Sentencia 2121 de diciembre 10 de 1998 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN QUINTA

NULIDAD ELECTORAL

CUANDO HAN VOTADO CIUDADANOS CUYA INSCRIPCIÓN FUE INVALIDADA

EXTRACTOS: «Considera el actor que se debe declarar la nulidad del acto declaratorio de elección del señor Nicolás Álvarez Ortiz, como alcalde del municipio de Purísima, por configurarse la causal de nulidad prevista en el numeral 2º del artículo 223 del Código Contencioso Administrativo, tal como fue subrogado por el artículo 65 de la Ley 96 de 1985, subrogado a su vez por el artículo 17 de la Ley 62 de 1988, que dice:

“ART. 223.—Causales de nulidad. Las actas de escrutinio de los jurados de votación y de toda corporación electoral son nulas en los siguientes casos: (...).

2. Cuando aparezca que el registro es falso o apócrifo, o falsos o apócrifos los elementos que hayan servido para su formación”.

Señala que, en los comicios celebrados el 26 de octubre de 1997, votaron personas cuyas cédulas habían sido invalidadas por el Consejo Nacional Electoral, mediante la Resolución 414 del 18 de septiembre del mismo año, resultando viciadas de nulidad las actas de los jurados de votación, correspondientes a las mesas 3, 4, 5, 8,12,13,14,17 y 18 de la cabecera municipal; 1, 2 y 3 del corregimiento de Los Corrales; 1 del corregimiento de El Hueso y 1 del corregimiento de San Pedro.

La causal segunda descansa sobre el supuesto de que los registros o elementos que sirvieron para su formación tengan el carácter de falsos o apócrifos y conduzcan a la alteración del resultado electoral.

La falsedad y el carácter de apócrifo se caracterizan por presentar como cierto algo, bien mediante maniobras engañosas para lograrlo o bien hacerlo aparecer como verdadero, a pesar de fundarse en una base fabulada o incierta.

Pero lo esencial, en cualquiera de los dos supuestos, debe existir una alteración en los resultados electorales, que son el objeto de protección de la ley.

De acuerdo a los documentos que obran en el expediente, se observa:

Mediante Resolución 414 del 18 de septiembre de 1997, el Consejo Nacional Electoral resolvió dejar sin efecto la inscripción de algunas cédulas en el municipio de Purísima, Córdoba, para los comicios del 26 de octubre de 1997.

El 7 de abril de 1998, mediante certificación allegada al proceso, el delegado del Registrador del Estado Civil de Córdoba manifiesta que, de acuerdo con las constancias que obran en los documentos que reposan en los archivos, la Registraduría Municipal de Purísima recibió la Resolución 414 de 1997, el 31 de octubre de 1997, motivo por el cual no se le pudo dar cumplimiento. Además, anexa una lista de las personas que ejercieron el derecho al voto, cuyas cédulas habían sido dejadas sin efecto mediante el acto administrativo citado, de las que aparecen en la resolución pero no figuran en el censo, ni votaron, y de las que figuran en la resolución y en el censo, pero no votaron.

Se tiene que la Resolución 414 de septiembre 18 de 1997, señala en su artículo 5º, que “La presente resolución rige a partir de la fecha de su expedición y contra la misma procede el recurso de reposición interpuesto dentro de los cinco (5) días siguientes a su notificación”.

Este acto administrativo, como lo ha venido reiterando la Sala, por su naturaleza, es una decisión de policía administrativa de aplicación inmediata, en los términos del artículo 1º del Código Contencioso Administrativo, cuyo fin es “evitar o remediar una perturbación de orden público en los aspectos de defensa nacional, seguridad, tranquilidad, salubridad y circulación de personas y cosas” y como resulta de lo establecido en el artículo 4º de la Ley 163 de 1994, donde se señala que sin perjuicio de las sanciones penales, cuando mediante procedimiento breve y sumario se compruebe que el inscrito no reside en el respectivo municipio, el Consejo Nacional Electoral declarará sin efecto la inscripción. Lo anterior es aplicable, aun cuando contra esa decisión procediera, por la vía gubernativa, un recurso de reposición.

Además, se observa que, en la certificación expedida por el delegado del registrador en Córdoba, se señala que hay 106 cédulas que aparecen en la resolución, pero no en la lista de sufragantes, lo cual permite afirmar que esta última fue modificada, con posterioridad a la Resolución 414 de 1997, no entendiendo la Sala por qué no se excluyeron la totalidad de las inscripciones dejadas sin efecto, máxime si, como lo señala el artículo 83 del Código Electoral, una vez vencido el término de inscripción, los delegados del Registrador del Estado Civil envían copia auténtica de la lista de ciudadanos inscritos al Registrador del Estado Civil, quien por conducto de sus delegados, comunica al Registrador Nacional del Estado Civil, el número de ciudadanos inscritos, tanto de la cabecera municipal como de los corregimientos, inspecciones de policía y sectores rurales, y si se tiene en cuenta que los delegados del Registrador Nacional del Estado Civil nombraron la comisión instructora que adelantó las investigaciones y solicitó a esa corporación dejar sin efectos las inscripciones relacionadas en la Resolución 414 de 1997, la cual fue expedida el 18 de septiembre, es decir, un mes y 10 días antes de las elecciones.

Está debidamente probado en el expediente que, en los comicios realizados en el municipio de Purísima, para la elección de alcalde, votaron ciudadanos que no podían hacerlo, por haber sido dejadas sin efecto las inscripciones, mediante un acto administrativo, de aplicación inmediata, como es la Resolución 414 de 1997, teniéndose como apócrifos los votos depositados en las mesas señaladas por la parte actora, y por consiguiente, las actas de escrutinio de los jurados de votación de las mismas, motivo por el cual se configura la causal de nulidad invocada.

Por lo anterior, la elección del señor Nicolás Manuel Álvarez Ortiz está viciada de nulidad, motivo por el cual habrá de revocarse la sentencia de primera instancia y, en su lugar, se declarará nulo el acto declaratorio de elección y se ordenará la cancelación de la respectiva credencial.

Igualmente, deberá ordenarse la realización de un nuevo escrutinio, con la exclusión de las mesas donde se comprobó que votaron personas cuyas inscripciones habían sido dejadas sin efecto por los miembros del Consejo Nacional Electoral, mediante la Resolución 414 de septiembre 18 de 1997.

De conformidad con lo expuesto, el Consejo de Estado Sala de lo contencioso administrativo, Sección Quinta, oído el concepto de la procuradora delegada en lo contencioso administrativo y en desacuerdo con él, administrado justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

1. Revócase la sentencia apelada, de fecha 13 de agosto de 1998, proferida por el Tribunal Administrativo de Córdoba, por las razones expuestas en la parte motiva.

2. En su lugar, declárase la nulidad del acto, expedido el 28 de octubre de 1997, por los miembros de la comisión escrutadora municipal de Purísima, en virtud del cual se declaró elegido alcalde de ese municipio, para el período 1998-2000, al señor Nicolás Manuel Alvarez Ortiz. Una vez en firme la declaratoria de nulidad de la elección, quedará sin efecto la credencial que acredita a Nicolás Manuel Álvarez Ortiz, como alcalde de Purísima. 3. Ordénase la realización de un nuevo escrutinio, con la exclusión de los votos contenidos en las actas de escrutinio de los jurados de votación correspondientes a las mesas 3, 4, 5, 8, 12, 13, 14, 17 y 18 de la cabecera municipal de Purísima; 1, 2, y 3 del corregimiento de Los Corrales; 1 del corregimiento de El Hueso y 1 del corregimiento de San Pedro, para lo cual el a quo tomará en cuenta lo dispuesto en el artículo 247 del Código Contencioso Administrativo.

Cópiese, notifíquese y cúmplase».

(Sentencia de diciembre 10 de 1998. Expediente 2121. Consejero Ponente: Dr. Jorge Antonio Saade Márquez).

___________________________________