Sentencia 2878 de agosto 5 de 1994 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN PRIMERA

REGISTRO MERCANTIL DE LA CESIÓN DE CUOTAS

COMO REQUISITO PARA ADQUIRIR LA CALIDAD DE SOCIO

EXTRACTOS: «Corresponde ahora analizar el fondo del asunto en orden a determinar si sólo a partir de la inscripción en el registro mercantil los actos objeto del mismo producen o no efectos respecto de los asociados, que es lo que constituye el primer aspecto central de la controversia.

Sobre el particular la Sala advierte lo siguiente:

En el evento sub lite la Cámara de Comercio de Bogotá se abstuvo de inscribir en el registro mercantil la escritura pública Nº 972 de 26 de abril de 1988 al considerar que las decisiones allí adoptadas no lo fueron con el quórum necesario, toda vez que la señora Patricia Navarro de Angel, en el momento de su suscripción, no había adquirido la calidad de socia porque la escritura pública 1054 de 21 de abril de 1988 se registró sólo hasta el 20 de mayo de dicho año, por lo cual a las voces del artículo 190 del C. de Co., tales decisiones eran ineficaces por contravenir el artículo 186 ibidem que dispone, entre otros aspectos, que las reuniones deben realizarse con el quórum establecido en los estatutos.

No cabe duda que el artículo 158 del C. de Co. es un norma general para toda clase de sociedad mercantil.

Dicho precepto dispone la obligatoriedad de elevar a escritura pública “toda reforma del contrato de sociedad comercial” y que sin el lleno de dicho requisito “tal reforma no producirá efecto alguno respecto de terceros”. Añade además el precepto que “las reformas tendrán efectos entre los asociados desde cuando se acuerden o pacten conforme a los estatutos”.

Sin embargo, esta disposición general, según el contenido del artículo 259 ibidem, se aplica “sin perjuicio de lo que se establece en el artículo 294 y siguientes en relación con cada clase de sociedad” (resalta la Sala fuera de texto).

Significa lo anterior que si para determinada clase de sociedad se ha previsto una disposición diferente, es ésta la que por su naturaleza especial, tiene prelación, preferencia o prevalencia.

En el caso de la sociedad de responsabilidad limitada, el artículo 366 del C. de Co. estatuye:

“La cesión de las cuotas deberá hacerse por escritura pública, so pena de ineficacia, pero no producirá efecto respecto de terceros ni de la sociedad sino a partir de la fecha en que sea inscrita en el registro mercantil” (resalta la Sala fuera de texto).

De lo anterior se colige que, constituyendo la cesión de cuotas una reforma del contrato de sociedad, y, debiéndose aplicar preferentemente la norma especial que para la misma se ha previsto en el capítulo pertinente a la sociedad de responsabilidad limitada, calidad esta que ostenta la sociedad Congravas Ltda., sólo a partir de la fecha de inscripción en el registro mercantil de la escritura pública Nº 1054 de 21 de abril de 1988, por la cual el socio Hernando Angel López le cedió 3.000 cuotas a la señora Patricia Navarro de Angel, ésta adquirió la calidad de socia, es decir, a partir del 20 de mayo de 1988 en que se efectuó tal inscripción.

De tal suerte que no puede hablarse de interpretación errónea sino adecuada del artículo 366 del C. de Co. por parte de las entidades demandadas.

No admite discusión el hecho de que frente a un acto ineficaz la cámara de comercio pueda abstenerse de su registro ya que del contenido del artículo 897 del C. de Co. así se infiere, cuando expresa que un acto que no produce efectos es ineficaz de pleno derecho, sin necesidad de decisión judicial. Luego ante una ineficacia, no puede accederse al registro para que no obstante ella, en virtud de éste, pueda producir efectos que por mandato de la ley no están llamados a producirse.

Ahora bien, el otro aspecto de la controversia se circunscribe a determinar qué efectos produce la petición de registrar la escritura pública Nº 972 de 26 de abril de 1988, luego del registro de la escritura pública Nº 1054 de 26 de abril de 1988, que se produjo el 20 de mayo del mismo año.

Al respecto estima la Sala que si para el 26 de abril de 1988, fecha en que se solemnizaron a través de la escritura pública Nº 972 las decisiones adoptadas por la junta de socios de la sociedad Congravas Ltda., no había quórum suficiente pues la señora Patricia Navarro de Angel, como ya se dijo, no había adquirido la calidad de socia, y no puede haber quórum con un solo socio, tales decisiones no estaban llamadas a producir efectos, eran ineficaces, o lo que es lo mismo, es como si no se hubieran adoptado. Luego, una vez que se adquirió tal calidad con el registro de la escritura pública Nº 1054, el 20 de mayo de 1988, lo pertinente y lógico era, de ser esta la intención de los socios, adoptar nuevamente las decisiones porque, por mandato de la ley, las contenidas en la escritura pública Nº 972 se consideran no adoptadas, haciéndolo no ante la Cámara de Comercio de Bogotá sino a través de una nueva escritura pública con el lleno de los requisitos previstos en los estatutos».

(Sentencia de agosto 5 de 1994. Expediente 2878. Consejero Ponente: Dr. Miguel González Rodríguez).

______________________________________