Sentencia 2006-00379 de abril 26 de 2013

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN PRIMERA

Ref.: Rad. 110010324000-2006-00379-00

Consejero Ponente:

Dr. Marco Antonio Velilla Moreno

Acción: Nulidad.

Actor: Corporinoquia

Bogotá, D.C., veintiséis de abril de dos mil trece.

EXTRACTOS: «IV. Consideraciones de la Sala:

1. La parte resolutiva de la norma demandada es del siguiente tenor:

Resolución 200-15-0411 del 8 de agosto de 2002

Por medio de la cual se otorga una licencia ambiental

(...).

Resuelve:

ART. 1º—Otorgar licencia ambiental en su etapa experimental a la señora Eulalia Delgado Ortiz, identificada con la cédula de ciudadanía 41.777.867 de Bogotá, para el establecimiento de un zoocriadero de chigüiro (Hydrochaeris hydrochaeris) en etapa experimental en la finca Liverpool, vereda Centro Gaitán en jurisdicción del municipio Paz de Ariporo Casanare, bajo el sistema semiextensivo.

ART. 2º—Se otorga permiso de caza de fomento a la señora Eulalia Delgado Ortiz, para la especie Chigüiro en una cantidad de 5.000 (cinco mil) ejemplares hembras y machos que corresponden al 50 por ciento de la población total, para formar el pie parental de la etapa experimental, ubicado en la vereda Las Mercedes, jurisdicción del municipio de Paz de Ariporo, departamento de Casanare.

PAR.—El pie parental para el inicio del zoocriadero se autoriza del 50 por ciento del inventario total estimado de individuos existentes dentro del mismo predio Liverpool, vereda Centro Gaitán jurisdicción del municipio Paz de Ariporo Casanare.

ART. 3º—Una vez concluidas las obras de infraestructura descritas en el concepto técnico número 0400 que hace parte integral del presente acto administrativo, el beneficiario deberá comunicar a Corporinoquia quien ordenará una visita de inspección ocular a las instalaciones a fin de verificar si corresponden a la infraestructura y condiciones propuestas en el proyecto de estudio, a los lineamientos y recomendaciones contenidas en esta providencia y en el plan de manejo ambiental; cualquier incumplimiento será causal para la aplicación de las sanciones legales vigentes.

ART. 4º—El beneficiario deberá entregar a Corporinoquia a través de la subdirección de gestión ambiental, el mismo número de individuos vivos otorgados a fin de entregarlos a los programas de fomento y repoblación faunística, el término para devolución de estos ejemplares será fijado por esta autoridad ambiental, una vez finalice la etapa experimental y quedará contemplada en la resolución que expida la licencia definitiva de funcionamiento.

ART. 5º—El manejo técnico del zoocriadero Liverpool, deberá ser asistido y dirigido por un profesional en medicina veterinaria, zootecnia o ciencias biológicas, con el fin de que todas las actividades de manejo, cría y levante, se desarrollen con la máxima seguridad.

ART. 6º—El beneficiario deberá rendir informes semestrales ante Corporinoquia sobre el desarrollo de la etapa experimental del zoocriadero, con la siguiente información:

1. Población parental existente

2. Sistema de manejo y alimentación utilizada

3. Porcentajes de mortalidad

4. Porcentaje de morbilidad

5. Porcentaje de fertilidad

6. Porcentaje de natalidad

7. Número de animales por camada

8. Plan sanitario y profiláctico

9. Tasas de crecimiento y demás información técnica que le sea exigida por la subdirección de gestión ambiental, de acuerdo al proyecto de zoocría.

ART. 7º—El beneficiario de la licencia de establecimiento de zoocriadero en etapa experimental no podrá aprovechar, comercializar y disponer, los individuos, especímenes o productos objeto de la experimentación y solo podrá desarrollar con dichos ejemplares, las actividades previstas en el proyecto.

ART. 8º—El término de la etapa experimental estará condicionado a la demostración técnica sobre el éxito reproductivo de cría y levante de los ejemplares de la especie objeto del zoocriadero la cual deberá ser constatada mediante visita técnica por parte de Corporinoquia, con una frecuencia mínima de seis (6) meses.

ART. 9º—La licencia al zoocriadero en etapa comercial se otorgará una vez el interesado demuestre la adaptabilidad reproductiva de la especie a criar de la viabilidad de la actividad desde el punto de vista biológico, técnico, científico, económico y ambiental, igualmente del aumento progresivo de la población.

ART. 10.—Los residuos sólidos biodegradables y no biodegradables deberán ser dispuestos por parte del beneficiario mediante un pequeño relleno sanitario, construido según las especificaciones propuestas en el estudio, el relleno sanitario debe ubicarse teniendo en cuenta: que no debe contaminar aguas superficiales ni subterráneas, no ubicarse en zona de pantanos, humedales o áreas similares, debe estar mínimo a 500 metros de cuerpos de aguas y fuentes de agua potable.

ART. 11.—La señora Eulalia Delgado Ortiz, para mejorar la cobertura vegetal, deberá adoptar un programa de reforestación conforme lo descrito en el estudio, con especies nativas como: Moriche, Nacedero, Guaque y otras en las márgenes de los esteros El Contrabando, Los Yagrumos, La Vaca, Morichal y los Patos, conforme lo propuesto en el estudio, en las márgenes de las fuentes de agua existentes.

ART. 12.—La señora Eulalia Delgado Ortiz, deberá mantener la prohibición de caza de las demás especies de fauna silvestre con el chigüiro que se encuentra en la finca Liverpool, al mismo tiempo impedir la tala y quema de sabanas y bosques.

ART. 13.—El beneficiario de la presente licencia ambiental deberá sufragar a favor de Corporinoquia los gastos que ocasionen las visitas oculares de control, seguimiento y de asistencia técnica que eventualmente pueda prestarle Corporinoquia, a través de la subdirección de gestión ambiental, de conformidad con lo estipulado en el artículo 219 del Decreto 1608 de 1978, y Acuerdo 200.12.01-011 del 27 de septiembre del 2001 emitido por esta corporación.

ART. 14.—El beneficiario de la presente licencia ambiental queda sujeto al cumplimiento de todas y cada una de las acciones planteadas en el estudio presentado de impacto ambiental, normas ambientales vigentes, y las establecidas en este acto administrativo.

ART. 15.—El beneficiario de la licencia ambiental será responsable de cualquier deterioro y/o daño ambiental que en desarrollo del proyecto de “establecimiento de zoocriadero”, con motivo de este, sean causados por él o por los contratistas a su cargo, y deberá realizar las actividades necesarias para corregir los efectos ambientales causados, e informar inmediatamente a Corporinoquia, aplicar el plan de contingencia en la eventualidad que estos ocurran, para impedir la degradación del medio ambiente, el incumplimiento de las obligaciones previstas será causal para la aplicación de las sanciones legales correspondientes.

ART. 16.—La licencia ambiental que se otorga mediante este acto administrativo, no ampara ningún tipo de obra o actividad diferente a las descritas en el estudio de impacto ambiental, plan de manejo ambiental y en este acto administrativo.

ART. 17.—La señora Eulalia Delgado Ortiz, asumirá la responsabilidad por los perjuicios derivados del incumplimiento de los términos, requisitos, condiciones, exigencias y obligaciones señalados en el estudio de impacto ambiental, plan de manejo ambiental y en este acto administrativo; cuando por causa plenamente justificada se dé el incumplimiento de estos términos, condiciones exigencias y obligaciones deberá informar de inmediato a Corporinoquia.

ART. 18.—Cualquier incumplimiento de las obligaciones señaladas al permisionario en la providencia dará lugar a las sanciones previstas en el capítulo III título VII del Decreto 1608, así como a la revocatoria de la licencia o permiso que sea otorgado mediante el respectivo acto administrativo conforme lo establecido en el capítulo IV, título VII del mismo decreto y la legislación vigente.

ART. 19.—Notificar el presente acto administrativo a la señora Eulalia Delgado Ortiz, o a su correspondiente apoderado quien deberá acreditar tal calidad conforme lo ordenado por la ley.

ART. 20.—Por secretaría general comuníquese la expedición de la presente licencia ambiental al señor procurador delegado para asuntos ambientales y agrarios del departamento de Casanare, para su conocimiento.

ART. 21.—Una vez notificado el presente acto procédase a la publicación y la parte resolutiva del mismo (sic), en un diario de amplia circulación nacional o regional, a costa del interesado de lo cual deberá allegar copia al expediente dentro de los diez (10) días siguientes a su publicación.

ART. 22.—Contra la presente providencia procede el recurso de reposición y en subsidio el de apelación conforme a lo consagrado en los artículos 50 y siguientes del Código Contencioso Administrativo.

2. El demandante se limita a reproducir el contenido de las normas que considera quebrantadas sin explicar en que consiste el concepto de la violación. No obstante, la Sala observa que el problema jurídico planteado por la actora radica en la falta de competencia de Corporinoquia, para expedir la Resolución 200-15-0803 de 27 de noviembre de 2002, por la cual otorgó licencia ambiental a Eulalia Delgado Ortiz para el establecimiento de un Zoocriadero de Chigüiro en su etapa experimental, así como el permiso para realizar la actividad de caza de fomento con fines de zoocría para la especie citada(1).

3. Lo primero que observa la Sala es que se invoca como violado el artículo 31 del Decreto 1220 de 2005, norma posterior a la acusada que por tanto no pudo ser quebrantada, por lo cual no se analizará ese cargo.

En cuanto a la violación de la Ley 611 de 2000, encuentra la Sala que la misma establece los siguientes parámetros respecto de los zoocriaderos:

“ART. 3º—De los zoocriaderos. Se refiere al mantenimiento, cría, fomento y/o aprovechamiento de especies de la fauna silvestre y acuática en un área claramente determinada, con fines científicos, comerciales, industriales, de repoblación o de subsistencia. Los zoocriaderos a que se refiere la presente ley podrán ser abiertos, cerrados y mixtos:

a) Zoocriaderos abiertos. Son aquellos en los que el manejo de la especie se realiza a partir de capturar periódicamente en el medio silvestre, especímenes en cualesquiera de las fases del ciclo biológico, incorporándolos en el zoocriadero hasta llevarlos a una fase de desarrollo que permita su aprovechamiento final;

b) Zoocriaderos cerrados. Son aquellos en los que el manejo de la especie se inicia con un pie parental obtenido del medio silvestre o de cualquier otro sistema de manejo de fauna, a partir del cual se desarrollan todas las fases de su ciclo biológico para obtener los especímenes a aprovechar;

c) Zoocriaderos mixtos. Son aquellos en los cuales se maneja una o varias especies, tanto en ciclo abierto como en ciclo cerrado.

(...).

ART. 5º—El registro, control y supervisión de los zoocriaderos estará a cargo de las autoridades ambientales de acuerdo a la competencia que establezca la normatividad vigente al respecto, en su condición de entes encargados de administrar el medio ambiente y los recursos naturales renovables dentro del área de su jurisdicción.

PAR.—En lo referente a recursos pesqueros, la autoridad competente corresponderá al Instituto Nacional de Pesca y Acuicultura —INPA— o a la entidad que haga sus veces.

(...).

ART. 7º—Los zoocriaderos deberán ajustarse a las siguientes condiciones técnicas definidas por la autoridad ambiental, así:

a) Las áreas destinadas al manejo de los especímenes deberán reunir condiciones mínimas técnicamente adecuadas para el desarrollo en cautiverio de la especie que se produzca. El propietario del zoocriadero será responsable del buen mantenimiento de los especímenes;

b) Los zoocriaderos deberán tener la infraestructura adecuada para el levante de los especímenes diseñada de tal manera que permita mantener las condiciones ambientales adecuadas para el desarrollo óptimo de los especímenes. En caso de trabajar con manejo de huevos deberá contar con área de incubación;

c) Los zoocriaderos deberán estar adecuados para evitar la fuga de especímenes, contar con los servicios básicos necesarios en óptimas condiciones para cría, tales como agua, luz y drenaje de aguas servidas entre otros;

d) Los zoocriaderos deberán cumplir con la normatividad ambiental y sanitaria vigente;

e) Los zoocriaderos cerrados deberán mantener el plantel parental de las especies a criar.

ART. 8º—Se permitirá la producción de especímenes obtenidos de la reproducción del pie de cría o parentales en zoocriaderos cerrados y mixtos. Los especímenes allí nacidos serán criados hasta lograr las condiciones apropiadas para su aprovechamiento.

(...).

ART. 9º—Las autoridades ambientales fomentarán el manejo sostenible de especies de fauna silvestre y acuática y establecerán las condiciones mínimas adecuadas de carácter científico, técnico y biológico para el establecimiento y desarrollo de centros de conservación, protección, reproducción, transformación y comercialización de productos en áreas naturales, previos estudios demostrativos de su factibilidad, en aras de lograr un adecuado manejo y aprovechamiento de los recursos naturales del país.

(...).

ART. 12.—Una vez concluidas las obras de infraestructura el interesado deberá comunicarle a la autoridad ambiental respectiva, que ordenará una inspección de las instalaciones a fin de verificar si corresponden a la infraestructura y condiciones contenidas en el proyecto. En caso afirmativo esa autoridad otorgará al zoocriadero la licencia en fase experimental.

ART. 13.—El carácter de zoocriadero experimental dependerá de la adaptabilidad y capacidad reproductiva de la especie a criar y de la viabilidad de la actividad desde el punto de vista biológico, técnico, científico y económico. Una vez comprobados estos requisitos, la autoridad ambiental otorgará la licencia al zoocriadero en etapa comercial.

PAR.—Cuando la autoridad ambiental compruebe que las condiciones del zoocriadero no son las adecuadas para el mantenimiento de los especímenes, tal como lo contempla la presente ley, procederá a revocar o suspender la licencia ambiental en los términos establecidos en la normatividad sobre licenciamiento ambiental.

(...).

ART. 15.—Dado que la etapa experimental de esta actividad no prevé la comercialización de los especímenes, la recolección de la fauna silvestre requerirá de una licencia de caza con fines de fomento, para lo cual el interesado deberá formular ante la autoridad ambiental una solicitud indicando los especímenes a recolectar, cantidad requerida, lugar, época y método de captura que su utilizará.

PAR.—Las actividades que se realicen bajo el amparo de esta licencia, deberán generar información científica avalada por un profesional de la biología, ingeniería genética, ingeniería pesquera, veterinaria, zootecnia, ingeniería de los recursos naturales renovables y demás ciencias biológicas y afines, que será consignada a la autoridad ambiental respectiva y cuyos resultados serán analizados para el futuro desarrollo regional de la actividad.

(...).

ART. 20.—Comprobada la viabilidad técnica y económica del zoocriadero, la autoridad ambiental emitirá la licencia con fines comerciales, previa solicitud por parte del criador, con lo cual podrá dar inicio al aprovechamiento de los especímenes que se estimen convenientes.

Por su parte el Decreto 1528 de 2002 en su artículo 2º establece que las autoridades competentes para el otorgamiento de licencia ambiental, conforme a la ley y al citado decreto, son las siguientes:

1. El Ministerio del Medio Ambiente.

2. Las corporaciones autónomas regionales y las de desarrollo sostenible.

3. Los municipios, distritos y áreas metropolitanas cuya población urbana sea igual o superior a un millón de habitantes dentro de su perímetro urbano, y

4. Las entidades territoriales delegatarias de las corporaciones autónomas regionales, salvo cuando se trate de la realización de proyectos, obras o actividades ejecutadas por la misma entidad territorial.

Para efectos de la delegación, las corporaciones autónomas regionales tendrán en cuenta especialmente, la capacidad técnica, económica, administrativa y operativa de las entidades territoriales para ejercer las funciones delegadas.

Las normas anteriores permiten a la Sala concluir que:

(i) Las autoridades ambientales están facultadas para expedir las licencias necesarias para el funcionamiento de los zoocriaderos;

(ii) Las corporaciones autónomas son autoridades ambientales con facultad para expedir, en el área de su jurisdicción, las licencias ambientales requeridas para el desarrollo de los zoocriaderos;

(iii) Corresponde a la autoridad ambiental otorgar las licencias a los zoocriaderos experimentales;

(iv) En los casos de los zoocriaderos experimentales se requiere también de una licencia de caza de fomento;

(v) Del artículo 13 de la Ley 611 se desprende que una vez se compruebe en el zoocriadero experimental el cumplimiento de los requisitos allí previstos la autoridad ambiental otorgará la licencia al zoocriadero en etapa comercial.

En este orden de ideas, el argumento sobre falta de competencia de Corporinoquia para expedir el acto acusado, no resulta de recibo.

Por otra parte, si bien es cierto que el artículo 9º-16 del Decreto 1728 de 2002 señala que las corporaciones autónomas regionales, otorgarán o negarán la licencia ambiental, entre otros, para “[e]l establecimiento de zoocriaderos con fines comerciales” que se ejecuten en el área de su jurisdicción, no lo es menos que la Ley 611 de 2000 es clara al advertir la posibilidad de establecer zoocriaderos experimentales en forma previa a su aplicación comercial y la facultad de las autoridades ambientales para conceder la licencia para los primeros.

Adicionalmente la Resolución 1317 de 2000 del Ministerio del Medio Ambiente, invocada como violada por el demandante, e incluida entre los considerandos del acto reprochado establece claramente en su artículo 2º que:

“ART. 2º—Para efectos de dar cumplimiento a lo dispuesto en la Ley 611 de 2000 en materia de licencias ambientales, y con el objeto de no efectuar un fraccionamiento entre las actividades de caza con fines de fomento y de zoocría reguladas por dicha norma, y los demás proyectos, obras o actividades que requieren de este instrumento administrativo, las corporaciones autónomas regionales competentes otorgarán de ser viable, una licencia ambiental la cual debe involucrar por fases o etapas las actividades de:

2.1. Caza con fines de fomento.

2.2. Instalación o construcción del zoocriadero.

2.3. Fase experimental del zoocriadero.

2.4. Fase comercial del zoocriadero.

PAR.— Las fases de caza con fines de fomento y la de instalación o construcción del zoocriadero son actividades simultáneas, de tal forma que la viabilidad de una, está sujeta a la viabilidad de la otra. Así mismo, la fase comercial del zoocriadero está sujeta a que se obtengan resultados positivos durante la fase de experimentación y a que se efectúe la modificación de la licencia ambiental otorgada autorizando dicha actividad. Lo anterior atendiendo los términos y condiciones establecidos en la Ley 611 de 2000”.

La norma anterior permite concluir que, contrario a lo que afirma el actor, Corporinoquia era competente para expedir la resolución demandada.

Tampoco encuentra la Sala que se hayan vulnerado los artículos 57, 59 y 125 del Decreto 1608 de 1978 cuyo tenor es:

“ART. 57.—Para el ejercicio de la caza se requiere permiso, el cual, atendiendo a la clasificación de caza que establece el artículo 252 del Decreto-Ley 2811 de 1974, podrá ser de las siguientes clases:

1. Permiso para caza comercial

2. Permiso para caza deportiva

3. Permiso para caza científica

4. Permiso para caza de control

5. Permiso para caza de fomento.

(...).

ART. 59(2).—Caza comercial es aquella que se realiza por personas naturales o jurídicas para obtener beneficio económico. El concepto de caza comercial se aplica tanto a la acción genérica de cazar como a las actividades conexas a su ejercicio, a las cuales se refiere el artículo 55 de este decreto.

(...).

ART. 125.—Se entiende por caza de fomento aquella que se realiza con el exclusivo propósito de adquirir individuos o especímenes de la fauna silvestre para el establecimiento de zoocriaderos o cotos de caza.

Las normas transcritas, se limitan a establecer las clases de permiso para caza y la definición de lo que se entiende por caza comercial y caza de fomento, sin que se encuentre que las disposiciones atacadas hayan hecho una interpretación de esas modalidades que contraríe el Decreto 1608 de 1978, por lo cual el cargo tampoco prospera.

Por lo que atañe a la violación del artículo 254 del Decreto-Ley 2811 de 1974, no encuentra la Sala que tenga fundamento, en tanto dicha norma se limita a definir el zoocriadero como “el área de propiedad pública o privada que se destina al mantenimiento, fomento y aprovechamiento de especies de la fauna silvestre con fines científicos, comerciales, industriales o de repoblación”, y este criterio no fue alterado en la norma reprochada.

Como quiera que no se logró desvirtuar la presunción de legalidad del acto demandado, se denegarán las pretensiones de la demanda.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Primera, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

1. DENIÉGANSE las pretensiones de la demanda.

Cópiese, notifíquese, comuníquese y cúmplase.

Se deja constancia de que la anterior sentencia fue leída, discutida y aprobada por la Sala en la sesión de la fecha».

(1) Ver al respecto sentencia del Consejo de Estado. Sección Primera, del veinte (20) de junio de dos mil doce (2012), C.P. Marco Antonio Velilla Moreno. Rad. 110010324000-2006-00314-00. Actor: Corporinoquia.

(2) Derogado por el Decreto 4688 de 2005, artículo 19.