Sentencia 32737 de abril 13 de 2010

 

Sentencia 32737 de abril 13 de 2010

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Rad.: 32737

Acta 11

Magistrado Ponente:

Dr. Francisco Javier Ricaurte Gómez

Bogotá, D.C., trece de abril de dos mil diez.

EXTRACTOS:«Consideraciones de la Corte

Ha sido definido pacíficamente por la jurisprudencia de esta Sala, de tiempo atrás, que las cláusulas convencionales, no obstante su importancia en la regulación de las relaciones laborales, no tienen el alcance nacional de las normas del trabajo, que son las únicas cuya violación es susceptible denunciar ante la Corte con miras a obtener la infirmación de la sentencia, por lo que, debido a su alcance restringido, no gozan de la presunción de conocimiento que tienen aquellas (C.C., art. 9º), por lo que su aducción al proceso debe hacerse como prueba y, en tal condición, es que asumen los jueces y la Corte su conocimiento.

Por tener ese carácter de hecho que debe ser probado en juicio, no puede ser denunciada en casación la violación de una disposición convencional, por infracción directa, interpretación errónea o aplicación indebida, como si se tratare de una ley, pues lo propio de las pruebas es que el juez asuma su apreciación en forma equivocada o que deje de estimarlas y, como consecuencia de ello, incurra en error de hecho o de derecho, que induzca a la aplicación indebida de las normas legales que regulan los derechos perseguidos en el proceso.

De ahí que resulte equivocada, como ocurre en el cargo, la inclusión en la proposición jurídica de unas cláusulas convencionales, sin embargo, ello no descalifica el cargo, en su totalidad.

Ahora bien, independientemente de lo anterior, no es cierto que el tribunal no hubiese aplicado el artículo 467 del Código Sustantivo del Trabajo, porque en ningún momento, desconoció que al trabajador fallecido se le aplicaba la convención colectiva de trabajo, vigente en la empresa al momento de su fallecimiento, tan es así, que en su fallo indicó expresamente que debía analizarse el contenido del acuerdo convencional, para así poder determinar “si lo allí previsto fue desarrollado por Ecopetrol al cancelar los valores generados con el fallecimiento de su trabajador” (fl. 866).

Lo que de por sí descarta que no hubiese observado la convención; antes bien, no solo estimó que esta era aplicable al actor, sino que activó sus disposiciones, las interpretó y les hizo producir efectos, así estos hayan sido adversos a lo pretendido, lo que supone la aplicación del artículo 467 del Código Sustantivo del Trabajo.

Ahora, la pretensión fundamental en esta acusación, es el reajuste de la “pensión por sustitución”, que Ecopetrol S.A le reconoció a los promotores del litigio, soportada sobre la no inclusión de unos factores salariales y por haber tenido en cuenta un valor inferior sobre otros.

Al respecto, encuentra la Sala que no es posible establecer el rumbo concreto de la acusación ya que la censura no cumplió con la carga de particularizar e individualizar las pruebas cuya estimación indebida o falta de apreciación fue la causante de que se cometieran los yerros imputados.

No obstante, observa la Sala, que en la demostración del cargo alude a los comprobantes que obran a folios 57 a 82 del expediente, al señalar que “(...) no valoró ni analizó como pruebas idóneas y allegadas en tiempo las entregadas por la parte demandante, dentro de ellas, los comprobantes que obran a folios 57 a 82 del expediente” (fl. 22).

Sobre los comprobantes, precisa la Sala, que dicha prueba no debió denunciarse como no estimada sino como apreciada erróneamente, toda vez que el tribunal sí la tuvo en cuenta cuando dijo “no sin antes advertir que constan en el expediente todos los valores recibidos por el trabajador fallecido en el último año tal como se precisó en precedencia.” (fl. 867); además, si nos remitiéramos a dichos comprobantes, es dable señalar, que estos no logran establecer lo que lo que pretende la censura, es decir, la mala liquidación, ya que solamente se relacionan valores por determinados conceptos, pero no contiene la liquidación específica de ellos.

Asimismo, la censura no atacó otra prueba que fue soporte de la decisión del tribunal, esto es, el instructivo que obra a folio 50, donde se observan las denominadas “Ganancias del último año de servicios para pensión de jubilación” “personal de nómina convencional”.

Aclara la Sala, que si bien es cierto en la demostración del cargo al reproducir apartes del fallo del ad quem, se hacía referencia a dicha prueba, la recurrente no cumplió con el deber de acusarla; tampoco denunció la prueba que obra a folio 6 del cuaderno de anexos, la cual fue sustento del fallo “se cuenta con el valor total de las prestaciones correspondiente al causante en la suma de $ 240.465 (fl. 6, cdno de anexos) empero, no se tiene conocimiento de la forma como se obtuvo cada uno de los valores pagados a la liquidación final del último contrato que corrió entre enero 28 a febrero 2 de 2002 (fl. 190). Por ende, no puede deducirse si tales pagos se ajustaron o no a la preceptiva convencional” (fl. 867).

Tiene dicho la jurisprudencia de la Sala que cuando la sentencia recurrida está soportada en varios medios de prueba, es deber de la censura, si quiere salir avante en la acusación, atacar todos ellos, pues, de no hacerlo, la decisión se mantendría apoyada en aquellos medios que igualmente sirvieron de base para establecer su sentido, y que son suficientes para mantenerla bajo las presunciones de legalidad y acierto que cobijan a todas las decisiones judiciales, tal como ocurre en este caso con el instructivo y el documento obrante a folio 6, a los cuales acudió el ad quem en su apoyo.

Respecto de la reliquidación deprecada, estimó el ad quem que no se contaba con la liquidación específica de cada uno de los conceptos, por tanto la “misma resulta improcedente en tales condiciones” (fl. 867), es decir, no podía extraer las supuestas diferencias a favor del trabajador; en esa dirección, los desaciertos fácticos que se le atribuyen a la sentencia, no se refieren a esta consideración fundamental; la censura se limita a indicar los rubros que surgen de los comprobantes de pago, cuyo examen solo llevaría a inferir los montos sufragados, pero no las cuantías de las prestaciones finales que echó de menos el juzgador.

En consecuencia, la Sala no tiene elementos de juicio para contrastar lo pagado, con lo tenido en cuenta para la liquidación de la pensión, pues no hay lugar a una actividad oficiosa, amén de que el tribunal, según se vio, analizó los precisos temas puestos a su consideración para las reliquidaciones reclamadas.

A más de lo anterior, se observa que la impugnación toma unas prestaciones extralegales que tienen causación semestral y anual y no se determina su proporción, de acuerdo con el tiempo trabajado en el respectivo lapso de causación.

Igualmente, encuentra la Sala, que la convención colectiva de trabajo fue pilar de la sentencia, la cual fue mencionada por la censura al referirse a sus artículos 96, 97, 112 y 118 y colegir “Las normas convencionales son claras, “todas las primas y subvenciones” que reciba el trabajador de Ecopetrol constituyen salario (...)”. (fl. 29), pero no indicó claramente si esta prueba fue apreciada erróneamente o no fue estimada. Sin embargo, en este caso no le asistiría razón a la censura, al decir que algún artículo convencional no fue apreciado, por cuanto el tribunal señaló que:

“Para tal efecto es menester analizar el contenido de la convención colectiva para poder determinar si lo allí previsto fue desarrollado por Ecopetrol al cancelar los valores generados con el fallecimiento de su trabajador” (fl. 866).

De otra parte, en algunos pasajes del desarrollo del cargo, podría entenderse que la censura se refiere a la interpretación de artículos convencionales; al respecto no debe olvidarse, que cuando la litis gira en torno a la interpretación de una cláusula convencional, reiteradamente ha sostenido la Sala que no es misión de la Corte fijar el sentido que las convenciones colectivas tienen como normas jurídicas, toda vez que no participan de las características de las normas sustanciales de alcance nacional, por lo que, en principio, son las partes celebrantes las llamadas a establecer su sentido y alcance.

Dado su carácter probatorio, solo es posible a la Corte, como máximo tribunal de casación, corregir su equivocada valoración, siempre y cuando sea manifiesta la disociación entre la aprehensión del juez y el texto convencional observado, pues solo frente a un yerro de estas características es que puede esta corporación infirmar la decisión, ya que es función propia de los jueces de las instancias la valoración de las pruebas legalmente aducidas en juicio, de modo que si estas admiten más de una apreciación lógica de acuerdo con los postulados de la sana crítica, son ellos a los que corresponde determinar la que más se acomode al caso, sin que se pueda entrar a suplir su criterio con uno diferente, así este se estime igualmente apropiado.

Se dice lo anterior, porque a juicio de esta corporación, la exégesis que hizo el tribunal de algunas normas convencionales, en términos generales, refleja lo que dice su texto (art. 57, par. —subsidio alimentación para personal de turno no tendrá incidencia salarial—, artículo 104 sobre la liquidación del auxilio de cesantía), o no aparece descabellada y es admisible, como cuando dice:

“Y es que no puede considerarse como una interpretación atinada del texto la pretendida por el recurrente en el sentido de que como allí —artículo 118— no se diferenció el concepto de primas, las legales constituyen también factor salarial, toda vez que la mención del vocablo primas en el artículo en comento sin duda alguna hace referencia a las consagradas en la misma convención que incluye además prima de antigüedad y la de vacaciones, nada tiene que ver allí la legal pues esta corresponde a una naturaleza jurídica diferente a las extralegales” (fl. 869).

La sola admisibilidad de la apreciación efectuada por el tribunal, así existan otras posibles, como las que plantea el censor, o así ella no se comparta, de por sí excluyen la evidencia del error, necesario para proceder al quiebre de la decisión.

A su vez, vislumbra la Sala que el impugnante intercala en forma indebida, alegaciones de estirpe probatoria, con argumentos jurídicos, estos últimos propios de la vía directa y ajenos a la senda escogida, como cuando señala que:

“condujo a la falta de aplicación del artículo 127 del Código Sustantivo del Trabajo, que indica cuál es la base para liquidar una pensión por sustitución, por mandato expreso del artículo 29 del Decreto 062 de 1970. La norma del Código Sustantivo del Trabajo señala: “Constituye salario no solo la remuneración ordinaria, fija o variable, sino todo lo que recibe el trabajador en dinero o en especie como contraprestación directa del servicio, sea cualquiera la forma o denominación que se adopte, como primas, sobresueldos, bonificaciones habituales, valor del trabajo suplementario o de las horas extras, valor del trabajo en días de descanso obligatorio, porcentajes sobre ventas y comisiones” (destaqué); sin embargo, es del caso tener en cuenta, que además de las normas del Código Sustantivo del Trabajo, por tener la condición de trabajadores oficiales, los servidores de Ecopetrol S.A., también tienen la posibilidad de celebrar convenciones colectivas de trabajo, en ejercicio del derecho de asociación sindical y negociación colectiva, con el propósito de mejorar sus condiciones laborales”

“El tribunal superior no tuvo en cuenta en su fallo, que el artículo 128 del Código Sustantivo del Trabajo, señala claramente cuales pagos no constituyen salario y otorga a las partes que suscriben un contrato de trabajo, la facultad de disponer expresamente cuando un pago extaralegal, no constituye salario (...)” (fls. 28 y 31).

Por último, es de anotar, que la argumentación que contiene el cargo, más que la sustentación de un recurso de casación es un alegato de instancia, donde no se lleva un orden lógico adecuado, que permita destruir con suficiente claridad la presunción de legalidad y acierto de que gozan las decisiones judiciales; además, la censura no observó lo adoctrinado por esta Sala de la Corte en el sentido de que para el análisis de la demanda de casación y su estudio de fondo debe ser completa en su formulación, suficiente en su desarrollo y eficaz en lo pretendido (CSJ, Cas. Laboral, sent. del 18 de abr./69).

Son suficientes las anteriores razones para que el cargo no prospere.

Segundo cargo

Denuncia la sentencia impugnada de violar indirectamente, en la modalidad de aplicación indebida el “artículo 253 del Código Sustantivo del Trabajo, en relación con los artículos 96, 97, 100, 101, 102, 104, 105, 106, 108 y 118, de la convención colectiva de trabajo suscrita entre Ecopetrol S.A. y la Unión Sindical Obrera de la industria del Petróleo “USO”, vigente entre el 1º de enero de 2001 y el 31 de diciembre de 2002, lo cual condujo a la violación del Decreto 062 de 1970, en armonía con el artículo 10 del Decreto-Ley 2027 de 1951, los artículos 1º, 3º, 5º, 8º, 9º, 10, 11, 13, 14, 16, 18, 19, 20, 21, 23, 55, 56, 27, 57-4, 59, 65, y 127 (subrogado por el art. 14, L. 50/90), 128, 132, 134, 138, 139, 141, 142, 143, 144, 149, 216, 249, 250, 253, subrogado por el artículo 17 del Decreto-Ley 2351 de 1965, 258, 259, 260, 263, 266, 276, 294 y 467 del Código Sustantivo del Trabajo y el artículo 55 del Decreto 1760 de 2003, dentro de los parámetros fijados por los artículos 1º, 2º, 4º, 11, 13, 25 y 53 de la Constitución Política de la República de Colombia” (fl. 32).

Manifiesta que la violación de las anteriores disposiciones se ocasionó como consecuencia de los siguientes errores de hecho:

“— Dar por demostrado, sin estarlo que el salario promedio mensual devengado por el trabajador, ascendió a la suma de $ 1.938.302

— Dar por demostrado, sin estarlo, que Ecopetrol liquidó correctamente los gastos de entierro y el seguro de vida previsto en la cláusula 108 convencional, al tomar como base de liquidación la rata salarial y no el salario básico pactado.

— No dar por demostrado estándolo, que los seguros de vida convencionales deben liquidarse y pagarse con el salario ordinario establecido convencionalmente.

— Dar por demostrado sin estarlo que el salario básico establecido en la convención colectiva de trabajo es distinto al salario ordinario de que trata el mismo acuerdo.

— Dar por demostrado sin estarlo que el salario básico es lo que convencionalmente se denominó “rata salarial”.

— No dar por demostrado estándolo, que salario básico y salario ordinario son conceptos equivalentes, en los términos del artículo 97 de la convención colectiva de trabajo que obra en el expediente” (fl. 34).

El censor asegura que los errores de hecho se produjeron “por falta de apreciación en unos casos e indebida apreciación en otros de las pruebas allegadas al proceso” (fl. 22).

De otra parte, la censura transcribe y analiza el artículo 127 del Código Sustantivo del Trabajo, el cual señala qué se entiende por salario, después alude al artículo 128 ibidem, donde se establece qué pagos no constituyen salario, y, luego relaciona las partidas que estima no son salario.

Igualmente, cita el artículo 118 de convención colectiva de trabajo, antes transcrito, para después concluir que, los valores que perciben los trabajadores de la demandada por concepto de auxilios, primas o beneficios convencionales, son factor de salario y para determinar su proporción, se debe acudir a lo que sobre cada tema disponga el Código Sustantivo del Trabajo.

Asevera el censor que en el expediente obran comprobantes de pago correspondientes al último año de servicios laborado por el causante, en los cuales se pueden verificar los diferentes conceptos que percibió como contraprestación directa de sus servicios a la empresa demandada, y expresó que:

“Respecto de los efectos salariales de cada uno, tenemos que:

a. El calificado como “tiempo regular” es el que toma la empresa en las “ganancias del último año” como salario básico y por tanto, es factor salarial en su integridad.

b. Los conceptos titulados como “tiempo regular nocturno “, “tiempo regular nocturno festivo”, “sobretiempo diurno”, “sobretiempo nocturno”, “permiso remunerado”, descanso trabajado”, “ dominicales y festivos”, sobretiempo diurno convencional”, “sobretiempo diurno, dominical y festivo”, “sobretiempo nocturno convencional” y “sobretiempo nocturno dominical y/o festivo”, son reunidos por la empresa como salario bajo el concepto de “extras dominicales”. Así consta en la sábana que obra a folio 13 del cuaderno de anexos.

c. El permiso remunerado es factor salarial, porque se encuentra dentro de las previsiones consagradas en el artículo 127 del Código Sustantivo del Trabajo.

d. Los subsidios de arriendo y de transporte que paga Ecopetrol S.A., son factor prestacional en los términos de los artículos 127 y 128 del Código Sustantivo del Trabajo y 118 de la convención colectiva de trabajo.

e. El subsidio familiar no es factor prestacional en los términos del artículo 2º de la Ley 2l de 1982.

f . La prima convencional está consagrada en el artículo 96 de la convención colectiva del trabajo y no fue excluida por las partes como factor prestacional, por lo tanto, en los términos de los artículos 127 y 128 del Código Sustantivo del Trabajo y 118 de la C.C. de T se debe tomar su incidencia.

g. La prima de servicios no es factor salarial, en los términos del artículo 307 del Código Sustantivo del Trabajo y 102 de la convención colectiva de trabajo.

h. Las vacaciones en dinero, no son factor salarial, porque corresponden a una remuneración que no implica la prestación directa de servicios; además se pagan en dinero, porque el trabajador no las disfrutó en tiempo y el contrato de trabajo terminó. En los términos del artículo 127 del Código Sustantivo del Trabajo este valor no es un factor prestacional.

i. La prima de vacaciones, si constituye factor prestacional por expresa disposición de los artículos 97 y 118 de la convención colectiva de trabajo y 127 y 128 del Código Sustantivo del Trabajo la empresa ha incluido estos valores para liquidar las prestaciones sociales.

j. La antigüedad en dinero, es factor prestacional en los términos de los artículos 127 y 128 del Código Sustantivo del Trabajo y 102 y 118 de la convención y así lo ha reconocido la demandada.

k. La prima quinquenal convencional, no es factor salarial, porque fue expresamente excluida por la convención colectiva de trabajo, en el artículo 102, literal once” (fls. 36 a 37).

Considera que, de acuerdo a las precisiones reseñadas, es dable concluir que todos los factores que constituyen salario, debieron ser tenidos en cuenta por Ecopetrol S.A., para conformar el salario promedio para efectos de la liquidación del seguro de vida ordinario, previsto en la cláusula 106 de la convención colectiva de trabajo, que cita textualmente.

Luego de referirse a los artículos 192 del Código Sustantivo del Trabajo, y 97 de la convención colectiva de trabajo, manifiesta que el concepto de salario ordinario de un trabajador de Ecopetrol está conformado por todos los factores que constituyen salario, con excepción de aquellos que remuneran el trabajo suplementario o de horas extras.

Además, el censor indica que:

“La forma cómo se liquida el auxilio de cesantía está consagrada en el artículo 253 del Código Sustantivo del Trabajo, y fue ratificada por el artículo 104 de la convención colectiva de trabajo, según los cuales se debe tomar el promedio del último salario devengado, teniendo en cuenta que el salario es variable.

El concepto de salario ordinario, es el establecido en el artículo 192 del Código Sustantivo del Trabajo, que textualmente dispone. “1. Durante el período de vacaciones el trabajador recibirá el salario ordinario que esté devengando el día en que comience a disfrutar de ellas. En consecuencia, solo se excluirá para la liquidación de vacaciones el valor del trabajo en días de descanso obligatorio y el valor del trabajo suplementario o de horas extras.... Nótese que la ley ha señalado que las vacaciones se liquidan con el salario ordinario e indica, en consecuencia qué valores son los que se deben excluir de este concepto salarial. Este concepto fue ratificado en el artículo 97 de la convención colectiva de trabajo, aplicable en este caso, conforme con el cual: “Las vacaciones se liquidarán con el salario ordinario que esté devengando el trabajador en el día que comience a disfrutar de ellas. En consecuencia, para liquidación de vacaciones solo se excluirán el valor del trabajo suplementario o de horas extras. Cuando el salario sea variable, las vacaciones se liquidarán con el promedio de lo devengado por el trabajador en el año inmediatamente anterior a la fecha en que se conceden...” (resaltado en la copia).

Es claro entonces que el salario ordinario de un trabajador de Ecopetrol S.A., está conformado por todos los factores que constituyen salario, con excepción de aquellos que remuneran el trabajo suplementario o de horas extras y los conceptos de trabajo suplementario o de horas extras, corresponden al contenido en el rubro “extras dominicales” que aparece relacionado en las ganancias del último año, de conformidad con las precisiones efectuadas en el cargo anterior.

Como el salario del trabajador fue variable, el salario ordinario solo puede establecerse tomando el promedio de lo devengado por él, en el último año de servicios, liquidación que debió efectuar Ecopetrol S.A., para establecer el valor del seguro de vida consagrado en la cláusula 100 de la convención colectiva de trabajo, (…)” (destaco).

La liquidación efectuada en este escrito, resulta útil para establecer el valor del salario ordinario devengado por el trabajador en el último año, porque basta con restar al total devengado, el concepto de “extras dominicales“, en la siguiente forma:

27.377.830 - 9.086245= $ 18.291.585/12 = $ 1.524.298,75

Este es el valor correspondiente al valor del salario ordinario devengado por el señor Upegui en el último año de servicios y por tanto el que la empresa debió tener en cuenta para liquidar este seguro de vida.

Los valores cancelados a favor del señor Upegui Cardona, constan en los comprobantes de pago visibles a folios 59 a 82 del cuaderno principal del expediente y si se hubiesen tenido en cuenta por parte del tribunal, con una aplicación correcta de las normas citadas en la proposición jurídica, la conclusión habría sido la que se expone en esta demanda.

El concepto de salario básico de los trabajadores de Ecopetrol S.A., está constituido, además de la rata salarial prevista para cada cargo en el escalafón convencional (arts. 128 y 129 y anexo único de la convención colectiva), por los subsidios de arriendo, transporte y alimentación y las horas extras, dominicales y festivos, que perciben los trabajadores en forma habitual y permanente.

Para liquidar los gastos de entierro (cláusula 105) y la indemnización por muerte (cláusula 108), Ecopetrol tuvo en cuenta un salario básico equivalente a $ 1.142.430, según la liquidación visible a folios 161, 162, 419, 423, 431, 438 del cuaderno principal del expediente, que corresponde a la rata salarial asignada en el escalafón salarial convencional al cargo que ocupaba el señor Upegui al momento de su fallecimiento. No incluyó en el concepto, los valores que mensualmente percibía el causante por concepto de subsidios de arriendo y de transporte y por concepto de horas, extras, dominicales y festivos, acumulados por la empresa en el concepto “extras dominicales”, como lo evidencian todos los comprobantes de pago, cuya relación se efectuó en los hechos que sustentan esta demanda.

Si se hubieran tenido en cuenta los hechos narrados en la demanda, debidamente probados como se señala en el cargo y aplicado correctamente las normas citadas en la proposición jurídica, el salario básico para la liquidación de los gastos de entierro y la indemnización por muerte reconocidos a los demandantes a causa de la muerte de su esposo y padre, habría sido superior al que tomó Ecopetrol, porque además de la rata salarial, que equivale a $ 1.142.430 se habrían incluido los pagos efectuados al causante por concepto de subsidios de arriendo, transporte y las horas extras, dominicales y festivos”. (fls. 38 a 40).

La réplica

En síntesis, dice que la censura confundió el concepto de salario básico, pactado en los artículos 123 y ss., de la convención colectiva y del escalafón convencional, con el concepto de salario promedio que naturalmente incluye todos los factores salariales; error que la lleva a afirmar que el salario básico está constituido por la rata salarial, el subsidio de arriendo, el subsidio de transporte, lo referente a la alimentación, las horas extras devengadas y lo relativo a los dominicales y festivos.

Agrega la oposición, que el artículo 106 de la convención trata del seguro de vida ordinario o legal, el cual fue pagado, teniendo en cuenta, para el efecto, todos los factores del salario causados a favor del señor Upegui, que ascienden a la suma promedio de $ 1.938.302; que el artículo 108 que trata sobre otro seguro que se reconoce por la empresa, fue cancelado con base en el salario básico devengado por el señor Upegui, como lo expresa la convención colectiva, a diferencia de lo previsto por el artículo 106 que si se refiere al salario con todas sus incidencias, y en consecuencia no es viable efectuar la reliquidación solicitada.

Por último, la réplica manifestó que las liquidaciones efectuadas de salarios y prestaciones sociales legales y extralegales, se ajustan a derecho.

Consideraciones de la Corte

En este cargo la litis se centra en la reliquidación de los seguros de vida consagrados en los artículos 100, 106 y 108 de la convención colectiva de trabajo, que Ecopetrol S.A., le reconoció a los promotores del litigio, soportada sobre la no inclusión de unos factores salariales.

En cuanto a la acusación, deben observarse los comentarios efectuados por esta Sala, respecto de que las normas convencionales, no pueden incluirse en la proposición jurídica, toda vez que no tienen el alcance nacional de las normas del trabajo, que son las únicas cuya violación es susceptible denunciar ante la Corte.

También encuentra la Sala, que la censura no individualizó las pruebas cuya estimación indebida o falta de apreciación llevaron al tribunal a los errores endilgados.

No obstante, en el desarrollo del cargo se refiere a los comprobantes de pago visibles a folios 59 a 82 del cuaderno principal del expediente y dijo “si se hubiesen tenido en cuenta por parte del tribunal (…)”. (fl. 39), lo cual no corresponde a la realidad, por cuanto el ad quem expresó “no sin advertir que constan en el expediente todos los valores recibidos por el trabajador fallecido en el último año de servicios (...) salario básico que se determina en los comprobantes de pago tales como el del folio 416, (...)”. (fl. 868).

Así las cosas, la censura debió denunciar esta prueba como apreciada erróneamente.

Con todo, si se dejase de lado la anterior falencia, esta Sala encontraría, que, en cuanto al seguro adicional contemplado en el artículo 108 del acuerdo convencional, no se equivocó el tribunal al colegir que este se había cancelado conforme a la normatividad que lo regula, esto es con el salario básico, ya que en el comprobante de pago, que reposa a folio 416, se lee ese valor por el referido concepto.

Igual situación se predica, en relación con los gastos de entierro, por cuanto el artículo 105 de la convención colectiva establece que pagará por este concepto cuatro “salarios básicos”.

Ahora, en términos generales, en lo atinente a la liquidación de los seguros, cuya regulación se encuentra en las normas convencionales, es necesario tener en cuenta la misma argumentación expuesta en el primer cargo, sobre la interpretación de dichas cláusulas.

En ese orden, en lo concerniente al seguro de vida ordinario, previsto en el artículo 106 de la convención colectiva, así “a) Un (1) mes de salario por cada año de servicios continuos o discontinuos, liquidados en la misma forma que el auxilio de cesantía (...)”, y al seguro de vida adicional consagrado en el artículo 100 del mismo acuerdo convencional “reconocerá un seguro de vida adicional pagadero en la forma que ordena la ley, consistente en cuatro (4) meses de salario ordinario (...)”, la Sala encuentra admisible la exégesis realizada por el tribunal, así existan otras posibles, lo que descarta la evidencia de error.

Unas pruebas que fueron soportes de la decisión del tribunal y no fueron atacadas, por lo que se mantienen incólume el fallo, son las contenidas en los folios 6 a 9 del cuaderno de anexos, referente a los pagos “por los conceptos de salarios, liquidación final, prestaciones sociales y seguros de vida, por muerte del señor Upegui”, donde se indicó expresamente cuál era el salario del mes; y, el documento que obra a folio 107, que sirvió de apoyo al tribunal, en lo relacionado con el seguro de vida ordinario.

Del mismo modo, encuentra la Sala, que la censura expresa que el salario básico incluye entre otros factores, el subsidio de alimentación, pero no atacó la conclusión del ad quem en el sentido de que el subsidio de alimentación a que se refiere el artículo 57 parágrafo de la convención colectiva de trabajo, para el personal de turno no tendrá incidencia salarial.

De otra parte, en el desarrollo del cargo encaminado por la vía indirecta, la censura entremezcla argumentaciones fácticas con fundamentos de índole jurídico, estos últimos ajenos a la senda escogida tales como los siguientes:

“El artículo 127 del Código Sustantivo del Trabajo, señala que se entiende por salario: “Constituye salario (...)”. Según el contenido de la norma, constituye salario y por tanto es factor salarial para todos los efectos, todo lo que el trabajador percibe en dinero o en especie (...) no hay que perder de vista que el artículo 128 del mismo estatuto laboral señala claramente cuales pagos no constituyen salario y otorga a las partes en una relación de trabajo, la facultad de disponer expresamente cuando un pago extralegal, no constituye salario (...)” (fls. 34 a 35)

“c. El permiso remunerado es factor salarial, porque se encuentra dentro de las previsiones consagradas en el artículo 127 del Código Sustantivo del Trabajo.

d. Los subsidios de arriendo y de transporte que paga Ecopetrol S.A., son factor prestacional en los términos de los artículos 127 y 128 del Código Sustantivo del Trabajo (...).

e. El subsidio familiar no es factor prestacional en los términos del artículo 2º de la Ley 21 de 1982” (fls. 36 a 37).

“g. La prima de servicios no es factor salarial, en los términos del artículo 307 del Código Sustantivo del Trabajo (...).

h. Las vacaciones en dinero, no son factor salarial, (...) en los términos del artículo 127 del Código Sustantivo del Trabajo este valor no es un factor prestacional.” (fl. 37).

“El concepto de salario ordinario, es el establecido en el artículo 192 del Código Sustantivo del Trabajo, que textualmente dispone (...)”. (fl. 38).

En consecuencia, el cargo no prospera.

Costas a cargo de la recurrente.

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, NO CASA la sentencia proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, el 17 de octubre de 2006, en el proceso ordinario laboral promovido por Luz Marina Arango Morales en su propio nombre y en el de sus hijos Gabriel Humberto y Jeison Alexander Upegui Arango en contra la Empresa Colombiana de Petróleos - Ecopetrol.

Costas a cargo de la recurrente.

Cópiese, notifíquese, publíquese y devuélvase el expediente al tribunal de origen».