Sentencia 2006-01315/44993 de abril 26 se 2017

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN TERCERA

SUBSECCIÓN A

Consejero ponente:

Dr. Carlos Alberto Zambrano Barrera

Rad.: 52001-23-31-000-2006-01315-02 (44.993)

Actor: Carlos Laureano Ortega y otros.

Demandado: Nación – Ministerio de Defensa, Policía Nacional

Asunto: Acción de reparación directa

Bogotá D.C., veintiséis de abril de dos mil diecisiete

Extracto: «V. Consideraciones

Competencia

Las normas de asignación de competencia que rigen la actuación se encuentran previstos en la ley 446 de 1998, de allí que, para que el asunto pueda ser tramitado en segunda instancia, la cuantía del proceso debe exceder de $204´000.000(1). Como quiera que la pretensión mayor corresponde a la suma de $300´000.000. Reclamada por lucro cesante, se concluye que esta Corporación es competente para conocer del recurso interpuesto.

Oportunidades de la acción.

De conformidad con el artículo 136 del Código Contencioso Administrativo, la acción de reparación directa caduca al cabo de 2 años, contados a partir del día siguiente al del acaecimiento del hecho, omisión u operación administrativa o de ocurrida la ocupación temporal o permanente del inmueble de propiedad ajena por causa de trabajo público o por cualquier otra causa.

Como en el presente asunto los actores pretenden la declaratoria de responsabilidad de la demandada por los perjuicios ocasionados con la muerte de el señor Oscar Audelo Ortega, en hechos ocurridos el 23 de octubre de 2005 en el municipio de san Miguel, Putumayo, se tendrá en cuenta esta fecha a efectos de contar el término de caducidad.

Así, conforme al artículo 136 del C.C.A., la caducidad de la acción operaba el 25 de octubre de 2007 y, como la demanda se presentó el 4 de julio de 2006, esto último ocurrió en término.

El caso concreto

1. El señor Oscar Audelo Ortega Córdoba falleció el 23 de octubre de 2005, en San Miguel, Putumayo, según el registro civil de defunción 03362490(2)de la Registraduría de esa localidad.

2. verificada la ocurrencia del daño por el que se demandó, se abordará el análisis de imputación tendiente a establecer si aquél es atribuible o no a la entidad pública demandada.

Sobre lo ocurrido en el municipio de San Miguel en la fecha de esa muerte, obra el informativo de novedad suscrito el 26 de octubre de 2005(3) por el Comandante de la Estación de Policía de Puerto Colón – San Miguel, en el que consta que:

“Siendo aproximadamente las 14:30 horas del 231005, se inicio (sic) un ataque terrorista en contra (sic) de las unidades de Policía acantonadas en este corregimiento, por parte de guerrilleros del frente 48 de las FARC, las cuales atacaron la estación de Policía que se encuentra en obra como también la antigua estación de policía (sic) con ráfagas de fusil, ametralladoras M-60 y artefactos explosivos no convencionales”.

En ese informe también se hizo referencia a los uniformados muertos y heridos, así como al material de guerra perdido en ese ataque.

En el mismo sentido, en oficio 495 Bacol Depuy del 26 de octubre de 2005(4),el Comandante de la Estación Batería Colón – San Miguel informó al Comandante de Policía de Putumayo la novedad de los auxiliares de la Policía que se encontraban allí prestando el servicio militar obligatorio y que resultaron heridos en el combate del 23 de los mismos mes y año, con ocasión de la incursión guerrillera de las Farc.

Acreditada como está la incursión guerrillera a esa localidad el 23 de octubre de 2005, procede la Sala a verificar si la muerte de Oscar Audelo Ortega Córdoba (ocurrida esa misma fecha) sucedió en el marco de ese enfrentamiento armado, como lo asegura la Policía Nacional o si ocurrió por un ataque indiscriminado de esta última, conforme lo asegura la parte demandante.

Pues bien, con el oficio 668/DEPUY ASJUR-29 del 21 de diciembre de 2010(5), el Comandante del Departamento de Policía Putumayo remitió el boletín informativo 298 del 25 de octubre de 2005, en el que consta que el 23 y 24 de los mismos mes y año fue atacado el puesto de Policía Batería Colón y la Policía acantonada en el municipio de San Miguel. Del mencionado boletín se extrae lo siguiente:

Actividad Delincuencial:

Bateria Colon: Ataque Subversivo: Día 23-10-05, siendo las 15:00 horas y hasta las 03:00 horas del día 24-10-05. Fue objeto de ataque subversivo por el frente 48 de las FARC, al personal policial, utilizando cilindros bomba, ráfagas de ametralladora M-60 y granas (sic) de 40 mm, resultando averiados los pozos petroleros, y las instalaciones Policiales, misma (sic) forma resultaron heridos los siguientes policiales… policías muertos…

San Miguel: Ataque subversivo: Día 23-10-05, siendo las 14:45 horas y hasta las 05:30 del día 24-10-05, fue objeto de ataque subversivo por el frente 48 de las FARC el personal policial, utilizando cilindros bomba, ráfagas de ametralladora M-60 y granos (sic) de 40 mm, resultando heridos los siguientes policiales … y perdieron la vida… desaparecido … en los mismos hechos se vio afectada la población civil resultando heridos Jhon Eduar Rosero, 04 años de edad , Jesús Solarte… Jhon Ever Ordoñez Figueroa… y civiles muertos: Julio Baudilio Rosero … NN De sexo masculino … y las viviendas aledañas a las instalaciones policiales se encuentran destruidas debido al lanzamiento delos cilindros por parte de integrantes del frente 48 de las FARC”(6).

También obra el oficio 289/ESDOR del 26 de octubre de 2005, mediante el cual el Comandante de la Estación de Policía “La Dorada” puso a disposición de la Fiscalía el vehículo “camión tipo estacas color blanco y azul, de placas SET 051” y manifestó que, el 24 de octubre del mismo año, el administrador del hospital Fronterizo La Dorada se comunicó vía telefónica con la Policía para comentarle que “había llegado esta vehículo con dos personas fallecidas de sexo masculino igualmente dos hombres y un menor quienes presentaban diferentes heridas”.

En el mismo oficio, ese Comandante narró que:

“Al llegar allí observamos cuando los funcionarios del hospital se encontraban bajando dos personas muertas de dicho vehículo esto se hizo necesario debido a la situación de orden público (sic) que se presentaba en el momento en la jurisdicción de la Batería Colon (sic) y Puerto Colon (sic) según lo manifestado por los funcionarios del hospital y quienes en vida respondían a los nombres de Julio Baudillo (sic) Lucero Rosero… y Oscar Agudelo (sic) Ortega Cordoba De igual manera indagamos por las personas heridas pero nos manifestaron que habían sido remitidas inmediatamente al hospital de la (sic) Hormiga debido al comprometimiento de su salud, por lo que nos fue imposible indagar sobre el lugar de los hechos y las autoridades materiales, pero debido a que en el momento se presentaba una confrontación armada en la localidad del puerto (sic) Colon (sic) y Batería Colon (sic) en contra de la población civil y la fuerza pública (sic) por parte de los armados ilegales de las Farc se supone que de alguno de estos dos lugares fueron trasladados, ya que no contamos con más (sic) información.

“Las personas heridas corresponden a los siguientes nombres según nos fueron suministrados de las historias clínicas que reposan en el hospital, Edwin de la Cruz… Jhon Ever Ordoñez Figueroa… y el menor Jhon Rosero, de 4 años de edad sin (sic) mas (sic) datos”(7).

Obra también la denuncia penal 1012 COMAN DD-HH(8), por violación de los derechos humanos y derecho internacional humanitario, presentada el 27 de octubre de 2005 por el Comandante del Departamento de Policía Putumayo en contra del frente 48 de las Farc, por el ataque terrorista que perpetraron del 23 al 24 de octubre anterior en Batería Colón y en la estación de Policía Puerto Colón de San Miguel, el cual dejó como saldo 2 auxiliares regulares, 7 auxiliares y 2 patrulleros muertos, 3 patrulleros heridos y 1 auxiliar y 1 patrullero desaparecidos.

Respecto de la población civil afectada dijo:

“Mismos (sic) hechos resulto (sic) muerta una persona de la población civil, la cual respondía al nombre de Julio Baudilio Rosero y heridos (sic) tres personas más entre ellas un menor de edad así: Jhon Eduar Rosero … Jesús Solarte y Jhon Ever Ordoñes (sic) Figueroa…. Y dos personas mas (sic) sin identificar de sexo masculino”(9).

Lo que se advierte de lo hasta aquí expuesto es que las diferentes autoridades de la Policía Nacional no coinciden respecto de las circunstancias que rodearon la muerte de Oscar Ortega Córdoba, puesto que:

i) El comandante de la Estación de Policía “La Dorada” (en el oficio 289/ESDOR de 2005) supuso que aquél falleció en medio de la incursión guerrillera, dados los enfrentamientos que ocurrieron ese día.

ii) El Oficial de servicio que suscribió el boletín informativo 298 de 2005 hizo referencia a que el ataque subversivo dejó 2 civiles muertos, a saber, el señor Julio Baudilio Rosero y un N.N. de sexo masculino, pero no indicó que este último fuera el señor Ortega Córdoba.

iii) El Comandante del Departamento de Policía Putumayo, en la denuncia penal que por la violación de los derechos humanos presentó en contra de las Farc por esa confrontación armada, aseguró que allí únicamente murió un civil, que no era el mencionado señor Ortega Córdoba.

Por lo anterior no existe certeza de que este último falleció durante la confrontación armada con la guerrilla de las Farc. De ello solo hay una suposición del Comandante de la Estación de Policía “La Dorada”.

Es más, ni siquiera se acreditó la forma en que aquélla muerte ocurrió, tanto así que, mediante oficio 791-2010-DSPU del 15 de diciembre de 2010(10), el Director Seccional Putumayo del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses sostuvo que, “revisados los archivos de esta entidad, no se encontró registro de diligencia de necropsia que corresponda a Oscar Audelo Ortega” y, de igual modo, la Directora Científica del Hospital Sagrado Corazón de Jesús de la Hormiga, mediante oficio OF-CC-018 del 22 de diciembre del mismo año(11), dijo que en los archivos de esa institución no se encontraba el protocolo de necropsia de aquel señor.

Así las cosas, para la Sala se impone descartar que Oscar Audelo Ortega Córdoba falleció en la confrontación armada que mantuvo con la guerrilla de las Farc, el 23 de octubre de 2005, en el municipio de San Miguel, pues ello es algo queno está probado.

Del otro lado, procede la Sala a analizar la posibilidad de atribuirle responsabilidad a la demandada por esa muerte, a título de falla del servicio, en caso de encontrarse acreditado que aquél perdió la vida a manos de agentes de la Policía, conforme se afirmó en la demanda.

Sobre .el particular, obra el testimonio del señor Juan Arturo Rodríguez, propietario del camión que conducía la víctima, rendido el 21 de octubre de 2011 ante el Juzgado Único Administrativo del Circuito de Mocoa, en cumplimiento del despacho comisorio 0189-10, quien narró:

“... yo tenia (sic) un carrito camioncito de carga ... lo que pasa el día 22 de Septiembre (sic) de 2005, llego (sic) el señor Ever Ordoñez, y me dijo que le hiciera un viaje de pieles a la (sic) Hormiga, y si, como yo tenia (sic) un partido de futbol (sic), entonces como no yo (sic) podía hacer el viaje llame (sic) al finado Oscar Ortega, mas (sic) o menos salieron al medio día, yo termine (sic) de jugar a las 3 a (sic) 4 de la tarde y cuando me dieron (sic) que estaban en combate en la vía y la mamá del muchacho me estaba acosando que que (sic) sabia (sic) del hijo entonces yo preocupado espere (sic) mas (sic) o menos hasta las 6 de la tarde por que (sic) ya debía haber llegado y no llegaba, preocupado viaje (sic) en moto a la (sic) Dorada a las 8 de la noche a esperarlo en el pueblo y no aparecía, vino aparecer (sic) a las 2 de la mañana me avisaron que habían llegado heridos a la dorada (sic) y me di cuenta que estaban en mi camión tres heridos y los dos muertos y estaba lleno de plomo por todo lado, entonces le alcance (sic) a pregunte (sic) al señor, que me había contratado el viaje y el (sic) me dijo que el chofer estaba a tras (sic) en la carga muertos (sic) y yo le pregunte (sic) que quien (sic) fue y el (sic) me dijo que fue la Policía (sic), y en verdad un policía (sic) estaba manejando mi carro dejaron los heridos y sé llevaron los muertos a la morgue al otro día fui a la policía para que me entregaran el carrito y no me lo entregaron disque (sic) porque (sic) tocaba hacer los tramites (sic) nos dejaron bajar las pieles porque (sic) olían mal (sic) al segundo día yo estaba en la (sic) Hormiga en el velorio del finado Oscar Ortega Agudelo (sic), y me dijeron que fuera por el carro, y lo encontré volteado, chocado y acabado a 5 minutos de la (sic) hormiga (sic) y nadie me lo entrego (sic) …. Pregunta manifieste a este despacho Que (sic) grupo de personas fueron quienes le dispararon a su camión Contesto: fueron los policías porque (sic) el muchacho que me contrato (sic) a mi (sic) me lo dijo y mas (sic) de un testigo que se dio cuenta, ellos venían normalmente por su vía y los policías se atrincheraron v dispararon, debían haber parado el camión y no disparar como locos”(12).

Como se observa, este testimonio resulta ser de oídas, por cuanto quien lo rindió, el señor Juan Arturo Rodríguez, no presenció los hechos a los que en él hizo referencia, razón por la cual procede la Sala a valorar la idoneidad de su dicho para ser valorado o no en este proceso.

Sobre los testimonio de oídas, esta Corporación ha sostenido que:

“… el juzgador ha de ser particularmente cuidadoso en verificar, entre otros aspectos: i) las calidades y condiciones del testigo de oídas; ii) las circunstancias en las cuales el propio testigo de oídas hubiere tenido conocimiento, indirecto o por referencia, de los hechos a los cuales se refiere su versión; iii) la identificación plena y precisa de la(s) persona(s) que, en calidad de fuente, hubiere(n) transmitido al testigo de oídas la ocurrencia de los hechos sobre los cuales versa su declaración, para evitar así que un verdadero testimonio pueda confundirse con un rumor, en cuanto proviniere de fuentes anónimas o indeterminadas; iv) la determinación acerca de la clase de testimonio de oídas de que se trata, puesto que estará llamado a brindar mayor confiabilidad el testimonio de oídas de primer grado” (13).

Pues bien, siguiendo las directrices establecidas por la citada jurisprudencia, se tiene que en este caso el declarante: i) es el propietario del vehículo que conducía la víctima el día de su muerte, ii) tuvo conocimiento de los hechos que - relata, porque el señor que le había contratado el viaje que conducía la víctima se los contó y iii) identificó a su fuente.

Ahora, si bien la fuente está determinada, se ignora si la misma, esto es, si quien contrató el viaje presenció o no los hechos, a lo cual se suma que, en la parte final de su testimonio, el señor Rodríguez aseguró que hubo “mas (sic) de un testigo que se dio cuenta” de ellos, pero tal afirmación quedó en el aire, en cuanto no mencionó quiénes eran esos otros testigos; en consecuencia, el citado testimonio no ofrece plena credibilidad y, por tanto, no se le puede dar valor probatorio.

De otro lado, obra el testimonio de Jesús Antonio Solarté Rodríguez, testigo presencial de los hechos, rendido también el’ 1 de octubre de 2001 ante el Juzgado Único Administrativo del Circuito de Mocoa, en cumplimiento del despacho comisorio 0189-10, quien narró que:

“el día 22 de Octubre (sic) de 2005, de la (sic) Hormiga salimos a las (sic) 01:00 de la tarde, con destino al puente internacional, pasado ,san (sic) miguel (sic) encontramos a un señor de la guerrilla (sic) nos detuvo el carro en que íbamos y nos llevaron a la orilla del rio (sic) san (sic) miguel (sic), a las 04:00 de la tarde, ellos bajaron un armamento por el rio (sic) y se entraron a san (sic) miguel (sic), tuvieron un enfrentamiento con la Policía Nacional, luego nosotros todos los camioneros que estábamos detenidos hay (sic) prendimos los carros y nos fuimos al puente internacional, yo (sic) mi persona (sic) Jesús Solarte, iba a cargar un viaje de plátano, ya en horas de las 05:00 de la tarde yo lo cargue (sic) estacionamos el carro hasta las 07:00 de la noche luego íbamos (sic) arrancar (sic) hacia la (sic) hormiga (sic) cuando llego (sic) un guerrillero y nos dijo que no saliéramos de ese lugar porque (sic) la carretera estaba minada, siendo las .12: (sic) de la noche llegaron todos los guerros (sic) en unas camionetas de doble camina (sic) ... a las (sic) 01:000 (sic) de la mañana los dos choferes de los camiones que venían cargados de plátanos y pieles prendieron los camiones y arrancaron del puente internacional a las (sic) 01:00 de la mañana, llegamos cerca de la batería (sic) de (sic) colon (sic) había estado la Policía Nacional, en un barranco, ello (sic) dispararon contra el chofer (sic) luego le dispararon al camión (sic) en ese momento hirieron al niño y luego me hirieron a mi (sic), luego paso (sic) media hora de haber disparado (sic) llego (sic) dos policías y me preguntaron a mi persona que (sic) nos había pasado, yo le respondí que nos había (sic) abaleado y el (sic) me pregunto (sic) que quien (sic) fue, yo le respondí que yo no sabia (sic), luego ellos abrieron la puerta del camión y me dijeron que yo podía bajarme yo les dije que no por que (sic) estaba herido, luego ellos se fueron mas (sic) atrás del camión y llamaron a un comandante Y dijeron que ellos habían disparado contra un camión (sic) entonces ellos volvieron al camión y se conversaban en voz bajita entonces el niño que venia (sic) con migo (sic) comenzó a llorar entonces un policía le dijo al otro policía que no hicieran eso porque que (sic) había un niño inocente (sic) entonces cuando volvieron al carro donde estábamos y estaba el (sic) muerto el chofer, entonces bajaron al chofer y bajaron al niño luego me bajaron a mi (sic) y nos alzaron al primer carro que venía (sic) a delante (sic) de nosotros que el dueño se llama Arturo Rodrigue (sic), en ese carro también mataron al chofer, ese señor se llamaba Oscar Ortega, luego de subirlos al carro en la cabina ... luego fuimos trasladado (sic) al Hospital de la (sic) Dorada en el Hospital de la (sic) Dorada nos atendieron un momentico, y nos subieron al hospital de la (sic) Hormiga ... Pregunta: manifieste a este despacho que (sic) grupo de personas fueron quienes le dispararon Contesto: Fue la policía (sic) porque (sic) yo los mire (sic) y luego ello (sic) llegaron al carro y ellos mismos nos bajaron(14)

De lo narrado en este último testimonio se extrae que, cuando el señor Jesús Antonio Solarte Rodríguez se desplazaba en un camión junto con el conductor de ese vehículo y un niño, cerca de la Batería Colón, la Policía que se encontraba en un barranco les disparó causándole la muerte al conductor de ese camión (en el que él se movilizaba) y heridas a él y al niño. Aseguró que quien le disparó fue la Policía, “porque (sic) yo los mire (sic) y luego ello (sic) llegaron al carro y ellos mismos nos bajaron”.

Aseveró que, media hora después del ataque, dos policías se acercaron y le preguntaron qué les había pasado, a lo que él les respondió que los habían “abaleado”, pero que desconocía quién había sido.

Dijo también haber escuchado a los policías decir que habían sido ellos quienes dispararon contra el camión en el que él se movilizaba.

Sostuvo que los Policías los pasaron a otro carro que estaba adelante de ellos, el cual era de propiedad del señor Arturo Rodríguez y que “en ese carro también mataron al chofer, ese señor se llamaba Oscar Ortega”, pero nada dijo respecto de la forma en la que esta última muerte ocurrió; de hecho, no manifestó haberla presenciado y únicamente dio cuenta de lo ocurrido en el camión en el que él mismo se desplazaba y no en el otro, esto es, el que era conducido por el señor Oscar Audelo Ortega Córdoba.

Conforme a lo anterior, resulta cuando menos forzado concluir que el señor Ortega Córdoba fue asesinado por miembros de la Policía Nacional, puesto que, además de este último testimonio, que nada dice al respecto, no obra en el expediente ninguna otra prueba que ofrezca plena certeza sobre la manera como aquél murió, a pesar de que en los hechos de la demanda se afirmó que iba acompañado por el señor Jhon Ever Ordoñez Figueroa, quien pudo dar cuenta en este proceso de lo que allí ocurrió, pero cuyo testimonio se echa de menos.

También encuentra la Sala que aunque en la demanda se aseguró que la Policía se disculpó por haberle disparado por equivocación al camión en que se desplazaba la víctima, al suponer que transportaba miembros de la guerrilla que operaba en la zona, lo cierto es que ello no pasa de ser una aseveración sin sustento probatorio alguno.

No obra en el plenario ningún otro medio de prueba que ilustre a la Sala sobre las circunstancias de ocurrencia de los hechos en los que resultó muerto Oscar Audelo Ortega Córdoba; se observa, por el contrario, que mediante oficio 1274/MDPJ184 del 15 de diciembre de 2010(15) el Juzgado 184 de Instrucción Penal Militar informó que, “revisados los archivos de las investigaciones preliminares y sumarios que se han adelantado en este Despacho, no se encontró investigación Penal (sic) contra personal uniformado de la Policía Nacional por los hechos sucedidos en la Batería Colón jurisdicción del municipio de San Miguel Putumayo el día 24 de octubre de 2005”.

Por su parte, mediante oficio 867 del 20 de diciembre de 2010(16) la Fiscalía 50 Seccional de La Hormiga (Putumayo) informó que la investigación adelantada de oficio por el homicidio de Oscar Audelo Ortega Córdoba “sé archivó provisionalmente con un auto inhibitorio en fecha Enero 14 del 2008.- Al respecto informamos que dichas diligencias desaparecieron totalmente cuando manos criminales incendiaron nuestras oficinas en fecha Diciembre 22 del 2008... nuestro archivo desapareció totalmente”.

Adicionalmente, mediante oficio 836/CODIN DEPUY-62(17) del 17 de diciembre de 2010, el Jefe de la Oficina de Control disciplinario Interno DEPUY informó que, por los hechos ocurridos el 23 y el 24 de octubre de 2005, no se adelantó investigación disciplinaria alguna.

En este estado de cosas y ante la ausencia de las pruebas de medicina legal, de las investigaciones penal o disciplinaria o de cualquiera otra que acredite que la muerte del señor Oscar Audelo Ortega Córdoba se produjo con las armas de los miembros de la Policía Nacional, se impone concluir que no se probó la ocurrencia de una falla del servicio atribuible a la entidad demandada.

Sobre el particular, recuérdese que, según el artículo 177 del Código de Procedimiento Civil, corresponde a las partes probar el supuesto de hecho de las normas que consagran el efecto jurídico que ellas persiguen; por tanto, era deber de la parte demandante probar el daño alegado, cosa que no ocurrió en este caso, pues no se acreditó que los miembros de la Policía Nacional fueron quienes le causaron la muerte al señor Ortega Córdoba.

Costas

En consideración a que no se evidenció temeridad, ni mala fe en la actuación procesal de las partes, la Sala se abstendrá de condenarlas en costas, de conformidad con lo establecido en el artículo 171 del C.C.A., modificado por el artículo 55 de la ley 446 de 1998.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, en Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, Subsección A, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

Falla:

1. Confírmase la sentencia del 4 de mayo de 2012, proferida por el Tribunal Administrativo de Nariño.

2. Ejecutoriada esta providencia, devuélvase el expediente al Tribunal de origen.

Cópiese, notifíquese y cúmplase.

1. En virtud de que en la fecha de presentación de la demanda (4 de julio de 2006) era necesario que la pretensión mayor individualmente considerada superara los 500 salarios mínimos legales, es decir, $204’000.000, valor que se obtiene de multiplicar el valor del salario mínimo de 2002 ($408.000), por 500.

2. Fl. 30 del Cdno 1

3. Fls. 154 y 1555 del Cdno. 1

4. Fl. 158 del Cdno. 1

5. Fl. 152 del Cdno. 1

6. Fl. 153 del Cdno. 1

7. Fls. 33 y 34 del cuaderno 1 y 456 y 457 del cuaderno principal.

8. Fls. 161 a 167 del cuaderno 1

9. Fl. 165 del Cdno. 1

10. Fl. 129 del Cdno 1

11. Fls. 328 a 330 del Cdno. 1

12. Fls. 328 a 330 del Cdno. 1

13. Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, sentencia del 7 de octubre de 2009, exp. 17.629.

14. Fls. 331 y 332 del cdno. 1

15. Fl. 130 del cdno. 1

16. Fl. 131 del cdno. 1

17. Fl. 168 del cdno. 1