Sentencia 2010-00223/55025 de julio 19 de 2017

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN TERCERA

SUBSECCIÓN C

Rad.: 05001 23 31 000 2010 00223 01 (55025)

Actor: ESE Metrosalud

Demandado: Carlos Ignacio Cuervo Valencia

Asunto: Acción de repetición (sentencia)

Consejero Ponente:

Dr. Jaime Orlando Santofimio Gamboa

Bogotá D.C., diecinueve de julio de dos mil diecisiete.

«EXTRACTOS: II. Consideraciones

1. Competencia.

La Sala es competente para decidir el recurso de apelación interpuesto por la parte demandante contra la sentencia proferida por el Tribunal Administrativo de Antioquia el 27 de mayo de 2015, con fundamento en el artículo 129 del Código Contencioso Administrativo, el artículo 7º de la Ley 678 de 2001 y el artículo 13 del Acuerdo 58 de 1999 - modificado por el artículo 1º del Acuerdo 55 de 2003.

2. Normatividad aplicable.

Precisa la Sala que en el sub lite, los hechos que dieron origen a la condena proferida en contra de la entidad demandante por la Sala Segunda de Decisión del Tribunal Administrativo de Antioquia el 18 de noviembre de 2004, la cual fue confirmada por el Consejo de Estado el 7 de febrero de 2008, se produjeron el día 1º de septiembre de 1997, fecha en la cual se impuso mediante la Resolución 900 sanción al dr. Elkin Rodríguez Acevedo de destitución del cargo e inhabilidad para ejercer funciones públicas por el término de tres años. De manera que, en los aspectos de orden sustancial son aplicables las disposiciones contenidas en los artículos 90 de la Constitución Política de 1991, 77 y 78 del Decreto-Ley 01 de 1984(18).

Sin embargo, en cuanto a las normas procesales se aplican las contenidas en la Ley 678 de 2001, por ser la normativa vigente al momento de presentación de la demanda(19).

3. Elementos para la procedencia de la acción de repetición.

La Sección Tercera ha explicado en abundantes providencias(20) los elementos que determinan la prosperidad de las pretensiones de repetición que formula el Estado contra sus agentes. Ha considerado que los tres primeros requisitos son de carácter objetivo y están sometidos a las normas procesales vigentes al momento de la presentación de la demanda; en tanto que el último de ellos es de carácter subjetivo y está sometido a la normativa vigente al momento de la ocurrencia de la acción u omisión determinante de la responsabilidad del Estado que generó el pago a su cargo y por cuya recuperación se adelanta la acción de repetición(21).

Los elementos necesarios y concurrentes definidos para la declaratoria de repetición son los siguientes:

i) La calidad de agente del Estado y su conducta determinante en la condena.

La calidad y la actuación u omisión de los agentes del Estado debe ser materia de prueba, con el fin de brindar certeza sobre la calidad de funcionario o ex funcionario del demandado y de su participación en la expedición del acto o en la acción u omisión dañina, determinante de la responsabilidad del Estado.

ii) La existencia de una condena judicial, una conciliación(22), una transacción o de cualquier otra forma de terminación de conflictos que genere la obligación de pagar una suma de dinero a cargo del Estado.

La entidad pública debe probar la existencia de la obligación de pagar una suma de dinero derivada de la condena judicial impuesta en su contra, en sentencia debidamente ejecutoriada, o de una conciliación o de cualquier otra forma de terminación de un conflicto(23).

iii) El pago efectivo realizado por el Estado.

La entidad pública tiene que acreditar el pago efectivo que hubiere realizado respecto de la suma dineraria que le hubiere sido impuesta por una condena judicial o que hubiere asumido en virtud de una conciliación.

iv) La cualificación de la conducta del agente determinante del daño reparado por el Estado, como dolosa o gravemente culposa.

La entidad demandante debe probar que la conducta del agente o ex agente del Estado fue dolosa o gravemente culposa conforme a las normas que para el momento de los hechos sean aplicables.

4. Medios probatorios.

Obran dentro del plenario los siguientes medios de prueba que interesan al proceso(24):

1. Copia de la Resolución 512 del 12 de junio de 1997(25), por la cual la ESE Metrosalud ordenó la suspensión por el término de 90 días del dr. Elkin Darío Rodríguez Acevedo.

2. Copia del memorando de fecha 23 de junio de 1997(26), en el cual control interno disciplinario le informa a la jefe del departamento de recursos humanos de la ESE Metrosalud de la suspensión del dr. Elkin Darío Rodríguez Acevedo, así:

“Iniciación de la suspensión: Domingo 22 de junio de 1997.

Finalización de la suspensión: Viernes 19 de septiembre de 1997.

Fecha de reintegro: Sábado 20 de septiembre de 1997”.

3. Copia de la Resolución 900 del 1º de septiembre de 1997(27), por la cual la ESE Metrosalud sancionó al dr. Elkin Rodríguez Acevedo con destitución del cargo e inhabilidad para ejercer funciones públicas por el término de tres años.

4. Copia del Recurso(28) de reposición y en subsisdio de apelación interpuesto por el dr. Rodríguez Acevedo contra la Resolución 900 del 1º de septiembre de 1997.

5. Copia de la Resolución 1373 del 25 de noviembre de 1997(29), por la cual se declara por parte de la ESE Metrosalud la vacancia del empleo que como médico general venia desempeñando el dr. Elkin Darío Rodríguez Acevedo.

6. Copia de la Resolución 60 del 11 de enero de 1998(30), por la cual la ESE Metrosalud anula la Resolución 900 del 1º de septiembre de 1997 que sancionó al dr. Elkin Rodríguez Acevedo con destitución del cargo e inhabilidad para ejercer funciones públicas por el término de tres años.

7. Copia de la Resolución 3 del 20 de enero de 1998(31), por la cual la ESE Metrosalud sancionó al dr. Elkin Rodríguez Acevedo con suspensión de funciones sin remuneración por el término de 90 días calendarios.

8. Copia de la Resolución 644 del 27 de agosto de 1999(32), por la cual la ESE Metrosalud resuelve el recurso interpuesto por el dr. Elkin Rodríguez Acevedo confirmando la sanción impuesta mediante Resolución 900.

9. Copia de la sentencia del 18 de noviembre de 2004(33) proferida por la Sala Segunda de Decisión del Tribunal Administrativo de Antioquia en la que se declaró la nulidad de las resoluciones 19 del 19 de mayo de 1999 y 644 del 27 de agosto de 1999 y se ordenó el reintegro del dr. Elkin Rodríguez Acevedo y el pago de salarios y prestaciones sociales dejadas de percibir desde su desvinculación en el cargo hasta el reintegro efectivo.

10. Copia de la sentencia del 7 de febrero de 2008(34) proferida por el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Segunda, Subsección A, a través de la cual se confirmó la sentencia proferida por el Tribunal Administrativo de Antioquia el 18 de noviembre de 2004.

11. Copia de la Resolución 862 del 3 de julio de 2008(35), por la cual la ESE Metrosalud da cumplimiento parcial al fallo judicial proferido por el Tribunal Administrativo de Antioquia el 18 de noviembre de 2004, en el sentido de reintegrar al dr. Elkin Rodríguez Acevedo y manifiesta que el reconocimiento del pago de salarios y prestaciones sociales lo haría en acto administrativo independiente una vez el Tribunal profiera el auto de cúmplase lo resuelto por el superior y ordene la liquidación de la condena.

12. Copia de la Resolución 1625 del 23 de diciembre de 2008(36), por la cual la ESE Metrosalud reconoce al dr. Elkin Rodríguez Acevedo el valor de $ 13.973.647 por concepto de vacaciones.

13. Copia de la Resolución 1249 del 29 de septiembre de 2008(37), por la cual la ESE Metrosalud modifica la Resolución 1198 de 2008 en algunos aspectos referentes al pago de la sentencia, quedando como suma total de reconocimiento $ 429.251.061.

14. Copia de la Resolución 1198 del 29 de septiembre de 2008(38), por la cual la ESE Metrosalud reconoce al dr. Elkin Rodríguez Acevedo la suma de $ 459.009.053 en virtud del fallo judicial a su favor.

15. Orden de pago 7734401(39) del 29 de octubre de 2008 a favor dr. Elkin Rodríguez Acevedo cuyo total a pagar es la suma de $ 320.768.234 después de la deducción de $ 108.482.827.

16. Documento de la tesorería de Metrosalud(40), en donde se especifica que de la cuenta litigios y demandas y sentencias se apropia $ 429.251.061 a favor del dr. Elkin Rodríguez Acevedo por el fallo proferido por el Tribunal Administrativo de Antioquia por demanda laboral.

17. Orden de pago TPGE 32880 del 28 de mayo de 2010(41) por valor de $ 68.851.358 para el pago de costas judiciales a favor del dr. Elkin Rodríguez Acevedo suscrito por el tesorero de Metrosalud.

18. Copia de la consulta estado pagos a terceros(42) realizados a cuentas del Banco de Occidente donde figura el pago realizado al dr. Elkin Rodríguez Acevedo el 28 de mayo de 2010 por valor de $ 68.851.358, con estado de aviso exitoso.

19. Copia del comprobante del cheque 7734564(43) de fecha 30 de septiembre de 2008 girado a nombre del dr. Elkin Rodríguez Acevedo por valor de $ 320.768.234 con firma de recibido por parte del beneficiario y copia del extracto bancario(44) correspondiente al mes de octubre de 2008 donde consta que fue cobrado y cobrado el cheque 7734564.

20. Copia del comprobante del cheque 7734564(45) de fecha 31 de diciembre de 2008 girado a nombre de José Dolores Mórelo Corena según autorización otorgada por el dr. Elkin Rodríguez Acevedo por valor de $ 13.588.813 con firma de recibido por parte del beneficiario y copia de la orden de pago a favor del dr. Elkin Rodríguez Acevedo de la misma fecha por el valor citado.

21. Interrogatorio de parte del señor Carlos Ignacio Cuervo Valencia realizado el 20 de agosto de 2013(46) en el Tribunal Administrativo de Antioquia a solicitud del apoderado de la parte demandante, en donde se destaca:

“(…) Pregunta uno: A folio 9 del expediente obra Resolución 512 de fecha 12 de junio de 1997, la cual se le pone de presente en el acto, dígale al despacho sí o no si usted suscribió dicha resolución. Contesto: Si. Pregunta dos: A folios 11 a 18 del expediente obra la Resolución 900 de fecha 1º de septiembre de 1997, la cual se le pone de presente en el acto, dígale al despacho sí o no. Usted suscribió dicha resolución. Contesto: Si. Pregunta tres: A folios 24 y 25 del expediente obra Resolución 373 de fecha 25 de noviembre de 1997, la cual se le pone de presente en el acto, dígale al despacho sí o no. Usted suscribió dicha resolución. Contesto: Si. Pregunta cuatro: A folios 26 y 27 del expediente obra Resolución 60 de fecha 11 de enero de 1998, la cual se le pone de presente en el acto, dígale al despacho sí o no. Usted suscribió dicha resolución. Contesto: Si. Pregunta cinco: A folios 36 y 37 del expediente obra Resolución 644 de fecha 27 de agosto de 1999, la cual se le pone de presente en el acto, dígale al despacho sí o no. Usted suscribió dicha resolución. Contesto: Si. (…)

A su vez el declarante manifiesta que todas sus actuaciones administrativas están regidas siempre por el principio de la buena fe y de no causar daño alguno injustificado a nadie. En este sentido y para este caso en particular tomo las decisiones administrativas arriba señaladas por recomendación expresa de la unidad de control disciplinario, dada la especialidad de funciones y la magnitud de Metrosalud, tenía el conocimiento específico del caso, y dentro de sus funciones adelantar las investigaciones, a copiar las pruebas, convocar y documentar los testimonios de sus compañeros de trabajo y en términos generales no sólo adelantar toda la actuación administrativa sino garantizar toda la ritualidad administrativa frente a la irregularidad en el caso del dr. Rodríguez y que obra en este expediente (no prestación del servicio público de salud, dormir durante los turnos y tener una doble vinculación con Metrosalud como empleado de carrera y con el extinto Instituto de Seguros Sociales ISS, en jornadas que excedía las 12 horas diarias y 66 semanales). Por lo anterior manifiesta que una cosa es un manejo inadecuado de las actuaciones administrativas y otra es la sanción destitución cuyas causales graves quedaron plenamente demostradas. (…) Por ello considero que dentro de mis funciones nunca estuvo la de adelantar y proyectar dichas resoluciones y por ello he pedido que se cite a la dra. Ana Olga Restrepo abogada jefe de la unidad de control interno disciplinario para que rinda las explicaciones del caso a este despacho”.

22. Oficio del 17 de julio de 2013 suscriro por la subgerente administrativa y financiera de la ESE Metrosalud y dirigido a la jefe de la oficina asesora de la misma entidad, en donde anexa:

• Resolución 1081 del 17 de julio de 2009, por la cual se retiró del servicio al dr. Elkin Darío Rodríguez Acevedo por cuanto al momento de su reintegro en virtud del proceso instaurado de nulidad y restablecimiento del derecho “no manifestó encontrarse inhabilitado para ejercer función pública, la cual fue consecuencia de un proceso disciplinario instaurado por el Instituto de Seguros Sociales - ISS, que culminó con sanción disciplinaria principal de terminación del contrato de trabajo, y accesoria, de inhabilidad para ejercer función pública por el término de cinco (5) años.

23. Testimonios rendidos ante el Tribunal Administrativo de Antioquia el 24 de septiembre de 2013 por las señoras Maria Cano Juliao(47) y Ana Olga Restrepo(48), de los cuales se resalta:

• María Cano Juliao:Preguntado: Dígale al despacho cuál era su cargo y sus funciones, para la fecha en que el dr. Carlos Ignacio Cuervo hoy demandado laboró en Metrosalud. Contestado: Para la fecha me desempeñaba como directora de la unidad prestadora de salud Hospital Infantil Concejo de Medellín, las funciones era representar la directora general en la jurisdicción, adelantar todo el proceso de gestión administrativa en la unidad prestadora y organizar la prestación del servicio de salud a favor de la comuna 4 de la ciudad. Preguntado: Dígale al despacho si usted participo(sic) dentro del proceso disciplinario iniciado al interior de la ESE al señor Elkin Darío Rodríguez Acevedo y en caso afirmativo, nos contara lo que sepa al respecto. Contestado: Como directora del Hospital Infantil Concejo de Medellín me correspondió presentar a favor de la comunidad usuaria y hospitalaria algunos hechos regulares en los que había mérito para abrir un proceso disciplinario toda vez que el dr. Rodríguez Acevedo no cumplía con las funciones que le hayan sido asignadas como médico de la planta en el hospital infantil, el doctor para ese entonces asumía 2 jornadas laborales en Metrosalud y otra institución ambas tiempo completo, lo que era incompatible con una adecuada prestación del servicio debido que estaba permanentemente cansado y en los turnos abandonaba el puesto de trabajo para poder dormir, lo que generaba unas represas importantes en el proceso de atención en el servicio de urgencias y en la atención de los adultos, de tal manera que las quejas eran permanentes tanto de la comunidad usuaria, como de los porteros y auxiliares de enfermería por tratar de mantener el orden en el servicio y de estos mismos cuando iban a levantar al dr. Acevedo de su descanso. De otro lado los compañeros médicos no podía asumir los turnos con el dr. Rodríguez Acevedo porque se quedaban solos en el servicio siendo completamente insuficiente para atender la demanda, adicionalmente el carácter del dr. Rodríguez Acevedo era polémico y trastornaba las correctas las correctas relaciones laborales y el clima de trabajo, llegando incluso a agredir de palabra y de hecho a algunos compañeros, adicionalmente con frecuencia en turnos de fin de semana lo visitaba o la esposa, o amigas lo que generaba también un descontrol en la prestación de servicios, debo aclarar que el dr. Rodríguez acebedo(sic) abandonaba el puesto de trabajo para irse a descansar más allá del tiempo de descanso normal que está reglamentado en la institución. Estos hechos fueron colocados en conocimiento de la oficina de control interno disciplinario de la ESE Metrosalud y en los cuales se halló mérito para abrir el proceso, el cual se surtió siguiendo el debido proceso con una indagación preliminar en donde fueron llamados múltiples testigos de lo ocurrido, pasando luego por un fallo, teniendo el visto bueno de la oficina jurídica para final firma del director general quien se ampara en todo este andamiaje técnico jurídico en respecto del proceso. (…) Preguntado: Ante las irregularidades que usted constato(sic) en ejercicio de las funciones del dr. Rodríguez, señaló que dichas irregularidades las había puesto en conocimiento directamente de la oficina de control interno disciplinario, señálele al despacho si este era el conducto regular y si usted cumplía algunas actuaciones que soportaran dicho reporte. Contestado: En la ESE Metrosalud las irregularidades en el desempeño de las funciones y/o comportamiento debían ser remitidas a la unidad de control interno disciplinario donde eran analizadas y determinaban si había o no méritos para la apertura del proceso, de tal manera que me ceñí a lo estipulado dentro de la institución, previamente al envió(sic) del comunicado de surte(sic) todo un proceso de gestión de personal en el cual se indagan los hechos, se constatan en circunstancias, se escuchan las quejas, se revisan los libros soporte de atención de pacientes para ese momento, se conversa en múltiples ocasiones con el dr. Elkin Darío sobre su conducta no conforme incluso llegando reconocer que su comportamiento genera conflicto y ante la reincidencia el paso a seguir es notificar a la instancia correspondiente, que era control interno disciplinario. (…) Preguntado: En respuestas anteriores usted señala que ante los hechos irregulares el dr. Elkin Rodríguez y en ejercicio de sus funciones usted informa a la oficina de control interno disciplinario directamente estos hechos, teniendo en cuenta el conocimiento usted aseguró tener frente a esta actuación disciplinaria señálele al despacho que sucedió efectivamente con el informe que se presentó y ante quien efectivamente lo hizo. Contestado: Mi informe lo presenté ante la oficina de control interno disciplinario de la entidad siguiendo el conducto regular y hasta allí termina mi actuación, en adelante la oficina de control interno es autónoma y no estoy enterada de los hechos subsiguientes, porque yo no actúo como una co-investigadora”.

• Ana Olga Restrepo:Preguntado: Dígale al despacho cuál era su cargo y sus funciones al interior de la ESE Metrosalud durante la administración del dr. Carlos Ignacio Cuervo. Contestado: Me desempeñaba como abogada de carrera de la oficia(sic) de procesos disciplinarios de la ESE Metrosalud, mis funciones es todo lo relativo a los procesos disciplinarios que se trabajaban bajo la supervisión o dirección del jefe de la oficina dr. Leoncio Ceballos que era un reconocido catedrático de derecho administrativo de la Universidad de Medellín y de Envigado y que lamentablemente ya falleció. Preguntado: Dígale al despacho si usted conoció el proceso disciplinario iniciado al dr. Elkin Rodríguez como médico de la ESE, en caso afirmativo nos contara lo que le consta y sepa de dicho proceso. Contestado: Sí, interviene el mismo y este médico es un caso especial por su mal comportamiento y afectación en la debida prestación del servicio público esencial de la salud y en las distintas actividades que desempeñó en Metrosalud, era conocido por su comportamiento laboral, incluso personal indebido; yo estuve en Metrosalud alrededor de 12 años intervine en más de 300 procesos, y este personaje fue de los más perturbadores del debido servicio, más aún como médico, porque habían chóferes, celadores y otro tipo de personal repetitivamente investigados, pero como médico fue el caso más famoso, hasta el punto que entiendo lo reintegraron y tuvieron que volver a prescindir de sus servicios, por continuar con esta misma conducta indebida en la prestación del servicio. (…) Preguntado: Dígale al despacho si dentro de las funciones de la oficina de control interno disciplinario está la de emitir un concepto dirigido al director o gerente de la entidad, con respecto un proceso disciplinario en este caso del dr. Rodríguez. Contestado: La jefatura de la oficina de control interno disciplinario de Metrosalud suscribía la sanción en primera instancia, cuya apelación era estudiada por la oficina jurídica de la entidad encargada de dirimir la segunda instancia que debía definir la dirección general o el director general como representante legal. Preguntado: Teniendo en cuenta su última respuesta, dígale al despacho si adicionalmente a lo manifestado la dirección o gerencia de Metrosalud, tenía alguna intervención o alguna injerencia en otras etapas del proceso disciplinario y en caso afirmativo, sírvase señalarle cuales. Contestado: No, no intervenía en la oficina disciplinaria recuerdo que el dr. Rodríguez tuvo todo el tiempo defensa y nos interesábamos por garantizar el debido proceso, derecho defensa y demás normas disciplinarias, y el director o gerente de la entidad sea este u otro suscribía la apelación o la decisión final previo visto bueno de su oficina jurídica en la que tampoco intervenía. El gerente o director se sujetaba a lo decidido por las respectivas dependencias, la primer instancia la disciplinaria, y la de segunda instancia la oficina jurídica de la entidad (…)”.

5. El caso en concreto.

Se analizará en el sub judice si hay lugar a confirmar la providencia de primera instancia que negó las pretensiones de la demanda, o por el contrario, se debe declarar la responsabilidad patrimonial del señor Carlos Ignacio Cuervo Valencia, es decir, si se cumplen los requisitos de la acción de repetición antes señalados, de acuerdo con el material probatorio recaudado.

5.1. Ahora bien, respecto del primer requisito, (calidad del agente), la Sala lo tendrá por acreditado de acuerdo con las pruebas arrimadas al expediente, de las que se puede determinar que el demandado para la época de los hechos (1997), se encontraba vinculado como director general de la ESE Metrosalud, tal y como lo señala su propio apoderado en la contestación de la demanda, específicamente en el hecho quinto, cuando manifiesta: “Es cierto. Pero de dicho hecho no puede inferirse culpa grave alguna o dolo de mi defendido, quien obró como gerente (…)” y séptimo “No es cierto como se plantea, tal determinación se tomó por el dr. Carlos Ignacio Cuervo Valencia (…)”(49).

Adicionalmente, reposa en el expediente interrogatorio de parte(50) del señor Carlos Ignacio Cuervo Valencia, quien manifestó: “(…) Pregunta uno: A folio 9 del expediente obra Resolución 512 de fecha 12 de junio de 1997, la cual se le pone de presente en el acto, dígale al despacho sí o no si usted suscribió dicha resolución. Contesto: Si. Pregunta dos: A folio 11 a 18 del expediente obra la Resolución 900 de fecha 1º de septiembre de 1997, la cual se le pone de presente en el acto, dígale al despacho sí o no. Usted suscribió dicha resolución. Contesto: Si. Pregunta tres: A folios 24 y 25 del expediente obra Resolución 373 de fecha 25 de noviembre de 1997, la cual se le pone de presente en el acto, dígale al despacho sí o no. Usted suscribió dicha resolución. Contesto: Si. Pregunta cuatro: A folios 26 y 27 del expediente obra Resolución 60 de fecha 11 de enero de 1998, la cual se le pone de presente en el acto, dígale al despacho sí o no. Usted suscribió dicha resolución. Contesto: Si. Pregunta cinco: A folios 36 y 37 del expediente obra Resolución 644 de fecha 27 de agosto de 1999, la cual se le pone de presente en el acto, dígale al despacho sí o no. Usted suscribió dicha resolución. Contesto: Si. (…)”.

Estas pruebas, permiten a la Sala acreditar que demandado era el director general de Metrosalud y en esta calidad suscribió los actos administrativos declarados nulos por la jurisdicción contenciosa administrativa, lo que determina que el primer requisito para la prosperidad de la acción de repetición se encuentra demostrado.

5.2. Para acreditar el segundo de los requisitos (condena, conciliación o cualquier otra forma de terminación de conflictos que genere el pago a cargo del Estado), la Subsección observa que dentro del proceso obra copia de la sentencia del 18 de noviembre de 2004(51) proferida por la Sala Segunda de Decisión del Tribunal Administrativo de Antioquia en la que se declaró la nulidad de las resoluciones 19 del 19 de mayo de 1999 y 644 del 27 de agosto de 1999 y se ordenó el reintegro del dr. Elkin Rodríguez Acevedo y el pago de salarios y prestaciones sociales dejadas de percibir desde su desvinculación en el cargo hasta el reintegro efectivo y copia de la sentencia del 7 de febrero de 2008(52) proferida por el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Segunda, Subsección A, a través de la cual se confirmó la sentencia proferida por el Tribunal Administrativo de Antioquia el 18 de noviembre de 2004.

Por lo tanto, se tiene por acreditado el segundo de los requisitos exigidos para la prosperidad de la acción de repetición.

5.3. Respecto de la tercera exigencia, esto es, el pago efectivo, la entidad demandante allegó copia de la Resolución 862 del 3 de julio de 2008(53), por la cual la ESE Metrosalud da cumplimiento parcial al fallo judicial proferido por el Tribunal Administrativo de Antioquia el 18 de noviembre de 2004, en el sentido de reintegrar al dr. Elkin Rodríguez Acevedo y frente al reconocimiento del pago de salarios y prestaciones sociales manifestó que lo haría en acto administrativo independiente, una vez el Tribunal profiera el auto de cúmplase lo resuelto por el superior y ordene la liquidación de la condena.

Posteriormente, mediante la Resolución 1198 del 29 de septiembre de 2008(54), la ESE Metrosalud reconoce al dr. Elkin Rodríguez Acevedo la suma de $ 459.009.053 en virtud del fallo judicial a su favor, sin embargo, mediante la Resolución 1249 del 29 de septiembre de 2008(55) modificó el valor de este reconocimiento, quedando en la suma de $ 429.251.061, previos los descuentos de ley.

Reposa además copia del comprobante del cheque 7734564(56) de fecha 30 de septiembre de 2008 girado a nombre del dr. Elkin Rodríguez Acevedo por valor de $ 320.768.234 con firma de recibido por parte del beneficiario y copia del extracto bancario(57) correspondiente al mes de octubre de 2008 donde consta que fue cobrado y pagado el cheque en mención y la orden de pago 7734401(58) del 29 de octubre de 2008 a favor dr. Elkin Rodríguez Acevedo cuyo total a pagar es la suma de $ 320.768.234 después de la deducción de $ 108.482.827 para un gran total de $ 429.251.061, como consta en documento de la tesorería de Metrosalud(59).

También, la ESE Metrosalud reconoció mediante la Resolución 1625 del 23 de diciembre de 2008(60), al dr. Elkin Rodríguez Acevedo el valor de $ 13.973.647 por concepto de vacaciones y copia del comprobante del cheque 7734564(61) de fecha 31 de diciembre de 2008 girado a nombre del José Dolores Mórelo Corena según autorización otorgada por el dr. Elkin Rodríguez Acevedo por valor de $ 13.588.813 con firma de recibido por parte del beneficiario y copia de la orden de pago a favor del dr. Elkin Rodríguez Acevedo de la misma fecha por el valor citado.

Obra en el plenario, orden de pago TPGE 32880 del 28 de mayo de 2010(62) por valor de $ 68.851.358 para el pago de costas judiciales a favor del dr. Elkin Rodríguez Acevedo suscrito por el tesorero de Metrosalud y copia de la consulta estado pagos a terceros(63) realizados a cuentas del Banco de Occidente donde figura el pago realizado al dr. Elkin Rodríguez Acevedo el 28 de mayo de 2010 por valor de $ 68.851.358, con estado de aviso exitoso.

De esta manera, para la Sala queda demostrado que con las pruebas arrimadas al proceso, la entidad demandante cumplió con la obligación a su cargo, consistente en el pago de la condena impuesta por el Tribunal Administrativo de Antioquia el día 18 de mayo de 2004 confirmada por esta Corporación el 7 de febrero de 2008, como quiera que en los documentos referidos se pudo constatar que la entidad pública canceló la suma de quinientos doce mil (sic) setenta y seis mil sesenta y seis pesos ($ 512.076.066).

Así, la Sala tendrá por cumplido el tercero de los requisitos para la procedencia de la acción de repetición.

5.4. Por último, respecto del requisito consistente en la cualificación de la conducta del agente determinante del daño reparado por el Estado, como dolosa o gravemente culposa, la Sala ha explicado en diferentes oportunidades que, para efectos de determinar la culpa grave o dolo, se debe acudir a las normas vigentes para la época de los hechos, en este caso, a lo establecido en el artículo 63 del Código Civil:

“ART. 63.—La ley distingue tres especies de culpa o descuido.

Culpa grave, negligencia grave, culpa lata, es la que consiste en no manejar los negocios ajenos con aquel cuidado que aun las personas negligentes o de poca prudencia suelen emplear en sus negocios propios. Esta culpa en materias civiles equivale al dolo. 

Culpa leve, descuido leve, descuido ligero, es la falta de aquella diligencia y cuidado que los hombres emplean ordinariamente en sus negocios propios. Culpa o descuido, sin otra calificación, significa culpa o descuido leve. Esta especie de culpa se opone a la diligencia o cuidado ordinario o mediano.

El que debe administrar un negocio como un buen padre de familia, es responsable de esta especie de culpa.

Culpa o descuido levísimo es la falta de aquella esmerada diligencia que un hombre juicioso emplea en la administración de sus negocios importantes. Esta especie de culpa se opone a la suma diligencia o cuidado.

El dolo consiste en la intención positiva de inferir injuria a la persona o propiedad de otro” (negrilla y subrayado fuera de texto).

El Consejo de Estado estudió los conceptos de culpa grave y dolo, al analizar los elementos de fondo de la acción de repetición(64) y la Corte Constitucional se pronunció sobre el tema, al estudiar la demanda de inconstitucionalidad de los artículos 77(65) y 78(66) del Código Contencioso Administrativo. Así dijo que(67), para determinar la existencia de la culpa grave o del dolo, el juez no se debe limitar a las definiciones contenidas en el Código Civil, sino que debe tener en cuenta las características particulares del caso que deben armonizarse con lo previsto en los artículos 6º y 91 de la Constitución Política, sobre la responsabilidad de los servidores públicos, como también la asignación de funciones contempladas en los reglamentos o manuales respectivos. Es igualmente necesario, tener en cuenta otros conceptos como son los de buena y mala fe, que están contenidos en la Constitución Política(68) y en la ley.

Es clara entonces, la determinación de una responsabilidad subjetiva, en la que juega un papel decisivo el análisis de la conducta del agente; por ello, no cualquier equivocación, no cualquier error de juicio, no cualquier actuación que desconozca el ordenamiento jurídico, permite deducir su responsabilidad y resulta necesario comprobar la gravedad de la falla en su conducta.

Dado lo anterior, no puede ser irrelevante el hecho de que la norma constitucional (art. 90) haya establecido expresamente que el deber de las entidades estatales de repetir contra sus funcionarios o ex funcionarios, sólo surge en la medida en que el daño a cuya reparación patrimonial hayan sido condenadas, pueda imputarse a la conducta dolosa o gravemente culposa de los mismos, lo cual, por otra parte, se explica por la necesidad de ofrecer unas mínimas garantías a los servidores públicos, en el sentido de que no cualquier error en el que puedan incurrir de buena fe, podrá servir para imputarles responsabilidad patrimonial ante la respectiva entidad estatal, lo cual podría conducir a un ejercicio temeroso, ineficiente e ineficaz de la función pública.

Así las cosas, la determinación de si una conducta es dolosa o gravemente culposa, reviste un carácter probatorio, debido a que el actor debe demostrar que resulta probada tal circunstancia, solo en tal caso habrá lugar a endilgarle responsabilidad patrimonial al demandado.

Sobre el caso concreto se tiene que, de acuerdo con las pruebas valoradas en la sentencia de nulidad y restablecimiento del derecho proferida por el Tribunal Administrativo de Antioquia el día 18 de noviembre de 2004, se señaló que “Al final de cuentas se llega a la conclusión de que el dr. Elkin Darío Rodríguez Acevedo, fue sancionado por la culpas (sic) del sancionador, incongruencia a todas luces que viola los principios de equidad, justicia, debido proceso, etc.

No cabe duda, además, que además del desorden administrativo que se evidenció, el desorden disciplinario campeó durante todo el proceso previo, el cual dio lugar a la resolución atacada, al igual que a la que resuelve el recurso de apelación. No es culpa del hoy actor, el acarrear las consecuencias de los indebidos procedimientos, que a su vez permiten dilucidar una falsa motivación en los actos debatidos en la sede de la Jurisdicción Contenciosa Administrativa”.

Posición que fue confirmada por la sentencia de esta Corporación proferida el 7 de febrero de 2008 de donde se destaca “conforme el anterior recuento, la Sala no puede más que inferir el afán de la administración por prescindir de un funcionario que le resultaba incómodo. Pero en su pretensión cometió una serie de irregularidades que dejaron unas consecuencias que el administrado no tiene el deber de soportar”.

Bajo estas precisiones, le corresponde a la Sala analizar si el supuesto fáctico presentado por la entidad actora en el escrito de demanda y en el recurso de apelación, esto es, que la causa para la imposición de la condena a la ESE Metrosalud, se debió a la actuación gravemente culposa o dolosa del director general - Carlos Ignacio Cuervo Valencia, al expedir la Resolución 644 del 27 de agosto de 1999 con la cual se confirmó la Resolución 19 del 19 de mayo de 1999, por medio de la cual se impuso la sanción principal de destitución del cargo y una accesoria de inhabilidad para ejercer cargos públicos por el término de tres (3) años al médico Elkin Darío Rodríguez Acevedo, actos declarados nulos por el Tribunal Administrativo de Antioquia el 18 de noviembre de 2004 y por la Sección Segunda de la Sala Contenciosa Administrativa de esta Corporación.

Entonces, la Sala revisado el acervo probatorio allegado encuentra que el demandado expidió como director general de la ESE Metrosalud la Resolución 512 del 12 de junio de 1997(69), por la cual se ordenó la suspensión por el término de 90 días del dr. Elkin Darío Rodríguez Acevedo para iniciarle investigación disciplinaria.

Seguidamente, la oficina de control interno disciplinario mediante memorando de fecha 23 de junio de 1997(70), le informó a la jefe del departamento de recursos humanos de la ESE Metrosalud de la suspensión del dr. Elkin Darío Rodríguez Acevedo, por el término precisado así:

“Iniciación de la suspensión: Domingo 22 de junio de 1997.

Finalización de la suspensión: Viernes 19 de septiembre de 1997.

Fecha de reintegro: Sábado 20 de septiembre de 1997”.

Durante el periodo de suspensión del dr. Elkin Darío, el director general de la ESE Metrosalud profirió la Resolución 900 del 1º de septiembre de 1997(71), por la cual sancionó al citado doctor con destitución del cargo e inhabilidad para ejercer funciones públicas por el término de tres años. Decisión esta, que fue recurrida(72).

El 25 de noviembre de 1997(73) mediante de la Resolución 1373, por la cual se declara por parte del director general de la ESE Metrosalud la vacancia del empleo que como médico general venía desempeñando el dr. Elkin Darío Rodríguez Acevedo, por cuanto la suspensión impuesta se cumplía el 19 de septiembre de 1997 y el sancionado a la fecha del acto administrativo no se había reintegrado, sin presentar justificación alguna.

El 11 de enero de 1998(74) el director general de la ESE Metrosalud mediante la Resolución 60, procede para garantizar el debido proceso a anular la Resolución 900 del 1º de septiembre de 1997 que sancionó al dr. Elkin Rodríguez Acevedo con destitución del cargo e inhabilidad para ejercer funciones públicas por el término de tres años, al encontrar que carecía de competencia para fallar, pues la primera instancia le correspondía a la unidad de control interno disciplinario, de conformidad con los artículos 48 y 61 de la Ley 200 de 1995.

El 20 de enero de 1998(75) mediante la Resolución 3, la jefe de la unidad de control interno disciplinario de la ESE Metrosalud sancionó al dr. Elkin Rodríguez Acevedo con suspensión de funciones sin remuneración por el término de 90 días calendarios en el proceso disciplinario 417 de 1996.

El 19 de mayo de 1999 mediante la Resolución 19, la jefe de la unidad de control interno disciplinario de la ESE Metrosalud sancionó al dr. Elkin Rodríguez Acevedo con destitución del cargo e inhabilidad para ejercer funciones públicas por el término de tres años, por abandonar el cargo pues no se presentó a laborar vencida la suspensión impuesta por la entidad.

El 27 de agosto de 1999(76) el director general de la ESE Metrosalud mediante la Resolución 644, resolvió el recurso interpuesto por el dr. Elkin Rodríguez Acevedo, confirmando la destitución impuesta en el proceso disciplinario 629 de 1998.

De manera que, la Sala encuentra de los hechos narrados y de las pruebas aportadas al plenario, que las resoluciones atacadas en acción de nulidad y restablecimiento del derecho por el dr. Elkin Rodríguez Acevedo, fueron la Nº 19 del 19 de mayo de 1999 proferida por la jefe de la oficina asesora de control interno disciplinario y la Nº 644 del 27 de agosto de 1999, expedida por el director general de la época - Carlos Ignacio Cuervo Valencia, actos administrativos relacionados con el abandono del cargo del dr. Elkin Darío por no reintegrarse a sus labores el 20 de septiembre de 1997 y que ocasionó la imposición de la sanción de destitución e inhabilidad de tres años para ejercer cargos públicos. Sin embargo, la entidad demandante solo inició acción de repetición contra el segundo de los funcionarios citados, es decir, contra el director general de la ESE Metrosalud.

Entonces frente a lo pretendido por la accionante, vale la pena resaltar que si bien es cierto, el director general como autoridad ejecutiva y representante legal de la empresa, es quien tiene la representación de la entidad, y es el encargado de tomar las decisiones importantes que atañen a la entidad, y de la misma manera, dirigir, controlar y coordinar todas sus actividades, no lo es menos cierto que, para ejecutar esta labor cuenta con unas áreas y funcionarios con perfiles específicos, que lo asesoran y acompañan en la toma de decisiones, pues son ellos los que conocen el tecnicismo de los asuntos de las áreas que lideran.

Adicionalmente, la Sala pudo evidenciar que la queja disciplinaria contra el dr. Elkin Darío provino de la directora de la unidad prestadora de salud Hospital Infantil Concejo de Medellín, como lo expresó en su testimonio y la decisión de abrir investigación y sancionar provino de la jefe de la oficina de control interno disciplinario, demostrando con esto, la no injerencia del accionado en perseguir y mucho menos sancionar al investigado.

Refuerza lo dicho, los testimonios recepcionados correspondientes a las señoras María Cano Juliao, quien para la fecha de los hechos se desempeñaba como directora de la unidad prestadora de salud Hospital Infantil Concejo de Medellín y por Ana Olga Restrepo, abogada de carrera de la oficina de procesos disciplinarios de la ESE Metrosalud.

• María Cano Juliao: “Preguntado: Dígale al despacho cuál era su cargo y sus funciones, para la fecha en que el dr. Carlos Ignacio Cuervo hoy demandado laboró en Metrosalud. Contestado: Para la fecha me desempeñaba como directora de la unidad prestadora de salud Hospital Infantil Concejo de Medellín, las funciones era representar la directora general en la jurisdicción, adelantar todo el proceso de gestión administrativa en la unidad prestadora y organizar la prestación del servicio de salud a favor de la comuna 4 de la ciudad. Preguntado: Dígale al despacho si usted participo(sic) dentro del proceso disciplinario iniciado al interior de la ESE al señor Elkin Darío Rodríguez Acevedo y en caso afirmativo, nos contara lo que sepa al respecto. Contestado: Como directora del Hospital Infantil Concejo de Medellín me correspondió presentar a favor de la comunidad usuaria y hospitalaria algunos hechos regulares en los que había mérito para abrir un proceso disciplinario toda vez que el dr. Rodríguez Acevedo no cumplía con las funciones que le hayan sido asignadas como médico de la planta en el hospital infantil, el doctor para ese entonces asumía 2 jornadas laborales en Metrosalud y otra institución ambas tiempo completo, lo que era incompatible con una adecuada prestación del servicio debido que estaba permanentemente cansado y en los turnos abandonaba el puesto de trabajo para poder dormir, lo que generaba unas represas importantes en el proceso de atención en el servicio de urgencias y en la atención de los adultos, de tal manera que las quejas eran permanentes tanto de la comunidad usuaria, como de los porteros y auxiliares de enfermería por tratar de mantener el orden en el servicio y de estos mismos cuando iban a levantar al dr. Acevedo de su descanso. De otro lado los compañeros médicos no podía asumir los turnos con el dr. Rodríguez Acevedo porque se quedaban solos en el servicio siendo completamente insuficiente para atender la demanda, adicionalmente el carácter del dr. Rodríguez Acevedo era polémico y trastornaba las correctas las correctas relaciones laborales y el clima de trabajo, llegando incluso a agredir de palabra y de hecho a algunos compañeros, adicionalmente con frecuencia en turnos de fin de semana lo visitaba o la esposa, o amigas lo que generaba también un descontrol en la prestación de servicios, debo aclarar que el dr. Rodríguez acebedo(sic) abandonaba el puesto de trabajo para irse a descansar más allá del tiempo de descanso normal que está reglamentado en la institución. Estos hechos fueron colocados en conocimiento de la oficina de control interno disciplinario de la ESE Metrosalud y en los cuales se halló mérito para abrir el proceso, el cual se surtió siguiendo el debido proceso con una indagación preliminar en donde fueron llamados múltiples testigos de lo ocurrido, pasando luego por un fallo, teniendo el visto bueno de la oficina jurídica para final firma del director general quien se ampara en todo este andamiaje técnico jurídico en respecto del proceso.(…) Preguntado: Ante las irregularidades que usted constato(sic) en ejercicio de las funciones del dr. Rodríguez, señaló que dicha irregularidades las había puesto en conocimiento directamente de la oficina de control interno disciplinario, señálele al despacho si este era el conducto regular y si usted cumplía algunas actuaciones que soportaran dicho reporte. Contestado: En la ESE Metrosalud las irregularidades en el desempeño de las funciones y/o comportamiento debían ser remitidas a la unidad de control interno disciplinario donde eran analizadas y determinaban si había o no méritos para la apertura del proceso, de tal manera que me ceñí a lo estipulado dentro de la institución, previamente al envió(sic) del comunicado de surte(sic) todo un proceso de gestión de personal en el cual se indagan los hechos, se constatan en circunstancias, se escuchan las quejas, se revisan los libros soporte de atención de pacientes para ese momento, se conversa en múltiples ocasiones con el dr. Elkin Darío sobre su conducta no conforme incluso llegando reconocer que su comportamiento genera conflicto y ante la reincidencia el paso a seguir es notificar a la instancia correspondiente, que era control interno disciplinario. (…) Preguntado: En respuestas anteriores usted señala que ante los hechos irregulares el dr. Elkin Rodríguez y en ejercicio de sus funciones usted informa a la oficina de control interno disciplinario directamente estos hechos, teniendo en cuenta el conocimiento usted aseguró tener frente a esta actuación disciplinaria señálele al despacho que sucedió efectivamente con el informe que se presentó y ante quien efectivamente lo hizo. Contestado: Mi informe lo presenté ante la oficina de control interno disciplinario de la entidad siguiendo el conducto regular y hasta allí termina mi actuación, en adelante la oficina de control interno es autónoma y no estoy enterada de los hechos subsiguientes, porque yo no actúo como un co-investigadora”.

• Ana Olga Restrepo:Preguntado: Dígale al despacho cuál era su cargo y sus funciones al interior de la ESE Metrosalud durante la administración del dr. Carlos Ignacio Cuervo. Contestado: Me desempeñaba como abogada de carrera de la oficia(sic) de procesos disciplinarios de la ESE Metrosalud, mis funciones es todo lo relativo a los procesos disciplinarios que se trabajaban bajo la supervisión o dirección del jefe de la oficina dr. Leoncio Ceballos que era un reconocido catedrático de derecho administrativo de la Universidad de Medellín y de Envigado y que lamentablemente ya falleció. Preguntado: Dígale al despacho si usted conoció el proceso disciplinario iniciado al dr. Elkin Rodríguez como médico de la ESE, en caso afirmativo nos contara lo que le consta y sepa de dicho proceso. Contestado: Sí, interviene el mismo y este médico es un caso especial por su mal comportamiento y afectación en la debida prestación del servicio público esencial de la salud y en las distintas actividades que desempeñó en Metrosalud, era conocido por su comportamiento laboral, incluso personal indebido; yo estuve en Metrosalud alrededor de 12 años intervine en más de 300 procesos, y este personaje fue de los más perturbadores del debido servicio, más aún como médico, porque habían chóferes, celadores y otro tipo de personal repetitivamente investigados, pero como médico fue el caso más famoso, hasta el punto que entiendo lo reintegraron y tuvieron que volver a prescindir de sus servicios, por continuar con esta misma conducta indebida en la prestación del servicio. (…) Preguntado: Dígale al despacho si dentro de las funciones de la oficina de control interno disciplinario está la de emitir un concepto dirigido al director o gerente de la entidad, con respecto un proceso disciplinario en este caso del dr Rodríguez. Contestado: La jefatura de la oficina de control interno disciplinario de Metrosalud suscribía la sanción en primera instancia, cuya apelación era estudiada por la oficina jurídica de la entidad encargada de dirimir la segunda instancia que debía definir la dirección general o el director general como representante legal. Preguntado: Teniendo en cuenta su última respuesta, dígale al despacho si adicionalmente a lo manifestado la dirección o gerencia de Metrosalud, tenía alguna intervención o alguna injerencia en otras etapas del proceso disciplinario y en caso afirmativo, sírvase señalarle cuales. Contestado: No, no intervenía en la oficina disciplinaria recuerdo que el dr. Rodríguez tuvo todo el tiempo defensa y nos interesábamos por garantizar el debido proceso, derecho defensa y demás normas disciplinarias, y el director o gerente de la entidad sea este u otro suscribía la apelación o la decisión final previo visto bueno de su oficina jurídica en la que tampoco intervenía. El gerente o director se sujetaba a lo decidido por las respectivas dependencias, la primer instancia la disciplinaria, y la de segunda instancia la oficina jurídica de la entidad (…)”.

Así las cosas, la Sala encuentra acreditado que aunque el acto de destitución acusado no se ajustó a las previsiones legales, no hay que perder de vista que lo que hizo el director fue confirmar la decisión de la primera instancia, esto es, la decisión de destitución ordenada por la jefe de la oficina de control interno disciplinario, quien con su equipo de trabajo conocedor de estos temas y con las pruebas aportadas a la investigación concluyó que se debía sancionar al investigado dr. Elkin Darío.

De allí, que en el caso de autos, no basta con la sola declaratoria de nulidad para decretar la responsabilidad patrimonial del servidor público demandado, por el contrario, se debe demostrar que dicho funcionario contra el cual la entidad pública repitió actuó de una manera negligente, irresponsable, interesada, es decir, demostrar el dolo o culpa grave.

De manera que, aunque el Tribunal Administrativo de Antioquia al unísono con el Consejo de Estado, Sección Segunda, Subsección A, estuvieron de acuerdo en su análisis probatorio de que existió un desorden administrativo y más puntualmente se había evidenciado, un desorden disciplinario que campeó durante todo el proceso previo, evaluación de la que no se aparta esta Sala de Subsección, encuentra también, al revisar la actuación del demandado que esta no estuvo orientada o conducida por el accionado con la intención de dañar ni ocasionar perjuicios a la entidad demandante, ni mucho menos se puede afirmar que estuvo revestida de mala fe para que se pueda configurar o estructurar el dolo o la culpa grave, elemento necesario para la procedencia de la acción.

En conclusión y hechas las anteriores precisiones, la Sala observa que el señor Carlos Ignacio Cuervo Valencia como director general de la ESE Metrosalud en la época de los hechos, no incurrió en un actuar gravemente culposo o doloso, pues se acreditó que su conducta no estuvo revestida de la intencionalidad, ni de negligencia, impericia, ni imprudencia, pues como lo manifestó el repetido confió en los funcionarios de acuerdo con las obligaciones y funciones asignadas a cada una las dependencias de la entidad.

De manera que, al no lograr demostrar que el comportamiento del director de la ESE Metrosalud fue doloso o gravemente culposo al enmarcar su accionar dentro de la definición que el artículo 63 del Código Civil trae sobre el dolo y culpa grave, la Sala confirmará el fallo de primera instancia que negó las pretensiones de la demanda pero por las razones expuestas en la parte considerativa de esta providencia.

7. Condena en costas.

De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 55 de la Ley 446 de 1998, sólo hay lugar a la imposición de costas cuando alguna de las partes hubiere actuado temerariamente y como en este caso ninguna de aquellas actuó de esa forma, no se impondrán.

En mérito de lo expuesto, El Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, Subsección C administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

RESUELVE:

1. CONFIRMAR la sentencia proferida el 27 de mayo de 2015 por el Tribunal Administrativo de Antioquia - Sala Primera de Decisión en Descongestión, que negó las súplicas de la demanda por las razones expuestas en esta providencia.

2. Sin condena en costas.

3. En firme esta providencia devuélvase el expediente.

Cópiese, notifíquese y cúmplase».

18 Respecto de la aplicación de las normas sustanciales en los casos de acción de repetición, se ha entendido que si los hechos o que dieron lugar a la demanda y posterior condena contra la entidad, fueron anteriores a la expedición de la Ley 678 de 2001, las normas aplicables para dilucidar si se actuó con culpa grave o dolo serán las vigentes al tiempo de la comisión de la conducta del agente público que es la fuente de su responsabilidad civil frente al Estado. Sentencia de 5 de diciembre de 2006, exp. 22056; 2 de mayo de 2007, exp. 18621; 6 de marzo de 2008, exp. 26227; 16 de julio de 2008, exp. 29221.

19 Artículo 40 de la Ley 153 de 1887.

20 Sobre el tema pueden consultarse las siguientes sentencias: 27 de noviembre de 2006, exp. 22099; 6 de diciembre de 2006, exp. 22056; 3 de octubre de 2007, exp. 24844; 26 de febrero de 2009, exp. 30329; 13 de mayo de 2009, exp. 25694; 28 de abril de 2011, exp. 33407, entre otras.

21 Sentencia de 28 de abril de 2001, exp. 33407.

22 La Ley 678 de 2001 agregó que la obligación de pago también puede surgir de una conciliación aprobada legalmente.

23 Al respecto puede consultarse la sentencia del 8 de noviembre de 2007, exp. 30327.

24 Los documentos aportados en copia simple, serán valorados bajo los parámetros establecidos en la sentencia de unificación del 28 de agosto de 2013, exp. 25.022.

25 Folio 9, cdno. 1.

26 Folio 10, cdno. 1.

27 Folios 11-18, cdno. 1.

28 Folios 19-23, cdno. 1.

29 Folios 24-25, cdno. 1.

30 Folios 26-27, cdno. 1.

31 Folios 28-35, cdno. 1.

32 Folios 36-37, cdno. 1.

33 Folios 38-44, cdno. 1.

34 Folios 45-59, cdno. 1.

35 Folios 60-61, cdno. 1.

36 Folios 62-63, cdno. 1.

37 Folio 64, cdno. 1.

38 Folios 74-75, cdno. 1.

39 Folio 77, cdno. 1.

40 Folio 78, cdno. 1.

41 Folios 81-82, cdno. 1.

42 Folio 112, cdno. 1.

43 Folios 334-335, cdno. ppal.

44 Folios 337-339, cdno. ppal.

45 Folios 340 -341, cdno. ppal.

46 Folios 229-230, cdno. 1.

47 Folios 233-235, cdno. 1.

48 Folios 236-238, cdno. 1.

49 Folio 124, cdno. 1.

50 Folios 229-230, cdno. 1.

51 Folios 38-44, cdno. 1.

52 Folios 45-59, cdno. 1.

53 Folios 60-61, cdno. 1.

54 Folios 74-75, cdno. 1.

55 Folio 64, cdno. 1.

56 Folios 334-335, cdno. ppal.

57 Folios 337-339, cdno. ppal.

58 Folio 77, cdno. 1.

59 Folio 78, cdno. 1.

60 Folios 62-63, cdno. 1.

61 Folios 340-341, cdno. ppal.

62 Folios 81-82, cdno. 1.

63 Folio 112, cdno. 1.

64 Al respecto pueden consultarse las sentencias que dictó la Sección Tercera: 25 de julio de 1994, exp. 8483; 21 de octubre de 1994, exp. 9618; 12 de abril de 2002, exp. 13922; 5 de diciembre de 2005, exp. 23218.

65 Sentencia C-100 que dictó la Corte Constitucional el 31 de enero de 2001.

66 Sentencia C-430 que dictó la Corte Constitucional el 12 de abril de 2000.

67 Sentencia del 31 de agosto de 1999, exp. 10865.

68 El artículo 83 Constitucional reza: “Las actuaciones de los particulares y de las autoridades públicas deberán ceñirse a los postulados de la buena fe, la cual se presumirá en todas las gestiones que aquellos adelanten ante estas”.

69 Folio 9, cdno. 1.

70 Folios 10, cdno. 1.

71 Folios 11-18, cdno. 1.

72 Folios 19-23, cdno. 1.

73 Folios 24-25, cdno. 1.

74 Folios 26-27, cdno. 1.

75 Folios 28-35, cdno. 1.

76 Folios 36-37, cdno. 1.