Sentencia 20387 de febrero 18 de 2003 

• CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN PENAL

Aprobado acta 25

Magistrados Ponentes:

Dr. Fernando E. Arboleda Ripoll

Dr. Hernán Galán Castellanos

Bogotá, D.C., dieciocho de febrero de dos mil tres.

EXTRACTOS: «Consideraciones de la Corte

1. Si bien es cierto que dentro del término de traslado la interesada guardó silencio, según constancia de la secretaría de la Sala que antecede, no se puede desconocer que al interponer el recurso manifestó las razones de inconformidad, y en tal medida se tendrá por satisfecha la sustentación del recurso, procediendo esta colegiatura a decidir lo pertinente.

2. Sea lo primero advertir que el recurso de queja (antes de hecho) resulta procedente contra el auto que denegó la casación, pues no se remite a discusión que la sentencia de segunda instancia fue proferida en vigencia de la Ley 600 de 2000, y la negativa se fundamentó por la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Bogotá en motivos diferentes a la extemporaneidad en la interposición del recurso extraordinario, aparte que en consideración a los efectos de la declaratoria de inconstitucionalidad de varias normas de la Ley 553 de 2000 —y de las consagradas posteriormente en el nuevo Código de Procedimiento Penal—, recobraron vigencia algunos de los preceptos del código de 1991, entre ellos el inciso 2º del artículo 207, que permite acudir al recurso de queja contra el auto que no concede el de casación.

Este punto fue definido por la Sala en pronunciamiento que cita la recurrente, y reiterado además en providencias de 2 y 23 de julio, y 5 de diciembre de la pasada anualidad (Cfr. Rads. 019207, 019638 y 019668), por lo que no existe necesidad de volver sobre el mismo, y tan solo reafirmar, a manera de recapitulación, que cuando el ad quem niega el recurso extraordinario de casación de haber sido interpuesto en forma extemporánea, contra el auto que así lo dispone procede únicamente el recurso de reposición (actual CPP, art. 210, inc. final); pero, si excediendo su facultad, lo deniega por motivos distintos, contra la decisión respectiva procede el recurso de queja.

3. La posición adoptada por el tribunal resulta equivocada, básicamente porque las condiciones de procedibilidad del recurso extraordinario, distintas de la señalada, corresponde analizarlas a la Corte en el momento de proceder a calificar el libelo, según el contenido del artículo 213 ejusdem.

De conformidad con lo resuelto por la Sala en auto de 22 de octubre de 2001 (Cfr. Recurso de queja 18631, M.P. Gálvez Argote), el recurso de casación, discrecional o no, debe interponerse contra las sentencias proferidas con posterioridad a la declaratoria de inexequibilidad de algunas de las normas de la Ley 553 de 2000 —que extendió sus efectos a las pertinentes de la Ley 600 de ese mismo año—, dentro de los quince (15) días siguientes a la última notificación de la sentencia de segunda instancia.

Interpuesto el recurso, bien se trate de la casación común o de la discrecional, el ad quem debe decir si lo concede o no teniendo únicamente como referencia, como lo dijo la Sala en aquellos pronunciamientos, la oportunidad en su ejercicio; de negarlo por considerar que fue interpuesto extemporáneamente, al interesado le queda la posibilidad de promover ante el mismo funcionario el recurso de reposición.

Sin embargo, cuando el ad quem toma la determinación de rehusar su concesión, alegando la insatisfacción de otros requisitos de procedibilidad —interés, legitimidad, monto de la pena señalada para el delito, etc.—, está arrogándose una competencia que no le corresponde, y que el artículo 213 ya citado fija en esta corporación, por lo que siguiendo los lineamientos trazados en esta materia es procedente acudir al recurso de queja, antes llamado de hecho, para corregir el yerro.

Por tanto, si la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Bogotá soportó la negativa en motivos diferentes a la extemporaneidad de su presentación, al aducir que la pena señalada para el delito de homicidio culposo agravado era menor de ocho (8) años y dar a entender que los recurrentes no concretaron que se trataba de casación excepcional, prospera el recurso de queja interpuesto por la defensora del condenado.

Ante esa realidad, se impone conceder el recurso de casación, que por cierto fue interpuesto oportunamente en el acto de notificación personal por el procesado y el defensor que lo venía asistiendo en ese momento —incluso teniendo en cuenta la forma errada como la secretaría del tribunal efectuó, el enteramiento por edicto a los demás sujetos procesales y, por ende, dio lugar a la ampliación indebida de los términos.

Se ordenará, en consecuencia, devolver la actuación para que el tribunal proceda a correr los traslados de rigor.

Por lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,

RESUELVE:

Conceder el recurso de casación interpuesto por el procesado José Aurelio Barbosa Parrado y su representante judicial contra la sentencia de veintiocho (28) de agosto de 2002. En consecuencia, devuelta la actuación, el Tribunal Superior de Bogotá correrá los traslados de rigor.

Cúmplase».

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