Sentencia 23538 de julio 28 de 2004 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN LABORAL

FUERO CIRCUNSTANCIAL

INEFICACIA DE UN PLIEGO DE PETICIONES PRESENTADO INOPORTUNAMENTE

EXTRACTOS: «Resuelve la Corte el recurso de casación interpuesto por el apoderado de la Empresa Antioqueña de Energía S.A. ESP, contra la sentencia de fecha 28 de noviembre de 2003 proferida por la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medellín, en el proceso seguido por José Fernando Zuluaga Chica contra la recurrente.

I. Antecedentes

El actor mencionado demandó a la citada empresa con el fin de que se le condenara, en cuanto interesa al recurso de casación, a reintegrarlo al cargo que venía desempeñando, por estar protegido por el fuero circunstancial y de contera se le cancelen todos los salarios y prestaciones legales y extralegales durante el tiempo que permanezca desvinculado de la empresa.

Como fundamento de sus pretensiones manifestó que estuvo vinculado a la demandada desde el 30 de marzo de 1998 hasta el 11 de septiembre de 1999, en virtud de un contrato de trabajo y en el cargo de auxiliar de atención al cliente de EADE en el municipio de La Ceja, Antioquia. Tenía el carácter de trabajador oficial y se beneficiaba de las convenciones colectivas de trabajo suscritas entre la demandada y Sintraelecol. Agrega, que fue despedido unilateralmente y sin que existiera justa causa para ello, previo el pago de la suma de $ 1.808.002 a título de indemnización, cuando estaba protegido por el fuero circunstancial debido a que Sintraelecol había presentado un pliego de peticiones el día 18 de agosto de 1999 y que concluyó con la firma de la convención colectiva de trabajo el 18 de diciembre de 1999. Su cesantía se le liquidó con un salario mensual de $ 921.984. Agotó la vía gubernativa.

La empresa demandada en la contestación de la demanda aceptó como ciertos algunos hechos, manifestó desconocer otros y solicitó su prueba. Manifestó que el vínculo laboral con el actor terminó de acuerdo con la convención colectiva de trabajo y con el artículo 6º de la Ley 50 de 1990. Negó que en ese momento se hubiere presentado un pliego de peticiones. Se opuso a las peticiones y propuso las excepciones de prescripción, pago, compensación, inexistencia de la obligación, falta de fundamento legal para actuar y la genérica.

Mediante sentencia del 26 de agosto del 2003 el Juzgado Cuarto Laboral del Circuito de Medellín declaró que el despido de que fue objeto el actor fue nulo, y en consecuencia ordenó el reintegro al mismo cargo que venía desempeñando al momento del despido injusto, y a pagarle los salarios y prestaciones dejados de percibir durante el tiempo que permanezca desvinculado de la empresa, con salario base de $ 689.551, a pagar los aportes a la seguridad social en el riesgo de pensiones desde la fecha del despido. Declaró que no se ha presentado solución de continuidad desde la época del despido y hasta que sea efectivamente reintegrado. Procede la compensación por lo pagado al momento del despido por cesantías e indemnización por despido. No prosperan las demás excepciones y le impuso las costas a la parte demandada.

II. Sentencia del tribunal

Al desatar el recurso de apelación interpuesto por el apoderado de la parte demandada, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medellín, en sentencia del 28 de noviembre del 2003, confirmó la sentencia apelada y no impuso costas en la instancia.

El tribunal, con fundamento en la contestación de la demanda, concretamente en relación con el hecho séptimo, consideró que la entidad demandada confesó haber recibido el pliego de peticiones por parte de Sintraelecol el día 18 de agosto de 1999. Aclaró que el hecho de haber presentado el sindicato el pliego de peticiones con una antelación cercana a los 100 días frente al próximo vencimiento de la convención colectiva, se trata de un hecho de previsión, mas no de un abuso del derecho.

(...).

V. Consideraciones de la Corte

Es cierto que no se indica la modalidad de la violación, pero como se trata de un cargo por la vía indirecta se debe entender que se trata de la aplicación indebida.

El supuesto error de hecho se hace derivar de la errónea apreciación de la confesión, de los documentos visibles a folios 99 a 108 y la no apreciación de la prueba contenida en el folio 3 del cuaderno 2.

1. Confesión. El tribunal consideró que la respuesta al hecho 7 de la demanda conlleva una confesión. En ese hecho se dijo

“Al momento del despido del demandante se encontraba vigente un conflicto colectivo de trabajo provocado por la presentación de un pliego de peticiones a la EADE por parte de Sintraelecol el 18 de agosto de 1999 y que concluyó con la firma de la convención colectiva de trabajo el 18 de diciembre de 1999” (fl. 3º).

La demandada lo contestó así:

“No es cierto, puesto que la convención colectiva 1997/1999, estaba vigente, según el artículo 5ºde la misma hasta el 24 de noviembre de 1999 y la presentación del pliego de peticiones por parte de Sintraelecol fue el 18 de agosto de 1999, fecha para la cual no existía conflicto, este solo empezaba el 24 de septiembre de 1999, es decir 60 días antes al vencimiento de esta, que como se dijo antes era el 24 de noviembre de 1999 y el despido del demandante se realizó el 11 de septiembre de 1999, no lo cubría el fuero circunstancial, porque no se daban los términos del artículo 478 del Código Sustantivo del Trabajo, término que no puede ser desatendido por las partes por ser normas de orden público” (fl. 22).

De la trascripción anterior se desprende que el tribunal erró ostensiblemente al dar por asentado que la entidad demandada confesó que el sindicato Sintraelecol le hubiera presentado el pliego de peticiones el 18 de agosto de 1999; que la accionada sin ningún condicionamiento aceptó haber recibido el pliego de peticiones de Sintraelecol; ciertamente de la literalidad de la respuesta a los hechos de la demanda en la contestación de la misma solo se puede establecer que las aseveraciones múltiples del hecho siete no son ciertos, y entre ellas el de la presentación de un pliego de peticiones a la EADE por parte de Sintraelecol; en lo que concierne a nuestra indagación la única afirmación hecha por el declarante fue sobre que la presentación del pliego de peticiones por parte de Sintraelecol fue el 18 de agosto de 1999; y del contexto de la respuesta lo que se deduce es que no se señala ante quien se presentó el pliego por la poca trascendencia de determinar esta circunstancia habida cuenta de que lo que toma por principal, es la ineficacia de un pliego de peticiones presentado inoportunamente, en razón a que la convención colectiva de trabajo tenía vigencia hasta el 24 de noviembre de 1999, y por ello, la posibilidad de un nuevo conflicto colectivo solo se iniciaba el 24 de septiembre de 1999, es decir 60 días antes al vencimiento de esta. Así, entonces, existiendo voluntad expresa de negar el hecho 7 de la demanda, y estando ausente igual voluntad expresa en admitir la presentación del pliego ante la empresa, se ha de concluir que es un yerro ostensible declarar que este hecho fue confesado, como lo dio por establecido el tribunal.

2. Documentos visibles a folios 99 a 108. El tribunal se apoyó en estos documentos para proferir su fallo, al estimar que con ellos no se desvirtuaba su conclusión; pero se advierte que en el documento visible a folio 99, en el que la junta directiva del sindicato Sintraelecol remite al Ministerio del Trabajo y Seguridad Social de Bogotá, se consigna que “el quinto pliego único nacional de peticiones que presentaremos el día 18 de agosto de 1999 al Ministerio de Minas y Energía”; esta constatación es relevante por cuanto de su razonable estimación habría conducido al tribunal a no dar por establecido que cuando la entidad demandada afirmaba que la presentación del pliego de peticiones por parte de Sintraelecol fue el 18 de agosto de 1999, estaba admitiendo que lo fue ante la Empresa Antioqueña de Energía S.A.

3. El documento del folio 3 del cuaderno 2. Se trata de una comunicación de la dirección territorial de trabajo y seguridad social de Antioquia, donde consta que la convención colectiva de trabajo vigente en la Empresa Antioqueña de Energía para el período de 25 de noviembre de 1997 a 24 de noviembre de 1999, fue denunciada por la empresa el 22 de noviembre de 1999 y por el sindicato Sintraelecol el 23 de noviembre de 1999.

Por lo dicho el cargo prospera.

Como consideraciones de instancia basta anotar lo siguiente:

1. El actor fue despedido el 11 de septiembre de 1999 (fl. 11).

2. La convención colectiva de trabajo vigente en la empresa demandada para el período de 25 de noviembre de 1997 a 24 de noviembre de 1999, fue denunciada por el sindicato Sintraelecol el 23 de noviembre de 1999 y por la empresa el 22 de noviembre de 1999 (fl. 3 cdno. anexo 1). Por lo tanto, de haber sido apreciado por el tribunal, lo lógico era concluir, que no puede presentarse pliego de peticiones si previamente no se ha denunciado la convención colectiva de trabajo vigente.

3. De lo anterior, se desprende, que el denominado “fuero circunstancial” tan solo comenzó a operar el 23 de noviembre de 1999, fecha real del inicio del conflicto colectivo.

Conviene al respecto precisar la doctrina de la Sala sobre el lapso en el que se ha de obrar el fuero circunstancial.

En sentencia del 20 de mayo de 2003, radicación 19449, dijo la Sala:

“El criterio actual de la Sala sobre protección en caso de conflicto colectivo dispuesto por el artículo 25 del Decreto 2351 de 1965 y 36 del Decreto 1469 de 1968, es el expuesto en la sentencia 16749 del 24 de octubre de 2001, con reiteración en la 18969 del 20 de noviembre de 2002 y 19170 del 11 de diciembre de 2002, en cuanto a que la garantía foral se extiende desde la iniciación del conflicto colectivo con presentación del pliego de peticiones hasta la solución del mismo con la firma del acuerdo colectivo de trabajo, llámese convención o pacto o la ejecutoria del laudo arbitral según sea el caso”.

Esta formulación general se ha de concordar con lo sostenido por la misma Sala en sentencia del 11 de diciembre de 2002, radicación 19170, en los siguientes términos:

“Dicha exégesis resulta inobjetable, pero únicamente en aquellos trámites en que el conflicto se desenvuelve normalmente, con pleno cumplimiento por las partes negociadoras tanto de las etapas respectivas como de los términos y plazos en la legislación laboral para cada una de ellas”.

Esta prevención doctrinaria tiene cabal aplicación para cuando el trámite y plazos desatendidos afectan la capacidad del pliego de peticiones de generar un conflicto colectivo, como en el sub lite, cuando su presentación se hace el 18 de agosto antes de que comience a correr el término previsto en el artículo 478 del Código Sustantivo del Trabajo para formular la denuncia de la convención colectiva, sin la cual, se ha de entender obra plenamente el acuerdo colectivo, en especial en lo que concierne a su vocación a mantener la paz laboral por el tiempo pactado para su vigencia.

En consecuencia se revocará el fallo del juzgado y en su lugar se absolverá a la demandada de las peticiones de la demanda.

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, CASA la sentencia proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medellín el 28 de noviembre de 2003, en el proceso seguido por José Fernando Zuluaga Chica contra la Empresa Antioqueña de Energía S.A. ESP, y en sede de instancia se REVOCA el fallo del juzgado y en su lugar se ABSUELVE a la demandada de todas las peticiones de la demanda».

(Sentencia de casación, julio 28 de 2004. Radicación 23.538. Magistrado Ponente: Dr. Eduardo López Villegas).

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