Sentencia 2012-00618 de mayo 10 de 2012

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN CIVIL

Ref.: Expediente 11001-02-03-000-2012-00618-01

Magistrado Ponente

Dr. Ariel Salazar Ramírez

Bogotá D.C., diez de mayo de dos mil doce.

Discutido y aprobado en sesión de dos de mayo de dos mil doce.

EXTRACTOS: «II. Consideraciones

1. Por regla general la acción de tutela no deviene contra actuaciones judiciales y, por tanto, sólo en forma excepcional resulta procedente acudir al amparo constitucional, para atacar tales decisiones cuando con ellas se causa vulneración a los derechos fundamentales de los asociados.

Los criterios que ha sostenido la doctrina para identificar las causales de procedibilidad en estos eventos, están cimentados en el reproche que merece toda actividad judicial arbitraria, caprichosa, infundada o rebelada contra las preceptivas legales que rigen el respectivo juicio, con detrimento de las garantías de quienes sometieron a la jurisdicción la solución de sus conflictos.

2. En el caso puesto a consideración de la Corte, no logra advertirse vulneración alguna a los derechos fundamentales del reclamante, toda vez que la decisión del juzgador de declarar desierto el recurso de apelación concedido en el auto de doce de enero de dos mil doce, se compadece con lo previsto en el ordenamiento adjetivo.

En efecto, el inciso 5º del numeral 3º del artículo 354 del Código de Procedimiento Civil establece que cuando la apelación de la sentencia se tramite en el efecto devolutivo, se remitirá el original del expediente al superior y el cumplimiento del fallo se adelantará con las respectivas copias, de ahí, que el apelante deba sufragar el valor de las mismas dentro de los cinco días siguientes, so pena de que el recurso se declare desierto.

Precísese, que aún cuando la secretaría del despacho rindió informe en el que indicó que “el apelante se suministro (sic) expensas necesarias para copia del expediente”, luego aclaró esa situación, y manifestó que en el expediente no obraba constancia del pago, afirmación que en manera alguna fue desvirtuada por el demandado.

3. En ese orden, la decisión del accionado se ajusta a la legalidad, pues en atención a que el tutelante no cumplió con su obligación de suministrar lo necesario para la expedición de las copias pertinentes, conforme lo dispone el inciso 6º del artículo 358 del Código de Procedimiento Civil, declaró desierta la apelación.

Al respecto, ha señalado esta corporación, que si el peticionario del amparo “desperdició las diferentes oportunidades procesales, es inadmisible la pretensión de recurrir tal actuación por esta vía extraordinaria o de tratar de recuperar mediante ese instrumento tal posibilidad, puesto que no ha sido diseñado para rescatar términos derrochados, —pues los mismos son perentorios e improrrogables, tal y como lo prevé el artículo 118 del Código de Procedimiento Civil—, ni para establecer una paralela forma de control de las actuaciones judiciales, circunstancia que, acorde con reiterada jurisprudencia, impide la intervención del juez constitucional en tanto no está dentro de la órbita de su competencia suplir la incuria, los desaciertos o descuidos de las partes en el ejercicio de sus facultades, cargas, o deberes procesales, pues esa no es la finalidad para la cual se instituyó la tutela”(1).

4. Resulta entonces ostensible, que si el accionante en la oportunidad debida, no suministró lo necesario para la reproducción de las copias del expediente, resulta improcedente que acuda a este mecanismo para revivir la oportunidad que dejó precluir.

5. En consecuencia, tal y como lo consideró el a quo, la acción incoada no tiene vocación de prosperidad, de ahí que se confirmará el fallo proferido en la primera instancia.

III. Decisión

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casación Civil, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, CONFIRMA la sentencia impugnada.

Notifíquese telegráficamente lo resuelto a los interesados; y, en oportunidad, remítase el expediente a la Corte Constitucional, para su eventual revisión.»

(1) Fallos de 6 de julio de 2010, expediente 00241-01, y 2 de marzo de 2011, expediente 2010-000380-01.