SENTENCIA 2013-00037/0506-2015 DE ABRIL 21 DE 2017

 

Sentencia 2013-00037 de abril 21 de 2017

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN SEGUNDA

SUBSECCION B

Consejera Ponente:

Dra. Sandra Lisset Ibarra Vélez

Bogotá, D.C., 21 de abril de 2017.

Exp.: 20001233300020130003701 (0506-2015)

Medio de control: Nulidad y restablecimiento del derecho

Demandante: Nidia Isabel Leguía Salas

Demandado: ESE Hospital Eduardo Arredondo Daza

Trámite: Ley 1437 de 2011.

Asunto: Contrato realidad. No se demostró que a través de los contratos de trabajo asociado, se pretendía encubrir una verdadera relación laboral.

Decisión: Se confirma sentencia que negó las pretensiones de la demanda.

Segunda instancia. Apelación de sentencia.

EXTRACTOS: «II. CONSIDERACIONES DE LA SALA

Atendiendo a los argumentos expuestos por la parte demandante en su escrito de apelación y el material probatorio obrante en el expediente, la Sala decidirá el asunto sometido a su consideración, fijando para ello el siguiente:

Problema jurídico.

En el presente asunto y partiendo de los motivos de inconformidad alegados por la parte demandante, corresponde a la Sala determinar si el Tribunal Administrativo del Cesar incurrió en una indebida valoración de las pruebas aportadas al proceso, con las cuales, a juicio de la parte apelante, desvirtúa la existencia de los convenios de trabajo asociado y, en consecuencia, establecer si el acervo probatorio arrimado al proceso conlleva a la certeza de la existencia o configuración de una verdadera relación laboral entre la actora y la ESE Hospital Eduardo Arredondo Daza, teniendo en cuenta que la relación jurídica de la cual se pretende derivar la relación de trabajo deviene o se origina en la relación cooperativa ya mencionada.

A fin de resolver el problema jurídico planteado, la Sala abordará el estudio relacionado con las cooperativas de trabajo asociado y su régimen legal, para luego, examinar el material probatorio que reposa en el proceso y con ello, resolver los cargos de la apelación.

i. De las cooperativas de trabajo asociado.

Según lo dispuesto en la Ley 79 de 1988(2) y en el Decreto 4588 de 2006(3), las cooperativas de trabajo asociado son aquellas organizaciones sin ánimo de lucro que pertenecen al sector de la economía solidaria, que vinculan el trabajo personal de sus asociados, quienes a su vez son gestores, contribuyen económicamente a la cooperativa y aportan directamente su capacidad de trabajo para el desarrollo de actividades económicas, profesionales o intelectuales, esto con la finalidad de producir en común bienes, prestar servicios o ejecutar obras para satisfacer las necesidades de los asociados y de la comunidad en general.

Según la actividad que éstas desarrollen se clasifican en: especializadas, multiactivas e integrales. Las cooperativas especializadas son las que se organizan para atender una necesidad específica, correspondiente a una sola rama de actividad económica, social o cultural. Las multiactivas son las que se organizan para atender varias necesidades, mediante concurrencia de servicios en una sola entidad jurídica. Y las integrales son aquellas que en desarrollo de su objeto social, realizan dos o más actividades conexas y complementarias entre sí, de producción, distribución, consumo y prestación de servicios(4).

Las cooperativas de trabajo asociado pertenecen a la categoría de las especializadas, y han sido definidas por el legislador así: «Las cooperativas de trabajado asociado son aquellas que vinculan el trabajo personal de sus asociados para la producción de bienes, ejecución de obras o la prestación de servicios»(5). El principal aporte de los asociados en esta clase de organizaciones es su trabajo, puesto que los aportes de capital son mínimos.

La Corte Constitucional en Sentencia C-211 de 2000, señaló que «las características más relevantes de estas cooperativas son éstas: La asociación es voluntaria y libre; se rigen por el principio de igualdad de los asociados; no existe ánimo de lucro; la organización es democrática; el trabajo de los asociados es su base fundamental; desarrolla actividades económicas sociales; hay solidaridad en la compensación o retribución; existe autonomía empresarial(6)»

Las cooperativas de trabajo asociado nacen de la voluntad libre y autónoma de un grupo de personas que decide unirse para trabajar mancomunadamente, bajo sus propias reglas contenidas en los respectivos estatutos o reglamentos internos.

Debido a la naturaleza misma de las cooperativas de trabajo asociado, la retribución que reciben los asociados por su trabajo no es salario sino una compensaciónque se fija teniendo en cuenta estos factores: la función que cada trabajador cumple, la especialidad, el rendimiento, la cantidad y calidad del trabajo aportado. Igualmente, el trabajador asociado tiene derecho a recibir un porcentaje de los excedentes obtenidos por la cooperativa. 

Lo anterior deja evidenciado la necesidad de que exista un acuerdo cooperativo, es decir, aquel contrato que es celebrado por un número determinado de personas, con el objetivo de crear y organizar una persona jurídica de derecho privado denominada cooperativa, cuyas actividades deben cumplirse con fines de interés social y sin ánimo de lucro, por lo que, en las cooperativas de trabajo asociado los trabajadores son los mismos socios y dueños de la empresa.

Sin embargo, dicha figura asociativa no fue creada por el legislador para que se desconocieran los derechos de los trabajadores, al punto que, por mandato legal las cooperativas de trabajo asociado que incurran en prácticas deshonestas deben responder ante las autoridades correspondientes. En ese sentido, el trabajo asociado no puede ser utilizado indebidamente para desconocer o eludir las obligaciones de estirpe laboral con los trabajadores dependientes o subordinados, por ello, la normatividad consagró la prohibición de que las cooperativas de trabajo asociado actuaran como empresas de intermediación laboral, disponiendo del trabajo de los asociados para suministrar mano de obra temporal a usuarios o terceros beneficiarios.

Pero de igual manera, es claro que las cooperativas funcionan bajo los lineamientos de la Ley 79 de 1988, de tal suerte que, cuando el asociado es vinculado con otro ente, pero por órdenes puntuales y estrictas de la cooperativa así como del tercero, quien alega la configuración o existencia del contrato realidad con aplicación del principio de la primacía de la realidad sobre las formas, tiene el deber probatorio de acreditar el trípode que la legislación consagra para la configuración de una relación laboral.

Del caso en concreto.

La parte demandante manifiesta como inconformidad contra la sentencia proferida por el Tribunal Administrativo del Cesar que dicha corporación no tuvo en cuenta que la actividad que ejerció de auxiliar de enfermería tiene el carácter de permanente, como quiera que tal función está directamente relacionada con el bien o servicios que presta el ente hospitalario.

De igual manera, aseveró que la ESE Hospital Eduardo Arredondo Daza vinculó a la actora por medio de cooperativas de trabajo asociado para que prestara los servicios de auxiliar de enfermería a través de la modalidad de trabajador en misión.

De acuerdo con lo anterior, observa la Sala que la inconformidad de la parte actora se funda principalmente, en la incorrecta o defectuosa valoración que hizo el a quo del material probatorio arrimado al proceso, como quiera que a su juicio, las pruebas documentales y testimoniales desvirtúan el convenio de trabajo asociativo que celebró la demandante con las cooperativas ya citadas, así como también, se acreditan los elementos de la relación laboral.

Al examinar la Sala el material probatorio que obra en la foliatura, se observa lo siguiente: Como pruebas documentales orientas a demostrar los elementos configurativos de la relación laboral, la parte demandante allegó las que a continuación de relacionan:

— Certificación expedida por la gerencia de la Cooperativa de Trabajo Asociado de Prestación de Servicios Integrales «Coopreser», en la cual, se hace constar que la señora Nidia Isabel Leguía Salas, es trabajador de la Cooperativa en el cargo de auxiliar de enfermería, presta sus servicios por turnos en el contrato que esta entidad inició con el Hospital Eduardo Arredondo Daza desde el 16 de julio de 2008(7).

— Certificación emitida por la gerencia de la Cooperativa de Trabajo Asociado de Salud el Cesar «Coopsalud», en la que se hizo saber que la señora Nidia Isabel Leguía Salas es trabajador asociado de la cooperativa y presta sus servicios por turnos en el cargo de auxiliar de enfermería en el contrato que la cooperativa mantiene con el Hospital Eduardo Arredondo Daza desde el 1º de octubre de 2005(8).

— Certificación proferida por la Cooperativa de Trabajo Asociado de la Salud «Cooptrasalud» la cual, indicó que la señora Nidia Isabel Leguía Salas, en su calidad de trabajador asociado a Cooptrasalud, labora actualmente como auxiliar de enfermería desde el 16 de febrero de 2009(9).

— De igual forma, se allegó la relación de turnos programadas por las cooperativas Cooptrasalud y Coopreser en las cuales, figura el nombre de la demandante señora Nidia Leguía(10).

— Así mismo, se allegaron circulares emitidas por la Cooperativa de Trabajo Asociado Coopreser y Cooptrasalud, a través de las cuales, se conminaba a los cooperados a presentar la póliza de responsabilidad civil médica y la segunda, invitando a los afiliados a la asamblea ordinaria(11).

— Cuenta de cobro de fecha 23 de abril de 2003, presentada por la demandante al Hospital Eduardo Arredondo Daza, por concepto de prestación de servicios de auxiliar de enfermería durante los días 21 y 23 de abril de la referida anualidad(12).

— Resolución 1293 sin fecha legible, por medio de la cual, el Hospital Eduardo Arredondo Daza aprobó póliza única de seguro de cumplimiento presentada por la firma Salud Integral(13).

— Contrato de prestación de servicios suscrito entre la Empresa Asociativa de Trabajo Empresa Salud Integral y el Hospital Eduardo Arredondo Daza, para la prestación de los servicios de auxiliares de enfermería, documentos que se aportó de manera incompleta en un solo folio(14).

— Por último, reposan las cuentas de cobro presentadas por la Empresa Asociativa Salud Integral al Hospital Eduardo Arredondo Daza por concepto de prestación de servicios de turnos de auxiliares de enfermería durante el mes de julio, septiembre, octubre y diciembre del año 2002(15).

Pretende demostrar la demandante que la naturaleza de la relación existente entre los distintos entes cooperativos con los cuales fue cooperada y ella, no se fundó en una verdadera relación cooperativa, sino que dicho medio fue utilizado para encubrir una relación de carácter laboral con la ESE Hospital Eduardo Arredondo Daza, llevando a cabo la actora la prestación de sus servicios de auxiliar de enfermería en favor de la referida entidad hospitalaria.

De acuerdo con las pruebas documentales relacionadas en precedencia, observa la Sala que si bien la actividad ejecutada por la señora Nidia Leguía Salas fue la de auxiliar de enfermería, lo que permitiría en principio suponer que es una de las funciones del giro ordinario de la ESE Hospital Eduardo Arredondo Daza, también lo es que, las cooperativas de trabajo asociado estaban habilitadas legalmente(16) para llevar a cabo la prestación de servicios a los sectores de salud, transporte, vigilancia y seguridad privada y educación, de tal manera que, se requería que dichos entes cooperativos fueran especializados en la respectiva rama de la actividad para que pudiesen generar la prestación de tales servicios.

Pues bien, en ese sentido, el primer supuesto llamado a ser probado para la demandante, es su calidad de afiliada a las cooperativas de trabajo asociado Coopreser, Coopsalud y Cooptrasalud, para lo cual, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 11 del Decreto 4588 del 27 de diciembre de 2006(17), debió suscribir con cada uno de los referidos entes cooperativos un acuerdo cooperativo de trabajo asociado, prueba documental ausente en el proceso, como quiera que no obra respecto de las distintas organizaciones cooperativas los aludidos contratos celebrados por la demandante y con los cuales, se acreditaría su condición de cooperada, máxime, si por parte de tales se certificó su calidad de afiliada o cooperada.

La demandante a fin de probar su condición de cooperada, la permanencia y relación directa que tenía la prestación de los servicios de auxiliar de enfermería con los servicios ordinarios a cargo de la ESE Hospital Eduardo Arredondo, allegó tres certificaciones expedidas por las cooperativas Coopreser, Coopsalud y Cooptrasalud en las cuales, se hizo constar que la señora Nidia Leguía es trabajador asociado, presta sus servicios de auxiliar de enfermería por turnos en el contrato que la cooperativa inició con el Hospital Eduardo Arredondo Daza.

Al analizar de manera detallada cada una de las referidas certificaciones, observa la Sala que respecto de la expedida por la Cooperativa de Trabajo Asociado Coopreser, se indicó que la demandante presta sus servicios de auxiliar de enfermería por turno, de acuerdo al contrato iniciado en fecha 16 de julio de 2008, es decir, lo contenido en dicha certificación no permite establecer el tiempo específico durante el cual, la demandante permaneció como trabajadora asociada y menos aún, cuál fue el periodo en que la misma permaneció prestando sus servicios de auxiliar de enfermería en favor de la ESE Hospital Eduardo Arredondo Daza.

Similar situación presenta la certificación emitida por la Cooperativa de Trabajo Asociado de Salud del Cesar Coopsalud, la cual, hace constar que la demandante es trabajadora asociada y presta sus servicios de auxiliar de enfermería a la ESE Hospital Eduardo Arredondo Daza, desde el 1 de octubre de 2005, pero sin que de la misma se pueda colegir el periodo exacto que perduró la demandante prestando sus servicios al ente hospitalario, es decir, no es dable que la Sala obtenga la certeza de la periodicidad, continuidad y permanencia de la actora en la prestación de dichos servicios en favor de la empresa de salud.

De igual manera, se tiene la certificación proferida por la Cooperativa de Trabajo Asociado de la Salud Cooptrasalud, en la cual hizo saber que la accionante es trabajadora asociada, que labora con la misma desde el 16 de febrero de 2009 como auxiliar de enfermería, pero sin que en la misma se deje constancia que la actividad ejecutada por la demandante haya sido en favor de la ESE Hospital Eduardo Arredondo Daza, lo que no permite aseverar que para esa época sus servicios fueron ejecutados para el prementado ente hospitalario, toda vez que, existe la posibilidad que los servicios hayan sido generados en favor de una persona jurídica distinta de la demandada.

De otra parte, si bien se allegó las relaciones de turnos que cumplía la demandante, lo cierto es que, de ellas solo es posible establecer que la señora Nidia Leguía tenía asignados turnos para los meses de junio a diciembre de 2002, como quiera que las demás relaciones carecen de especificación respecto de las anualidades, lo que dificulta establecer a que periodos corresponden las mismas.

En cuanto a las relaciones de turnos que reposan a folios 22 al 30 del expediente, se obtiene que es la programación realizada por las Cooperativas Cooptrasalud y Coopreser, para la prestación de los servicios de auxiliar de enfermería en el CDS San Martin, es decir, que dichos turnos hacen alusión a la prestación de servicios distintos de los referidos por la ESE Hospital Eduardo Arredondo Daza o por lo menos, no se probó por la actora que el mencionado centro de salud hace parte de la red pública del ente hospitalario demandado.

En lo atinente a la cuenta de cobro que reposa a folio 36 del expediente, la cual fue presentada por la demandante al Hospital Eduardo Arredondo Daza, por concepto de prestación de servicios de auxiliar de enfermería por los días 21 y 23 de abril de 2003, lo único que permite colegir la misma es que en efecto, la actora prestó para la fecha ya indicada, sus servicios profesionales en favor del aludido ente hospitalario, es decir, que la misma obedeció a una circunstancia temporal para cubrir una necesidad específica en la data señalada pero de la cual, no resulta dable afirmar que tal prestación tenga el carácter de continua, dependiente y subordinada.

En ese mismo entorno, reposa a folio 38 del expediente, copia incompleta del contrato de prestación de servicio suscrito entre la ESE Hospital Eduardo Arredondo Daza y la Empresa de Salud Integral EAT, contrato del cual, no es posible generar ninguna inferencia con la prestación del servicio subordinado que alega la demandante llevó a cabo, en la medida que no permite constatar para que fecha fue suscrito el mismo por las partes. De igual manera, quien aparece como contratista es la Empresa de Salud Integral, persona jurídica que difiere de las cooperativas de trabajo asociado que certificaron la calidad de trabajador asociado que ostentó la actora y respecto de las cuales, prestó los servicios de auxiliar de enfermería.

De otra parte, obra en el proceso la declaración testimonial rendida por las señoras Alma Cecilia Rodríguez Cueto y Martha Guerra Iseda, personas que manifestaron ser auxiliares de enfermería y compañeras de labores de la demandante en el Hospital Eduardo Arredondo Daza quien sostuvo lo siguiente:

— Declaración de Alma Cecilia Rodríguez Cueto.

«(...) PREGUNTADO: desde cuanto hace que conoce a la señora Nidia Leguía Salas y por qué razón la conoce. CONESTÓ: la conozco desde hace más de 14 años y nuestra amistad se profundizó más cuando laboramos juntas en el Hospital Eduardo Arredondo Daza. PREGUNTADO: Cual fue la forma de vinculación de la aludida señora al Hospital Eduardo Arredondo Daza y en qué fecha prestó sus servicios a esa entidad. CONETSTO:... en julio de 2002 directamente con el Hospital Eduardo Arredondo Daza. PREGUNTADO: Cual fue la forma de vinculación con la entidad, si contratos de prestación de servicios o a través de actos administrativos de nombramientos. CONTESTÓ: Contratos de prestación de servicios. Preguntado: Que cargo desempeñaba la referida señora en el Hospital Eduardo Arredondo Daza. PREGUNTADO: Que funciones concretamente eran las referentes a ese cargo. La auxiliar, pues, atender al paciente, canalizarlo, cumplir las órdenes de los médicos, baños en cama de los pacientes, curaciones, hacer de terapistas, de camilleros, esa eran las funciones de auxiliar de enfermería Nidia Leguía. PREGUNTADO: En qué forma prestaba los servicios Nidia Leguía Salas al referido Hospital, si de manera autónoma o subordinada: CONTESTO: Subordinada, porque recibía órdenes de un jefe y cumplía un horario establecido por el Eduardo Arredondo Daza. Preguntado: Amplié un poco su respuesta, quien era el jefe, quien le daba las órdenes, quien le deba las instrucciones. CONTESTÓ: Pues el gerente era el jefe mayor de la institución, de ahí estaban los jefes vinculados a la institución Eduardo Arredondo como jefes de enfermería, los médicos, más que todo eran las jefes las que impartían las órdenes, pero jefes pertenecientes al Eduardo. PREGUNTADO: A qué horas prestaba el servicio la referida señora. CONTESTO: Eran turnos nocturnos de 7 de la noche a 7 de la mañana, así se comenzó, se descansaba y nuevamente venia al día siguiente en la noche de 7 de la noche a 7 de la mañana y así sucesivamente y los domingos eran horarios de 7 de la mañana a 7 de la noche. PREGUNTADO: La señora Nidia Leguía Salas estuvo asociada a una cooperativa de trabajo asociado y por qué razón. CONTESTO: Afiliados, porque todos nos vimos obligados a pasar a cooperativas y Nidia Leguía también lo fue. Del Eduardo fue casi obligado a que nos pasáramos a las Cooperativas, porque el que no se afiliara a la Cooperativa no salía en horario al mes siguiente. PREGUNTADO: Quien era la persona encarga de realizar los horarios o turnos de trabajo, CONTESTO: Los horarios eran realizados por la jefe del servicio perteneciente al Hospital Eduardo Arredondo Daza... PREGUNTADO: Sírvase manifestar quien impartía las órdenes a Nidia Leguía Salas en el Hospital Eduardo Arredondo Daza aun estando afiliada a través de las cooperativas de trabajo asociado. CONTESTO: Las órdenes las daba el hospital Eduardo Arredondo Daza, de la jefe el gerente y de la parte administrativa, pero del Hospital Eduardo Arredondo, nunca de las cooperativas, las capacitaciones las hacia el Eduardo, nos reunían en el auditorio del Eduardo, nunca hubo presencia del personal de las cooperativas...»

Declaración de Martha Inés Guerra Iseda.

«(...) PREGUNTADO: CONTESTÓ: la conozco desde hace más de 14 años y nuestra amistad se profundizó más cuando laboramos juntas en el Hospital Eduardo Arredondo Daza. PREGUNTADO: Cual fue la forma de vinculación de la aludida señora al Hospital Eduardo Arredondo Daza y en qué fecha prestó sus servicios a esa entidad. CONETSTO:... en julio de 2002 directamente con el Hospital Eduardo Arredondo Daza. PREGUNTADO: Cual fue la forma de vinculación con la entidad, si contratos de prestación de servicios o a través de actos administrativos de nombramientos. CONTESTÓ: Contratos de prestación de servicios. Preguntado: Que cargo desempeñaba la referida señora en el Hospital Eduardo Arredondo Daza. PREGUNTADO: Que funciones concretamente eran las referentes a ese cargo. La auxiliar, pues, atender al paciente, canalizarlo, cumplir las órdenes de los médicos, baños en cama de los pacientes, curaciones, hacer de terapistas, de camilleros, esa eran las funciones de auxiliar de enfermería Nidia Leguía. PREGUNTADO: En qué forma prestaba los servicios Nidia Leguía Salas al referido Hospital, si de manera autónoma o subordinada: CONTESTO: Subordinada, porque recibía órdenes de un jefe y cumplía un horario establecido por el Eduardo Arredondo Daza. Preguntado: Amplié un poco su respuesta, quien era el jefe, quien le daba las órdenes, quien le deba las instrucciones. CONTESTÓ: Pues el gerente era el jefe mayor de la institución, de ahí estaban los jefes vinculados a la institución Eduardo Arredondo como jefes de enfermería, los médicos, más que todo eran las jefes las que impartían las órdenes, pero jefes pertenecientes al Eduardo. PREGUNTADO: A qué horas prestaba el servicio la referida señora. CONTESTO: Eran turnos nocturnos de 7 de la noche a 7 de la mañana, así se comenzó, se descansaba y nuevamente venia al día siguiente en la noche de 7 de la noche a 7 de la mañana y así sucesivamente y los domingos eran horarios de 7 de la mañana a 7 de la noche. PREGUNTADO: La señora Nidia Leguía Salas estuvo asociada a una cooperativa de trabajo asociado y que relación tenían esas cooperativas con el hospital. CONTESTO: Yo digo esas cooperativas que eran a través del Eduardo Arredondo Daza eran unas fachadas, porque las reuniones nos la hacían en el Eduardo Arredondo Daza, las capacitaciones en el Eduardo Arredondo, fiestas nos la hacía el Eduardo Arredondo Daza, todo era del Eduardo Arredondo Daza, por eso para mí nos obligaron a pasar a cooperativas porque si no nos quedábamos sin trabajo... PREGUNTADO: Sírvase manifestar a este despacho si durante el tiempo que la señora Nidia Isabel Leguía Salas estuvo vinculada al Hospital Eduardo Arredondo Daza esta estaba sometida a órdenes impartidas por un jefe o un superior. CONTESTO: Claro que si, por que las órdenes nos la daba el Eduardo Arredondo Daza a través de la Coordinación médica y la jefe de enfermería, porque a nosotros nos estipulaban un horario de trabajo. PREGUNTADO: Quien era la persona de hacia los horarios. CONTESTO: A través de la jefe coordinadora que era quien estipulaba el horario de trabajo... PREGUNTADO: Sírvase informar a este despacho, quien le impartía las ordenes a la señora Nidia Leguía Salas, aun cuando estaba vinculada a través de las cooperativas de trabajo asociado al Eduardo Arredondo Daza. CONTESTO: el Eduardo Arredondo como lo dije anteriormente, a través de los jefes coordinadores... PREGUNTADO: usted ha demandado a la entidad por estos mismos hechos. CONTESTO. Si...

De acuerdo con las declaraciones rendidas en el proceso, no puede pasar por alto la Sala el hecho que las testigos citadas por la parte demandante se encuentran en la misma situación de la aquí accionante, en tanto afirmaron haber demandado a la pluricitada empresa social por los mismo hechos, circunstancia ésta que sin duda, puede afectar la imparcialidad y credibilidad en su decir, en la medida que las declarantes tienen un interés indirecto en las resultas del proceso.

De acuerdo con la regulación procesal en materia de testimonios consagrada en el artículo 211 de la Ley 1654 de 2012(18), cuando exista imparcialidad en la declaración testimonial, el juez analizará el mismo con los demás elementos probatorios arrimados al proceso, resultando imposible para este caso, que la Sala confronte la versión rendida por las testigos con otras pruebas de orden documental que permitan generar convicción de que la demandante ejecutó su labor bajo la permanente y continua subordinación de la contratante, en tanto que el proceso carece de pruebas que permitan evidenciar la impartición de órdenes, instrucciones, directrices y todo acto encaminado a la plena sujeción de la contratista al gobierno y autoridad ejercido por la contratante.

De acuerdo a las declaraciones juradas rendidas por las señoras Alma Cecilia Rodríguez Cueto y Marta Inés Guerra Iseda, lo primero que deja ver dichas declarantes es que la actora fue vinculada por la ESE Eduardo Arredondo Daza a través de contratos de prestación de servicios. Sin embargo, al proceso no se allegó documento alguno que acredite la existencia de dichos contratos, por lo que, lo afirmado por las declarantes carece de veracidad probatoria, máxime, si se tiene en cuenta que por regla general, los contratos estatales deben constar por escrito, pues así lo disponen los artículos 39(19) y 41(20) de la Ley 80 de 1993, al señalar que es ésta la forma que deben adoptar tales actos jurídicos para existir jurídicamente y quedar perfeccionados, de tal suerte que, es una exigencia de ley elevar por escrito el acto contractual.

Así mismo, las aludidas versiones juradas sostuvieron en contraposición a lo aseverado anteriormente, que la actora debió pertenecer a varias cooperativas de trabajo asociado a fin de poder prestar sus servicios como auxiliar de enfermería en la ESE Eduardo Arredondo. No obstante, dicha manifestación carece de respaldo documental, en tanto que, si bien se allegó al expediente copia de certificaciones emitidas por alguna de los órganos cooperativos, del mismo no es posible establecer el objeto contractual pactado, ni que tales servicios fueron siempre prestados en favor de la ESE Eduardo Arredondo y de manera permanente.

Antes por el contrario, de la documental arrimada al plenario lo que se evidencia es que la actora presentó cuenta de cobro por días laborados, lo que permite colegir que la labor ejecutada en favor de la ESE accionada fue de manera esporádica y temporal a fin de suplir alguna necesidad concreta pero no de manera continua y subordinada como lo alegó.

Teniendo en cuenta lo anterior, de la declaración testimonial rendida por las deponentes no es posible determinar el objeto pactado entre la demandante y las cooperativas de trabajo asociado, así como tampoco, es dable establecer la relación jurídica sustancial de la cual, emanó la prestación de los servicios de la accionante en favor de la ESE demandada, máxime, si se tiene que el único contrato de prestación de servicios aportado al proceso fue el que suscribió la ESE Eduardo Arredondo Daza y la Empresa Salud Integral, documento que se aportó de manera incompleta sin posibilidad de establecer la época en que el mismo fue firmado por las partes y la duración en la prestación de los servicios contratados.

Lo anterior, constituyen razones por las cuales, las inconformidades planteadas por la recurrente no encuentran asidero o respaldo probatorio en las pruebas que obran en el proceso, en consecuencia, no se probó en el caso bajo estudio que la demandante haya prestado sus servicios a la ESE Pasto Salud de manera subordinada y dependiente, por lo que considera la Sala habrá de confirmarse la sentencia apelada que negó las pretensiones de la demanda.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Segunda, Subsección “B”, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA

1. CONFIRMASE la sentencia de fecha 27 de noviembre de 2014 proferida por el Tribunal Administrativo del Cesar por medio de la cual, negó las pretensiones de la demanda.

2. Por la secretaría de la Sección Segunda devuélvase el proceso al tribunal de origen y déjense las constancias de rigor.

Cópiese, notifíquese y cúmplase.

Consejeros: Sandra Lisset Ibarra Vélez—César Palomino Cortés—Carmelo Perdomo Cuéter».

2 «Por el cual se actualiza la legislación cooperativa».

3 «Por el cual se reglamenta la organización y funcionamiento de las cooperativas y precooperativas de trabajo asociado».

4 Arts. 61 a 64 Ley 79/88

5 Art. 70 Ley 79/88.

6 Corte Constitucional, Sentencia C-211 de marzo 1º de 2000.

7 Certificación que repos a folio 14 del expediente.

8 Ver certificación que obra a folio 15 del proceso.

9 Certificación que milita a folio 16 de plenario.

10 Ver folios 17 al 30 del expediente.

11 Ver folios 34 y 35 del proceso.

12 Ver folio 36 del plenario.

13 Documento a folio 37 del expediente

14 Ver contrato que obra a folio 38 del expediente.

15 Ver folio 41 al 44 del proceso

16 Ver artículo 5 y parágrafo del Decreto 4588 del 27 de diciembre de 2006

17 por el cual se reglamenta la organización y funcionamiento de las cooperativas y precooperativas de trabajo asociado.

18 ART. 211.—Imparcialidad del testigo. Cualquiera de las partes podrá tachar el testimonio de las personas que se encuentren en circunstancias que afecten su credibilidad o imparcialidad, en razón de parentesco, dependencias, sentimientos o interés en relación con las partes o sus apoderados, antecedentes personales u otras causas.
La tacha deberá formularse con expresión de las razones en que se funda. El juez analizará el testimonio en el momento de fallar de acuerdo con las circunstancias de cada caso.

19 ART. 39.—De la forma del contrato estatal. Los contratos que celebren las entidades estatales constarán por escrito y no requerirán ser elevados a escritura pública, con excepción de aquellos que impliquen mutación del dominio o imposición de gravámenes y servidumbres sobre bienes inmuebles, y en general aquellos que conforme a las normas legales vigentes deban cumplir con dicha formalidad.

20 ART. 41.—Del perfeccionamiento del contrato. Los contratos del Estado se perfeccionan cuando se logre acuerdo sobre el objeto y la contraprestación y éste se eleve a escrito.