Sentencia 23840 de agosto 30 de 2005 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Rad. 23840

Acta 73

Magistrado Ponente:

Dr. Luis Javier Osorio López.

Bogotá, D.C., treinta de agosto de dos mil cinco.

EXTRACTOS: «VI. Se considera

Examinado el primer error de hecho denunciado obsérvese que se refiere al haber encontrado demostrado el tribunal que la demandada había cumplido un procedimiento previo para despedir al actor, lo cual no está acreditado.

Al respecto, es cierto, como lo afirma la censura, que el a quo jamás dio por establecido que al demandante se le hubiera adelantado un trámite previo a la decisión de despido. Por el contrario, el juez de primer grado afirmó que al proceso se había allegado el acta de descargos, la cual “se llevó a cabo sin citación previa o comunicación al demandante sobre las supuestas faltas que se le imputaban...”, conforme se lee al folio 461.

Ahora, ni la demanda con que se inició este proceso ni su contestación, evidencian que las partes hubieran estado de acuerdo en que al actor, previo a su despido, se le hubiera adelantado investigación alguna. En cambio, el demandante en su citada pieza procesal alegó precisamente que no había sido citado previamente, lo cual fue negado por la empleadora, lo que demuestra justamente que en ese punto los contradictores manifestaron su desacuerdo, aspectos que denotan el protuberante yerro en que incurrió el tribunal al razonar de la manera como lo hizo.

En cuanto al segundo yerro denunciado, según el cual el ad quem dio por demostrado, sin estarlo, que a la terminación del contrato la empleadora había invocado al demandante algún motivo concreto como justa causa de despido, se observa:

En los folios 49 a 67, reposa un documento titulado “Acta de descargos”, del 2 de agosto de 2000, en la cual se reunieron varias personas a nombre de la demandada y el actor, con el fin de oír en descargos al trabajador “por las fallas en el manejo de su cargo, incumplimiento de sus funciones, elaboración de recibos sin las exigencias correspondientes, autorización de descuentos sin facultades ni autorización para ello, etc.”. Seguidamente se le dice al demandante que “el objetivo es poder oírlo en una serie de preguntas con (sic) relacionadas con funciones de su cargo”.

A continuación se le pregunta acerca de cuáles son las funciones y obligaciones que tiene en el cargo que desempeña, a lo cual el interrogado, manifestando ser el jefe de cartera, indica las funciones que ejerce en tal condición. Después vienen un número aproximado de sesenta y cuatro preguntas con respuestas y explicaciones del trabajador, así como de aclaraciones y constancias por parte de la empresa, cuyo contenido es el siguiente:

Pregunta: ¿Cuales son las principales funciones y obligaciones que tiene el cargo que desempeña?

Contestó: Las funciones de mi cargo como jefe de cartera son: primero aprobar los pedidos que pasan diario, los pedidos que pasan de ventas para facturación, verifico estos pedidos según los clientes y según el código que correspondan, verifico si están al día o si están en mora y los paso a sistemas para que los devuelvan por circunstancias de facturas vencidas, cheques devueltos o por intereses.

Segundo, elaboro recibos de caja de los pagos que llegan diario tanto de fuera de Bogotá como los que me traen los vendedores o los que entregan en despachos cuando son pedidos contra entrega, ya sean cobro en efectivo los que se tengan que consignar, verifico que estén correctamente el valor que estén cancelando las facturas, si hay descuento de ellos se hacen según condiciones pactadas con los clientes de acuerdo con las circulares que el departamento de ventas emite por concepto de estos descuentos. Si hay diferencias si no concuerdan, inmediatamente se avisa a los vendedores o llamo al cliente ‘para recalcarle que ese descuento no está autorizado. Sin ese descuento no es autorizado se abona a cuenta hasta que se habla con departamento de ventas. Mi labor también es la siguiente: llamo a los clientes diario por concepto de facturas vencidas cheques “devueltos, etc. También recibo diariamente a los cobradores revisando los pagos que ellos traen, revisando también las facturas que cancelan que estén correctamente elaborados con sus respectivos NIT, descuentos bien hechos, revisando también las cartas que entregan diario a los clientes por concepto de facturas que se les envían para las fechas de vencimiento por concepto de cobro de facturas vencidas, de cheques devueltos después de verificar las relaciones de los cobradores se pasan al departamento de tesorería con los respectivos cheques y recibos. Otra de las funciones mías es estudiar las solicitudes de crédito de clientes nuevos que diariamente pasan los vendedores, estas solicitudes se hacen a través de llamadas de clientes que el cliente coloca en la solicitud verificando los datos del cliente, el cupo de crédito, antigüedad condiciones de pago cuando no las dan por teléfono las referencias se solicitan por escrito, por fax o enviándolas directamente a las empresas correspondientes.

Después de que se hace ese estudio cuando ya están completos todos los datos, referencias, cámara de comercio, estados financieros, se pasan a la gerencia para la respectiva aprobación. Si se aprueban se le avisa al respectivo vendedor informándole sobre el cupo de crédito y las condiciones, solicitándole a los clientes que firmen pagarés y a los que se les niega se les pasa memorando al vendedor que se le ha negado por lo tanto se les despacha contra entrega o prepago según el cliente.

También otras de las funciones es elaborar notas o aprobar las notas crédito correspondiente a devoluciones de mercancías, claro que si estas ya han sido aprobadas por la gerencia, únicamente verifico si el cliente está en mora para abonar dichas notas crédito a las citadas facturas. Otra de las funciones es informar diariamente el valor de recaudos recibidos por todo concepto pagos, facturas, cheques devueltos. Otra de las funciones cuando se hacen los cruces por pago de comisiones a los vendedores que contabilidad me pasa el dato para hacer cruce según las facturas que tenga pendiente el vendedor, también hago memorados solicitando reversa intereses cuando se hacen negociaciones del 50% según autorización de la gerencia, también las facturas que son entregadas por el almacén por despachos, estas facturas cuando ya las recibe el cliente me las pasan para archivarlas en un consecutivo controlando que estén firmadas y selladas por el cliente, también los recibos amarillos de caja, las copias se seleccionan para que sean archivados en un consecutivo el cual esta tarea la hace Victoria, cuando hay recibos anulados se hace un memorando a la asistente de gerencia, informándole el motivo por el cual se ha anulado con el nuevo recibo anulado, archivo memorados o cartas que se envían a los clientes, también llevo un control de los documentos o cheques devueltos que se envían al abogado e informándole los pagos que hacen los cliente que se encuentran en jurídica a la gerencia y al abogado, también en mi cargo doy referencias comerciales de los clientes nuestros que están solicitando en otras empresas crédito.

Pregunta: ¿Tiene usted conocimiento de las distintas circulares que emite la empresa regulando los descuentos de las temporadas, de calendario A o B de los colegios, y en particular la número 11 de 28 de mayo del 99, la número 28 del 31 de agosto del 99 y la número 30 de septiembre 20 de 1999? (anexo 1).

Contestó: Tengo conocimiento de los descuentos que se hacen a temporada escolar que no se a que colegios se refieren.

Pregunta: El 15 de febrero de 1999 le fueron solicitados unos informes de su gestión como jefe de cartera por la gerencia general y en el numeral cuarto se hablaba que estos informes fueran mensuales. Infórmenos ¿por qué razón no atendió ni ha cumplido con esta orden? (anexo 2).

Contestó: Si informé respecto a la primera solicitud, después no he pasado ningún informe si no verbalmente.

Pregunta: ¿Y porqué no lo ha hecho?

Respuesta: No ha habido mayor problema, si diariamente se conocen cheques devueltos, clientes en mora, clientes que hacen devoluciones de mercancía.

Pregunta: Quisiéramos que se precise por que no se han hecho estos informes mensuales

Respuesta: No he tenido tiempo.

Pregunta: Infórmenos por que razón y teniendo en cuenta que la gerencia le ha solicitado en una segunda oportunidad la presentación de los informes mensuales tampoco ud. ha cumplido con ellos (anexo 3).

Contestó: No tengo qué informar.

Pregunta: Al iniciar esta diligencia usted, hizo un relato de las obligaciones a su cargo. Queremos saber muy concreto si la revisión de los recibos de caja tiene una cuidadosa y detallada gestión de su parte.

Contestó: Sí, hago la revisión completa de los recibos que estén bien hechos de acuerdo a las condiciones de la empresa.

Pregunta: En la descripción de sus funciones mencionó y es de conocimiento de la empresa que los cobradores deben elaborar los recibos de caja diligenciando o llenando como corresponde todo el recibo y firmarlo. A pesar de lo anterior señor Prieto, elabora usted directamente recibos de caja; si lo hace explique las razones.

Respuesta: “Como lo dije, en las funciones a mi cargo elaboro los recibos de caja de los cheques que entregan los vendedores por despachos o cuando viene un cliente directamente a la empresa.

Pregunta: ¿En su cargo, como jefe directo de los cobradores, les exige que expidan el recibo y que le entreguen al cliente el original, como es una obligación de vigilar a su cargo y deben atenderlas los cobradores?

Respuesta: “Si se le exige y lo están haciendo”.

Pregunta: Informe porqué razón el recibo de caja 160745 expedido para los clientes número 1093 denominado Gómez de Gómez Margarita y 1061 llamado Gómez Gómez Marta Dolly el 7 de enero del presente año, recibo que fue elaborado y firmado por usted, le hizo un descuento del 10% que equivale a $ 417.161 sobre el saldo de la factura 450174 por valor de $ 4.439.080 y el abono a la factura 448074 por $ 149.690, cuando el valor real del descuento del 10% allí anotado era menor, es decir de $ 395.383 lo cual genera un mayor descuento para el cliente y un perjuicio en contra de la empresa de $ 21.788. Para facilitar su examen su respuesta le facilito los documentos correspondientes (anexo 4).

Respuesta: “En este recibo 160544 se está haciendo el abono un abono de $ 474.000. En este recibo 160544 del 7 de diciembre del 99 el cliente Gómez Gómez Margarita canceló la factura 450174, perdón se le hizo un abono de $ 474.450, este descuento fue hecho con el 12.5% de descuento al 160745, cancelado el 7 de enero, cancela el saldo de dicha factura con el 10% sobre la diferencia por $ 4.439.080 más un abono a la factura 448074 por $ 149.690. A esta factura 450174 se le esta haciendo el 10% sobre el valor neto, o sea $ 4.235.800, serían $ 423.580 más el abono de $ 149.690 y el descuento vale menos $ 417.161 sea se le descontó menos $ 6.419 al cliente, entonces no veo porque le estamos abonando al cliente $ 21.778.

Pregunta: Para responder esta pregunta ha dedicado un buen tiempo, haciendo operaciones, revisando otros recibos y facturas para finalmente explicar, no acreditar que el recibo se encuentra bien elaborado porque lo que en él consta no queda registrado ni explicado por usted en primer lugar y, en segundo término, también deja una diferencia a cargo de la empresa.

Responde: Me lo encontré en la liquidación de estos recibos porque tenía otro pago anterior en el cual abonaban la factura haciendo un descuento del 12.5%, y no es que quede a favor de la empresa, antes quedó a favor del cliente los $ 6.619.

En este estado de la diligencia la empresa a cargo de la Dra. Adriana Vergel expone y explica la inconsistencia del recibo del que nos ocupamos:

“El recibo de caja 160745 del 7 de enero 2000 contempla un abono a la factura 450174 por valor de $ 4.439.080 dado que todos los productos incluidos en ella tiene impuesto del IVA del 16% que debemos descontar para imputar el descuento. Por tanto procedemos a establecer el valor antes de IVA, el cual es de $ 3.826.793. Si ha este valor le aplicamos el 10% de descuento vigente en el momento de elaboración del mismo según Circular 30 de septiembre 20/99, esto nos da un valor de $ 382.679; adicionalmente en el recibo de caja 160745 se hace un abono por $ 149.690 a la factura 448074 y dado que en dicha factura todos los productos tienen un IVA del 16%, procedemos a hacer la misma operación anterior, obteniendo un valor de $ 129.043 que por el 10% nos da $ 12.904, esto sumado a los $ 382.679 equivalente al descuento de la factura 450174 deja un total a descontar de $ 395.583 frente a $ 417.161 que es lo que se encuentra imputado como descuento en el recibo de caja ... 160745. De la comparación de estas dos cifras se desprende la diferencia por $ 21.578 mencionada anteriormente”.

Hecha la explicación que antecede y que corresponde a la forma como contable y matemáticamente debe aplicarse el porcentaje para el descuento, ¿desea agregar algo?

Responde: Yo quiero verificar la factura el descuento. De la factura 4270154 vale el 10%, serían $ 423.580, le están haciendo el 12.5% a esta factura, se le está restando es el total, claro le está sacando es el 16%, el 10% es sobre el valor neto y esta que descuento. Si esta correcto lo de la empresa.

Pregunta: Continuando con el mismo recibo de caja 161745 del cual en su respuesta anterior acepta el error, informe porqué razón se hace un solo recibo de caja que corresponde a dos clientes distintos. Procedimiento completamente inadecuado e inaceptable que además, ¿Cómo nos explica que se haya entregado el original a los clientes si es uno solo? (se le ponen presentes los documentos en mención).

Responde: “Estas dos facturas son del mismo cliente pero con códigos diferentes, esto se está haciendo hace muchos años desde que entré a la empresa. Luego se les dividieran con códigos, no sé con qué fin los clientes pedían que se unieran, si es para el cliente evadir impuestos y aquí la compañía lo sabía hace muchos años, por eso los pagos se aplicaron a códigos diferentes”.

Pregunta: La afirmación que hace al responder la pregunta anterior no es aceptada, en primer lugar porque es el resultado de una auditoría cumplida que ha opuesto(sic) en evidencia esta anormalidad; en segundo término porque se trata de dos clientes distintos y con códigos radicados con diferente número; porque también son empresas independientes ‘y’ tienen NIT distintos y, finalmente porque no es un procedimiento avalado ni tampoco instruido por la empresa para tenerlo como históricamente cumplido y, en tratándose de obligaciones a su cargo, de difícil búsqueda para ser detectadas y tenerlas hoy como aceptadas por la empresa.

Pregunta: Explique por que razón el recibo de caja 160544 del 7 de diciembre de 1999, expedido al cliente 1093 de nombre Margarita Gómez de Gómez, comprobante realizado y aprobado por usted con su firma, se está haciendo un descuento superior al porcentaje que allí aparece (del 12.5%) equivalente a $ 313.638, cuando, al igual que en la anterior pregunta las operaciones y los procedimientos que ya explicó la empresa, aparece una diferencia a favor del cliente y en contra de la Cía. (se le facilitan todos los documentos para su respuesta) (anexo 5).

Respuesta: “La diferencia del recibo 160544 es de $ 1.592 a favor del cliente, como en la factura 450547 se hizo un abono de $ 474.450, no se liquidó sobre el valor neto.

(La empresa manifiesta: efectivamente esa es la diferencia y es el mismo procedimiento a que se refiere la pregunta del recibo anterior, lo que sucede es que aquí no puede haber diferencias en contra ni en favor de la empresa).

Pregunta: señor Prieto, refiriéndonos al mismo recibo de caja del que venimos hablando (160544), si usted se detiene a revisar encontrará que este comprobante fue elaborado y firmado por el señor Salvador Acosta, que además aparece adulterado precisamente en el renglón correspondiente al descuento que debía efectuarse. La pregunta que queremos hacer es ¿Por qué aparece adulterado el recibo, de quién es esa letra, etc?

Contestó: (Se le entregan todos los documentos correspondientes para su respuesta)”.

“Yo no veo este recibo adulterado, esta el valor correcto de 13.368.

Afirma la empresa: si usted revisa la casilla del descuento, los números que allí aparecen no son de la misma secuencia de los anteriores ni de los posteriores ¿Desea usted, revisar y agregar algo más?

Respuesta: “Para verificar si es adulterado solicito el recibo original 160144 pues en la copia no se entiende que esté adulterado. El original se supone lo tiene el cliente. Y que lo entregó el señor Salvador Acosta. (en atención a la observación que hace el señor Prieto es imposible poder atenderla).

Pregunta: En los recibos de caja 161095 y 161096 para los clientes 1061 Gómez Gómez Marta Dolly, 1093 de Gómez Gómez Margarita y 1132 de la Papelería Ponce, encontramos que no fueron elaborados por el cobrador habitual, quien además es quien realiza la consignación que aparece con el número 6134634 de Bancolombia del 21 de enero de 2000, en donde se relacionan cinco cheques. Si usted, examina los recibos podrá responder las inconsistencias. Se facilitan los documentos para que pueda informar quién le suministró a usted información para poder hacer los recibos indicados (anexo 6).

Contestó: “Esta información me la suministró el señor Gerardo Ávila, informándome qué facturas estaban cancelando los clientes Papelería Ponce, Gómez Gómez Margarita y Marta Dolly. El cobrador no elaboró este recibo por cuanto no sabía qué facturas estaba cancelando. Ese recibo lo hice yo.

Pregunta: Informe porqué razón hizo usted el recibo aceptando información del señor Ávila si su subalterno encargado para esta función lo era Salvador Acosta.

Contestó: “Estos recibos los elaboré porque el cobrador Acosta no sabía que era de varios clientes, el único que sabía era el señor Ávila a qué facturas se tenían que abonar”.

Pregunta: Los recibos de los que venimos hablando tienen fecha de expedición del 21 de enero del 2000. ¿Por qué razón y a qué obedece que los cinco cheques que fueron cancelados, precisamente uno de ellos, el CF03151 O de Bancolombia por $ 2.293.963 tenía por fecha el 29 de noviembre de 1999?

Contestó: Estos cheques yo no los vi, trajeron la consignación para elaborar los recibos.

Pregunta: ¿Si fue el señor Ávila el que le informó a qué correspondían las facturas para la elaboración de estos recibos, en su posterior revisión y conciliación no se dio cuenta? Mas cuando detrás de cada cheque ¿Aparecía el detalle del pago? Era para deducir que se trataba de un cheque posfechado, como antes se le preguntó, y que además el cheque de Bancafé C6701412 por $ 1.157.070 no era de ninguna de la sociedades, empresas o personas que debían tales cuentas.

Contestó: “Es que estos cheques no fueron traídos a la compañía, por lo tanto yo no podía verificar qué fechas tenían puesto que me trajeron fue la consignación, la cual me entrego el señor Ávila. Estos cheques están consignados con letra del señor Ávila veo acá al respaldo.

Pregunta: De acuerdo con los procedimientos que existen en la empresa, todo cheque antes de ser consignado deber ser traído previamente, es decir que nadie como cobrador ni como agente puede disponer saltarse esa obligación para incumplir la revisión de los cheques, de estos documentos de pago por usted. Así, porqué razón en este caso se omite esa obligación, usted no exige la remisión previa de los cheques y según sus palabras elabora unos recibos sin soporte alguno.

Contestó: “Eso se está haciendo a partir de este año, la revisión de los cheques y soportes que traen los cobradores según circulares que fueron emitidas por Adriana Vergel, porque anteriormente se hacía esto consignando todos los valores para agilizar el pago de los cheques. Y yo sí elaboré el recibo con el soporte de la consignación que me trajeron. (La empresa advierte que esto ha debido hacerse desde siempre, pero además este comprobante es de este año. También se quiere dejar en claro que tampoco consignaron el efectivo y que la empresa debió sacar una circular exigiendo su consignación”.

Pregunta: La última observación que hace el señor Prieto no es correcta. Y no lo es porque si usted revisa el comprobante de consignación que supuestamente respalda los recibos de caja 161095 y 1610896, que según respuesta anterior usted elaboró, esta no es una consignación de un cliente señor Prieto, esta consignación corresponde a los cheques que el señor Ávila le entregó a Salvador Acosta y este consignó violando los procedimientos y usted permitió. Para su respuesta le pongo, de presente el comprobante de consignación con la letra del señor Acosta (anexo 6).

Contestó: Sí, es correcto, la consignación la elaboro el señor Salvador Acosta:

Pregunta: Nos interesa seguir hablando de estos dos recibos de caja señor Prieto. Usted nos ha dicho hace un rato que elaboró el comprobante, que eran cheques consignados por un cliente, que no intervino el cobrador Acosta y que el soporte se lo dio el señor Ávila. Sin embargo, en la mañana de hoy recibimos la declaración del señor Salvador Acosta y ante una pregunta por los mismos “hechos dijo: “Mientras yo recibía, él los hizo, yo presente, Don Mauricio”. Don Mauricio según Salvador Acosta es una persona que le colaboraba a Gerardo Ávila y a quien Salvador le entregó el talonario y delante suyo se hicieron los recibos de caja. ¿Qué tiene que decirnos de esto?

Contestó: “Al respecto no sé nada de eso, veo al respaldo de los cheques el número de la cuenta, el nombre Indistri Ltda., el número del teléfono, no sé si es letra del señor Ávila o de Mauricio o de Salvador. (Queda en evidencia que lo afirmado en las respuestas que anteceden sobre este mismo punto no corresponden a la realidad y continúa el señor Prieto diciendo: Los recibos de caja 161095, 161096 fueron elaborados por mi y no por el señor Mauricio.

Pregunta: Mas grave aún señor Prieto. Si usted tiene en cuenta que fueron cheques entregados para consignar, no puede decir que no podían venir aquí previamente, por una parte, y por otra que no fue hecha esa consignación por el cliente. Mas grave aún, se repite, pues los talonarios de los recibos de caja de los que nos ocupamos corresponden a Jaime Prieto. Inconsistencias, justificaciones sin razón, etc. que al final conllevan a un grave incumplimiento de sus obligaciones. En consecuencia, informe como, además se aceptaban cheques posdatados dentro de un manejo impropio de cuentas pagadas previamente por los clientes (de nuevo se le pone de presente el cheque CF031510 del 29 de noviembre del 99 por $ 2.293.963 que usted acepta, expide los recibos de los que venimos hablando por consignación cumplida por Salvador Acosta en enero del presente año.

Contestó: “Vuelvo y reitero lo mismo, estos cheques no me los presentaron a mi, y o no los vi, trajeron fue la consignación.

Pregunta: ¿Informe por qué razón usted acepta, según sus respuestas anteriores, que un agente como Gerardo Ávila de la firma Avitor Ltda. le informe que entrega unas cuentas en la que se cancelan unas facturas sin que se le entregue recibo al cliente. En otras palabras, hacemos los recibos con su autorización por lo que diga y luego se hace el comprobante o recibo?

Contestó: “Yo acepté esa consignación del si señor Ávila y las facturas que me dijo se estaban cancelando con el respectivo valor ya que creo en las personas, en los vendedores, en la gente la información que traen, sobre la factura de los clientes además el recibo se elaboró y se le entregó para que lo entregara al cliente (este cliente nos ha informado que no cuenta con el original). Tiene algo qué decir: “Yo lo entregué de todas formas al señor Ávila ya que él me trajo esa consignación. (Advertimos que la consignación la hizo el señor Acosta, no el señor Ávila).

Pregunta: Mediante el recibo de caja 163000 del 1º de marzo de este año para el cliente número 1093 correspondiente a Magarita Gómez de Gómez, revisado y aprobado por usted, se efectuó un descuento de $ 301.452 que equivale al 5.5% sobre el pago hecho a la factura 446356 si esta factura tiene fecha de (anexo 7) vencimiento febrero de 2000 y los abonos fueron realizados el 16 y el 23 del mismo año, según consta en los comprobantes de consignación 12151391 y 19227562 que solo le daban derecho a un 5% de descuento ($ 272.867), error a favor del cliente y en contra de los dineros de la Cía. en $ 28.583. El procedimiento para liquidar este recibo es el mismo utilizado en la intervención que hiciera la empresa al comienzo de esta diligencia y, además se le ponen de presente los documentos respectivos con el fin de que el señor Prieto se informe lo siguiente: a) ¿Por qué el mayor descuento?; b) ¿Por qué se pasa así contablemente?; c) ¿Quién hizo la adulteración?, y d) ¿EI cliente fue informado de esta modificación?

Contestó: “Respecto al recibo del código 1093 Gómez y Gómez Margarita, estaba haciendo un abono de $ 6.330.530 y se liquido el 5% sobre el valor neto antes del IVA del 16% sobre 5.504.809, se sacó el 5.5 %, ese descuento me informaron que se le daba al 5.5 % a este cliente me informó el señor Ávila ya que el cliente, el Sr. Luis Gómez estuvo secuestrado, por lo tanto le daba un descuento mayor por ese motivo y se arregló el recibo por que estaba mal elaborado por eso se tachó se enmendó el recibo.

Pregunta: ¿De acuerdo con su respuesta inmediatamente anterior los descuentos y las circulares están autorizando al Señor Ávila para hacer mayores descuentos?

Contestó: “En algunos casos sí”. En las circulares no, pero posteriormente se comunica la gerencia, en unos se autoriza en otros no, quedando saldos como ocurre en este recibo.

Pregunta: ¿De acuerdo con su respuesta anterior, esa aprobación posterior la dio usted? La gerencia no lo hizo.

Contestó: “Yo lo hice porque creí en la respuesta que me dio el Sr. Ávila.

Pregunta: En el recibo de caja 160360 elaborado para el cliente 1093 que corresponde a Margarita Gómez de Gómez el 26 de octubre de 1999, también es de aquellos elaborado, firmado y autorizado por usted con su firma, en el que aparece un descuento muy alto por las facturas 447170 y 447607, esto un descuento del 20% que según la Circular 28 del 31 de agosto de 1999 solo le permitiría un descuento del 17.5% en atención a la circular del 20 de septiembre del mismo año porque en este caso el pago fue realizado antes del 15 de octubre, produciéndose nuevamente un favorecimiento del cliente en desmedro de los intereses de las empresas, esta vez por $ 69.658. Se le facilitan todos los documentos para su respuesta, indicándole también, que los procedimientos indicados por la empresa al comienzo son los mismos (anexo 8).

Contestó: Respecto al recibo del cliente en mención, Gómez Gómez Margarita, sería el 20% de descuento cancelando en octubre, en algún caso a ciertos clientes especiales se les daba un descuento mayor por el Sr. Ávila. Le informo que este cliente Luis Gómez, por esas razones de secuestro le había dado ese 20%.

Pregunta: Insistimos nuevamente ¿Por qué desatendió lo expresado en las circulares sobre descuentos?

Contestó: “Yo lo informé al departamento de ventas verbalmente, no obtuve respuesta.

Pregunta: ¿Por qué no a la gerencia?

Contestó: Simplemente le informé al señor Builes. La empresa dice que este cliente no está dentro de la lista de especiales, ¿Por qué razón además de ello le hizo un descuento especial?

Contestó: Porque el señor Ávila informó que él era el mismo dueño de Ponce, Don Luis Gómez (Papelería Ponce tampoco es un cliente con descuentos de la misma naturaleza) ¿Desea agregar algo?

Para mi el señor de Ponce es muy buen cliente, paga muy bien y no ha tenido problemas de pago (La empresa deja constancia que las órdenes en materia de descuento las impone la gerencia no los agentes, ni los vendedores, tampoco los clientes, menos los cobradores y además el señor Prieto tampoco estaba facultado.

Pregunta: A través del recibo de caja 161198 que se le expidió al cliente 1022 de nombre Marta Lilia Ramírez, el que además aparece enmendado el código del cliente, tiene fecha febrero 3 de 2000, comprobante que fue elaborado, revisado y firmado por usted. Con este comprobante se está cancelando las facturas 454967, 454968, 454969 y se hace un abono a la 456976 cuando en realidad el pago corresponde a otro cliente como es el número 1093 de nombre Margarita Gómez de Gómez. Adicionalmente el cheque que corresponde al comprobante de egreso 180 es de la empresa Comercial Novedad de San Victorino, que corresponde a la señora Margarita Gómez de Gómez. ¿Cómo explica usted esta inusual, impropia e indebida operación? Se le entregan los comprobantes correspondientes para su respuesta (anexo 9).

Contestó: “Este pedido fue elaborado por Ávila a nombre del señora Marta Ramírez, la razón de que tenga comprobante de pago de Cía. San Victorino no me informaron, recibí la consignación por el citado cliente del código 1022.

Pegunta: Una vez más señor Prieto, ¿el manejo y funciones como las obligaciones el cargo que usted desempeña la da la empresa, no el señor Ávila?

Contestó: “La empresa, pero viene autorizado por la gerencia del departamento de ventas. Un cliente autorizado por otro no es problema mío, se recibe la plata que aparece en la factura, un pedido que hizo el señor Ávila a esa señora (antes de continuar se le aclara al señor Prieto que la gerencia no autorizó esa operación, otra cosa es la venta).

Agrega el señor Prieto: Pero al elaborar un pedido lo autoriza la empresa, la gerencia, además el pedido está a nombre de la citada señora Marta L. Ramírez y la factura salió a nombre de ella.

Pregunta: A pesar de las explicaciones que hace sobre este aspecto del que nos venimos ocupando, ¿Cómo explica usted que con posterioridad a esto usted revisa y no haya detectado en el saldo de la cuenta de Margarita Gómez?

Contestó: El saldo de esta factura esta a nombre Marta Lilia Ramírez, fue cancelado con el pedido.

La empresa manifiesta: Las facturas que se cancelan con el recibo 161198 del cual nos estamos ocupando en este momento fueron generadas bajo la condición de prepago y en efectivo, condición de la que se dejó constancia y esta encuentra dentro del renglón de información especial de las facturas 454969, 454968 y 454967. ¿Qué dice?

Contestó: El pedido está hecho con el código 1022 de Martha Lilia Ramírez, se le colocó en las condiciones prepago en efectivo, en observaciones se le anotó esperar confirmación de la consignación para despachar, cuando el recibo de la consignación fue presentada, se elaboró el recibo 161198 y se informó a despachos para enviar la mercancía.

Pregunta: Si eran en las condiciones de prepago efectivo, cómo explica señor Prieto que violando todo lo aquí establecido y que usted se ha permitido leer, elabore el recibo de caja 161198 el 3 de febrero de 2000 cuando la consignación en cheque era del mismo 3 de febrero de 2000, esto es sin esperar si siquiera el trámite de una consignación en cheque. (Se le solicita responda también la pregunta anterior porqué no ha detectado nada en el saldo de Gómez Margarita, lo cual tiene que ver con esto que estamos tratando) (anexo 9).

Contestó: Se supone que el cheque salió bueno y se elaboró, o lo devolvieron.

Pregunta: Trabaja usted sobre suposiciones o de acuerdo a las mismas observaciones que usted resaltó antes eludiendo la respuesta.

Contestó: “No, yo no trabajo en suposiciones, creo. No, el pedido no lo hizo la señora Margarita Gómez de Gómez, además del comprobante de egreso no lo recibí.

Pregunta: Sobre el recibo de caja anterior y sobre el que nos venimos refiriendo ¿De quién recibió la información para elaborarlo?

Contestó: De acuerdo a la consignación que recibí, supongo que fue el señor Ávila que me la pasó.

Pregunta: Indique qué gestiones ha adelantado para recuperar la cartera de Margarita Gómez y Papelería Ponce. La pregunta se hace porque Margarita tiene en nuestro registro, es decir aparece con un saldo de $ 8.305.693 y dice no deber nada a la fecha.

Contestó: Eso mismo me contestó el cliente, que no debe nada, no se a que se debe ese saldo.

Pregunta: Estas diferencias que aparecen no están referidas en parte a este comprobante de egreso de la Cía. Novedades San Victorino, comprobante de egreso 180 del cual nos venimos refiriendo antes (anexo 9).

Contestó: Vuelvo a ratificar, este comprobante de egreso de Cía. San Victorino no tengo conocimiento ya que la señora Marta L. Ramírez según la consignación se cancelan las facturas.

Pregunta: ¿Qué le dijo usted al cliente cuando este le informó que no debía nada? Usted sabe que Margarita Gómez tiene un registro superior a 8 millones de pesos en favor de la empresa.

Contestó: “Que ella había cancelado totalmente la cuenta. Que tenía un saldo de 8 millones son diferencia que hay de los pagos que traía el señor Ávila, por lo tanto se hicieron abonos no aceptando el 20%, sino los descuentos respectivos para esa fecha.

Pregunta: señor Prieto, hacia el mes de septiembre del 99 se produjeron unos pagos y se expidieron los correspondientes recibos las cuentas de Margarita Gómez de Gómez y/o Cía. San Victorino, lo anterior mediante los comprobantes de egreso números 0176, 0177, 0179 y 206 que le estamos presentando para su examen. Estos comprobantes aparecen cancelados desde el 23 de septiembre/99 pero solamente recibidos meses después. ¿Qué tiene que decir sobre eso? (anexo 5).

Contestó: “No tenía conocimiento de estos comprobantes de egreso, estos nunca llegaron a empresa, además las facturas con las cuales cancelaron en diciembre 7 son de temporada escolar con vencimiento al 15 de febrero del 2000, por lo tanto se acogieron al descuento del 12.5% que es lo correcto.

Señor Prieto no estamos hablando del descuento, sino de que se trata de pagos efectuados en septiembre que la empresa recibe en diciembre. Y además, cómo dice no tener conocimiento, si hace un momento dijo que el señor Gerardo Ávila le había dado un descuento del 20%.

Contestó: Pero ese 20% no lo había dado en septiembre sino cuando trajo los pagos, además el cliente nunca me informó que había cancelado en septiembre facturas de temporada escolar, ya que si fue así el cliente recibió un estado de cuenta al corte de septiembre 30, por tanto se había dado cuenta de las facturas que había cancelado y hecho el reclamo inmediatamente, pero no lo hicieron.

Pregunta: ¿Cómo explica que el cobrador en la obligación vigilada de su parte siguiera visitando este cliente entre septiembre y diciembre y, cobrando mayores valores que usted le ordenaba y luego en su revisoría encontrar que aquí había manejo de cheques posfechados por parte del señor Ávila, suyo o del señor cobrador Salvador Acosta?

Contestó: “Los cheques posfechados nunca los vi yo, ni entraron a la Cía. además las facturas son con vencimiento de temporada escolar, o sea le cobró hasta febrero 25, si es antes con los descuentos el cliente llama pero nunca lo hizo.

Pregunta: De todas maneras señor Prieto, en la cuenta de Margarita Gómez de Gómez para enero o febrero de este año debía aparecer en su control por el pago un abono, pero de él no tenemos conocimiento que usted aya (sic) informado.

Contestó: Ahí esta el recibo y esta recibido en la fecha indicada en el recibo.

Se corrige la anterior pregunta en los siguientes términos: Si las facturas de Margarita de Gómez por temporada escolar vencían en febrero del 2000, ¿Por qué cuando usted en el mes de febrero o marzo (fecha de vencimiento) el cliente no le informa que estaban pagas desde septiembre porque así aparecen en los registros del cliente?

Contestó: El cliente nunca informó que había cancelado en septiembre. El señor Ávila recibió todos estos cheques dando un descuento del 20%, el cual no fue autorizado. Se hizo como abonos.

Pregunta: Ahora nos enteramos que usted sabía que el Sr. Ávila había dado un descuento del 20% que jamás usted reportó a la empresa.

“Yo lo informé cuando empezaron a llegar a la empresa los pagos, no se aceptaban esos descuentos, entonces se hicieron los abonos respectivos para los descuentos en las fecha indicadas.

Pregunta: ¿Se le informó a Margarita de Gómez?

Responde: No se le informó sino que había un saldo pendiente.

Pregunta: En el recibo de caja 160361 del cliente 1132 correspondiente a Papelería Ponce del 26 de octubre del 99, comprobante también elaborado, revisado y aprobado por usted, se le hace un descuento de $ 1.083.040 a la factura 446355, este descuento solo era aplicable a los pagos cumplidos antes del 17 de septiembre de ese año e igualmente a un porcentaje menor del 17.5% que deja un monto $ 947.660 de acuerdo a la circular vigente para entonces, la 30 del 20 de septiembre por tratarse de un pago cumplido antes del 15 de octubre, ocasionándose una vez más una violación a los procedimientos ya explicados al comienzo en favor del cliente ya cargo de la empresa. Además de informarnos si esta diferencia se produjo por las mismas causas antes anotadas u otras que quisiéramos conocer, relate señor Prieto como te llegó a usted la información para hacer este recibo de caja (anexo 11).

Contestó: “Este recibo 1603161 en el cual cancelan factura 4446355 de temporada escolar según consignación 1 0920046, exactamente no sé si la trajo el vendedor o el cobrador, se le hizo 20%, es un cliente bueno, se aprobó y se le informó no por escrito si no verbalmente a la gerencia, lo aprobé yo.

Pregunta: Mediante el recibo de caja 157144 para el cliente 1132 Papelería Ponce del 28 de mayo del 99, igualmente revisado y aprobado por usted con su firma, se hace un descuento del 3% equivalente 4357.34500 en las facturas 439381, 439458, 440232, 440226, 440818, 440819, 441352, 441474, 442677, 442679 y 442744, a sabiendas de que ellas tienen fecha de vencimiento febrero, marzo y abril de ese año y si el pago se realizó en mayo como consta en el comprobante de consignación allí no se producía descuento alguno. (El procedimiento de la empresa es el mismo como se produce un descuento que afecta los intereses de la empresa y se le ponen de presente todos los documentos en que se apoya la pregunta) (anexo 12).

Contestó: “Respecto a la cancelación de estas facturas según 157144, en ellas no aparecen las fecha de recibo, tendría que mirar las facturas rosadas en las cuales el cliente coloca fecha de recibo para verificar si las recibió después de las fechas de la factura, siendo así tendrían el 3%, este recibo fue elaborado por el señor Salvador Acosta”.

Pregunta: El recibo de caja 160515 tiene muchas particularidades sobre las que necesitamos aclarar lo sucedido. Este recibo fue elaborado simultáneamente a dos clientes: al 1132 Papelería Ponce y al 1061 Marta Dolly Gómez y tiene por fecha el 2 de noviembre del 99. De nuevo se trata de un comprobante revisado, firmado y aprobado por usted donde se hace un descuento $ 4.495.932 equivalente al 20.5% cumplido por las facturas 447609, 447653 (descuento) y un abono $ 446.751. El pago se efectuó el 2 de noviembre del 99 fecha que solo le daría derecho a un descuento del 15% de acuerdo a la Circular 30 del 30 del septiembre y que genera una pérdida de dinero para la compañía de $ 664.997. Además que nos informe porqué esta diferencia en el descuento, y se hacen aplicaciones a dos empresas distintas; porque está adulterado el recibo; ¿Por qué se borró la información inicialmente registrada y quién lo hizo? (se le ponen de presentes los documentos para su respuesta) (anexo 13).

Contestó: “En el recibo 160515 de los comprobantes 1132 y 1061 de Papelería Ponce y Gómez Gómez Marta Dolly en la cual cancelan las facturas 446751, 6353 y 447609 se le descontó el 17.5% que es lo autorizado y no el 20%. Por lo tanto, para liquidar el 17.5% se le colocó a la factura 457751 un abono de $ 1.516.663 por lo que él recibió, yo lo modifiqué, no se anuló, en esa época no nos habían autorizado para anular recibos. La razón de los códigos 1132 y 1061 corresponde al mismo dueño de Papelería Ponce, esto fue aceptado por la gerencia.

Continuando con este mismo tema señor Prieto, lo invitamos a que revise las operaciones por que el porcentaje que allí aparece registrado en realidad no es 17.5% si no 20%, descuento que no le correspondía, se reitera, de acuerdo a la circular ya citada.

Contestó: “Vuelvo a revisar. Si hay una diferencia en el recibo de liquidación por cuestión del IVA (Se quiere reiterar de nuevo que se tratan de dos clientes con NIT diferente como personas jurídicas distintas, que no permiten la unificación en un recibo de caja).

Pregunta: Hasta este momento nos hemos venido refiriendo a una serie de recibos de caja, facturas, comprobantes, etc. en los que se han detectado violaciones a los procedimientos y las circulares, en otras, donde usted ha autorizado descuentos superiores, etc. Ahora, es menester preguntarle ¿Si todos estos clientes a los que nos hemos venido refiriendo eran, al mismo tiempo, clientes de empresa Avitor de propiedad del señor Gerardo Ávila, y adicionalmente si el señor Ávila tenía algún grado de parentesco o afinidad con usted?

Contestó: “Respecto a estos comentarios, el hecho que el señor Ávila sea cuñado mío yo no le aceptaba todas estas anomalías, es más, en cuanto a varias anomalías lo informaba al señor Builes sobre la desorganización de este señor, en cuanto a los clientes muchos clientes me informaban que habían devuelto mercancía y que no les llegaba nota crédito, yo lo comentaba a la gerencia y no le llamaban la atención y por lo tanto muchas veces el pagaba la mercancía que recogía de los clientes, por lo tanto no tengo ninguna responsabilidad de lo que haya cometido el señor Ávila.

Pregunta: ¿Cómo sabe usted que el señor Ávila pagaba con su propio dinero?

Contestó: Él me informaba que él traía la plata, él decía que era de una mercancía que habían devuelto. Otras veces autorizaba para que le descontaran de las comisiones.

Pregunta: Informó estos hechos a la empresa por escrito.

Contestó: Algunas veces informaba por escrito y los descuentos por comisiones se pasaba directamente a contabilidad.

Quiero aclarar, él hacía pedidos a nombre de la señora Myriam Sarmiento de Ávila con autorización de la gerencia, y estas facturas se pasaban para que le descontaran en contabilidad de las comisiones no más (La empresa deja constancia que no conoce ninguna comunicación escrita firmada por el señor Prieto sobre estos hechos).

Pregunta: El recibo de caja 160663 elaborado para el cliente 1009 Reinaldo Leal del 5 de noviembre de 1999, documento revisado y aprobado por usted, registra un descuento del 45.95%, hecho inusual, cuando el cliente solo alcanzaba el 15% de acuerdo con la Circular 30 del 20 de septiembre por tratarse de un pago realizado antes del 12 de noviembre del 99, operación que afecta los intereses de la Cía. en $ 444.157 (se le ponen de presentes los documentos respectivos) (anexo 14).

Contestó: Respecto al recibo 160663 elaborado el 5 de noviembre por el señor Salvador Acosta, no entiendo la diferencia tan grande en el pago, no se por qué ese descuento. Toca investigar con el cliente la referencia del descuento hecho, es elaborado por mí (la mención que hace el señor Prieto, que los números que aparecen en el descuento son de su autoría, nos llevan a omitir la pregunta en relación con el hecho de saber quién había y porqué estaba adulterado el recibo de caja en mención).

Pregunta: Otro recibo de caja que tiene algunas inconsistencias es el 160136 correspondiente al cliente 1052 Cacharrería Gran Portal de la 11, del 2 de octubre del 99, revisado y aprobado por usted en el que también nos aparece un descuento inusual de $ 1.657.981 que corresponde al 28.42% aplicado a la factura 446567, cuando el descuento que le hubiera correspondido atendiendo la Circular 30 del 20 de septiembre por un pago realizado antes del 12 de noviembre, era solamente del 15%. Esta situación, al igual que las anteriores que hemos tratado, genera una pérdida de dinero a cargo de la empresa de $ 783.181 favoreciéndose al cliente por esa misma suma colateralmente. Además, de esta diferencia quisiéramos saber si el descuento que aparece en el recibo corresponde a otra letra y no a la del cobrado Salvador Acosta, y porqué razón se adicionó de esta manera. Se le ponen de presente todos los documentos (anexo 15).

Contestó: Respecto al pago del recibo 160136 Cacharrería El Portal de la 11, según me informó el señor Ávila respecto al descuento mayor, el valor descontado del 28.4% corresponde a precios en micropuntas que fueron facturados a un precio y él los había dado a otro precio. Yo informe esto al señor Builes pero no me aclararon bien respecto a estos precios. La letra en la parte de descuentos corresponde a mi letra.

Toma la palabra la empresa y dice: Se aclara: ¿Si la diferencia se presentaba en los precios, lo usual no es hacer una nota crédito previamente autorizada porta presidencia de la empresa?

Contestó: Por diferencia en precio nunca se han hecho notas crédito siempre se han autorizado por descuento financiero.

Pregunta: La empresa se enteró por información suya que se había destruido la información recogida en los registros de recaudo de cada cobrador para los meses de enero y febrero del 2000; que este es un mecanismo de control establecido por la empresa y de apoyo para sus análisis. ¿Por qué razón ordenó y con qué autorización contaba para destruirlos?

Contestó: “Estas relaciones de los cobradores siempre se han destruido después de cierto tiempo ya que no tengo donde guardar archivo y además diariamente los paso para revisión y control. La empresa no se enteró de esta destrucción de los papeles por cuanto de cierto tiempo de tenerlos allí no hay razón para tenerlos incomodando otros papeles importantes y para organización del puesto.

Pregunta: Queremos ya finalizar señor Prieto y nos abstendremos de preguntarle, pero queremos dejar registrado, que en otros recibos de caja aparecen iguales inconsistencias, adulteraciones, etc., entre ellos es preciso mencionar los recibos de caja 160976 del 19 de enero de este año; 160837 del 4 de enero de este año, 161105 del 24 de enero de este año, 163717 del 28 de abril de este año y de una sociedad en Cali; el número 158900 de Papelería Medellín de Cali del 26 de octubre del 99; del número 155079 del 23 de marzo del 99; el 160557 del 24 de noviembre del 99 y 160142 del 25 de octubre del 99, entre otros (anexo 16).

En consecuencia, a manera de última pregunta quisiéramos conocer por qué razón le mantuvo al cliente Marina Rodríguez un saldo mayor a $ 5 millones y que fue clasificado como enviado al abogado (cobro jurídico) hasta el mes de febrero del año 2000, cuando era de su conocimiento que no lo había pasado al abogado porque el señor Rodríguez le había cancelado a los señores de Avitor (Gerardo Ávila). Esta precisión que hacemos está respaldada en el acta del 18 de febrero firmada por usted en relación con el cobro jurídico, pero a la vez, solo pudimos comprobarlo recientemente cuando la sociedad Avitor deja de prestar servicios a Indistri. ¿Qué tiene que decirnos? Hacemos una mayor precisión para claridad: el cliente Rodríguez le pagó a Avitor desde mayo de 1998 y esto se mantiene así sin que usted hubiera informado a la empresa hasta cuando se le cancela el contrato a la sociedad Avitor del señor Gerardo Ávila, aproximadamente en marzo del 2000 y precisamente entre otros hechos por este (anexo 17).

Contestó: “Respecto al saldo de Marina Rodríguez hubo varios cheques devueltos los cuales entregué al abogado doctor Castaño, que a su vez, este cheque se lo cambiaron y devolvieron nuevamente, no me acuerdo si el cheque de los $ 5 millones se lo entregué al doctor Castaño, por esa razón se pasó como cobro jurídico por que eran varios cheques, después el doctor Castaño devolvió cheques de los pagos que le habían hecho a él de la señora Marina Rodríguez por lo que le pregunté respecto al cheque de los 5 millones y el me dijo que se lo habían arreglado al señor Ávila. No sé que en qué forma, posteriormente le pregunté al señor Ávila sobre ese cheque que el doctor Castaño informó que le habían arreglado a él, él me dijo que le habían devuelto una mercancía por ese valor la cual no se la aceptaron en la compañía.

Pregunta: Para una mejor comprensión informe ¿Por qué duró dos años en que este problema sin que usted lo hubiera reportado expresamente?

Contestó: “Porque esto no fue arreglado al doctor Castaño inmediatamente, esto demoro un tiempo y no sabía por tanto, no informé el saldo pendiente de ese cheque ya que se demoraron en arreglar los cheques que tenía el doctor Castaño.

Pregunta: Teniendo en cuenta del relato de las funciones que realiza e hizo al comenzar esta diligencia, seguramente lo más importante, sin embargo, en la auditoría e inspección elaboradas se han encontrado clientes sin solicitudes de crédito y muchos de los clientes sin haber firmado los pagarés correspondientes; que las copias rosadas de las facturas tampoco todas se encuentran firmadas y selladas a pesar de haber insistido en esto, como que tampoco lleva el control diario de los cheques devueltos, etc. ¿Sobre este particular quiere decimos algo?

Contestó: Respecto a las solicitudes de crédito algunos no tienen pagaré porque son clientes bastante antiguos y a estas fechas para solicitarles un pagaré a los clientes que son buenos ellos no aceptarían un pagaré. Respecto al cliente que no tiene solicitud de crédito, este se le empezó a vender contra entrega, pagando bien, posteriormente pidió que le facturaran a 30 días y pagó bien las facturas, en este momento no debe nada. Respecto al control de las facturas rosadas esto se esta llevando tanto de Bogotá como fuera de Bogotá, las que no están firmadas, no sé cuales, porque todas están firmadas excepto las de Grandes Superficies Carrefour, ellos firman las órdenes de compra y el control de cheque devuelto si lo estoy llevando ya que de estos cheques me pasan son fotocopias que inmediatamente se pasan al cliente y se llama informándoles de los cheques devueltos.

Pregunta. ¿Quiere agregar algo más?

Contestó: No, no quiero agregar nada más”.

Finaliza el texto del acta de descargos, con la siguiente anotación:

“La empresa, luego de oír estos descargos como de haber analizado y valorado el informe de auditoría ordenado que sirvió de apoyo y fundamento tanto en los conceptos como en los documentos en que se fundamentaron las preguntas, ha decidido en este mismo momento dar por terminado el contrato de trabajo por justa causa y a partir del día de mañana en atención a todo lo que se ha dejado tratado en la diligencia de descargos y por la gravedad que encierra la conducta y el proceder del señor Prieto.

La decisión se cumplirá a partir del 3 de agosto del presente año con el fin que en el día de mañana, con tiempo suficiente, haga entrega del cargo como corresponde y ordene la empresa.

En constancia de todo lo anterior se firma el acta por quienes en ella intervinieron y en la que actuó como secretaria la señora Dora María Segura B. (aparecen firmas)...

La decisión de terminación de contrato adoptada se suscribe por la doctora Adriana Vergel Ferrer, previa consulta con los doctores José Eduardo Calderón y Wemer Curt Joecker.

En constancia de nuevo se firma...”.

Sobre el particular, la Corte hace las siguientes precisiones:

El parágrafo del artículo 7º del Decreto 2351 de 1965, establece que “La parte que termina unilateralmente el contrato de trabajo debe manifestar a la otra, en el momento de la extinción, la causal o motivo de esa determinación. Posteriormente no pueden alegarse válidamente causales o motivos distintos”.

Lo anterior indica que la parte que decide terminar el contrato de trabajo, debe expresarle a la otra, al momento mismo de la finalización, las causales o motivos que tenga para ello. El hecho de que posteriormente no pueda alegar causales o motivos distintos, implica que las unas o las otras deben manifestarse de manera concreta y sin equívoco. Todo ello supone, obviamente, una iniciativa de la parte interesada en finiquitar el vínculo, de modo que es a ella y a nadie más, a quien corresponde decir cuáles son las causas o los motivos que tiene para terminar el contrato laboral.

Si ello es así, también es forzoso concluir que en el proceso judicial donde se controvierta la decisión de una de las partes de extinguir el contrato de trabajo, las causales o motivos que se hayan invocado para ello, son las que, en orden a determinar su legalidad o justicia, deben ocupar la atención del juez, quien para esos efectos ya tiene un referente concreto, que no pueden ser otros que los expresados en el acto por medio del cual una parte rompe el contrato.

Por consiguiente, si no le es dado a quien provoca la ruptura unilateral del contrato, alegar posteriormente motivos o causales distintos, mucho menos le es dable al juez de la causa verificar la existencia de otras causas o motivos distintos de los manifestados en el acto de terminación. Y si no es posible determinar cuáles fueron las causales o motivos invocados, tampoco le será permitido al juez establecerlos, pues, se repite, la invocación de las causas o hechos corresponde a quien finaliza el contrato.

En el asunto bajo examen, lo que se desprende del acta de descargos es que la empresa demandada decidió terminar el contrato de trabajo que la ligaba con el demandante, invocando una justa causa, “en atención a todo lo que se ha tratado en la diligencia de descargos” y luego de haber analizado y valorado el informe de auditoría que sirvió de apoyo y fundamento a los conceptos y documentos que fundamentaron las preguntas.

En esas condiciones, razón le asiste a la censura, pues de la manera como la empleadora decidió romper el contrato de trabajo del actor, no aparece un señalamiento claro y concreto acerca de cuáles pudieron ser las causales o motivos que originaron esa decisión. Ello se tomaba en un aspecto de vital importancia, como quiera que desde la demanda inicial el actor había alegado que los hechos indicados en el acta de descargos por la empresa no ocurrieron como allí se afirmaba, algunos se presentaron mucho antes y otros no eran imputables a él. La extensión del acta, los temas tratados en ella, las respuestas y explicaciones del actor y las afirmaciones y aclaraciones de la demandada, dificultaban precisar los motivos concretos que esta tenía para prescindir de los servicios del asalariado.

Así las cosas, es indudable que la empresa dejó en manos de la justicia la definición de las justas causas que supuestamente invocó para despedir al demandante, cuando de acuerdo al criterio atrás expresado, era a ella a quien le correspondía hacer esa definición en el momento mismo en que decidió finalizar el contrato de trabajo. Con ese proceder colocaba también a su ex trabajador en una situación que le imposibilitaba su defensa, por no tener certeza acerca de los hechos que finalmente originaron su despido.

De lo dicho resulta, en consecuencia, que no podía el tribunal deducir cuáles fueron los motivos o causales alegados por la empleadora para despedir al demandante, apoyándose para ello en lo manifestado por el representante legal de la demandada al absolver interrogatorio de parte, en los documentos de folios 189 a 192 y 198 a 305 y en los testimonios a los cuales hace alusión la acusación, pues la empresa nada distinto a lo que consignó finalmente en el acta de descargos podía aducir en su favor, ni mucho menos concretar en el proceso las causas o motivos que la llevaron a terminar la relación contractual laboral que la ligaba con el actor.

La situación descrita se hace mucho más evidente, cuando la propia empresa al responder la demanda inicial, aseveró que era cierto que el demandante no conoció el informe de auditoría. Y si el despido, de acuerdo al acta de descargos, tuvo como uno de sus fundamentos el citado informe, la única conclusión que queda es la de que, en verdad, la empresa sustentó su decisión sobre una prueba que además de no conocerla su contraparte, tampoco se aportó al proceso, lo cual contraviene abiertamente el principio de la contradicción.

Por tanto, al no estar acreditado cuáles fueron las causas o motivos invocados para despedir al actor, resulta que dicho despido es ilegal e injusto, frente a lo cual se hace ostensible la comisión del segundo error de hecho denunciado por el tribunal e irrelevantes, frente a esa conclusión, los errores tercero, cuarto y quinto denunciados por la censura.

La sentencia acusada habrá de quebrantarse. En instancia, sirven las consideraciones expuestas en casación. No obstante, a juicio de la Sala no habría lugar a confirmar la decisión de primer grado que había accedido a las pretensiones principales, entre ellos el reintegro, como quiera que la propia acta de descargos demuestra que existen circunstancias que hacen desaconsejable el restablecimiento del contrato de trabajo, pues a no dudarlo, el actor desempeñaba un cargo que puede considerarse como de confianza, por lo que las situaciones de compromisos y disposición de dineros de la empresa ventiladas en la citada acta, reflejan que el contrato de trabajo entre las partes no podría seguirse desarrollando normalmente, sino más bien dentro de un ambiente de fricciones y desconfianzas.

Se revocará la sentencia de primera instancia y en su lugar se absolverá a la demandada de las pretensiones principales. No obstante se condenará a la demandada a pagar la indemnización por despido, la cual se liquidará de conformidad con el ordinal 5º del artículo 8º del Decreto 2351 de 1965, sobre el salario que más adelante se precisará y con la correspondiente indexación.

2.(sic) Los errores 6º a 8º están relacionados con una bonificación que el trabajador recibía en el mes de diciembre de cada año, como retribución del servicio, la que en el citado mes del año de 1999 fue de $ 441.900, y no fue incluida por la demandada como factor de salario para liquidar el auxilio de cesantía y la prima de servicios correspondientes a ese año.

El tribunal simplemente afirmó frente a lo que denominó como “súplicas subsidiarias” que en lo referente a la reliquidación de cesantías, el actor no había demostrado un salario mayor del que realmente devengó o un mayor tiempo de servicio.

En la demanda inicial el ex trabajador solicitó la reliquidación del auxilio de cesantía por el tiempo trabajado entre el 16 de agosto de 1977 y el 31 de diciembre de 1999, el valor de la indemnización por retardo en la consignación del auxilio de cesantía causado a 31 de diciembre de 1999; el valor del reajuste de los intereses al auxilio de cesantía del año 1999 y el valor de la indemnización por mora en el pago de la prima de servicios del segundo semestre de 1999, desde la fecha de terminación del contrato hasta cuando se realice su pago efectivo. Dichas pretensiones tuvieron su causa en que anualmente el trabajador recibía una bonificación como contraprestación de sus servicios, que durante los años de 1997, 1998 y 1999 fue de $ 441.900, equivalente a un promedio mensual de $ 36.625, la cual dejó de computarle como factor de salario en las liquidaciones atrás referenciadas.

Salta a la vista el dislate cometido por el tribunal, pues efectivamente las pretensiones subsidiarias no tuvieron su fuente en un mayor salario al devengado por el actor, ni en un mayor tiempo de servicio. Lo que alegó el demandante fue que le dejaron de computar un factor de salario, omisión que incidió en la liquidación de final de cada uno de los derechos mencionados.

Corresponde ahora determinar si ciertamente el demandante recibió esa bonificación y si la misma constituye factor de salario.

En el hecho 20 de la demanda, el actor aseveró que durante la vigencia de su contrato de trabajo devengó al servicio de la empleadora una bonificación habitual que se le pagaba en el mes de diciembre de cada año. La demandada negó dicho hecho y no existe prueba en el expediente que lo acredite.

Las documentales de folios 75, 76, 78, 79 y 80, corresponden a comunicaciones que en cada uno de los meses de diciembre de los años 1995 a 1999, la empresa le remitía al demandante, en la que le manifestaba en términos generales que para las festividades de fin de año le incluían una bonificación, cuyo monto para los tres últimos años de los mencionados ascendió a la suma de $ 441.900.

En el contrato de trabajo que obra en los folios 47 y 48, se dejó la siguiente anotación: “Pagos no salariales: Se conviene que ninguno de los pagos enumerados en el artículo 128 del Código Sustantivo del Trabajo (modif. L. 50/90, art. 15), tienen carácter de salario. Igualmente se acuerda que los siguientes beneficios o auxilios de conformidad con la misma norma, tampoco tendrán naturaleza salarial: Auxilio escolar y suministro de cafetería”. Finalmente aparece otra anotación que valora el salario en especie correspondiente al auxilio de cafetería en la suma de $ 1.023 diarios.

La cláusula reproducida no tiene el alcance que le da la censura, según la cual las partes convinieron en que de los emolumentos que recibía el trabajador como contraprestación de sus servicios, únicamente no constituían salario el auxilio escolar y el suministro de cafetería. Por el contrario, lo que de ella se desprende es que los pagos realizados de conformidad con el artículo 128 del Código Sustantivo del Trabajo no constituían salario y tampoco los citados por la acusación. La primera parte del citado precepto establece que no son salario las sumas que ocasionalmente y por mera liberalidad recibe el trabajador del empleador, tales como primas, bonificaciones o gratificaciones ocasionales, participación de utilidades, excedentes de las empresas de economía solidaria y lo que reciba en dinero o en especie no para su beneficio, ni para enriquecer su patrimonio, sino para desempeñar a cabalidad sus funciones, como los gastos de representación, los medios de transporte, elementos de trabajo y otros semejantes.

Dentro de esa comprensión puede ubicarse la bonificación que recibió el actor en el mes de diciembre de los años 1995 a 1999, pues su causa no se ubica necesariamente como un factor que indique retribución directa del servicio, sino que la misma aludía al hecho de que era “para las festividades de fin año”, lo que es indicativo de que era un acto de mera liberalidad y ocasional, en tanto se reconoció únicamente durante los cuatro último años de vigencia del contrato de trabajo y teniendo en cuenta un motivo especial relativo a las fiestas de navidad y finalización del año.

Se sigue de lo anterior que a pesar del dislate del tribunal en la apreciación de la demanda inicial de este proceso en relación con las pretensiones subsidiarias, si hubiera apreciado las documentales que acusa la censura, no habría llegado necesariamente al convencimiento de que la bonificación que el demandante recibió en el mes de diciembre de cada uno de los años mencionados era factor de salario y que como tal debía computarse.

En las condiciones anotadas, el cargo no es fundado.

Volviendo a la decisión de instancia en relación a la indemnización por despido, se tiene que de conformidad con la liquidación final de prestaciones sociales del demandante visible al folio 72, el último salario devengado por este fue la suma de $ 2.192.000. La indemnización por despido a que tiene derecho, en consecuencia, asciende a la suma de $ 51.463.040.63. Si a esta cantidad se le agrega el valor de la indexación causada entre el 3 de agosto de 2000 y el 31 de julio del año en curso, dado que no ha salido el IPC correspondiente al mes de agosto, el monto total a pagar por este concepto es de $ 70.376.372.39.

No hay lugar a costas en el recurso extraordinario. Las de primera y segunda instancia son a cargo de la demandada.

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, CASA la sentencia del 26 de enero de 2004, proferida por el Tribunal Superior de Bogotá dentro del proceso adelantado por Jaime Prieto Céspedes contra la sociedad Industrias y Distribuidora Indistri Ltda. En sede de instancia, REVOCA la sentencia de primer grado y en su lugar condena a la sociedad demandada a pagar al actor la suma de setenta millones trescientos setenta y seis mil trescientos setenta y dos pesos con treinta y nueve centavos ($ 70.376.372.39), por concepto de indemnización por despido indexada. ABSUELVE a dicha sociedad de las demás pretensiones formuladas en su contra y le impone el pago de las costas causadas en la primera y segunda instancia.

Cópiese, notifíquese, publíquese y devuélvase el expediente al tribunal de origen».

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