Sentencia 2007-90049 de mayo 30 de 2013

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN PRIMERA

Radicación: 25000-23-24-000-2007-90049-01

Consejero Ponente:

Dr. Guillermo Vargas Ayala

Actor: Cambios Fast S.A.

Demandado: Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, DIAN

Referencia: Apelación sentencia

Bogotá, D.C., treinta de mayo de dos mil trece.

EXTRACTOS: «IX. Consideraciones

Observa la Sala que los problemas jurídicos giran en torno a dilucidar (i) si el acto de formulación de cargos es susceptible de ser censurado en esta jurisdicción, (ii) si existe dentro del ordenamiento la obligación, por un lado, de firmar y dejar una huella en las declaraciones de cambio por compra y venta de manera profesional de divisas y cheques de viajero, y por otra, de correr un traslado a los interesados para efectos de elaborar las correcciones a que haya lugar, y (iii) determinar si la omisión al primer presunto deber es sancionable de acuerdo con las normas dictadas en materia cambiaria.

No obstante, es necesario ubicar el marco jurídico en el cual se desenvuelve el presente asunto:

9.1. Acto de formulación de cargos.

La recurrente sostiene que el acto de formulación de cargos 03-073-245-301-39 proferido por la DIAN en su contra no es un acto de trámite, toda vez que el mismo desconoció el ordenamiento jurídico de manera ostensible y constituyó un juicio de fondo.

Al respecto, la Sala le advierte que tal decisión no es pasible de control jurisdiccional, como quiera que se trata de un acto administrativo preparatorio, en la medida en que permite el impulso de una investigación administrativa en materia cambiaria, orientada a establecer si la sociedad Cambios Fast S.A. cometió alguna infracción a este régimen, y por tanto merece ser sancionada. Esta corporación ya se ha pronunciado sobre el particular en los términos que se enuncian a continuación:

“La Sala se abstendrá de hacer pronunciamiento de mérito respecto de la pretensión de nulidad del pliego de cargos por tratarse de un acto preparatorio, que inicia la actuación administrativa aduanera, lo que significa que no es un acto definitivo, condición necesaria para ser objeto de demandada ante esta jurisdicción. Se reitera el criterio expuesto en la sentencia de 7 de abril de 2005(4):

«Sea lo primero advertir que en lo que respecta a la pretensión de nulidad del pliego de cargos la Sala se abstendrá de hacer pronunciamiento de mérito, pues dicho acto no es enjuiciable ante esta jurisdicción dado su carácter de preparatorio, en razón de que con él solo se da inicio a la actuación administrativa, lo que impide catalogarlo como definitivo, condición esta última necesaria para ser pasible del control que en la demanda se pretende. Además de lo anterior, debe señalarse que, por lo general, el “pliego de cargos” no es de aquellos actos que ponen fin a la actuación respectiva, sino que, por el contrario, como ya se expresó, la impulsan propiciando su continuidad.»”(5).

Es por la razón que se esgrime que el acto que abre pliego de cargos no será objeto de estudio en esta sede.

9.2. Régimen jurídico.

Es pertinente traer a colación la posición que al respecto ha adoptado esta corporación en relación con el intercambio de divisas en el mercado cambiario de manera previa a abordar el asunto objeto de la litis, para lo cual resulta altamente útil revisar los fallos proferidos por la Sección Cuarta, dentro de los procesos 2006-00035 y 2006-00013, los dos del 11 de diciembre de 2008 con ponencia del honorable Consejero de Estado Dr. Héctor Romero Díaz.

9.2.1. Allí se precisó que la normativa colombiana en materia de operaciones de cambio (L. 9ª/91), está basada en un esquema dual, pues prevé la existencia de dos grupos de divisas, las que son obligatoriamente canalizables a través del mercado cambiario y las que denominó “divisas del mercado libre”. Se determinó que el primero de ellos, es controlado por la Superintendencia de Valores y está constituido por la totalidad de las divisas que deben ser transferidas o negociadas por conducto de los intermediarios del mercado cambiario, IMC; y, que el segundo, estaba integrado por todas aquellas divisas que pueden ser poseídas y negociadas libremente por cualquier residente de nuestro país, y que tal actividad debía ser vigilada por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, DIAN.

Dentro del grupo de las divisas que deben ser obligatoriamente canalizables a través del Mercado Cambiario, la Ley 9ªde 1991 fijó los criterios que debe tener en cuenta el Gobierno Nacional para determinar, quienes tienen el deber de colaborar activamente con las autoridades de dicho régimen, es decir, los intermediarios del mercado cambiario, IMC. Así las cosas, con el fin de facilitar la realización de estas, el artículo 58 de la Resolución 8 de 2000 señaló que son intermediarios autorizados del mercado cambiario, los bancos comerciales, los bancos hipotecarios, las corporaciones financieras, las compañías de financiamiento comercial, la Financiera Eléctrica Nacional, FEN, Bancoldex, las cooperativas financieras, las sociedades comisionistas de bolsa y las casas de cambio.

Por su parte, dentro de lo que se llamó “divisas del mercado libre” encontramos otros sujetos encargados de ejecutar las operaciones cambiarias, que son los profesionales de compra y venta de divisas, de los que trata el objeto de la presente controversia. Estas personas, sin ostentar la calidad de intermediario del mercado cambiario, se encuentran autorizadas para dedicarse en forma profesional a comprar y vender divisas en el mercado libre.

Tales sujetos son los residentes en el país que se encargan de comprar y vender moneda y cheques de viajero de manera profesional, previa inscripción en el registro mercantil y en el registro de profesionales de compra y venta de divisas que establezca la DIAN, conforme a los requisitos y condiciones que señale esa entidad, y las contenidas en el artículo 75 de la Resolución Externa 8 de 2000 y las que la modifiquen.

Sin embargo, es menester aclarar que estos agentes sólo están autorizados para comprar y vender en efectivo, las divisas del mercado libre y que se deben abstener de ejecutar operaciones propias de los IMC, es decir, compra y venta de moneda extranjera representada en cheques o cualquier otro título valor. No obstante, a este tema nos referiremos con más detenimiento cuando se cite la norma que así lo establece.

Pues bien, el mentado artículo 75 constituye la premisa normativa a partir de la cual los profesionales cambiarios desarrollan su actividad, es por ello, que en adelante nos referiremos a su contenido y a las modificaciones de las que ha venido siendo objeto, con el fin de dilucidar el primer problema jurídico que se planteó:

ART. 75.—Prohibición. Salvo lo dispuesto en normas especiales de la presente resolución, no está autorizada la realización de depósitos o de cualquier otra operación financiera en moneda extranjera o, en general, de cualquier contrato o convenio entre residentes en el país en moneda extranjera mediante la utilización de las divisas de que trata este título.

Los residentes en el país podrán comprar y vender divisas de menar profesional. Dicha actividad podrá realizarse previa inscripción en el registro mercantil. Quienes realicen esta actividad deberán suministrar la información y la colaboración que requieran las autoridades competentes, en especial la Fiscalía General de la Nación o la Unidad de Información y Análisis Financiero, para efectos de la prevención de actividades delictivas y de lavado de activos”.

9.2.2. A partir de esta disposición el Banco de la República ha venido construyendo paulatinamente la regulación de la actividad que desplegan estos profesionales, y es así como en la Resolución Externa 3 del 7 de junio de 2002 modificó el artículo 75 de la Resolución 8 de 2000, agregando como condiciones para la compra y venta de divisas de estos Profesionales de Cambio, entre otras, la siguiente:

ART. 2°—El artículo 75 de la Resolución 8 de 2000 quedará así:

ART. 75.—Prohibicion. Salvo lo dispuesto en normas especiales de la presente resolución, no está autorizada la realización de depósitos o de cualquier otra operación financiera en moneda extranjera o, en general, de cualquier contrato o convenio entre residentes en el país en moneda extranjera mediante la utilización de las divisas de que trata este título.

Los residentes en el país podrán comprar y vender divisas de manera profesional, previa inscripción en el registro mercantil. Dicha autorización no incluye ofrecer profesionalmente, directa ni indirectamente, servicios tales como negociación de cheques o títulos en divisas, pagos, giros, remesas internacionales ni ningún servicio de canalización a través del mercado cambiario a favor de terceros.

Para poder comprar y vender profesionalmente divisas los residentes deberán cumplir, además, las siguientes condiciones:

1. Exigir y conservar una declaración de cambio por sus compraventas de divisas, la cual deberá contener la identificación del declarante, del beneficiario de la operación y demás características que el Banco de la República reglamente de manera general. En dicha reglamentación se definirá el monto a partir del cual deberá exigirse la declaración de cambio.

2. Al comprar divisas, los cambistas sólo podrán pagar en efectivo el equivalente a tres mil dólares de los Estados Unidos de América (US$ 3.000). Montos superiores deberán pagarlos mediante cheque girado a nombre del vendedor de las divisas, con cláusula que restrinja su libre negociabilidad y para abonar en cuenta.

3. Reportar a la Unidad de Información y Análisis Financiero del Ministerio de Hacienda (UIAF), en los términos que ella disponga, cualquier operación en efectivo, en pesos o divisas, superior a diez mil dólares de los Estados Unidos de América (US$ 10.000).

4. Reportar a la UIAF, en los términos que ella disponga, cualquier operación que consideren sospechosa de constituir lavado de activos o de estar relacionada con dinero de origen ilícito.

5. Suministrar la información, y prestar la colaboración, que requieran las autoridades para sus propósitos de prevención de actividades delictivas, control cambiario o cualquier otro de su competencia.

6. Cumplir las obligaciones mercantiles y tributarias derivadas de su condición de comerciantes.

De acuerdo con las normas legales, el incumplimiento de las obligaciones cambiarias aquí establecidas será sancionado por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales y demás autoridades de control competentes” (resaltado corresponde a las modificaciones introducidas).

9.2.3. La Resolución Externa 5 del 15 de agosto de 2003, reiteró la anterior disposición e incluyó como parte de la actividad de los profesionales cambiarios la compra y venta de cheques de viajero y la necesidad de que tales sujetos envíen la información que inscriban en el registro mercantil a la DIAN. Adicionalmente, les prohibió utilizar denominaciones que pudiesen dar a entender que ostentan la calidad de casas de cambio, reafirmando así, que no son intermediarios del mercado cambiario. Así mismo, dividió la norma en tres partes: la primera relacionada con la prohibición general, la segunda referida a la actividad, y la tercera, alude a las obligaciones de estos profesionales:

“ART. 4º—El artículo 75 de la Resolución Externa 8 de 2000 quedará así:

ART. 75”.—Prohibición.

1. Prohibición: Salvo lo dispuesto en normas especiales de la presente resolución, no está autorizada la realización de depósitos o de cualquier otra operación financiera en moneda extranjera o, en general, de cualquier contrato o convenio entre residentes en el país en moneda extranjera mediante la utilización de las divisas de que trata este título.

2. Profesionales de compra y venta de divisas: Los residentes en el país podrán comprar y vender de manera profesional divisas y cheques de viajero, previa inscripción en el registro mercantil y envío de la información contenida en dicho registro a la DIAN.

Dicha autorización no incluye ofrecer profesionalmente, directa ni indirectamente, servicios tales como negociación de cheques o títulos en divisas, pagos, giros, remesas internacionales ni ningún servicio de canalización a través del mercado cambiario a favor de terceros. Los residentes en el país no podrán anunciarse ni utilizar denominación alguna que dé a entender que tienen la calidad de casas de cambio.

3. Obligaciones: Para poder comprar y vender profesionalmente divisas y cheques de viajero los residentes deberán cumplir, además, las siguientes condiciones:

a) Exigir y conservar una declaración de cambio por sus compraventas de divisas y de cheques de viajero, la cual deberá contener la identificación del declarante, del beneficiario de la operación y demás características que el Banco de la República reglamente de manera general. En dicha reglamentación se definirá el monto a partir del cual deberá exigirse la declaración de cambio.

b) Pagar en efectivo la compra y venta de divisas y de cheques de viajero cuando su monto sea hasta de tres mil dólares de los Estados Unidos de América (US$ 3.000) o su equivalente. Montos superiores deberán pagarlos mediante cheque girado a nombre del vendedor de las divisas, con cláusula que restrinja su libre negociabilidad y para abonar en cuenta.

c) Reportar a la Unidad de Información y Análisis Financiero del Ministerio de Hacienda (UIAF), en los términos que ella disponga, cualquier operación en efectivo, denominada en pesos o divisas, superior a diez mil dólares de los Estados Unidos de América (US$ 10.000).

d) Reportar a la UIAF, en los términos que ella disponga cualquier operación que consideren sospechosa de constituir lavado de activos o de estar relacionada con dinero de origen ilícito.

e) Suministrar la información y prestar la colaboración, que requieran las autoridades para sus propósitos de prevención de actividades delictivas, control cambiario o cualquier otro de su competencia.

f) Cumplir las obligaciones mercantiles y tributarias derivadas de su condición de comerciantes.

De acuerdo con las normas legales, el incumplimiento de las obligaciones cambiarios aquí establecidas será sancionado por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales y demás autoridades de control competentes” (los apartes resaltados corresponden a las modificaciones introducidas).

9.2.4. Posteriormente, con la Circular Reglamentaria Externa DCIN-83 del 21 de noviembre de 2003, el Banco de la República dispuso como obligación de los profesionales cambiarios exigir a sus clientes una declaración de cambio que contenga como mínimo la información prevista en el “Formulario de declaración de cambio por compra y venta de manera profesional de divisas y cheques de viajero”, cuando la operación sea igual o superior a quinientos dólares de los Estados Unidos de América (US$ 500), o su equivalente en otras monedas:

“1.2.1. Compra y venta de manera profesional de divisas y cheque de viajero.

Sin perjuicio de las demás condiciones previstas en el artículo 75 de la Resolución Externa 8 de 2000 J.D., los residente en el país que compren y vendan de manera profesional divisas y cheques de viajero, están obligados a exigir a sus clientes una declaración de cambio que contenga, como mínimo, la información prevista en el Formulario “Declaración de cambio por compra y venta de manera profesional de divisas y cheques de viajero” incluid en esta circular, cuando la operación sea igual o superior a quinientos dólares…”

9.2.5. A su turno, la Resolución Externa 6 del 23 de julio de 2004 también modificó el pluricitado artículo 75 de la Resolución Externa 8 de 2000 en el numeral 2º, precisando que la compra y venta de divisas que efectúan los profesionales cambiarios debe ser en efectivo y que además existe un registro para este tipo de profesionales que fija las condiciones y requisitos para el ejercicio de esa actividad, que es elaborado por la DIAN(6):

“ART. 1º—El numeral 2º del artículo 75 de la Resolución Externa 8 de 2000 quedará así:

2. Profesionales de compra y venta de divisas: Los residentes en el país podrán comprar y vender de manera profesional divisas en efectivo y cheques de viajero, previa inscripción en el registro mercantil y en el registro de profesionales de compra y venta de divisas que establezca la DIAN conforme a los requisitos y condiciones que señale esta entidad. Dicha autorización no incluye ofrecer profesionalmente, directa ni indirectamente servicios tales como negociación de cheques o títulos en divisas, pagos, giros, remesas internacionales ni ningún servicio de canalización a través del mercado cambiario a favor de terceros. Los residentes en el país no podrán anunciarse ni utilizar denominación alguna que dé a entender que tienen la calidad de casas de cambios” (resaltado corresponde a las modificaciones introducidas).

9.2.6. En la Circular Reglamentaria Externa - DCIN 83 del 16 de diciembre de 2004, en el numeral 1.1.2, el Banco de la República les ordenó a estos profesionales exigir de sus clientes la declaración de cambio en original y además en copia:

“1.2.1. Compra y venta de manera profesional de divisas y cheques de viajero.

Sin perjuicio de las demás condiciones previstas en el artículo 75º de la Resolución Externa 8 de 2000 J.D. los residentes en el país que compren y vendan de manera profesional divisas y cheques de viajero están obligados a exigir a sus clientes una declaración de cambio en original y copia que contenga, como mínimo, la información prevista en el Formulario “Declaración de cambio por compra y venta de manera profesional de divisas y cheques de viajero” incluido en esta circular, cuando la operación sea igual o superior a doscientos dólares de los Estados Unidos de América (US$ 200), o su equivalente en otras monedas.

La información de las operaciones que realicen los residentes en el país que compren y vendan de menare profesional divisas y cheques de viajeros deberá conservarse y estar a disposición de la UIAF, DIAN y demás autoridades que la exijan, según su competencia. También deberá enviarse al Banco de la República la información que éste solicite sobre tales operaciones, para efectos estadísticos” (resaltado corresponde a las modificaciones introducidas).

9.2.7. El 3 de junio de 2005, se dispuso nuevamente la modificación del mentado artículo 75, cuando en los artículos 3º y 4º de la Resolución Externa 4 de 2005 se enfatizó sobre la naturaleza de la actividad que desarrollan los profesionales de cambio, agregando el aparte que aparece subrayado para excluir también esa actividad de las operaciones que pueden ejecutar dichos profesionales, de modo que no se confundiera con los intermediarios del mercado cambiario, IMC:

ART. 3º—El numeral 2º del artículo 75 de la Resolución Externa 8 de 2000 quedará así:

2. Los residentes en el país podrán comprar y vender de manera profesional divisas en efectivo y cheques de viajero, previa inscripción en el registro mercantil y en el registro de profesionales de compra y venta de divisas que establezca la DIAN conforme a los requisitos y condiciones que señale esa entidad. Dicha autorización no incluye ofrecer profesionalmente, directa ni indirectamente, servicios tales como negociación de cheques o títulos en divisas, pagos, giros, remesas internacionales, distribución y venta de tarjetas débito prepago, recargables o no, e instrumentos similares emitidos por entidades del exterior, ni ningún servicio de canalización a través del mercado cambiario a favor de terceros. Los residentes en el país no podrán anunciarse ni utilizar denominación alguna que dé a entender que tienen la calidad de casas de cambio”.

ART. 4º—Adicionase el artículo 75 de la Resolución Externa 8 de 2000 con el siguiente parágrafo:

“PAR. 1º—El registro de profesionales de compra y venta de divisas que establezca la DIAN conforme a lo dispuesto en el presente artículo podrá contemplar requisitos y condiciones especiales para las zonas de frontera”.

9.2.8. Finalmente, mediante Resolución Externa 7 del 22 junio de 2005 se modificó la Resolución Externa 6 de 2004, y en su artículo primero decidió otorgarles un plazo de seis (6) meses para que acreditaran los requisitos y condiciones que la DIAN había exigido para su ejercicio:

“ART. 1º—Los residentes en el país que compren y vendan divisas de manera profesional tendrán un plazo adicional de seis meses al previsto en el artículo 3º de la Resolución Externa 6 de 2004 para acreditar el cumplimiento de los requisitos y condiciones exigidos por la DIAN para el registro de profesionales de compra y venta de divisas y obtener la inscripción correspondiente”.

9.2.9. El anterior es el panorama normativo al que deben sujetarse los profesionales de cambio, cuando compran y venden divisas o cheques de viajero, de lo cual se puede extraer lo siguiente:

— Sólo pueden comprar y vender divisas en efectivo y cheques de viajero los residentes en el país que desempeñen esa actividad de manera profesional.

— Deben inscribirse en el registro mercantil y enviar dicha información a la DIAN. Además deben inscribirse en el registro de profesionales de compra y venta de divisas de la DIAN.

— Las personas que se dediquen a ello deberán exigir una declaración de cambio en original y copia por sus compraventas de divisas y cheques de viajero.

— Dicha declaración debe contener, como mínimo, la información prevista en el formulario “Declaración de cambio por compra y venta de manera profesional de divisas y cheques de viajero”, siempre que la operación sea igual o superior a doscientos dólares de los Estados Unidos de América.

— No pueden ofrecer profesionalmente, directa ni indirectamente, servicios tales como negociación de cheques o títulos en divisas, pagos, giros, remesas internacionales, distribución y venta de tarjetas débito prepago, recargables o no, e instrumentos similares emitidos por entidades del exterior, ni ningún otro servicio de canalización a través del mercado cambiario a favor de terceros, toda vez que ellos no son intermediarios del mercado cambiario, IMC.

9.3. Declaración de cambio. Compra y venta de manera profesional de divisas y cheques de viajero.

9.3.1. Al aplicar tales presupuestos al caso concreto, se observa que en el cuaderno de anexos de la demanda obra el certificado de existencia y representación legal de la sociedad Cambios Fast S.A., y que en el objeto social se describe lo siguiente:

“Objeto social: la sociedad tendrá como objeto social principal la compra y venta de manera profesional de divisas en efectivo y cheques de viajero. En desarrollo de su objeto social y para el cumplimiento del mismo la sociedad...”(7).

9.3.2. En tal orden, siendo la demandante profesional cambiario, debió fijar en las declaraciones de cambio la información contenida en el formulario a que se ha aludido anteriormente:

sent2007-90049.JPG
 

Vemos entonces cómo, en atención a lo que se ordena en el artículo 75 de la Resolución 8 de 2000, quien compre o venda divisas de manera profesional debe exigir de sus clientes una declaración de cambio que contenga “como mínimo, la información prevista en el formulario “Declaración de cambio por compra y venta de divisas y cheques de viajero”.

Así las cosas, la información a que se refiere tal formulario es: (i) la identificación del residente que compra y vende divisas y cheques de viajero de manera profesional; (ii) Identificación del beneficiario; (iii) Identificación del declarante; y (iv) Descripción de la operación. Aparece también el formulario un espacio para la firma del declarante y la huella del índice derecho.

En tal contexto, es claro que cuando los profesionales del cambio le exigen una declaración cambiaria a sus clientes deben tener en cuenta el formulario tantas veces citado.

9.3.3. La controversia surge entonces de determinar si le es exigible a quienes efectúan este tipo de operaciones del mercado libre, la suscripción de tales declaraciones y estampar la huella, pues los actos administrativos censurados precisamente sancionan el que una serie de declaraciones no hayan sido suscritas o no aparezca la huella. El siguiente es el cuadro elaborado por la DIAN en las resoluciones impugnadas en las que especifica las falencias:

sent2007-90049-1.JPG
 

9.3.4. Revisadas y estudiadas las normas, es claro que las declaraciones de cambio que deben reposar en las oficinas de los operadores del mercado libre debe contener mínimamente los datos que aparecen en el formulario, y como en tal documento se encuentra el espacio para la firma y la huella de la persona natural o jurídica que vende o compra divisas, para la Sala la carencia de tal información constituye una infracción a una disposición cambiaria.

Vistas las anteriores consideraciones, la Sala debe concluir que existe un fundamento legal preciso que ordena a los profesionales de cambio a conservar las copias de las declaraciones de cambio suscritas por quien vende o compra divisas en el mercado libre.

9.4. La sanción aplicada.

La DIAN en la Resolución 03-072-193-610 del 20 de septiembre de 2006 invocó la aplicación del literal “a.a.” del artículo primero del Decreto 1074 de 1999, arguyendo que se trata de una sanción genérica, establecida por el Legislador para aquellas infracciones del régimen cambiario no descritas específicamente en los demás literales que trata ese artículo.

La disposición es del siguiente tenor:

“ART. 1º— El artículo 3º del Decreto-Ley 1092 de 1996 quedará así:

“ART. 3º—Sanción. Las personas naturales o jurídicas y entidades que infrinjan el régimen cambiario en operaciones cuya vigilancia y control sea de competencia de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, serán sancionadas con la imposición de multa que se liquidará de la siguiente forma:

(…).

“aa) Por las demás infracciones no contempladas en los literales anteriores, derivadas de la violación de las normas que conforman el régimen cambiario y que se refieran a operaciones de competencia de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, la multa será de diez (10) salarios mínimos legales mensuales por cada operación”.

Para que exista violación de las normas que conforman el régimen cambiario, deben existir disposiciones claras acerca de las obligaciones que incumben a quienes intervienen en el mercado cambiario.

Así, en el evento de que no exista certeza de si una conducta le es exigible a cualquiera de los sujetos que intervienen en él, no procede la invocación de incumplimiento o desconocimiento de este régimen, y por contera, tampoco procede la aplicación de sanción alguna.

Ahora, es pertinente el que no llegue a confundirse el que se haya aplicado una sanción genérica como la anotada, a que pueda sancionarse una conducta genérica; pues como se explicó anteriormente, los comportamientos a los que se encuentran obligados los ciudadanos deben estar previstos en una norma de manera clara, de modo que pueda exigirse un cumplimiento unívoco y, eventualmente, legitimarse la imposición de una sanción.

Es por ello, que encuentra esta Sala que no se apartaron del ordenamiento jurídico las decisiones emitidas en las resoluciones 762 del 28 de marzo de 2006 y 1176 del 20 de septiembre del mismo año, cuando impusieron la sanción de multa a la sociedad Cambios Fast S.A., y por ello, procederá a confirmar lo decidido por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca.

9.5. Corrección de las declaraciones.

Tanto la Circular Reglamentaria Externa - DCIN 83 del 16 de diciembre de 2006 numeral 1.6, así como el parágrafo del artículo 1º de la Resolución Externa 8 del 5 de mayo de 2000, dispusieron que las declaraciones de cambio podrían ser corregidas a través del diligenciamiento de una nueva declaración de cambio, siempre que se presente dentro de los quince (15) días hábiles siguientes a la fecha de la presentación de la declaración inicial. De no hacerlo en ese término se entiende como definitiva:

1.6. Corrección a las declaraciones

La declaración de cambio podrá ser objeto de correcciones mediante el diligenciamiento de una nueva declaración de cambio que se entregará a la misma entidad a la cual se presentó la declaración inicial.

La corrección a una declaración deberá ser efectuada dentro de los quince (15) días hábiles siguientes a la fecha de la presentación de la declaración inicial y ante el mismo intermediario del mercado cambiario al cual se hizo entrega de la declaración correspondiente. La declaración que no se corrija dentro de este periodo se entenderá definitiva.

En el caso de las declaraciones que se presentan a través de las cuentas corrientes de compensación, el lazo de los quince (15) días hábiles para corregirlas se cuenta a partir de la fecha de integración de la transmisión electrónica del formulario 10 “Relación de operaciones cuenta corriente de compensación”.

Los campos correspondientes a NIT del intermediario del mercado cambiario o código de la cuenta corriente de compensación y el número y fecha de la declaración de cambio no podrán ser objeto de corrección.

(…)”.

En tal escenario, la norma otorga a elección del interesado la posibilidad de corregir sus declaraciones, una vez se advertidos los errores por la DIAN, de modo que, no es un deber de este ente correr un traslado especial para esos efectos, pues no se prevé un procedimiento administrativo que disponga la forma como se deben adelantar las correcciones, sino que, se repite, es meramente facultativo de quienes hayan sido requeridos por el incorrecto diligenciamiento de la declaración de cambio.

Es por tal razón que no puede declararse la prosperidad de este cargo.

FALLA:

1. La Sala se declara INHIBIDA para pronunciarse sobre la legalidad del acto de formulación de cargos expedido por la DIAN contra la sociedad Cambios Fast S.A. de conformidad con lo expuesto en la parte motiva de esta providencia.

2. CONFIRMAR la sentencia apelada.

Cópiese, notifíquese, publíquese y cúmplase.»

(4) Expediente 1999-02113. Actora: Comercializadora de Electromotores Coelmo Ltda., M.P. Dr. Gabriel E. Mendoza Martelo.

(5) Consejo de Estado. Sección Primera. Sentencia del 22 de mayo de 2008 proferida dentro del proceso número 2000-02738, C.P. Camilo Arciniegas Andrade.

(6) Las siguientes resoluciones expedidas por la DIAN fijan las condiciones y requisitos para que una persona puede ejercer su actividad como profesional de cambio: Resolución DIAN 3416 de 2006; Resolución DIAN 396 de 2005; Circular Externa DIAN 00105/ 2005; Resolución DIAN 07860 de 2006; Resolución DIAN 0425/2008; Resolución DIAN 3251/2009; Resolución DIAN 05610 de 2005; y Resolución DIAN 2099 y 2481 de 2009.

(7) Folio 1.