Sentencia 2009-00050 de febrero 26 de 2013

 

Sentencia 2009-00050 de febrero 26 de 2013

CONSEJO DE ESTADO 

SALA PLENA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

Rad.: 11001-03-15-000-2009-00050-00(REV)

Consejero Ponente:

Dr. Mauricio Fajardo Gómez

Bogotá, D.C., febrero veintiséis de dos mil trece.

Actor: Constructora M.R.M Ltda. Inversiones Inmobiliarias.

Demandado: Superintendencia de Notariado y Registro.

EXTRACTOS: «II. Consideraciones.

1. Impedimento magistrados.

Ante las manifestaciones de impedimento presentadas por los señores Consejeros de Estado doctores Susana Buitrago Valencia y Hugo Fernando Bastidas Bárcenas para conocer de este proceso, por hallarse incursos en la causal prevista en el numeral 2º del artículo 150 del Código de Procedimiento Civil, dado que en su condición de Magistrados del Tribunal Administrativo de Cundinamarca intervinieron en la discusión, aprobación y suscripción de la sentencia de 9 de octubre de 2003(7), la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo de esta corporación resolvió, mediante providencia de 19 de enero de 2010, aceptar los impedimentos manifestados y, en consecuencia, separarlos del conocimiento del presente asunto(8).

2. Importante resulta advertir que el recurso extraordinario en estudio fue interpuesto dentro del término que establece el artículo 187 del Código Contencioso Administrativo(9), y, de acuerdo con lo preceptuado en el artículo 186(10) de dicho estatuto, la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo tiene competencia para desatarlo.

El recurso extraordinario de revisión, como tal, constituye una excepción a la cosa juzgada que imprime a la sentencia ejecutoriedad y firmeza, por lo cual en caso de que prospere hay lugar a que el sentenciador extraordinario sustituya la decisión adoptada en la sentencia que por tal razón resulte infirmada. En esta medida, quien ejerce el recurso extraordinario tiene la elemental obligación de indicar con precisión cuál es la causal que invoca y, por sobre todo, debe señalar con claridad y exactitud cuáles son los motivos, las razones y especialmente los hechos que le sirven de fundamento y la configuran, excluyendo razones de inconformidad para con el fallo atacado que no estén estrechamente relacionadas con la causal invocada.

Previo a pronunciarse sobre los aspectos alegados por la recurrente, la Sala denota la dificultad técnica que afecta la sustentación del recurso extraordinario en estudio, comoquiera que se invoca en el sub exámine la causal establecida en el numeral 6º del artículo 188 del Código Contencioso Administrativo, modificado por el artículo 41 de la Ley 446 de 1998, sin efectuar una correcta sustentación del cargo, puesto que para ello no es suficiente ni admisible una censura de carácter general acerca del contenido del proceso, ni puede ser de recibo la referencia generalizada de normas de carácter constitucional y legal para estructurar un cargo amparándose en alguna de las causales de revisión extraordinaria, sino que se requiere de la exposición clara y precisa de las razones o motivos que, de acuerdo con el cargo formulado, configuran la causal, puesto que sólo en la medida en que el recurrente demuestre, mediante una adecuada sustentación, cómo la sentencia impugnada incurrió en la causal señalada en el artículo 188 del Código Contencioso Administrativo, podrá llegar a establecerse si efectivamente tal causal se ha configurado.

En el sub exámine se invocó la causal de revisión extraordinaria que consagra el numeral 6º del artículo 188 del Código Contencioso Administrativo, modificado por el artículo 41 de la Ley 446 de 1998, que a la letra reza:

“ART.188.—Causales de revisión. Son causales de revisión:

(…).

6. “Existir nulidad originada en la sentencia que puso fin al proceso y contra la que no procede recurso de apelación.

(…)”.

Como se observa, la resumida claridad del supuesto de hecho contenido en la causal invocada exige la presencia de tres realidades: i) que exista nulidad procesal; ii) que tal nulidad se origine en una sentencia que ponga fin al proceso y iii) que contra dicha sentencia no proceda recurso de apelación.

Constatado por la Sala que el recurso extraordinario fue interpuesto en contra de una providencia proferida por el Consejo de Estado en segunda instancia, puede decirse que en el caso que ahora se examina se encuentra acreditado que el fallo impugnado por vía extraordinaria corresponde, precisamente, a una sentencia que pone fin al proceso y contra la cual no procede recurso de apelación. Así las cosas, resulta indispensable detenerse en el análisis que incumbe a la primera de las exigencias aludidas, esto es “que exista nulidad en la sentencia impugnada”.

Para averiguar por las razones en virtud de las cuales podría alegarse y declararse una nulidad procesal, la Sala debe encaminarse por el contenido del artículo 267 del Código Contencioso Administrativo:

“ART. 267.—Aspectos no regulados. En los aspectos no contemplados en este código se seguirá el Código de Procedimiento Civil en lo que sea compatible con la naturaleza de los procesos y actuaciones que correspondan a la jurisdicción en lo contencioso administrativo”.

Y por esa senda, se debe tener en cuenta que el artículo 140 del Código de Procedimiento Civil regula las nulidades procesales bajo el siguiente tenor literal:

“ART. 140.—Modificado por el Decreto 2282 de 1989, artículo 1º, núm. 80. Causales de nulidad. El proceso es nulo en todo o en parte, solamente en los siguientes casos:

1. Cuando corresponda a distinta jurisdicción.

2. Cuando el juez carece de competencia.

3. Cuando el juez procede contra providencia ejecutoriada del superior, revive un proceso legalmente concluido o pretermite íntegramente la respectiva instancia.

4. Cuando la demanda se tramite por proceso diferente al que corresponde.

5. Cuando se adelanta después de ocurrida cualquiera de las causales legales de interrupción o de suspensión, o si en estos casos se reanuda antes de la oportunidad debida.

6. Cuando se omiten los términos u oportunidades para pedir o practicar pruebas o para formular alegatos de conclusión.

7. Cuando es indebida la representación de las partes. Tratándose de apoderados judiciales esta causal solo se configurará por carencia total de poder para el respectivo proceso.

8. Cuando no se practica en legal forma la notificación al demandado o a su representante, o al apoderado de aquel o de este, según el caso, del auto que admite la demanda o del mandamiento ejecutivo, o su corrección o adición.

9. Cuando no se practica en legal forma la notificación a personas determinadas, o el emplazamiento de las demás personas aunque sean indeterminadas, que deban ser citadas como partes, o de aquellas de deban suceder en el proceso a cualquiera de las partes, cuando la ley así lo ordena, o no se cita en debida forma al Ministerio Público en los casos de ley.

Cuando en el curso del proceso se advierta que se ha dejado de notificar una providencia distinta de la que admite la demanda, el defecto se corregirá practicando la notificación omitida, pero será nula la actuación posterior que dependa de dicha providencia, salvo que la parte a quien se dejó de notificar haya actuado sin proponerla.

PAR.—Las demás irregularidades del proceso se tendrán por subsanadas, si no se impugnan oportunamente por medio de los recursos que este código establece”.

Sobre este aspecto ha sido reiterada la jurisprudencia de la corporación, entre otras, en sentencia de 11 de mayo de 1993, Expediente Rev-93, en el siguiente sentido:

“Así por ejemplo, la nulidad que tiene origen en la sentencia puede ocurrir, en conformidad con la disposición referida(11) cuando se provee sobre aspectos para los que no tiene el juez jurisdicción o competencia (nums. 1 y 2); cuando, sin ninguna otra actuación, se dicta nueva sentencia en proceso terminado normalmente por sentencia firme, o sin más actuación se dicta sentencia después de ejecutoriado el auto por el cual hubiera sido aceptado el desistimiento, aprobada la transacción o declarada la perención del proceso, porque así se revive un proceso legalmente concluido, o cuando se dicta sentencia como única actuación, sin el previo trámite correspondiente, porque así se pretermite íntegramente la instancia; o cuando se condena al demandado por cantidad superior o por objeto distinto del pretendido en la demanda o por causa diferente de la invocada en esta, o se condena a quien no ha sido parte en el proceso, porque con ello, en lo concerniente, también se pretermite íntegramente la instancia (num. 3); o cuando sin más actuación, se profiere sentencia después de ocurrida cualquiera de las causas legales de interrupción o suspensión o, en estos casos, antes de la oportunidad debida (num. 5), entre otros eventos”.

En criterio de la parte recurrente, en el caso que aquí se examina al momento de valorarse en el fallo recurrido de manera extraordinaria las pruebas que se practicaron al interior del proceso ordinario de nulidad y restablecimiento del derecho, se habrían dejado de apreciar en su esencia y contenido determinados elementos acreditativos y se le habría dado un alcance distinto del que, a juicio del recurrente, se ha debido aplicar.

En el texto de la demanda con la cual se promovió el recurso extraordinario de revisión, no observa la Sala que la parte actora hubiere expuesto de alguna manera la configuración de por lo menos una de las causales de nulidad procesal aludidas. Ni siquiera atendiendo que “no es la nominación de la causal de nulidad lo que habilita su estudio, sino la sustentación fáctica que de ella se haga”(12), resulta posible deducir, de lo planteado por la recurrente, que esté dada alguna causal de nulidad, cuya existencia resulta indispensable para que a su vez pueda operar la causal de revisión invocada.

Como lo ha precisado la Sala en anteriores pronunciamientos, el “Recurso Extraordinario de Revisión es un medio de impugnación excepcional de las sentencias, cuyo objeto es el rompimiento de la cosa juzgada, según la cual, una vez en firme la sentencia no es procedente una nueva discusión sobre el asunto ya resuelto. Por ello, para que este recurso sea viable y prospere, es imperativo comprobar la existencia de un motivo o causal de revisión, que de manera inequívoca demuestre la aptitud suficiente para variar los resultados de la decisión”(13).

Sobre la causal sexta de revisión ha precisado la Sala que para que proceda la nulidad con motivo de la revisión, la irregularidad debe originarse en la sentencia. No se trata de controvertir la corrección o incorrección del juzgamiento, ni de corregir los errores de apreciación de los hechos y/o de las pruebas, en que a juicio del recurrente hubiera podido incurrir el fallador, pues eso equivaldría a convertir el recurso en un juicio contra el fondo de la sentencia, discutiendo nuevamente los hechos ya dilucidados con fuerza de cosa juzgada, sino de verificar que se atiendan las reglas procesales propias de la sentencia que de incumplirse viciarían su validez(14).

La Sala vislumbra que los planteamientos expuestos en el recurso extraordinario que aquí se examina, están orientados a sostener que el ad quem, en el fallo de 2ª instancia, no habría acertado en la apreciación de los hechos y en la valoración de las pruebas allegadas al proceso. Así pues, con base en argumentos de fondo se intenta configurar una vía de hecho como causal de revisión, lo cual no incumbe a la causal de nulidad originada en la sentencia, que es la que se invoca en la correspondiente demanda.

De conformidad con las consideraciones de la providencia impugnada, no existió nexo causal entre el perjuicio alegado por la parte actora y la expedición de los actos acusados, si se tienen en cuenta los oficios cruzados entre el arquitecto del proyecto urbanístico y el Curador Urbano Nº 1, demostrándose así “…que con anterioridad a la expedición de los actos acusados, y debido a la coyuntura económica del país y la falta de créditos hipotecarios, la actora había desistido de construir el proyecto denominado “Mirador Reservado”, lo cual descarta de plano el perjuicio alegado”.

Ahora bien, que el demandante no esté de acuerdo con la valoración que el ad quem le dio al acervo probatorio en que se sustentó el fallo recurrido de manera extraordinaria, es un asunto que corresponde al fondo del litigio, sobre el cual no es posible reabrir el debate por la vía del recurso extraordinario de revisión.

Dilucidado lo anterior, no encuentra la Sala razones para acceder a la prosperidad del recurso extraordinario de revisión interpuesto, pues los argumentos esbozados no se adecúan a la hipótesis normativa que permite tipificar la nulidad originada en la sentencia, como causal de revisión extraordinaria.

Ordena el artículo 186 del Código Contencioso Administrativo que de “los recursos contra las sentencias dictadas por la Secciones o Subsecciones del Consejo de Estado conocerá la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo, con exclusión de los Consejeros de la sección que profirió la decisión”, razón por la cual se deja constancia de que los señores Magistrados que integran la Sección Primera de la Sala Contenciosa Administrativa se abstuvieron de participar en la discusión y adopción de la presente providencia.

Costas.

En lo que concierne a la condena en costas en el presente asunto, el Código Contencioso Administrativo no hace referencia sobre este aspecto cuando a la parte recurrente le sea desestimado el recurso extraordinario de revisión, situación que sí fue regulada explícitamente cuando el que resulta desestimado es el recurso extraordinario de súplica(15).

Por lo anterior se acudirá a lo dispuesto en el artículo 171 del Código Contencioso Administrativo, que establece: “En todos los procesos, con excepción de las acciones públicas, el juez, teniendo en cuenta la conducta asumida por las partes, podrá condenar en costas a la vencida en el proceso, incidente o recurso, en los términos del Código de Procedimiento Civil” y en atención a que no se evidencia que la parte recurrente hubiere actuado con temeridad, no habrá lugar a condenarla en costas.

Por lo expuesto, el Consejo de Estado, en Sala Plena de lo Contencioso Administrativo, administrando justicia en nombre de la República de Colombia y por autoridad de la ley,

FALLA:

1. DECLARASE INFUNDADO el recurso extraordinario de revisión impetrado contra la sentencia proferida por la Sección Primera, de esta Corporación, el día 18 de abril de 2007, dentro del proceso promovido por La Fiduciaria Cooperativa de Colombia - Fidubancoop en liquidacion (antes Fiducoop) y la Constructora M.R.M. Limitada Inversiones Inmobiliarias contra la Superintendencia de Notariado y Registro.

2. Sin condena en costas.

3. Ejecutoriada esta providencia devuélvase el expediente al tribunal de origen.

Cópiese, notifíquese y cúmplase».

 

(7) Folio 523 a 546 del Cuaderno 2 del Expediente 11001232400319990831.

(8) Folios 220 a 223 del Cuaderno principal del expediente del recurso extraordinario de revisión.

(9) “ART. 187.—Término para interposición del recurso. El recurso deberá interponerse dentro de los dos (2) años siguientes a la ejecutoria de la respectiva sentencia.”

(10) “ART. 186.—Competencia. De los recursos contra las sentencias dictadas por las Secciones o Subsecciones del Consejo de Estado conocerá la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo con exclusión de los Consejeros de la Sección que profirió la decisión, sin perjuicio de que estos <sic> puedan ser llamados a explicarlas”.

(11) Se refiere al artículo 140 del Código de Procedimiento Civil.

(12) Sentencia de 7 de diciembre de 1999, Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil y Agraria. referencia: Expediente C-5037.

(13) Sentencias de Sala Plena de 1º de junio de 2005, Exp. Rev-062 M.P. Ligia López Díaz.

(14) Sentencias de Sala Plena de 11 de mayo de 1998, Exp. Rev-93 M.P. Mario Alario Méndez y 13 de abril de 2004 Exp. Rev-132 M.P. María Inés Ortiz Barbosa.

(15) inciso 4º del artículo 194 del Código Contencioso Administrativo. “(…) Si el recurso es desestimado, la parte recurrente será condenada en costas, para lo cual se aplicarán las normas previstas en el Código de Procedimiento Civil. (…)”.