Sentencia 2011-04804/8594-17 de febrero 18 de 2015

CONSEJO SUPERIOR DE LA JUDICATURA

SALA JURISDICCIONAL DISCIPLINARIA

Magistrada Ponente:

Dra. Julia Emma Garzón de Gómez

Rad.: 110011102000201104804-01(8594-17)

Aprobado según Acta de Sala Nº 10

Bogotá D.C., dieciocho de febrero de dos mil quince.

EXTRACTOS: «Consideraciones de la Sala

1. Competencia.

De acuerdo con lo dispuesto en los artículos 256 numeral 3 de la Constitución Política, el artículo 59 de la Ley 1123 de 2007 y el artículo 112 numeral 4 de la Ley 270 de 1996, la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, es competente para conocer en segunda instancia de las sentencias proferidas por las Salas Jurisdiccionales Disciplinarias de los Consejos Seccionales de la Judicatura.

2. De la condición de sujeto disciplinable.

La calidad de abogado está demostrado con la certificación del Registro Nacional de Abogados, en la cual se enuncia que Vitaliano Alonso Díaz, identificado con la cédula de ciudadanía 80275993 y T.P. 97123, está inscrito como profesional del derecho (fl. 47 c.o 1ª instancia).

3. Requisitos para sancionar.

Al tenor de lo previsto en el artículo 97 de la Ley 1123 de 2007, para proferir fallo sancionatorio se requiere de prueba que conduzca a la certeza de la existencia de la falta atribuida y de la responsabilidad del disciplinable.

4. De la falta endilgada.

El abogado Vitaliano Alonso Díaz, fue hallado disciplinariamente responsable de incurrir en la falta contemplada en los numerales 2 y 4 del artículo 36 de la Ley 1123 de 2007, norma que prevé:

“ART. 36.—Constituyen faltas a la lealtad y honradez con los colegas:

2. Aceptar la gestión profesional a sabiendas de que le fue encomendada a otro abogado, salvo que medie la renuncia, paz y salvo o autorización del colega reemplazado, o que se justifique la sustitución”.

4. Eludir o retardar el pago de los honorarios, gastos o expensas debidos a un colega o propiciar estas conductas”.

5. Del caso en concreto.

La materialidad u objetividad de la falta endilgada del abogado Vitaliano Alonso Díaz se demostró con las pruebas real y oportunamente allegadas al expediente disciplinario, conforme a los cuales se logró determinar que el implicado aceptó gestión sin mediar paz y salvo o el asentimiento de su colega para realizar las labores profesionales ya encargadas por el representante legal de Distrimed Ltda., contra Coodemcum Ltda.

Una de las exculpaciones presentadas por el defensor del disciplinado consistió en señalar que el error de la falta de publicación de la revocatoria del poder es del Juzgado más no de él, además que el Juzgado aceptó la revocatoria y le reconoció personería, es decir por tal razón no se le podía endilgar falta disciplinaria; al respecto esta superioridad se permite indicar que no es de recibo este elemento defensivo, pues es un deber del letrado como profesional del derecho ser leal con sus colegas y con solo observar el expediente de la causa de marras, era claro que el proceso estaba adelantándose por otro abogado, por tanto, debía indicarle a su cliente que no podía aceptar el mandato hasta tanto no mediara paz y salvo de su anterior colega, lo cual está probado que no realizó; además la función del despacho judicial era aceptar la revocatoria y reconocer personería, más no debe inmiscuirse en las relaciones abogado-cliente, pues solamente lo hará si se solicita una regulación de honorarios, actitud del disciplinado la cual originó el no pago de honorarios al quejoso llevándolo a iniciar un proceso ordinario laboral.

El otro elemento defensivo esgrimido en el recurso de alzada, consiste en señalar que era su cliente quien tenía la obligación de solicitarle el paz y salvo a su anterior representado, argumento este también inaceptable por esta colegiatura, pues el cliente no es profesional del derecho para tener claridad acerca de la obligatoriedad del paz y salvo, siendo deber del nuevo representante de la causa, en este caso el disciplinado quien debía cerciorarse que a su anterior colega le cancelaran sus honorarios para que se le expidiera el correspondiente paz y salvo y así aceptar el mandato y continuar con la representación judicial.

Por ello, se evidencia como injustificada la conducta reprochada al abogado acusado de haber aceptado la gestión profesional a sabiendas que le había sido encomendada a otro abogado, pues las circunstancias examinadas demuestran que éste no adelantó gestión alguna encaminada a la obtención del paz y salvo.

Para esta colegiatura, conforme al acervo probatorio allegado al plenario y relacionado en precedencia es indefectible que el profesional del derecho no actuó de manera leal al aceptar la gestión encargada, porque tuvo toda la información presente, con la cual se demostraba las actuaciones realizadas por el quejoso durante el referido proceso y aun así lo desplazó.

De igual forma, precisa esta colegiatura, que si bien, el inculpado no presentó elementos defensivos respecto a la falta 36 numeral 4 del Código deontológico del abogado, está probado que el letrado eludió el pago de los honorarios y expensas debidas a un colega, pues en ningún momento le dijo a su cliente sobre la importancia de cancelarle el trabajo realizado al abogado Jairo Néstor Pardo Aguilera quien había recibido poder para adelantar un proceso ejecutivo singular de mayor cuantía de Distrimed contra Coodemcun Ltda. – Administración Cooperativa de Hospitales y municipios de Cundinamarca, presentando tal demanda en el año 2010, correspondiéndole al Juzgado 34 Civil del Circuito de Bogotá con número de radicado 2011-00023, es decir, dio inicio a la actuación judicial y en mayo de 2011 le fue revocado el poder, conducta esta reprochable al disciplinado y que deberá ser sancionada.

Por lo anterior, resulta imperativo para esta corporación CONFIRMAR la sentencia apelada proferida el 19 de junio de 2013 por la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura de Bogotá, mediante la cual fue declarado disciplinariamente responsable al abogado Vitaliano Alonso Díaz, identificado con cédula de ciudadanía 80275993 y T.P 97123 del Consejo Superior de la Judicatura de la comisión de la falta consagrada en el numeral 2 y 4 artículo 36 de la Ley 1123 de 2007, imponiéndole sanción de suspensión de seis (6) meses en el ejercicio de la profesión, conforme a lo expuesto en la parte motiva de esta providencia.

En mérito de lo expuesto, la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de ley,

RESUELVE:

1. CONFIRMAR la sentencia apelada proferida el 19 de junio de 2013 por la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura de Bogotá, mediante la cual fue declarado disciplinariamente responsable al abogado Vitaliano Alonso Díaz, identificado con cédula de ciudadanía 80275993 y T.P 97123 del Consejo Superior de la Judicatura, de la comisión de la falta consagrada en el numeral 2 y 4 artículo 36 de la Ley 1123 de 2007, imponiéndole sanción de suspensión de seis (6) meses en el ejercicio de la profesión, conforme a lo expuesto en la parte motiva de esta providencia.

2. Anotar la sanción en el Registro Nacional de Abogados, fecha a partir de la cual empezará a regir la misma, para cuyo efecto se le comunicará a la Oficina encargada del Registro lo aquí resuelto, remitiendo copia de esta providencia con constancia de su ejecutoria.

3. Por Secretaría Judicial notifíquese al disciplinado en los términos establecidos en la ley.

Notifíquese y cúmplase».