riesgo de asociación es la posibilidad de que el consumidor, que aunque diferencie las marcas en conflicto y el origen empresarial del producto, al adquirirlo piense que el productor de dicho producto y otra empresa tienen una relación o vinculación económica (Proceso 70-IP-2008, marca denominativa “SHERATON”, publicado en la Gaceta Oficial Nº1648, de 21 de agosto de 2008)”.

En el caso sub examine el registro de la marca .ALIV RUB MK se concedió para distinguir “productos farmacéuticos y veterinarios; productos higiénicos para la medicina; sustancias dietéticas para uso médico, alimentos para bebes, emplastos, material para apósitos: material para empastar los dientes y para improntas dentales, desinfectantes; productos para la destrucción de animales dañinos; fungicidas, herbicidas” en la clase 5 de la Clasificación Internacional de Niza; y el registro que se había concedido previamente al signo VICK VAPORUB se otorgó para distinguir “productos farmacéuticos. Veterinarios e higiénicos: sustancias dietéticas para uso médico. Alimentos para bebes: emplastos, material para apósito: material para empastar los dientes y para improntas dentales, desinfectantes; productos para la destrucción de animales dañinos; fungicidas. Herbicidas” en la misma clase.

Ahora bien, aplicando las reglas del Tribunal de Justicia, con miras a verificar el riesgo de confusión y/o asociación de las marcas en conflicto, las cuales se refieren a (i) la identidad entre los signos en disputa y también entre los productos o servicios distinguidos por ellos; (ii) o la identidad entre los signos y semejanza entre los productos o servicios; (iii) o la semejanza entre los signos de identidad entre los productos y servicios; (iv) o la semejanza entre aquellos y también semejanza entre éstos, la Sala encuentra que los signos ALIV RUB MK y VICK VAPORUB no son semejantes y distinguen productos similares.

Así las cosas, debe realizarse el examen de conexión competitiva entre los signos, a fin de determinar si ALIV RUB MK es registrable o se encuentra incurso dentro de las causales de irregistrabilidad contenidas en los artículos 136 literales a), d) y h) de la Decisión 486 de la Comunidad Andina de Naciones.

En el caso que nos ocupa, se advierte que el registro de la marca ALIV RUB MK se concedió para distinguir “productos farmacéuticos y veterinarios; productos higiénicos para la medicina; sustancias dietéticas para uso médico, alimentos para bebes, emplastos, material para apósitos: material para empastar los dientes y para improntas dentales, desinfectantes; productos para la destrucción de animales dañinos; fungicidas, herbicidas” en la clase 5 de la Clasificación Internacional de Niza y aquel que se concedió previamente a la marca VICK VAPORUB se otorgó para distinguir productos “productos farmacéuticos. Veterinarios e higiénicos: sustancias dietéticas para uso médico. Alimentos para bebes: emplastos, material para apósito: material para empastar los dientes y para improntas dentales, desinfectantes; productos para la destrucción de animales dañinos; fungicidas. Herbicidas” en la misma clase. Lo anterior, dentro del contexto de la clase 5 de la Clasificación Internacional de Niza, permite constar que la marca ALIV RUB MK es suficientemente distintiva respecto de VICK VAPORUB, pues a pesar de que identifican productos análogos, lo cierto es que son distintas y, por ende, no inducen al público a confusión, pues sus elementos diferentes se perciben de la manera distinta y producen un sonido diferente al ser pronunciados.

Por esta razón, también resulta inane estudiar la notoriedad de la marca VICK VAPORUB, pues tal como lo dijo la Sala en sentencia de 23 de febrero de 2012 (Marco Antonio Velilla Moreno), “Por otra parte, la notoriedad de la marca registrada alegada por la sociedad actora, en el caso sub examine, es irrelevante, dado que se repite, no existe similitud, ni identidad entre los signos en conflicto, que pueda hacer mella en el público consumidor, al momento de seleccionar las productos distinguidos por alguna de ellas, no afecta el origen empresarial de las mismas”(9).

En este orden de ideas, la Sala considera que el signo ALIV RUB MK, cuyo registro se concedió para distinguir “productos farmacéuticos y veterinarios; productos higiénicos para la medicina; sustancias dietéticas para uso médico, alimentos para bebes, emplastos, material para apósitos: material para empastar los dientes y para improntas dentales, desinfectantes; productos para la destrucción de animales dañinos; fungicidas, herbicidas” en la clase 5 de la Clasificación Internacional de Niza no se encuentra incurso en las causales de irregistrabilidad contenidas en los artículo 136 literales a), d) y h) de la Decisión 486 de la Comunidad Andina de Naciones, pues posee suficiente fuerza distintiva para distinguir productos en el mercado, no siendo idéntica ni similar a la marca VICK VAPORUB.

A propósito, en un caso análogo, en el que se concedió el registro de la marca ALIV RUB MK, para distinguir productos de la clase 5 de la Clasificación de Niza, porque se encontró que no era semejante ni confundible con el signo ALIV RUB McK, previamente registrado para distinguir productos en la clase 5, esta Sala manifestó:

“Por lo tanto, se evidencia sin dificultad alguna que la marca “ALIVRUB McK”, para amparar los productos comprendidos en la clase 5º, no guarda semejansa alguna con la marca de la actora “VICK VAPORUB” que distingue también los productos de la misma clase, en cuanto a su escritura (comparación visual), su fonética y su ideología, a pesar de que la opositora contiene la partícula RUB, que a juicio de la Sala, no es suficiente para determinar que existe riesgo directo o indirecto.

(…)

De modo que al no existir riesgo de confusión entre ambas marcas, se considera que éstas pueden coexistir pacíficamente en el mercado, así dichos signos estén destinados a proteger los mismos productos comprendidos en la clase 5º de la Clasificación Internacional de Niza(10)”.

Aunado a lo anterior, se advierte que no es dable atender el argumento expuesto por el demandante, en virtud del cual señala que TECNOQUIMICAS S.A., solicitó el registro de la marca ALIV RUB MK de mala fe, incurriendo en actos de competencia desleal, pues lo cierto es que no aportó pruebas suficientes que permitieran corroborar dicha información. De hecho, a folios 150 a 153 del cuaderno 1, se lee que la conducta adelantada por TECNOQUIMICAS S.A. estuvo ajustada a derecho, cuando el acuerdo de transacción celebrado el 15 de diciembre de 1998 entre THE PROCTER & GAMBLE COMPANY y TECNOQUIMICAS S.A., señala:

“SEGUNDA. Las partes de común acuerdo dan por terminado el Contrato de Licencias de Marcas a partir del 31 de Diciembre de 1998…

TERCERA. El 12 de enero de 1999, Las partes suscribirán el Acta de Terminación que se adjunta al presente Acuerdo como Anexo 1…

SÉPTIMA. TQ se obliga por un período de dos (2) años a partir de la fecha del Acta de terminación a no hacer ni llevar a cabo, directa o indirectamente o por interpuesta persona o a través de sus sucesores y cesionarios, ni el territorio de la República de Colombia, ni en el extranjero actividades de manufactura, producción distribución, comercialización y/o venta de los Productos, ni de productos que compitan en las mismas categorías de los Productos según clasificación Interdata; estas categorías son específicamente A6 y A3 para Metamucil, R5C para Silentium Vick, R4A para Vick Vaporub, ni caramelos duros mentolados (en su clasificación de alimentos) para Pastillas Vick, ni a hacer uso de las fórmulas, ingredientes, procesos de manufactura, conocimiento (“know how) o información revelada por PROCTER o cualesquiera de sus causahabientes acerca de manufactura, conocimiento (“know how”) o información revelada por PROCTER o cualesquiera de sus causahabientes acerca de la manufactura de productos cuya características externas sean similares a las características de los Productos (…)”.

Sobre el particular, debe recordarse que el artículo 177 del Código de Procedimiento Civil, aplicable por expresa remisión del artículo 168 del Código Contencioso Administrativo señala que incumbe a las partes probar el supuesto de hecho de las normas que consagran el efecto jurídico que ellas persiguen y debido a que el demandante no desvirtuó lo expuesto en dicho documento, mal podría la Sala afirmar que la conducta adelantada por TECNOQUIMICAS S.A., fue de mala fe, ya que la solicitud de registro del signo se hizo pasados dos (2) años de lo pactada por las partes en conflicto, es decir el 21 de diciembre de 2004, según se advierte a folio 33, en el Formulario Único de Marcas.

Así las cosas, de conformidad con los argumentos precedentes, la Sala no accederá a las pretensiones del demandante y así se dispondrá en la parte resolutiva de esta providencia.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Primera, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

1. DENIÉGANSE las pretensiones de la demanda.

2. ENVÍESE copia de la presente providencia al Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina, de conformidad con lo previsto en el artículo 128 de la Decisión 500 de la Comisión de la Comunidad Andina.

Cópiese, notifíquese y cúmplase.

Se deja constancia de que la anterior sentencia fue leída, discutida y aprobada por la Sala en la sesión de la fecha».

2 Consejo de Estado, Sección Primera. Sentencia de 13 de agosto de 2009, Rad.: 11001032400020030011101, Actor: MONTRES ROLEX S.A., M.P. María Claudia Rojas Lasso.

3 Interpretación Prejudicial 020-IP-2009: “Si se trata de palabras de uso común, éstas no deben tomarse en cuenta al efectuar el examen comparativo entre los signos confrontados. La exclusividad del uso que confiere el derecho obtenido a través del registro descarta que palabras comunes o usuales que pertenecen al dominio público, puedan ser utilizadas únicamente por un titular marcario”.

4 Dentro del tema Jorge Otamendi señala que:
“El titular de una marca con un elemento de uso común sabe que tendrá que coexistir con las marcas anteriores, y con las que se han de solicitar en el futuro. Y sabe también que siempre existirá entre las marcas así configuradas que el parecido que se deriva, necesariamente, de las partículas coparticipadas insusceptibles de privilegio marcario. Esto necesariamente tendrá efectos sobre el criterio que se aplique en el cotejo. Y por ello se ha dicho que esos elementos de uso común son marcariamente débiles”. OTAMENDI Jorge. “DERECHO DE MARCAS”. Ed. Abeledo Perrot. Buenos Aires, Argentina, 2002 Pág.191.

5 Consejo de Estado. Sección Primera. Sentencia de 8 de junio de 2006, Rad.: 11001032400020020027401, Actor: ALLERGAN INC., M.P. Camilo Arciniegas Andrade. “La similitud ortográfica se produce por la coincidencia de letras entre los segmentos a compararse, en los que la secuencia de vocales, la extensión o longitud de la o las palabras, el número de sílabas, las raíces, o las terminaciones comunes, pueden provocar que la confusión sea más palpable u obvia”.

6 Consejo de Estado. Sección Primera. Sentencia de 8 de junio de 2006, Rad.: 11001032400020020027401, Actor: ALLERGAN INC., M.P. Camilo Arciniegas Andrade. “La similitud fonética existe entre signos que al ser pronunciados causan un sonido semejante; tal similitud depende, entre otros elementos, de la identidad en la sílaba tónica o de la coincidencia en las raíces o terminaciones; deben tomarse también en cuenta las particularidades de cada caso, para determinar si existe la posibilidad real de confusión entre los signos confrontados”.

7 Consejo de Estado. Sección Primera. Sentencia de 8 de junio de 2006, Rad.: 11001032400020020027401, Actor: ALLERGAN INC., M.P. Camilo Arciniegas Andrade. “La similitud ideológica se produce entre los signos que evocan la mismas o similares ideas, que se deriva de su parecido conceptual. Por tanto, cuando los signos representan o evocan una misma cosa, característica o idea, se estaría impidiendo al consumidor distinguir una de otra”.

8 Consejo de Estado. Sección Primera. Sentencia de 23 de febrero de 2012, Rad.: 11001032400020060008500, Actor: THE PROCTER & GAMBLE COMPANY, M.P. Marco Antonio Velilla Moreno.

9 Consejo de Estado. Sección Primera. Sentencia de 23 de febrero de 2012, Rad.: 11001032400020060008500, Actor: THE PROCTER & GAMBLE COMPANY, M.P. Marco Antonio Velilla Moreno.

10 Consejo de Estado. Sección Primera. Sentencia de 23 de febrero de 2012, Rad.: 11001032400020060008500, Actor: THE PROCTER & GAMBLE COMPANY, M.P. Marco Antonio Velilla Moreno.