Sentencia 21067 de marzo 1º de 2004

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN LABORAL

REUBICACIÓN DEL TRABAJADOR INCAPACITADO PARCIALMENTE

ESTE DERECHO NO IMPLICA QUE SI ES DESPEDIDO TENGA REINTEGRO

EXTRACTOS: «Asumiendo que la censura quiso señalar cuando denunció falta de aplicación, la infracción directa del artículo 45 del Decreto 1295 de 1994, el cargo no podría estudiarse, de acuerdo a lo que enseguida se explica.

El precepto en mención es del siguiente tenor:

“Reubicación del trabajador. Los empleadores están obligados a ubicar al trabajador incapacitado parcialmente en el cargo que desempeñaba o a proporcionarle un trabajo compatible con sus capacidades y aptitudes, para lo cual deberán efectuar los movimientos de personal que sean necesarios”.

De acuerdo al texto literal del precepto copiado, no puede afirmarse que el tribunal dejó de aplicarlo, sino que, aunque no lo citó, hizo una intelección y resolvió que el actor no tenía derecho a la reubicación en él consagrada. En efecto, su argumento fue el de que esa figura

“... no reviste las características de un fuero especial, como el sindical, caso en que el despido se estima nulo y el trabajador ha de incorporarse de nuevo a su trabajo; o el fuero de maternidad, que también entraña ciertos derechos cuando la persona es despedida en tal estado. La enfermedad profesional y su derecho de reubicación no son un fuero especial, no pueden dar lugar a nulidad del despido, por ende tampoco dan lugar a reintegro para reubicación como se pide en este caso. La empresa despidió sin justa causa al trabajador, pero contó la obligación de pagar todos los conceptos laborales que entraña tal decisión unilateral de su parte, por cuanto pagó la indemnización, las prestaciones y demás conceptos laborales quedando a paz y salvo con el trabajador, lo cual decide de modo definitivo la cuestión. Solo en caso de permanecer el trabajador vinculado tendría lugar la reubicación, dadas precisamente sus condiciones de salud. Más no impone este deber el de reintegrarlo, como ya se ha dicho, porque la reubicación no incluye la potestad de terminar el contrato unilateralmente y sin justa causa de parte del empleador, siempre y cuando se cancelen debidamente todos los conceptos laborales que tal decisión conlleva”. (fls. 37 y 38 C. 1)

Así las cosas, la censura debió acusar, si así lo consideraba una interpretación errónea de la norma comentada, y no su falta de aplicación, ya que, se repite, el hecho de que el ad quem expresamente no la hubiera mencionado no significa que no la tuvo en cuenta para resolver la litis.

De todos modos destaca la Sala que la interpretación que al artículo 45 del Decreto 1295 de 1994 dio el sentenciador de segundo grado, es acertada, dado que, conforme con su tenor, la reubicación está prevista para aquellos casos en que el trabajador mantiene vigente el vínculo contractual con su empleadora, sólo que por estar incapacitado parcialmente —así debe entenderse—, aquella debe ubicarlo en el cargo que desempeñaba luego de desaparecida la incapacidad, o en un trabajo compatible con sus capacidades y aptitudes, estando en consecuencia facultada para efectuar los movimientos de personal que estime necesarios. De ningún modo la disposición analizada dispone el reintegro al cargo, luego de haberse terminado la relación laboral, que es lo que en últimas pretende la censura.

En consecuencia, el cargo tampoco prospera».

(Sentencia de casación, 1º de marzo de 2004. Radicación 21.067. Magistrado Ponente: Luis Gonzalo Toro Correa).

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