Sentencia 27267 de febrero 2 de 2011

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN PENAL

Proceso 27267

Aprobado Acta Nº 28

Bogotá, D.C., dos de febrero de dos mil once.

EXTRACTOS: «V. Consideraciones de la Corte

1. De la medida de aseguramiento.

Tratándose de definir la situación jurídica del indagado Oscar de Jesús Suárez Mira, el marco jurídico formal dentro del cual se procederá es la Ley 600 de 2000, con énfasis en su libro II, de la investigación, título II, de la instrucción, capítulos IV de la situación jurídica, V de la detención preventiva, y VI de la libertad del procesado, sus normas transitorias, bajo irradiación de todo el catálogo axiológico anejo a las garantías judiciales, compendiado en el título preliminar de las normas rectoras del mismo estatuto, la Constitución Política y los instrumentos internacionales ratificados por Colombia que reconocen derechos fundamentales.

En ese orden, según lo previsto en el artículo 354 del Código de Procedimiento Penal (L. 600/2000), en concordancia con el 13 transitorio del mismo estatuto, sea lo primero advertir que la definición de la situación jurídica provisional del investigado es un procedimiento “obligatorio”, en tanto se le imputa un comportamiento de concierto para delinquir agravado (C.P., art. 340, inc. 2º), que más allá del fuero congresional es competencia de los jueces penales del circuito especializado (art. 5º trans. ibídem, modificado L. 733/2002, art. 14), y en esas condiciones además, si se reúnen los requisitos legales para imponerla, solo hay opción para la detención preventiva.

El aseguramiento penal a través de la detención, tal como lo regula el artículo 356 del estatuto penal instrumental (L. 600/2000), se impone cuando de las pruebas legalmente producidas en el proceso aparezcan por lo menos dos indicios graves de responsabilidad, en tanto no haya indicación de que el imputado pudo haber actuado al amparo de alguna de las causales de ausencia de responsabilidad, y además, según los principios y valores inspirados en la Constitución Política recogidos en la jurisprudencia,(57) cuando sea el mecanismo necesario e idóneo para cumplir las finalidades previstas en el artículo 355 del mismo código, esto es, i) asegurar la comparecencia al proceso y a la eventual ejecución de la pena privativa de la libertad, ii) evitar que el procesado continúe delinquiendo (protección a la comunidad), y iii) proteger la actividad investigativa y probatoria de afectaciones negativas.

De ese modo, lo primero será verificar bajo argumentación suficiente, la existencia material de la conducta punible que dio lugar a la apertura de la investigación penal, para el caso, del concierto para delinquir agravado (L. 599/2000, art. 340, inc. 2º), bajo égida de la existencia de grupos paramilitares que operaron en el departamento de Antioquia; lo segundo, si hay por lo menos dos indicios graves de responsabilidad que comprometan en ese comportamiento al indagado Oscar de Jesús Suárez Mira, y si además no hay causales eximentes de responsabilidad; y de cumplirse los anteriores requisitos, en tercer lugar, si existe necesidad de la detención preventiva, en términos de la Ley de Procedimiento Penal (L. 600/2000) y la axiología constitucional.

2. Del delito imputado.

Sobre la existencia de un concierto para promover grupos paramilitares, el caso no plantea mayor controversia. Está documentada suficientemente la conformación de esas agrupaciones ilegales armadas al margen de la ley, que confederadas se han hecho llamar Autodefensas Unidas de Colombia “AUC”, conocidas como grupos paramilitares.

Como en esta investigación la referencia probatoria desborda la influencia del bloque “Élmer Cárdenas”, será necesario hacer mención a otros frentes que también operaron en el departamento de Antioquia, como fueron el “Cacique Nutibara”, “Héroes de Granada”, “Héroes de Tolová” y sin comprometer los frentes, las directas relaciones que presuntamente pudo haber tenido el ex congresista con los comandantes Rodrigo Pérez Alzate, alias “Julián Bolívar” y Hebert Veloza, alias “H.H.”.

Como ya lo ha sostenido en varias oportunidades la Corte Suprema de Justicia, la existencia de las Autodefensas Unidas de Colombia, como “confederación” de bloques paramilitares, es de conocimiento público, pero además está documentada en el proceso a partir de múltiples declaraciones de quienes siendo sus miembros, e inclusive algunos de sus comandantes, sin mayor rodeo lo reconocieron o aceptaron, narrando aspectos y episodios importantes de su propio accionar que ponen en indiscutible estado de evidencia dicha situación, llegando a concretarse que tuvieron asiento en la zona del Urabá por los años 2001-2002, que continuaron hasta su desmovilización, hecho que se presentó en tres fases, siendo la última el 15 de agosto de 2006, en relación con el bloque “Élmer Cárdenas”.

a) El bloque “Élmer Cárdenas”

La controversia se presenta cuando se aborda el interrogante acerca de si el grupo armado aludido se alió con líderes políticos del departamento de Antioquia, y si en esa componenda influyeron las reglas del juego democrático en la gesta electoral del año 2002 y posteriormente en el año 2006, acrecentando su poder político tras la sumatoria de aliados en el Congreso de la República, gobernaciones y asambleas departamentales, alcaldías y concejos municipales.

Con base en los mismos elementos de conocimiento, la Corte Suprema de Justicia en las sentencias a través de las cuales condenó a los ex senadores Humberto de Jesús Builes Correa(58) y Rubén Darío Quintero Villada,(59) decisiones que son de dominio público, concluyó que sí hubo alianza entre la clase política de Antioquia y los paramilitares de la zona de Urabá, y por lo mismo la promoción de estos por aquellos, a partir de su representación en cargos de elección popular en todos los niveles de la administración; del seno paramilitar fueron elegidos desde concejales municipales hasta congresistas, bajo el ropaje del movimiento político “Por una Urabá Grande Unida y en Paz”, hecho ocurrido en el año 2002.

Para hacer (sic) respetuosa la Sala al principio de seguridad jurídica y a los antecedentes jurisprudenciales que se erigen sobre el pilar de los mismos elementos de conocimiento, baste memorar los argumentos expuestos en la sentencia condenatoria que la Corte Suprema de Justicia profirió en contra del ex congresista Humberto de Jesús Builes Correa(60). Entonces se dijo:

“81. Los tres comandantes paramilitares del Urabá, coincidieron además en que en esa región su organización influyó determinantemente las elecciones al Congreso de la República del año 2002. Rendón Herrera dijo de múltiples maneras cada vez que se le cuestionó, que él, personalmente, ejerció poder sobre el movimiento político “Por una Urabá Grande, Unida y en Paz”, tanto que el “en Paz” de ese nombre fue creación suya. Emilio Hasbún, aunque adujo que “nunca me gustó la política”, también recordó que el “Alemán” empezó a montar un proyecto político, teniendo entendido “que después vinieron algunos políticos que no les sé el nombre a decir que a ellos les interesaba participar”. Veloza García contó que entre las autodefensas acordaron “votar el proyecto político regional de Urabá”, hicieron reuniones, apoyaron sus candidatos, todo bajo el liderazgo del “Alemán”.

En fin, con el conocimiento que ya ha acuñado la corporación y que ha plasmado en providencias definitivas, puede afirmarse, como está probado en este proceso a través de las declaraciones vertidas por Fredy Rendón Herrera, alias “El Alemán”, Dairon Mendoza Caraballo, alias “Rogelio” y Otoniel Segundo Hoyos Pérez, que los grupos paramilitares, interesados en participar en los asuntos políticos del Urabá, comenzaron por organizar a sus propios miembros en lo que llamaron promotores de desarrollo social “PDS”, que eran personas encargadas de convocar a las gentes en torno a los asuntos comunales, y luego, bajo el liderazgo de Jorge Pinzón Arango, ganadero y líder político regional, a través de diversas convocatorias y reuniones, en sitios como Pueblo Nuevo, Las Platas, Candelaria, etc., fueron organizándose, armando comités, equipos de trabajo, conquistando adeptos en la clase política, hasta que, esparcidos por todo el Urabá, tomó la forma de lo que a la postre se conoció como “Proyecto Político por una Urabá Grande, Unida y en Paz”; todo bajo el control de Fredy Rendón Herrera.

De lo precedente puede colegirse que el movimiento político “Por una Urabá Grande Unida y en Paz” fue el nombre que asumió un grupo de personas, prestantes líderes de la subregión del Urabá colombiano (L. 599/2000, art. 58-9), que por los últimos años de la década pasada y los primeros de la presente promovió grupos paramilitares en esa zona, incursionando en la conducta de concierto para delinquir agravado (L. 599/2000, art. 340, inc. 2º), porque ejerciendo la política lograron que personas de su entraña resultaran elegidas alcaldes y concejales municipales, diputados departamentales, congresistas, etc., bajo el liderazgo y acompañamiento de Fredy Rendón Herrera, alias “El Alemán”, comandante del bloque Élmer Cárdenas de las Autodefensas Unidas de Colombia.

Ahora bien, para el año 2002 el movimiento logró la representación en el Congreso de la República, con la elección de Manuel Darío Ávila Peralta, Rubén Darío Quintero Villada y Humberto de Jesús Builes Correa.

Para los siguientes comicios electorales, a celebrarse en marzo de 2006, el panorama político de Urabá era muy diferente, porque ya el movimiento político que se había consolidado no había logrado crear las bases para constituirse como partido político independiente y sólido, sino que por el contrario, en el año 2006, mucho más que en el 2002, el apoyo en la clase política tradicional del departamento se erigió como una necesidad para poder lograr la permanencia en el Congreso de la República a través de personas que representaran los intereses de la región.

Como lo afirmó el señor Dagoberto Tordecilla Banquet en declaración ante la Corte Suprema de Justicia, para el año 2006 el mal desempeño de los representantes a la Cámara fue la causa de la crisis en el movimiento político nacido en el año 2002, hecho que constituyó el viraje en el panorama político local.

Al revisar el anexo 7, que contiene los documentos que se allegaron en la diligencia de inspección judicial en la Fiscalía Delegada ante la Corte Suprema de Justicia, al proceso que en esa época se encontraba en dicho despacho judicial contra el ex senador Ramón Antonio Valencia Duque, permite reconstruir la historia de los candidatos que pretendieron asumir las banderas del movimiento político, ya no con la misma denominación, pero sí con el aval, el apoyo económico y logístico del bloque “Élmer Cárdenas” y su comandante Freddy (sic) Rendón Herrera, alias “El Alemán”.

En esta segunda etapa, jugaron un papel muy importante, como también lo habían hecho en el año 2002, los señores Alberto Jiménez y Jairo Banquet, como dan cuenta las páginas del periódico “El Heraldo de Urabá”, edición de enero de 2006,(61) en el que se describe la reunión llevada a cabo el 1º de noviembre de 2005 en la hacienda “La Virgen del Cobre”, donde fueron recibidos por el comandante “El Alemán” y allí él afirmó:

“Me preocupa mucho lo que se viene dando a partir de esa alianza que se dio. Ya hoy surgen 18 candidatos, todo hermanos nuestros urabaenses, urbanizados (como dice Hortensia) que consideran tienen la opción de llegar a la Cámara de Representantes o al Congreso de la República, pero nuevamente veo que están defendiendo los intereses personales y de algún grupito pequeño mas no los intereses de Urabá”. Agregó”(62).

A la cita convocada por el comandante Rendón Herrera, asistieron comunicadores de varios municipios como Arboletes, Necoclí, Turbo, Currulao, Chigorodó y Apartadó. Además, en la misma edición referida, se incluyó la siguiente nota periodística:

“Únase al equipo colombiano. Al iniciar el año 2005, y con la desmovilización del bloque Bananero de las AUC, otra economía se viene abriendo paso. De igual manera está siendo notorio el movimiento político Equipo Colombia donde se están dotando oficinas en Urabá para la próxima contienda a elecciones del Congreso. Este grupo tenía como su candidato al Congreso a Plutarco Pérez, y luego de su declinación como aspirante se endilgó la representación a Alberto Jiménez, un campesino del Urabá norte a quien maquiavélicamente lo manejan los sagaces de la política. (...) Políticos como Jairo Banquet que antes militaba en Esperanza, Paz y Libertad, y luego en el movimiento independiente Nuevo Partido, ahora se ha matriculado en el movimiento que acaudilla en el país, Luis Alfredo Ramos”(63).

La propaganda política, las publicaciones en los medios permiten establecer quién o quiénes conformaban la “fórmula” a la Cámara de Representantes y Senado de la República, como así se puede apreciar en el folio 86, en el que se encuentran: los candidatos de Cambio Radical, para Cámara Guillermo Cerén Villorina (103) y Senado Rubén Darío Quintero Villada (3); y del Equipo Colombia, para Cámara Alberto Jiménez (110) y Senado Antonio Valencia Duque (13).

Por tanto, para la Corte Suprema de Justicia, aunque formalmente los tarjetones y la propaganda política indiquen que Alberto Jiménez era la fórmula para la Cámara de Representantes del candidato al Senado Antonio Valencia Duque, se trató del mismo partido político, Alas Equipo Colombia, cuyos líderes eran, para el Senado Oscar de Jesús Suárez Mira y Antonio Valencia Duque y para la Cámara de Representantes llevó la representación de Urabá el señor Alberto Jiménez, quien fue el mayor elector en esa zona, a pesar de no haber logrado sino 11.981 y con ese resultado no obtuvo la curul en el Congreso de la República.

El siguiente cuadro refleja las votaciones en los municipios del Urabá Antioqueño, en relación con los tres candidatos:

MunicipioVotación Óscar Suárez 2002Votación Óscar Suárez 2006Votación Antonio Valencia 2002Votación Antonio Valencia 2006Votación Alberto Jiménez 2006
Apartadó35678385101.297
Arboletes8252308650
Carepa41411074440
Chigorodó431632615516
Mutatá2401490111
Necoclí6179255791.330
San Juan de Urabá223498308
San Pedro de Urabá3505145651.150
Turbo326811482.6325.324
Puerto Escondido
Córdoba
-173-4-
Total1353.0463144.48511.126

Se observa entonces, que Alberto Jiménez tuvo un fuerte respaldo en los municipios del Urabá antioqueño, y que en Apartadó, Arboletes, Carepa, Chigorodó, San Juan de Urabá y muy parejo en San Pedro de Urabá, la fórmula Valencia-Jiménez no fue tan contundente como sí la logró Suárez Mira-Jiménez en los citados municipios y en contraste de los resultados en Mutatá, Necoclí, San Pedro de Urabá y Turbo.

Aunque en la diligencia de indagatoria, el doctor Óscar Suárez Mira expuso no haber tenido relación política alguna con el señor Alberto Jiménez y con el también candidato al Senado y miembro de su mismo partido político Antonio Valencia Duque, la afirmación hecha por Julio Duarte Espitia, el líder de su campaña en Urabá, fue lo que permitió abrir al análisis conjunto y comprender que los unían los mismos intereses de lograr la curul, con el apoyo del representante de Urabá, persona de toda la confianza del comandante del bloque “Élmer Cárdenas”, Fredy Rendón Herrera, por lo que los resultados reflejan un reparto equitativo del electorado, para que fueran dos y no uno los congresistas del Equipo Colombia, pero lamentablemente, el señor Jiménez no contó con respaldo distinto en otros municipios, siendo muy alto en los ya referidos, razón por la cual no logró alcanzar la cifra requerida.

Expuso así Julio Duarte Espitia, en la declaración rendida el 30 de julio de 2009:

“En algunas partes habían dos fórmulas, en otras no por eso le habló en este caso específico. Porque en San Juan de Urabá hubo un fenómeno, dos grupos políticos apoyaron al senador a la campaña, pero diferente candidato a la Cámara; estaba la señora Ángela Machado como candidata y el otro era la fórmula de Roberto Martínez a la Cámara, que no llegó”.

Luego, al preguntarle cómo se asumían los gastos de las sedes compartidas, afirmó:

“No, nosotros no pagábamos nada de la sede de Ángela Machado, no se (sic) cómo sería ahí, pero a Roberto yo le entregaba yo los recursos que el senador decidía asignarle... Sí, Alberto Jiménez, era el candidato a la Cámara en la fórmula en San Juan de Urabá”(64).

Al preguntarle por Apartadó, respondió:

“En Apartadó apoyó un ex alcalde de Carepa y el candidato a la alcaldía actual, señor Doval, entonces él [refiriéndose al doctor Suárez Mira], tenía a Doval y Jairo Banquet, ellos tenían buen sentido político de tradición de Apartadó”(65).

Para la Sala los presuntos vínculos del ex senador Oscar de Jesús Suárez Mira con el comandante Fredy Rendón Herrera o con su hermano alias “Don Germán”, surgen a partir de su interés en el año 2005 o principios de 2006, cuando como representante a la Cámara para el periodo constitucional 2002-2006, había logrado una votación de 31.191 votos, de los cuales, en los municipios de Apartadó, Arboletes, Carepa, Chigorodó, Mutatá, Necoclí, San Juan de Urabá, San Pedro de Urabá y Turbo, solo había logrado 135 votos.

Como se relató al inicio de este capítulo, el proyecto político liderado en Urabá por “El Alemán”, dio un giro a partir del año 2005, con la finalidad de preservar la representación en el Congreso de la República con políticos reconocidos, por cuanto la experiencia con los llamados “cuatrillizos” no fue la mejor, dada su inexperiencia y los problemas internos que entre ellos se suscitaron para cumplir con el acuerdo de permanecer cada uno un año en el Congreso de la República.

Uno de los partidos políticos que se acercó en busca del apoyo del comandante Fredy Rendón Herrera, fue el Alas Equipo Colombia, representado para esas elecciones por los candidatos al Senado, Ramón Antonio Valencia Duque y Óscar Suárez Mira, y como candidato a la Cámara de Representantes el señor Alberto Jiménez, reconocido líder de la región, con el apoyo de quienes ya tenían un reconocimiento en los municipios por sus intervenciones en las elecciones de 2002, como fueron Jesús Doval y Jairo Banquet.

En la declaración rendida por Fredy Rendón Herrera en el proceso radicado con el número 26.625, el 14 de abril de 2009, prueba que fue debidamente trasladada a este proceso,(66) el deponente en forma libre, le expuso a la Corte toda la historia del llamado “Proyecto Político Urabá Grande, Unido y en Paz”, la forma como fueron elegidos los candidatos, la participación y en general las vicisitudes que se presentaron alrededor de una causa por la región de Urabá. Sin que mediara pregunta concreta alguna en relación con un miembro del Congreso, el ex comandante le informó a la Corte Suprema, el conocimiento acerca de la campaña política de Alas Equipo Colombia, de la siguiente forma:

“... En este proceso llega el señor de Equipo Colombia, el de Bello, Óscar Suárez Mira, se reunió conmigo buscando apoyo y con Dairon, otro comandante. Él le dio recursos para la financiación de la campaña. Estuvo otro de Equipo Colombia... pero representante a la Cámara por Equipo Colombia. Teníamos comunicación vía correo. Tengo algunos correos de esos. Todos venían a que les diera plata a que les ayudara en la campaña...es todavía congresista, como representante a la Cámara [me acordaré más adelante]... Antonio Valencia... me reuní por intermedio del señor Plutarco Pérez de Turbo; lo apoyamos y después... me envió un correo, ya cuando estaba al final de la campaña, que quería 100 o 200 millones de pesos para el final de la campaña, creo que le dijimos que no teníamos”(67).

De inmediato, como se aprecia a folio 118 del cuaderno original 3, el 16 de abril se ordenó el testimonio de Fredy Rendón Herrera en el proceso seguido contra el ex senador Suárez Mira, para que en la presencia de la defensa, nuevamente volviera a referirse sobre lo anunciado en la declaración cuyo texto se destacó.

Efectivamente el 22 de abril, ante la Corte Suprema de Justicia, el comandante Fredy Rendón Herrera, expuso lo siguiente:

“En el desarrollo de esa campaña, entonces, en un momento me encontré entre Pueblo Nuevo y Necoclí, con un joven de Necoclí, con un joven de Necoclí (sic) que se llama Julio Espitia o...Julio que es hijo de la concejala.... de apellido Espitia de Necoclí.

Es un muchacho líder de la zona, muy líder de la juventud y del deporte, me lo encontré cerca de Necoclí en el desarrollo de esa campaña creo que fue como en el 2005.

Yo creo que cuando me encontré con ese muchacho Julio, iba acompañado del señor Óscar Suárez Mira. Yo me encuentro este muchacho Julio y nos saludamos,... hola comandante ¿cómo está? ...cómo está don Julio... y ahí fue entonces... mire señor... le presento al representante o al candidato que él es de Equipo Colombia, que está aspirando al Senado de la República, que está haciendo campaña por aquí con nosotros.

Yo le dije... hombre qué bueno, venga siéntese, se bajó del carro y nos sentamos unos 15 o 20 minutos en una casita de paja ahí, nos tomamos un café, le conté cómo estábamos pensando de este proceso, le recriminé como era mi obligación decirle que era una región que no se acordaban los políticos sino cuando estaban en campaña, y además, se me enojó un ratico, pero después me dio la razón, unos 20 minutos me dijo que estaba haciendo campaña en San Juan, que iba para San Juan de Urabá y no había ningún problema que viniera aquí a hacer proselitismo político.

Posterior yo manifesté al señor magistrado Velásquez, que me había reunido con él y que habían apoyado la campaña con recursos de Dairon, comandante nuestro Dairon Mendoza pero yo no tenía claro ese tema ya que este muchacho tenía una fundación que se llama Semillas de Urabá en Necoclí y posteriormente de haber hablado con el magistrado hablé con Dairon a lo que me manifestó que la gente de la fundación que trabajan con juventudes y demás y que pueden haber habido sectores dentro de Semillas de Urabá que ayudaban a este muchacho Julio que apoyaban al doctor Óscar Suárez.

Dairon me manifestó que él no dio recursos, no lo conoce de manera personal. Hay dos de mis escoltas que ese día andaban con ellos, uno está vivo, otro desmovilizado. Fue un encuentro fortuito porque él no formaba parte del proyecto de Urabá.

Creo que había un señor en San Juan de Urabá que también era de Equipo Colombia muy cercano a este señor, yo no recuerdo... Roberto Martínez, candidato en San Juan de Urabá”(68).

Al comparar las dos versiones del mencionado Fredy Rendón Herrera, es obvia la conclusión que en la segunda, a escasos 8 días, lo afirmado ante la Corte, la defensa y el Ministerio Público es totalmente diferente, razón por la cual, la Corte procedió a verificar a través de nuevas averiguaciones, como las versiones de Julio Duarte Espitia, los testimonios de Viviana Sánchez Calderón, Edda Espitia y Carlos Nieves, la indagación en la aerolínea Aires y en el hotel Embera de la ciudad de Apartadó, elementos probatorios que le permitieran a la Sala establecer si el encuentro entre el ex senador Oscar de Jesús Suárez Mira y el comandante Freddy Rendón Herrera había sido producto de una casualidad, en el transcurso de una gira política que inició el candidato a muy tempranas horas del 29 de enero de 2006 en Montería (Córdoba), que se prolongó durante el día visitando los municipios de Puerto Escondido (Córdoba), Arboletes, San Juan de Urabá, Necoclí, Turbo, Apartadó, Chigorodó, para terminar nuevamente en Apartadó, donde llegaron a la una de la mañana del día siguiente, al hotel Embera, el que abandonaron antes de las ocho de la mañana para regresar a Medellín.

Escuchadas las declaraciones y verificados los documentos, la Sala encuentra que la única situación que no admite duda alguna es:

Que el ex senador Óscar Suárez Mira, en compañía de Viviana Sánchez Calderón, su asistente personal, abordaron el vuelo 8100 de Aires en el trayecto Medellín-Montería, que salía a las 6:00 a.m. para arribar a la ciudad de destino a las 6:55 a.m., el domingo 29 de enero de 2006, nada más.

Luego del arribo a Montería, fue recogido por Julio Duarte Espitia, líder político de su campaña en la zona de Urabá, quien le tenía programado un recorrido cuyo primer sitio a visitar fue el municipio de Puerto Escondido (Córdoba), para continuar hacia Arboletes, Necoclí, Turbo, Apartadó y Chigorodó.

En desarrollo del itinerario, saliendo de Necoclí hacia Turbo, fue cuando se produjo el encuentro con el comandante “El Alemán” en un sitio entre Pueblo Nuevo y Necoclí llamado “La Finca de Panina”, y allí, bajo un kiosco, intercambiaron ideas; el comandante Rendón Herrera le hizo algunas recriminaciones y terminó el encuentro manifestándole que no había problema en adelantar la campaña en esa zona.

Sobre este aspecto, son absolutamente obvias las contradicciones entre las versiones ofrecidas por el comandante y el líder político Julio Espitia, porque mientras Julio se refiere a que después del saludo y la presentación cruzaron “dos o tres palabras y chao”, el comandante hace mención a los temas tratados, a la inconformidad que le expresó, al café que se alcanzaron a tomar.

De otro lado, en el interés de la Corte por ahondar en algo que resultaba trascendente, el comandante “Alemán”, le agregó más detalles al presunto encuentro, entre ellos, que la acompañante del candidato se había bajado del vehículo para acompañarlos y que se trataba de una dama joven, alta, blanca, de piernas largas, descripción totalmente diferente a los datos que en el proceso se tienen acerca del aspecto físico de Viviana Sánchez Calderón, una mujer de 32 años de edad, de 1.58 metros de estatura, de piel trigueña, como aparece en su documento de identidad y en la descripción que en la indagatoria hizo de ella el doctor Oscar de Jesús Suárez Mira.

También en las versiones de Julio Duarte Espitia, Viviana Sánchez, son de bulto las inconsistencias en un acto de tan corta duración, en el que no hubo acuerdo para responder a la Corte, lo que hace que sus versiones no ofrezcan credibilidad alguna.

Finalmente, la última declaración que sobre este tema recibió la Corte fue la del señor Carlos Nieves, quien al parecer tenía como misión proveer de alimentos durante el día al comandante en el lugar que estuviere, a distintas horas y por esa confianza en él depositada, además tenía como misión guiar a las personas que querían tener cita con él y acompañarlas hasta el lugar donde Fredy Rendón Herrera se encontrara.

Por esa razón, introduce en la investigación una serie de situaciones tales como las dos citas que le había pedido la señora Edda Espitia, ex concejal de Necoclí y madre de Julio Duarte Espitia, no referidas por ella en su declaración, para entrevistarse con “El Alemán”, las dos primeras fallidas, cuando el comandante se encontraba en EL Bobal-Carito, antes de elecciones. Después hubo otra cita nuevamente pero ya no le correspondió a él “sino a Horacio Restrepo y fue un político como Óscar Suárez, los vi pasar y duraron entre diez y quince minutos reunidos con él [se refiere al comandante “Alemán”] y salieron de una vez”(69).

En el hotel Embera del municipio de Apartadó se hallaron varios registros, que no permiten en grado de certeza, establecer si la gira que se inició el 29 de enero en horas de la mañana, culminó como ellos afirman, el 30 de enero, al arribar a la una de la mañana al referido hotel, para luego salir antes de las 8 de ese mismo día.

a. El primer registro hotelero corresponde al informe para seguridad, en el que constan a folios 119 y 122, los registros de Julio César Duarte, Viviana Sánchez y Óscar Suárez Mira, que ingresaron el 30 de enero y salieron el día siguiente el 31 de enero de 2006.

b. En el libro de registro que el hotel está obligado a llenar para la información requerida por el DAS, revisados los días 29, 30 y 31 de enero de 2006, no se halló anotación alguna al respecto.

c. El gerente del hotel, Luis Fernando Gómez Mora, expidió dos (2) certificaciones con destino a este proceso, ambas del 1º de diciembre de 2009, una en papelería del hotel y otra en un papel común, en las que certifica que las tres personas ya nombradas se hospedaron en el hotel Embera el día 31 de enero de 2006, ingresaron a la 1:01 a.m. y se retiraron a las 7:34 a.m. del mismo día”.

d. En el registro denominado “cuadre de caja”, se aprecia que el ex senador canceló la cuenta en efectivo, el 30 de enero de 2006 a las 19:14:36.

e. En la factura cambiaria de compraventa 023787, cuya fecha es de 30 de enero de 2006 incluye la hora de salida, que corresponde a las 7:32:32 de la mañana y en la que se incluyó como fecha de llegada el 30 de enero de 2006 y salida el 31 de enero de 2006.

f. En el consumo de las habitaciones 304, 305, 306 figura como fecha el 29 de enero de 2006, lo mismo que en las tarjetas de registro hotelero 0089, 0090 y 0091, en las que se anota como fecha de entrada el 30 de enero y salida el 31 de enero de 2006.

g. Finalmente, en los registros contables que quedan consignados en el sistema “Zeus” del hotel, se halló que el huésped Óscar Suárez Mira y los demás, ingresaron al hotel el 30 de enero de 2006 a las 12:00 y salieron el 30 de enero de 2006 a las 7:12 a.m.

Estas contradicciones, acerca de quiénes estaban presentes, (porque recuérdese cómo el comandante Alemán también hace mención a dos desmovilizados, uno de nombre Horacio y otro Carlos Nieves), los demás detalles, como la conversación, su duración, lo que consumieron, indican que dicho encuentro nunca se dio en la forma como fue introducido a la investigación y que este surgió como una coartada que entre el día 14 de abril de 2009 y el 22 del mismo mes, tuvieron oportunidad de construir y argumentar, pero lamentablemente pasaron por alto situaciones de suma importancia que ponen al descubierto el preconcebido plan, para hacer ver, que si el comandante Fredy Rendón Herrera, alias “El Alemán” se reunió en el ex senador Óscar Suárez Mira, para solicitarle el apoyo a la campaña política, se trataba de un encuentro casual, en el desarrollo de una gira política, en el que el tema se limitó a lo ya dicho, lejos de ser el motivo la consecución de un apoyo económico, como sí había quedado planteado y explicado en la declaración primigenia del 14 de abril de 2009.

Ahora bien, no solo resulta extraño para la Corte este encuentro, sino otras situaciones de mayor calado como es la función de Dairon Mendoza Caraballo, alias “Rogelio” y de Otoniel Segundo Hoyos Pérez, quien tuvo a su cargo el llamado bloque Costanero, una pequeña facción cuyo principal accionar copaba los municipios limítrofes entre Antioquia y Córdoba.

De Dairon Mendoza Caraballo alias “Rogelio” se tiene conocimiento por la información suministrada en las dos declaraciones que rindió ante la Corte Suprema de Justicia, que formó parte del bloque “Élmer Cárdenas”, al mando del “Alemán” y que tuvo a su cargo la responsabilidad financiera. Además, antes, durante y con posterioridad a la desmovilización, ha tenido como función la de impulsar uno de los proyectos productivos para agrupar a los desmovilizados y a futuro procurar que a través de ellos se logre el sustento, con el impulso de una fundación llamada Semillas de Urabá.

Con la declaración de Fredy Rendón Herrera es como cobra sentido la publicación que había hecho la revista Cambio en diciembre 25 de 2006, según la cual, un tal Rogelio, miembro de las AUC de Urabá, había hecho una manifestación acerca de la forma como podría conseguirse la financiación para la fundación, y así fue expuesto por el periodista, entre comillas.

“Me debe un favor.

Hace apenas dos semanas el nombre de Oscar Suárez Mira apareció de nuevo mencionado en un encuentro entre un sector productivo de Urabá y las AUC. Allí, un hombre a quien identifican como Rogelio, jefe paramilitar que había reemplazado en la zona de Urabá a Fredy Rendón Herrera, El Alemán, expresó su preocupación por la falta de recursos para adelantar proyectos productivos liderados por esa organización por medio de la cooperativa Construpaz.

Se trata de proyectos que tienen que ver con la siembra de palma africana y teca en zona rural de los municipios de Necoclí, Chigorodó, San Pedro de Urabá y Carepa y que, según sus propios impulsores, servirían para generar recursos que ayuden a mantener una retaguardia de las AUC en el sector, “Si no hay plata yo se (sic) cómo conseguirla —dijo en esa reunión Rogelio en tono de amenaza-, El doctor Suárez tiene una deuda muy grande conmigo”. Según algunos habitantes de esa zona, Rogelio y El Alemán controlaron a la población de Urabá en busca de votos para el hoy senador Oscar Suárez”.

La Corte le indagó a Dairon Mendoza Caraballo, alias “Rogelio” sobre la publicación y las manifestaciones allí contenidas y afirmó que eso no era cierto y que nunca le envió carta a la revista para aclarar lo publicado que en su criterio no correspondía a la verdad.

Consciente la Sala que toda información cuya fuente sea un medio de comunicación, en el que no se cite el origen o sea imposible de verificar, trató por todos los medios de comprobar la existencia de la fundación Construpaz, más no la que equivocadamente refirió el Alemán como Semillas de Paz de Urabá y en esa búsqueda de la información pudo comprobar:

a. Que la cooperativa de trabajo asociado Constructores de Paz “Construpaz”, se fundó el 10 de julio de 2006 y que en la sesión inaugural el señor Dairon Mendoza Caraballo, conocido con el alias de Rogelio fue elegido presidente y como miembros principales del concejo de administración los desmovilizados Carlos Javier Nieves Pérez y Otoniel Segundo Hoyos Pérez.

b. El 18 de marzo de 2010, el señor Dairon Mendoza Caraballo alias Rogelio expuso que nunca estuvo en reunión con el senador Suárez Mira, que no lo conoció y que lo afirmado en la revista no corresponde a la verdad. Además explicó a la Corte cómo en el ejercicio de la reconstrucción histórica, le dijo El Alemán que tenía una duda acerca del momento en que conoció al doctor Suárez Mira y que nunca le brindaron apoyo económico.

A pesar de haber escuchado a Mendoza Caraballo en dos oportunidades (jul. 15/2009 y mar. 18/2010), para la Corte no son claras sus respuestas que no se compadecen con la misión a él encomendada dentro del bloque “Élmer Cárdenas”, así como la manifestación libre y espontánea hecha por Fredy Rendón Herrera, en la que mencionó la forma como se acercaron a él dos candidatos de Alas Equipo Colombia, a fin de solicitar apoyo económico para su campaña política.

A la investigación se allegó copia del correo electrónico enviado por el entonces candidato Ramón Antonio Valencia Duque al comandante “Alemán”, en el que afirma lo siguiente:

“Enviado el lunes 6 de marzo de 2006. Cordialísimo saludo. Avanzamos con mucho éxito en la campaña política que nos elegirá como representante a la Cámara y senador de la República para representar en el Congreso a la gran región de Urabá.

Muy fuerte vemos la campaña de Alberto. La del Senado ha recogido un gran apoyo en las regiones del oriente y occidente de Antioquia, Valle de Aburrá y unos apoyos muy importantes en Bogotá, Cali, Amazonas, Putumayo y Chocó.

Estoy agradeciendo inmensamente el apoyo logístico (sic) que me han dado. No obstante requiero un último esfuerzo con un apoyo económico en efectivo para el día de elecciones que cuesta cerca de $ 250 millones. Le ruego de ser posible, al menos $ 100 millones, así sea en un préstamo que puedo garantizarle su pago en al menos un año.

Mi disposición para servir los intereses del país y particularmente y la región de Urabá será siempre plena. Con reiterado saludo, un abrazo. Antonio Valencia. Candidato 13 Senado. Equipo Colombia”.

Finalmente, es contundente la declaración de Dagoberto Tordecilla Banquet, quien al declarar ante la Corte el 11 de noviembre de 2010, reiteró lo afirmado tiempo atrás, en el proceso seguido contra el ex senador Rubén Darío Quintero Villada, sobre el apoyo recibido por el candidato al Senado Óscar Suárez Mira, como así lo afirmó:

“El señor Fredy Rendón Herrera apoyó para la Cámara a un señor de Turbo de apellido Cerén, Guillermo Cerén. Para Senado al doctor Rubén Darío Quintero en el periodo 2006-2010. El señor alias “Rivera” o “Antonio” el segundo al mando en la parte norte, apoyó para el Senado a Juan Manuel López Cabrales y para Cámara al señor Alberto Jiménez.

“Don Germán”, que es hermano del “Alemán”, que nadie lo conoce, apoyó al señor Óscar Suárez con su fórmula Alberto Jiménez, quien fue apoyado por dos sectores del “Élmer Cárdenas”; fue apoyado por alias “Rivera” y por “Don Germán”, pero don Óscar no fue apoyado por “Otoniel” sino solamente por “Don Germán” la fórmula Óscar y Alberto Jiménez, uno para Senado y otro para Cámara. Debo agregar que esta fórmula es del Equipo Alas, Equipo Colombia, pero era de ese grupo.

Los recursos para el municipio de Arboletes los hacía llegar el señor “Don Germán” a través del señor Carlos Alberto Bohórquez, que decían allá, el “Doctor Noni”, ellos financiaban la campaña de esa pareja, de esa fórmula. El día antes de elecciones hubo un concejal de municipio de Arboletes que llegó allá a Necoclí a buscar los recursos para entregárselos al doctor y se lo entregaron al señor Manuel Morales que coordinaba en Arboletes con el señor Alonso Peña, ellos eran los coordinadores, repartieron carne para los tres movimientos, en todos los corregimientos del municipio de Arboletes, para que los que fueran a votar por Juan Manuel, Cerén, Rubén Darío Quintero, Óscar y Alberto, tuvieran su alimentación asegurada”.

El testimonio de Dagoberto Tordecilla Banquet ha sido base fundamental para proferir las sentencias condenatorias contra los ex senadores Rubén Darío Quintero Villada y Humberto de Jesús Builes Correa, así como para las decisiones que la Corte hasta el momento ha emitido en el proceso seguido contra los representantes a la Cámara Manuel Darío Ávila Peralta, Jesús Enrique Doval Urango, César Augusto Andrade Moreno y Estanislao Ortiz Lara, como también en las recientes investigaciones seguidas en la Fiscalía General de la Nación contra alcaldes y concejales de los llamados municipios del Urabá Antioqueño.

En la etapa de instrucción todos los desmovilizados que han declarado, desde el comandante Fredy Rendón Herrera, Dairon Mendoza Caraballo, Otoniel Segundo Hoyos Pérez, Carlos Meza, y quien no lo ha hecho, Horacio Restrepo, tendrán que exponer sobre lo que les conste acerca de los presuntos vínculos entre el ex senador Suárez Mira y miembros del bloque “Élmer Cárdenas”, teniendo en cuenta los elementos de juicio que la Sala ha podido aducir a esta investigación y que dejan serias dudas acerca del compromiso que decidieron asumir de decir la verdad en aras de materializar el verdadero sentido de la Ley 975 de Justicia y Paz, y de esta forma obtener los beneficios que el legislador dispuso para quienes colaboraran, no solo al interior de los procesos que cursan por su militancia con las Autodefensas Unidas de Colombia, sino en todos aquellos en los que por una u otra razón fueron actores directos de las actividades desarrolladas por los candidatos de los distintos partidos políticos que presuntamente tuvieron relaciones en el departamento de Antioquia.

Así el ex senador en la diligencia de indagatoria se empeñe en aseverar que la votación de los nueve municipios de Urabá no fue significativa, las cifras deben leerse en asocio a su trayectoria política, porque si bien el fuerte electorado se encontraba en otras zonas del departamento, la búsqueda de mayor respaldo no podía ser despreciable, más cuando como se explicó al inicio, se trataba de toda una conquista de un territorio cuyos antecedentes electorales la hacían una región muy apetecida, dada la necesidad de representación en los políticos tradicionales, cambio que se vislumbró a partir del año 2006.

Si se comparan los resultados obtenidos en el año 2002 la respuesta electoral es muy alta, porque de 135 votos pasó a 3.046, cifra muy importante para quien, por primera vez, incursionaba en ese territorio, no siendo oriundo de esa región y habiendo llevado a cabo una sola gira “relámpago” por todos los municipios, como dice que ocurrió el día 29 de enero de 2006.

b) Los bloques Cacique Nutibara, Héroes de Granada y Héroes de Tolová.

La problemática de Medellín y el área metropolitana se desarrolló paralela a la de Urabá, claro está con otros actores, pero con el mismo interés para permear aún en forma violenta todos los estamentos del Estado y lograr la representación política en todos los niveles.

Su historia es diferente a la de las demás facciones de las Autodefensas Unidas de Colombia, la que ha sido referida de la siguiente forma:

“En un estudio sobre los grupos armados en el Valle de Aburrá se sostiene que: “El bloque Cacique Nutibara, más que una federación armada ilegal estructurada jerárquicamente sobre una historia, unos intereses y unos objetivos comunes y compartidos plenamente por cada uno de sus miembros, fue una red”. Obviamente, una red de bandas y grupos criminales con diferentes objetivos y que respondían a diferentes jefaturas, las cuales fueron siendo sometidas, una a una, por “Don Berna”, mediante la violencia y el terror. Particularmente cruento fue el enfrentamiento entre “Don Berna” y “La Terraza” la que finalmente fue aniquilada por los paramilitares.

“El BCN fue una estructura reticular que articulaba actores tradicionales del conflicto armado como unidades guerrilleras rurales provenientes de los paramilitares y de la guerrillas, actores primarios del conflicto armado (como bandas, combos, milicias) y núcleos refinados del crimen organizado (como las grandes bandas y oficinas).

Se decía que “toda la estructura del BCN era de Don Berna. Y detrás de él, la Oficina de Envigado, donde además tenían poder e influencia Daniel Mejía, alias “Danielito”, y Gustavo Upegui, —ex dirigente del Envigado Fútbol Club— quien fue asesinado en 2006, y Carlos Mario Aguilar, “Rogelio” un ex técnico del CTI de la Fiscalía”(70).

Sobre este aspecto, fueron allegándose al proceso diferentes testimonios provenientes de diversas fuentes, que al ser analizados en conjunto, le permiten a la Corte inferir que además de los vínculos que pudo haber tenido el ex senador Oscar de Jesús Suárez Mira con el bloque “Élmer Cárdenas”, también y desde el año 2001, también los tuvo vínculos con algunos comandantes de esos bloques, como se desprende de la versión rendida por el testigo protegido Jhon Jairo Ortega Ortega, el que orientó la investigación y con suma diligencia la Corte procedió a confirmar lo aseverado por él, con la dificultad que implicaba que la mayoría de las personas referidas como sus compañeros de reclusión en la cárcel de San Quintín, ubicada en el municipio de Bello, ya habían desaparecido en forma violenta.

Sus manifestaciones trataron de ser desvirtuadas por los testimonios ofrecidos por el defensor de confianza del ex senador, quienes depusieron bajo la gravedad del juramento sobre uno solo de los aspectos objeto de controversia, como era la llamada “colecta” para recoger fondos con destino a la campaña política a la Cámara de Representantes del doctor Oscar de Jesús Suárez Mira.

La Sala ha podido percibir a través de las diligencias practicadas por los comisionados para practicar las pruebas, que existe una constante y esta está fundada en que todo testimonio relacionado con quienes formaron parte del Cacique Nutibara, del Héroes de Granada o con personas al margen de la ley, como el señor Hugo Albeiro Quintero, su aporte ha sido de gran dificultad, porque media la imposibilidad de declarar, está precedida de amenazas, como en el caso de Daniel Alejandro Serna, alias “Kenner” o del mismo Jhon Jairo Ortega Ortega, quien rindió el testimonio al hallarse en el programa de protección de la Fiscalía General de la Nación, por haber declarado en contra de Hugo Albeiro Quintero y Vicente Castaño en los procesos de extinción de dominio, según así lo informó a la Corte.

Jhon Jairo Ortega Ortega, ubica su relato entre los meses de agosto de 2001 y los primeros meses de 2002, sobre el encuentro en la cárcel de San Quintín, ubicada en el municipio de Bello, como un centro de reclusión para gente “acomodada”, en la que la ley era el desorden, la corrupción, la falta de control a los internos, y en las que estuvieron privados de la libertad algunos personajes, que fueron invitados a participar en la consecución de fondos con el fin de apoyar la campaña política a la Cámara de Representantes del doctor Suárez Mira, oriundo de Bello y además con estrechos vínculos con la administración municipal y los empresarios.

Afirma el ex senador que se trata de una declaración descabellada, en la que se comprobó que lo aseverado no responde a la realidad, porque depusieron el director, guardianes de la época, personas que estuvieron allí privadas de la libertad y todas ellas afirman sin dubitación alguna, que jamás allí se hicieron colectas o que vieron en ese sitio al entonces candidato Suárez Mira o al reseñado Hugo Albeiro Quintero.

Todas las personas mencionadas por el deponente, según el informe rendido por el investigador del CTI, sí estuvieron durante ese tiempo privados de la libertad en el citado centro de reclusión, con lo cual para la Corte, lo afirmado por lo menos tiene una base de certeza en relación con las personas por él nombradas, hecho que debe resaltarse por cuanto no se invitaría a continuar ahondando en este tema de no haberse podido probar algo de lo aseverado por el testigo protegido.

Afirma que una vez condenado por un delito contra la administración pública fue trasladado de la cárcel de Bellavista a la cárcel de San Quintín y permaneció allí en Bello, centro de reclusión que en su decir “era manejado por Hugo Albeiro Quintero y Jorge Evelio Restrepo”, el primero de ellos “testaferro de Vicente Castaño Gil”(71); revela cómo allí fue citado a una reunión para aportar unos dineros para la campaña política y así entre ellos, entregaron la suma de 15 millones de pesos.

Afirma que en esa reunión estuvieron: Hugo Albeiro Quintero, Óscar Suárez Mira y Jorge Evelio Restrepo, desmovilizado de las Autodefensas; además, los internos que colaboraron fueron: Jader, a quien le decían Petete, don Gabriel un señor que era comerciante de café, el que coordinaba la campaña de Óscar Suárez Mira allí; otros como Mario Muñoz, Carlos Mario Zuluaga, Jhon Mario Quiceno, además alguien de nombre Virgilio. Afirma que también estuvo Carlos Mauricio García Fernández, conocido con el alias de “Rodrigo Fernández o Doble Cero”,(72) comandante del bloque Metro y luego del aporte ajustó 20 millones de pesos y se los entregó al doctor Óscar Suárez Mira.

Posteriormente hicieron otra donación para propaganda política. También participaba Rodrigo Arango ex alcalde que estaba detenido en la estación de Policía de Bello, condenado por el delito de peculado.

Como se estableció en la reseña probatoria, se pudieron comprobar respecto de las personas mencionadas por el testigo Ortega Ortega, salvo uno o dos, todos los datos sobre la permanencia de los internos allí, el delito por el cual estaban privados de la libertad, del manejo del centro de reclusión, de los nombres de testaferros de comandantes paramilitares, en fin, una reseña de la delincuencia entre bandas, los llamados “combos”, narcotraficantes y miembros de las Autodefensas.

Esclarecer estos hechos es tarea que también en la etapa de instrucción será necesaria adelantar, para insistir en las declaraciones de Hugo Albeiro Quintero, conocer el estado de las investigaciones seguidas en su contra y el testimonio de Daniel Alejandro Serna, alias “Kenner”; de igual forma las declaraciones de Juan Carlos Sierra, alias “El Tuso” y de Carlos Mario Aguilar, alias “Rogelio”, los dos últimos privados de la libertad en cárceles de los Estados Unidos, quienes podrán informarle a la Corte sobre los presuntos vínculos de miembros de la clase política del departamento de Antioquia para las elecciones de 2002 y 2006.

Por tanto, a pesar de los esfuerzos investigativos, tan solo de la declaración de Jhon Jairo Ortega Ortega, así como de los documentos que respaldan en parte sus afirmaciones, contrastadas con las deponencias en torno a que en dicho centro no se adelantaron campañas para recolectar fondos con destino al candidato Suárez Mira, solo se extrae que el declarante ha dicho la verdad en cuanto a la ubicación témporo-espacial, tanto de él como de quienes allí estuvieron privados de la libertad, al igual de personas que formaban parte de los Autodefensas como Jorge Evelio Restrepo y alias “Doble Cero”, por tratarse de un sitio de reclusión sin mayor control y vigilancia.

Es esta misma la razón por la cual, tampoco las aseveraciones de los testigos aportados por la defensa cobran plena credibilidad, porque a tal punto llegó el grado de corrupción del centro carcelario, que fue cerrado, situación esta que permite en principio reconocer que toda actividad que allí se emprendiera, principalmente aquellas contrarias a los reglamentos, no fueran denunciadas en su momento, sin que de ellas quedara registro en libros o documentos y menos en la memoria de quienes debieron responder, por lo menos disciplinariamente, por el manejo irregular de la cárcel del municipio de Bello.

c) Los presuntos vínculos del ex senador Suárez Mira con comandantes de los frentes Central Bolívar, Rodrigo Pérez Alzate, alias “Julián Bolívar” y Calima, el comandante Ever Veloza alias “H.H.”.

La obligada mención a estos bloques, primero con el Central Bolívar, tiene a su vez dos fuentes, como son los testimonios de David Hernández López, alias “Diego” y de Juan Carlos Sierra, alias “El Tuso Sierra”, de las que se desprende una presunta relación estrecha con el comandante Rodrigo Pérez Alzate, alias “Julián Bolívar”, quien ha negado su existencia, con la descalificación de su secretario y a quien le confiaba tareas especiales, como las descritas por él y por el testigo que en la actualidad se encuentra recluido en una cárcel en los Estados Unidos de América.

David Hernández López, centró su testimonio no en el apoyo político al ex senador Oscar de Jesús Suárez Mira, sino al apoyo económico, como así fue relatado por él, respecto de la reunión en el hotel Chicamocha de la ciudad de Bucaramanga días antes de las elecciones del 12 de marzo de 2006, cuando allí fueron citados los candidatos de Convergencia Ciudadana y uno de Alas Equipo Colombia, a quienes les envió un dinero en efectivo a través de dos personas de entera confianza del comandante Rodrigo Pérez Alzate, alias “Julián Bolívar”, como eran José Danilo Moreno Camelo alias “Alfonso” y David Hernández López, alias “Diego Rivera”.

En la indagatoria, el doctor Oscar de Jesús Suárez Mira se basó en dos argumentos para descalificar al testigo Hernández López; uno, en que este individuo no había sido reconocido por el comandante Rodrigo Pérez Alzate, “Julián Bolívar”, como persona de confianza, y en segundo lugar, porque resultaba ilógico que viviendo en Antioquia y allí asentada su campaña política, tuviera que desplazarse a Bucaramanga a recibir el presunto apoyo económico, lo que resulta altamente absurdo.

En primer lugar, a pesar de la descalificación que de David Hernández no solo hizo “Julián Bolívar”, sino también José Danilo Moreno Camelo y Gonzalo Mejía Pico, por el contrario, para la Sala su testimonio ha sido estimado dentro del contexto de las relaciones entre el citado comandante y varios miembros de la clase política, especialmente en Santander, ya que allí, en ese departamento, el bloque Central Bolívar tuvo una fuerte cercanía con el movimiento político Convergencia Ciudadana, desde su fundación y jugó un papel muy importante desde el histórico movimiento “no al despeje”.

Sí fue cierta y ese era precisamente un tema sin explicación alguna, la visita del ex senador Suárez Mira a la ciudad de Bucaramanga, cuando esa época fecha, los comandantes paramilitares y concretamente “Julián Bolívar”, estaban recluidos en Copacabana, cerca de la ciudad de Medellín, pero a pesar de estar ya en camino todo el proceso de desmovilización ni el Gobierno ni el país en general veían con buenos ojos a aquellos políticos, que a escasos días de las elecciones del 12 de marzo de 2006 se acercaban allí, por lo que ante las afugias (sic) económicas propias de los últimos días de campaña, el desplazamiento al sitio indicado por los benefactores resultaba obligado, como en este caso.

Es a través de la declaración de Juan Carlos Sierra, alias “El Tuso Sierra”, como cobra sentido el viaje a Bucaramanga, porque el apoyo económico era la contraprestación a una estrecha amistad entre el ex senador y “Julián Bolívar”, de la que no estaba enterado David Hernández López.

“Julián Bolívar con Óscar Suárez le apoyaba sus campañas, con plata y con votación. Esto lo escuché del mismo Julián. Había mucha, mucha relación entre ellos”(73).

Afirmó entonces Juan Carlos Sierra, acerca de la relación que presuntamente existió entre el doctor Suárez Mira y Daniel Mejía, alias “Danielito”, comandante del bloque Héroes de Granada y lugarteniente de Diego Fernando Murillo, alias “Don Berna”:

“A Óscar Suárez Mira yo no lo conocí pero aporté dineros a través de Daniel, de hecho no me gustaba, pero fue un favor en vida de Daniel.

Resulta que el doctor Óscar Suárez tiene un hermano que es el director de Cornare. Cuando llegamos a la Ceja, yo monto un proyecto productivo en la ceja, de reciclaje. En ese proyecto participamos Daniel Mejía, El Alemán, Botalón, Luis Eduardo Arcila “Mac Guiver”, y yo. Eso nos costó 200 o 300 millones de pesos en la Ceja donde nos recluyó el presidente.

Necesitábamos demostrar el origen del dinero, todos teníamos que hacer proyectos. Daniel me dijo, yo llamo a Óscar por el hermano y ellos me deben muchos favores, el bloque Héroes de Granada operaba en el oriente.

Se mandó la razón para que el hermano, el de Cornare fuera a la Ceja, y él fue a hablar con nosotros, me lo presentaron y en la reunión estuvo Juan Guillermo Valencia, el director de Cornare y yo. Le mostré el proyecto para que él lo demostrara como si lo estuviera donando, él nos la legaliza y sale la plata, se le abrieron los ojos, nos mandó asesores y nos dio todo el apoyo.

El aporte a Óscar Suárez fue a través de Daniel, en efectivo. Necesitábamos ayudarle a Óscar Suárez, en Envigado a Mesa, en Itagüí a Moncada, aportábamos para ayudarle a las campañas de quienes estaban apoyando. Esto fue antes en el 2002, pero todo siguió igual después de la desmovilización. La plata fue para el 2002 y se hacía un fondo entre Daniel y Rogelio que sí está vivo.

De conocimiento de otras personas: conocimiento con Albeiro Quintero, Bellanita de transporte, hay muchas diferencias con él, se decía en la oficina de nosotros”(74).

En la indagatoria rendida por el doctor Oscar de Jesús Suárez Mira se le puso de presente lo afirmado por el testigo Juan Carlos Sierra sobre el proyecto que tuvo el aval de Cornare, a través del Héctor Suárez Mira y respondió que efectivamente su hermano había estado presente en Copacabana, pero aclaró a la Corte que todo correspondió al giro normal del desarrollo de sus actividades profesionales en la corporación.

Además, no porque se hubiere escuchado en diligencia de declaración a Ever Veloza, alias “H.H.”, sino que el conocimiento de la presunta relación entre él y el ex senador surge de los escritos anónimos en los que se le advierte a la Corte analizar los resultados de las elecciones en el año 2006 en los departamentos de Chocó, Cauca y Valle del Cauca, de reconocida influencia del bloque Calima, al mando del comandante ya referido, a diferencia del bloque Central Bolívar, donde el apoyo se limitó presuntamente a la entrega de dineros en la ciudad de Bucaramanga antes de las elecciones del 12 de marzo.

Por esa razón los resultados que se exponen, tendrán que ser objeto de análisis en la etapa instructiva, a fin de establecer el grado de veracidad de la información recibida.

DepartamentoResultadosMunicipios
Cauca430Puerto Tejada 160
Miranda 89
Corinto 87
Villa Rica 36
Chocó785Acandi 137
Unguía 230
Valle del Cauca1.083Cerrito 98
Florida 186
Guacarí 208
Cali 215
Candelaria 200

Superado el análisis de la conducta punible en el proceso de argumentación, tratándose de establecer si hay lugar a proferir medida de aseguramiento, lo siguiente es determinar si existen por lo menos dos indicios graves de responsabilidad que comprometan en ese comportamiento al indagado Oscar de Jesús Suárez Mira, y de haberlos, si no hay causales eximentes de responsabilidad; lo que es también evidente.

Fredy Rendón Herrera en su primera declaración, la tantas veces referida y que forma parte de este proceso, relató los pormenores de su alianza con los senadores Antonio Valencia y Óscar Suárez Mira, ambos del partido Alas Equipo Colombia, así posteriormente se haya retractado, aseverando que se trataba de una “confusión” de la que logró salir en posterior charla con su lugarteniente Dairon Mendoza Caraballo, alias “Rogelio”.

La forma como pretendió el comandante favorecer al ex senador con la existencia de un encuentro casual entre ellos, luego de una gira extenuante, en la que tampoco coincide la fecha, aunado a las pruebas acerca de las actividades desarrolladas por el comandante “Rogelio”, la labor mancomunada de los miembros del Equipo Colombia, que contaron con el apoyo de personas con estrechos vínculos con Fredy Rendón Herrera, alias “El Alemán”, como Alberto Jiménez y Antonio Valencia Duque, hoy en día condenados por concierto para delinquir agravado, conducen a la no aceptación de la retractación, entre otras razones.

Para la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia la reunión entre Fredy Rendón Herrera, comandante del bloque Élmer Cárdenas y el doctor Óscar Suárez Mira, se llevó a cabo con la presencia de Dairon Mendoza Caraballo, alias “Rogelio”, porque la otra presunta reunión, la que ratificó el doctor Suárez Mira en la indagatoria, no tuvo el respaldo probatorio pretendido.

Además, el ex senador en el ejercicio de su defensa, expuso cómo había orientado la campaña política en Urabá y para ello se refirió a los líderes que impulsaron su nombre es esa zona, donde él mismo reconoce no era conocido. Pero, en la declaración rendida por Julio Espitia Duarte y de Dagoberto Tordecillas Banquet, se deduce que tuvo el apoyo de quienes para el año 2002 y posteriormente, tuvieron estrechos vínculos con las Autodefensas Unidas de Colombia. No en vano los municipios de dominación del bloque Élmer Cárdenas, incluido el de Puerto Escondido (Córdoba), responde a los claros dominios de los actores ilegales, razón por la cual la Sala hizo expresa remisión a los resultados electorales.

Además, las otras declaraciones ya referidas, de otros miembros de las Autodefensas, como David Hernández López, alias “Diego Rivera”, cuya versión adquiere mayor respaldo a través de lo afirmado por Juan Carlos Sierra, porque este le informó a la Corte, que en una ocasión, ante una necesidad apremiante, Rodrigo Pérez Alzate, alias “Julián Bolívar”, había enviado a quien era su secretario para solventar la situación, con lo cual, su testimonio le permite a la Sala estimar que de un lado, lo afirmado por Hernández López está ajustado a la realidad, esto es, que él era persona de entera confianza del comandante del bloque Central Bolívar y, de otro lado, que Pérez Alzate ha querido a través de su exposición en este proceso, restarle credibilidad a quien ubicó al ex senador en una reunión llevada a cabo en la ciudad de Bucaramanga, días anteriores a las elecciones de marzo de 2006, para hacerle entrega de una suma de dinero que había sido enviada a él y a otros candidatos, como apoyo a la campaña política, en cumplimiento de órdenes dadas por “Julián Bolívar”.

De igual forma, como se expuso en precedencia, otros testimonios también permiten presumir otros vínculos, no con la fortaleza de lo ya expuesto, sobre las presuntas relaciones que pudo haber tenido el doctor Óscar Suárez Mira con el llamado bloque Cacique Nutibara o con el bloque Héroes de Granada, dada la referencia a Daniel Mejía, alias “Danielito”, según la información suministrada por Juan Carlos Sierra y que como ya se expuso, en parte fue corroborada por el propio procesado, acerca de la situación en la que fue partícipe un hermano.

Es decir, la presencia de por lo menos dos indicios graves de responsabilidad que sirven de fundamento para proferir la medida de aseguramiento de detención preventiva se encuentran con generosidad superados por la prueba testimonial aportada válidamente a esta investigación.

Es posible que los paramilitares infundieran temor y que algunas veces sus citaciones tuvieran el cariz de imperativo, al que no era dable desobedecer, como lo relató Dagoberto Tordecilla Banquet ante la Corte Suprema de Justicia, pero eso no fue lo que sucedió con el ex senador investigado. Él, como muchos líderes del Urabá, lo que hicieron fue sentarse con el “Alemán” a discutir la problemática social, concertar sus proyectos políticos, en reuniones en las que solicitó el apoyo económico, como así lo relató el comandante en la declaración de 14 de abril de 2009, ya referida.

3. De las finalidades de la medida de aseguramiento.

Superada esta fase del análisis, atinente al probado grado de responsabilidad del investigado, corresponde determinar si la medida de aseguramiento se acomodaría a sus fines, entre los cuales se destaca el de protección a la comunidad. Sobre este aspecto y con relación al delito de concierto para delinquir, la Sala, dentro del Radicado 26.942, frente a situaciones similares expresó lo siguiente:

“Para ser consecuente con las definiciones de un derecho penal orientado a sus consecuencias diseñado sobre la idea de protección a bienes jurídicos fundamentales, el artículo 310 de la Ley 906 de 2004 dispone que es esencial el análisis de la gravedad de la conducta para verificar el peligro sobre la comunidad. Por lo tanto, la simetría entre pena y conducta es un buen criterio para explicar la gravedad de la misma, debido a que considerando distintas modalidades de afección a la seguridad pública, el legislador estimó al definir el delito de concierto para delinquir que la lesividad se magnifica por el riesgo que implican los acuerdos que se dirigen a promocionar grupos armados al margen de la ley.

En efecto, además de la gravedad intrínseca del comportamiento que se refleja en la respuesta punitiva en abstracto, en concreto la conducta que se imputa a los procesados refleja un convenio con una organización criminal cuya vocación perturbadora no está en discusión, lo que hace que el riesgo para la comunidad sea mayor al de quienes, sin ocultar su gravedad, en el primer nivel de la tipicidad ‘simplemente’ acuerdan cometer delitos, según la escala estimativa del injusto que define el artículo 340 del Código Penal.

En similar sentido, guardando la coherencia propia del sistema, el numeral 1º del artículo 310 de la Ley 906 de 2004, que sienta las bases conceptuales para verificar el peligro sobre la comunidad atendiendo la gravedad de la conducta, permite igualmente destacar la manera como el riesgo para el bien jurídico se incrementa, como ahora ocurre, cuando de por medio está la vinculación con una organización ilegal(75)”.

La gravedad de la conducta que se imputa al ex senador Oscar de Jesús Suárez Mira permite inferir entonces el evidente riesgo para la comunidad, de manera que se hace impostergable decretar en su contra medida de aseguramiento de detención preventiva como autor del delito de concierto para delinquir agravado, por promover grupos paramilitares, de que trata el inciso 2º del artículo 340 del Código Penal, bajo el connotado de intensificación punitiva previsto en el artículo 58-9 del mismo estatuto. Esto último en tanto ostentaba posición distinguida, de relevancia social y política a nivel nacional, por cuanto ya había ocupado cargos como alcalde del municipio de Bello y otros tantos en la administración departamental, antes de arribar a la Cámara de Representantes y luego al Senado de la República.

Por la misma causa, la Sala estima que el riesgo para el bien jurídico y el incremento del mismo por la vinculación con grupos ilegales no puede afrontarse con la sola reclusión domiciliaria, por lo que procede la detención preventiva intramuros en contra del ex congresista investigado, de conformidad con lo dispuesto por el artículo 14 transitorio de la Ley 600 de 2000.

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,

RESUELVE:

1. Decretar la detención preventiva sin derecho a libertad provisional del doctor Oscar de Jesús Suárez Mira, por su probable responsabilidad como autor del delito de concierto para delinquir agravado (C.P., arts. 340, inc. 2º y 58-9). Líbrense las respectivas órdenes de detención.

2. No se sustituye la detención preventiva por la domiciliaria, de conformidad con lo expuesto.

Notifíquese y cúmplase».

(57) Corte Constitucional, Sentencia C-774 del 25 de julio de 2001; Corte Suprema de Justicia, sentencia de 2 de octubre de 2003 emitida en el proceso 21.348, entre muchas otras.

(58) Corte Suprema de Justicia. Sala de Casación Penal. Sentencia de agosto 17 de 2010. Radicación: 26.585.

(59) Corte Suprema de Justicia. Sala de Casación Penal. Sentencia de septiembre 27 de 2010. Radicación: 34.653

(60) Corte Suprema de Justicia. Sala de Casación Penal. Sentencia de agosto 17 de 2010. Radicación: 26.585, página 38.

(61) El Heraldo de Urabá. Periódico editado en Apartadó. Folio 59 del anexo 7.

(62) Ibídem. Folio 60.

(63) Ibídem. Folio 62.

(64) Declaración rendida el 30 de julio de 2009 ante la Corte Suprema de Justicia. Minuto 21:16.

(65) Ibídem minuto 24:28.

(66) Mediante auto de 16 de abril de 2009, la Sala Penal dispuso se tuviera como prueba la declaración rendida por el señor Fredy Rendón Herrera dentro del Radicado 26.625, en lo relacionado con los hechos que constituyen objeto de la presente investigación. Así mismo, ordenó la ampliación del testimonio con relación a esos mismos temas, y ordenó que la declaración se llevara a cabo el 22 de abril de 2009, a las 2:00 p.m. en la cárcel judicial de Itagüí. Folio 178 del c.o. 3.

(67) Declaración de 14 de abril de 2009. Folio 177 del c.o 3. Minuto 13:30, 13:39 y 16:45.

(68) Declaración rendida el 22 de abril de 2009. Folio 187 c.o. 3. Minuto 36:09.

(69) Declaración de Carlos Meza, llevada a cabo el 19 de julio de 2010. Minuto 21:03.

(70) Cfr.: http://www.verdadabierta.com/victimarios/los-bloques/415-bloque-cacique-nutibara-

(71) También afirma que el señor Hugo Albeiro Quintero es socio, testaferro de José Vicente Castaño Gil, Jorge Nelson Mariaca Orozco, Bayron Jiménez Castañeda, Jorge Hernán Zambrano Rodríguez y José Lonel (sic) Ortega Gil. Minuto 23:53.

(72) Carlos Mauricio García Fernández, alias Rodrigo Fernández o Doble Cero, nació en Medellín en 1965. Fue lancero del ejército nacional y se graduó de abogado de la Universidad de Antioquia. Al retirarse del ejército en 1988, empezó su carrera paramilitar en las autodefensas de Córdoba y Urabá, en ese entonces bajo el mando de Fidel Castaño. Con la bendición de la casa Castaño, alias Doble Cero fundó en el oriente y nordeste de Antioquia y en Medellín el bloque Metro de las Accu (sic), cuyo objetivo era desterrar a la guerrilla. Quizás ha sido el jefe paramilitar más “puro” en el sentido de que su objetivo primordial siempre fue la lucha contraguerrillera. Se ganó varios enemigos cuando hizo público su descontento en torno a la infiltración de narcotraficantes en las autodefensas, y más cuando rechazó ser parte de las AUC en los noventas. En el 2001, sin imaginarse las consecuencias, le cedió parte de su zona en Medellín al comandante del bloque Cacique Nutibara alias Don Berna. Como este último estaba tan vinculado al narcotráfico, García terminó metido en una gran batalla contra Don Berna, que luego de decenas de muertos en las calles de Medellín, perdió. Otros integrantes combatieron al bloque Metro en otras regiones de Antioquia y los acabaron. Doble Cero se fue a Santa Marta intentando salvar su vida, gozando aún de la protección de Carlos Castaño. Un mes y medio después de la muerte del ex jefe de las AUC, en mayo del 2004, García Fernández fue asesinado de cinco disparos en la cabeza. Cfr.: http://www.verdadabierta.com/victimarios/los-jefes/687-perfil-carlos-mauricio-garcia-fernandez-alias-doble-cero

(73) Minuto 1:05:37.

(74) Minuto 1:00:40.

(75) Providencia del 25 de junio de 2007.