Sentencia 203-01 de octubre 8 de 2004 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN PRIMERA

Ref.: Expediente 11001-03-24-000-2001-0203-01

Consejero Ponente:

Dr. Camilo Arciniegas Andrade

Actora: Canal + Société anonyme.

Autoridades nacionales

Bogotá, D.C., ocho de octubre de dos mil cuatro.

Se decide en única instancia la acción de nulidad y restablecimiento del derecho ejercida por Canal + Société anonyme contra los actos administrativos mediante los cuales la Superintendencia de Industria y Comercio negó el registro del signo “Cine classics” (mixta) como marca para distinguir los servicios comprendidos en la clase 38 internacional (1) .

EXTRACTOS: «V. Consideraciones

La Superintendencia de Industria y Comercio consideró que en la marca en examen el elemento nominativo prevalece sobre el gráfico, ya que con este el consumidor solicita en el mercado los servicios que distingue. Bajo esa perspectiva, en la Resolución 8975 de 12 de mayo de 1995 negó el registro de la marca “Cine classics” (mixta), para distinguir los servicios de la clase 38 internacional, por considerarla incursa en la causal de irregistrabilidad contemplada en el literal d) del artículo 82 de la Decisión 344 del Acuerdo de Cartagena, que impide el registro de signos que consistan exclusivamente en una indicación que pueda servir en el comercio para describir las características de los servicios para los cuales ha de usarse.

Las decisiones denegatorias se fundamentaron en el literal d) del artículo 82 de la Decisión 344 que señala:

“ART. 82.—No podrán registrarse como marca los signos que:

d) Consistan exclusivamente en un signo o indicación que pueda servir en el comercio para designar o para describir la especie, la calidad, la cantidad, el destino, el valor, el lugar de origen, la época de producción u otros datos, características o informaciones de los servicios o de los servicios para los cuales ha de usarse”.

Los servicios de telecomunicaciones comprendidos en la clase 38 internacional para los cuales se solicitó el registro del signo Cine classics (mixto) son los siguientes:

“Telecomunicaciones, agencias de prensa y televisión, comunicaciones radiofónicas, telegráficas o telefónicas o por televisión, telecomunicaciones por servicios de telemática, servicios de teleimpresión, transmisión de mensajes, telegramas, transmisión de radio, televisión y televisión por cable, como emisiones de programas de televisión, especialmente por audio y videocintas, cable, ondas hertzianas, satélites, comunicaciones por terminales de computador”.

La actora considera que al denegar el registro como marca del signo “Cine classics” (mixto), la superintendencia violó por indebida aplicación el literal d) del artículo 82 de la Decisión 344 del Acuerdo de Cartagena pues no es cierto que consista exclusivamente en una indicación que pueda servir en el comercio para describir las características de los servicios para los cuales ha de usarse.

El signo solicitado en registro, conforme a la solicitud y al extracto publicado en la gaceta de propiedad industrial fue descrito en los siguientes términos:

“Una etiqueta en donde aparece un rombo de doble trazo con la expresión “Cine classics” escrita en dos líneas en letra imprenta, donde encontramos la palabra classics, en letra mayúscula de trazo grueso”.

Su representación gráfica corresponde a la siguiente etiqueta:

 

El examen visual del signo materia de controversia permite establecer que yerra la actora cuando sostiene que el elemento gráfico dota de distintividad al conjunto y es elemento igualmente preponderante.

Nótese que la representación gráfica del rombo de doble trazo enmarca el elemento denominativo compuesto por las expresiones cine classic. La actora reconoce que dicho signo será impreso en las emisiones de películas distinguidos con la marca. No cabe, pues, duda de que la fuerza expresiva recae en el elemento denominativo y que en el signo solicitado a registro el elemento gráfico es secundario. Por consiguiente, acertó la Superintendencia de Industria y Comercio al dar preponderancia al elemento denominativo y circunscribir el análisis de registrabilidad a las expresiones cine classic.

En relación con las marcas que contienen palabras en idioma extranjero, en la interpretación prejudicial rendida en este proceso, el Tribunal Andino de Justicia sostuvo que la descriptividad de las palabras en idioma extranjero cuyo uso se ha generalizado deberá apreciarse como si se tratara de una expresión local.

Ciertamente, a este respecto, en la interpretación prejudicial (9-IP-2003) se dijo:

“El significado de las palabras en idioma extranjero se presume que no es de conocimiento común, por lo que al formar parte de un signo pretendido para ser registrado como marca, se las considera como un signo de fantasía, procediendo en consecuencia su registro. Sin embargo, existen palabras extranjeras en que tanto su conocimiento como significado conceptual han sido generalizados por una gran mayoría. En este caso, cuando una palabra en idioma extranjero que conforma un signo marcario es fácilmente reconocible entre el público consumidor o usuario, sea a causa de su escritura, pronunciación o significado, deberá tenerse en cuenta que “A tenor de lo previsto en el artículo 82 literal d) de la Decisión 344 de la Comisión del Acuerdo de Cartagena el carácter genérico o descriptivo de una marca no está referido a su denominación en cualquier idioma. Sin embargo, no pueden ser registradas expresiones que a pesar de pertenecer a un idioma extranjero, son de uso común en los países de la Comunidad Andina, o son comprensibles para el consumidor medio de esta subregión debido a su raíz común, a su similitud fonética o al hecho de haber sido adoptadas por un órgano oficial de la lengua por cualquiera de los países miembros”.

El tribunal sostiene que “... cuando la denominación se exprese en idioma que sirva de raíz al vocablo equivalente en la lengua española al de la marca examinada, su grado de genericidad o descriptividad deberá medirse como si se tratara de una expresión local, lo cual sucede frecuentemente con las expresiones en idiomas latinos como el italiano o el francés que por hablarse o entenderse con mayor frecuencia entre personas de habla hispana o por tener similitud fonética, son de fácil comprensión para el ciudadano común”.

Esta regla se aplica a la expresión del idioma inglés classic pues su significado conceptual, que en español corresponde a clásico o clásica, se ha hecho del conocimiento de la mayoría del público consumidor.

Precisado lo anterior, corresponde a la Sala entonces determinar si el signo mixto “Cine classic” es descriptivo de los servicios de la clase 38 que pretende distinguir, o si como lo alega la actora, el elemento gráfico confiere suficiente distintividad al conjunto.

En la interpretación prejudicial (9-IP-2003) rendida en este proceso, a este respecto el Tribunal Andino señaló:

“La dimensión genérica de un signo debe hacerse en concreto “según el criterio de los consumidores y la relación del signo con el producto que pretende distinguir, considerando las características de este y el nomenclátor de que haga parte”, teniendo presente que una o varias palabras podrán ser genéricas en relación con un tipo de servicios o servicios,(sic) pero no en relación con otros. Además, “la dimensión genérica de tales palabras puede desaparecer si, al hacerse parte de un conjunto, adquieren significado propio y fuerza distintiva suficiente para ser registradas como marca”.

Conforme también lo ha expresado el tribunal, “... para fijar la genericidad de los signos es necesario preguntarse ¿qué es?, frente al producto y servicio de que se trata”, por cuanto si la respuesta viene dada exclusivamente con la denominación genérica, esta no será lo suficientemente distintiva en relación a dicho producto o servicio, no pudiendo por tanto ser registrada como marca.

(…)”.

Esta regla es enteramente aplicable al caso presente, a saber:

¿Cómo es la película que se transmite por cine, televisión, televisión por cable?

Es uno de los clásicos del cine.

La expresión clásicos del cine, como tal, existe en el idioma castellano y designa exactamente una especie de películas que se caracterizan bien por pertenecer a un período en la historia del séptimo arte, o por su reconocido valor artístico.

Así, pues, al sostener la Superintendencia de Industria y Comercio que la expresión “Cine classics” no es registrable como marca mixta para distinguir los servicios de la clase 38 internacional, se ajustó a los requisitos que el artículo 81 la Decisión 344 exige para que un signo sea registrable y aplicó correctamente la causal de irregistrabilidad prevista en el literal d) del artículo 82 de la Decisión 344 pues, como quedó expuesto, esta expresión designa en el mercado una especie de películas conocida como clásicos del cine.

Se impone, pues, denegar las súplicas de la demanda, como en efecto se dispondrá en la parte resolutiva de esta providencia.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Primera, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

DENIÉGANSE las pretensiones de la demanda.

Cópiese, notifíquese, comuníquese y cúmplase.

Se deja constancia de que la anterior sentencia fue leída, discutida y aprobada por la Sala en la sesión de 8 de octubre de 2004».

(1) Los servicios de la clase 38 son: “Telecomunicaciones”.

___________________________________