Sentencia 2010-00310 de noviembre 25 de 2010

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

Rad.: 20001-23-31-000-2010-00310-01(AC)

Consejera Ponente:

Dra. Martha Teresa Briceño de Valencia

Actor: Asociación Sindical de Empleados del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Aseinpec

Demandado: Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec

Bogotá D.C., veinticinco de noviembre de dos mil diez

EXTRACTOS: «II. Consideraciones de la Sala

La acción de tutela consagrada en el artículo 86 de la Constitución Nacional reglamentada mediante el Decreto 2591 de 1991 que en el artículo 1º establece: “Toda persona tendrá acción de tutela para reclamar ante los jueces, en todo momento y lugar, mediante un procedimiento preferente y sumario, por sí misma o por quien actúe en su nombre, la protección inmediata de sus derechos constitucionales fundamentales, cuando quiera que estos resulten vulnerados o amenazados por la acción o la omisión de cualquier autoridad pública o de los particulares en los casos que señala este decreto”, la cual procederá cuando el afectado no disponga de otro medio de defensa judicial, salvo que se utilice como mecanismo transitorio para evitar un perjuicio irremediable.

Corresponde a la Sala conocer de la impugnación presentada por el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec contra la providencia de primera instancia del Tribunal Administrativo del Cesar que accedió al amparo de los derechos al trabajo en condiciones dignas y justas y a la salud en conexidad con el derecho fundamental a la vida de los integrantes del cuerpo de custodia y vigilancia del Establecimiento Penitenciario de Mediana Seguridad y Carcelario de Valledupar.

Advierte la accionada que no se ha vulnerado derecho alguno y que además no cuenta con recursos para cumplir con la orden impartida por el a quo, la cual, a su juicio, desconoce el debido proceso administrativo.

Procede entonces analizar el caso concreto para determinar si en efecto, como lo estimó el juez de primera instancia, los derechos invocados resultan vulnerados y si la orden dada se dirige a su protección efectiva o si por el contrario lo que corresponde es negar el amparo solicitado.

Informan los señores Oswaldo de Jesús Castilla, Adier Estrada Alvarado y Víctor Rodrigo Giraldo, como integrantes del cuerpo de custodia y vigilancia del Establecimiento Penitenciario de Mediana Seguridad y Carcelario de Valledupar y de la junta directiva de la asociación de empleados del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Aseinpec, que la casa destinada por el Inpec para el alojamiento de la guardia mientras inician los turnos de 24 horas no es apta para el descanso.

En ese sentido es importante señalar que el derecho que tiene el trabajador al descanso, originado en la relación laboral, es de carácter fundamental según lo considerado por la Corte Constitucional, el disfrute de ese derecho busca recobrar las fuerzas pérdidas, cuando se ha laborado un periodo largo de tiempo, y proteger la salud física y mental(1).

Además lograr un adecuado descanso garantiza el desarrollo de las actividades encomendadas en forma más eficiente, para el caso en concreto la función de vigilar a los internos del penal, entre otras.

En el caso sub examine deberán relacionarse las pruebas obrantes en el expediente para establecer la presunta vulneración del derecho al descanso, así:

1. Certificación de la coordinadora del grupo de archivo sindical del Ministerio de la Protección Social en la que consta que la asociación sindical de empleados del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario “Aseinpec” está inscrita y vigente como organización sindical de primer grado. En la certificación se incluye como nota: “aparece subdirectiva seccional Valledupar” (Fl. 6).

2. Listado del personal del cuerpo de custodia y vigilancia del Establecimiento Penitenciario de Mediana Seguridad y Carcelario de Valledupar de julio de 2010, en el que figuran los señores Oswaldo de Jesús Castilla, Adier Estrada Alvarado y Víctor Rodrigo Giraldo (fl. 7).

3. Solicitud de la Aseinpec dirigida a la secretaría de salud municipal con el fin de que se realizara una inspección del sitio de alojamiento del cuerpo de custodia del Establecimiento Penitenciario de Mediana Seguridad y Carcelario de Valledupar, para valorar el estado de las camas, colchonetas, baños en relación con el número de personas, salubridad, calidad y si existen las condiciones para garantizar un adecuado descanso para los funcionarios (fl. 8).

4. Acta de inspección sanitaria de la Secretaría Local de Salud de Valledupar en la que se lee: (fl. 10)

“El día 20 de abril de 2010, fue practicada visita de inspección sanitaria a los alojamientos del cuerpo de custodia y vigilancia del establecimiento penitenciario de mediana seguridad y carcelario de Valledupar (antigua cárcel judicial) y en la misma se pudo observar:

1. Colchones, colchonetas y almohadas en un número de treinta (30) se encuentran en mal estado lo que permite la proliferación de insectos (ácaros).

2. Baterías sanitarias (2) están en mal estado, los enchapes incompletos, falta de pintura general de lavamanos y tapas de inodoros.

3. Existe humedad en las paredes y pisos donde se encuentran ubicados los aires acondicionados.

4. Falta de desagüe en el patio e inundación de un baño aledaño en la temporada invernal.

5. Las instalaciones eléctricas están en mal estado y esto ha permitido conatos de incendio, existe un transformador cercano al lugar de a (sic) los alojamientos del personal a una altura de (sic) aproximada de 3.5 metros, lo que representa una riesgo (sic) para la seguridad de los guardianes.

6. Cielos rasos deteriorados e incompletos.

7. Existe hacinamiento en los dormitorio (sic) (2) con relación al número de camas y de personas, ya que en cada cuarto descansan aproximadamente quince (15) guardianes cuando están de turno.

La Secretaría Local de Salud de Valledupar recomienda a la asociación sindical de empleados del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, pronta solución a las anomalías encontradas, ya que el establecimiento inspeccionado no cumple con los requisitos de favorabilidad sanitaria para su funcionamiento de acuerdo a las normas sanitarias nacionales.

(...)”

5. Solicitud de la Aseinpec al comité paritario de salud ocupacional, Copaso para que realice una inspección al lugar de alojamiento y haga las recomendaciones necesarias. (fl. 11)

6. Memorando suscrito por el presidente del Copaso en el que se le informa a la Aseinpec que en la inspección se encontraron varias anomalías, las cuales se informaron al Director, por lo que solicita hacer un seguimiento de la situación para dar solución rápida y oportuna a la situación. (fl. 12)

7. Memorando suscrito por el presidente del Copaso en el que le informa al director del establecimiento carcelario el mal estado de los alojamientos de la guardia y solicita el suministro de nuevos colchones, catres, sanitarios, pintar los alojamientos, mantenimiento para los aires, tanques de almacenamiento de agua para los baños (fl. 13).

8. Memorando del subdirector financiero del Inpec en el que informa al director del Establecimiento Penitenciario de Mediana Seguridad y Carcelario de Valledupar que el Ministerio de Hacienda y Crédito Público recortó el presupuesto del Instituto, lo que le impide atender todas las necesidades, por lo que no es posible solucionar la necesidad del personal de guardia. (fl. 14).

9. Fotografías en las que se observa el mal estado del lugar de alojamiento del cuerpo de custodia y vigilancia (fls. 15-17)

Del anterior recuento probatorio se advierte sin duda alguna que la casa que el Inpec tiene destinada para el descanso del personal de vigilancia y custodia del Establecimiento Penitenciario de Mediana Seguridad y Carcelario de Valledupar no cumple con las condiciones mínimas necesarias para un adecuado descanso, como lo son, en primer lugar, una cama en buen estado con un colchón cómodo en condiciones de higiene que prevengan la producción de ácaros.

Es importante además que la locación en la que se pretende descansar esté en condiciones agradables, así como los lugares contiguos a la misma de manera que no exista riesgo alguno para la vida y salud de quien descansa.

En el caso en estudio es claro que esas condiciones no se cumplen pues como se observa de las pruebas obrantes en el expediente, las camas, camarotes, colchones y colchonetas están en mal estado, por lo que no pueden brindar el debido descanso a los guardianes. Así mismo, el número de camas /camarotes y colchones /colchonetas no son suficientes para el número de empleados que se reúnen a descansar, haciéndose necesario la provisión del número suficiente de camas/camarotes y colchones nuevos.

Se observa también de las fotografías y del memorando enviado por el Copaso al director del penal que son necesarias algunas reparaciones locativas en general, tales como pintura de paredes y techos de toda la casa, mantenimiento del aire acondicionado, adecuar las instalaciones eléctricas e instalar nuevos inodoros y tanques para el almacenamiento de agua para los baños, entre otras, toda vez que las actuales condiciones de salubridad, higiene y de seguridad de la casa de alojamiento amenazan la integridad personal, dignidad humana, salud y vida de quienes a diario pretenden descansar, tal como lo advirtió el a quo en la decisión que es objeto de impugnación.

En este sentido se indica que es obligación del Estado brindar las condiciones necesarias para que la labor que desempeñan sus empleados sea prestada en condiciones dignas y justas [C.P. art. 25]. Bajo ese entendido el descanso, como derecho fundamental que nace de la relación de trabajo debe igualmente ser garantizado [art. 53 ib.].

Se reitera como se indicó en párrafos anteriores que un adecuado descanso beneficia tanto al trabajador como al empleador pues su goce repercute en alto grado en el eficiente y eficaz desarrollo de las funciones encomendadas. Así mismo lo considera el presidente del Copaso en el memorando enviado al director del Establecimiento Penitenciario de Mediana Seguridad y Carcelario de Valledupar al indicarle: “es bueno recordar que el trabajador necesita un buen descanso para que su trabajo sea eficiente y eficaz, aclarando que gran parte de nuestra función se cumple en horas nocturnas y que su descanso no es digno en estas condiciones” (fl. 13).

En consecuencia, esta Sala confirmará la providencia de 2 de septiembre de 2010, objeto de impugnación que accedió al amparo de los derechos invocados.

Finalmente, en relación con la falta de disponibilidad presupuestal para efectuar las adecuaciones necesarias para garantizar los derechos amparados en primera instancia, se indica que si bien al juez de tutela no le corresponde ordenar la ejecución del presupuesto, en el caso concreto se persigue la protección inmediata de derechos fundamentales y para el efecto, el juez de primera instancia otorgó plazo suficiente más aún cuando el Director del centro carcelario podrá solicitar para la próxima anualidad la apropiación requerida para cumplir con la orden impartida.

En mérito de lo expuesto el Consejo de Estado, por medio de la Sección Cuarta, Sala de lo Contencioso Administrativo, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley.

FALLA:

CONFÍRMASE la sentencia de 2 de septiembre de 2010, proferida por el Tribunal Administrativo del Cesar, por las razones expuestas en la parte motiva de esta providencia.

Envíese el expediente a la Corte Constitucional para lo de su cargo,

Cópiese, notifíquese, cúmplase.

La anterior providencia fue considerada y aprobada en la sesión de la fecha.

(1) C-710 de 1996 M.P. Jorge Arango Mejía y C-035 de 2005 M.P. Rodrigo Escobar Gil