Sentencia 2007-00499 de noviembre 6 de 2014

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

Rad.: 760012331000-2007-00499-01 (18779)

Consejero Ponente:

Dr. Jorge Octavio Ramírez Ramírez

Demandante: Distribuidora Colombina Limitada

Demandada: Municipio de Santiago de Cali

Acción: Nulidad y restablecimiento del derecho

Decisión: Confirma y adiciona la sentencia apelada

ICA año 2003

Bogotá, D.C., seis de noviembre de dos mil catorce.

EXTRACTOS: «Consideraciones de la Sala

1. Cuestión previa respecto de las pretensiones de la demanda.

1.1. En el acápite de pretensiones de la demanda, la parte actora solicitó la nulidad del Requerimiento Especial Nº 098 del 25 de abril de 2005, petición respecto de la cual el a quo guardó silencio.

1.2. Teniendo en cuenta lo anterior, y comoquiera que el Tribunal omitió la resolución de un punto que de conformidad con la ley debía ser objeto de pronunciamiento, le corresponde a la Sala estudiar la solicitud de nulidad del citado requerimiento especial.

1.3. El artículo 135 del CCA —norma aplicable—, prevé que los actos administrativos objeto de control de legalidad por vía jurisdiccional son aquellos que ponen término a un proceso administrativo. A su turno, el artículo 50 del mismo ordenamiento señala que son actos definitivos, que ponen fin a una actuación administrativa y, por lo tanto, susceptibles de control de legalidad: (i) los actos que deciden directa o indirectamente el fondo del asunto y (ii) los actos de trámite cuando pongan fin a una actuación, es decir, cuando hagan imposible continuarla.

1.4. El requerimiento especial es un acto de trámite que le antecede a la liquidación oficial de revisión (acto administrativo definitivo), mediante el cual la Administración Tributaria plantea una propuesta de todos los puntos que propone modificar a la declaración privada presentada por el contribuyente y cuantifica los impuestos, anticipos, retenciones y sanciones que pretende adicionar (art. 703, E.T.).

De manera que, se trata de un acto de trámite o preparatorio dentro del proceso de determinación del tributo, que no crea una situación jurídica de carácter particular; por lo tanto, no es objeto de control jurisdiccional.

1.5. En este orden de ideas, la Sala debe abstenerse de abordar el estudio del asunto planteado y se inhibirá de emitir pronunciamiento de mérito respecto de la pretendida nulidad del requerimiento especial acusado.

1.6. En este sentido, se adicionará la sentencia de primera instancia.

2. El fondo del asunto.

2.1. Se advierte que el municipio demandado en el memorial mediante el cual interpuso recurso de apelación contra la sentencia de primera instancia, solo cuestionó la decisión del Tribunal en lo concerniente a los descuentos “a pie de factura”, lo que conduce a que por tratarse de un apelante único, el marco de estudio en esta instancia se limite a analizar lo concerniente a este aspecto.

2.2. De manera que, en los términos del recurso de apelación, le corresponde a la Sala determinar si los denominados descuentos a pie de factura hacen parte de la base gravable del impuesto de industria y comercio.

2.2.1. Para la parte demandante, los descuentos a pie de factura no hacen parte de la base gravable del ICA porque no son ingresos para el contribuyente.

2.2.2. Para el municipio demandado, los descuentos a pie de factura sí hacen parte de la base gravable del ICA porque constituyen ingresos para el contribuyente y no están excluidos en el artículo 33 de la Ley 14 de 1983, norma que fue reproducida en los acuerdos municipales que regulan el tributo en la jurisdicción del municipio de Santiago de Cali(3).

Adicionalmente, expuso que la sociedad contribuyente no aportó los soportes idóneos que acrediten los referidos descuentos.

2.2.3. Para el Tribunal, los descuentos a pie de factura no constituyen ingresos y, por tanto, no hacen parte de la base gravable del ICA.

2.2.4. Para decidir, se advierte que sobre este tema la Sección ya se ha pronunciado en la providencia del 16 de octubre de 2014, radicado Nº 76001-23-31-000-2007-00500-01 (18781)(4), C.P. Dra. Martha Teresa Briceño de Valencia.

2.2.5. Base gravable del impuesto de industria y comercio. Descuentos a pie de factura

2.2.5.1. El artículo 33 de la Ley 14 de 1983 dispone:

“ART. 33.—El Impuesto de Industria y Comercio se liquidará sobre el promedio mensual de ingresos brutos del año inmediatamente anterior, expresados en moneda nacional y obtenidos por las personas y sociedades de hecho indicadas en el artículo anterior, con exclusión de: Devoluciones, ingresos proveniente de venta de activos fijos y de exportaciones, recaudo de impuestos de aquellos productos cuyo precio esté regulado por el Estado y percepción de subsidios”(5) (resalta la Sala).

2.2.5.2. Conforme con el artículo 38 de Decreto 2649 de 1993, los ingresos “representan flujos de entrada de recursos, en forma de incrementos del activo o disminuciones del pasivo o una combinación de ambos, que generan incrementos en el patrimonio, devengados por la venta de bienes, por la prestación de servicios o por la ejecución de otras actividades, realizadas durante un período, que no provienen de los aportes de capital” (negrillas de la Sala).

2.2.5.3. Para efectos del impuesto de industria y comercio, la base gravable se refiere a ingresos brutos, es decir, “el ingreso total cobrado en la venta de bienes y servicios antes de efectuar deducciones por devoluciones, rebajas y descuentos(6) (se destaca).

2.2.5.4. Respecto de dichos ingresos, el artículo 33 de la Ley 14 de 1983 autorizó excluirles las devoluciones, ingresos provenientes de venta de activos fijos y de exportaciones, recaudo de impuestos de aquellos productos cuyo precio esté regulado por el Estado y percepción de subsidios.

2.2.5.5. En esas condiciones, los ingresos brutos, para integrar la base gravable del impuesto de industria y comercio, deben reunir indispensablemente la condición de “ingreso” que, como se indicó, son solo aquellos que generan incrementos al patrimonio, es decir, lo constituye el valor efectivamente percibido en la venta de bienes o servicios, sin tener en cuenta los ingresos expresamente excluidos por voluntad del legislador.

2.2.5.6. En este caso concreto, el debate se centra en los descuentos “a pie de factura” otorgados por la sociedad contribuyente a sus clientes, por lo tanto, es necesario aclarar que la acepción descuento(7) representa una disminución generalizada en el precio de venta de los bienes o servicios ofrecidos, originada por condiciones o hechos que pueden ser concomitantes o posteriores a la operación o transacción. Los descuentos pueden ser (i) comerciales o a “pie de factura”, o (ii) condicionados o financieros.

2.2.5.7. En relación con los descuentos, la Sala ha dicho que su realidad económica es que “representan un menor valor del precio de venta, aun cuando dependan o no de un hecho futuro o se contabilicen para fines de control, como los descuentos a pie de factura, o inicialmente en el ingreso para luego ser descontados como gasto, como los descuentos condicionados. En consecuencia, no constituyen ingreso, pues no implican un flujo de entrada de recursos que generen incremento en el patrimonio de quien los concede”(8).

Al respecto, se explicó lo siguiente:

“(...) los descuentos en general se conciben como la disminución o reducción del precio de venta de los bienes o servicios(9), y pueden ser (i) comerciales o a ‘pie de factura’, o (ii) financieros o condicionados.

Los descuentos comerciales o a ‘pie de factura’ se conceden cuando se realiza la operación, no están sometidos a condiciones o hechos futuros(10) y no implican erogación alguna, sino un menor ingreso generado por ventas para quien enajena, con la correlativa disminución del costo por compras para el adquirente(11).

Los descuentos ‘a pie de factura’ usualmente se restan del precio de venta y, por tal razón, no se ven reflejados en la contabilidad. Sin embargo, es factible que el ente económico opte por contabilizar el descuento con fines de control, pues no existe norma que prohíba tal proceder, dado que el registro contable refleja su realidad económica.

En efecto, al expedir la factura, se registran tanto el valor de venta como el descuento en la cuenta del estado de resultados 4 ‘ingresos’, el primero en el crédito(12) y el segundo en el débito(13). Con lo anterior, se logra un efecto neutro, pues aunque el valor total de la venta se registra como ingreso, al descuento se le da el tratamiento de un menor ingreso, y así se llega al valor neto de venta en el mismo momento en que se realiza la operación.

Los descuentos financieros o condicionados, por su parte, dependen de un hecho futuro o condición, que puede que ocurra o no. Estos descuentos normalmente se conceden al cliente que paga la deuda antes de que venza el plazo acordado(14).

En los descuentos condicionados, el valor total de la factura se contabiliza en el ingreso de quien concede el descuento, al momento en que ésta se expide. Y, cuando se cumple la condición, se registra el descuento como un gasto financiero en la cuenta 530535 – ‘descuentos comerciales condicionados’(15). Lo anterior concuerda con el artículo 103 del Decreto 2649 de 1993, conforme con el cual ‘Las devoluciones, rebajas y descuentos condicionados, se deben reconocer por separado de los ingresos brutos’.

La esencia o realidad económica de los descuentos es que representan un menor valor del precio de venta, aun cuando dependan o no de un hecho futuro o se contabilicen para fines de control, como los descuentos a pie de factura, o inicialmente en el ingreso para luego ser descontados como gasto, como los descuentos condicionados. En consecuencia, no constituyen ingreso, pues no implican un flujo de entrada de recursos que generen incremento en el patrimonio de quien los concede.

Dado que la base gravable del impuesto de industria y comercio se integra por los ingresos brutos del contribuyente y que los descuentos no constituyen ingresos, por definición los descuentos no deben formar parte de la base gravable del impuesto de industria y comercio. Por lo tanto, para determinar la base gravable, el contribuyente debe restar los descuentos de los ingresos brutos, independientemente de que estén previstos o no como ‘deducciones’” (negrillas fuera de texto).

De acuerdo con lo anterior, el descuento a “pie de factura” no es un ingreso, pues no representa un flujo de entrada de recursos ni incrementos al patrimonio de quien lo concede, al no hacer parte del precio del bien vendido.

2.2.5.8. En esas condiciones, el descuento comercial no es un ingreso para el vendedor ni puede clasificarse dentro de los ingresos brutos del sujeto pasivo del impuesto de industria y comercio, pues no hace parte del precio cobrado al comprador, no lo ha percibido ni aumentó su patrimonio. Por tanto, el “ingreso bruto”, cuando hay descuentos a “pie de factura” en materia del ICA, es el valor de venta del bien o servicio que no incorpora dicho descuento, ingreso bruto que finalmente será el valor “neto” cobrado en la factura.

2.2.5.9. En conclusión, los descuentos comerciales o a “pie de factura” no constituyen ni fiscal, ni contablemente un ingreso, por lo tanto, no hacen parte de la base gravable del impuesto de industria y comercio, como lo sostiene el municipio demandado.

2.2.5.10. Lo expuesto, igualmente desvirtúa el argumento de la apelante, en el sentido de que como el legislador no excluyó de la base gravable los descuentos a “pie de factura” estos hacen parte de esta, pues, se insiste, el descuento comercial no representa un flujo de dinero que aumente el activo o disminuya el pasivo y tenga efectos en el patrimonio del contribuyente, que permita afirmar que es un ingreso percibido para sí en desarrollo de una actividad gravada con el ICA, razón por la cual no tenían que ser excluidos expresamente en la ley, pues su carácter de no gravados se establece de la propia naturaleza del descuento comercial como quedó explicado.

2.2.6. Prueba de los descuentos a pie de factura realizados por la actora y carga probatoria

2.2.6.1. El municipio demandado tanto en sede administrativa como judicial cuestionó la idoneidad de las facturas como medio de prueba para acreditar los descuentos “a pie de factura” porque no cumplen con los requisitos exigidos en los artículos 774 y 621 del Código de Comercio, en la medida en que “son copias de las facturas originales expedidas inicialmente por el vendedor” y no contienen la “firma de quien lo crea”(16).

2.2.6.2. Al respecto, la Sala advierte que no puede aplicarse para efectos tributarios los requisitos de la legislación comercial para los títulos valores, pues la normativa tributaria prima para efectos fiscales y los requisitos exigidos a la factura son los contenidos en el artículo 617 del Estatuto Tributario(17), razón por la cual los argumentos aducidos por el municipio demandado para rechazar las facturas no son de recibo.

2.2.6.3. Destaca la Sala que ni el original de la factura ni la firma de quien la crea son requisitos de la factura de venta en la norma tributaria; por lo tanto, el rechazo de este medio de prueba por el incumplimiento de dichos requisitos, carece de sustento legal.

2.2.6.4. En lo que tiene que ver con el argumento del municipio demandado, según el cual, en las “promociones y descuentos se están tomando saldos donde ya esta restado el total de los descuentos, de acuerdo a la contabilidad que se maneja por esta sociedad, es decir que los ingresos registrados ya está restado el valor de los descuentos en la cuenta correspondiente”(18), observa la Sala que con el mismo queda en evidencia que el municipio demandado al analizar la prueba contable lo hizo con fundamento en su criterio de que los descuentos “a pie de factura” debían hacer parte de la base gravable del impuesto.

2.2.6.5. Lo anterior se pone de presente porque lo cuestionado por el Municipio de Santiago de Cali consistió en que la sociedad contribuyente hubiera restado de los ingresos los descuentos, aspecto que quedó dilucidado por la Sala en el punto anterior, en el sentido de indicar que los descuentos “a pie de factura” no hacen parte de la base gravable del impuesto de industria y comercio.

2.2.6.6. En todo caso, en relación con la prueba para demostrar la realidad de los descuentos comerciales concedidos, la Sala ha indicado lo siguiente:

“(...), el contribuyente debe aportar las facturas expedidas como soporte de las operaciones o, en su defecto, presentar un certificado de revisor fiscal en el que conste que los descuentos aparecen en las facturas correspondientes y que el ingreso neto, o sea, incluido el descuento, fue el que se utilizó para afectar las cuentas contables necesarias, con el fin de acreditar que el contribuyente no usó el descuento doble vez.

Ese certificado, debe cumplir, además, los requisitos para que sea considerado como prueba contable, tal como lo ha dicho la Sala. En consecuencia, debe indicar que: (i) la contabilidad se lleva de acuerdo con las prescripciones legales; (ii) los libros se encuentran registrados en la Cámara de Comercio; (iii) las operaciones están respaldadas por comprobantes internos y externos; (iv) los libros reflejan la situación financiera del ente económico. Adicionalmente, el certificado debe contener algún grado de detalle en cuanto a los libros, cuentas o asientos que registran los hechos que se pretenden demostrar(19)(20).

2.2.6.7. Con la demanda, la parte actora aportó el certificado del revisor fiscal(21) que cumple con los requisitos generales en cuanto a: (i) que la contabilidad se lleva de acuerdo con las normas contables y fiscales vigentes, (ii) que los libros están debidamente registrados ante la Cámara de Comercio de Cali, (iii) que la operaciones están respaldadas con los comprobantes internos y externos y (iv) que las operaciones reflejan la situación financiera de la empresa.

En este certificado consta lo siguiente:

“(...)

6. Que durante el año gravable 2003, Distribuidora Colombina Ltda. tiene registrado en su contabilidad por concepto de ingresos operacionales, ingreso por corrección monetaria, devoluciones en ventas y descuentos en ventas a pie de factura, en desarrollo de su actividad comercial, los siguientes valores:

Ventas Brutas$ 100.716.208.181
Devoluciones en ventas$ 2.783.529.949
Descuentos en ventas pie de factura $ 6.583.244.026
Ingresos No Operacionales $ 613.793.027
Corrección Monetaria ajustes por inflación $ 327.554.124

7. Que el valor de los descuentos aparece registrado en la contabilidad en los códigos de cuentas contables del Plan Único de Cuentas Nº 417504 al 417507 únicamente a título de control informativo financiero de la Compañía, toda vez, que estos corresponden a descuentos en ventas a pie de factura, ingresos, que jamás recibió Distribuidora Colombina Ltda. dado que no dependen de ninguna condición.

8. Que el valor de las devoluciones en ventas está contabilizado en los códigos de cuentas contables del Plan Único de Cuentas Nº 417501 al 417503 por $ 2.783.529.949.

9. Que los descuentos correspondientes a ingresos operacionales y no operacionales, descuentos en ventas a pie de factura y devoluciones en ventas, fueron debidamente registrados en los libros de contabilidad de Distribuidora Colombina Ltda., en el año gravable 2003 en los códigos de cuentas contables del Plan Único de Cuentas Nº 4120, 4135, 4175 y 42 respectivamente los cuales se encuentran debidamente soportados con comprobantes internos y externos. Dichos valores están contabilizados en los Folios de los libros de contabilidad indicados en el numeral tercero del presente certificado.

10. Que el valor llevado al Renglón 14 del formulario de Impuesto de Industria y Comercio corresponde a:

Ventas Brutas$ 100.716.208.181
(-) Descuentos a pie de factura6.583.244.026
(+) Ingresos No Operacionales613.793.027
Total Ingresos$ 94.746.757.182

11. Que el valor de $ 107.167.000 llevado al Renglón 17 del formulario de Impuesto de Industria y Comercio del año gravable 2003, corresponde a la Diferencia en Cambio a raíz del ajuste exigido por la Ley tributaria a las partidas en moneda extranjera.

(...)”.

Afirmaciones que no fueron desvirtuadas por el municipio demandado.

2.2.6.8. Además obra como prueba el dictamen pericial rendido por la Auxiliar de la Justicia designada y posesionada ante el juez de conocimiento, quien informó lo siguiente:

“2. Distribuidora Colombina Ltda. presenta descuentos en ventas a pie de factura y registra en sus libros de contabilidad en concordancia con los soportes contables determinados en la suma de $ 6.583.244.026.

adjuntamos (sic) 97 facturas las cuales presentan los descuentos concedidos por valor de $ 262.848.183 que representa el 32% de los descuentos a pie de factura concedidos en el mes de marzo de 2003.

Los descuentos determinados en $ 6.583.244.026; corresponden a un descuento real no representan ingresos para el vendedor es un menor valor de la venta. Este descuento no es cancelado por el comprador por lo tanto no representa ingreso para el vendedor. En la costumbre comercial se denomina un descuento a pie de factura.

Según anexos Nº 1 a 197”(22).

Prueba que no fue objetada por el municipio demandado, pese a que mediante el auto del 18 de febrero de 2008 el a quo le dio cumplimiento a lo ordenado en el artículo 238 del Código de Procedimiento Civil(23).

2.2.6.9. En todo caso, advierte la Sala que en la liquidación oficial de revisión demandada, el municipio afirmó que “después de (sic) revisión efectuada, fueron recibidas en nuestras dependencias pruebas aportadas por el contribuyente el día 26 de Diciembre de 2005, atendiendo la solicitud telefónica del 19 de Diciembre de 2005; donde presentó facturas impresas por computador reflejando descuentos del año 2003, los cuales no se tienen en cuenta”(24) por no cumplir con los requisitos citados previstos en los artículos 774 y 621 del Código de Comercio, tal y como se expuso en el numeral 2.2.6.1 de esta providencia, lo que evidencia que el municipio no cuestionó que en las facturas aportadas no constara el descuento “a pie de factura” objeto de cuestionamiento en esta oportunidad.

2.2.6.10. Por lo expuesto se concluye que (i) los descuentos “a pie de factura” no hacen parte de la base gravable del impuesto de industria y comercio y (ii) que la sociedad contribuyente soportó con pruebas idóneas la realidad de los descuentos comerciales tenidos en cuenta en su declaración privada.

2.2.6.11. En este orden de ideas, no le asiste razón al Municipio de Santiago de Cali al incluir dentro de la base gravable del impuesto de industria y comercio, por el año gravable 2003, la suma de $ 6.583.244.000 por concepto de descuentos “a pie de factura”, en consecuencia, se confirmará la sentencia apelada.

3. El restablecimiento del derecho.

Finalmente, advierte la Sala que en la sentencia de primera instancia el Tribunal Administrativo del Valle del Cauca declaró la nulidad de la Liquidación Oficial de Revisión Nº 0007 del 18 de enero de 2006 y de la resolución que la confirmó en reconsideración Nº 1507 de 28 de diciembre de 2006, decisión que se confirmará, pero omitió referirse al restablecimiento del derecho.

En consecuencia, lo procedente es disponer que como consecuencia de la nulidad de los actos administrativos citados, a título de restablecimiento del derecho se declara la firmeza de la declaración privada presentada por la sociedad Distribuidora Colombina Limitada por concepto del impuesto de industria y comercio correspondiente al año gravable 2003 - vigencia fiscal 2004.

4. La condena en costas.

La parte demandante en la demanda solicitó que se condene en costas a la parte contraria, petición a la que no se accederá por no encontrarse probadas.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sección Cuarta, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA

1. CONFÍRMASE el numeral primero (único) de la sentencia proferida por el Tribunal Administrativo del Valle del Cauca el 9 de diciembre de 2010, en cuanto declaró la nulidad de la Liquidación Oficial de Revisión Nº 0007 del 18 de enero de 2006 y de la Resolución 1507 del 28 de diciembre de 2006, que la confirmó.

2. ADICIONÁSE la sentencia apelada en los siguientes numerales:

3. Como consecuencia de la anterior declaración y a título de restablecimiento del derecho, DECLÁRASE en firme la declaración privada presentada por la sociedad Distribuidora Colombina Limitada con NIT. 890.301.163-3, por concepto del impuesto de industria y comercio correspondiente al año gravable 2003 - vigencia fiscal 2004.

4. INHÍBESE para proferir una decisión de fondo en relación con el Requerimiento Especial Nº 98 del 25 de abril de 2005, proferido por la Subdirección Administrativa de Impuestos, Rentas y Catastro Municipal del Departamento Administrativo de Hacienda Municipal de Santiago de Cali.

5. No se condena en costas.

Cópiese, notifíquese, comuníquese y devuélvase el expediente al Tribunal de origen. Cúmplase.

La anterior providencia se estudió y aprobó en sesión de la fecha».

3 Artículos 21 del Acuerdo 35 de 1985 y 1º del Acuerdo 88 de 2001.

4 Demandante: Colombina S.A., demandado. Municipio de Santiago de Cali, correspondiente al impuesto de industria y comercio del año gravable 2003.

5 Este artículo fue reproducido por el artículo 1º del Acuerdo Municipal de Cali 088 de 2001, que dispone:
“ART. 1º—Periodo, base gravable y liquidación. El periodo del impuesto de industria y comercio será anual y se liquidará sobre el promedio mensual de ingresos brutos del año inmediatamente anterior, expresados en moneda nacional y obtenida por las personas naturales, jurídicas o sociedades de hecho, bajo cuya dirección o responsabilidad se ejerzan actividades gravables con el impuesto de industria y comercio y su complementario de avisos y tableros, con exclusión de:
a). Devoluciones
b). Ingresos provenientes de venta de activos fijos y de exportaciones
c). Recaudo de impuestos de aquellos productos cuyo precio esté regulado por el Estado, siempre y cuando que el contribuyente demuestre que tales impuestos fueron incluidos en sus ingresos brutos.
d). Percepción de subsidios
e). El valor de impuesto nacional a las ventas.
PAR. 1º—La base gravable se obtendrá de dividir el valor del monto de los ingresos brutos percibidos durante el año inmediatamente anterior, entre el número de meses en que se haya realizado la actividad.
PAR. 2º—(...)” (resalta la Sala) (Fls. 191-192, c.p.).

6 Briceño de Valencia, Martha Teresa y Hoyos de Ordóñez, Martha Esperanza. Diccionario Técnico Contable. Bogotá: Legis S.A., p. 369.

7 Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, descuento significa acción y efecto de descontar, la que a su vez significa rebajar una cantidad al tiempo de pagar una cuenta, una factura, un pagaré, etc.

8 Sentencia del 24 de octubre de 2013, radicado Nº 19314, C.P. Dra. Martha Teresa Briceño de Valencia.

9 Diccionario de la Real Academia de la Lengua. La Real Academia de la Lengua define “Descuento” así: “(...) 3. m. Rebaja, compensación de una parte de la deuda”. “Rebaja”:“(...) 2. f. Disminución, reducción o descuento, especialmente de los precios”.

10 Legis Editores S.A., Reglamento General de la Contabilidad. Bogotá D.C 2010 pág. 72.

11 Sentencia de 17 de noviembre de 2011, exp. 16875, C.P. Martha Teresa Briceño de Valencia.

12 Por la actividad económica que desarrolla, los ingresos de la actora se registran en la cuenta 4145 “transporte, almacenamiento y comunicaciones”. En el Plan Único de Cuentas para Comerciantes que trae el Decreto 2650 de 1993, esta cuenta tiene la siguiente descripción: “Registra el valor de los ingresos obtenidos por el ente económico en las actividades relacionadas con el transporte de pasajeros y de carga, servicio de correo, telecomunicaciones y actividades de agencias de viajes, entre otros, percibidos durante el ejercicio”. La dinámica de la cuenta es la siguiente: “Créditos. a) Por el valor de los ingresos por prestación del servicio de transporte de pasajeros y de carga; b) Por el valor de los ingresos obtenidos en las actividades complementarias como manipulación de carga, almacenamiento, depósito y agencias de viajes; c) Por el valor de los ingresos en actividades postales y de correo; d) Por el valor de los ingresos en la prestación del servicio de telecomunicaciones. Débitos. a) Por la cancelación de saldos al cierre del ejercicio”.

13 De acuerdo con el Plan Único de Cuentas para Comerciantes (Decreto 2650 de 1993, publicado en el Diario Oficial 41156 año CXXIX de 29 de diciembre de 1993), las devoluciones, rebajas y descuentos comerciales asociados a los ingresos operacionales se registran en la cuenta 4175 “Devoluciones, rebajas y descuentos en ventas (DB)”. La descripción de la cuenta es la siguiente: “Registra el valor de las devoluciones, rebajas y descuentos originados en ventas realizadas por el ente económico”. Y, la dinámica es la siguiente: “Débitos. a) Por el valor de las devoluciones, rebajas y descuentos” (...) Créditos. a) Por la cancelación de saldos al cierre del ejercicio”.

14 Legis Editores S.A. Reglamento General de la Contabilidad. Bogotá D.C., 2010. 443 p. ISBN: 978-958-653-810-7.

15 Consejo Técnico de la Contaduría Pública. Oficio 228 del 15 de noviembre de 2005.

16 Cfr. la página 6 de la resolución que decidió en reconsideración (Fl. 97 c.p.).

17 “ART. 617.—Requisitos de la factura de venta. Para efectos tributarios, la expedición de factura a que se refiere el artículo 615 consiste en entregar el original de la misma, con el lleno de los siguientes requisitos:
a. Estar denominada expresamente como factura de venta.
b. Apellidos y nombre o razón y NIT del vendedor o de quien presta el servicio.
c. Apellidos y nombre o razón social y NIT del adquirente de los bienes o servicios, junto con la discriminación del IVA pagado.
d. Llevar un número que corresponda a un sistema de numeración consecutiva de facturas de venta.
e. Fecha de su expedición.
f. Descripción específica o genérica de los artículos vendidos o servicios prestados.
g. Valor total de la operación.
h. El nombre o razón social y el NIT del impresor de la factura.
i. Indicar la calidad de retenedor del impuesto sobre las ventas”.

18 Argumento expuesto en la contestación de la demanda (Fl. 318 c.p.) y en el recurso de apelación (Fls. 401- 402 c.p.).

19 Entre otras, ver sentencia de 12 de mayo de 2010, exp. 17081, que reitera los fallos de 14 de junio de 2002, exp. 12840, C.P. Ligia López Díaz; 11 de septiembre de 2006, exp. 14754, C.P. Juan Ángel Palacio Hincapié; 25 de noviembre de 2004, exp. 14155, C. P. María Inés Ortiz Barbosa y de 30 de noviembre de 2006, exp. 14846, C.P. Héctor Romero Díaz.

20 Sentencia del 24 de octubre de 2013, exp. 19314, Actor: Telefónica Móviles Movistar, M.P. Dra. Martha Teresa Briceño de Valencia.

21 Fls. 104-105 c.p.

22 Fl. 5 cuaderno Nº 2 del dictamen pericial.

23 Fl. 333 c.p.

24 Fl. 42 c.p.