Sentencia 2006-01069 de diciembre 5 de 2011

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

Radicación: 250002327000200601069 01

Nº Interno: 17428

Consejero Ponente:

Dr. Hugo Fernando Bastidas Bárcenas

Demandante: Compañía Agrícola Colombiana Ltda. & Cía. SCA.

Demandado: UAE DIAN

Bogotá, D.C., cinco de diciembre de dos mil once.

EXTRACTOS: «Consideraciones de la Sala

Cuestión preliminar

Previo a decidir de fondo, la Sala observa que la doctora Carmen Teresa Ortiz de Rodríguez manifiesta estar impedida para conocer del proceso de la referencia, por configurarse la causal prevista en el numeral 5º del artículo 150 del Código de Procedimiento Civil(1).

La Sala declarará fundado el impedimento formulado y para el efecto, reitera lo dicho en otras providencias en que se tomó esta decisión, por las mismas razones que ahora se ponen de presente, como son que la Dra. Ana Rosa Suarez Valbuena, magistrada auxiliar de la Dra. Ortiz, fungió como apoderada de la DIAN en el proceso iniciado por esa institución contra la parte actora(2).

Asunto de fondo

En los términos del recurso de apelación interpuesto por la demandante, la Sala decide si se ajusta a derecho la liquidación oficial de revisión mediante la cual, la DIAN modificó la declaración del IVA correspondiente al 2º bimestre de 2002 presentada por Coacol.

Concretamente, la Sala analizará si la DIAN profirió dentro de la oportunidad legal prevista, el requerimiento especial previo a la expedición de la liquidación oficial de revisión. En razón a que la Sala anticipa que este cargo no prosperará, estudiará de fondo si la solicitud de devolución del IVA descontable presentada por la parte actora fue realizada dentro de los términos establecidos y con el lleno de las exigencia de ley. Finalmente, se decidirá sobre la procedencia de la sanción por inexactitud.

La Sala resolverá los cargos propuestos teniendo en cuenta los siguientes hechos probados:

— El 15 de enero de 2003, Coacol presentó proyecto de corrección de la declaración del IVA correspondiente al segundo bimestre de 2002 en el que se liquidó un saldo a favor por IVA descontable de $ 678.719.000(3).

— El 11 de abril de 2003, la DIAN, mediante liquidación oficial 310642003000097, aceptó el proyecto de corrección(4).

— el 14 de abril de 2005, Coacol presentó solicitud de devolución del saldo a favor registrado en la declaración del IVA correspondiente al 2º bimestre de 2002(5).

— El 29 de junio de 2005, la DIAN profirió el requerimiento especial 3106322005000091, mediante el que propuso modificar la declaración del IVA correspondiente al segundo bimestre del año 2002, presentada por Coacol(6).

— El 5 de octubre de 2005, la DIAN, mediante Resolución 608-1588, rechazó la solicitud de devolución del saldo a favor presenta el 14 de abril de 2005 por Coacol(7).

— El 10 de febrero de 2006, la DIAN profirió la Liquidación Oficial de Revisión 3106422006000001, mediante la que modificó la declaración del IVA correspondiente al segundo bimestre de año 2002 presentada por Coacol así: i) Renglón 16 GB Impuestos descontables por importaciones $ 35.776.000, ii) Renglón 19 GR Total impuestos descontables $ 35.382.000, iii) Renglón 24 VS Sanciones $1.029.339.000, iv) Renglón 25 HA Total saldo a pagar $ 993.957.000 y, v) Renglón 26 HB Saldo a favor por este período $ 0(8).

De la oportunidad para expedir el requerimiento especial.

Con respecto a este cargo, a la Sala le corresponde definir si la declaración del impuesto sobre las ventas, que presentó la parte actora por el segundo bimestre del año 2002, quedaba en firme dentro de los dos años siguientes a la fecha de presentación de la declaración del impuesto sobre la renta o dentro de los dos años siguientes a la fecha en que presentó la solicitud de devolución del saldo a favor que declaró en su denuncio de ventas.

La Sala considera que la declaración del impuesto sobre las ventas, que presentó la parte actora por el segundo bimestre del año 2002, quedaba en firme dentro de los dos años siguientes a la fecha en que presentó la solicitud de devolución del saldo a favor que declaró en su denuncio de ventas, por las siguientes razones:

El artículo 705- 1 dispone lo siguiente:

“ART. 705-1.Término para notificar el requerimiento en ventas y retención en la fuente. Los términos para notificar el requerimiento especial y para que queden en firme las declaraciones del impuesto sobre las ventas y de retención en la fuente, del contribuyente, a que se refieren los artículos 705 y 714 del estatuto tributario, serán los mismos que correspondan a su declaración de renta respecto de aquellos períodos que coincidan con el correspondiente año gravable”.

La Sala analizó este artículo a la luz de los antecedentes legislativos de la Ley 223 de 1995, norma que añadió el referido artículo al estatuto tributario. En esta oportunidad, la Sala manifestó:

“Esta disposición fue adicionada por el artículo 134 de la Ley 223 de 1995, con la finalidad de que cuando la administración tributaria efectuara revisiones en el impuesto sobre la renta y encontrara inconsistencias en las declaraciones del impuesto sobre las ventas o de retención en la fuente, pudiera modificarlas, teniendo en cuenta que la declaración de renta se presenta en el año siguiente al período gravable denunciado.

La justificación del precepto legal en la ponencia para primer debate del Proyecto de Ley 026 Cámara, que se convirtió en la Ley 223 de 1995, expresa:

“De conformidad con la legislación vigente, el término para proferir el requerimiento especial tanto en renta, como en ventas y retención en la fuente, es de dos años contados a partir de la fecha en que vence el plazo para presentar la correspondiente declaración.

Este artículo nuevo busca que los términos para notificar el requerimiento especial y para que queden en firme las declaraciones del impuesto sobre las ventas y de retención en la fuente, sean los mismos que corresponden a la declaración de renta”(9).

Como se puede apreciar, la intención del legislador fue unificar los términos de firmeza de las declaraciones de renta, ventas y retención en la fuente, para darle la oportunidad a la administración tributaria de modificar las declaraciones de ventas y retención en la fuente, cuando encontrara hallazgos en la declaración de renta.

Por eso, concordante con el artículo 705-1 del estatuto tributario, cuando el artículo 705 ibídem dispone que el término de firmeza se cuenta a partir de la presentación de la declaración, es claro que para el denuncio de ventas, el término se contará a partir de la presentación de la declaración de impuesto sobre la renta. De la misma manera, si la declaración de renta fue presentada de manera extemporánea, el término de firmeza de la declaración de ventas se contará a partir de la fecha de presentación extemporánea del denuncio rentístico.

Ahora bien, cuando la declaración de renta no presenta saldo a favor y la declaración de ventas sí, para la Sala, el término de firmeza de la declaración de ventas se debe contar a partir de la presentación de la solicitud de devolución del saldo a favor, porque así lo dispone expresamente el artículo 705 del estatuto tributario.

En efecto, la norma prevé que “Cuando la declaración tributaria presente un saldo a favor del contribuyente o responsable, el requerimiento deberá notificarse a más tardar dos (2) años después de la fecha de presentación de la solicitud de devolución o compensación respectiva.”

En el mismo sentido, el inciso segundo del artículo 714 del estatuto tributario dispone:

ART. 714.—Firmeza de la liquidación privada.

(…).

La declaración tributaria que presente un saldo a favor del contribuyente o responsable, quedará en firme si dos (2) años después de la fecha de presentación de la solicitud de devolución o compensación, no se ha notificado requerimiento especial.

La facultad que puede ejercer la administración tributaria para modificar los denuncios de ventas y retención en la fuente en virtud de los hallazgos que pueda advertir cuando fiscaliza el denuncio de renta no se puede interpretar de manera restrictiva, puesto que la intención del legislador, precisamente, fue ampliar esas facultades.

De manera que, así como cuando la declaración de renta presenta un saldo a favor, el término de firmeza se cuenta a partir de la solicitud de devolución de saldo a favor, tratándose de la declaración del impuesto sobre las ventas debe aplicarse la misma regla, independientemente de que eso implique que los términos de firmeza de la declaración de renta y venta corran de manera independiente cuando el denuncio de renta no contempla un saldo a favor y la de ventas sí.

Analizado el caso concreto, los hechos probados en el expediente dan cuenta de que la parte actora corrigió su denuncio privado de ventas para reflejar un saldo a favor y que, por eso, el 14 de abril de 2005 presentó la solicitud de devolución del saldo a favor reconocido por la DIAN mediante liquidación de corrección del 11 de abril de 2003 sobre la declaración del IVA correspondiente al 2º bimestre de 2002. De tal manera que, la declaración de ventas sólo habría quedado en firme si la DIAN no hubiera notificado el requerimiento especial hasta el día el 14 de abril de 2007. Como en el caso concreto está probado que el requerimiento se expidió el 29 de junio de 2005 y que se notificó el 30 de julio del mismo año, es evidente que no fue extemporáneo y que no ocurrió la firmeza de la declaración.

Desvirtuada la extemporaneidad del requerimiento especial, la Sala procede a decidir el asunto de fondo.

De la oportunidad para solicitar el IVA descontable.

Con fundamento en los artículos 485, 488, 489, 490 y 496 del estatuto tributario la parte actora señala que el IVA generado en las operaciones de importación, solo puede registrarse y solicitarse como descontable cuando se realicen las operaciones exentas con cargo a las cuales se pueda imputar el impuesto a descontar y no cuando se cause el IVA pagado.

Para el caso concreto dijo que, en los meses de septiembre, octubre y diciembre de 2001, realizó importaciones de materia prima que utilizó en la producción de bienes exportados en los bimestres 6º de 2001 y 1º y 2º de 2002. Que, por tanto, tenía derecho descontar el IVA que pagó en la importación, pero a partir del momento de la exportación, ya que según el artículo 489 del mismo estatuto, el beneficio sólo era aplicable desde cuando se efectuó la operación exenta contra la que se imputó el descuento.

La Sala considera que el IVA generado en la importación de bienes corporales muebles con destino a la producción o comercialización de bienes o servicios exentos, es descontable en el periodo en el que se cause y contabilice el impuesto o dentro de los dos periodos siguientes, lo anterior en a razón a que por disposición del artículo 496 del estatuto tributario, el reconocimiento del descuento del IVA, está condicionado a la contabilización oportuna del impuesto a descontar.

El artículo 485 del estatuto tributario permite descontar el IVA generado en la adquisición de bienes corporales muebles y servicios, bien sea que el impuesto se facture al responsable o que se pague en la importación. Al respecto la norma señala:

“ART. 485.—Impuestos descontables. Los impuestos descontables son:

a) El impuesto sobre las ventas facturado al responsable por la adquisición de bienes corporales muebles y servicios, hasta el límite que resulte de aplicar al valor de la operación que conste en las respectivas facturas o documentos equivalentes, la tarifa del impuesto a la que estuvieren sujetas las operaciones correspondientes; la parte que exceda de este porcentaje constituirá un mayor valor del costo o del gasto respectivo.

b) El impuesto pagado en la importación de bienes corporales muebles. Cuando la tarifa del bien importado fuere superior a la tarifa del impuesto a la que estuvieren sujetas las operaciones correspondientes, la parte que exceda de este porcentaje constituirá un mayor valor del costo o del gasto respectivo”.

Para determinar el alcance de la norma transcrita, resulta oportuno señalar que esta disposición debe interpretarse en conjunto con lo establecido en el artículo 496 del estatuto tributario, norma de la que se infiere que el reconocimiento del IVA descontable está sujeto a la verificación de la causación y contabilización del impuesto a descontar dentro de la oportunidad expresamente prevista, de tal manera que si no se cumple esa condición, se pierde el derecho al descuento.

Dice el artículo 496 del estatuto tributario.

“ART. 496.—Oportunidad de los descuentos. Cuando se trate de responsables que deban declarar bimestralmente, las deducciones e impuestos descontables sólo podrán contabilizarse en el período fiscal correspondiente a la fecha de su causación, o en uno de los dos períodos bimestrales inmediatamente siguientes, y solicitarse en la declaración del período en el cual se haya efectuado su contabilización” (resaltado fuera de texto).

El IVA en las importaciones se causa, conforme con el artículo 429 del estatuto tributario cuando se nacionaliza la mercancía. Dice la norma:

“ART. 429.—Momento de causación. El impuesto se causa:

(…)

d) En las importaciones, al tiempo de la nacionalización del bien. En este caso, el impuesto se liquidará y pagará conjuntamente con la liquidación y pago de los derechos de aduana”.

Por consiguiente, para la Sala es claro que, el reconocimiento del IVA descontable a que hace referencia el artículo 485 del estatuto tributario, además de estar condicionado a los precisos términos de la norma, exige el cumplimiento de dos condiciones adicionales, a saber: la contabilización del impuesto causado dentro de la oportunidad fijada por el artículo 429 y, la solicitud del descuento en el mismo periodo de la contabilización. En igual sentido se ha pronunciado la Sala en doctrina judicial que en esta oportunidad se reitera.

“En cuanto a la oportunidad para solicitar los impuestos descontables, se observa que el estatuto tributario permite descontar el impuesto facturado al responsable “por la adquisición de bienes corporales muebles y servicios, hasta el límite que resulte de aplicar el valor de la operación que conste en las respectivas facturas o documentos equivalentes”, pero para hacer efectivo este derecho debe cumplirse el requisito de oportunidad a que se refiere el artículo 496 del estatuto tributario.

(…).

Del texto de las normas transcritas se establece que es presupuesto legal para la procedencia del impuesto descontable la contabilización oportuna y la solicitud en la declaración del período en el cual se haya efectuado el asiento correspondiente.

De acuerdo con lo anterior, se advierte que una es la oportunidad para contabilizar los impuestos descontables, y otra la indicada para solicitarlos o declararlos. En relación con la primera, es claro que el responsable está obligado a llevarlos a la cuenta corriente del bimestre de su causación, o a la de uno cualquiera de los dos bimestres inmediatamente siguientes. En cuanto a la segunda, según la norma transcrita, debe hacerse la solicitud en la declaración que corresponda al período en el que se haya contabilizado”(10).

Ahora bien, dado que la parte actora explica que la materia prima que importó la incorporó en la producción de bienes finales que destinó, parte a la exportación y parte al territorio nacional y que, por eso, era necesario esperar a que se hiciera la exportación a efectos de establecer el porcentaje del impuesto descontable imputable a las operaciones exentas, dado que no tiene derecho a descontar el IVA respecto de las operaciones excluidas, la Sala precisa lo siguiente:

De conformidad con el literal b) del artículo 485 del estatuto tributario, en concordancia con el artículo 488 ídem(11), independientemente de si el importador también funge o no como exportador, el impuesto pagado por aquel en la importación de bienes corporales muebles puede descontarse si tales importaciones, de acuerdo con las disposiciones del impuesto a la renta, resultan computables como costo o gasto de la empresa y se destinen a las operaciones gravadas con el impuesto sobre las ventas. Para tales efectos, el contribuyente debe sujetarse a las reglas del artículo 496 del estatuto tributario.

El artículo 489 estatuto tributario por su parte dispone:

“ART. 489.—En las operaciones exentas solo podrán descontarse los impuestos imputables a tales operaciones, para los productores y exportadores. Cuando los bienes y servicios a que se refiere este artículo se destinen a operaciones exentas del impuesto, habrá lugar a descuento únicamente, cuando quien efectúe la operación sea un productor de bienes de que trata el Título VI del presente Libro, o un exportador. En el caso de los exportadores, cuando los bienes corporales muebles constituyan costo de producción o venta de los artículos que se exporten, se descontará la totalidad del impuesto facturado, siempre y cuando dicho impuesto corresponda a la tarifa a la que estuviere sujeta la respectiva operación”.

La norma transcrita, como se puede apreciar, simplemente estipula que también hay derecho a descontar el impuesto sobre las ventas cuando los bienes y servicios se destinen a operaciones exentas, caso en el cual, la norma exige que el contribuyente sea productor o exportador. Dado que no establece una oportunidad distinta para solicitar los descuentos, en estos casos, los contribuyentes también deben sujetarse a las condiciones previstas en el artículo 496 estatuto tributario.

Ahora bien, como efectivamente las empresas pueden presentar operaciones tanto excluidas como gravadas y exentas y, respecto de las excluidas no es pertinente solicitar impuestos descontables, el artículo 490 previó la siguiente fórmula:

“ART. 490.—Los impuestos descontables en las operaciones gravadas, excluidas y exentas se imputaran proporcionalmente. Cuando los bienes y servicios que otorgan derecho a descuento se destinen indistintamente a operaciones gravadas, exentas, o excluidas del impuesto y no fuere posible establecer su imputación directa a unas y otras, el cómputo de dicho descuento se efectuará en proporción al monto de tales operaciones del período fiscal correspondiente. La inexistencia de operaciones determinará la postergación del cómputo al período fiscal siguiente en el que se verifique alguna de ellas”.

Este artículo, cómo se ve, permite distribuir proporcionalmente el impuesto sobre las ventas que indistintamente sirvió para todas las operaciones gravadas, exentas y excluidas, cuando ese impuesto pagado recae sobre costos y gastos comunes a tales operaciones siendo imposible cuantificar el porcentaje correspondiente a las operaciones excluidas.

Para estos efectos, conforme con el artículo 15 del Decreto 522 de 2003, “los responsables deberán llevar cuentas transitorias en su contabilidad, en las cuales se debite durante el periodo bimestral el valor del impuesto sobre las ventas imputables a los costos y gastos comunes. Al finalizar cada bimestre dichas cuentas se abonarán con cargo a la cuenta impuesto a las ventas por pagar en el valor del impuesto correspondiente a costos y gastos comunes y proporcionales a la participación de los ingresos por tarifa en los ingresos totales, limitándolo a la tarifa a la cual estuvieron sujetas las operaciones de venta”.

La fórmula que ofrece el artículo 490 del estatuto tributario tiene, entonces, como fin, discriminar el impuesto que puede ser tratado como descontable, que es el vinculado a las operaciones exentas y gravadas, del que no puede ser tratado como tal, es decir, el vinculado a las operaciones excluidas.

Como el artículo 490 del estatuto tributario dispone que si en el período fiscal correspondiente no se presentan operaciones es factible postergar el cálculo de la proporción al periodo fiscal siguiente en el que se verifique alguna de ellas, interpreta la parte actora que esta norma faculta a llevar los impuestos descontables a un período siguiente, particularmente, al período en que se surtan las operaciones de exportación.

La Sala considera que como la fórmula se previó para aquellos casos en que el impuesto recae sobre costos y gastos comunes a los tres tipos de operaciones, esto es, exentas, gravadas o excluidas, sólo si no se presentan ninguna de estas tres operaciones, es posible postergar el cálculo. De lo contrario, no, porque entonces no se estaría hablando de costos y gastos comunes sino de costos y gastos estrictamente imputables a las operaciones exentas.

Analizado el caso concreto, la Sala encuentra que en el expediente consta que la parte actora importó materia prima en los meses de septiembre, octubre y diciembre de 2001. Tampoco se discute en el proceso que la parte actora incorporó la materia prima importada a productos finales que fueron, parte exportados y parte vendidos en el territorio nacional. Por lo tanto, tales importaciones constituyen costo de operaciones exentas (las exportaciones) como de operaciones excluidas (ventas en el territorio nacional). De ahí que la parte actora haya acudido al cálculo proporcional a que alude el artículo 490 del estatuto tributario.

De igual manera, y así lo reconoce la parte actora mediante certificado expedido por revisor fiscal(12), que las cuentas transitorias las empezó a llevar a partir del 25 de abril de 2002, cuentas en las que contabilizó el IVA pagado en las importaciones realizadas en los referidos meses de noviembre y diciembre de 2001 y enero a abril de 2002.

De acuerdo con lo señalado anteriormente, el IVA causado en las importaciones de los meses de septiembre y octubre de 2001 debió contabilizarse y solicitarse como descontable a más tardar en el segundo bimestre de 2002; así mismo, el impuesto generado en las importaciones del mes de diciembre de 2001, podía ser registrado contablemente, y solicitado el descuento, máximo en el tercer bimestre de 2002. Lo antedicho pone en evidencia la extemporaneidad en la contabilización del IVA de los meses de septiembre y octubre de 2001, con lo que se advierte que la parte actora no cumplió los requisitos previstos en el artículo 496 del estatuto tributario. No prospera el cargo.

Sanción por extemporaneidad.

La parte actora señaló en el recurso que el tribunal no estudió de fondo las razones que fueron invocadas para sustenta la improcedencia de la sanción por inexactitud, por lo que reitera que no hay lugar a su aplicación porque esta se fundó en el desconocimiento de un IVA descontable cuya procedencia fue demostrada. Que en todo caso, de confirmarse su inoportunidad, esta se debe a una diferencia de criterios en las normas aplicables.

Dijo que tampoco es procedente la inexactitud sancionada porque los datos suministrados por Coacol fueron ciertos y correctos. Que, además, no es justo ni proporcional imponer una sanción fundamentada en la solicitud de un IVA descontable cuyo pago y monto no fue discutido por la DIAN.

La Sala precisa que si bien en el caso concreto la discusión se centró en la interpretación de los artículos 485, 488, 489, 490 y 496 del estatuto tributario, para que proceda la exoneración de la sanción, conforme con el inciso 5º del artículo 647 del estatuto tributario, es necesario que los errores de apreciación o de diferencias de criterio entre las oficinas de impuestos y el declarante, relativos a la interpretación del derecho aplicable, sea fundamentada.

Para la Sala, la interpretación que hizo la parte actora no está debidamente fundamentada porque bajo ningún método de hermenéutica jurídica se podía arribar a la conclusión a la que llegó, esto es, que uno es el momento de causación del IVA en la importación y otro el momento de causación de ese mismo impuesto, pero cuando el impuesto se lleva como descontable de operaciones exentas.

En efecto, conforme se explicó, el momento de la causación del IVA en la importación es uno sólo y está previsto en el artículo 429 del estatuto tributario y es el de la nacionalización de los bienes importados.

Y como ese impuesto es el que se puede llevar como descontable, cuando el artículo 496 del estatuto tributario dispone que los impuestos descontables sólo podrán contabilizarse en el periodo fiscal correspondiente a la fecha de su causación, dicha causación no es otra, tratándose del IVA generado en la importación, que la referida a la nacionalización de los bienes importados.

Ahora, dado que, como se precisó, el artículo 489 del estatuto tributario nada dijo sobre la oportunidad en que pueden descontarse los impuestos imputables a las operaciones exentas por parte de los exportadores o productores, necesariamente debe acudirse a la oportunidad prevista en el artículo 496 del estatuto tributario.

Por último, la Sala reitera que la parte actora interpretó sin fundamento el artículo 490 del estatuto tributario, pues de esa norma no se infiere que los contribuyentes deban esperar a que se surta la exportación para que puedan aplicar la fórmula a que alude ese artículo, pues, se reitera, ese artículo es aplicable para cuando las empresas realizan operaciones gravadas, exentas y excluidas, pues si el impuesto pagado por el responsable recae sobre costos y gastos no comunes sino enteramente imputables a operaciones exentas, la oportunidad para llevar los descuentos es la prevista en el artículo 496 del estatuto tributario.

En el caso concreto, la parte actora reconoció que ejecutaba operaciones gravadas, exentas y excluidas y que, por eso, aplicó el artículo 490 del estatuto tributario. Luego, no hay razón que justifique el incumplimiento de los requisitos claramente establecidos en el artículo 496 del estatuto tributario. No prospera el cargo.

En consecuencia y, habiendo quórum para decidir, la Sala confirmará la sentencia.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Cuarta, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

1. CONFÍRMESE la sentencia del 31 de julio de 2008, proferida por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca en el contencioso de nulidad y restablecimiento del derecho iniciado por la Compañía Agrícola Colombiana Ltda. & Cía. SCA, contra la UAE DIAN.

2. RECONÓCESE personería a la abogada Flori Elena Fierro Manzano como apoderada de la DIAN.

Cópiese, notifíquese, devuélvase el expediente al tribunal de origen. Cúmplase.

La anterior providencia se estudió y aprobó en sesión de la fecha.»

(1) Folio 81, cdno. ppal.

(2) Entre otras providencias, la siguiente: Sala de lo Contencioso Administrativo. Sección Cuarta, C.P. Hugo Fernando Bastidas Bárcenas. Bogotá, D.C., trece (13) de junio de dos mil once (2011). Radicación: 250002327000200401177-01. Nº Interno: 16947. Demandante: Federación Nacional de Cafeteros de Colombia. Demandado: UAE DIAN.

En este proceso, la Dra. Ana Rosa Valbuena contestó la demanda en primera instancia.

(3) Folios 81 a 87, cuaderno principal.

(4) Folios 89 a 93, cuaderno principal.

(5) Folios 108 a 111, cuaderno principal.

(6) Folios 122 a 157, cuaderno principal.

(7) Folio 171 a 173, cuaderno principal.

(8) Folios 56 a 74, cuaderno principal.

(9) Consejo de Estado. Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Cuarta. Consejero Ponente: María Inés Ortiz Barbosa. Bogotá, D.C., veintinueve (29) de de junio de dos mil seis (2006). Referencia 66001-23-31-000-2002-01044-01. Radicado: 15064. Actor: Jhon Jairo García Suárez. Demandado: UAE DIAN.

(10) Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Cuarta, C.P. William Giraldo Giraldo, Bogotá, D.C., marzo treinta y uno (31) de dos mil once (2011). Referencia 25000-23-27-000-2008-00089-01. Radicado 17667. Actor: Gilat Colombia S.A. ESP Demandado: UAE DIAN.

(11) ART. 488.Solo son descontables los impuestos originados en operaciones que constituyan costo o gasto. Sólo otorga derecho a descuento, el impuesto sobre las ventas por las adquisiciones de bienes corporales muebles y servicios, y por las importaciones que, de acuerdo con las disposiciones del impuesto a la renta, resulten computables como costo o gasto de la empresa y que se destinen a las operaciones gravadas con el impuesto sobre las ventas.

(12) Folios 76 y 77, cuaderno principal.