Sentencia 22012 de julio 4 de 2002 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN TERCERA

RECURSO DE ANULACIÓN DEL LAUDO ARBITRAL

NATURALEZA JURÍDICA

EXTRACTOS: «El recurso de anulación contra laudos arbitrales, por ministerio de ley, tiene carácter extraordinario, en tanto su revisión sólo se circunscribe a aspectos procesales, de acuerdo con las causales expresamente señaladas. Es así como el laudo que verse sobre controversias de contratos estatales solamente podrá impugnarse por las causales contempladas en el artículo 72 de la Ley 80 de 1993 (3) (recogidas en el D. 1818/98, art. 230), mientras que el que dirime conflictos derivados de contratos celebrados entre los particulares, por las previstas en el artículo 38 del Decreto-Ley 2279 de 1989 (D. 1818/98, art.163).

(3) En este sentido pueden verse las sentencias del 27 de abril de 1999 (exp. 15.623); 18 de mayo de 2000 (exp. 17.797); 19 de junio de 2000 (exp. 16.724); 18 de febrero de 2001 (exp. 18.411) y 14 de junio de 2001 (exp.19.334).

La competencia del juez del recurso está circunscrita a los límites que la jurisprudencia de esta sección ha definido de acuerdo con las normas que rigen la materia (4) . Estos limites son:

(4) Al respecto ver por ejemplo, sentencias del 28 de mayo de 1987, expediente 4768; 24 de mayo de 1991, expediente 5669; 15 de mayo de 1992, expediente 5326; 12 de noviembre de 1993, expediente 7809; 24 de octubre de 1996, expediente 11.632; 11 de septiembre de 1999, expediente 10.416.

a) El recurso de anulación no constituye una instancia con las mismas características de aquella a la que da lugar el recurso de apelación frente a las sentencias de primera instancia. Por ello, el juez del recurso en principio, no puede reemplazar o sustituir la decisión del tribunal de arbitramento; sólo podrá hacerlo si se trata de la corrección de errores aritméticos, por incongruencia o contradicciones en que haya incurrido el laudo arbitral, en los términos de las causales previstas en los numerales 3º, 4º y 5º del artículo 72 de la Ley 80 de 1993 (D.L. 2279/89, art. 40). Dicho de otro modo, el juez del recurso de anulación no es el superior jerárquico del tribunal de arbitramento que profirió el laudo y por regla general no puede revisar el fondo del litigio.

b) El recurso de anulación de laudos proferidos en relación con contratos estatales ataca la decisión arbitral por errores in procedendo en que haya podido incurrir el tribunal de arbitramento y no por errores in judicando, lo cual implica que no puede impugnarse el laudo por cuestiones de mérito o de fondo.

"Para precisar este aspecto e insistir en la diferencia que existe entre lo que es materia de impugnación por la vía del recurso de apelación y lo que es por la vía del recurso de anulación, único recurso posible para revisar el laudo arbitral (con la salvedad hecha del recurso extraordinario de revisión) (5) , tradicionalmente se han llamado errores in procedendo aquellos que comprometen la forma de los actos, su estructura externa, su modo natural de realizarse, los cuales se dan cuando el juez, ya sea por error propio o de las partes, se desvía o aparta de los medios señalados por el derecho procesal para la dirección del juicio, al punto de que con ese apartamiento se disminuyen las garantías del contradictorio o se priva a las partes de una defensa plena de su derecho.

(5) El artículo 128 del Código Contencioso Administrativo establece que contra la sentencia que resuelve el recurso de anulación del laudo arbitral "sólo procede el recurso de revisión", el cual, a falta de norma expresa, se rige por el procedimiento establecido en los artículos 185 y s.s. del Código Contencioso Administrativo (L. 446/98, art. 57).

Y por error in judicando, aquel que toca con el contenido intrínseco del fallo, o sea con su fondo, por aplicación de una ley inaplicable, aplicar mal la ley aplicable, o no aplicar la ley aplicable. También puede consistir "en una impropia utilización de los principios lógicos o empíricos del fallo", cuya consecuencia no afecta la validez formal de la sentencia, sino su propia justicia” (6)(7) .

(6) En tal sentido puede verse a Eduardo J. Couture en su obra Fundamentos del Derecho Procesal Civil. Buenos Aires, Edit. Depalma, 1981. Pág. 344-345.

(7) Sentencia del 10 de agosto de 2000, expediente 17.028. Inprocons Ltda. Invías.

Esta diferencia resulta importante por la trascendencia que la Sala le ha dado al límite de sus funciones frente a la revisión jurisdiccional del laudo arbitral, en virtud del cual los agravios que haya podido causar al recurrente la decisión de los árbitros, escapan al examen del juez si no encuadran estrictamente en alguna de las causales que el legislador ha estructurado para hacer procedente su impugnación.

c) Los poderes del juez del recurso de anulación están limitados por el llamado "principio dispositivo", conforme al cual es el recurrente quien delimita con la formulación y sustentación del recurso el objeto que con él persigue y ello, obviamente, dentro de las precisas causales que la ley consagra. Se aclara si que cuando se aduce la nulidad del laudo que dirime una controversia de un contrato estatal con fundamento en la nulidad absoluta del pacto arbitral proveniente de objeto o causa ilícita, pese a no estar dicha causal expresamente señalada en el artículo 72 de la Ley 80 de 1993, la Sala ha considerado que de resultar viciado de nulidad el pacto arbitral, será inválido también el laudo y así podrá declararse de manera oficios (8) .

(8) Sentencia del 8 de junio de 2000, expediente 16.973.

d) No debe olvidarse que las causales de anulación de los laudos son las previstas taxativamente en la ley, al igual que ocurre con las nulidades sustanciales y procesales. Aún más, ha considerado la Sala que no hay lugar a invocar como causal autónoma de anulación del laudo la violación del debido proceso prevista en el artículo 29 de la Constitución, pues el debido proceso se cumple con el respeto de las formas propias de cada juicio, que en relación con las nulidades lo integran las taxativamente establecidas en la ley.

No obstante, se agrega que de igual manera procede la causal de nulidad de pleno derecho por la obtención de prueba con violación del debido proceso, establecido en el artículo 29 de la Constitución, pues si bien es cierto que las causales de nulidad son las establecidas taxativamente en la ley, lo cual contribuye "a la realización jurídica y material del debido proceso y a la seguridad jurídica", la disposición constitucional citada establece una causal adicional que por mandato del artículo 4º ibídem impera sobre cualquiera otra disposición de orden inferior (9) . “La causal de nulidad referida afecta sólo la prueba viciada (10) o puede comprometer la decisión cuando aquella constituye su fundamento. Al respecto la Corte Constitucional al decidir sobre la demanda de inexequibilidad presentada contra la expresión "solamente" contenida en el inciso primero del artículo 140 del Código de Procedimiento Civil consideró:

(9) Sentencia del 19 de junio de 2000. Expediente 16724.

(10) Ver sentencia de la Corte Constitucional C-037 del 19 de febrero de 1996.

"Con fundamento en lo anterior, estima la Corte que se ajusta a los preceptos de la Constitución, porque garantiza el debido proceso, el acceso a la justicia y los derechos procesales de las partes, la expresión "solamente" que emplea el artículo 140 del Código de Procedimiento Civil, para indicar que en los casos allí previstos es posible declarar la nulidad, previo el trámite incidental correspondiente, pero advirtiendo, que además de dichas causales legales de nulidad es viable y puede ser invocada la consagrada en el artículo 29 de la Constitución, según el cual "es nula, de pleno derecho, la prueba obtenida con violación del debido proceso", esto es, sin la observancia de las formalidades legales esenciales requeridas para la producción de la prueba, especialmente en lo que atañe con el derecho de contradicción por la parte a la cual se opone ésta. Por lo tanto, se declarará exequible la expresión demandada, con la referida advertencia" (11) .

(11) Sentencia C-491 del 2 de noviembre de 1995.

Las anteriores precisiones vienen al caso, toda vez que fácilmente se advierte que el recurso de anulación que en esta oportunidad se examina parece más una apelación, toda vez que el recurrente sin técnica alguna pretende enmarcar en la causal invocada los cuestionamientos formulados al laudo».

(Sentencia de 4 de julio de 2002. Expediente 22.012. Consejero Ponente: Dr. Ricardo Hoyos Duque ).

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