Sentencia 33212 de abril 12 de 2010

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN PENAL

Magistrado Ponente:

Dr. Sigifredo Espinosa Pérez

Bogotá, D.C., doce de abril de dos mil diez.

EXTRACTOS: «Consideraciones de la Corte

Una vez efectuada la presentación argumental de las partes, se procede a decidir el recurso de apelación, dado que, la Corte es competente para resolver el que se interponga en contra de los autos que profieran en primera instancia los tribunales superiores, de conformidad con lo previsto en el numeral 3º del artículo 32 de la Ley 906 de 2004.

En este evento, vale aclarar, se trata de la apelación promovida por la defensa, en contra de la decisión interlocutoria dictada por las Sala Única del Tribunal Superior de Florencia, en el curso de la audiencia preparatoria que se surte en el proceso adelantado en disfavor del doctor Eder Joel Parra Espinosa, en su condición de Juez Segundo Administrativo de esa ciudad, por un concurso de conductas punibles constitutivas de falsedad ideológica en documento público.

Sin embargo, antes de abordar el estudio del asunto, la Sala debe llamar la atención acerca de la irregular actuación observada por el tribunal, pues, al momento de la interposición del recurso de apelación por parte del defensor, impidió que este sujeto procesal indicara, por lo menos en términos generales, cuál era el objeto de la alzada, teniendo en cuenta que la decisión denegatoria del a quo recayó sobre cuatro testimonios y la impugnación que haga la parte afectada, no necesariamente incluye la totalidad de lo decidido.

Revisados los registros, puede apreciarse que cuando el representante de la defensa interpuso el recurso de apelación, simplemente manifestó que le era fundamental el testimonio de Libardo Ramón Polanía.

En ese momento fue increpado por la magistrada ponente, quien le manifestó que la sustentación debía presentarla ante el superior, lo cual es cierto, pero debió permitirle que por lo menos indicara de manera genérica lo no compartido de la múltiple decisión denegatoria.

No obstante lo anterior, el defensor apelante, pese al llamado de atención que se le hizo, expresó “para los tres que me negó la señora magistrada”, lo cual tampoco aclara cuál es el objeto de la impugnación, debido a que el tribunal le denegó cuatro —no tres— declaraciones.

Como si ello fuera poco, tampoco el acta del Tribunal Superior de Florencia que contiene lo sucedido en la audiencia preparatoria(6) facilita clarificar este aspecto, puesto que consigna datos erróneos; en efecto, se lee que

“no se accede a lo peticionado por la defensa, en lo relacionado con los testimonios de Carmen Marcela Puyo y Édgar Conde Ortiz.

La defensa interpone recurso de apelación, el cual es concedido en el efecto suspensivo...”.

lo cual no corresponde a la realidad, puesto que lo decidido respecto de Puyo y Conde fue favorable a los intereses de la defensa y el recurso se interpuso en relación a los tópicos que lo desfavorecieron. Para verificar ello, basta escuchar los medios audiovisuales aportados.

Entonces, si bien es cierto que de acuerdo a la sistemática de la Ley 906 de 2004, la sustentación del recurso de apelación promovido contra autos y sentencias se realiza ante el superior funcional, también lo es que ante la primera instancia es que se debe definir el objeto de la impugnación, indicándose de manera genérica, sin ningún tipo de argumentación, lo no compartido de la decisión del juzgador, sobre todo cuando se adoptan múltiples determinaciones.

Esa indicación es fundamental para determinar la competencia del ad quem, pues, de lo contrario, como aquí sucede, nos encontraríamos en el campo de la indeterminación, sin saber a ciencia cierta, con la debida antelación, cuál es el objeto de la apelación.

El tópico en comento sólo vino a esclarecerse en el día de hoy, cuando otorgado el uso de la palabra a la defensa recurrente, señaló que no objetaba la decisión del tribunal en cuanto a la negativa de los testimonios de Javier Hernando Guzmán Rodríguez y Mauricio Muñoz Contreras, por lo que la alzada se limitaba al rechazo de las declaraciones de Libardo Ramón Polanía y Yolanda Parra Cruz.

Ahora bien, la Sala, apoyada en los registros de audio, se referirá a los testimonios denegados objeto de la impugnación, de los que traerá a colación cómo sustentó su conducencia y pertinencia la defensa, y cómo se pronunció el tribunal.

De manera genérica, el defensor afirmó que las pruebas solicitadas son conducentes, “porque precisamente hacen referencia al hecho investigado y son pertinentes porque con ellas la defensa tiene fundada parte de su teoría del caso”.

Ya en particular, sobre la declaración de Libardo Ramón Polanía, el defensor dijo:

“...él es el Secretario General de la Universidad de la Amazonía. En su calidad de Secretario General de la Universidad de la Amazonía incorporaré el formato de la revisión de la ficha académica para grado, que comprende la revisión de documentos por parte de la Universidad de la Amazonía. Esto nos indica la pertinencia directa de él y la conducencia de la prueba porque se refiere de manera directa al hecho investigado. De igual manera, con este Secretario General voy a introducir el acta de posesión que él firma, distinguida con el número 01 de 2008 y expedida el 17 de enero del mismo año 2008 a las cinco de la tarde de… de… su posesión como Secretario de la Universidad de la Amazonía. Incorporaré de igual manera el carnet que la Universidad de la Amazonía expidió a Betsy Lorena Amado Parra, para que de esta manera establezcamos la relación existente de ella como universitaria de dicho plantel académico y el doctor Libardo Ramón Polanía. También a través de él incorporaré la constancia sobre el período académico de 2008, en donde se celebraron las ceremonias de grado y constancia que fue directamente solicitado por el acusado”.

El a quo lo rechazó, manifestando:

“Ahora, con relación a Libardo Ramón Polanía que señaló el señor defensor, es secretario de la Universidad de la Amazonía y con quien pretende incorporar el formato de ficha académica para grado, en lo relacionado con revisión de documentos que la universidad haya hecho, indica pues que acá se referirá de manera directa a los hechos, sin argumentación adicional, pero sí señala que con aquél pretende incorporar el acta de posesión de fecha 17 deenero, de la posesión, de su posesión, entendió la corporación, como secretario de la universidad, carnet de la universidad expedido a Lorena y relacionado con la existencia como universitaria en el alma mater, constancia sobre período académico de 2008 y la celebración del grado. Para nada considera esta Sala que tenga relación con los hechos. La situación del señor Ramón Polanía como Secretario académico nada ayudará a esclarecer los hechos que se investigan dentro de esta causa y la... lo relacionado con su condición de estudiante de la universidad de la señorita Betsy Lorena no se ha puesto en tela de juicio, de conformidad con la acusación que se le formuló por parte de la fiscalía. Consiguientemente se inadmite aquella prueba por considerarla impertinente, inconducente e inútil, para el esclarecimiento de la verdad material de esta investigación en la etapa del juicio”.

La testificación de Yolanda Parra Cruz, la sustentó la defensa de esta manera:

“Llamaré a la señora Yolanda Parra Cruz, que es madre de Betsy Lorena, para que la señora Yolanda manifieste exactamente la participación que ella tuvo de manera directa en el trámite de la certificación que se..., que se expidió a favor de su hija y entonces de esta manera la introduciré y con esto queda demostrada su relación directa con los hechos, por la actuación que he anunciado y la pertinencia de la misma”.

En ese momento la magistrada ponente le solicita que precise que es lo que va a introducir con dicha deponente, contestando la parte solicitante:

“No, no doctora, de esta manera acreditaré por medio de su testimonio, del testimonio de ella demostraré la participación que ella tuvo en la tramitación del correspondiente documento”.

Mas tarde, el tribunal la denegó, argumentando:

“De Yolanda Para Cruz, madre de Betsy, sobre su participación en el trámite del certificado, la Sala considera que en nada se sustentó pertinencia, conducencia, así como utilidad”.

Además, agregó la Sala que ello no apuntaba al esclarecimiento de los hechos, aclarando que el trámite como tal no ha sido cuestionado, ya que las certificaciones que se tachan de falsas, fueron expedidas en el juzgado.

Dicha decisión será revocada.

En efecto, de acuerdo con lo establecido en el artículo 372 de la Ley 906 de 2004, las pruebas tienen por fin llevar al conocimiento del juez, más allá de duda razonable, los hechos y circunstancias materia del juicio y los de la responsabilidad penal del acusado.

Desde esa perspectiva, la Corte ha sostenido(7) que la procedencia de la prueba se encuentra vinculada a las exigencias de conducencia, pertinencia, racionalidad y utilidad.

La conducencia “supone que la práctica de la prueba solicitada es permitida por la ley como elemento demostrativo de la materialidad de la conducta investigada o la responsabilidad del procesado”.

La pertinencia “apunta no únicamente a su relación con el objeto de investigación y debate, sino a que resulte apta y apropiada para demostrar un tópico de interés al trámite”.

La racionalidad del medio probatorio “tiene que ver con la viabilidad real de su práctica dentro de las circunstancias materiales que demanda su realización”.

Y la utilidad de la prueba “se refiere a su aporte concreto en punto del objeto de la investigación, en oposición a lo superfluo e intrascendente”.

En este orden de ideas, tiénese que la defensa ha sustentado debidamente la conducencia, pertinencia y utilidad de ambas declaraciones, en la medida en que ha señalado que con ellas pretende soportar su teoría del caso, tal como lo afirmó al comienzo de la solicitud probatoria en la audiencia preparatoria.

No cabe duda, entonces, que los testimonios de Libardo Ramón Polanía y Yolanda Parra Cruz tienen relación directa por los hechos, razón que, sumada a la necesidad de ahondar en mayores garantías a la parte acusada, es suficiente para aceptar los argumentos del apelante.

Por lo anterior, se itera, la providencia del tribunal será revocada parcialmente, en lo que respecta a los testimonios de Libardo Ramón Polanía y Yolanda Parra Cruz, los cuales de admitirán.

En mérito de lo anteriormente expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

RESUELVE:

REVOCAR PARCIALMENTE la decisión tomada en la audiencia preparatoria por el Tribunal Superior de Florencia (Caquetá), el 12 de noviembre de 2009, por medio de la cual negó varias pruebas solicitadas por la defensa, en lo que respecta a los testimonios de Libardo Ramón Polanía y Yolanda Parra Cruz, los cuales se aceptan.

Contra este interlocutorio no procede recurso alguno.

Comuníquese, cúmplase y devuélvase a tribunal de origen».

(6) Carpeta, folios 79 a 81.

(7) Autos del 17 de marzo de 2004 y 22 de abril de 2009, radicados 22.953 y 27.539, respectivamente.