Sentencia 22383 de junio 30 de 2004 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN LABORAL

GASTOS DE REGRESO DEL TRABAJADOR

CONDICIONES PARA QUE EL EMPLEADOR ESTÉ OBLIGADO A SU PAGO

EXTRACTOS: «El numeral 8º del artículo 57 del Código Sustantivo del Trabajo, respecto del tema que ocupa la atención de la Corte, preceptúa:

“Son obligaciones especiales del patrono:

... 8. Pagar al trabajador los gastos razonables de venida y regreso, si para prestar sus servicios lo hizo cambiar de residencia, salvo si la terminación del contrato se origina por culpa o voluntad del trabajador. Si el trabajador prefiere radicarse en otro lugar, el patrono le debe costear su traslado hasta la concurrencia de los gastos que demandaría su regreso al lugar en donde residía anteriormente. En los gastos de traslado del trabajador se entienden comprendidos los de los familiares que con él convivieren”.

Del contenido de la norma anterior se infiere que la obligación legal de cubrir los gastos de regreso del trabajador, está a cargo del empleador siempre que se cumplan los siguientes presupuestos:

1. Que la terminación del contrato de trabajo haya sido por culpa o disposición del empleador y,

2. Que el trabajador decida regresar al lugar en donde fue contratado o que fije su residencia en otra ciudad diferente a esta o de donde prestó el servicio.

Sobre el particular, es preciso tener en cuenta que no fue materia de controversia el hecho de que una vez finalizó el contrato de trabajo con la demandada, el demandante fijó su residencia permanente en Cartagena(*), al punto que el censor lo admite en el desarrollo del cargo.

Lo anterior se trae a colación toda vez que de la norma citada se puede colegir que en el caso de autos el tribunal no incurrió en el yerro hermenéutico que le endilga la censura, pues la exégesis que este hizo consulta acertadamente el espíritu de la misma, cual es ofrecer garantías al trabajador para que pueda regresar a su lugar de origen, esto es, a la ciudad en la que fue contratado, sin que tal regreso le ocasione erogaciones adicionales, pues tales costos, en principio, deben ser cubiertos por el empleador.

Sin embargo, esa obligación deja de estar a cargo del contratante cuando el trabajador voluntariamente origina la terminación del contrato de trabajo, o cuando decide fijar su residencia en la ciudad donde prestó servicios, pues, en este caso, el empleado no se ve compelido a sufragar los gastos de regreso en tanto los mismos no se generan.

Adicionalmente, no puede dejarse de lado que esta obligación, como reiteradamente y de vieja data lo ha dicho la Corte, se causa en tanto el trabajador se allane a regresar a su domicilio de origen dentro de un término prudencial, no siendo, por tanto, una obligación indefinida del empleador, la cual no corre en su contra cuando el trabajador espontáneamente resuelve radicarse en el domicilio del trabajo para que el que fue contratado, como ya se dijo. Así se estimó, entre otras, en las sentencias de casación del 14 de febrero y 7 de marzo de 1955, reiteradas en la del 24 de marzo de 1969».

(Sentencia de casación, 30 de junio de 2004. Radicación 22.383. Magistrado Ponente: Dr. Carlos Isaac Náder).

(*) El trabajador fue contratado en Bogotá y prestó sus servicios en Cartagena (N. del D.).

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