•Sentencia 9309 de abril 23 de 1999

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMlNISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

Ref.: 25000-23-27-000-11366-01.

Consejero Ponente:

Dr. Daniel Manrique Guzmán

Rad.: 9309

Apelación sentencia de octubre 1º de 1998 del Tribunal Administrativo de Cundinamarca en el contencioso de nulidad y restablecimiento del derecho de carácter fiscal. Impuesto ventas. Bimestre 3º de 1991.

Actor: Dowelanco de Colombia S.A.

Fallo

Santafé de Bogotá, D.C., abril veintitrés de mil novecientos noventa y nueve.

EXTRACTOS: Consideraciones de la Sala

La controversia planteada se concreta en determinar la legalidad o no de los actos administrativos contenidos en la liquidación de revisión 0140 de octubre 10 de 1994 y en la Resolución 0233 de noviembre 1º de 1995, mediante los cuales la administración rechazó impuestos descontables solicitados por la sociedad actora y aplicó sanción por inexactitud, respecto del impuesto a las ventas del bimestre 3º de 1991.

Frente a la declaración privada presentada por la sociedad contribuyente el 24 de julio de 1991, respecto del impuesto a las ventas por el bimestre 3º de 1991, la administración expidió la liquidación de revisión 0140 de octubre 10 de 1994 (fl. 23) mediante la cual rechazó impuestos descontables ($ 470.951) porque se soportaron pagos con facturas que no correspondían a la actora sino a Dow Química y otros, por la no correspondencia en la identificación del contribuyente (E.T., art. 488) y la falta de relación de causalidad (E.T., art. 107); rechazó el descuento directo del impuesto a las ventas pagado por importaciones ($ 16.160.049) aduciendo que el IVA pagado en las importaciones de materias primas no puede ser descontado si éstas van a constituir parte de un bien excluido y aplicó sanción por inexactitud ($ 26.609.000) por haberse solicitado impuestos descontables improcedentes.

Interpuesto el recurso de reconsideración, el anterior acto fue confirmado a través de la Resolución 0233 de noviembre 1º de 1995 (fl. 31), que agotó la vía gubernativa.

En primer término, respecto de la inconformidad de la apelante, relativa a que durante la investigación la sociedad actora no probó que las mercancías importadas estuviesen en la posición arancelaria beneficiada con la exclusión del IVA, ni siguió el procedimiento de aplicación de la proporcionalidad de los impuestos descontables, observa la Sala que contrario a lo afirmado por la apelante y así como lo precisa la señora procuradora, tales aspectos no constituyeron fundamento del rechazo de los impuestos descontables según la liquidación oficial, pues como ya se dijo, dicho acto liquidatorio fundó el discutido rechazo en que se soportaron pagos con facturas que no correspondían a la actora sino a Dow Química y otros, la no correspondencia en la identificación del contribuyente, la falta de relación de causalidad, y en cuanto al descuento directo del impuesto a las ventas pagado por importaciones, se adujo que el rechazo obedeció a que el IVA pagado en las importaciones de materias primas no podía ser descontado si éstas iban a constituir parte de un bien excluido, por lo que es inaceptable que con ocasión de la apelación el ente oficial efectúe nuevas exigencias o arguya diferentes motivos a los que sirvieron de fundamento a los actos oficiales.

Por otra parte, se observa que la demandada en su apelación no cuestiona el fallo del tribunal en cuanto aceptó el descuento directo que efectuó la actora del IVA pagado por la importación de materia prima excluida del impuesto y que la sociedad fundó en el parágrafo del artículo 9º del Decreto 1747 de 1991, por lo que se considera que el punto no es materia de esta instancia. Al respecto se advierte que sólo con ocasión de los alegatos de conclusión la entidad oficial se refirió al tema de la destinación de las materias importadas y la improcedencia de los impuestos descontables, pero tampoco cuestionó la aplicación del parágrafo del artículo 9º del Decreto 1747 de 1991.

La Sala está de acuerdo con lo expuesto en la sentencia apelada, en cuanto aceptó los impuestos descontables solicitados por la actora y que fueron desestimados debido a que según el criterio de la administración los documentos soporte (facturas) fueron expedidos a nombre de persona distinta a la sociedad responsable. En efecto, comparte la sección la valoración probatoria y las consideraciones efectuadas por el tribunal sobre la realidad de las erogaciones en cabeza de la actora, su debida contabilización y el hecho de que los descuentos no fueron solicitados por la persona a cuyo nombre fueron expedidos algunos de los documentos soporte.

Al respecto se tiene que la controversia en torno a este tema surgió por el rechazo de los impuestos descontables solicitados por la actora y cuyos soportes externos (facturas) identifican a terceras personas, pues los proveedores de la actora emitieron facturas a nombre de la sociedad Dow Química de Colombia S.A., cuando la real adquirente era Dowelanco de Colombia S.A., la actora.

Desde el inicio del debate gubernativo, fueron ampliamente explicadas y sustentadas por la actora las causas y la confusión originada por la segregación de operaciones de Dow Química de Colombia S.A., que dieron lugar a la irregularidad observada en las facturas. Al efecto, la actora adujo el error en que incurrieron algunos de sus proveedores y empleados al facturar y demostró el hecho de que fue la sociedad demandante quien realmente efectuó las operaciones y las contabilizó. También demostró que las partidas no constituyeron costo o gasto de la otra sociedad, no obstante haber sido expedidas las facturas a su nombre, por lo que Dowelanco de Colombia S.A., era la titular del derecho al descuento que se discute.

Con el fin de probar lo anterior, la sociedad actora aportó certificado del revisor fiscal Edgar Carrillo (fl. 13 c.a.) en el cual se señala que los gastos “fueron contabilizados y pagados por la sociedad Dowelanco de Colombia S.A.” e igualmente, que “la totalidad de los pagos efectuados por los empleados y cuyos soportes contables figuran a nombre de ellos, fueron efectivamente contabilizados y pagados por la compañía”, así como el certificado del revisor fiscal de Dow Química de Colombia S.A. (fl. 14 c.a.) en el que se expresa que la factura emitida a su nombre y relacionada en el requerimiento especial, no fue contabilizada por dicha sociedad como costo o deducción, “ni se registró documento alguno en la contabilidad por concepto del impuesto de ventas facturado en estos documentos”.

Además, el dictamen pericial (rendido con base en la documentación contenida en los libros de contabilidad, comprobantes internos y externos, libros auxiliares y demás documentos que la sociedad Dowelanco lleva de acuerdo con las normas vigentes sobre la materia), que se concretó al período mayo - junio de 1991, soportó la posición de la actora, así:

“4.1. ¿Cuándo y en la fabricación y venta de qué productos, comenzó la actividad de Dowelanco de Colombia S.A.?

Según certificado de existencia y representación legal de la sociedad fue constituida por escritura pública 423 de la notaría 23 de Bogotá del 5 de febrero de 1990, e inscrita el 22 de febrero de 1990. (Anexo 1).

Inició operaciones abril 17 de 1990 con la factura 001 en la cual está vendiendo el producto Lorsban 2.5% granulado.

(...).

4.2. Si los egresos con los que se relacionan los descuentos tributarios cuyo rechazo se anunció el requerimiento especial, del cual acompañó copia, fueron contabilizados y pagados por Dow Química o por Dowelanco de Colombia S.A.?

Se verificó la contabilización en Dowelanco de Colombia S.A., de los egresos superiores a los cien mil pesos (100.000), encontrando en forma correcta su contabilización y los soportes correspondientes al respectivo pago. Para lo cual anexamos los siguientes documentos:

Relación de impuestos descontables tercer bimestre de 1991 detallado así NIT, nombre, dirección, ciudad valor. (Anexo 12 al 34).

Adicionalmente anexamos comprobante de causación con su respectivo soporte factura o documento equivalente (anexo 35 al 51).

4.3. Si encuentran evidencia de que Dowelanco obtuvo ingresos por venta de materias primas importadas de las que se relacionan en las declaraciones de importación que enumera el requerimiento especial en su tercera página.

A continuación detallamos las declaraciones de importación de mercancía

DeclaraciónFechaNº de producto
1072091-06-07Tipa 4-Tordon 101
1101991-06-14Polyfon H-DMA-4
630591-05-14Triciclazol-bim 75
1102091-06-14Tipa 101-Tordon 101

Los anteriores productos que se importaron fueron facturados en el bimestre y períodos siguientes, para tal efecto adjuntamos relación detallada así:

(...)”.

De acuerdo con lo anterior, es claro que fue la actora quien imputó como costo o gasto los egresos relacionados con los descuentos discutidos.

En cuanto al aspecto probatorio, se destaca que el acervo conformado no sólo por la contabilidad de la actora y el dictamen pericial, aunque deficientemente fundamentado, sino también por los documentos de la contabilidad de terceros, el conjunto de tales pruebas acredita lo expuesto por la actora, teniendo en cuenta, además, que no fue controvertido por la entidad demandada, razón por la cual es de entender que lo aceptó.

En materia de impuestos descontables, el artículo 485 del estatuto tributario dispone que es descontable el impuesto sobre las ventas facturado al responsable por la adquisición de bienes corporales muebles y servicios, hasta el límite que resulte de aplicar al valor de la operación que conste en las facturas la respectiva tarifa, y el impuesto pagado en la importación de bienes corporales muebles.

Al respecto, en cuanto a la alegada irregularidad en los soportes externos, relativa a la no correspondencia en la identificación del contribuyente en los documentos respaldo de los registros contables de Dowelanco de Colombia S.A., las explicaciones de la actora desde el inicio de la actuación administrativa son razonables y además se respaldaron en la demostración de que los gastos y costos que originaron los impuestos descontables fueron realmente de la sociedad actora y que la aparente beneficiaria, esto es, Dow Química de Colombia S.A., no efectuó los pagos, ni realizó solicitud como gasto deducible ni como descuento tributario, pues como ya se dijo, fue la Dowelanco de Colombia S.A., quien pagó a los proveedores y ejerció los correspondientes derechos en materia de impuestos descontables, por lo que en consecuencia, así como lo señalaron el a quo y el Ministerio Público, está probado el derecho de la sociedad actora a los impuestos descontables rechazados por la administración en los actos acusados y correlativamente desvirtuadas las glosas de la demandada.

En este sentido se pronunció la Sala en la sentencia de julio 11 de 1997, expediente 8376, consejero ponente Dr. Julio E. Correa Restrepo, actor Dowelanco de Colombia S.A.

De conformidad con lo anterior y atendiendo al espíritu de justicia consagrado en el artículo 683 del estatuto tributario, no puede mantenerse el rechazo de los impuestos descontables en cuestión por una irregularidad en la expedición de las facturas, que a lo largo de la vía gubernativa y ante esta jurisdicción fue explicada y demostrada, por lo que la Sala concluye que ante la improcedencia del citado rechazo de los impuestos descontables solicitados por la actora, los actos acusados no se ajustaron a derecho y en consecuencia, procederá a confirmar la sentencia de primera instancia, no estando llamado a prosperar el recurso de apelación interpuesto por la entidad demandada.

Por lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Cuarta, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

Confírmase la sentencia apelada.

Se reconoce a la doctora Lucero Téllez Hernández como apoderada de la entidad demandada, en los términos y para los efectos del memorial anexo.

Procédase a la devolución de la suma depositada para gastos ordinarios del proceso, si a ello hubiere lugar.

Cancélase la garantía.

Cópiese, notifíquese y comuníquese. Devuélvase el expediente al tribunal de origen. Cúmplase.

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