Sentencia 2011-00078 de enero de 2012

CONSEJO SUPERIOR DE LA JUDICATURA 

SALA JURISDICCIONAL DISCIPLINARIA

Rad.: 170011102000201100078 01 / 2190 F

Aprobado según Acta 08 de la misma fecha.

Magistrado Ponente:

Dr. José Ovidio Claros Polanco.

Bogotá D.C., treinta y uno de enero de dos mil doce.

Asunto a tratar

Procede la Sala Dual de Decisión Nº 1, conformada por los doctores Julia Emma Garzón de Gómez y José Ovidio Claros Polanco, a resolver el recurso de apelación interpuesto por la señora Luz Marina Monsalve Muñoz, contra la decisión proferida el 31 de agosto de 2011, mediante la cual la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura de Caldas, Magistrado Ponente Fabio Holguín Zuluaga(1), ordenó el archivo de las diligencias adelantadas en contra de la doctora Ruby Edith Tabares Correa, Juez Cuarta (4) de Familia de Manizales.

Antecedentes procesales.

1. Situación fáctica:

Señaló el a quo que la denunciante manifestó que fue objeto de “acoso laboral” por parte del titular del Juzgado Cuarto de Familia de Manizales, doctora Ruby Edith Tabares Correa, desde cuando ingresó a ese despacho a laborar como asistente social, el 15 de enero de 2002 y desde entonces dicha funcionaria no ha hecho otra cosa que intimidarla, amenazarla, avergonzarla y ridiculizarla frente a los demás compañeros del juzgado.

Informó que la señora juez siempre le ha sacado en cara el salario devengado como Asistente Social, debido a que es más alto que el de las otras compañeras de trabajo, diciéndole que su labor no compensa con las funciones de los otros empleados del despacho.

Manifestó que el acoso laboral se ha extendido al punto que la titular del juzgado quiere que ella como empleada compre los elementos de trabajo que requiere para el desempeño de sus funciones, exigiéndole que como gana un buen sueldo compre un computador para servicio del juzgado. Además, dice que los otros compañeros del despacho también la han intimidado, al igual que la jueza, escribiendo en una agenda los errores que a juicio de estos, comete en el desempeño de su cargo.

Hace saber que los tres jueces con los que ha laborado, anteriores a la doctora Ruby Edith Tabares Correa, siempre le calificaron de forma justa el trabajo realizado, pero esta última funcionaria la está amenazando con calificarla mal según sus palabras, para no dejarle problemas al Juez que la va a reemplazar puesto que se retira por pensión. (fls. 4 a 6 cdno.)

2. Actuación procesal:

I. En consideración a lo anterior el 18 de febrero de 2011, la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura de Caldas, dispuso la apertura de indagación preliminar y para el efecto dispuso:

— Oficiar a la Presidencia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Manizales, para que se sirva acreditar la vinculación y el tiempo de servicio de la doctora Ruby Edith Tabares Correa, como Juez Cuarta de Familia de Manizales.

— Oficiar a la funcionaria inculpada, para que si lo estima conveniente, exponga lo que considere pertinente respecto de los hechos materia de averiguación.

— Notificar personalmente a la Juez denunciada. (fl. 55 cdno.)

II. El 14 de marzo de 2011, la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura de Caldas, fijó para el día 29 de marzo de 2011, escuchar en diligencia de versión libre a la doctora Ruby Edith Tabares Correa. (fl. 62 cdno.)

III. Llegado el día, la Juez Cuarta de Familia del Circuito de Manizales, doctora Rubby Edith Tabares Correa, rindió versión libre y espontánea ante la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura de Caldas, quien manifestó que cuando llegó a laborar el Juzgado Cuarto de Familia de Manizales en julio del 2004, se percató desde el comienzo que la señora Luz Marina Monsalve Muñoz, Asistente social del despacho, no realizaba las labores y funciones en forma correcta y por ello le hacía llamados de atención, privadamente y es las reuniones que frecuentemente realizaba con el personal del juzgado, sin que tales observaciones fueran atendidas por la mencionada empleada en cuanto al mejoramiento de su actividad laboral. Por ello dice, finalizando el año 2005, decidió calificarla insatisfactoriamente y al momento de la notificación de dicho acto, Luz Marina Monsalve Muñoz se vio muy afectada, al punto que sufrió una crisis nerviosa que le precipitó un desmayo y a petición del personal del despacho, para que desistiera de dicha calificación le dio a Luz Marina Monsalve Muñoz una nueva oportunidad, por lo que hizo caso omiso de dicha calificación.

Por lo tanto la señora Luz Marina Monsalve Muñoz siguió trabajando y al principio tuvo la sensación que estaba mejorando su desempeño laboral, pero más tarde estableció que las demás compañeras le realizaban el trabajo que le correspondía y como quiera que definitivamente no mejoró su desempeño laboral a finales del 2010, deicidio calificarla insatisfactoriamente como en efecto ocurrió. (fls. 61 a 74 cdno.)

IV. El 13 de abril de 2011, la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura de Caldas, resolvió decretar la práctica de las siguientes pruebas: por parte de la disciplinada el testimonio de los funcionarios judiciales Blanca Nubia Pérez Henao, Nidia Margot Montes Ramírez, Beatriz Elena Aguirre Rotavista, María Rubiela Vanegas Quiroga y Angelica Bibiana Muñoz y por parte de la quejosa el testimonio de los señores Antonio Roncancio, Hilda Nora Giraldo Salazar, Fabiola Ospina Villa, Gloria Inés Chica Arango Lucy Agudelo, Mercedes Rosa García Arias Y Alba Lucy Franco Henao (fls. 72 a 75 cdno.)

V. Mediante escrito radicado el día 12 de mayo de 2011, la señora Luz Marina Monsalve Muñoz solicitó ordenar que se comisione al Juez Segundo Promiscuo de Familia de la Dorada, Caldas para que recepcione el testimonio de la señora Alba Lucía Escobar González (fl. 122 cdno.)

VI. Ante la anterior solicitud el 15 de junio de 2011, la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura de Caldas resolvió comisionar al Juzgado Penal del Circuito de La Dorada, Caldas, a fin de recepcionar la declaración juramentada de la señora Alba Lucía Escobar González, quien labora en el Juzgado Segundo Promiscuo de Familia de la Dorada, Caldas y la práctica de los testimonios pendientes de escuchar (fl. 123 a 125 cdno.)

3. Decisión de primera instancia.

El 31 de agosto de 2011, mediante proveído la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura de Caldas, ordenó archivar definitivamente las diligencias adelantadas contra la Juez Cuarta (4) de Familia de Manizales, doctora Ruby Edith Tabares Correa, al considerar que con fundamento en la prueba allegada se corroboran las explicación ofrecidas por la funcionaria encartada, por lo que concluye que los hechos informados en la queja por la trabajadora social Luz Marina Monsalve Muñoz, no fueron probados y en consecuencia el acoso laboral que denuncia la quejosa no existió en el Juzgado Cuarto de Familia de Manizales.

Es decir, los reiterados llamados de atención y calificación insatisfactoria que realizó a la denunciante, no se encuentran aisladas, sino referidas a una serie de falencias advertidas por la funcionaria, respecto del desempeño laboral de la empleada Luz Marina Monsalve Muñoz, lo cual quedó acreditado probatoriamente, en el diligenciamiento disciplinario, al aportarse prueba que hace evidente el deficiente desempeño en el trabajo de la denunciante y de los requerimientos y llamados de atención para que mejorara, mismos que no fueron atendidos por esta, observaciones y peticiones que se hicieron por parte de la titular del despacho siguiendo los patrones que rigen este tipo de actuaciones, sin que se pueda decir que constituyen acoso laboral.

Agregó el seccional que las explicaciones ofrecidas por la inculpada en relación con los hechos informados en su contra y con respaldo en la prueba allegada a la presente actuación, evidencian que la queja puede obedecer más a la retaliación de una empleada calificada insatisfactoriamente, que a actitudes desconsideradas, insultantes o agresivas por parte de la titular del despacho, con ánimo de acoso laboral frente a dicha empleada (fls. 146 a 155 cdno.)

4. De la impugnación.

La señora Luz Marina Monsalve Muñoz, mediante escrito radicado el 21 de septiembre de 2011, interpuso recurso de apelación al señalar que la seccional en el fallo atacado no tuvo en cuenta las siguientes razones: 1. El asunto del computador pues si ella podía comprar un computador con su sueldo, la persona a la que ella le asignó el aparato que ella gestionó, también recibía sueldo y por ende también podía comprar computador para su servicio como se lo exigió a ella. 2. Sobre los apuntes que ordenó la juez, para anotar solo sus errores y no los de los empleados del juzgado. 3. Que la señora juez manifieste que ella no hacía nada, cuando en la lista de sus funciones que presentó con la denuncia se le habían asignado varias con las cuales ella siempre cumplió y es falso que las compañeras de la oficina le hicieran el trabajo, pues solo la ayudaron en el mes de diciembre hacer el archivo general que elaboran en los juzgados obligatoriamente a fin de año. 4. Afirmó que lo dicho por la señora Juez que no la echaron en el año 2005, porque se desmayó en el despacho, es falso pues eso nunca ocurrió. 5. Manifestó que no se tuvo en cuenta las declaraciones de las señoras Hilda Nhora Giraldo Salazar, Gloria Inés Chica y Nidyan Margoth Montes Ramírez. 6. Afirmó que no es cierto que la denuncia por acoso laboral fuera una represalia por la mala calificación que le dio la señora juez, ya que la queja la interpuso en diciembre de 2010 y la calificación fue en enero de 2011. 7. Además, que la declarante señora María Lucy Agudelo no es cierto que sea trabajadora social y que trabaje en otro juzgado, pues fue su compañera en el Juzgado Cuarto de Familia como citadora. 8. Que la Seccional ni siquiera solicitó el concepto y diagnóstico emitido por el psicólogo de la ARP, cuando inicialmente fue solicitado por ella, como prueba del acoso laboral. 9. Por último, afirmó que es extraño que se ordene el archivo de las diligencias, sin tener en cuenta la declaración de la señora Alba Lucía Escobar quien vivió la misma situación suya en el juzgado y quien se enteró del trato discriminatorio hacia ella y a quien le tocó pedir traslado porque no aguantó el trato discriminatorio que también recibía.

En este orden de ideas, solicita que se revoque la decisión de primera instancia y ordenar abrir la correspondiente investigación por acoso laboral (fls. 159 a 162 cdno.).

Consideraciones de la Sala

1. Competencia.

Esta Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura es competente para conocer y decidir el presente recurso de apelación, de conformidad con lo establecido en los artículos 256, numeral 3º, del Carta Política y 112, de la Ley 270 de 1996 (Estatutaria de la Administración de Justicia), en armonía con lo previsto en el parágrafo primero de la última de las normas en cita, La Ley 1474 de 2011 y el Acuerdo 75 de 2011.

La ley disciplinaria tiene como finalidad específica la prevención y buena marcha de la gestión pública, así como la garantía del cumplimiento de los fines y funciones del Estado, en relación con las conductas de los servidores públicos que los afecten o pongan en peligro. El operador disciplinario vela entonces por el cumplimiento de los deberes y responsabilidades dentro de una ética del servicio público. De allí que se valore la inobservancia de normas positivas en cuanto ellas impliquen el quebrantamiento del deber funcional, esto es, el desconocimiento de la función social que le incumbe, y los principios contenidos en el artículo 209 de la Carta Política.

De suerte que, si los presupuestos de una correcta administración pública son la diligencia, el cuidado y la corrección en el desempeño de las funciones asignadas a los servidores del Estado, la consecuencia jurídica de tal principio no podría ser otra que la necesidad de censura de aquellas conductas que atentan contra tales presupuestos, en términos generales, la infracción a un deber de cuidado o diligencia.

Ahora bien, tratándose de los funcionarios judiciales, la Ley 734 de 2002, en el Título XII, consagra el régimen aplicable a ellos, definiendo la falta disciplinaria en el artículo 196, los siguientes términos:

“ART. 196.—Falta disciplinaria. Constituye falta disciplinaria y da lugar a acción e imposición de la sanción correspondiente el incumplimiento de los deberes y prohibiciones, la incursión en las inhabilidades, impedimentos, incompatibilidades y conflictos de intereses previstos en la Constitución, en la Ley Estatutaria de la Administración de Justicia y demás leyes. Constituyen faltas gravísimas las contempladas en este código”.

Siguiendo estos derroteros, en la indagación preliminar se busca la verificación de la ocurrencia de la conducta, determinar si es constitutiva de falta disciplinaria e identificar o individualizar a los presuntos infractores de la misma, elementos que son los que se evaluarán en el presente asunto.

2. El caso bajo estudio.

Procede esta corporación a decidir si confirma o revoca la providencia del 31 de agosto de 2011, mediante la cual la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura de Caldas, decidió archivar las diligencias seguidas a la doctora Ruby Edith Tabares Correa, Juez Cuarta de Familia de Manizales a quien se denunció por una situación de supuesto “acoso laboral”, del cual sería víctima la señora Luz Marina Monsalve Muñoz.

Sin embargo, conforme a lo expuesto por la disciplinable ante el Comité de Conciliación para la Resolución de Conflictos de Acoso Laboral, con respaldo probatorio, lo cierto es que se evidencia es un proceso de calificación insatisfactoria de la señora Luz Marina Monsalve, como servidora del Juzgado Cuarto de Familia de Manizales. En dicha diligencia la señora Juez puso de presente que para el año 2010, se presentaron innumerables inconvenientes en el ejercicio del trabajo encomendado a la hoy quejosa, por lo que decidió calificarla insatisfactoriamente de lo cual informó previamente a la funcionaria, al considerar “(…) en ningún momento, como ella pretende hacer ver, se le amenazó, se le coaccionó, simplemente se le informó, porque a mí me parece que el que va a ser mal calificado debe saberlo, sobre todo cuando se llegan unas vacaciones, se van a recibir unos dineros adicionales al salario entonces considero que el empleado tiene derecho a saber lo que va a suceder con él en enero para que así se presupueste y no lo coja de sorpresa la notificación. De su deficiente desempeño tengo pruebas para presentar, como son los llamados de atención, las actas de reunión de equipo de trabajo y el testimonio de los demás integrantes de dicho equipo al igual que si en algún momento se duda de los argumentos que están consignados en la motivación de la calificación, yo solicitaría respetuosamente al comité, que ha dicha señora se le practique un examen acerca del conocimiento de sus funciones y un examen por parte de medicina legal para establecer así su competitividad para desempeñarse en dicho cargo” (fls. 36 a 40 cdno.).

Consta en el expediente el recurso de reposición del 19 de enero de 2011, formulado por la quejosa contra la calificación de servicios dada para el año 2010, el cual no contiene ninguna consideración respecto de los aspectos formulados por la señora juez al hacerla, sino que se fundamenta en el presunto impedimento que surge, a partir de la denuncia formulada por acoso laboral del 15 de diciembre de 2010, ante el Comité de Salud Ocupacional. Sobre el particular la funcionaria mediante Resolución 2 del 19 de enero de 2011, decide no reponer la decisión de calificación insatisfactoria de la señora Luz Marina Monsalve Muñoz y la desvincula del cargo de asistente social.

Como se observa los llamados de atención formulados a la quejosa y la calificación insatisfactoria que realizó la titular del despacho, no se pueden catalogar como un presunto acoso laboral, en tanto de las pruebas allegadas se desprende que la funcionaria en uso de sus atribuciones legales y en búsqueda de evitar la afectación del servicio de administración de justicia, desplegó las herramientas que consideró pertinentes ante el bajo desempeño de un miembro de su equipo de trabajo.

Se encuentra acreditado que los llamados de atención a la servidora Luz Marina Monsalve Muñoz, no correspondieron a una actitud arbitraria o caprichosa de la funcionaria encartada, sino al parecer por la falta de competencia para el cargo desempeñado; así consta de los testimonios de sus compañeros de trabajo quienes además manifiestan que tenían que asumir las tareas que a ella le eran encomendadas.

Ahora bien, en lo que respecta a la administración de los suministros entregados a un despacho en particular, debe advertirse que es el titular quien detenta la autonomía para distribuirlos según las necesidades del servicio, dado que las responsabilidades de tipo fiscal y administrativo les son inherentes, luego no se advierte irregularidad en la asignación de un computador asignado al despacho para las labores generales del mismo y no para una persona en particular, pues se parte de la buena fe del juez titular, quien determina cuales son las necesidades que deben suplirse con mayor urgencia, situación que no fue desvirtuada por la quejosa en el plenario.

Debe precisar la Sala que no es consistente el testimonio de la señora Alba Lucía Escobar González quién es la única que manifiesta un trato descortés hacia la quejosa, pues no se puede ignoran que las habilidades de todo orden en un empleado son necesarias para un buen éxito de la gestión judicial y que el actuar de la jueza inculpada al hacer recomendaciones, llamados de atención y medidas correccionales se debió a la función que como directora del despacho tiene por velar por el correcto funcionamiento del mismo y en aras de lograr administrar justicia de manera pronta y ágil. Señala la deponente que “mientras estuve laborando en ese despacho, me di cuenta de la discriminación de la señora Ruby Edith contra Luz Marina y en mi contra, porque inclusive ella no nos determinaba ni nos dirigía la palabra y a veces nos sentíamos acosadas laboralmente por la secretaría, pero solamente contra Luz Marina y en mi contra, porque en ese despacho se manejaba mucha intriga y mucha cizaña”; descripción que no establece el presunto maltrato ni dan cuenta de la forma en que presuntamente se acosaba a la quejosa, solamente se da una opinión personal de lo que para la declarante constituía un acoso del que ella al parecer también se consideraba una víctima.

A juicio de la Sala, se debe confirmar el fallo que ordenó el archivo de las diligencias, pues como da cuenta el a quo los testimonios recopilados evidencian un buen trato de la togada inculpada y de la mala calidad y desempeño laboral de la quejosa, circunstancia que nos lleva a concluir que no existió la conducta informada, por lo que se comparte el criterio del seccional de instancia al señalar que la queja obedece más a la retaliación de la servidora calificada insatisfactoriamente que a una actitud arbitraria, descortés o agresiva por parte de la funcionaria encartada.

En mérito de lo expuesto, la Sala Dual Nº 1 de la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, conformada por los magistrados José Ovidio Claros Polanco y Julia Emma Garzón de Gómez, en uso de sus atribuciones constitucionales legales,

RESUELVE:

1. CONFIRMAR la decisión proferida el 31 de agosto de 2011, mediante la cual la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura de Caldas, ordenó el archivo de las diligencias adelantadas en contra de la doctora Ruby Edith Tabares Correa, Juez Cuarta (4) de Familia de Manizales.

2. DEVOLVER el expediente a la corporación seccional disciplinaria de origen, previas las anotaciones correspondientes.

Comuníquese, notifíquese y cúmplase.

Magistrados: José Ovidio Claros Polanco.—Julia Emma Garzón de Gómez.

Yira Lucía Olarte Ávila.—Secretaria Judicial.

(1) En Sala con el H.M. José Ricardo Romero Camargo.