Sentencia 2012-00008 de febrero 13 de 2014

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN SEGUNDA

SUBSECCIÓN A

Radicación: 17001-23-31-000-2012-00008-01(2022-13)

Consejero Ponente:

Dr. Alfonso Vargas Rincón

Actor: Gloria Cristina Pineda Barbosa

Demandado: Caja Nacional de Previsión Social

Autoridades nacionales

Bogotá, D.C., trece de febrero de dos mil catorce.

EXTRACTOS: «Para resolver, se

Considera

Se controvierte la nulidad de las resoluciones PAP 011800 del 31 de agosto de 2010 y PAP 031844 del 30 de diciembre del mismo año, expedidas por el gerente liquidador de la Caja Nacional de Previsión Social mediante las cuales se negó el reconocimiento de la pensión gracia y se resolvió desfavorablemente el recurso de reposición interpuesto, respectivamente.

La Ley 114 de 1913 otorgó a los maestros de escuelas primarias oficiales que cumplieran con los requisitos establecidos en el artículo 4º de la misma, una pensión nacional por servicios prestados a los departamentos y municipios, siempre y cuando comprobaran que “... no han recibido actualmente otra prestación o recompensa de carácter nacional”.

Su tenor literal es el siguiente:

“ART. 1º—Los maestros de escuela primaria oficiales que hayan servido en el magisterio por un tiempo no menor de veinte años, tienen derecho a una pensión de jubilación vitalicia, de conformidad con las prescripciones de la presente ley.

“ART. 4º—Para gozar de la gracia de la pensión será preciso que el interesado compruebe:

1. Que en los empleos que ha desempeñado se ha conducido con honradez y consagración.

2. Que carece de medios de subsistencia en armonía con su posición social y costumbres.

3. Que no ha recibido ni recibe actualmente otra pensión o recompensa de carácter nacional.

Por consiguiente lo dispuesto en este inciso no obsta para que un maestro pueda recibir a un mismo tiempo sendas pensiones como tal, concedidas por la Nación y por un departamento.

4. Que observa buena conducta.

5. Que si es mujer está soltera o viuda.

6. Que ha cumplido cincuenta años, o que se halla en incapacidad por enfermedad u otra causa, de ganar lo necesario para su sostenimiento.

Dicha pensión, en principio establecida para los maestros de enseñanza primaria oficiales, fue extendida por la Ley 116 de 1928 a los empleados y profesores de las escuelas normales y a los inspectores de instrucción pública.

Más adelante se hizo extensiva mediante la Ley 37 de 1933 a los maestros que hubieran completado los servicios señalados por la ley, en establecimientos de enseñanza secundaria.

En suma, a partir de la Ley 114 de 1913, los maestros de escuelas primarias oficiales tuvieron derecho a percibir simultáneamente pensión nacional y departamental, prerrogativa que en los términos de las leyes antes citadas, se hizo extensiva a empleados y profesores de escuelas normales, inspectores de instrucción pública y maestros que hubieran completado los años de servicio en establecimientos de enseñanza secundaria.

Caso concreto

En el asunto en estudio, consideró la entidad que la actora no tenía derecho al reconocimiento de la pensión gracia, toda vez que no acreditó vinculación como docente oficial para el 31 de diciembre de 1980.

Un primer aspecto que lleva a la Sala a apartarse de las razones que expuso la entidad demandada para negar la petición tendiente a obtener el reconocimiento y pago de la pensión gracia, es el relacionado con el nivel donde la actora prestó sus servicios, pues consideró que “... de conformidad con la norma trascrita y de los tiempos de servicios antes relacionados se puede observar que a 31 de diciembre de 1980, el (a) peticionario(a) no se encontraba vinculado(a) a la docencia oficial...”, es decir no tuvo en cuenta los tiempos que desempeñó en la seccional urbana como docente interina departamental, desde el 28 de septiembre al 21 de noviembre de 1976, desde el 8 de marzo al 9 de junio del 1977, y desde el 8 de agosto al 25 de septiembre de 1978. Al respecto, considera la Sala lo siguiente:

Para efectos del reconocimiento y pago de prestaciones del personal docente oficial, especialmente para el reconocimiento de la pensión gracia, se considera nacional el docente vinculado por nombramiento del Gobierno Nacional y nacionalizado el vinculado por nombramiento de entidad territorial a partir del 1º de enero de 1976.

El personal docente nacional, no tiene derecho al reconocimiento y pago de la pensión gracia. Así lo ha venido reiterando la corporación, especialmente desde la expedición de la sentencia de 26 de agosto de 1997, dictada en el proceso S-699, del cual se transcribe el siguiente aparte:

También, que dentro del grupo de beneficiarios de la pensión gracia no quedan incluidos los docentes nacionales sino, exclusivamente, los nacionalizados que, como dice la Ley 91 de 1989, además de estar vinculados hasta el 31 de diciembre de 1980 “tuviesen o llegaren a tener derecho a la pensión gracia...” siempre y cuando cumplan con la totalidad de los requisitos.

En el presente asunto, se encuentra demostrado que Gloria Cristina Pineda Barbosa, según constancia expedida por el jefe de la unidad administrativa y financiera de la Secretaría de Educación del Departamento de Caldas (fl. 15, cdno. 2), prestó sus servicios docentes en el departamento, así:

“... Que Gloria Cristina Pineda Barbosa, identificada con la cédula de ciudadanía 30.271.805 cubrió las licencias como docente durante los siguientes periodos:

DecretoFecha decretoPeriodo cubierto por licencia
827Nov. 26/76Sep. 28 a nov. 21/76
509Jul. 7/77Mar. 8 a jun. 9/77
890Oct. 6/78Ago. 8 a sep. 25/78

Según certificación 5304 expedida el 28 de noviembre de 2009, que obra a folios 16 y 17 del cuaderno 2, su vinculación fue, la siguiente:

“... labora como docente, nombrado(a) en propiedad en el Colegio Santa Teresita del municipio de Risaralda (Caldas), mediante Decreto 1148 del 30 de septiembre de 1982 y posesionado(a) el 6 de octubre de 1982.

Actualmente presta sus servicios como docente, de carácter nacionalizado de tiempo completo en la Institución Educativa Divina Providencia del municipio de Manizales (Caldas)...”.

Ahora bien, la Ley 91 de 1989, señaló las disposiciones que regían al personal docente nacional, nacionalizado y el que se vinculara con posterioridad al 1º de enero de 1990. En el artículo 15, dispuso:

Los docentes nacionalizados que figuran vinculados hasta el 31 de diciembre de 1989, mantendrán vigente el régimen prestacional que venían gozando en cada entidad territorial de conformidad con las normas aplicables.

Los docentes nacionales y los que se vinculen a partir del 1º de enero de 1990, para efectos de prestaciones económicas y sociales se regirán por las normas vigentes, aplicables a los empleados públicos del orden nacional, decretos 3135 de 1968, 1848 de 1969 y 1045 de 1978.

En el numeral 2º “pensiones” literal a), previó:

A los docentes vinculados hasta el 31 de diciembre de 1980 que por mandato de las leyes 114 de 1913, 116 de 1928, 37 de 1933 y demás normas que la hubieren desarrollado o modificado, tuvieren o llegare a tener derecho a la pensión gracia, se les reconocerá siempre y cuando cumplan con la totalidad de los requisitos. Esta pensión seguirá reconociéndose por la Caja Nacional de Previsión Social, conforme al Decreto 81 de 1976 y será compatible con la pensión ordinaria de jubilación, aun en el evento de estar esta a cargo total o parcial de la Nación.

La disposición antes transcrita, permitió que luego de la nacionalización de la educación dispuesta en la Ley 43 de 1975, los docentes departamentales o municipales vinculados hasta el 31 de diciembre de 1980, comprendidos en dicho proceso, tuvieran la oportunidad de acceder a la pensión gracia de conformidad con las citadas leyes 114 de 1913 y 37 de 1933 permitiendo la compatibilidad de la misma con la pensión ordinaria de jubilación “aun en el evento de estar a cargo total o parcial de la Nación” siempre y cuando cumplieran con la totalidad de los presupuestos.

Para la fecha de expedición de la Ley 91 de 1989 (dic. 29), la señora Gloria Cristina Pineda Barbosa ya había prestado sus servicios como docente nacionalizado durante 6 meses y 11 días, antes del 31 de diciembre de 1980, circunstancia que en sentir de la Sala, le permite acceder a la pensión gracia, pues la expresión “... docentes vinculados hasta el 31 de diciembre de 1980” consagrada en la norma antes trascrita, no exige que en esa fecha el docente deba tener un vínculo laboral vigente, sino que con anterioridad haya estado vinculado, toda vez que lo que cuenta para efectos pensionales es el tiempo servido y en esas condiciones la pérdida de continuidad, no puede constituirse en una causal de pérdida del derecho como lo estimó el tribunal.

En este punto, vale la pena aclarar que no le asiste razón a la entidad demanda al señalar que los tiempos que la demandante pretende hacer valer, en los que laboró por los periodos arriba mencionados como docente interina para cubrir licencias de otros docentes, no pueden ser tenidos en cuenta comoquiera que no se generó relación laboral alguna y ningún tipo de vinculación, pues la Corte Constitucional(1) ha venido sosteniendo, lo siguiente:

“(...).

Sostuvo que, en ningún caso, esos parámetros de contratación son imputables al docente quien, sin importar la forma como ha de ser vinculado, cumple funciones similares en el campo educativo y, en consecuencia, está obligado a acreditar iguales condiciones de formación y experiencia. Ello, por supuesto, descarta que la ley y las propias instituciones, dentro de la autonomía de que gozan para darse sus propios estatutos, puedan establecer regímenes restrictivos que desconozcan el derecho de los docentes ocasionales y hora cátedra, a percibir las prestaciones sociales reconocidas por el orden jurídico para todos los trabajadores públicos o privados, las cuales deben otorgarse en proporción al tiempo laborado.

Ahora bien, de conformidad con la fotocopia del registro civil de nacimiento que obra a folio 26 del expediente, la señora Gloria Cristina Pineda Barbosa nació el 2 de septiembre de 1957, ello quiere decir que cumplió los 50 años de edad exigidos en la Ley 114 de 1913 el 2 de septiembre de 2007.

Laboró desde el 27 de noviembre de 1976 hasta el 8 de agosto de 1978 interrumpidamente como docente interina nacionalizada (6 meses y 11 meses) y desde el 6 de octubre de 1982 hasta el 23 de noviembre de 2009 (27 años y 7 meses y 28 días). En consecuencia, tal como lo señaló el Tribunal Administrativo de Caldas, la señora Pineda Barbos, cumplió con la totalidad de los requisitos exigidos para acceder a la pensión gracia.

Por las razones que anteceden, se confirmará la sentencia proferida por el Tribunal Administrativo de Caldas, que accedió a las súplicas de la demanda.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Segunda Subsección A, administrando justicia en nombre de la república y por autoridad de la ley,

FALLA:

CONFÍRMASE la sentencia proferida el 21 de febrero de 2013, por el Tribunal Administrativo de Caldas, por medio de la cual accedió a las súplicas de la demanda instaurada por Gloria Cristina Pineda Barbosa en contra de la Caja Nacional de Previsión Social en Liquidación.

Cópiese, notifíquese y ejecutoriada esta providencia devuélvase el expediente al tribunal de origen. Cúmplase».

(1) Sentencia C-517 de 1999