Sentencia 35579 de julio 28 de 2009

 

Sentencia 35579 de julio 28 de 2009 

• CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

EXTRACTOS: «El problema planteado se centra en determinar que: (i) Si la prima extralegal otorgada unilateralmente por parte de la demandada se debía reconocer por semestre cumplido o proporcionalmente; (ii) Si la prima extralegal reconocida unilateralmente por parte de la demandada constituye factor salarial, partiendo de la base que el demandante ocupaba el cargo de gerente representante legal de la demandada, encargado en ese entonces de direccional los lineamientos administrativos de la demandada. Y que además, desde un principio el consejo directivo de la demandada le hizo saber que la prima de servicio extralegal no era salario, así fue que el actor en sus actuaciones no le dio el carácter de factor salarial a dicha prerrogativa, tanto en los pagos que efectuó a otros trabajadores como los que hizo a sí mismo; y (iii) Por último, si la demandada obró de buena fe al no cancelar la prima extralegal de servicios, por esbozar y probar razones atendibles para abstenerse de su pago.

Ciertamente el tribunal se equivocó notoriamente al considerar que por el simple hecho de que un beneficio extralegal sea salario, este se debe cancelar proporcionalmente cuando no se cumple el tiempo completo para su pago total, a menos que expresamente se diga lo contrario. Toda prerrogativa extralegal que supera los mínimos derechos y garantías se debe ajustar a los presupuestos fácticos que la sustentan y le dan origen, máxime en el caso sub examine donde proviene de un acto unilateral del empleador.

Lo anterior, adquiere mayor relevancia si se tiene en cuenta que el mismo actor confesó que en su calidad de representante legal solo ordenaba cancelar la prima extralegal cuando se cumplía el periodo completo, y que en los casos que no se cumplía dicho supuesto no se pagaba, lo cual se ratifica con liquidaciones efectuadas a otros empleados en el periodo que el actor ejercía como gerente. Es decir, que para el surgimiento de la prerrogativa se requería tal condición, que el trabajador laborara el semestre completo, entonces ahora el demandante no puede pretender que se le cancele la prima en cuestión con base en supuestos diferentes de los utilizados por él mismo para la liquidación de tal prestación, sin que para el efecto, demostrara razón que justifique el cambio de actuación a su favor. En este punto, también se presentó error protuberante del tribunal, en la valoración de la confesión del actor en su interrogatorio y de las liquidaciones de otros empleados, al concluir que no estaba probado que el pago del beneficio era por tiempo completo.

Basta lo anotado, para colegir que el actor no tenía derecho a la prima extralegal reclamada, por no haberse causado a la terminación del contrato. En consecuencia, resulta irrelevante el estudio de las otras acusaciones, como por ejemplo si el beneficio era o no factor salarial, puesto que al no haber nacido, ninguna incidencia podía tener en el pago de la liquidación final, sin perjuicio de que fuere salario.

Cabe recordar, que la pretensión angular de la demanda es que se debe la prima proporcional extralegal por no haberse tenido en cuenta en la liquidación final de salarios y prestaciones sociales, y de ello se deriva la reclamación de reliquidación de derechos laborales y la solicitud de salarios moratorios.

No obstante, no está de más precisar que el artículo 128 del Código Sustantivo del Trabajo, modificado por el artículo 15 de la Ley 50 de 1990, consagra los pactos de desalarización, estableciendo que no compone salario “los beneficios…, cuando las partes hayan dispuesto expresamente que no constituyen salario…” Ciertamente dicha norma exige un acuerdo expreso, lo que no quiere decir que se requiere fórmula sacramental o escrita, porque nada impide que el pacto expreso pueda ser verbal. En consecuencia, no solo el medio probatorio escrito sirve para acreditar la voluntad patente de los contratantes, sino también son válidas otras formas como los testigos o la confesión, siempre y cuando de ellas se derive que existió el convenio por el cual se pretende derivar el carácter de no salarial de determinado beneficio extralegal.

El espíritu del artículo citado es la certeza de la existencia del acuerdo de voluntades, en cuanto a la naturaleza salarial o no de determinado privilegio extralegal, lo cual se encuentra demostrado en el presente proceso para el caso de la prima extralegal que se discute. Así, mediante el interrogatorio de parte al accionante, este reconoce que en su calidad de gerente y representante legal ordenó para todos los trabajadores de la demandada, incluido él mismo, el pago de la prima extralegal sin incluirla como factor salarial, con lo cual resulta claro que el demandante era consciente y por demás aceptó, el carácter no salarial del beneficio.

Lo anterior adquiere mayor relevancia, si se tiene en cuenta que el demandante en su calidad de gerente, era quien ejecutaba la orden del consejo directivo de la demandada, según la cual el reconocimiento de la prima extralegal era origen unilateral y de naturaleza no salarial como él mismo lo reconoce. Tal proceder solo puede interpretarse como la implementación o ejecución de las medidas pertinentes para cumplir a cabalidad con la instrucción del consejo de administración de la entidad y, concretamente con el reconocimiento de los pactos expresos de desalarización como el que aquí se discute. En consecuencia, no es viable su reclamo que solo se sustenta en su propio error, y en detrimento de su empleador, quien fue claro en cuanto al beneficio y su condición de no salarial.

Cabe destacar, que lo anotado, debe entenderse lógicamente bajo la premisa de que se trata de un beneficio, prima extralegal, sobre el que se pueden celebrar acuerdos de desalarización de conformidad con el artículo 15 de la Ley 50 de 1990, porque situación diferente sería si estuviéramos hablando de pagos o compensaciones directas del servicio prestado, sobre los que no resulta viable celebrar este tipo de pactos, como por ejemplo las comisiones que por ley son salario, independiente de que se cancelen mensualmente o en periodos más largos».

(Sentencia de casación, 28 de julio de 2009. Expediente 35579. Magistrado Ponente: Dr. Eduardo López Villegas).

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