Sentencia 2009-00856 de julio 10 de 2013

CONSEJO SUPERIOR DE LA JUDICATURA 

SALA JURISDICCIONAL DISCIPLINARIA

Radicado: 730011102000200900856 01

Magistrado Ponente:

Dr. Pedro Alonso Sanabria Buitrago

Aprobado según acta 52 de la misma fecha.

Ref.: Consulta fallo contra abogado Manlio Gutiérrez Perdomo

Bogotá, D.C., diez de julio de dos mil trece.

EXTRACTOS: «Consideraciones de la Sala

Competencia

No habiéndose apelado la sentencia proferida, conforme se dispone en el numeral 1º del artículo 59 de la Ley 1123 de 2007, procede esta Superioridad a su revisión por vía de consulta de la providencia proferida por la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura de Tolima, mediante la cual sancionó al abogado Manlio Gutiérrez Perdomo, con sanción de suspensión de seis (6) meses en el ejercicio de la profesión, por haber faltado a la debida diligencia profesional, falta contemplada en el artículo 37 numeral 1º de la Ley 1123 de 2007.

Esta Sala se circunscribirá a pronunciarse respecto de los aspectos desfavorables que se hayan podido presentar dentro del trámite disciplinario que se adelantó en contra del mencionado profesional de derecho.

Cabe resaltar que esta Sala verificó cualquier posibilidad de presentar alguna causal de nulidad respecto a alguna indebida notificación, lo cual quedó descartado, toda vez que se evidenció dentro del dossier, la constante persistencia del juzgador de primera instancia con el fin de vincular a la investigación al togado Gutiérrez Perdomo; para tal fin se le enviaron un sinnúmero de comunicaciones para enterarlo de las actuaciones a las direcciones aportadas en Oficio 856-09, suscrito por la doctora Lorena Andrea Martínez Rodríguez, oficial mayor del Consejo Seccional de la Judicatura del Tolima, donde informó que las direcciones registradas del disciplinado son: calle 10 Nº 5-69 y carrera 3 Nº 11 A-67 local 13, ambas en la ciudad de Ibagué; además de ello, constatado con el dossier, se evidencia que se le han enviado comunicaciones adicionales a otras direcciones como la carrera 7 Nº 9-93 barrio Belén, calle 11 Nº 5-15, también de la ciudad de Ibagué, las cuales fueron aportadas por el quejoso; razones por las cuales se evidencia una constante persistencia del magistrado instructor para vincularlo a todos y cada uno de los trámites procesales que se adelantaban en su contra, esfuerzos que fueron en vano, toda vez que el disciplinado nunca compareció, y por ende tuvo que surtirse la actuación con defensores de oficio.

La presente investigación surgió de la denuncia disciplinaria interpuesta por el señor Leonte Murcia Rodríguez, quien contrató los servicios del abogado Manlio Gutiérrez Perdomo para iniciar dos trámites distintos: el primero, consistía en que el disciplinado iniciara las gestiones orientadas a obtener el reconocimiento de la pensión de vejez ante el Instituto de Seguro Sociales, seccional Pereira, situación que se está adelantando bajo otra cuerda procesal; y el segundo, que hacía referencia al inicio de un proceso ejecutivo con el fin de cobrar los cánones de arrendamiento que se adeudaban sobre el bien ubicado en la urbanización El Pedregal, manzana I, casa 5, primer piso de la ciudad de Ibagué-Tolima.

Con base en las pruebas y testimonios aportados al proceso se evidenció el incumplimiento de los deberes que le correspondían al abogado Gutiérrez Perdomo, respecto del compromiso que había tenido con el señor Murcia Rodríguez, toda vez que nunca inició el proceso ejecutivo para realizar el cobro de los cánones de arrendamiento que le adeudaban a su mandante, causándole un perjuicio enorme, por la situación de este, quien es un adulto mayor, situación que a este no le importó y aun así omitió su deber profesional.

El defensor de oficio, en sus alegatos de conclusión, del trámite de primera instancia, señaló que el doctor Manlio Gutiérrez no había podido actuar porque el poder otorgado por el señor Murcia Rodríguez no contaba con la aceptación del disciplinado, según él razón suficiente para que sea exonerado de toda responsabilidad; argumento tal que no fue pronunciado en la primera instancia, pero que para esta Sala no es de acogida, toda vez que una vez verificado el expediente, más exactamente dicho poder(7), se evidencia que efectivamente el disciplinado no aceptó expresamente tal designación, pero hay que hacer énfasis que dicha formalidad no era requisito para el trámite del reconocimiento de la pensión ante el Instituto de Seguros Sociales, seccional Pereira, trámite que se viene adelantado bajo otra cuerda procesal diferente a esta; frente al incumplimiento de haber iniciado el proceso ejecutivo con el fin de cobrar unos cánones de arrendamiento, efectivamente obra poder y aceptación expresa por parte del doctor Manlio Gutiérrez Perdomo (visible a fl. 3, cdno. de primera instancia), dentro de la cual se le hace una debida información al juez civil municipal de Ibagué (reparto) autorizándolo para “recibir , transigir, conciliar, desistir, sustituir, reasumir el poder y demás facultades legales”, evidenciándose dentro del escrito la firma del otorgante, Leonte Murcia Rodríguez y el apoderado de este el doctor Manlio Gutiérrez Perdomo.

Es así como efectivamente está demostrada la obligación del disciplinado de iniciar el respectivo proceso ejecutivo, la cual incumplió a todas luces, además de ello, con base en el testimonio rendido bajo la gravedad del juramento del quejoso, quien señaló que en todo momento le había informado que “el proceso ya estaba en trámite”, que “solo faltaba el fallo”, que “ya habían consignado el dinero en una cuenta del juzgado”, y así mantuvo engañado a su poderdante, ya que nunca se inició ninguna actuación en ningún juzgado, situación corroborada por la doctora Carmen Rosa González Gutiérrez, coordinadora de la oficina judicial (e) de la Dirección Seccional de Administración Judicial de Tolima, quien señaló al respecto:

“en atención a lo solicitado en su oficio, me permito informarle que revisada la base de datos de nuestro archivo de reparto, no se encontró recibido ni radicado alguno del proceso civil de Leonte Murcia Rodríguez contra Leonardo Giraldo y Miguel Gaitán Tovar”(8).

Corroborada así la indiligencia y descuido en que incurrió el disciplinado al no iniciar ninguna actuación respecto del cobro de los cánones de arrendamiento que le había encomendado su poderdante, prueba de ello es la comunicación anterior que indicó que no hay registrado ningún trámite con los datos del quejoso.

Cabe resaltar que este tipo de conductas, por parte del disciplinado son constantes en su actuar, tal como lo corrobora su certificado de antecedentes disciplinarios(9), el cual reporta 6 sanciones, de las cuales 3(10) fueron por descuidar, abandonar o no iniciar los respectivos trámites judiciales por los cuales fue contratado; razones por las cuales se procederá a confirmar la providencia aquí consultada, pues además, ninguna justificación se demostró en favor del disciplinado.

Señaló el a quo frente a la sanción:

“En relación con las circunstancias de agravación de la conducta consagradas en el literal c del artículo 45, se advierte que la única que confluye es a establecida en el numeral 6º, pues conforme al certificado de antecedentes disciplinarios obrante en el expediente, el abogado Manlio Gutiérrez Perdomo fue sancionado el 30 de enero de 2008, el 25 de febrero, 25 de junio y 30 de julio de 2009. Circunstancias que sirven de sustento a la Sala para fijar una sanción de suspensión por el término de seis (6) meses, que consiste en la inhabilidad temporal para ejercitar la profesión de abogado, sanción que se adopta teniendo en cuenta las razones anotadas en virtud de haber vulnerado, con su despliegue, el deber de atender con celosa diligencia los encargos profesionales”(11).

La anterior postura, se encuentra acorde con los parámetros establecidos por el legislador para dosificar la sanción, toda vez que se evidenció un grave perjuicio causado al quejoso, a quien siempre se le mantuvo engañado en que ya se estaba adelantando el trámite en comendado al disciplinado; cuando no era así, de igual manera se presentó un agravante respecto de los múltiples antecedentes disciplinarios que registra el doctor Gutiérrez Perdomo, razón por la cual se encuentra acorde y razonable la sanción de suspensión de seis (6) meses en el ejercicio de la profesión.

Por las anteriores razones se confirmará en su integridad la providencia sometida aquí al grado jurisdiccional de consulta.

En mérito de lo anteriormente expuesto, la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

RESUELVE:

1. CONFIRMAR la sentencia consultada de fecha 21 de noviembre de 2012, proferida por la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura del Tolima, por medio de la cual se impuso sanción de suspensión de seis (6) meses en el ejercicio de la profesión al abogado Manlio Gutiérrez Perdomo, por haber incurrido en la falta disciplinaria tipificada en el artículo 37 numeral 1º, con la circunstancia agravante del articulo 45 literal c) de la Ley 1123 de 2007, por falta a la debida diligencia profesional, de acuerdo con las razones indicadas en la motivación de este proveído.

2. REMITIR copia del presente fallo, con constancia de su ejecutoria, a la Oficina de Registro Nacional de Abogados, para efectos de su anotación.

3. DEVOLVER el expediente a su lugar de origen.

Notifíquese y cúmplase.»

(7) Folio 2, cuaderno de primera instancia.

(8) Folio 34, cuaderno de primera instancia.

(9) Folio 183, ibíd.

(10) 200600175 01; 20070030 01; 200905329 01

(11) Folios 193-194, cuaderno de primera instancia.