Sentencia 34037 de mayo 4 de 2010

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Magistrado Ponente:

Dr. Gustavo José Gnecco Mendoza

Acta 14

Rad.: 34037

Bogotá. D.C., cuatro de mayo de dos mil diez.

EXTRACTOS: «IV. Se considera

La réplica no tiene razón en la deficiencia formal que le atribuye al único cargo que presenta la acusación, relacionada con la falta de integración de una proposición jurídica completa, toda vez que el ataque cita como disposiciones legales, interpretadas erróneamente en la sentencia recurrida, los artículos 488 del Código Sustantivo del Trabajo y 151 del Código Procesal del Trabajo y de la Seguridad Social, que se refieren a la prescripción, como un modo de extinguirse los derechos por su falta de reclamación dentro de los términos previstos por la ley. Por lo tanto, se trata de normas que están relacionadas con la pérdida de derechos laborales, de suerte que, para los efectos del recurso, tienen carácter sustancial por su naturaleza intrínseca extintiva de derechos.

Se cumple, en consecuencia, el requisito previsto en el artículo 51 del Decreto 2651 de 1991, convertido en legislación permanente por el artículo 162 de la Ley 446 de 1998, porque, en virtud de ese ordenamiento, basta con enunciar al menos una cualquiera de las normas sustanciales que, constituyendo base esencial del fallo impugnado, o habiendo debido serlo, se estime que haya sido violada, sin que se requiera formular una proposición jurídica completa.

Definido lo anterior, se encuentra que la inconformidad de la acusación es fundada, toda vez que en la sentencia recurrida se entendió, en relación con las disposiciones aludidas y con los criterios que sobre las mismas ha sentado la jurisprudencia de la Corte Constitucional y la de esta Sala, que el porcentaje de la base salarial para cuantificar la pensión de jubilación, en este caso, está sujeto a prescripción.

Al discurrir de esa manera no tuvo en cuenta el fallador de la alzada que el referido fenómeno jurídico de la prescripción no procede respecto de las acciones dirigidas a definir el porcentaje para fijar el monto de la pensión, que es distinto de los factores salariales para liquidarla, así ese porcentaje se halle establecido en una convención colectiva de trabajo, por cuanto existe una relación indivisible entre la tasa de reemplazo y el derecho pensional en sí mismo considerado, el cual es imprescriptible, ya que esos dos elementos constituyen un todo jurídico.

Sobre este concreto aspecto, la Sala tuvo oportunidad de trazar sus lineamientos generales, en la sentencia radicada con el número 28552, proferida el 5 de diciembre de 2006, en los siguientes términos:

“En efecto, con independencia de la clase de prescripción que se pretenda aplicar, valga decir, la trienal regulada por los artículos 488 del Código Sustantivo del Trabajo y 151 del estatuto procesal del trabajo, o la especial de cuatro años prevista en el artículo 50 del Acuerdo 49 de 1990 del ISS aprobado por el Decreto 758 del mismo año; importa decir que lo cierto es que, este fenómeno jurídico como un modo de extinguir las acciones y derechos ajenos, no procede en relación con la reclamación dirigida a definir el porcentaje legal para fijar el monto de la pensión, según la normatividad que regule la materia, independiente a que dicho porcentaje se aplique sobre factores salariales, ingresos bases, semanas cotizadas o tiempos servidos”.

“Lo anterior es jurídicamente razonable, porque se presenta una relación indivisible entre la fijación de la cuantía del derecho pensional conforme al porcentaje a tomar para su liquidación, con el otorgamiento de la pensión que como es sabido se trata de un derecho imprescriptible, debiendo correr la misma suerte la acción que se instaure en uno u otro caso para solicitar su reconocimiento”.

“De tal modo, que al estar estrechamente ligados o entrelazados estos derechos constitutivos de un todo jurídico, ninguno de ellos admite la prescripción extintiva del derecho en sí mismos, y lo único que podría prescribir serían las mesadas con excepción de los últimos tres años contados desde la reclamación hacía atrás”.

“Es dable destacar que la solicitud de que se liquide la pensión, para el caso la de vejez a cargo del ISS, con el porcentaje correcto que sirva para establecer el monto con el cual se debió reconocer el derecho, no está variando la base salarial que se mantiene incólume, puesto que no es un factor que incremente el IBL, sino que sobre ese ingreso base de liquidación ya determinado o fijado es que se aplica el porcentaje consagrado en la ley”.

“Lo dicho explica, el porque las enseñanzas o directrices esbozadas en la sentencia del 15 de julio de 2003 con radicación 19557, que rememora la censura en la sustentación del recurso extraordinario, no encajan dentro de los presupuestos del caso que ahora se somete a consideración de esta corporación, por cuanto el porcentaje con el cual se debe liquidar la prestación pensional no es ni se asimila a un factor salarial”.

“Ciertamente, en el mencionado pronunciamiento jurisprudencial se discutía la reliquidación de la cuantía inicial de la mesada pensional reconocida al trabajador demandante, con fundamento en que se omitió incluir como factores salariales: horas extras, recargos nocturnos, auxilio de transporte, bonificaciones, primas de vacaciones, navidad, alimentación y de servicios; mientras que en el sub lite, lo que se controvierte no son los elementos que sirvieron para conformar esa primigenia mesada sino el porcentaje a tomar para aplicarlo sobre el IBL y obtener así el monto final de la pensión”.

“La verdad es que la Corte en el pronunciamiento que invoca el censor, manteniendo su criterio sobre la imprescriptibilidad del derecho pensional por su carácter vitalicio, unificó su jurisprudencia para precisar que la acción personal del pensionado tendiente a reclamar los factores económicos relacionados con los elementos integrantes para la determinación de la base salarial sobre la cual se calcula el quantum o monto de la prestación, en la forma como lo haya dispuesto el legislador, la convención o directamente las partes, prescribirá transcurrido el término que para tal efecto prevén los artículos 488 del Código Sustantivo del Trabajo. y 151 del Código Procesal del Trabajo y de la Seguridad Social”.

“La solución adoptada en esa oportunidad en ningún momento conduce a que se deba generalizar la prescripción trienal a todas las eventualidades que afecten la cuantía de un derecho pensional, pues la postura de la Corte en este preciso aspecto está dirigida a aquellas situaciones en que se deba incrementar el valor económico de la primigenia mesada pensional, por la omisión del empleador o entidad encargada de reconocer la prestación, de no incluir todos los factores salariales en la base de la liquidación, lo que genera unos créditos personales no satisfechos que se deben reclamar dentro del término hábil que dispone la ley, pues de no hacerlo el pensionado teniendo la oportunidad para ello, su inactividad conlleva la extinción del derecho a solicitar la reliquidación del monto de dicha pensión”.

“De suerte que, la clase de reclamación que se ventila a través de este proceso, en torno al porcentaje a aplicar para definir el verdadero monto de la pensión, que conlleva al reconocimiento de este derecho pensional de manera completa, no está comprendida dentro de los “créditos no satisfechos” que refiere la sentencia evocada por el recurrente como soporte de su postura, que indefectiblemente hace que tal derecho sea imprescriptible”.

“Así las cosas, no es dable declarar probada la excepción de prescripción propuesta por la parte demandada en lo atinente al derecho que dio origen a los reajustes objeto de condena y que es la materia del recurso extraordinario”.

Así las cosas, el discernimiento jurídico del tribunal, a la luz del criterio jurisprudencial arriba trascrito, no es acertado.

Empero, esto no significa que el cargo esté llamado a prosperar porque, en sede de instancia, se hallaría en relación con el reajuste del porcentaje con el cual se liquidó la pensión de jubilación del actor, —que se persigue con sustento en la convención colectiva de trabajo que suscribió la empresa Ferrocarriles Nacionales de Colombia, el 12 de marzo de 1976—, que no es fundada esa pretensión, por las siguientes razones:

En ese convenio se previó, inicialmente, una pensión con 20 años de servicios sin consideración a la edad en los siguientes términos:

“I. Régimen de pensión con veinte (20) años de servicio sin consideración a la edad.

“Los trabajadores Ferroviarios que dependan de los talleres de la empresa o que desempeñen los cargos de maquinista, operador de locomotoras diesel y equipos, fogonero, ayudante de fogonero, caporal de transportes, motoristas de autoferros y ayudantes de autoferros, freneros, conductores de trenes, furgoneros, cabineros de transportes, enganchadores, reparadores de material rodante y a los que se encuentren enumerados en el artículo 163 y parágrafos del Reglamento General de Trabajadores de los Ferrocarriles Nacionales de Colombia, tienen derecho a una pensión plena de Jubilación al completar (20) años de servicios continuos o discontinuos siempre y cuando hubieren laborado por espacio no inferior a diez (10) años en cualquiera de los oficios anotados y el resto del tiempo en cualquier actividad ferroviaria, sin consideración a la edad”.

Derecho pensional que, por disposición del artículo 22 de la misma convención, se extendió a otros cargos desempeñados por trabajadores de los Ferrocarriles Nacionales de Colombia, entre ellos al de carromotoristas que era ejercido por demandante, precepto, que además, previó que la pensión sería equivalente al 80% del salario promedio real. Esa disposición fue redactada de la siguiente manera:

“ART. 22.—El régimen de pensión anterior se hará extensivo a los trabajadores que desempeñen los cargos de: Carromotoristas, operadores de maquinaria pesada II, de vías, “Operadores de maquinaria pesada I de vías, machineros, maniobreros y al personal que preste sus servicios en actividades técnicas de rayos X. Igualmente al personal de braceros vinculados con contrato de trabajo.

“Para que se cause este derecho, es necesario que los trabajadores cobijados por este acuerdo se encuentren vinculados a la fecha de la firma de la Convención Colectiva de Trabajo, mediante contrato individual de trabajo o que se vinculen a ella con posterioridad a dicha fecha.

“En los casos anteriores, la pensión será equivalente al 80% del salario promedio real”.

Es cierto que la misma convención previó en el literal h) del numeral XIII de su artículo 26, un mayor porcentaje de liquidación, equivalente al 96%, para los trabajadores que, teniendo adquirido el derecho mencionado, sin exigencia de la edad, continuaran al servicio de la empresa y se retiraran con 28 años de servicios, pero con la condición, prevista en su parágrafo, de que al momento de cumplir 20 años de servicios llevaren 10 años en uno de los cargos que dieran lugar a la pensión especial.

Esa preceptiva convencional dice así:

“XIII. Régimen de excepción - Aumento porcentajes por mayor tiempo de servicio.

“H. Si el retiro del trabajador se produce a los 28 años de servicio y fracción la pensión será igual al noventa y seis (96%) por ciento del salario devengado durante el último año de servicios.

“...

“PAR.—“Para tener derecho al beneficio acordado en este artículo es necesario que el trabajador de acuerdo a las normas citadas tenga derecho al cumplir 20 años de servicio a la pensión especial sin necesidad de acreditar la edad”.

“En caso contrario, el aumento en el porcentaje de la pensión superior al ochenta por ciento (80%) se producirá por año de servicio adicional a aquel el cual el trabajador adquiera el derecho a la pensión sin necesidad de acredita la edad”.

Vistas así las cosas, no se configura el derecho al reajuste pretendido por el actor, dado que al momento en que cumplió 20 años de servicios para los Ferrocarriles Nacionales de Colombia no tenía derecho a la pensión especial, pues el artículo 21 de la convención citado exige para la causación de esa pensión especial con 20 años de servicios, a cualquier edad, que el trabajador haya laborado por un lapso no inferior a 10 años en cualquiera de los oficios que la generan y el resto del tiempo en cualquier actividad ferroviaria. Pero al cumplir el demandante 20 años de servicio únicamente tenía cerca de 4 en el cargo de excepción de “Carromotorista”, según se desprende de la relación de tiempo de servicios visible a folio 88 del cuaderno de primera instancia, pues comenzó a trabajar para los Ferrocarriles el 11 de julio de 1960 y fue trasladado a ese cargo de el 1º de julio de 1977; de manera que para el 10 de junio de 1980, cuando cumplió 20 de servicios, estaba lejos de llevar 10 años en el cargo beneficiado con la pensión especial.

El cargo, conforme a lo expuesto, no prospera; por tanto las costas en el recurso son de cuenta de la parte recurrente en casación.

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, NO CASA la sentencia dictada por la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Manizales el 31 de enero de 2007, dentro del juicio ordinario laboral que adelanta Leonardo Custodio Pérez Márquez contra el Fondo de Pasivo Social de los Ferrocarriles Nacionales de Colombia.

Sin costas en el recurso de casación.

Cópiese, notifíquese, publíquese y devuélvase al tribunal de origen».