Sentencia 36098 de junio 22 de 2010

 

Sentencia 36098 de junio 22 de 2010

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Rad.: 36098

Acta Nº 21

Magistrado Ponente:

Dr. Gustavo José Gnecco Mendoza

Bogotá, D.C., veintidós de junio de dos mil diez.

EXTRACTOS: «IV. Consideraciones de la Corte

La censura es fundada el sostener que en este asunto el juzgador de segundo grado aplicó indebidamente el artículo 141 de la Ley 100 de 1993, pues recuerda la Sala que, desde la sentencia del 28 de noviembre de 2002, radicada con el Nº 18.273, al rectificar su jurisprudencia, ha sostenido que los intereses moratorios contemplados por ese texto legal solo operan respecto de las pensiones disciplinadas en su integridad por el sistema de seguridad social en pensiones consagrado por esa ley, y no en relación con las que, como en el caso de autos, se conceden con arreglo a normas diferentes. Se dijo en el fallo aludido:

“Empero, el aludido desacierto únicamente es suficiente para tener como fundado el cargo y no para quebrar el fallo recurrido, ya que para la mayoría de la Sala, en esta oportunidad, contrario a lo que se venía sosteniendo, los intereses del artículo 141 de la Ley 100 de 1993 se imponen cuando se trata de una pensión que debía reconocerse con sujeción a su normatividad integral.

“Y es que no obstante lo expresado por la Corte Constitucional en la Sentencia C-601 del 24 de mayo de 2000 al declarar exequible el mencionado artículo 141, para la Corte esa disposición solamente es aplicable en el caso de mora en el pago de pensiones causadas con posterioridad a la vigencia de la Ley de Seguridad Social y que sean reconocidas con fundamento en la normatividad integral de la misma, y no, como ocurre en este caso, respecto de una pensión que no se ajusta a los citados presupuestos.

“Lo anterior conlleva, entonces, que como la pensión que se le concedió al demandante Hernando Francisco Olaya Román, no es con sujeción integral a la Ley 100 de 1993, no había lugar a condenar al pago de los intereses moratorios que consagra tal ley en su artículo 141 que claramente dispone: “(...) en caso de mora en el pago de las mesadas pensionales de que trata esta ley (...)”.

“Además, en este asunto tampoco se presenta la situación prevista por el artículo 288 de la Ley 100 de 1993 para que se pudiera dar aplicación a su artículo 141, pues la primera norma dispone: “Todo trabajador privado u oficial, funcionario público, empleado público y servidor público tiene derecho a la vigencia de la presente ley le sea aplicable cualquier norma en ella contenida que estime favorable ante el cotejo por lo dispuesto en leyes anteriores sobre la misma materia, siempre que se someta a la totalidad de las disposiciones de esta ley”.

Incurrió, entonces, el tribunal en el desatino jurídico que le atribuye el cargo, de suerte que habrá de casarse parcialmente la sentencia recurrida, en cuanto condenó al Instituto Distrital para la Recreación y el Deporte a pagar al demandante Ernesto Pinilla Rativa los intereses moratorios previstos en el artículo 141 de la Ley 100 de 1993. En estas condiciones, resulta innecesario estudiar el segundo cargo propuesto dado que tenía el mismo fin.

En sede de instancia resulta suficiente lo expuesto en la fase de casación para confirmar la decisión de primer grado, en cuanto absolvió aI demandado de los intereses referidos.

No hay lugar a costas en el recurso.

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia, en nombre de la República de Colombia y por autoridad de la ley, CASA PARCIALMENTE la sentencia proferida por la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, el 31 de enero de 2008, en el proceso promovido por Ernesto Pinilla Rativa contra el Instituto Distrital para la Recreación y el Deporte y el Instituto de Seguros Sociales, en cuanto condenó al IDRD, a pagar al actor los intereses moratorios previstos en el artículo 141 de la Ley 100 de 1993. No la casa en lo demás. En sede de instancia, confirma la decisión de primer grado en cuanto absolvió al Instituto Distrital para la Recreación y el Deporte de los intereses referidos. Sin costas en la segunda instancia.

Sin costas en el recurso de casación.

Cópiese, notifíquese, publíquese y devuélvase al tribunal de origen».