Sentencia 20515 de junio 26 de 2003 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

CALIDAD DE TRABAJADOR OFICIAL

PARA QUIEN TRABAJA EN LA SEÑALIZACIÓN Y DEMARCACIÓN DE VÍAS

EXTRACTOS: «1. En esta acusación se denuncia por la vía directa en la modalidad de interpretación errónea, la transgresión por parte del tribunal de los artículos 42 de la Ley 11 de 1986 y 292 del D.L. 1333 de 1986, al haber concluido que el actor era un empleado público, descartando así la principal aspiración de la demanda de que fuera tenido como trabajador oficial, en atención a las funciones cumplidas en el desempeño del cargo de ayudante de señalización adscrito al departamento técnico y operativo de la secretaría de transportes y tránsito del municipio de Bello.

Las normas que se señalan como violadas traen la clasificación de los servidores municipales, los cuales en principio son considerados como empleados públicos y por excepción, trabajadores oficiales cuando se desempeñen en la “construcción y sostenimiento de obras públicas”.

2. Aunque el tribunal no se refirió de manera expresa a los citados preceptos, lo cierto es que efectuó sobre ellos una labor hermenéutica al analizar las tareas desempeñadas por el demandante frente al criterio contenido en tales disposiciones, en relación con lo que debe entenderse como labores de construcción y sostenimiento de obras públicas, y en esa medida el ataque por la modalidad de interpretación errónea está correctamente encaminado.

3. El tribunal inicia su razonamiento con la aceptación de que se encuentran demostradas en el proceso tanto las funciones desempeñadas por el demandante como la forma en que las cumplía, cuestiones que no admiten discusión dada la sede en que se plantea el cargo.

Así, está claro que el demandante ejercía funciones de señalización y demarcación de vías y puentes, y mantenimiento de los indicadores de tránsito, por lo que la argumentación del operador judicial giró en torno a la posibilidad o no de ubicar tales labores dentro de las que conceptualmente corresponden a la construcción o sostenimiento de obra pública y que dan al servidor municipal el carácter de trabajador oficial.

Ahora bien, no obstante que el Tribunal al hacer suyas las conclusiones del juzgador a quo, admitió que la actividad del demandante como ayudante de señalización se ejercía sobre una obra pública, sostuvo que de allí no se podía deducir en su caso la categoría excepcional de trabajador oficial, por no existir conexidad directa, ostenible, entre la actividad desplegada y la obra pública, ni la condición de inherente de aquélla respecto de esta. Para el sentenciador de segundo grado, la función de señalización, a pesar de que se realiza sobre una obra pública como soporte material, en realidad tiene como finalidad hacer funcional no la obra pública, sino el tránsito vehicular.

Al respecto cabe precisar que equivoca el Tribunal su raciocinio al excluir la labor cumplida por el actor de señalización de carreteras de la carretera misma, y por ende, desligarla del concepto de construcción y sostenimiento de una obra pública. No existe ninguna razón para escindir la materialidad de una obra que así se ofrece a ojos vistas; la división de lo que está fundido en una unidad es caprichosa; no puede ser separado el trazado, del banqueo o del afirmado de la vía, ni de estas la carpeta asfáltica, ya en “obra negra” o con sus acabados, esto es, con la delimitación de los carriles, y demás señales para los usuarios de ella. Y, en nada atenúa esta equivocada apreciación el Tribunal, mostrar la labor de señalización desde la perspectiva de su funcionalidad, como si los elementos estructurales dejaran de serlo por cumplir una función; en esta clase de obras todos los elementos del diseño deben ser funcionales, como, efectivamente, lo es también el cubrimiento con asfalto o cemento.

Así, entonces, por construcción de obra pública se ha de entender, la fabricación de cualquiera de sus elementos estructurales, de los que ordinariamente se necesiten para que la obra se considere acabada, o los que, según la clase de construcción, sean usualmente requeridos para su funcionalidad.

Corrobora el aserto anterior, en lo que concierne a la construcción de carreteras, la previsión que trae el parágrafo 2º del artículo 115 de la Ley 769 de 2002 o Código Nacional de Tránsito Terrestre, en el sentido de que

“En todo contrato de construcción, pavimentación o rehabilitación de una vía urbana o rural será obligatorio incluir la demarcación vial correspondiente, so pena de incurrir el responsable, en causal de mala conducta”.

Así las cosas, el juzgador ad quem incurrió en los yerros de hermenéutica que se le endilgan al excluir de los conceptos de construcción y sostenimiento de obra pública las labores desempeñadas por el actor de señalización y demarcación de vía pública, por lo que el cargo es fundado».

(Sentencia de casación, 26 de junio de 2003. Radicación 20.515. Magistrado Ponente: Dr. Eduardo López Villegas).

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