Sentencia 12392 de noviembre 16 de 2001 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

Rad.: 2500023270001999100401

Consejera Ponente:

Dra. Ligia López Díaz

Interno: 12392.

Actor: Sociedad Soluciones Inmediatas S.A.

Naturaleza: sanción por libros de contabilidad

Fallo

Bogotá, D.C., dieciséis de noviembre de dos mil uno.

EXTRACTOS: «Consideraciones de la Sala

Debe la Sala determinar la procedencia o improcedencia de la sanción por la irregularidad contable prevista en el artículo 654 literal c) del estatuto tributario, consistente en no exhibir los libros de contabilidad, cuando las autoridades tributarias lo exigieren, pues a juicio de la administración, la infracción en mención se configuró, mientras que para la parte demandante, la aludida infracción jamás existió, lo cual amerita la nulidad de los actos demandados.

Pues bien, revisada la actuación administrativa, la Sala observa lo siguiente:

En el acta de libros de contabilidad de fecha 21 de septiembre de 1998, visible a folios 40 y siguientes del cuaderno principal, se registra que la Sociedad Soluciones Inmediatas S.A. no presentó libro de inventarios y balances. El pliego de cargos 000737 del 2 de octubre de 1998 se fundamenta en la infracción del literal c) del artículo 654 del estatuto tributario que prevé como hecho irregular en la contabilidad la no exhibición de los libros de contabilidad cuando las autoridades tributarias lo exigieren.

Desde la respuesta al pliego de cargos, surtida el 30 de octubre de 1998, la sociedad en mención ha sostenido que el libro de inventarios y balances no se presentó porque a la fecha de su solicitud no se había registrado.

En la respuesta al pliego de cargos la compañía en mención expresa lo siguiente: (C.P., fls. 36 y 37).

“A efectos de subsanar esa omisión de nuestra parte, procedimos a hacer el registro y los respectivos asientos, tal como lo estamos demostrando, mediante la inclusión del mismo que, con carácter devolutivo, en esta oportunidad.

(…).

En el caso concreto a que nos estamos refiriendo, y tal como lo estamos demostrando, nosotros, por simple error de la persona que encomendamos el cumplimiento de este requisito legal, al registrar en la cámara de comercio de Santafé de Bogotá D.C. nuestros libros de contabilidad, omitimos hacerlo con respecto al libro “Inventarios y balances”, sin la más mínima intención de defraudar a terceros, lo cual no se consigue por este medio, y sin que esa omisión hubiese incidido, en forma alguna, en que nuestra contabilidad incumpla su objetivo, de facilitar el conocimiento y prueba de la historia clara, completa y fidedigna de los asientos individuales y estado general de nuestros negocios, como lo ordena el artículo 48, de nuestro Código de Comercio vigente, prueba de ello es que los funcionarios, a quienes rendimos la información completa al respecto, y quienes posteriormente nos visitaron, no nos hicieron objeción o reparo alguno, caso en el cual la sanción que se propone aplicarnos resulta notoriamente alejada de la equidad y la justicia, de que tratan los artículos 363, de nuestra Constitución Nacional, y 663, del estatuto tributario”.

De otra parte, y con ocasión de la interposición del recurso de reconsideración contra la Resolución 900043 del 26 de febrero de 1999, por la cual se impuso la sanción a la actora por irregularidades en la contabilidad, la sociedad en mención anexó certificado de revisor fiscal, donde se anotó: (C.A., fl. 217).

“Que la sociedad Soluciones Inmediatas S.A. con el NIT 800.199.453-1 tiene su libro oficial de “Inventarios y balances” debidamente registrado ante la cámara de comercio bajo el Nº 00837747 del día 28 de octubre de 1998.

Que los libros oficiales de la sociedad incluido el de “Inventarios y balances” se llevan de acuerdo con los principios de contabilidad generalmente aceptados”.

De todo lo dicho, se evidencia el ánimo y la intención de la actora de poner a disposición de la administración el libro que ésta echó de menos en el acta de libros de contabilidad, es decir, el libro de inventarios y balances, y por lo mismo, el ánimo de exponer sin ningún reparo su verdadera situación patrimonial.

Lo anterior teniendo en cuenta que respecto de la infracción prevista en el artículo 654 literal c) del estatuto tributario, consistente en no exhibir los libros de contabilidad, ha precisado la Sala que lo que la ley sanciona es la rebeldía o contumacia del contribuyente a poner a disposición de la administración el registro cifrado de su situación patrimonial, acudiendo al expediente de no presentar los libros en que dicha situación se halle incorporada.

En efecto, en sentencia del 30 de abril de 1998, expediente 8790, Consejero Ponente, doctor Daniel Manrique Guzmán, varias veces reiterada, y en relación con la infracción a que alude el artículo 654 literal c) del estatuto tributario la Sala expresó:

“…la administración, en el acto recurrido, impone sanción al contribuyente por el supuesto fáctico de que con ocasión de una inspección tributaria, previamente decretada, se hizo exhibición de todos los libros de contabilidad, con excepción de uno de ellos, el de inventarios y balances, respecto del cual el hoy demandante no lo pudo mostrar por haberse dejado por el contador bajo llave y estar dicho contador en uso de permiso laboral. Con base en ello, la administración, en el acto materia de impugnación en el proceso le impuso la llamada “sanción por libros” a que se refiere el artículo 654, literal c) del estatuto tributario: “No exhibir los libros de contabilidad, cuando las autoridades tributarias lo exigieren”. Del texto citado se advierte que lo que la ley sanciona es la rebeldía o contumacia del contribuyente a poner a disposición de la administración el registro cifrado de su situación patrimonial, acudiendo al expediente de no presentar los libros en que dicha situación se halle incorporada. Este supuesto de hecho no se dio en el presente caso, toda vez que el contribuyente puso a disposición de la administración todos los libros con excepción de uno, respecto del cual jamás hubo negativa a presentarlo, sino que por razones que explicó el contribuyente, no le era posible hacerlo en este momento (el martes santo). (...)

(...).

En el presente caso lo que es evidente es que el contribuyente no se opuso a la exhibición de los libros, sino que mostró impedimento con relación a uno de ellos. Por todo lo anterior la sanción no era procedente, toda vez que la negativa de exhibición debe recaer sobre toda o una parte importante de la contabilidad de suerte que con ello no se pueda conocer la historia clara, completa y fidedigna de la situación patrimonial del contribuyente”.

De acuerdo con las precisiones jurisprudenciales que se han dejado expuestas, no se cumple en el sub judice el supuesto de hecho para que se configure la infracción del artículo 654 literal c) del estatuto tributario dado que ha quedado ampliamente demostrado que no ha existido de parte de la actora rebeldía a exhibir los libros de contabilidad solicitados, por cuanto sólo mostró impedimento respecto de uno de ellos, el de inventarios y balances, impedimento que hizo consistir en que en el preciso momento en que se levantaba el acta de inspección de libros contables, el aludido libro no se encontraba registrado, situación que fue subsanada e informada oportunamente con ocasión a la respuesta dada por la sociedad al pliego de cargos y reiterada en el recurso de reconsideración interpuesto en contra de la Resolución Sanción 90043 del 26 de febrero de 1999, y que el mismo no se allegó no por su negativa, sino más bien, por la negativa de la administración a evaluar dicha prueba.

De otra parte se reitera que la actora jamás se negó a exhibir sus libros de contabilidad, pues si bien, mostró el impedimento arriba expuesto, puso el libro de inventarios y balances a disposición de la administración tributaria, tanto al contestar el pliego de cargos, como al interponer el recurso de reconsideración, lo que evidencia el ánimo de “poner a disposición de la administración el registro cifrado de su situación patrimonial”, motivo por el cual se descarta la existencia de la infracción, por cuanto de conformidad con las precisiones jurisprudenciales arriba efectuadas, lo sancionable en este tipo de irregularidad contable es la negativa o renuencia del contribuyente a poner a disposición del ente fiscalizador su situación contable que no puede ser otra que su verdadera y fidedigna situación económica y patrimonial.

De consiguiente, y por cuanto como lo anotó la recurrente la infracción que dio lugar a la “sanción por libros”, consistente en no exhibir los libros de contabilidad cuando las autoridades tributarias lo exigieren, prevista en el literal c) del artículo 654 del estatuto tributario jamás se configuró, la sanción resultaba improcedente, motivo suficiente para anular los actos acusados.

En este orden de ideas, se impone confirmar el fallo apelado, accediendo a las súplicas de la demanda en el sentido de declarar la nulidad de los actos acusados y a título de restablecimiento del derecho, declarar que la actora no debe ninguna suma por concepto de la sanción de que dan cuenta los actos anulados.

Por último la Sala advierte que la magistrada Dra. María Inés Ortíz Barbosa, manifestó a la Sala estar impedida para conocer del presente proceso de conformidad con lo previsto en el numeral 2º del artículo 150 del Código de Procedimiento Civil.

Como quiera que la Sala encuentra procedente el impedimento, declarará a la doctora María Inés Ortiz Barbosa, separada del conocimiento del presente proceso.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Cuarta, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

1. CONFÍRMASE sentencia apelada.

2. ACÉPTASE el impedimento manifestado por la doctora María Inés Ortiz Barbosa.

3. DECLÁRASE separada del conocimiento del presente proceso a la doctora María Inés Ortiz Barbosa.

4. Reconócese personería para actuar en nombre de la parte demandada, a la doctora Edna Patricia Díaz Marín, a términos del poder que debidamente conferido obra a folio 199.

Cópiese, notifíquese y devuélvase el expediente al tribunal de origen. Cúmplase.

Esta providencia fue estudiada y aprobada en la sesión de la fecha».

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