Sentencia 2182 de septiembre 16 de 1999 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN QUINTA

INSCRIPCIÓN DE LISTAS PARA ELECCIONES

NÚMERO DE CANDIDATOS EN LA LISTA

EXTRACTOS: «Violación del artículo 171-2 de la Constitución Nacional y del artículo 92-2 del Decreto 2241 de 1986. Considera el demandante que con base en las normas citadas, el número máximo de personas que deben integrar la lista a inscribir por la circunscripción nacional indígena no puede ser superior a dos, por lo que Jamioy Muchavisoy no tenía vocación para ser llamado a ocupar temporalmente la curul, ya que ocupaba el tercer renglón de la lista y por ello su candidatura se torna inexistente.

Las normas invocadas son del siguiente tenor:

Constitución Nacional.

“ART. 171.—El Senado de la República estará integrado por cien miembros elegidos por la circunscripción nacional. Habrá un número adicional de dos senadores elegidos en circunscripción nacional especial por comunidades indígenas”.

Ley 2241 de 1986.

“ART. 92—inciso final.

Las listas que se inscriban no podrán contener más candidatos que el de personas por elegir para la respectiva corporación”.

Para dilucidar la acusación es necesario tener en cuenta que el Código Electoral fue expedido el 15 de julio de 1986, que por tanto, el inciso final del artículo 92 del mismo estaba destinado a reglamentar el fenómeno la elección de los senadores de la República establecida en el título VllI artículos 93 y ss. de la Constitución de 1886, y que consistía, básicamente, en que Ia elección, que empezó a ser popular y directa a partir de 1945, se hacía por circunscripción territorial, a razón de dos senadores por cada circunscripción y uno más por fracciones de población que indicaba la norma respectiva y las faltas absolutas o temporales, eran llenadas por los respectivos suplentes. El número de suplentes era igual al de senadores principales. De tal manera que, en rigor, la elección comprendía el doble de ciudadanos con vocación a acceder a la respectiva representación, en caso necesario.

A partir de la vigencia de la Constitución de 1991 se dispuso en el artículo 134, “Las vacancias por faltas absolutas de los congresistas serán suplidas por los candidatos no elegidos, según el orden de inscripción en la lista correspondiente”. Y en el artículo 261 ibídem: “Ningún cargo de elección popular en corporaciones públicas tendrá suplente. Las vacancias absolutas serán ocupadas por los candidatos no elegidos en la misma lista, en orden de inscripción, sucesivo y descendente”.

Posteriormente, mediante los artículos 1º y 2º del acto legislativo Nº 3 de 1993 se subrogaron los preceptos anteriores, cuyos textos quedaron redactados en los siguientes términos: “Artículo 134. Las faltas absolutas o temporales de los miembros de las corporaciones públicas serán suplidas por los candidatos que, según el orden de inscripción, en forma sucesiva y descendente, correspondan a la misma lista electoral”. En el artículo 261 ibídem se estableció una norma del mismo tenor literal.

Significa lo anterior que, a pesar de haberse modificado la norma categórica que suprimió los suplentes, la regulación permanece sustancialmente idéntica. En efecto, una vez reconocida la representación popular a un elegido sus faltas temporales y absolutas sólo pueden ser suplidas por los miembros de su lista en el orden previsto en la norma, habida cuenta de que no existen suplentes. Tampoco podrá ser reemplazado por un candidato integrante de otra lista porque ello no corresponde a los supuestos fácticos de la norma.

En el caso concreto de la circunscripción especial indígena, cuyo número de miembros a elegir para la corporación Senado de la República es de dos, habría lugar a hipótesis en las cuales sería inaplicable el precepto constitucional del artículo 261 citado, subrogado por el artículo 2º del Acto Legislativo Nº 3 de 1993. Efectivamente, si la lista inscrita sólo puede ser integrada por dos personas y las mismas resultan elegidas y, a su turno, deben retirarse en las circunstancias descritas en el código por configurarse una ausencia temporal o definitiva, desaparecería la representación de los indígenas en el Senado, lo cual es contrario a claros preceptos constitucionales, incluyendo el del artículo 261.

La Constitución Nacional en su artículo 4º dispone: “La Constitución es norma de normas. En todo caso de incompatibilidad entre la Constitución y la ley y otra norma jurídica, se aplicarán las disposiciones constitucionales”.

Así, la Constitución debe prevalecer siempre, en caso de contradicción con cualquiera otra norma jurídica, tal como lo ha resuelto la jurisprudencia de la Corporación en forma reiterada y permanente.

En consecuencia, la Sala constata que la disposición del inciso final del artículo 92 del Código Electoral, resulta derogada por ser contraria al artículo 261 de la Constitución Nacional, por lo que no prospera el cargo».

(Sentencia de septiembre 16 de 1999. Expediente 2182. Consejero Ponente: Dr. Reinaldo Chavarro Buriticá).

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