SENTENCIA 2245 DE ABRIL 5 DE 1991

 

Sentencia 2245 de abril 5 de 1991 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN SEGUNDA

DECISIÓN POR HUELGA O ARBITRAMENTO

TRABAJADORES QUE LA PUEDEN ADOPTAR

EXTRACTOS: «De acuerdo con la demanda, tres son las razones fundamentales de la impugnación del acto demandado a saber:

1. La asistencia a la asamblea general de la seccional del Valle, del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Química de Colombia, “Sintraquim”, de sólo 24 de los 170 afiliados que la integraban en ese momento, cuando debió contar por lo menos con 86 afiliados para tener quórum y sesionar válidamente.

2. El hecho de que los 24 trabajadores que votaron la huelga, los cuales laboran en la Sociedad Coopers Colombia S.A., no constituyen mayoría en relación con el número total de los trabajadores que tenía la empresa en ese momento, que según se dice, era de 154. Por tanto, ellos (los 24), no podían legalmente optar por la huelga como lo hicieron.

3. La circunstancia de que al Ministerio de Trabajo se le comunicó la realización de la aludida asamblea sindical, con sólo tres (3) días de antelación a su realización y la huelga se cumplió luego de los 30 días de votada, cuando la ley dispone que dicha comunicación se haga con un plazo mínimo de anticipación de cinco (5) días y que la huelga no puede efectuarse después de los 30 días siguientes a su declaratoria.

Al respecto, la Corporación observa lo siguiente:

1. De conformidad con el documento obrante a folio 126, la seccional del Valle del Cauca del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Química de Colombia, para el 26 de julio de 1985, contaba con 170 afiliados, de los cuales 24 eran trabajadores de la Sociedad Wellcome Colombia S.A., transformada luego en la Sociedad Coopers Colombia S.A.

2. Según la relación del personal activo de la mencionada sociedad, para el 13 de septiembre de 1985, laboraban en ella 118 trabajadores (fls. 165 y 166).

3. Según el texto del acta suscrita por el presidente y el secretario general de la seccional del Valle del Cauca de “Sintraquim”, el 13 de agosto de 1985, a las 5.30 p.m. “se reunieron los afiliados de la base de Wellcome Colombia S.A. y contestaron a lista los 24 afiliados que conformaban dicha base, de los cuales 23 votaron por la huelga. Hubo un voto anulado” (fl. 121).

Despréndese de lo anterior que la asamblea de la mencionada seccional de Sintraquim, reunida el 13 de agosto de 1985, sesionó y actuó con 24 de los 170 afiliados que lo conformaban, cuando por disposición del artículo 386 del Código Sustantivo del Trabajo “Ninguna asamblea general puede actuar válidamente sin el quórum estatutario que no será inferior de la mitad más uno de los afiliados”, sin que pueda entenderse que, en virtud de lo dispuesto en el artículo 9º de la Ley 39 de 1985, que subrogó el artículo 444 del Código Sustantivo del Trabajo, bastaba para votar válidamente la declaratoria de la huelga, que a dicha asamblea asistieran los trabajadores comprometidos en el conflicto, que para el caso, serían los 24 de la empresa Coopers Colombia S.A., toda vez que si la citada norma en su inciso primero prevé la realización de una asamblea de los trabajadores directamente comprometidos en el conflicto, luego de la culminación de la etapa de mediación sin que se logre un acuerdo entre el patrono y los trabajadores, la cual puede optar por la declaratoria de huelga o la convocatoria de un tribunal de arbitramento, tal potestad debe entenderse conferida en armonía con las demás leyes que regulan la materia, especialmente con lo normado en el numeral 2º del artículo 3º de la Ley 48 de 1968, que faculta al sindicato o sindicatos en que estén afiliados más de la mitad de los trabajadores, o en defecto de éstos, a la mayoría absoluta de los trabajadores de la empresa, para tomar una de las decisiones indicadas.

Por manera, que no estando la mayoría de los trabajadores de la Sociedad Coopers Colombia S.A., afiliada a Sintraquim, este sindicato así se hubiera reunido en asamblea general con el quórum deliberatorio exigido por la ley (la mitad más uno de sus afiliados), no podía válidamente votar la huelga de los trabajadores de dicha sociedad, por cuanto la cifra de sus afiliados pertenecientes a esa empresa representan una minoría en relación con el total de las personas que en ella laboran.

De suerte, que al adoptarse la decisión de declarar la huelga en la Sociedad Coopers Colombia S.A., sólo con el voto de 23 de los 24 trabajadores de la sociedad afiliados a Sintraquim, no sólo se violó el artículo 386 del Código Sustantivo del Trabajo, porque en esa asamblea no hubo quórum deliberatorio que debía conformarse por la mitad más uno de los afiliados a Sintraquim, sino el numeral 2º del artículo 3º de la Ley 48 de 1968, porque ese sindicato no agrupaba la mayoría de los trabajadores de la sociedad demandada, por tanto, no podía legalmente optar por la declaratoria de la huelga.

Por consiguiente, no existiendo en la empresa ningún sindicato que integrara la mayoría de sus trabajadores, la posibilidad o alternativa de declarar la huelga o la solicitud de convocatoria del tribunal de arbitramento, correspondía a la mayoría de los trabajadores de la empresa, los cuales, según el material probatorio obrante en el proceso, se oponían a su realización (fls. 141 a 144, 148 a 164).

Admitir lo contrario, conllevaría a aceptar que un número cualquiera de trabajadores de la empresa, sean o no sindicalizados pero que estén comprometidos en un conflicto laboral colectivo, independientemente de su representatividad porcentual dentro de la totalidad de sus trabajadores pueda llevar a la huelga a todo el personal, decidir por el arbitramento obligatorio, así se dé el caso, como acontece en el sub-lite, que la mayoría de éste, se halle en desacuerdo con el cese colectivo de las actividades laborales, lo cual sería un absurdo y constituiría una burla al poder decisorio que el ordenamiento jurídico otorga siempre a las mayorías.

Lo anteriormente expuesto constituye el criterio de la Sala acerca de la manera como debió votarse el cese colectivo del trabajo ocurrido en septiembre de 1985 en la empresa demandada, que no es otro que el sentido en que debe tomarse el artículo 9º de la Ley 39 de 1985, subrogatorio del artículo 444 del Código Sustantivo del Trabajo, por cuanto no debe olvidarse que la facultad de las organizaciones sindicales con capacidad para declarar y hacer efectiva una huelga u optar por el tribunal de arbitramento obligatorio, surge nítidamente del hecho de que dichos sindicatos tengan como afiliados la mayoría de los trabajadores de la empresa.

Si esta condición no se da, es evidente, que tales sindicatos carecen del aludido poder definitorio, el cual en ese evento, se encuentra radicado en la mayoría de los trabajadores de la empresa, como sucedió en septiembre de 1985, en relación con los trabajadores de la Sociedad Coopers Colombia S.A.

En tales condiciones, fuerza concluir que la declaratoria de huelga efectuada el 12 de septiembre de 1985, por la asamblea de los trabajadores de la sociedad demandada afiliados a Sintraquim, fue irregular por cuanto se transgredió lo dispuesto en el ordenamiento jurídico sobre el órgano que ostenta la facultad para tomar tal decisión, radicada como se dijo, en el sindicato o en los sindicatos que agrupe(n) la mayoría de los trabajadores de una empresa, o en su defecto, en la mayoría absoluta de los trabajadores de la misma.

Tal ilegalidad determina la procedencia de la declaratoria de nulidad del acto administrativo por el cual el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, no accedió a la solicitud de declaratoria de ilegalidad del cese colectivo del trabajo, efectuado en septiembre de 1985, en la Empresa Coopers Colombia S.A., sin que sea válido el argumento expuesto en la Resolución 4471 de 1985 en el sentido de que la reanudación de actividades por parte de los trabajadores, para la fecha en que tal acto se expidió, constituyera óbice a tal declaratoria de ilegalidad, toda vez que el artículo 451 del Código Sustantivo del Trabajo, expresamente permite declarar ilegal una huelga, así los trabajadores se hayan reincorporado a sus labores.

Pero antes la Sala debe precisar su criterio acerca de los motivos de impugnación del citado acto administrativo, relacionados con el incumplimiento de la obligación instituida en el inciso 3º del artículo 444 del Código Sustantivo del Trabajo consistente en el deber de comunicar al Ministerio de Trabajo con 5 días de antelación la realización de la asamblea que puede optar por la huelga o el tribunal de arbitramento obligatorio.

Pues bien, en el caso sub-examine, es cierto que esa comunicación se hizo con sólo 4 días de anticipación (8 de agosto de 1985 y la asamblea se efectuó el 12, folio 127). No obstante, ello no impidió que la representante del ministerio asistiera a ella con el fin de fiscalizar su desarrollo, según se desprende de los documentos obrantes a folios 96 y 123. Por tanto, sería un exceso de legalismo declarar la ilegalidad de la convocatoria a una huelga por esa sola circunstancia, porque se estaría sacrificando lo esencial por la forma, cuando realmente lo que se persigue con el aviso, es garantizar la intervención del Ministerio de Trabajo, con lo cual se pretende el desarrollo de dicha asamblea dentro de los marcos legales, tarea que a decir del informe que presentó el funcionario que la presenció, se cumplió (fl. 123).

La Corporación anota que el artículo 445 del Código Sustantivo del Trabajo, ciertamente, dispone que la huelga debe efectuarse dentro de los 30 días siguientes a su declaración, término en el cual, por mandato del artículo 62 del Código de Régimen Político, deben entenderse suprimidos los días feriados y de vacancia por estar señalado en días, a menos que la ley respectiva expresara lo contrario, cosa que realmente no ocurre en este evento.

De modo, que si la huelga se votó el 12 de agosto de 1985 y se realizó el 13 de septiembre siguiente, de acuerdo con lo expuesto, se cumplió dentro del término legal.

Por tanto, por las dos razones últimamente comentadas no habría lugar a concluir que la declaratoria de la huelga efectuada en agosto de 1985, por 24 trabajadores de la sociedad demandada, es ilegal.

No obstante lo anterior y como se dijo ya en esta providencia, la Sala encuentra que tal declaratoria no se ajustó a derecho, en virtud de que los trabajadores que la votaron no constituía la mayoría absoluta de la totalidad de los trabajadores de esa empresa, ni la mayoría de los afiliados a Sintraquim».

(Sentencia de abril 5 de 1991. Expediente 2245. Consejero Ponente: Dr. Diego Younes Moreno).

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