Sentencia 35902 de diciembre 1º de 2009

 

Sentencia 35902 de diciembre 1º de 2009 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Expediente: 35902

Magistrado ponente:

Dr. Eduardo López Villegas

Bogotá, D.C, primero de diciembre de 2009.

EXTRACTOS: "Resuelve la Corte el recurso de casación interpuesto por el apoderado de Agrovélez Gómez y Cía. Ltda. y Vélez Gómez Hermanos Ltda. contra la sentencia proferida por la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali el 31 de octubre de 2007, en el proceso seguido por Carlos Alberto Calero de la Pava contra la sociedad recurrente [...].

l. Antecedentes

En lo que interesa al recurso impetrado, se precisa lo siguiente:

El demandante pretende de las demandadas: (i) Que se declare la existencia de un contrato de trabajo único desde el 24 de octubre de 1988 hasta que fue despedido sin justa causa el día 3 de julio de 1998; y (ii) Que se le cancelen las cesantías, intereses de cesantías junto con su sanción, así como la indemnización por despido y la sanción moratoria.

Como petición subsidiaria se solicita que, en el caso de que se declare que con cada una de las demandadas tuvo una relación laboral independiente, se condene a estas, por separado, al pago de las prestaciones, indemnización por despido injusto, salarios moratorios y corrección monetaria.

Sustenta sus súplicas en que: a) El día 24 de octubre de 1988 inició a laborar en el lugar donde operan las dos sociedades demandas bajo la dependencia de las dos sociedades, pero, suscribiendo contrato a término fijo inferior a un año con Agrovélez Gómez y Cía. Ltda. b) Vencido el contrato se fueron suscribiendo sucesivos contratos por los que se prestaron los servicios de manera continua hasta que se terminó la relación sin justa causa el 3 de julio de 1998; c) Conservando el mismo lugar de trabajo, la empresa le exige convenir un contrato paralelo con la sociedad Vélez Gómez Hermanos Ltda., con el propósito de cancelarle el sueldo fraccionado entre las dos demandadas; d) El día 4 de mayo de 1998 las empresas demandadas le informan al demandante la culminación del contrato de trabajo por vencimiento del término el día 30 de junio de 1998, pero que por la incertidumbre que generó la carta, el demandante laboró hasta el 3 de julio de 1998; y e) Que la liquidación se efectuó sobre bases ilegales y desconociendo los valores mínimos que normalmente remuneran las labores como las realizadas por el trabajador.

La Sociedad Agrovélez Gómez & Cía. Ltda. se opone a las pretensiones de la demanda. Para tal efecto argumenta que: 1) Entre esta y el demandante se suscribieron varios contratos de trabajo a término fijo, independientes entre sí, los cuales terminaron efectivamente entregándole al demandante las respectivas liquidaciones finales; 2) Las demandadas son dos personas jurídicas diferentes; y 3) Le cancelaron al actor la totalidad de las prestaciones sociales y demás derechos laborales a que tenía derecho. Finalmente, propone las excepciones de: inexistencia de la obligación, petición de lo no debido, carencia de acción o derecho para demandar, innominada, pago, prescripción y compensación.

La demandada Vélez Gómez Hermanos Ltda. manifiesta que suscribió con el demandante varios contratos a término fijo, diferentes a los que celebró la otra demandada. Que estos contratos culminaron por vencimiento de término y que en su momento se le canceló la totalidad de sus prestaciones sociales y demás derechos. Por lo demás, presenta las mismas excepciones de la otra demandada.

Sentencia a quo

Mediante fallo del 7 de octubre de 2005, el Juzgado Noveno Laboral del Circuito de Cali absolvió a las demandadas de las pretensiones formuladas.

II. Sentencia del tribunal

Al desatar el recurso de apelación interpuesto por la parte actora, el ad quem decidió:

"1. REVOCAR la sentencia..., para en su lugar:..

2. CONDENAR a la sociedad Agrovélez Gómez y Cía. Ltda., a pagar al señor Carlos Alberto Calero de la Pava, las siguientes cantidades de dinero por los conceptos que ahí se describen:

a) la suma de $ 9.802.344. por concepto de cesantías.

b) La suma $ 33.733.33 diarios a partir del 1º de julio de 1998 hasta cuando haga efectivo el pago prestacional a título de indemnización moratoria.

c) La suma de $ 7.374.106.66 por indemnización por despido, suma que deberá ser indexada entre la fecha de ruptura hasta la fecha de su efectivo pago.

3. CONDENAR a la sociedad Vélez Gómez Hermanos Ltda, a pagar al señor Carlos Alberto Calero de la Pava:

a) La suma de $ 1.476.461 por cesantías

b) La suma de $ 23.766,66 diarios a partir del 1º de julio de 1998 hasta cuando se satisfaga la prestación a título de indemnización moratoria.

c) La suma de $ 1.604.249,55 por indemnización por despido, suma que deberá ser indexada entre la fecha de ruptura hasta la fecha de su efectivo pago".

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IV. Consideraciones de la Corte

El punto nodal de la controversia gira en determinar si la legalidad de una sucesión de contratos a término fijo queda supeditada a la primera de las contrataciones, por la falta de prueba del contrato inicial, respecto a una de las demandadas, o al incumplimiento de alguna de las formalidades previstas para esa clase de contratos respecto a la otra accionada.

Para el tribunal, la contratación con una de las demandadas, tuvo el vicio inicial de haberse celebrado por el término menor de un año sin haber señalado la causa o motivo y que estos fueran de los previstos en la ley para proceder excepcionalmente a una contratación de breve duración; y con la segunda de las demandadas, el vicio lo halla en la ausencia de prueba escrita del primero de la secuencia de los contratos a término fijo; de las supuestas anomalías deriva que las respectivas contrataciones lo fueron a término indefinido, negándole valor a los contratos a término fijo convenidos seguidamente.

Los demás contratos, la serie a término fijo de un año celebrado con cada de unas las empresas demandadas los desestima el ad quem, al comprobar que fueron seguidos uno a otro sin interrupción; así concluyó que tales contratos eran solo formales.

Se equivoca el tribunal al interpretar las normas que regulan las modalidades de duración del contrato, al darle un alcance respecto a los contratos subsiguientes, con los que se superan las deficiencias o falta de formalidades del contrato inicial a término fijo.

Aún se admitiera lo protestado por el tribunal, no puede atribuirse las consecuencias previstas para el primer contrato, a todos los demás; ni condicionar la validez de un contrato a la demostración de la validez de la contratación precedente. Suponer lo anterior, llevaría a la conclusión absurda de que un vicio inicial en la contratación resulta insuperable, al descartar que con contratos posteriores se puede regularizar los defectos anteriores.

Por esta razón el cargo es fundado y prospera.

La ley permite que una vinculación única y continua, si así lo acuerdan las partes, sea regulada por diferentes modalidades de duración del contrato de trabajo, aun sean celebrados sin interrupción.

La libertad de elección de entre las modalidades de duración del contrato, de cambiar la que venía rigiendo el vínculo laboral, la inicial o las subsiguientes, no puede servir de mecanismo para vulnerar derechos de los trabajadores lo que no acontece en el sub lite, como cuando las contrataciones sucesivas sin interrupción tienen por finalidad no conceder el tiempo de descaso efectivo por vacaciones, o se procura cambiar drásticamente las condiciones de liquidación de la indemnización por despido.

No se requiere solución de continuidad para adoptar diferentes modalidades de contratación, máxime si con ello se asegura la permanencia de ingresos del trabajador.

De hecho la ley prevé que los contratos a término fijo se prorroguen automáticamente, si no se ha hecho oportunamente el respectivo preaviso; y aún en caso de que este se hubiera formulado, nada impide que se prescinda de él, y en lugar de que opere la prórroga se suscriba un nuevo contrato, sin solución de continuidad.

Para la Sala, la ley otorga a las partes la posibilidad de acogerse a diferentes modalidades de contratación, y todas ellas están amparadas por el principio de la estabilidad laboral, aun obre de manera diversa para cada una de ellas.

Por lo demás, se precisa que todos los contratos fueron independientes y que resulta válida la contratación a término fijo que se celebró de manera sucesiva con posterioridad a los primeros contratos. En consecuencia, se les da eficacia a las liquidaciones efectuadas por cada relación de forma individual.

Como consideraciones adicionales de instancia se ha de señalar que las liquidaciones de cada uno de los contratos a término definido, respecto de cada una de las dos empresas demandadas, fueron consideradas por el juez a quo correctas; y respecto a las formas de terminación de los múltiples contratos, el mismo juzgador asentó que los empleadores comunicaban al accionante la terminación de cada uno de ellos con 30 días de anticipación; estas conclusiones, respecto de los contratos individualizados, no fue objeto de inconformidad en la apelación salvo en la concerniente a la liquidación del contrato por el año de 1991, de la cual solo se halló su anuncio; pero el tiempo transcurrido entre el día que se hicieron exigibles los respectivos derechos y la presentación de la demanda en 1998, es suficiente para que hubiere operado la prescripción.

Finalmente, en virtud del resultado de los dos primeros cargos, no se hace necesario estudiar el tercero, máxime cuando en instancia se le dio validez a las liquidaciones independientes por cada contrato, no generándose deuda a favor del trabajador por concepto de salarios y prestaciones, por lo que por sustracción de materia también se cae la condena a salarios moratorios, temática que se atacaba fundamentalmente en dicho cargo.

En ese orden de ideas, se casará la sentencia, y en sede de instancia se confirmará la sentencia del juez de primera instancia».

(Sentencia de 1º de diciembre de 2009. Expediente 35902. Magistrado Ponente: Dr. Eduardo López Villegas).