•Sentencia 2202 de abril 15 de 1999

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN QUINTA

INHABILIDADES PARA SER ELEGIDO PERSONERO

EL PERSONERO EN EJERCICIO PUEDE SER REELEGIDO

EXTRACTOS: «El actor de la referencia solicitó, ante el Tribunal Administrativo de Boyacá, la nulidad del acto por el cual se eligió a Rafael Alberto Parra Rodríguez, como personero municipal de Viracachá (Boyacá), para el período 1998 - 2000.

Hechos

Narra el actor que el señor Rafael Alberto Parra Rodríguez fue elegido personero municipal de Viracachá, para completar el período del anterior titular, quien renunció. En enero de 1998 fue elegido nuevamente para el período 1998 - 2000, no obstante encontrarse incurso en las inhabilidades establecidas en los artículos 174, literales a y d, y 95, numeral 4º, de la Ley 136 de 1994, por estar desempeñándose como empleado público, en calidad de personero municipal de Viracachá (Boyacá).

(...).

La sentencia apelada

El Tribunal Administrativo de Boyacá profirió decisión de fondo denegando las pretensiones de la demanda, por considerar que no es aplicable a los personeros la inhabilidad establecida para los alcaldes en el numeral 4º, del artículo 95, de la Ley 136 de 1994, por cuanto para éstos la misma ley en el literal b del artículo 174 estableció una inhabilidad taxativa, específica y posterior a la consagrada en el ya mencionado numeral 4º del artículo 95 de la Ley 136 de 1994. Cita, además, como apoyo de su decisión, la sentencia del 22 de junio de 1995 de la Corte Constitucional, que declaró inexequible la parte del artículo 172 de la Ley 136 de 1994, que decía: “En ningún caso habrá reelección de personeros”.

2. El fondo del asunto

2.1. Está probado que el señor Rafael Alberto Parra Rodríguez viene desempeñando el cargo de personero municipal de Viracachá (Boyacá) desde el 12 de agosto de 1997 hasta la fecha (fl. 74), toda vez que fue elegido por el concejo municipal el día 10 de agosto de 1997, para el período constitucional restante comprendido entre el 12 de agosto de ese año y el último día del mes de febrero de 1998, como consta en el acta 022 (fl. 35); y fue reelegido para “... el período constitucional de 1998 al último día de febrero del año 2001” (fl. 33).

2.2. El artículo 174, literales a, y b de la Ley 136 de 1994, “por la cual se dictan normas tendientes a modernizar la organización y el funcionamiento de los municipios”, dice:

Inhabilidades. No podrá ser elegido personero quien:

a) Esté incurso en las causales de inhabilidad establecidas para el alcalde municipal, en lo que le sea aplicable;

b) Haya ocupado durante el año anterior, cargo o empleo público en la administración central o descentralizada del distrito o municipio (...)”.

Y el artículo 95, numeral 4º, de la misma ley, establece:

Inhabilidades: No podrá ser elegido ni designado alcalde quien: (...).

4. Se haya desempeñado como empleado o trabajador oficial dentro de los tres (3) meses anteriores a la elección. (...)”.

2.3. En varias oportunidades esta Sección ha decidido, por mayoría, que la inhabilidad establecida en el numeral 4º, del artículo 95, de la Ley 136 de 1994 es aplicable para la elección de personero, por la remisión del literal a del artículo 174, de la misma ley, es decir, que no podía ser elegido personero quien se hubiere desempeñado como empleado o trabajador oficial dentro de los tres meses anteriores a la elección.

2.4. Estudiado de nuevo el asunto, la Sección termina por aceptar que el numeral 4º, del artículo 95, de la Ley 136 de 1994, referida a los alcaldes, no es aplicable a los personeros, por existir inhabilidad especial, prevista en el literal b del artículo 174, de la citada ley— “haya ocupado durante el año anterior, cargo o empleo público en la administración central o descentralizada del distrito o municipio”.

2.5. Análisis similar realizó la Corte Constitucional en fallo de diciembre 10 de 1998 (ponente doctor Alejandro Martínez Caballero), en cuyo numeral segundo se declaró inhibida para conocer de la demanda de inexequibilidad contra el numeral 4º, del artículo 95, de la mencionada ley.

2.6. Es decir, la inhabilidad que se predica en la norma acusada, es para quien durante el año anterior haya ocupado cargo o empleo público en la administración central o descentralizada del distrito o municipio, lo que no ocurrió en el caso del doctor Rafael Alberto Parra Rodríguez quien, en la fecha de su elección como personero, venía ocupando el mismo cargo. La personería forma parte del Ministerio Público, que es uno de los denominados órganos de control (C.N., arts. 117 y 118).

2.7. No sobra agregar que la expresión “En ningún caso habrá reelección de personeros” incluida en el artículo 172 de la Ley 136 de 1994, fue declarada inexequible por la Corte Constitucional, por contener una prohibición absoluta, en fallo de junio 22 de 1995, con ponencia del doctor Eduardo Cifuentes Muñoz.

3. En tales condiciones, la sentencia será confirmada».

(Sentencia de abril 15 de 1999. Expediente 2202. Consejero Ponente: Dr. Oscar Aníbal Giraldo Castaño).

SALVAMENTO DE VOTO

El artículo 174, literal a de la Ley 136 de 1994, dice:

“ART. 174.—Inhabilidades. No podrá ser elegido personero quien:

a) Esté incurso en las causales de inhabilidad establecidas para el alcalde municipal, en lo que sea aplicable. (...)”.

Y el artículo 95, numeral 4º, de la misma ley, dice:

“ART. 95.—Inhabilidades. No podrá ser elegido ni designado alcalde quien: (...).

4. Se haya desempeñado como empleado o trabajador oficial dentro de los tres (3) meses anteriores a la elección (...)”.

Entonces, la inhabilidad establecida en el numeral 4º del artículo 95 de la Ley 136 de 1994 resulta aplicable cuando se trate de elegir personero, por la remisión del literal a del artículo 174 de la misma ley, lo que quiere decir que no puede ser elegido personero quien se haya desempeñado como empleado o trabajador oficial dentro de los tres meses anteriores a la elección.

Ahora bien, el literal b del artículo 174 dice así:

“ART. 174.—Inhabilidades. No podrá ser elegido personero quien: (...).

b) Haya ocupado durante el año anterior, cargo o empleo público en la administración central o descentralizada del distrito o municipio. (...)”.

La causa de inhabilidad del numeral 4º del artículo 95 comprende a quien se haya desempeñado como empleado o trabajador oficial dentro de los tres meses anteriores a la elección, en tanto que la del literal b del artículo 174 a quien durante el año anterior hubiera ocupado cargo o empleo público en la administración del correspondiente distrito o municipio.

Son distintos los supuestos de una y otra inhabilidades.

Ocurre, entonces, que no puede ser personero tanto quien se haya desempeñado como empleado o trabajador oficial dentro de los tres meses anteriores a la elección, como quien hubiera ocupado durante el año anterior cargo o empleo público en la administración del municipio respectivo, por lo que una y otra inhabilidades no resultan excluyentes.

La Corte Constitucional, mediante sentencia C-267 de 22 de junio de 1995, declaró inexequible la expresión “En ningún caso habrá reelección de personeros”, contenida en el artículo 172 de la Ley 136 de 1994, porque consideró que esa prohibición era contraria a la Constitución, la cual “en determinados casos, señala expresamente los cargos públicos que excluyen toda posibilidad de reelección”, no así el de personero; que “la prohibición no puede cobijar a las personas que en la actualidad no son titulares del cargo y que, sin haber incurrido en causal de mala conducta o infringido la ley penal o disciplinaria, hayan cesado en el ejercicio del mismo en un momento del pasado que no permita, respecto de la época en que se realicen las elecciones, presumir que todavía conservan capacidad real de influjo sobre las instancias del poder”; que la disposición legal referida consagra una prohibición absoluta para la reelección de personeros”, que “es inequívoca y no admite más de una interpretación” y que por ello no es posible “ante tan perentorio y absoluto mandato inferir que en él se incluyen, entre otras, la hipótesis de la no reelección del personero para el período siguiente, de suerte que la Corte pueda en su fallo declarar la exequibilidad de la norma bajo este entendido”; y que “la ley establece una prohibición absoluta para la reelección de personero y como tal será declarada inexequible”, entre otras razones (Gaceta, 1995, t. 6, vol. I, págs. 385 a 395).

De manera que quien fue personero puede ser nuevamente elegido, que el solo hecho de haberlo sido antes no lo inhabilita. Ello, desde luego, salvo la existencia de inhabilidades distintas, que lo harían inelegible, como la establecida en el numeral 4º del artículo 95, a que remite el literal a del artículo 174 de la Ley 136 de 1994.

La Corte Constitucional, mediante sentencia C-767 de 10 de diciembre de 1998, se declaró inhibida para conocer de la demanda presentada “contra el artículo 95 numeral 4º de la Ley 136 de 1994 por inexistencia de la norma acusada en el ordenamiento legal colombiano” (exp. 2027). Dijo la Corte en esa sentencia que “en la medida en que la propia ley previó una inhabilidad específica para ser personero cuando la persona ocupó previamente un cargo en la administración, la cual está contenida en el literal b del artículo 174, no parece razonable extender a los personeros la inhabilidad sobre el mismo tema prevista para el alcalde”, y que entonces debía entenderse “que la inhabilidad establecida por el numeral 4º del artículo 95 no es aplicable a los personeros, no sólo debido a la interpretación estricta de las causales de inelegibilidad sino también en virtud del principio hermenéutico, según el cual la norma especial (la inhabilidad específica para personero) prima sobre la norma general (la remisión global a los personeros de todas las inhabilidades previstas para el alcalde)”.

Esa es una opinión, y sólo eso, y de la Corte Constitucional obligan sus decisiones, como obligan las decisiones de todos los jueces, no sus opiniones, que la de ningún juez es obligatoria.

Tales las razones de mi discrepancia.

Mario Alario Méndez. 

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