•Sentencia 9256 de marzo 26 de 1999

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

SANCIÓN POR LIBROS DE CONTABILIDAD

NO SE APLICA RETROACTIVAMENTE

EXTRACTOS: «Para la Sala, el hecho aducido por la sociedad del incendio de los libros de contabilidad y su imposibilidad de reconstrucción por el año de 1992 y parte de 1993, es una conducta y una circunstancia que no la exime de la obligación de presentar los libros de contabilidad cuando las autoridades los exigiesen, pues ellos deben ser reconstruidos de acuerdo al artículo 135 del Decreto 2649 de 1993, por lo tanto dicha conducta sería sancionable, toda vez que tanto el auto comisorio como la misma motivación del acto sancionatorio, remitieron la irregularidad al año 1992.

Ahora bien, en relación con la normatividad vigente para el Distrito Capital de Santafé de Bogotá, las conductas irregulares relativas a los libros de contabilidad, fueron consagradas mediante el Decreto 807 de 1993 y por lo tanto no puede proceder a imponer sanción por irregularidades acaecidas con anterioridad a su vigencia.

Observa la Sala, que la sanción impuesta en los actos administrativos demandados, fue referida a una vigencia específica, cual era la del año gravable de 1992, pues el fundamento de la misma fue la falta de reconstrucción de la contabilidad para los períodos anteriores a junio de 1993 y sin que se hiciera referencia a la reiniciación de la contabilidad a partir de ese mes según el libro que fue exhibido, como se observó expresamente en el acta de inspección contable, atrás transcrita.

No obstante que ha sido reiteradamente considerado por la jurisprudencia, que la imposición de la sanción por irregularidades en la contabilidad no necesariamente está vinculada o sujeta a un determinado año gravable, por cuanto la misma obedece a la transgresión de las disposiciones que regulan la materia contable y no a las circunstancias económicas que rodean el ejercicio de una actividad gravable en determinado período fiscal, por lo que su infracción se puede presentar en cualquier tiempo, es indispensable también que para la fecha en que se aduce el mencionado quebrantamiento exista una disposición legal que la consagre o tipifique.

Es por ello que para la Sala, evidentemente y como lo consideró el a quo, la sanción por libros de contabilidad se vinculó al año 1992, fecha para la cual no estaba consagrada dentro del ámbito legal del Distrito Capital la tipificación de una conducta sancionable, la aplicación por parte de la administración de normas que cobraron vigencia posteriormente, fue retroactiva, teniendo en cuenta que ella constituye una disposición sustancial para conductas que ocurran después de su vigencia, es decir de aplicación hacia el futuro.

Es necesario advertir que el hecho de que la infracción cometida por la actora sobre la no exhibición de los libros que contenían los registros de contabilidad con anterioridad a junio de 1993, se hubiere detectado cuando ya se encontraba vigente el nuevo ordenamiento legal que la consagró como conducta sancionable, no justifica el proceder administrativo de aplicar la sanción a un año (1992) respecto del cual no se predicaba la facultad de la administración distrital para sancionar el hecho, por cuanto no estaba tipificado dentro de su mundo jurídico.

En atención a todo lo anterior, estima la Sala que la sentencia recurrida en cuanto consideró que la Dirección Distrital de Impuestos había aplicado de forma retroactiva las normas consagradas en el Decreto 807 de 1993, debe ser confirmada, por cuanto no fueron desvirtuados los fundamentos que le sirvieron de soporte al fallo apelado para declarar la nulidad de los actos administrativos demandados».

(Sentencia de marzo 26 de 1999. Radicación 9256. Consejero Ponente: Dr. Julio E. Correa Restrepo).

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