Sentencia 2011-00018 de junio 11 de 2013

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

Rad.: 25000232700020110001801

Número Interno 19199

Consejera Ponente:

Dra. Carmen Teresa Ortiz de Rodríguez

Actor: Protisa Colombia S.A. contra el municipio de Gachancipá

Auto

Bogotá, D.C., once de junio dos mil trece.

EXTRACTOS: «4. Consideraciones

La Sala decide el recurso de apelación interpuesto por la sociedad demandante contra la providencia mediante la cual el Tribunal Administrativo de Cundinamarca negó el decreto de unas pruebas solicitadas en primera instancia.

De una parte, con respecto a la prueba pericial, el tribunal indicó que esta era inconducente e impertinente para demostrar los hechos que se pretendían probar atendiendo a la naturaleza del proceso.

Pues bien, el dictamen pericial es un medio de prueba que está contemplado en el artículo 233 del Código de Procedimiento Civil y, que tiene por finalidad guiar al juez en el análisis y resolución del problema de fondo cuando para ello se requiere de conocimientos científicos, técnicos o artísticos(1).

El dictamen pericial no recae sobre puntos de derecho, por lo que su procedencia y necesidad están relacionadas con las causas que originaron un hecho, es decir con el fin de establecer el efecto de un hecho, y determinar si el hecho ocurrió o pudo ocurrir(2).

En este caso, el punto central del proceso gira en torno a determinar si los predios que son propiedad de la demandante, sobre los cuales recayó el cobro de “plusvalía” obtuvieron un mayor valor con ocasión de las obras que realizó en el municipio de Gachancipá en el área donde dichos predios están ubicados.

Por lo tanto, contrario a lo afirmado por el tribunal, la prueba pericial cuyo decretó solicitó de forma oportuna la demandante, sí es conducente y pertinente para determinar el cambio de valor del predio sobre el que recae el cobro de la plusvalía como consecuencia de las obras ya mencionadas.

Este hecho no puede probarse de forma suficiente con las pruebas documentales allegadas con el escrito de demanda, por el contrario, es el dictamen pericial la prueba pertinente que puede ofrecer un concepto informado de un experto, en este caso, sobre el avalúo comercial de un determinado inmueble, los cambios que este ha sufrido en un determinado periodo de tiempo y las causas del mismo.

Todos estos elementos hacen parte del problema jurídico que debe resolverse de fondo en el presente caso. En consecuencia, se revocará el auto apelado en el acápite correspondiente a “prueba pericial” y, en su lugar se decretará la práctica de la misma en los términos solicitados en el escrito de demanda (fl. 24), para lo cual el tribunal designará a un auxiliar de la justicia.

De otra parte, en cuanto a las pruebas testimoniales en cuyo decreto insiste la demandante, este despacho advierte que como bien lo afirmó el tribunal, son inconducentes e improcedentes, pues los hechos que la demandante pretende demostrar con dichas pruebas, son susceptibles de prueba documental, que ya obra en el expediente con tal calidad.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Cuarta,

RESUELVE:

REVÓCASE el auto apelado en cuanto negó el dictamen pericial y, en su lugar DECRÉTASE dicho dictamen en los términos en los que fue solicitado en el escrito de demanda, para lo cual el tribunal designará a un auxiliar de la justicia.

RECONÓCESE personería al abogado Oscar Prieto Rodríguez para que actúe como apoderado de la parte demandada en los términos y para los fines del poder que obra a folio 382 del expediente.

En lo demás, CONFÍRMASE el auto apelado.

Cópiese, notifíquese, y cúmplase. Devuélvase el expediente al tribunal de origen».

(1) Peña Ayazo, Jairo Iván. Prueba judicial. Análisis y valoración. Escuela Judicial Rodrigo Lara Bonilla. 2008. Pág. 180.

(2) Ibídem.