Sentencia 34015 de julio 14 de 2009

 

Sentencia 34015 de julio 14 de 2009 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Magistrado Ponente:

Dr. Gustavo José Gnecco Mendoza

Sentencia de casación, 14 de julio de 2009.

EXTRACTOS: «La inconformidad jurídica de la acusación, en los dos cargos que se examinan, se circunscribe a desaprobar la conclusión del juzgador de segundo grado, referente a que, una vez es reconocida la indemnización sustitutiva pensional por el Instituto de Seguros Sociales, no es dable que el beneficiario de esa prestación reclame a dicha entidad la pensión de vejez.

En la decisión recurrida se arribó a la inferencia referida, esto es, la incompatibilidad de la pensión de vejez con la indemnización sustitutiva reconocida por el ISS, con fundamento en que, al momento de recibir el afiliado la indemnización aludida recobra todo lo que había cotizado en su vida laboral, quedando en cero (0) el número de semanas cotizadas por él, de suerte que es como si no hubiera cotizado en toda su vida, apreciación que no fue controvertida en ninguno de los cargos, pese a que fue la razón única de esa decisión.

Aparte de lo anterior, importa precisar que es cierto que el tribunal se refirió al parágrafo del artículo 14 del Acuerdo 49 de 1990, aunque aludió al Decreto 758 de ese año que lo aprobó, y transcribió la última parte de esa norma que en realidad se refiere a la pensión de jubilación por aportes de que trata la Ley 71 de 1988, que no es la deprecada en este proceso.

Pero esa circunstancia no significa que haya incurrido en la aplicación indebida o en la interpretación errónea de ese precepto, pues la parte del mismo que no se copió en el fallo guarda relación con la cuestión debatida, en cuanto se refiere a las consecuencias jurídicas que se presentan por el hecho de recibir un afiliado la indemnización sustitutiva de la pensión de vejez, de suerte que era pertinente para resolver correctamente la cuestión debatida en el proceso. En efecto, la primera parte de esa disposición establece:

"PAR.¾Las personas que en cualquier tiempo reciban la indemnización sustitutiva de que trata este artículo, no podrán ser inscritas nuevamente en el seguro de invalidez, vejez y muerte".

Es claro, entonces, que la consecuencia allí prevista resulta aplicable a situaciones pensionales como la del promotor del pleito.

Y tampoco la interpretó con error, pues de su texto, correctamente entendido, es razonable concluir, como lo hizo, que el asegurado que ha recibido una indemnización sustitutiva de la pensión de vejez no tiene derecho, con base en cotizaciones efectuadas con posterioridad, a recibir una pensión de vejez.

Afirma el recurrente que esa disposición no se corresponde con los artículos 48 y 53 de la Constitución Política. Pero no se detiene a explicar las razones jurídicas por las cuales se presenta esa disconformidad.

Con todo, no encuentra la Corte que la norma en cuestión vaya en contra de los principios que en la Carta Política inspiran la seguridad social, pues, por el contrario, debe entenderse dirigida a que las prestaciones del régimen de pensiones que administra el Seguro Social se otorguen de manera racional, en función de los aportes efectuados por los afiliados, y para garantizar la adecuada utilización y la conservación de los recursos destinados a la financiación de esas prestaciones, lo que, sin duda, es desarrollo del principio de eficiencia de que trata el artículo 48 y, desde luego, del de sostenibilidad financiera del sistema, en esa misma norma consagrado.

Aunque, como lo afirma la censura, la Sala ha considerado que el hecho de recibir el afiliado la indemnización sustitutiva de la pensión de vejez no impide reclamar esta prestación si el afiliado logra demostrar que tenía derecho a la pensión, que debe ser concedida. Y también ha explicado, en criterio mayoritario, que la circunstancia de recibir el afiliado tal indemnización sustitutiva de la pensión de vejez no impide la causación de la pensión de sobrevivientes para los beneficiarios o la de invalidez en su propio caso. Pero esas son situaciones jurídicamente distintas de la verificada en este proceso.

En efecto, incluso en la sentencia que cita en su apoyo el censor, la Corte explicó lo que a continuación se transcribe:

"A juicio de la Sala, no constituye impedimento alguno para acceder a la pensión de invalidez por riesgo común, el hecho de que el afiliado hubiera recibido una indemnización sustitutiva de la pensión de vejez, pues si bien es cierto que de conformidad con lo previsto en el literal d) del artículo 2º del Acuerdo 49 de 1990, aprobado por el Decreto 758 del mismo año, están excluidos del seguro social obligatorio de invalidez, vejez y muerte, entre otras, las personas que hubieren recibido la indemnización sustitutiva de la pensión de vejez o de invalidez por riesgo común, ello no debe entenderse que dentro de ese grupo se encuentren aquellos con posibilidades de beneficiarse con una pensión por riesgo distinto al que corresponde a la indemnización sustitutiva.

Más bien, frente a la comentada norma, lo que es pertinente afirmar es que quien recibió la indemnización sustitutiva de la pensión de vejez, estaría excluido del seguro social obligatorio por esa misma contingencia, pues a nada se opone que un afiliado, que no reunió en su debido momento los requisitos para acceder a la pensión de vejez, y por ende se le cancele la citada indemnización, pueda seguir asegurado para otro tipo de contingencias, como la invalidez, situación que fue la que aconteció en el presente asunto" (sent. nov. 20/2007. Rad. 30123. Resaltados no son del texto).

En casos análogos al que ahora ocupa su atención, la Sala ha asentado que la persona que ha recibido la indemnización sustitutiva de la pensión de vejez, está excluida del seguro social obligatorio por esa misma contingencia. Criterio jurisprudencial que fue expresado en reciente decisión, proferida el 7 de julio de 2009 en el proceso radicado bajo el número 35896, en la que se precisó:

"La Sala ha asentado la tesis según la cual la indemnización sustitutiva es una prestación provisional, cuya recepción no impide reclamar judicialmente que se dilucide si lo que procedía era ese reconocimiento o en su lugar la prestación vitalicia de vejez; sin embargo se ha de entender que esta postura hace referencia a cuando se analiza la situación del afiliado respecto a la densidad de cotizaciones para el momento en el que se hizo la solicitud de reconocimiento de los derechos a la administradora de pensiones. No comprende entonces, casos como el sub lite en el que se pretende que se declare la existencia del derecho a la pensión de vejez, sumándole un número importante de cotizaciones a las que se compensaron con la indemnización sustitutiva, y cotizadas después de haberse solicitado y recibido esta última prestación. Según aparece en el texto de la Resolución 1961 de 25 de febrero de 2002, el actor presentó petición de indemnización sustitutiva, previa declaración de la imposibilidad de seguir cotizando, la cual le fue concedida en esa fecha (fl. 6).

La sostenibilidad financiera del sistema tiene como eje fundamental, el que se forma con el tiempo un capital de tal dimensión que permite financiar las prestaciones que posteriormente se habrán de asumir; que esas reservas sean gestionadas por las administradoras de pensiones y que sus rendimientos pasen a formar parte de ese fondo. Esa lógica se desvirtuaría introduciendo un desequilibrio en el sistema, si se admitiera como lo pretende el actor, que ese fondo pensional sea una cuenta de la que se puedan retirar a voluntad los recursos para luego reintegrarlos, y menos obtener las prestaciones sin devolver esas sumas.

No se trata solo de habilitar semanas de cotización sino que los valores correspondientes hayan permanecido depositados produciendo rendimientos, y así incrementar el fondo con que se han de cubrir los gastos de la seguridad social y hacer efectivo el principio de solidaridad que rige el régimen de prima media".

Conforme a lo dicho inicialmente, los cargos se desestiman, en consecuencia las costas en el recurso son de cuenta de la parte recurrente».