Sentencia 2786 de abril 19 de 2002 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN QUINTA

INSCRIPCIÓN ELECTORAL DE QUIEN NO RESIDE EN EL MUNICIPIO

NULIDAD DE LAS INSCRIPCIONES Y DE LOS REGISTROS

EXTRACTOS:«Dice el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo, en que se encuentra establecida la acción de nulidad, que toda persona puede solicitar se declare la nulidad de actos administrativos cuando infrinjan las normas en que deberían fundarse o cuando hayan sido expedidos por funcionarios u organismos incompetentes, en forma irregular, con desconocimiento del derecho de audiencias y de defensa, estén falsamente motivados o hubieran sido expedidos con desviación de las atribuciones propias del funcionario que los profirió.

Cuando la pretensión esté dirigida contra actos de elección o nombramiento, que en tal caso se trata del ejercicio de la acción de nulidad electoral, ésta caduca en 20 días contados a partir del día siguiente a aquel en el cual se notifique la elección o se expida el nombramiento, según lo dispuesto en el artículo 136, numeral 12, del Código Contencioso Administrativo, y las demandas deben tramitarse por el procedimiento especial señalado en el libro cuarto, título XXVI, capítulo IV, artículos 223 a 251, del código.

En tales casos, según el artículo 229 del Código Contencioso Administrativo, ya se dijo, debe impugnarse el acto de elección —o de nombramiento, se agrega—, y no los actos de trámite, aunque el vicio de nulidad afecte a estos, y por lo mismo solo seria declarado nulo, cuando fuera el caso, el acto de elección o de nombramiento, y no los actos de trámite.

2. Según lo dispuesto en el artículo 316 de la Constitución, en las votaciones que se realicen para la elección de autoridades locales y para la decisión de asuntos del mismo carácter solo pueden participar ciudadanos residentes en el respectivo municipio, lo que quiere decir que es nulo el voto cumplido contra esa prohibición constitucional.

Pero solo son nulos la elección de que se trate y el acto por el cual se la declare, cuando el número de votos nulos sea determinante de la elección, pues en caso contrario la nulidad del voto, para ese efecto, resulta inocua. Además, solo así se daría eficacia al voto válidamente emitido, y ese es criterio de interpretación de las disposiciones electorales, conforme al artículo 1º, numeral 3º, del Código Electoral.

3. Según el artículo 7º de la Ley 6ª de 1990, por el cual fueron subrogados los artículos 76 y 77 del Código Electoral, los ciudadanos solo pueden votar en el lugar en que aparezca su cédula de ciudadanía conforme al censo electoral; y la inscripción, dice el artículo 78 del mismo código, es acto que requiere para su validez la presentación personal del ciudadano ante el funcionario electoral del municipio o del lugar donde desee sufragar, quien expedirá el comprobante de la inscripción en que conste el número de la cédula inscrita y el del puesto de votación.

Ahora bien, mediante el artículo 4º de la Ley 163 de 1994 se estableció que para efectos de lo dispuesto en el artículo 316 constitucional la residencia es aquella en donde se encuentre registrado el votante en el censo electoral; que se entiende que con la inscripción el votante declara bajo la gravedad del juramento residir en el respectivo municipio, y que, sin perjuicio de las sanciones penales, cuando mediante un procedimiento breve y sumario se compruebe que el inscrito no reside en el respectivo municipio, el Consejo Nacional Electoral dejará sin efecto la inscripción.

Ese procedimiento fue establecido mediante las resoluciones 66 de 12 de junio de 1996, 61 de 17 de abril, 155 de 22 de julio, 322 de 9 de septiembre y 348 de 11 de septiembre de 1997 expedidas por el mismo consejo, y después por la resolución 424 de 28 de junio de 2000, que hoy rige, por la cual fueron derogadas las anteriores.

Mediante el artículo 1º, numeral 8, literaI a, de esta última resolución, se estableció que las decisiones del Consejo Nacional Electoral por las cuales se dejara sin efecto la inscripción de ciudadanos se notificarían en la forma establecida en el artículo 44, inciso cuarto, del Código Contencioso Administrativo, esto es, con la anotación respectiva.

Pero, además, se trata de decisiones que deben ser aplicadas en forma inmediata, de conformidad con lo establecido en el artículo 1º, inciso tercero, del mismo código, porque constituyen medidas de policía administrativa, dada su naturaleza.

El Consejo Nacional Electoral, entonces, debe dejar sin efecto la inscripción para las votaciones que hayan de realizarse para la elección de autoridades municipales cuando el inscrito no resida en el respectivo municipio, para evitar que vote, aun cuando si así no ocurriera no por ello puede entenderse autorizado para votar quien no resida en el municipio de que se trate, por la expresa prohibición del artículo 316 de la Constitución.

4. Por otra parte, según el artículo 223, numeral 2º, del Código Contencioso Administrativo, las actas de escrutinio de los jurados de votación y de toda corporación electoral son nulas cuando el registro sea falso o apócrifo, o falsos o apócrifos los elementos que hubieran servido para su formación.

La falsedad resulta de la alteración u ocultación de la verdad, como cuando se supone la intervención de personas que no han intervenido, o se atribuye a las que han intervenido declaraciones que no han hecho, o se mudan las fechas, o se finge firma o rúbrica, y, en general, cuando se hace constar cosa contraria o diferente de la que corresponde a la verdad; también haya falsedad cuando se altera materialmente su contenido. Y todo ello hace nulas las actas de escrutinio.

Entonces, son nulas las inscripciones de quienes afirmen contra la verdad residir en un determinado municipio, y lo son en consecuencia los registros formados con base en esas inscripciones nulas.

Así mismo, son nulos los registros electorales que incluyen ciudadanos excluidos por decisión del Consejo Nacional Electoral, pues siendo así no corresponden esos registros a la verdad.

Pero la falsedad que hace nulas las actas de escrutinio solo hace nula la elección y el acto que la declare, cuando la cantidad de votos inválidos sea tanta que pueda determinar un resultado distinto.

De todo lo anterior resulta que se viola el artículo 316 de la Constitución cuando se vota en lugar distinto de aquel en que se reside, y que, además, son falsos, en lo que corresponda, los registros formados con base en las inscripciones de quienes no residan en el lugar».

(Sentencia de 19 de abril de 2002. Expediente 2786. Consejero Ponente: Dr. Mario Alario Méndez).

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