Sentencia 2006-00968 de septiembre 5 de 2013

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN PRIMERA

Rad.: 25000232400020060096802

Consejera Ponente:

Dra. María Claudia Rojas Lasso

Actor: Banco Cooperativo de Colombia Bancoop en Liquidación.

Demandada: Autoridades nacionales.

Bogotá, D.C., cinco de septiembre de dos mil trece.

EXTRACTOS: «VII. Consideraciones de la Sala

7.1. El acto administrativo demandado.

“Central Cooperativa de Desarrollo Social

Coopdesarrollo en Liquidación

RESOLUCIÓN 12

Junio 20 de 2006

Por medio de la cual se resuelve una reclamación.

El Liquidador de la Central Cooperativa de Desarrollo Social,

Coopdesarrollo en Liquidación,

en ejercicio de las facultades legales, en especial las que le confiere el Decreto 2211 de 2004, y en las demás normas concordantes, conexas y complementarias aplicables, previos los siguientes:

Antecedentes:

Mediante Resolución 979 del 13 de octubre de 2005 la Superintendencia de la Economía Solidaria, dispuso la intervención para liquidar los bienes negocios y haberes de Coopdesarrollo.

Igualmente en dicha resolución se determinó como régimen legal para la liquidación el contemplado en las normas allí previstas de los decretos 455 y 2211 de 2004, la Ley 510 de 1999 y el Decreto-Ley 663 de 1993 —Estatuto orgánico del sistema financiero—, además de cualquier otra disposición que resulte aplicable por la naturaleza de la entidad y los negocios a cargo.

(...).

El día 7 de diciembre de 2005, el doctor Alfonso Eduardo Díaz Reyes, en representación de Bancoop en Liquidación, en su condición de liquidador, presentó reclamación solicitando entre otros asuntos que se tuviera en cuenta la contingencia referida al proceso ejecutivo hipotecario que cursaba en el Juzgado 16 Civil del Circuito de Bogotá, promovido por Bancoop en Liquidación contra Coopdesarrollo en Liquidación.

(...).

Solicita el reclamante en la demanda que correspondió al Juzgado Dieciséis Civil del Circuito, el pago por parte de Coopdesarrollo de las sumas contenidas en el pagaré 004-050-02423-8 por valor de capital de $ 400.000.000 más intereses y costas del proceso.

(...).

Consideraciones:

Apreciado en su conjunto el material probatorio recaudado en el curso del proceso así como los diferentes alegatos que se han presentado dentro del mismo, procede en primer término analizar si el demandante tenía para el momento de la presentación de la demanda la calidad de legítimo tenedor de la garantía hipotecaria, lo cual es el presupuesto de la reclamación a la luz de lo dispuesto por el artículo 554 del Código de Procedimiento Civil, toda vez que se trata de una acción real.

Para el efecto, conviene recordar que entre Bancoop en Liquidación y Coopdesarrollo en Liquidación, se celebró el día 29 de diciembre de 1998, contrato de cesión parcial de activos, pasivos, contratos y establecimientos de comercio, documento que forma parte del expediente.

En la cláusula segunda del documento mencionado en el párrafo anterior, se determina el alcance de la cesión, para el efecto se indica que comprende la totalidad de los activos contabilizados en el balance, salvo las excepciones que allí se indican entre las cuales se encuentra “la cartera otorgada a entidades de naturaleza cooperativa que se discrimina en el anexo adjunto, que forma parte integrante del presente contrato, por valor de $ 1.816 millones”.

Al verificar el anexo en referencia, efectivamente se puede apreciar que aparece relacionado el crédito 050-02443-8 a cargo de la Cooperativa de Transporte Velotax Ltda., por valor de $ 400.000.000.

Conviene resaltar que no se excluyen de la cesión las garantías que amparan los créditos otorgados a las entidades de naturaleza cooperativa, sin que pueda entenderse que acceden a los créditos referidos, toda vez que en el texto del contrato en los eventos en que Bancoop se reserva las garantías se hace referencia expresa de dicha estipulación, tales son los casos previstos por los incisos tercero y cuarto del literal b) del artículo segundo, antes mencionado.

Esta interpretación se ve reforzada al observar otros apartes del documento de cesión, en efecto, en el alcance del contrato se menciona “Dentro de los activos que se ceden se entienden involucradas todas las anexidades, usos, costumbres, servidumbres, frutos y en general todos los derechos accesorios a los mismos”.

Así mismo, el literal e) del artículo segundo, dentro de los bienes que hacen parte de la cesión, menciona “Todas las garantías que protegen los activos que en virtud del presente contrato son objeto de cesión, tales como hipotecas, prendas, derechos fiduciarios, avales, bonos de prenda y certificados de garantía expedidos por el Fondo Nacional de Garantías u otras entidades de similar naturaleza, pólizas de cumplimiento”.

En el dictamen pericial que hace parte de las pruebas recaudadas en el proceso, se observa que al momento de la cesión además del crédito por valor de $ 400.000.000, también existía otra obligación a cargo de Velotax Ltda., por valor de $ 3.254.000.000, la cual era el resultado de la reestructuración de tres obligaciones a cargo del deudor, así mismo se observa que dentro de las garantías que amparaban los créditos se encontraba la hipoteca que sustenta la presente reclamación.

Vale la pena anotar que el crédito por valor de $ 3.254.000.000 antes referido hizo parte de la cesión celebrada entre Bancoop en Liquidación y Coopdesarrollo en Liquidación, toda vez que la misma comprendía todos los activos registrados en el balance, salvo los excluidos por acuerdo entre las partes, sin que este fuera expresamente exceptuado.

Así las cosas, podría inicialmente afirmarse que se trata de una garantía compartida, toda vez que Bancoop en Liquidación se reservó la obligación por valor de $ 400.000.000, base de la acción, pero a su vez cedió a Coopdesarrollo en Liquidación, la obligación por valor de $ 3.254.000.000, sin embargo al observar las disposiciones del contrato de cesión, antes citadas, tal afirmación carece de sustento, considerando que al estipularse la excepción de cesión de los créditos otorgados a entidades cooperativas no se reservaron las garantías que podrían amparar los mismos y por el contrario frente a los créditos cedidos si se dispuso de manera expresa que con los mismos se acompañaban como parte de la cesión las garantías que los amparaban.

En ese orden de ideas, resulta forzoso concluir que no puede tenerse como legítimo tenedor a Bancoop en Liquidación, de la garantía que pretende oponer a Coopdesarrollo en Liquidación.

Al no tener el reclamante la calidad de acreedor hipotecario, la reclamación carece de sustento, toda vez que el pagaré soporte de la acción se encuentra suscrito por una persona jurídica diferente a Coopdesarrollo, siendo esta razón suficiente para no tener en cuenta la reclamación sin que se haga necesario por economía procesal entrar a determinar la prosperidad de alguna de las demás objeciones formuladas en el curso del proceso.

Con fundamento en lo expuesto,

RESUELVE:

ART. 3º—Restituir el término a la reclamación presentada por Bancoop en Liquidación, con el fin de que sea tenida como presentada oportunamente, por lo tanto se entiende adicionada con la presente reclamación la Resolución 1 de 2006, mediante la cual se deciden las reclamaciones presentadas oportunamente.

ART. 2º—Por las razones consignadas en la parte motiva de la presente Resolución, se tiene como no aceptada la reclamación presentada por Bancoop en Liquidación.

ART. 3º—Notifíquese en orden a lo dispuesto por el Decreto 2211 de 2004. Se advierte que contra la presente resolución procede el recurso de reposición.

Dado en Bogotá, D.C., a los veinte (20) días de junio de 2006.

Alejandro Revollo Rueda

Gerente Liquidador” (negrillas fuera de texto).

7.2. Estudio del recurso de apelación.

Luego de analizados con atención los argumentos de inconformidad esgrimidos por el apoderado de la demandante Bancoop en Liquidación, observa la Sala que no resultan suficientes para revocar la sentencia proferida por la primera instancia motivo por el cual esta será confirmada, teniendo de presente las consideraciones que se exponen a continuación.

En cuanto al primer planteamiento expuesto por el apelante relativo a que el a quo en la providencia objeto de impugnación, incurrió en algunos errores de imprecisión que son contrarios a la realidad de los hechos y de la actuación procesal, refiriéndose al auto de pruebas y al auto de alegatos de conclusión al imputarle a Bancoop en Liquidación, algunas actuaciones procesales dadas como ciertas cuando quien las desplegó fue Coopdesarrollo en Liquidación, la Sala no lo comparte.

Las anteriores afirmaciones expresadas por el apelante en torno a las equivocaciones que pudo haber contenido el fallo del a quo en cuanto a actuaciones que no fueron adelantadas por Bancoop sino por Coopdesarrollo, no alcanzan a desvirtuar la presunción de legalidad de los actos atacados, como quiera que ellas corresponden a errores que bien podían haber sido objeto de aclaración o corrección directamente por la primera instancia, pero por manera alguna atacan o le restan solidez a los juiciosos planteamientos expuestos por el tribunal con base en los cuales, denegó las pretensiones de la demanda.

Tan cierto es lo anterior, que el mismo recurrente tituló el primer cargo “consideraciones preliminares-corrección y/o aclaración de apartes de la sentencia recurrida que son contrarios a los hechos desarrollados”, de tal manera que el hecho de que el a quo hubiera afirmado en el fallo que Bancoop fue quien interpuso el recurso de reposición en contra del auto de marzo 22 de 2007 que ordenó la apertura a pruebas, cuando quien lo interpuso fue Coopdesarrollo o que había sido Bancoop quien interpuso los recursos contra el auto que ordenó correr traslado a las partes para alegar de conclusión, son argumentos respetables pero que a juicio de la Sala no controvierten el fondo del tema estudiado, contrario a lo que sucede con los siguientes puntos de inconformidad.

Respecto del segundo punto de disenso esgrimido por el apelante, según el cual la dación en pago efectuada por Velotax Ltda. a Coopdesarrollo en Liquidación, no es un fundamento jurídico para considerar que Bancoop perdió su derecho a perseguir la garantía que respaldaba el crédito por valor de $ 400.000.000, no es compartido por la Sala, con fundamento en las siguientes consideraciones.

En primer lugar, debe llamarse la atención en el sentido de que en el caso en estudio, no puede ser exegética ni absoluta la interpretación que el apoderado de la actora a lo largo del debate procesal, pretendió otorgarle al artículo 2.452 Código Civil que dispone: “Derecho de persecución del bien hipotecado. La hipoteca da al acreedor el derecho de perseguir la finca hipotecada, sea quien fuere el que la posea, y a cualquier título que la haya adquirido (...)”.

Lo anterior por cuanto no puede perderse de presente, el contexto en el que se desarrollaron los hechos que motivaron las decisiones proferidas por el liquidador de la demandada y que dieron lugar a la presente acción judicial, el cual tuvo como punto de partida la suscripción de un documento contentivo del contrato de cesión celebrado entre las partes en conflicto.

Es con fundamento en el artículo 2.452 Código Civil que a juicio del apelante, le asiste razón y derecho a la entidad que representa para perseguir el pago del pagaré 04-050-02443-8 por la suma de $ 400.000.000, al considerar que una hipoteca permite perseguir el bien sobre el cual recae dicho derecho real en contra de quien lo posea o haya adquirido.

Llegado a este punto de la controversia, para poder determinar si le asiste o no razón al recurrente en su posición, resulta necesario determinar tal y como lo hizo el a quo, si jurídicamente se le podía reconocer a Bancoop como legítimo tenedor de la garantía que pretendía reclamar contenida en el título valor o pagaré 04-050-02443-8.

Para el efecto conviene remitirse a las atinadas motivaciones expuestas en la Resolución 12 de junio 20 de 2006 objeto de demanda, en la cual el liquidador de Coopdesarrollo con rigor jurídico sostuvo que no era posible aceptar la reclamación presentada por Bancoop, por cuanto no se le podía tener como legítimo tenedor de la garantía teniendo de presente las estipulaciones efectuadas en el documento del 29 de diciembre de 1998 suscrito por las partes en litigio, denominado “Cesión parcial de activos, pasivos, contratos y establecimientos de comercio”(7), que en la cláusula segunda en forma expresa estableció lo siguiente:

Alcance: Los activos, pasivos, contratos y establecimientos de comercio que cede Bancoop a favor del Banco Cooperativo Coopdesarrollo son los siguientes:

(...).

b) Los activos contabilizados en el balance al mismo corte, con exclusión únicamente de los que a continuación se discriminan, los cuales continuarán en cabeza de Bancoop:

— La inversión de capital en la Fiduciaria Cooperativa de Colombia “FIDUBancoop”, registrada en un valor de $ 1.504.4 millones.

— La totalidad de los derechos en fideicomiso sobre acciones de la Corporación Grancolombiana de Ahorro y Vivienda “Granahorrar”, contabilizadas por $ 26.586 millones.

— La cartera castigada junto con sus intereses y garantías por un valor de $ 10.033 millones, que se discrimina en anexo adjunto.

— La cartera que se encuentre provisionada en un cien por ciento (100%), junto con sus intereses y garantías, por valor de $ 15.000 millones la cual se relaciona en anexo adjunto que forma parte integrante del presente contrato.

La cartera otorgada a entidades de naturaleza cooperativa que se discrimina en el anexo adjunto que forma parte integrante del presente contrato, por valor de $ 1.816 millones.

Dentro de los activos que se ceden se entienden involucradas todas la anexidades, usos, costumbres, servidumbres, frutos y en general todos los derechos accesorios a los mismos.

(...).

e) Todas las garantías que protegen los activos que en virtud del presente contrato son objeto de cesión, tales como hipotecas, prendas, derechos fiduciarios, avales, bonos de prenda y certificados de garantía expedidos por el Fondo Nacional de Garantías u otras entidades de similar naturaleza, pólizas de cumplimiento (...) (negrillas fuera de texto).

De acuerdo con los apartes subrayados de la cláusula transcrita, se observa que el contrato de cesión comprendió la totalidad de los activos contabilizados en el balance, a excepción de la “cartera otorgada a entidades de naturaleza cooperativa que se discrimina en el anexo adjunto, que forma parte integrante del presente contrato, por valor de $ 1.816 millones”.

El anexo adjunto hace referencia al documento titulado “Saldos: líneas de capitalización uno a uno de noviembre 30 de 1998”(8), en el cual se ratifica la afirmación del a quo según la cual, allí figura el crédito contenido en el pagaré 050-02443-8 a cargo de la Cooperativa de Transporte Velotax Ltda. por valor de $ 400.000.000, lo cual denota que esta garantía no fue objeto de cesión por parte de Bancoop a Coopdesarrollo, argumento que en principio le daría fundamento y razón a la demandante para reclamar la mencionada garantía.

No obstante lo anterior, no puede pasarse por alto —error en el que al parecer incurrió la demandante—, que en el contrato fuente de la obligación reclamada por la actora, no se excluyeron de la cesión las garantías que amparaban activos objeto de cesión de los créditos otorgados a las entidades de naturaleza cooperativa, tal y como quedó consignado en el inciso que antecede al literal c) que dice: “Dentro de los activos que se ceden se entienden involucradas todas las anexidades (...), y en general todos los derechos accesorios a los mismos”.

En el mismo sentido el literal e) de la cláusula segunda del contrato de cesión analizado, estipuló que Bancoop cedía a favor de Coopdesarrollo: todas las garantías que protegen los activos que en virtud del presente contrato son objeto de cesión, tales como hipotecas, prendas (...)”.

Fue precisamente con fundamento en las anteriores cláusulas contractuales, acordadas voluntariamente por Bancoop y Coopdesarrollo, que al momento de la cesión no solo se podía hablar del crédito por $ 400.000.000 contenido en el pagaré reclamado por Bancoop en virtud de la garantía de la obligación contraída por la Cooperativa de Transporte Velotax Ltda. en favor de Coopdesarrollo, sino que también no se podía desconocer la otra obligación que tenía a cargo Velotax por valor de $ 3.254.000.000, la cual sin duda sí hizo parte de la cesión de contratos a la luz del literal b) del documento del 29 de diciembre de 1998, al estar incluida dentro de: “Los activos contabilizados en el balance al mismo corte...”.

Confirma la anterior afirmación, el dictamen pericial de fecha 17 de marzo de 2005 rendido dentro del proceso ejecutivo hipotecario adelantado en el Juzgado 16 Civil del Circuito de Bogotá(9), el cual da cuenta de la existencia del crédito 4-050-02174-1 por capital inicial de $ 3.254.000.000 otorgado inicialmente a favor de Bancoop y cedido a Coopdesarrollo, con un capital insoluto de $ 2.491.813.614, crédito que fue el resultado de la reestructuración de tres créditos, el cual según el dictamen figura cancelado el 31 de octubre de 2000 por la aplicación de unas daciones en pago. Se destaca que las garantías que respaldaban el crédito reestructurado(10), se encontraban vigentes el día 29 de diciembre de 1998, fecha de suscripción del contrato de cesión.

De acuerdo con lo expuesto se tiene que al liquidador de Coopdesarrollo, le asistió razón al afirmar en el acto demandado, así como lo avaló el a quo en el fallo apelado, que como el crédito por valor de $ 3.254.000.000 sí fue cedido por Bancoop a Coopdesarrollo, así como todas las garantías que lo respaldaban, no es posible admitir como lo pretendió la demandante a lo largo del debate procesal, que por el hecho de que Bancoop se reservó la cesión del pagaré 04-050-02443-8 por $ 400.000.000, también se reservó la acreencia del pagaré 4-050-02174-1 por valor de $ 3.254.000.000.

De allí que queda sin piso la teoría según la cual, existían garantías compartidas entre las partes en conflicto, como quiera que de acuerdo con el contenido del contrato de cesión y con el material probatorio analizado, la realidad no es otra que al estipularse la excepción de cesión de los créditos otorgados a entidades cooperativas, esta excepción no excluyó y no reservó la cesión de las garantías que podían ampararlos y por el contrario, lo que se observa es que frente a los créditos cedidos sí se dispuso de manera expresa que con los mismos se acompañaban las garantías que los amparaban, como parte de la cesión.

De acuerdo con las anteriores consideraciones, la Sala encuentra que la garantía con la que se respaldó el pagaré por $ 400.000.000 para la época en que Bancoop inició el proceso ejecutivo hipotecario en contra de Coopdesarrollo, ya era de su propiedad pues había sido entregada a esta bajo la figura de la dación en pago por parte de Velotax Ltda. para atender otros créditos que le fueron cedidos por Bancoop a Coopdesarrollo, en virtud del acuerdo de cesión del 29 de diciembre de 1998 y que consistían en deudas contraídas por la Cooperativa de Transportes con Bancoop, distintas al pagaré por $ 400.000.000, al tratarse del otro pagaré, el número 050-02174-1 por $ 3.254.000.000.

También se observa de acuerdo con el acontecer fáctico que dio lugar a la expedición de los actos acusados, que cuando Bancoop inició el proceso ejecutivo hipotecario contra la demandada para hacer efectiva la garantía que respaldaba el pagaré por $ 400.000.000, este proceso ordinario se acumuló al proceso de liquidación de Coopdesarrollo, en cuyo marco fueron expedidos por su liquidador las resoluciones demandadas que le negaron a Bancoop la posibilidad de hacer efectiva la garantía que respaldaba el pagaré que reclamaba.

Con fundamento en las anteriores consideraciones, no es acogido el segundo planteamiento de inconformidad del apelante.

El tercer argumento de disenso planteado en la impugnación consiste, según el apoderado de la demandante, en que el fallo proferido por el a quo desconoció el artículo 1959 del Código Civil, al afirmar que la cesión de un título hipotecario no puede entenderse cedida por la sola suscripción del contrato de cesión, ya que es necesaria la entrega del título. Aduce también que los derechos accesorios de un crédito —que vendría a ser el pagaré reservado por Bancoop—, no puede cederse sino en virtud de la entrega del título, lo cual no sucedió en el sub judice.

Para dilucidar el tema, se hace necesario transcribir el artículo 1959 del Código Civil que dispone lo siguiente: “Formalidades de la cesión”. “Artículo subrogado por el artículo 33 de la Ley 57 de 1887. El nuevo texto es el siguiente.” La cesión de un crédito, a cualquier título que se haga, no tendrá efecto entre el cedente y el cesionario sino en virtud de la entrega del título. Pero si el crédito que se cede no consta en documento, la cesión puede hacerse otorgándose uno por el cedente al cesionario, y en este caso la notificación de que trata el artículo 1961 debe hacerse con exhibición de dicho documento”.

La Sala considera que esta disposición legal no tiene en el caso sub judice la connotación que le da el apelante, pues no puede perderse de presente que sí la tendría sino fuera porque en virtud del contrato de cesión suscrito entre Bancoop y Coopdesarrollo, este tuvo como propósito transferir las garantías que acompañaban los créditos, de tal modo que lo accesorio sigue la suerte de lo principal, que para el caso en estudio la hipoteca sería lo accesorio contenido en el pagaré por $ 400.000.000 y lo principal serían los créditos cedidos por Bancoop a Coopdesarrollo, entre estos, la obligación adquirida por Velotax Ltda. y que fue cedida en virtud de la dación en pago a favor de Coopdesarrollo.

Además resulta necesario interpretar en conjunto el artículo 1959 Código Civil en aplicación del método de interpretación sistemática, con el artículo 1.499 ídem que establece: “Contrato principal y accesorio”. El contrato es principal cuando subsiste por sí mismo sin necesidad de otra convención, y accesorio, cuando tiene por objeto asegurar el cumplimiento de una obligación principal, de manera que no pueda subsistir sin ella”.

Tal y como su nombre lo dice, el contrato principal es aquel que existe por sí mismo, tal es el caso de la compra venta y arrendamiento, entre otros, mientras que el contrato accesorio existe dependiendo de uno principal, por tanto, si no existe el principal desaparece el accesorio, como acontece con la hipoteca, fianza y prenda.

Para el caso sub judice se tiene que podría predicarse la accesoriedad en el pagaré o garantía y lo principal vendría a ser los créditos cedidos por Bancoop a Coopdesarrollo, en virtud del contrato de cesión del 29 de diciembre de 1998. A juicio de la Sala, resulta irrelevante que Bancoop no hubiera hecho entrega a Coopdesarrollo del título correspondiente al pagaré 050-02443-8 por valor de $ 400.000.000, por cuanto lo que resulta importante es que para la demandada el mencionado título fue retenido por la actora, circunstancia que en modo alguno desnaturaliza la cesión.

En últimas lo que se debe destacar es que, la garantía que respaldaba el pagaré sí fue cedida por la actora a la demandada, de acuerdo con las cláusulas del contrato de cesión, lo cual como ya se ha mencionado, no afecta la situación de que Coopdesarrollo no haya recibido de Bancoop el título valor, es decir, el pagaré.

El cuarto argumento de discrepancia planteado por el apelante consistió en que el fallo recurrido no se pronunció respecto de la violación del artículo 1624 Código Civil, por lo que evidenció falta de motivación sobre este punto. Deprecó también, que al ser evidente la existencia de cláusulas ambiguas en el contrato de cesión suscrito entre Bancoop y Coopdesarrollo, era plenamente aplicable el contenido de la disposición legal citada.

El artículo 1624 del Código Civil dispone:

“Interpretación a favor del deudor. No pudiendo aplicarse ninguna de las reglas precedentes de interpretación, se interpretarán las cláusulas ambiguas a favor del deudor.

Pero las cláusulas ambiguas que hayan sido extendidas o dictadas por una de las partes, sea acreedora o deudora, se interpretarán contra ella, siempre que la ambigüedad provenga de la falta de una explicación que haya debido darse por ella”.

La Sala no encuentra de recibo la inconformidad planteada, por cuanto el a quo en la providencia impugnada, sí se pronunció acerca de la no necesidad de dar aplicación al artículo 1624 Código Civil en el caso sub lite, al controvertir la afirmación del demandante según la cual, el contrato de cesión suscrito entre las partes en conflicto era ambiguo y que como la coordinación del documento había estado a cargo de Coopdesarrollo, según convenio de integración celebrado entre las partes meses antes de la suscripción del contrato de cesión, la ambigüedad del contrato debía ser interpretada en contra de la demandada.

Es así como la sentencia apelada consideró lo siguiente: “Para efectos de la interpretación de los contratos el Código Civil, artículo 1618 establece que ‘conocida claramente la intención de los contratantes, debe estarse a ella más que a lo literal de las palabras’”.

En el mismo sentido estableció la providencia recurrida que: “... De lo anterior se colige que la regla principal de interpretación de los contratos es aquella según la cual cuando se conoce la intención de los contratantes debe estarse más a ella que a lo literal de las palabras pues las demás reglas de interpretación consagradas en los artículos 1619 a 1624 del Código Civil, tiene carácter subsidiario por lo que solo pueden aplicarse cuando es imposible descubrir el querer de los contratantes...”. “La Sala no advierte que en los actos administrativos impugnados se haya hecho una interpretación errada del documento de cesión aludido que desconozca la intención de las partes pues, según la letra del contrato de cesión, dicha intención fue la de reservarse la cartera otorgada a entidades de naturaleza cooperativa por un monto de $ 1.816 millones (cartera de la cual hace parte el pagaré objeto de la controversia) y, al mismo tiempo, ceder los derechos accesorios que hacen parte de los activos que fueron cedidos a Coopdesarrollo por virtud del contrato de cesión”.

Finalmente el fallo apelado determinó: “... En efecto si en criterio de Bancoop en Liquidación hay cláusulas ambiguas en el contrato de cesión al que se alude ello tiene origen en su propia irresponsabilidad en suscribir un contrato que tendría tales deficiencias o en insinuar procedimientos irregulares por parte de Coopdesarrollo que no tienen ningún asidero en las pruebas del proceso”.

Por tanto, con fundamento en las juiciosas y razonadas consideraciones expuestas por la primera instancia, que son ahora compartidas en su integridad por la Sala, queda sin fundamento y pierde solidez el argumento de apelación analizado, como quiera que el a quo sí se pronunció acerca de la no vulneración de las normas de interpretación de los contratos a la luz de la legislación civil. En consecuencia, las razones que anteceden son suficientes para confirmar la sentencia apelada.

Por lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Primera, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

1. CONFIRMASE la sentencia proferida por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, Sección Primera, Subsección A, fechada 8 de octubre de 2009.

2. En firme esta providencia, devuélvase el expediente al tribunal de origen.

Cópiese, notifíquese y cúmplase.

Se deja constancia de que la anterior sentencia fue discutida y aprobada por la Sala en la sesión de la fecha».

(7) Figura a folios 57 a 59 del cuaderno principal.

(8) Figura a folio 221 del tomo 4 de anexos.

(9) Obra a folios 585 a 591 del cuaderno de anexos.

(10) Entre ellas hipotecas otorgadas por la Cooperativa Velotax a favor de Bancoop mediante escrituras públicas 3262 del 31 de agosto de 1993 y 4036 del 13 de octubre de 1993 de la Notaría Segunda de Ibagué.