Sentencia 2708 de marzo 9 de 1992 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN SEGUNDA

JUNTA DIRECTIVA DEL SINDICATO

TRABAJADORES INHABILITADOS

EXTRACTOS: «Sobre el primer cuestionamiento propuesto en la demanda se afirma:

“Las resoluciones acusadas violaron flagrantemente las normas legales, las del reglamento interno de trabajo y los estatutos del sindicato cuando dieron validez a la elección de la junta directiva de la seccional de Barranquilla efectuada el día 16 de mayo de 1986 a pesar que se demostró en la actuación administrativa que los designados desempeñaban cargos de dirección, confianza o manejo, lo que hacía nula su elección...” (fl. 37).

El artículo 389 del Código Sustantivo del Trabajo, citado, como quebrantado por los actos enjuiciados dispone:

“No pueden formar parte de la junta directiva de un sindicato de base, ni ser designados funcionarios del sindicato, los afiliados que, por razón de sus cargos en la empresa, representan al patrono o tengan funciones de dirección o de confianza personal o puedan fácilmente ejercer una indebida coacción sobre sus compañeros. Dentro de este número se cuentan los gerentes, subgerentes, administradores, jefes de personal, secretarios privados de la junta directiva, la gerencia o administración, directores de departamento (ingeniero jefe, médico jefe, asesor jurídico, directores técnicos, etc.) y otros empleados semejantes...”

Debe resaltarse que el artículo transcrito habla de empleados de “dirección o confianza personal” y no de los de “manejo” a que se refiere el accionante, ampliando por interpretación los cargos cuyo ejercicio haría nula la elección de un directivo sindical.

De manera que los empleados de “manejo” por no estar considerados en el artículo 389 del Código Sustantivo de Trabajo no pueden considerarse entre los excluidos por esta disposición independientemente de que en el reglamento de trabajo del organismo se hayan asimilado los cargos de “manejo” a los de “dirección o confianza”, porque en todo caso prima la norma legal que es superior al reglamento elaborado por el patrono, así haya sido aprobado en legal forma.

En tal virtud, los empleados de “manejo” del Banco Colpatria pueden válidamente hacer parte de la directiva del sindicato del mismo organismo sin que con ello se infrinja precepto superior alguno.

Con respecto a los vocablos “dirección o confianza personal” es obvio que se trata de términos que deben interpretarse en forma restrictiva y excepcional tal como lo consagra el artículo 389 del Código Sustantivo de Trabajo al señalar a título de ejemplo algunos cargos de dirección y allegados a ésta.

Si al vocablo “confianza” se le diera el significado estrictamente semántico, todo empleado, desde el más modesto hasta el de mayor jerarquía sería de “confianza”, debido a que a quien se designa en un empleo se le deposita cierto grado de seguridad y responsabilidad y en este supuesto, todos los empleados serían de confianza.

Según la parte actora, la totalidad de las personas designadas como directivos del sindicato del Banco Colpatria, seccional del Atlántico son de “confianza” pues ejercen las funciones de grabador, auxiliar de contabilidad, auxiliar de cartera, supervisor supernumerario, secretaria de gerencia, auxiliar canjista y supervisor, según la relación que hace la entidad demandante. (Fls. 11 y 12). Sin embargo, de la denominación de los cargos (no se aportaron al proceso las funciones) no puede deducirse que éstos pertenezcan a los que la ley considera como de “dirección o confianza personal”; por el contrario, se trata de empleos subalternos y sin vinculación estrecha con las directivas.

Por lo demás, la prohibición contenida en el artículo 389 del Código Sustantivo de Trabajo, está referida a evitar la injerencia patronal en los sindicatos de sus trabajadores, es decir la prohibición se estableció en beneficio de éstos para garantizar su independencia frente al patrono, como fácilmente puede deducirse de su texto que incluye en la prohibición a los afiliados que fácilmente puedan “ejercer una indebida coacción sobre sus compañeros”.

En síntesis, no se probó que las personas elegidas en la junta directiva del sindicato seccional del Banco Colpatria, estuvieran inhabilitadas legalmente para integrar esa organización, independientemente de la clasificación que de los empleados hubiera hecho el reglamento interno del mismo organismo».

(Sentencia de marzo 9 de 1992. Expediente 2708. Consejera Ponente: Dra. Dolly Pedraza de Arenas).

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