Sentencia 220 de diciembre 13 de 2001 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN SEGUNDA

ACTO QUE DECIDE PETICIÓN DE RELIQUIDACIÓN PENSIONAL

PUEDE DEMANDARSE EN CUALQUIER TIEMPO

Consejera Ponente:

Dra.Ana Margarita Olaya Forero

Radicación: 25000-23-25-000-98-564401 (0220/01). Apelación interlocutorios. Actor: Rafael Gilberto Pérez Rojas

Bogotá, D.C., trece (13) de diciembre de dos mil uno (2001).

La parte actora, en escrito obrante a folios 219 y ss., solicita aclaración del auto del 19 de julio de 2001, por el cual la subsección “A” de esta sección confirmó la providencia del a quo, que rechazó la demanda por caducidad de la acción.

Manifiesta el actor que la decisión contenida en el auto del 19 de julio pasado, es contraria a la adoptada por la misma Sala el 31 de agosto de 2001, pues en esta ocasión, en un caso similar, se sostuvo que tratándose de la petición de reliquidación pensional, en donde se controvierte el monto de la mesada, no el derecho, tales actos no están sometidos a término de caducidad.

Para resolver,

Se considera

De conformidad con el artículo 136 del Código Contencioso Administrativo, modificado por el artículo 57 de la Ley 446 de 1998, el término de caducidad para el ejercicio de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho es de cuatro meses, contados a partir del día siguiente al de la publicación, notificación, comunicación o ejecución del acto, según el caso. Sin embargo, los actos que reconozcan prestaciones periódicas, podrán demandarse en cualquier tiempo, por la administración o por los interesados.

Respecto de la caducidad de los actos que deciden la petición de reliquidación o reajuste pensional, no ha existido uniformidad de criterios entre las dos subsecciones que conforman la sección segunda de esta corporación, pues ello ha dependido de la calificación que se le ha dado al acto de reliquidación.

Mientras que en algunas ocasiones se ha considerado que el acto que niega la reliquidación depende del acto de reconocimiento, en cuanto éste liquidó mal la prestación y, por tanto, no está sujeto a término de caducidad alguno, en otras se ha sostenido que el acto que resuelve una petición reliquidación o reajuste pensional, ya no está decidiendo sobre el reconocimiento de la prestación periódica (porque ya está reconocida) sino únicamente sobre lo reclamado, lo que lo convierte en independiente y, en consecuencia, sujeto a término de caducidad, por lo que mal puede aplicársele la excepción contemplada en el artículo 136 del Código Contencioso Administrativo.

Es así como en auto del 7 de septiembre de 2000, dictado dentro del expediente 2823-99, con ponencia del magistrado Tarsicio Cáceres Toro, la citada subsección “B”, se señaló:

“En el caso sub examine se observa que el acto “definitivo” (conforme a la definición del art. 50 in fine del CCA) acusado comprende una decisión negativa por cuanto negó la reliquidación pensional reclamada por el interesado, por lo cual no le es aplicable la excepción del término de caducidad del artículo 136-3 del Código Contencioso Administrativo.

En efecto, la situación actual no corresponde al supuesto de hecho previsto en el artículo 136-3 del Código Contencioso Administrativo teniendo en cuenta el contenido negativo del acto acusado, porque dicha excepción (respecto de la regla de acusación de los actos administrativos en el término de los cuatro meses) se refiere a la acusación de actos que “reconozcan” prestaciones periódicas, que se supone se demandan en la parte negativa expresa o tácita que puedan contener.

De otro lado, es cierto que cuando se reclama una reliquidación pensional es porque anteriormente se ha producido un acto reconocedor de la prestación periódica pero, no es menos cierto que, cuando el interesado no demanda en nulidad dicho acto sino otro diferente y de carácter negativo la norma exceptiva citada no es aplicable porque no corresponde a la situación reglada, dado que la ley procesal pertinente en forma clara y concreta así lo expresó restrictivamente cuando dijo: “sin embargo, los actos que reconozcan prestaciones periódicas podrán demandarse en cualquier tiempo...”.

Lo anterior puede tener ocurrencia cuando el interesado decide presentar, por ejemplo, una petición de inclusión de factores o reliquidación o reajuste pensional, según el caso, en cuyo evento la Administración ya no está decidiendo sobre el reconocimiento de la prestación periódica (porque ya está reconocida) sino únicamente sobre lo reclamado; en ese evento, si la administración niega la petición no es posible admitir que ese acto es reconocedor de una prestación periódica para que se le pueda aplicar la excepción a la regla de caducidad que contempla el artículo 136 del Código Contencioso Administrativo. Y se destaca que pueden existir muchos actos relacionados con prestaciones periódicas pero cuya expedición sea “posterior” al reconocimiento del derecho inicial; en ese sentido se pueden encontrar actos, entre otros, relativos a reajustes pensionales que sólo tienen ocurrencia después del reconocimiento del derecho.

En un evento de esta naturaleza, por consiguiente, el interesado debe demandar el acto “desconocedor” de su presunto derecho prestacional periódico, en el aspecto reclamado, en el término normal de caducidad de los actos administrativos determinado en la ley”.

La anterior posición jurisprudencial fue acogida por la Sala Plena de la sección segunda, en auto del 20 de septiembre de 2001, dictado dentro del expediente 0922-01, actor Rubén Darío Amaya Espinosa.

Sin embargo, con ocasión del asunto que ocupa en este momento a la Sala, después de examinar nuevamente la situación, y con el fin de unificar la disparidad de criterios existentes, la Sala considera que la petición de reliquidación de la asignación de retiro, por controvertir el monto de la pensión reconocida, es un acto que pende del acto principal de reconocimiento de la prestación, el cual no tiene término de caducidad y en esta medida tampoco lo tiene el que decide la petición de reajuste o de reliquidación.

El acto controvertido en el sub lite, es la Resolución 1020 del 29 de mayo de 1998, proferida por el Director General de la Caja de Retiro de las Fuerzas Militares, por la cual se negó al actor el reajuste de la asignación de retiro, y en esas condiciones, de acuerdo con lo anteriormente expuesto, no está sujeto a término de caducidad, lo que impone a la Sala revocar la decisión cuestionada.

Por lo expuesto, la Sala,

RESUELVE:

REVÓCASE el proveído del 19 de julio de 2001, por el cual la subsección "A" confirmó el auto del 17 de agosto de 2000, proferido por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, que rechazó la demanda por caducidad de la acción.

En su lugar, devuélvase el expediente al Tribunal de origen para que proceda a la admisión de la demanda.

Cópiese, notifíquese y cúmplase.

La anterior providencia fue considerada y aprobada por la Sala en sesión celebrada en la fecha.

Ana Margarita Olaya Forero—Alberto Arango Mantilla—Tarsicio Cáceres Toro, con salvamento de voto—Jesús María Lemos Bustamante—Alejandro Ordoñez Maldonado—Nicolás Pájaro Peñaranda.

Eneida Wadnipar Ramos, Secretaria.

SALVAMENTO DE VOTO

EXTRACTOS: «Me remito a lo ya expresado sobre el particular en el auto de la Sala Plena de la sección segunda del 20 de septiembre de 2001 del expediente Nº 770-01, donde se expresó:

“En el caso sub examine se observa que el acto “definitivo” (conforme a la definición del art. 50 in fine del CCA) acusado comprende una decisión negativa por cuanto negó la reliquidación pensional reclamada por el interesado, por lo cual no le es aplicable la excepción del término de caducidad del artículo 136-3 del Código Contencioso Administrativo.

En efecto, la situación actual no corresponde al supuesto de hecho previsto en el artículo 136-3 del Código Contencioso Administrativo teniendo en cuenta el contenido negativo del acto acusado, porque dicha excepción (respecto de la regla de acusación de los actos administrativos en el término de los cuatro meses) se refiere a la acusación de actos que “reconozcan” prestaciones periódicas, que se supone se demandan en la parte negativa expresa o tácita que puedan contener.

De otro lado, es cierto que cuando se reclama una reliquidación pensional es porque anteriormente se ha producido un acto reconocedor de la prestación periódica pero, no es menos cierto que, cuando el interesado no demanda en nulidad dicho acto sino otro diferente y de carácter negativo la norma exceptiva citada no es aplicable, porque no corresponde a la situación reglada, dado que la ley procesal pertinente en forma clara y concreta así lo expresó restrictivamente cuando dijo: “sin embargo, los actos que reconozcan prestaciones periódicas podrán demandarse en cualquier tiempo...”.

Lo anterior puede tener ocurrencia cuando el interesado decide presentar, por ejemplo, una petición de inclusión de factores o reliquidación o reajuste pensional, según el caso, en cuyo evento la administración ya no está decidiendo sobre el reconocimiento de la prestación periódica (porque ya está reconocida) sino únicamente sobre lo reclamado; en ese evento, si la administración niega la petición no es posible admitir que ese acto es reconocedor de una prestación periódica para que se le pueda aplicar la excepción a la regla de caducidad que contempla el artículo 136 del Código Contencioso Administrativo. Y se destaca que pueden existir muchos actos relacionados con prestaciones periódicas pero cuya expedición sea “posterior” al reconocimiento del derecho inicial; en ese sentido se pueden encontrar actos, entre otros, relativos a reajustes pensionales que solo tienen ocurrencia después del reconocimiento del derecho.

En un evento de esta naturaleza, por consiguiente, el interesado debe demandar el acto “desconocedor” de su presunto derecho prestacional periódico, en el aspecto reclamado, en el término normal de caducidad de los actos administrativos determinado en la ley.

Pero, si por cualquier motivo no agotó la vía gubernativa o no demandó o se demandó extemporáneamente, ello no significa que ya no tiene oportunidad, porque la jurisdicción teniendo en cuenta la imprescriptibilidad del derecho pensional ha admitido que las reclamaciones de derechos prestacionales periódicos pueden ser presentadas en cualquier tiempo ante la administración, aunque están sujetas en sus efectos parciales a la prescripción trienal (u otra establecida en la ley) retroactiva a partir de la fecha de la presentación de la petición en debida forma.

Adicionalmente, si se admitiera que un acto “desconocedor” de prestaciones periódicas pudiera ser demandado en cualquier tiempo se generaría para la administración una situación de indefinición de las situaciones particulares e inestabilidad; pero, se precisa, el legislador no autorizó la acusación de esta clase de actos por fuera de término de caducidad.

Ahora, en nuestro caso, como el acto es desconocedor de la reclamación relacionada con un derecho prestacional periódico la impugnación en sede judicial tenia un término de caducidad que no se observó. Por lo que cabe concluir que la acción intentada extemporáneamente estaba caducada. No obstante, se anota que el interesado, conforme a lo ya expresado, puede volver a acudir ante la administración y reclamar su presunto derecho y en caso de decisión negativa, una vez agotada la vía gubernativa, si persiste el sentido de la resolución, podrá oportunamente poner su caso en conocimiento ante esta jurisdicción”».

Tarsicio Cáceres Toro. 

Febrero 28 de 2002.

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