Sentencia 2009-00425 de diciembre 7 de 2017

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN PRIMERA

Ref.: Expediente 11001-03-24-000-2009-00425-00.

Consejera Ponente:

Dra. María Elizabeth García González.

Acción de nulidad y restablecimiento del derecho.

Actora: CENTUR MARCAS S.A.

TESIS: LA MARCA CUESTIONADA “SUITE NIGHT SPRING” ES CONFUNDIBLE CON LA MARCA “SPRING” PREVIAMENTE REGISTRADA, EN CUANTO COINCIDEN EN LA PARTÍCULA “SPRING” Y LOS VOCABLOS “SUITE” y “NIGHT" SON DE USO COMÚN EN LA CLASE 35 INTERNACIONAL Y, POR ENDE, NO PUEDEN TENERSE EN CUENTA EN EL ANÁLISIS, ADEMÁS DE QUE DICHAS MARCAS TIENEN CONEXIÓN COMPETITIVA, RAZÓN POR LA CUAL NO PUEDEN COEXISTIR PACÍFICAMENTE EN EL MERCADO.

Bogotá, D.C., siete de diciembre de dos mil diecisiete.

EXTRACTOS: «V. Consideraciones de la Sala

Debe la Sala, en primer término, pronunciarse sobre la excepción de caducidad propuesta por la SIC.

En relación con el aspecto relativo al fenómeno jurídico de haber operado la caducidad de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho ejercitada, no le asiste la razón a la entidad demandada, ya que si el acto que puso fin a la vía gubernativa, esto es, la Resolución 7872 de 24 de febrero de 2009, “Por la cual se resuelve un recurso de apelación”, fue notificado al representante de la parte demandante el 18 de marzo de 2009, el término de cuatro (4) meses señalado en el artículo 136, numeral 2º, del Código Contencioso Administrativo, debe contarse a partir del día siguiente de haberse practicado dicha diligencia, vale decir, el 19 de marzo de 2009 y debió vencer el 19 de julio de 2009, pero como quiera que ese día fue domingo, se extendió el cómputo hasta el día hábil subsiguiente, el 21 de julio de 2009, conforme a lo preceptuado en el artículo 62 del Código de Régimen Político y Municipal.

De acuerdo con lo expuesto, si la demanda fue presentada en la Secretaría de la Sección Primera del Consejo de Estado el 21 de julio de 2009, según consta a folio 147 vuelto del cuaderno principal, se hizo, en consecuencia, en legal forma, según lo dispuesto en el ya enunciado artículo 136.

Al respecto, vale la pena aclarar que, en el caso bajo estudio, el acto administrativo que puso fin a la vía gubernativa fue la antes citada Resolución 7872 de 24 de febrero de 2009, que resolvió el recurso de apelación y no la Resolución 53278 de 18 de diciembre de 2008, por la cual se concedió el registro de la marca mixta “SUITE NIGHT SPRING”, para distinguir los servicios de la Clase 35 de la Clasificación Internacional de Niza, conforme lo señaló la SIC en la contestación de la demanda.

Así pues, habrá de declararse no probada la excepción de caducidad propuesta, conforme se dispondrá en la parte resolutiva de esta providencia.

Ahora bien, la SIC, a través de la citada Resolución 7872 de 24 de febrero de 2009, negó el registro de la marca “SUITE NIGHT SPRING” (mixta), para distinguir los servicios de la clase 35(3) de la Clasificación Internacional de Niza, por considerar que es similar a la marca previamente registrada “SPRING” (nominativa), que distingue productos de la Clase 24 Internacional.

Por su parte, la actora alegó que los signos enfrentados no generan confusión en el público consumidor, dado que el signo cuestionado posee suficiente distintividad.

Así mismo, adujo que la que las marcas enfrentadas han coexistido de forma pacífica, por lo que los consumidores pueden identificar el origen empresarial de cada una de ellas, además de que es titular de los derechos adquiridos que tiene sobre el signo “SPRING” registrado en diversas clases y sobre la marca “SUITE NIGHT SPRING” (mixta), derivados de su registro en las Clases 10ª y 20 de la Clasificación internacional de Niza, los cuales son extensivos a la Clase 35, en virtud de su complementariedad y conexidad.

El tribunal, en la interpretación prejudicial, solicitada por esta corporación consideró que para el caso sub examine sólo es viable la interpretación del artículo 136, literal a), de la Decisión 486 de 2000, de la CAN, “teniendo en cuenta que el presente caso versa sobre una causal de irregistrabilidad relativa por riesgo de confusión”.

Corresponde entonces a la Sala determinar si, de conformidad con las normas de la Decisión 486 de 2000, de la CAN, procedía el registro de la marca “SUITE NIGHT SPRING” (mixta) para la Clase 35 de la Clasificación Internacional de Niza.

Los textos de las normas aludidas, son los siguientes:

Decisión 486.

“[…].

ART. 136.No podrán registrarse como marcas aquellos signos cuyo uso en el comercio afectara indebidamente un derecho de tercero, en particular cuando: 

sean idénticos o se asemejen, a una marca anteriormente solicitada para registro o registrada por un tercero, para los mismos productos o servicios, o para productos o servicios respecto de los cuales el uso de la marca pueda causar un riesgo de confusión o de asociación; 

[…]”.

De acuerdo con la jurisprudencia del tribunal, un signo puede registrarse como marca si reúne los requisitos de distintividad y susceptibilidad de representación gráfica y, además, si no está incurso en ninguna de las causales de irregistrabilidad señaladas en los artículos 135 y 136 de la Decisión 486 de 2000, de la CAN.

Con el fin de realizar el examen de registrabilidad de las marcas en conflicto, es preciso adoptar las reglas que para el cotejo marcario, ha señalado el tribunal en este proceso, así:

“1.4. Igualmente, al proceder a cotejar los signos en conflicto se deberá observar las siguientes reglas para el cotejo de marcas:

a) La comparación debe efectuarse sin descomponer los elementos que conforman el conjunto marcario; es decir, cada uno debe analizarse con una visión de conjunto, teniendo en cuenta su unidad fonética, ortográfica, gráfica (o figurativa) y conceptual o ideológica.

b) En la comparación se debe emplear el método del cotejo sucesivo; esto es, se debe analizar un signo y después el otro. No es procedente realizar un análisis simultáneo, pues el consumidor difícilmente observará los signos al mismo tiempo, sino que lo hará en momentos diferentes.

c) El análisis comparativo debe enfatizar las semejanzas y no las diferencias, pues es en las semejanzas en las que se puede percibir el riesgo de confusión o de asociación.

d) Al realizar la comparación es importante colocarse en el lugar del consumidor medio, pues de esta manera es posible advertir cómo el producto o servicio es percibido por el consumidor. El criterio del consumidor medio es de gran relevancia en estos casos, ya que estamos frente a productos que se dirigen a la población en general”.

Para efectos de realizar el cotejo, a continuación se presentan las marcas en conflicto, así:

z1
 

MARCA SOLICITADA PARA REGISTRO (MIXTA)

z2
 

MARCA PREVIAMENTE REGISTRADA (DENOMINATIVA)

Ahora, como en el presente caso se va a cotejar una marca mixta, como lo es la solicitada por la sociedad actora, con otra marca denominativa, previamente registrada, en favor del tercero interesado en las resultas del proceso, es necesario establecer el elemento que predomina, para lo cual se requiere que el examinador se ubique en el lugar del consumidor con el fin de determinar cuál de los elementos es el que capta con mayor facilidad y recuerda en el mercado.

La Sala observa que el elemento denominativo es el predominante en la marca controvertida, no así la gráfica que la acompaña, pues su sola lectura es la que trae en la mente del consumidor las palabras que distingue, sin que la parte gráfica sea de relevancia, amén de que si los productos amparados bajo las mismas son solicitados a un expendedor se hace por su denominación y no por la descripción de aquella.

Igual sucede con la marca previamente registrada en la cual prevalece el elemento denominativo.

Sobre el particular, es menester precisar que la interpretación prejudicial enfatiza en que si el elemento determinante es el denominativo, el cotejo deberá realizarse de conformidad con las siguientes reglas para la comparación entre signos denominativos:

“2.4. […].

a) Ubicación de las palabras en el signo denominativo compuesto. La primera palabra genera mayor poder de recordación en el público consumidor.

b) Impacto en la mente del consumidor de conformidad con la extensión de la palabra. Las palabras más cortas, por lo general, tienen mayor impacto en la mente del consumidor.

c) Impacto en la mente del consumidor de conformidad con la sonoridad de la palabra. Entre más fuerte sea la sonoridad de la palabra, esta podría tener mayor impacto en la mente del consumidor.

d) Analizar si la palabra es evocativa y su fuerte proximidad con los productos o servicios que ampara el signo. Entre mayor sea la proximidad del signo evocativo con los productos o servicios que ampara, tendrá un mayor grado debilidad. En este caso, la palabra débil no tendría relevancia en el conjunto.

e) Analizar si la palabra es genérica, descriptiva o de uso común. Las palabras genéricas, descriptivas o de uso común se deben excluir del cotejo de marcas.

f) Analizar el grado de distintividad de la palabra teniendo en cuenta otros signos ya registrados. Si la palabra que compone un signo es una marca notoriamente conocida, tendrá mayor relevancia. Si la palabra que compone un signo es el elemento estable en una marca derivada, o es el elemento que conforma una familia de marcas, tendrá mayor relevancia. Se debe analizar cualquier otra situación que le otorgue mayor distintividad, para de esta manera determinar la relevancia en el conjunto”.

Ahora bien, es claro que la causal de irregistrabilidad consagrada en el literal a), del artículo 136 de la Decisión 486 de 2000, de la CAN, exige que se consideren probados dos requisitos. De una parte, la semejanza determinante de error en el público consumidor y, de otra, la identidad o similitud entre los productos que se pretenden proteger con el signo, a punto de poder causar confusión en aquél.

Siendo ello así, la Sala procederá a analizar las características propias de los signos en conflicto, respecto a sus semejanzas ortográficas, fonéticas e ideológicas, con el fin de determinar el grado de confusión que pueda existir entre los mismos.

Para el efecto, es necesario considerar los siguientes conceptos aludidos en la precitada interpretación prejudicial:

“1.3. […].

a) Fonética: Se refiere a la semejanza de los sonidos de los signos en conflicto. La determinación de tal similitud depende, entre otros elementos, de la identidad en la sílaba tónica o de la coincidencia en las raíces o terminaciones; sin embargo, deben tenerse también en cuenta las particularidades de cada caso, con el fin de determinar si existe la posibilidad real de confusión entre los signos confrontados.

b) Ortográfica: Se refiere a la semejanza de las letras de los signos en conflicto desde el punto de vista de su configuración; esto es, tomando en cuenta la secuencia de vocales, la longitud de la o las palabras, el número de sílabas, las raíces, o las terminaciones comunes de los signos en conflicto, los cuales pueden inducir en mayor grado a que el riesgo de confusión sea más palpable u obvia.

c) Conceptual o ideológica: Se configura entre signos que evocan una idea y/o valor idéntico y /o semejante

d) Gráfica (o figurativa): Se refiere a la semejanza de los elementos gráficos de los signos en conflicto, tomando en cuenta los trazos del dibujo o el concepto que evocan”(4).

Respecto a la similitud ortográfica entre las marcas “SUITE NIGHT SPRING” y “SPRING”, es preciso indicar que en ambas marcas coincide la expresión “SPRING”; y que el signo cuestionado, a diferencia de la marca previamente registrada, es compuesto, al estar conformado además por las expresiones “SUITE” y “NIGHT”.

En tratándose de las marcas compuestas, esta Sección en sentencia de 22 de mayo de 2014(5), precisó:

“Sobre las marcas compuestas, indica el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina en su interpretación prejudicial allegada, lo siguiente:

“Al examinar un signo compuesto, la autoridad nacional deberá analizar el grado de distintividad de los elementos que lo componen, y así proceder al cotejo de los signos en conflicto.

Sobre lo anterior el tribunal ha manifestado:

“En el supuesto de solicitarse el registro como marca de un signo compuesto, caso que haya de juzgarse sobre su registrabilidad, habrá de examinarse especialmente la relevancia y distintividad de los vocablos que lo conforman. Existen vocablos que dotan al signo de ‘(…) la suficiente carga semántica que permita una eficacia particularizadora que conduzca a identificar el origen empresarial (…)’. (Sent. del Proceso 13-IP-2001, ya citada). Por tanto, si existe un nuevo vocablo que pueda claramente dar suficiente distintividad al signo, podrá ser objeto de registro” (Proceso 50-IP-2005. Interpretación prejudicial de mayo 11/2005, publicada en Gaceta Oficial del Acuerdo de Cartagena Nº 1217, jul. 11/2005)” (resaltado fuera de texto).

Y con relación a los signos conformados por palabras en idioma extranjero, el tribunal señaló:

“En atención a que el signo solicitado se encuentra conformado por denominaciones en inglés, resulta necesario tratar el tema de las palabras en idioma extranjero utilizadas en la conformación de signos.

Los signos formados por una o más palabras en idioma extranjero que no sean parte del conocimiento común son considerados signos de fantasía y, en consecuencia, es procedente su registro como marcas.

Por el contrario, si el significado conceptual de las palabras en idioma extranjero se ha hecho del conocimiento de la mayoría del público consumidor o usuario y, si, además, se trata exclusivamente de vocablos genéricos, descriptivos o de uso común en relación con los productos o servicios que se pretende identificar, dichos signos no serán registrables. 

En el presente caso, la Corte consultante deberá determinar si el signo solicitado está conformado por alguna palabra en idioma extranjero que sea de conocimiento generalizado en el sector del público al que se encuentran dirigidos los productos y servicios, para luego determinar si dicha palabra o palabras son de uso común o no en la clase 35 de la Clasificación Internacional de Niza” (resaltado fuera de texto).

En el caso en estudio se observa que las partículas “SUITE” y “NIGHT” de la marca cuestionada no le dan la suficiente distintividad frente a la marca previamente registrada, que contribuya a diferenciarla de esta, sin causar riesgo de confusión o asociación.

En efecto, la marca cuestionada tiene antepuesto los vocablos en inglés “SUITE”, el cual significa “conjunto de dos o más habitaciones de un hotel que, comunicadas entre sí, forman una unidad para alojarse”, y “NIGHT”, que traduce “noche”, conforme a lo constado en www.google.com, los cuales son conocidos en nuestro medio y comunes en muchas marcas que distinguen los servicios comprendidos en la clase 35 de la Clase Internacional de Niza, razón por la cual dichos términos de la denominación de esta marca no pueden considerarse de “fantasía”.

En el archivo de peticiones y registros de marcas de la Superintendencia demandada, se encontró que figuran las siguientes marcas solicitadas y registradas para la clase 35 de la Clasificación Internacional de Niza, que contienen la palabra “SUITE”, tal y como lo demuestra el listado.

SIGNOTITULAR
AR HOTEL SUITE& SPA (enseña)AR S.A.S.
ROADNET TRANSPORTATION SUITE (mixta)ROADNET TECNHNOLOGIES, INC.
MILLENNIUM SUITES AND APARTMENTS (mixta)MILLENNIUM & RAPTHORNE INTERNATIONAL LIMITED
THE SUITE CARD (mixta)BARACELO DESTINATION SERVICES, S.L.
SUITE BLANCO (mixta)FAR EAST FASHION TRADING LIMITED
HAWTHORN SUITES BY WYNDHAM (mixta)U.S. FRANCHISE SYSTEMS, INC. AND WYNDHAM HOTELS AND RESORTS, LLC.
MILKA SUITES (mixta)LA TROCHA LTDA.
MICROTEL INN& SUITES (nominativa)U.S. FRANCHISE SERVICES, INC.

Así mismo, aparecen los siguientes signos registrados con el vocablo “NIGHT”:

SIGNOTITULAR
TWO NIGHT (mixta)FELIZ EDUARDO GAMBOA RUBIANO
STARNIGHTS (mixta)PREFERRED GUEST, INC.
SWITCH ON THE NIGHT (nominativa)PERNOD RICHARD MEXICO SA. DE C.V.
SPARKLING NIGHTS (nominativa)PDC VINOS Y LICORES LTDA.
NIGHTCLUBBER (nominativa)JACOBO VILLAS Y GARCIA
BOCATTO NIGHT CLOTHES (mixta)CO2 FASHION SAS.
CONTRACTUBEX OVERNIGHT INTENSIVE PATCH (mixta)MERZ PHARMA GmbH AND CO. KGaA
JUSTIN AND THE KNIGHTS OF VALOUR (mixta)KANDOR GRAPHICS S.L.

Conforme a lo anterior, las expresiones “SUITE” y “NIGHT” son de uso común, las cuales no pueden ser apropiadas únicamente por un titular marcario, es decir, al ser vocablos usuales, pueden ser utilizados por cualquier persona en el registro de sus marcas.

Así las cosas, la marca “SUITE NIGHT SPRING” del tercero interesado en las resultas del proceso, para distinguir los servicios de la clase 35 de la Clasificación Internacional de Niza, frente a la marca “SPRING” de la parte actora, para distinguir los productos de la Clase 24, resulta idéntica, desde el punto de vista ortográfico, fonético y conceptual, pues se reitera, que los vocablos “SUITE” y “NIGHT", por tratarse de partículas de uso común, no podrían tenerse en cuenta en el análisis, ya que pueden ser utilizadas por cualquier persona en marcas destinadas a proteger alguno o algunos de los servicios de la clase 35 de la referida clasificación.

De otra parte, para considerar que la identidad entre ambos signos pueda generar un riesgo de confusión, es necesario abordar el tema de la conexión competitiva.

Sobre este asunto, esta Sección en sentencia de 18 de julio de 2012, reiteró los criterios expuestos por el tribunal, así:

“La Jurisprudencia del Tribunal de la Comunidad Andina ha señalado los siguientes criterios de conexión competitiva entre productos o servicios, a saber: (i) la inclusión de los productos o servicios en una misma clase del nomenclátor; (ii) canales de comercialización; (iii) mismos medios de publicidad; (iv) relación o vinculación entre los productos o servicios; (v) uso conjunto o complementario de productos o servicios; (vi) partes y accesorios; (vii) mismo género de los productos o servicios; (viii) misma finalidad; (ix) intercambiabilidad de los productos o servicios”(6).

En el presente caso, la marca cuestionada “SUITE NIGHT SPRING” fue solicitada para amparar los siguientes servicios de la clase 35 de la Clasificación Internacional de Niza: “distribución, exportación, importación, comercialización, ventas, promoción de ventas, ventas para terceros de almohadas de aire para uso médico, cojines de aire para uso médico, colchones de aire para uso médico, almohadas contra insomnio, almohadas para evitar la formación de escaras, almohadillas térmicas para primeros auxilios, camas construidas para cuidados médicos, […], guarniciones de camas no metálicas, ruedecitas de camas no metálicas, somieres de camas, camas de hospital, canapés (divanes), colchones sacos de dormir para camping, enseres de dormitorio con exclusión de la ropa, mesas de masaje, tejidos de algodón, cabezales de almohadas, cobijas, dubets, fundas de almohadas, colchas de cama, colchas de cama de papel, manta de cama, ropa de cama, cobertores, […],”, entre otros productos.

Por su parte, la marca previamente registrada “SPRING” del tercero interesado ampara los siguientes productos de la clase 24 de la Clasificación Internacional de Niza: “tejidos y productos textiles no comprendidos en otras clases; ropa de cama y de mesa”.

Al aplicar las reglas de conexidad competitiva al caso sub examine, la Sala estima que entre las clases 24 y 35 existe una relación, especialmente, en lo que concierne a los tejidos y ropa de cama, además de que los productos del signo previamente registrado requieren o pueden requerir de las actividades que realiza la actora para tener su marca en el mercado; se promocionan por los mismos medios —folletos, televisión, prensa—, e implican un uso complementario. Por lo tanto, la Sala colige que existe conexión competitiva.

Por lo tanto, al existir entre los signos confrontados una identidad y una relación entre los productos que distinguen, debe concluirse que ambas marcas no pueden coexistir pacíficamente en el mercado, pues podrían generan riesgo de confusión o de asociación, que conllevaría al consumidor medio a asumir que dichos productos tienen un mismo origen empresarial, lo cual beneficiaría la actividad empresarial de la sociedad solicitante, en el caso de concederse su registro.

De otra parte, en lo tocante al argumento de la actora, relativo a que es titular de los derechos adquiridos que tiene sobre el signo “SPRING” registrado en diversas clases y sobre la marca “SUITE NIGHT SPRING” (mixta), derivados de su registro en las clases 10ª y 20 de la Clasificación Internacional de Niza, los cuales son extensivos a la clase 35, en virtud de su complementariedad y conexidad, se advierte que no le asiste razón, pues la obligación de la entidad demandada es estudiar en cada caso particular la registrabilidad o no de los signos solicitados como marcas(7); y, en todo caso, de considerarse que eventualmente la Administración se hubiera equivocado en el análisis de otras solicitudes marcarias, la jurisprudencia reiteradamente ha señalado que la comisión de un error no puede generar cadena sucesiva de errores.

Al respecto, es del caso traer a colación lo señalado por el tribunal, en su interpretación prejudicial allegada, a saber:

“[…] Al respecto, cabe precisar que el simple hecho de que un elemento que conforma el signo solicitado, se encuentre incluido en la conformación de una marca previamente registrada en una conexa, por parte de quien pretende el registro, no presupone el otorgamiento de un derecho sobre el signo solicitado de forma indefectible o inexorable. En efecto, la oficina de registro de signos distintivos deberá evaluar íntegramente cada caso que se presente ante su competencia, a fin de determinar si el signo es registrable o no, y si hay o no riesgo de confusión, etc., dependiendo de las circunstancias del caso concreto y de las valoraciones que se realicen. Por lo tanto, cada examen es independiente y matizado por las circunstancias del caso particular” (resaltado fuera de texto).

Aunado a lo anterior, los derechos exclusivos que el demandante tiene para explotar sus marcas registradas, no constituyen un derecho adquirido para que el signo cuestionado sea registrado como marca, ya que de ser así se estaría permitiendo que cualquier persona que haga una variación a una marca registrada, no requiera el estudio de registrabilidad por parte de la administración, sino que está última deba concederla, lo cual no solo es absurdo sino contrario a lo dispuesto en las normas comunitarias.

En lo que respecta al argumento de que las marcas enfrentadas han coexistido de forma pacífica y real, por lo que los consumidores pueden identificar el origen empresarial de cada una de ellas, la Sala considera que este argumento tampoco es de recibo, por cuanto, conforme lo señaló el tribunal, “la coexistencia de hecho de marcas no es un factor determinante que permita el registro de una marca, así como tampoco es una prueba irrefutable de la inexistencia de riesgo de confusión, ni convierte en innecesario el análisis de registrabilidad”(8) (resaltado fuera del texto).

En lo concerniente a la notoriedad de la marca “SUITE NIGHT SPRING” (mixta), y a que la actora ha usado dicho signo como enseña comercial, para identificar actividades relacionadas con la comercialización de productos de las clase 10ª, 20 y 24 de la Clasificación Internacional de Niza, no será objeto de análisis, por no encontrarse prueba alguna en el presente proceso, habida cuenta que ni siquiera fueron enunciados elementos probatorios para demostrar tales argumentos, en el capítulo de pruebas de la demanda.

En lo referente a que se violaron los artículos 13 de la Constitución Política y 3º, inciso 6º, del Código Contencioso Administrativo, la Sala no evidencia dicha violación, toda vez que la Superintendencia demandada concedió el registro de la marca cuestionada, de acuerdo con las normas pertinentes sobre la materia, conforme se puso de presente en las consideraciones expuestas en este acápite de la sentencia.

Por último, en lo que respecta a que la marca “SPRING” fue cancelada y por consiguiente, no hay lugar a un análisis de confundibilidad entre los signos cotejados, se advierte que este argumento carece de fundamento, si se tiene en cuenta que para el momento en que se profirió el acto acusado el registro de la citada marca se encontraba vigente(9).

En este orden de ideas, la Sala considera que no se violaron las normas invocadas por la sociedad demandante, razón suficiente para que se mantenga incólume la presunción de legalidad que ampara al acto administrativo acusado.

En consecuencia, la Sala habrá de denegar las súplicas de la demanda, como en efecto se dispondrá en la parte resolutiva de esta providencia.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Primera, Administrando Justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

DECLÁRESE NO PROBADA la excepción de caducidad propuesta por la Superintendencia de Industria y Comercio.

DENIÉGANSE las pretensiones de la demanda.

ENVÍESE copia de la providencia al Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina, de conformidad con lo establecido en el artículo 128 de la Decisión 500 de la CAN.

Cópiese, notifíquese y cúmplase.»

3 Servicios de distribución, exportación, importación, comercialización, ventas, promoción de ventas, ventas para terceros de almohadas, cojines y colchones de aire para uso médico, almohadas contra insomnio y para evitar la formación de escaras, entre otros productos.

4 Ibídem.

5 Expediente 2008-00053-00, Actora: RENEWAL CÍA. LTDA., C.P. María Elizabeth García González.

6 Expediente 2006-00373-00. Actora: MEALS DE COLOMBIA S.A., C.P. Dra. MARÍA ELIZABETH GARCÍA GONZÁLEZ.

7 Ref.: Expediente 2004-00065. Acción: Nulidad y Restablecimiento del Derecho, C.P. Dr. MARCO ANTONIO VELILLA MORENO, Actora: PROCAPS S.A.

8 Sentencia de 14 de abril de 2016 (exp. 2010-00267-00. Acción: Nulidad Relativa, Actora: PHILIP MORRIS PRODUCTS S.A., C.P. Dra. María Elizabeth García González).

9 La marca “SPRING” de MODANOVA S.A. fue cancelada mediante la Resolución 41022 de 6 de agosto de 2010 y el acto acusado, la Resolución 7872 fue expedida el 24 de febrero de 2009.